El pasado de Mayor Oreja (I)

 RAFAEL GONZALEZ MORERA en su bog "Mojo con Morea" 

Las acusaciones de Jaime Mayor Oreja, eurodiputado y dirigente del Partido Popular, a José Luis Rodríguez Zapatero acusándole que está “compinchado” con ETA, entra dentro de las pautas de la más pura paranoia política, y en este caso también humana. Según el político ultra conservador vasco, la hipotética alianza de Zapatero con ETA tendría dos fases, la primera las elecciones locales de 2011, en las cuales el Gobierno socialista hará lo posible para que ETA esté presente en los ayuntamientos vascos, y luego en las elecciones generales de 2012 la banda terrorista le devolvería el favor a Zapatero ayudándole a ganar las elecciones. No aclaró si los etarras ayudarán al Partido Socialista pegando tiros y poniendo bombas por toda la geografía española.

Los delirios políticos de Mayor Oreja sólo ha tenido de momento unas suaves criticas de Antonio Basagoiti, líder del Partido Popular en Euskadi, y socio de Patxi López en el pacto entre PSOE y PP en aquella comunidad autónoma, y también el desmarque de Manuel Fraga Iribarne, que calificó de contraproducentes las afirmaciones de Mayor Oreja. De momento, Mariano Rajoy no ha dicho esta boca es mía, y no sabe/no contesta sobre el asunto/trasunto, que tiene una gravedad inaudita. No hay que olvidar la catadura de este personaje, que declaró hace poco tiempo que “con Franco se vivía plácidamente”, poniendo sobre el tapete su talante fascista, como es conocido en el País Vasco . La arremetida de Jaime Mayor Oreja viene a confirmar cual será la política del Partido Popular si llegase de nuevo a gobernar en España, sembrar de pánico y discordia, arremeter contra jueces, fiscales y policías, para conseguir su objetivo fundamental de controlar el Poder, distraer de la atención pública la trama mafiosa de la operación Gürtel, que de seguir adelante en las investigaciones podría poner al Partido Popular contra las cuerdas.

Pero resulta cuando menos saludable recordar cual ha sido la senda tenebrosa de Mayor Oreja incluso en relación a la lucha antiterrorista. Está claro que si siguen las armas hablando en Euskadi es porque ETA no quiere dejarlas en silencio. Pero es curioso, incluso sospechoso, que los hermanos de Jaime Mayor Oreja, Carlos y José Maria, sean los máximos accionistas de una importante empresa de seguridad privada que entre otras cuestiones de seguridad se dedica a contratar escoltas para políticos y cargos públicos en el País Vasco.
En febrero de 2002, poco después de haber abandonado el ministerio de Interior para preparar su carrera a las presidencia del País Vasco, Mayor Oreja apeló a un daño en su honor para interponer una demanda civil contra el dirigente del PNV Javier Arzalluz. El peneuvista había denunciado que la familia del popular tenía intereses en el sector de las empresas de seguridad privada y relacionaba esta circunstancia con la negativa de Interior a negociar con el Gobierno vasco la ampliación de la plantilla de la Ertzaintza para proteger a los amenazados por terrorismo. Jaime Mayor Oreja perdió una querella en el Juzgado de Primera Instancia de Álava y después la Audiencia provincial desestimó la demanda al considerar que no se había quebrado el derecho al honor de Mayor Oreja, entre otras cosas “porque las imputaciones son veraces, por haber sido indagadas con suficiente diligencia”. Los jueces dieron por probada la participación del ministro de Interior en Eulen, compañía que gestiona empresas de seguridad privada, y detallaron las vinculaciones societarias de sus hermanos José María y Carlos en otras empresas de seguridad a través de la intermediaria Estudios y Experiencias S.L, concretamente Prosegur, Prosesa y Protexa. El hermano de Jaime Mayor Oreja, José María, ha sido presidente de dos compañías de seguridad, Falcón Contratas y Seguridad S.A., y Falcón Servicios de Seguridad Integral S.A., y miembro del Consejo de Administración de una empresa de seguridad intermediaria, Cobra Sistemas de Seguridad S.A. También José María fue apoderado de Protección y Custodia S.A. Asimismo el otro hermano Carlos, aparece como miembro ejecutivo en la mayoría de estas empresas. Pero para que la cosa quede todo en familia, la hermana del exministro del Interior (¡qué miedo!), Purificación Mayor Oreja, fue socia de la empresa Estudios y Experiencias S.L., y el tío Marcelino Oreja es apoderado de Falcón y Contratas de Seguridad. Como ven, familia que hace negocios unida, permanece unida. En relación a la demanda en el Juzgado de Vitoria, Jaime Mayor Oreja y también Mariano Rajoy, que como su sucesor en Interior le había secundado en aquella demanda, tuvieron que pagar las costas procesales. Mayor Oreja insistió e interpuso un recurso de casación ante el Tribunal Supremo que fue desestimado por la máxima instancia judicial.“En el curso del procedimiento se consideró probado que los demandantes, miembros de la familia Mayor Oreja, habían pertenecido como apoderados, administradores o accionistas, a diversas compañías de seguridad privada y que en el momento de presentarse la demanda aún seguían ostentando cargos en las mismas u otras empresas”, confirmó el Tribunal Supremo.El Grupo Eulen, empresa de seguridad privada, se dedica entre otras actividades en el campo de vigilantes de seguridad, a la contratación de escoltas privados, guardas particulares del campo, vigilantes de explosivos, obtención de licencia de armas largas rayadas, entre otras actividades relacionadas con la seguridad privada.

El Gobierno del PP fue el mejor cliente de las empresas de seguridad privada durante los mandatos de José María Aznar. Ésta es la principal conclusión del análisis de las cifras de facturación de los 15 ministerios, que superan los 700 millones de euros durante el mandato aznarista. Este gasto no se justifica por el pago a escoltas que protegen a los amenazados por ETA, ya que este capítulo sólo equivale al 2,5 por ciento del total gastado entre 1996 y 2001. El ministro preferido por las compañías de seguridad fue el de Fomento de Álvarez Cascos, cuyo departamento asumió más del 40 por ciento de las adjudicaciones de la Administración central.
El Gobierno de Aznar era su mejor cliente, ya que desde 1996 había gastado más de 700 millones de euros (116.500 millones de pesetas) en adjudicaciones a empresas de seguridad privada. En contra de lo que pudiera pensarse, no es el Ministerio del Interior el que realizó un mayor desembolso, sino el de Fomento. De hecho, el coste de los escoltas dedicados a proteger a las personas amenazadas por ETA no llega a 18 millones de euros durante dicho periodo, lo que supone un 2,5 por ciento del total gastado en seguridad privada.
Los datos han sido facilitados por el propio Gobierno en respuestas parlamentarias a los diputados socialistas Ángel Martínez Sanjuán y Victorino Mayoral, quienes denunciaron en numerosas ocasiones el proceso de privatización de la seguridad que se produjo durante el mandato de Aznar

Las estadísticas oficiales muestran importantes variaciones anuales, que en gran parte se explican por el hecho de que muchos contratos se adjudican por periodos de tiempo superiores a un año, pero hay un dato incontestable: el Gobierno del PP gastó como media cerca de 120 millones de euros anuales entre 1996 y 2001.

Esta cifra ya resulta llamativa pero en realidad es todavía mas elevada. La explicación es que algunos ministerios no han incluido en sus respuestas parlamentarias las adjudicaciones realizadas por las delegaciones provinciales y organismos dependientes, es el caso de Justicia, que simplemente aportó los datos de sus servicios centrales. Por esta razón aparece como uno de los departamentos con menor gasto en seguridad privada, cuando debería figurar entre los que más dinero dedican a este capitulo. Otros organismos, como la Agencia Estatal de la Administración Tributaria ( AEAT ), omitieron la información sobre 2001. El análisis de los datos facilitados permite concluir que hay diez empresas que, desde 1996, han recibido adjudicaciones por importe superior a 20 millones de euros (más de 3.325 millones de pesetas). El grupo está encabezado por Segur Ibérica, con 126 millones de euros, seguida por Prosegur, con 67,4 millones

Pero existe una importante diferencia entre ambas: mientras que Segur Ibérica ha recibido adjudicaciones de 14 de los 15 ministerios (la excepción es Interior), en el caso de Prosegur el 80 por ciento de sus ingresos proceden de Fomento.
Las dos empresas de seguridad en las que en su día desempeñó cargos de alta dirección José María Mayor Oreja, hermano del ex ministro del Interior, también aparecen en el selecto grupo. Prosesa, que en la actualidad opera bajo el nombre comercial de Eulen Seguridad, recibió adjudicaciones por importe de 43,9 millones de euros. De ellos, algo más de cinco millones proceden de contratos firmados con Interior durante el año 2001, fecha en que Jaime Mayor Oreja dejó el puesto para presentarse como candidato en las elecciones autonómicas vascas.
En muchas tertulias de Euskadi se comenta presuntamente que a la familia de Mayor Oreja no le interesa presuntamente la desaparición de ETA, porque eso significaría la desaparición de la necesidad de contratar escoltas. Y el negocio es el negocio.

Cuando leo cosas como estas me echo a temblar. En manos de quienes hemos estado durante dos legislaturas. Sin ninguna presunción.

La visita de Leon Trotsky a España

(Recabando información respecto a un magnífico libro que me regaló mi amiga Virginia, «El hombre que amaba a los perros» de Leonardo Padura, he dado con esta curiosa cita que nos ofrece el blog «Recuerdos de Pandora»)


El 31 de Marzo de 1916, Leon Trotsky era deportado de Francia a España por los activistas contra la guerra. Las autoridades españolas no le dejaron quedarse, siendo deportado a Estados Unidos a final de ese mismo año, el 25 de diciembre de 1916. Su estancia en España fue corta, pero pese a ello, le dedicó un capitulo completo en su autobiografía, “My Life”, escrita en 1930, diez años antes de su muerte.

I: Leon Trotsky

En aquel libro decía:

Desde San Sebastián, donde me quedé embelesado por el mar y aterrado por los precios, fui a Madrid, y me encontré en una ciudad donde no conocía a alma viviente y donde nadie me conocía. Y como yo no hablaba español, no me hubiera encontrado más solo ni en el Sahara ni en la fortaleza de Pedro y Pablo. Lo único que me quedaba era el lenguaje del arte. Aquellos dos años de guerra nos habían hecho olvidar la existencia de aquello llamado arte.

Con el ansia de un hombre hambriento, contemplé los inestimables tesoros del Museo de Madrid y volví a sentir aquel elemento “Eterno” que tiene ese arte. Los Rembrandt, los Ribera, las pinturas del Bosco son obras geniales con su ingenua alegría de vivir. El anciano guarda me prestó una lupa para que pudiera ver las diminutas figuras de campesinos burritos y peros en los cuadros de Miel. Aquí no se notaba ninguna sensación de guerra; todo estaba seguro y en su sitio. Pero los colores poseían una vida propia y libre de todo control.

He aquí lo que escribí en mi cuaderno de apuntes mientras estuve en el museo: “Entre nosotros y esos artistas antiguos -sin el menor ánimo de empequeñecerlos o de quitarles su importancia- surgió antes de la guerra un nuevo arte más intimista e individualista, más lleno de matices, a un tiempo más subjetivo y más intenso. La guerra, con sus pasiones y sufrimientos masivos, probablemente barrerá esta disposición y este estilo, anulándolos durante muchos años -pero eso nunca constituirá una vuelta a las viejas formas, por hermosas que fueran-, desechando incluso la perfección anatómica y botánica, incluso los muslos de Rubens (aunque los muslos seguramente tendrán un papel principal en el arte de la posguerra, que estará sediento de vida). Es difícil hacer profecías, pero, seguramente, de las experiencias sin precedente que llenan las vidas de casi todos los seres humanos civilizados, veremos surgir una nueva clase de arte”

Trotsky durante su estancia en España dejó la política parcialmente de lado para disfrutar de la paz que le aportaba España, ausente en la Primera Guerra Mundial, y para disfrutar del arte que le ofrecía el ahora conocido como Museo del Prado.

Pero la paz y el retiro que había encontrado en España pronto llegó a su fin. El 9 de noviembre de 1916, Trotsky se encontró con dos jóvenes que le esperaban a la vuelta a la pensión en la que se alojaba. Estos le llevaron a la jefatura de policía de Madrid, y allí fue interrogado mediante un intérprete sobre sus ideas y forma de pensar.

Al final del interrogatorio, le informaron de que debía abandonar España de inmediato y hasta el momento de su salida del país, controlarían su libertad. Cuando Trotsky pidió explicaciones, recibió una contundente respuesta del interprete: “Sus ideas son demasiado avanzadas para España”.

Neira, ciudadano modelo

Este modelo de «ciudadano responsable» -para la presidenta de la Comunidad de Madrid y para algunos otros- , ha insistido hoy, a la salida del juzgado de Majadahonda en su deseo de usar armas de fuego.  Ante la extrañeza e insistencia de algunos periodistas, ha manifestado «que está en su derecho».

Había sido citado para declarar hoy, y él había pedido un aplazamiento de esta vísta por motivos de salud, cosa que la juez del asunto lógicamente ha denegado, tras constatar que este hombre ha seguido con sus habituales intervenciones televisivas nocturnas donde imparte «lecciones» de su peculiar moral ciudadana.

Ahora, una vez que ha conocido que su agresor salía en libertad bajo fianza, al parecer ha pensado que él con una pistola, puede aportar alguna solución.

Modelo sin duda, pero…  ¡ de algo que detesto !

La última perla de este elemento ha sido que la elaboración de la Constitución fue una «anormalidad antidemocrática», algo así como «un apaño, un arreglo entre las partes». «Se presentaba la idiotez de una Constitución de consenso, de todos: una coyunda feliz entre comunistas, socialistas, liberales, democristianos e independentistas. Como si un texto cualquiera en el que se introduzcan cuestiones contrarias e incompatibles de una y otra parte fuese en verdad una Constitución», lamenta.

Parece que, ciertamente, los golpes que le dieron en su día fueron duros y en mal sitio, por las tonterías que va soltando. Además, este señor no ha aprendido que una acción ejemplar, como la que él hizo defendiendo a una agredida, no convierte necesariamente en ejemplar a la persona que lo ejecuta, como muy bien se evidencia en su caso.

DESCUBIERTA la COLABORACIÓN de VENEZUELA con ETA

¡¡Ya está, ya tenemos la prueba!!, parecen decir algunos periódicos hoy, (El Correo y ABC) con un titular sacado del peor estilo de prensa :

«ETA ensayó en Venezuela el explosivo de la T-4 medio año antes de usarlo»

Parece evidenciarse así la reciente acusación del juez Eloy Velasco al gobierno venezolano respecto a su cooperación con los asesinos de ETA.

Porque, claro, ¿como se puede justificar tamaño descubrimiento?.  Algo que jamás había sucedido en ninguna otra parte del mundo.

Es sabido por todo el mundo que ETA jamás se había refugiado en ningún otro país, ni jamás había probado armas ni bombas en España, ni en Portugal, ni por supuesto, nunca, nunca, en Francia.

¡¡Así se venden periódicos!!

El Comisario Pérez Reverte

Félix Población en PÚBLICO

Publica Arturo Pérez Reverte una nueva novela, a la que es posible acompañe el éxito que suelen tener todas las suyas, y como el escenario es Cádiz en 1812,  los periodistas le preguntaron sobre la Ley de Memoria Histórica, algo que don Arturo aprovechó para calificar de hijoputas a todos los españoles, vencedores y vencidos de la Guerra del 36, con lo cual ganó los titulares y publicidad que sus colegas le facilitaron.

Lo que no suponíamos es que por detrás de esas manifestaciones (puede que por delante), muy celebradas por la derecha montaraz en auge, estaba el fichaje del académico don Arturo por el Ayuntamiento de Cádiz, gobernado por el Partido Popular, como comisario de la exposición que conmemorará en un par de años el bicentenario de la Constitución de 1812.

La cifra de la ficha ha sorprendido a todos, máxime en unos tiempos en que el PP pregona la necesaria austeridad que ha de guiar a las administraciones públicas. Para el beneficiario, 150.000 euros es un contrato barato, aunque se avendría al sacrificio por el cariño que profesa a la ciudad. Según el Consejo de Críticos y Comisarios, el estipendio medio en esos casos no suele sobrepasar un diez por ciento de lo que se le ha ofrecido al académico.

Sabedores de la inteligencia mercantil de don Arturo, no sería aventurado pensar que el afamado novelista gestara su nueva novela en Cádiz con objeto de conseguir, además del buen rendimiento económico que suelen tener sus libros, el substancioso beneficio añadido que le reportará su cargo de comisario.

¿PUEDE UN PAPA RENUNCIAR?

Redacción BBC, Internacional

En medio del escándalo por los abusos sexuales de menores por parte de curas de la Iglesia Católica se han levantado voces para indicar que el papa Benedicto XVI debería renunciar.

Papa Benedicto XVINingún Papa ha renunciado en los tiempos modernos.

¿Es posible esto? David Willey, corresponsal de la BBC en el Vaticano, examina la cuestión.

En teoría, no hay nada que frene al Papa a tomar un pedazo de papel de su escritorio y escribir una carta de renuncia al Colegio Cardenalicio, el cuerpo de cardenales de la Iglesia Católica y órgano supremo electoral dentro de la institución.

Bajo el derecho canónico, las únicas condiciones para la validez de una renuncia de ese tipo son que se haga libremente y que sea debidamente publicada.

Pero ningún Papa lo ha hecho en los tiempos modernos.

Hacer clic:   Cronología de los escándalos de abuso sexual dentro de la Iglesia Católica

Ha habido, sin embargo, una persistente especulación de historiadores de que durante la Segunda Guerra Mundial, el papa Pío XII elaboró un documento asegurando que si él era secuestrado por los nazis se considerara que había renunciado y que su sucesor debía ser elegido.

Como el Vaticano ha retrasado la publicación completa de sus archivos relativos al pontificado de Pío, a causa de una disputa sobre su reacción ante el Holocausto nazi, no hay manera de verificar si esto es verdad.

Pretendientes

Yendo más atrás en el tiempo, el último caso de un Papa renunciante se remonta a más de cinco siglos. El papa Gregorio XII, que reinó desde 1406 hasta 1415, lo hizo para poner fin a lo que se llamó el Cisma de Occidente.

Había tres pretendientes al trono papal en ese momento: el Papa romano Gregorio XII, el Papa de Aviñón Benedicto XIII y el antipapa Juan XXIII.

Protesta de víctimas de abusos frente a la plaza San Pedro en el    VaticanoEl Vaticano ha defendido enérgicamente los cinco años de papado y la conducta previa de Benedicto XVI.

Antes de renunciar, Gregorio XII formalmente convocó a un concilio de la Iglesia y lo autorizó a elegir su sucesor.

Hacer clic Análisis:   Inquietud e indignación en el Vaticano

El único otro ejemplo significativo de una renuncia papal se remonta aún más lejos en el tiempo.

En 1294, el papa Celestino V, apenas cinco meses después de su elección, emitió un decreto declarando solemnemente que estaba permitido que un Papa dimitiera. Y luego lo hizo.

Vivió durante dos años más como un ermitaño y más tarde fue declarado santo. El decreto que emitió terminó con cualquier duda entre los especialistas de derecho canónico sobre la validez de una renuncia papal.

Habiendo dicho todo esto, explica el corresponsal en el Vaticano, la probabilidad de que el papa Benedicto XVI renuncie voluntariamente a su cargo es escasa.

El Vaticano hasta ahora ha defendido enérgicamente sus cinco años de papado y la conducta previa de Benedicto XVI durante el período en que fue cardenal arzobispo de Munich y, posteriormente, líder de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el departamento de vigilancia del Vaticano responsable de la disciplina de los sacerdotes culpables de mala conducta.

La conspiración de los necios

Enrique Meneses en su Blog

Lo de Mayor Oreja es de manual. ¿Cómo reverdecer los marchitos laureles de nuestra juventud? ¿Teñimos esas canas? ¿Bronceamos esa curtida piel? Un poco de cada cosa, sin exageración, lo justo para recordar un Jean Gabin que tanto enamoraba a nuestras abuelas desde las pantallas de los años treinta. El hombre de la democracia cristiana que se enfrentaba a ETA en tiempos de José María Aznar, echaba la vista atrás y añoraba su ansiado pero fallido delfinato. El dedo del líder del PP, cuya fama alcanzaría a los estudiantes de la Universidad de Oviedo, no se posó sobre la senatorial testa de Jaime Mayor Oreja sino sobre la del ciclotímico Mariano Rajoy. Fue un golpe muy duro.

Cuando se mira el mapa de la Unión Europea y se observan los brotes de nazismo que salen a las calles a desafiar a los manifestantes de la progresía, uno se da cuenta de que se repiten muchas escenas de los años 30. Cualquier motivo es suficiente para que aparezcan los cráneos afeitados y los puños de hierro con los modernísimos bates de beisbol pero bajo las mismas consignas y gritos. Los uniformes pueden ser marrones o azules pero no faltan correajes, brazaletes vagamente arios y botas altas.

¿Donde estaban hasta ahora esas masas violentas? ¿Esas juventudes que quieren una Europa blanca, cristiana, jerarquizada, homogénea, con una patria siempre amenazada por las hordas de los hunos o los alfanjes de Mahoma? ¿Donde estaban agazapadas en nuestro país? Esporádicamente salían a la calle con sus camisas azules y correajes. La parafernalia de los fríos noviembres del Valle de los Caídos se fue difuminando, se convirtió en recuerdos de acampada alrededor de la fogata. Más importante es hoy aprovechar una crisis mundial para volverse contra los parias que nos invaden disfrazados de inmigrantes.

La fuerza del Partido Popular es también su debilidad. Ha abarcado patriarcalmente una franja del espectro político tan amplia que algunos de estos movimientos tardo franquistas han quedado incluidos dentro del gran partido de la derecha. La “Fuerza Nueva” de Blas Piñar y del joven Ricardo Sáenz de Ynestrillas parecieron aceptar la democracia en el seno del PP, nacido de la Alianza Popular de Manuel Fraga Iribarne, el más equilibrado de sus dirigentes. Mientras el ex ministro de Franco desandaba mucho camino de su biografía con su importante participación como uno de los padres de la Constitución de 1978, otros, como José María Aznar, preconizaban regresar al Imperio de Isabel y Fernando con la ayuda del conservadurismo integrista de los EE.UU.

Más que una feliz asimilación de los violentos, lo que se ha estado desarrollando en el seno del PP es un cáncer que pone en peligro el conjunto del partido. Una derecha civilizada, moderna, homologable, se ve sorprendida por unos personajes que consideran que la lucha contra el marxismo-leninismo aún no ha concluido. Para ellos, el integrismo cristiano y la espada hicieron el Imperio y hay que restablecerlo. La Conferencia Episcopal, versión Rouco Varela y pre-conciliar, forma parte de la primera trinchera. Los extremismos de izquierdas no fueron cobijados en el PSOE, prefiriendo una militancia menos numerosa que la del PP pero sin  capillas rupturistas.

Mariano Rajoy, en este entramado, representa la indecisión, la falta de mando firme. Es un hombre acostumbrado a las derrotas electorales que quiere defenderse de su retaguardia atacando con aguijones a José Luis Rodríguez Zapatero desde su escaño y todos los medios de comunicación posibles pero sus fintas no satisfacen a la totalidad de su feligresía. Ya le quisieron descabalgar por débil nada más perder las elecciones de marzo de 2008. El clan guipuzcoano, junto a Esperanza Aguirre, sigue apoyando la línea dura de Aznar y, conforme se acercan las elecciones de 2012, vuelve a la carga. Los apoyos que ha recibido Jaime Mayor Oreja del propio Rajoy, demuestran lo pusilánime que es el candidato actual del PP y el miedo que siente ante un posible candidato a sucederle.

Para Mayor Oreja, se vivía bien en tiempos de Franco, como ha declarado en cierta ocasión. La prevista y cercana desaparición de ETA y el fin inevitable de la crisis económica, son dos amenazas serias para el Partido Popular que perdería las próximas elecciones si el PSOE capitaliza ambos hechos. Y no se le ocurre nada mejor, al ex ministro del Interior de Aznar, que acusar a los socialistas de estar pactando con ETA a espaldas del país porque el gobierno de ZP “quiere una España débil”, como la quieren los batasunos. Delirante pero cala. Mientras, hay que destruir a Baltasar Garzón antes de que Gürtel acabe con las esperanzas de la derecha en 2012.

Una constante del PP –especialmente de su núcleo duro– es ver conspiraciones por todas partes. Hasta conspiran entre ellos como ha sucedido entre Esperanza Aguirre y la mano derecha de su rival Alberto Ruiz Gallardón. Ver una conspiración “entre Rodríguez Zapatero y ETA para debilitar España” es de traca valenciana pero Rajoy no se atreve a contradecir al que sabe es un rival protegido por Aznar al que no quiere enfrentarse cara a cara y del que se libró después del Congreso de Valencia mandándolo al Parlamento Europeo para alejarlo de otras conspiraciones