Lo que no se dice de la crisis

VICENÇ NAVARRO en Público

web-loquenosedicesobrelacrisis.jpgLa crisis que están viviendo algunos países mediterráneos –Grecia, Portugal y España– e Irlanda se está atribuyendo a su excesivo gasto público, que se supone ha creado un elevado déficit y una exuberante deuda pública, escollos que dificultan seriamente su recuperación económica. De ahí las recetas que el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo (BCE) y el Consejo Europeo han estado imponiendo a aquellos países: hay que apretarse el cinturón y reducir el déficit y la deuda pública de una manera radical.

Es sorprendente que esta explicación haya alcanzado la dimensión de dogma, que se reproduce a base de fe (el omnipresente dogma liberal) y no a partir de una evidencia empírica. En realidad, ésta muestra lo profundamente errónea que es tal explicación de la crisis. Veamos los datos.
Todos estos países tienen los gastos públicos (incluyendo el gasto público social) más bajos de la UE-15, el grupo de países más ricos de la Unión Europea, al cual pertenecen. Mírese como se mire (bien gasto público como porcentaje del PIB; bien como gasto público per cápita; bien como porcentaje de la población adulta trabajando en el sector público), todos estos países están a la cola de la UE-15. Su sector público está subdesarrollado. Sus estados del bienestar, por ejemplo, están entre los menos desarrollados en la UE-15.
Una causa de esta pobreza del sector público es que, desde la Segunda Guerra Mundial, estos países han estado gobernados la mayoría del periodo por partidos profundamente conservadores, en estados con escasa sensibilidad social. Todos ellos tienen unos sistemas de recaudación de impuestos escasamente progresivos, con carga fiscal menor que el promedio de la UE-15 y con un enorme fraude fiscal (que oscila entre un 20 y un 25% de su PIB). Son estados que, además de tener escasa sensibilidad social, tienen escaso efecto redistributivo, por lo que son los que tienen mayores desigualdades de renta en la UE-15, desigualdades que se han acentuado a partir de políticas liberales llevadas a cabo por sus gobiernos. Como consecuencia, la capacidad adquisitiva de las clases populares se ha reducido notablemente, creando una economía basada en el crédito que, al colapsarse, ha provocado un enorme problema de escasez de demanda, causa de la recesión económica.

Es este tipo de Estado el que explica que, a pesar de que su deuda pública no sea descomunal (como erróneamente se presenta el caso de Grecia en los medios, cuya deuda es semejante al promedio de los países de la OCDE), surjan dudas de que tales estados puedan llegar a pagar su deuda, consecuencia de su limitada capacidad recaudatoria. Su déficit se debe, no al aumento excesivo del gasto público, sino a la disminución de los ingresos al Estado, resultado de la disminución de la actividad económica y su probada ineficacia en conseguir un aumento de los ingresos al Estado, debido a la resistencia de los poderes económicos y financieros.

Por otra parte, la falta de crédito se debe al excesivo poder del capital financiero y su influencia en la Unión Europea y sus estados miembros. Fue la banca la que, con sus comportamientos especulativos, fue creando burbujas que, al estallar, han generado los enormes problemas de falta de crédito. Y ahora están creando una nueva burbuja: la de la deuda pública. Su excesiva influencia sobre el Consejo Europeo, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo (este último mero instrumento de la banca) explica las enormes ayudas a los banqueros y accionistas, que están generando enormes beneficios. Consiguen abundante dinero del BCE a bajísimos intereses (1%), con el que compran bonos públicos que les dan una rentabilidad de hasta un 7% y un 10%, ayudados por sus agencias de cualificación (que tienen nula credibilidad, al haber definido a varios bancos como entidades con elevada salud financiera días antes de que colapsaran), que valoran negativamente los bonos públicos para conseguir mayores intereses. Añádase a ello los hedge funds, fondos de alto riesgo, que están especulando para que colapse el euro y que tienen su base en Europa, en el centro financiero de Londres, la City, llamada el “Wall Street Guantánamo”, porque su falta de supervisión pública es incluso menor (que ya es mucho decir) que la que se da en el centro financiero de EEUU.
Como bien ha dicho Joseph Stiglitz, con todos los fondos gastados para ayudar a los banqueros y accionistas se podrían haber creado bancos públicos que ya habrían resuelto los problemas de crédito que estamos experimentando (ver mi artículo “¿Por qué no banca pública?”, en http://www.vnavarro.org).

En realidad, es necesario y urgente que se reduzca el sobredimensionado sector financiero en el mundo, pues su excesivo desarrollo está dañando la economía real. Mientras la banca está pidiendo a las clases populares que se “aprieten el cinturón”, tales instituciones ni siquiera tienen cinturón. Dos años después de haber causado la crisis, todavía permanecen con la misma falta de control y regulación que causó la Gran Recesión.
El mayor problema hoy en la UE no es el elevado déficit o deuda (como dice la banca), sino el escaso crecimiento económico y el aumento del desempleo. Ello exige políticas de estímulo económico y crecimiento de empleo en toda la UE (y muy especialmente en los países citados en este artículo). No ha habido una crisis de las proporciones actuales en el siglo XX sin que haya habido un crecimiento notable del gasto público y de la deuda pública, que se ha ido amortizando a lo largo de los años a base de crecimiento económico. EEUU pagó su deuda, que le permitió salir de la Gran Depresión, en 30 años de crecimiento. El mayor obstáculo para que ello ocurra en la UE es el dominio del pensamiento liberal en el establishment político y mediático europeo, imponiendo políticas que serán ineficientes, además de innecesarias. Y todo para asegurar los beneficios de la banca. Así de claro.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra y profesor de Public Policy
en The Johns Hopkins University

Ilustración de Mikel Jaso

¡¡MANDA HUEVOS!!, AHORA EL P.P. SE VENDE COMO PROGRESISTA

La presidenta del PP de Castilla-La Mancha, María Dolores de Cospedal, ha subrayado hoy que el Partido Popular es «el partido social y progresista» en España porque, a su juicio, es el partido «de los trabajadores» y el que «protege a los pensionistas» al fomentar la creación de empleo.

En un acto público con jubilados de Talavera de la Reina antes de visitar las ferias de San Isidro de esta ciudad, Cospedal ha criticado el ajuste económico del Gobierno y lo ha calificado como «el recorte más insolidario» acometido en la política social de España porque supone que «los más débiles», citando a pensionistas y dependientes, tienen que pagar «los despilfarros» del Gobierno.

Un ajuste que no toque el gasto social sí es posible

Público

Un grupo de economistas contrarios al capitalismo liberal consultados por Público han encontrado en 48 horas zonas donde ajustar el presupuesto para, si no evitar todas las medidas anunciadas, sí las más dolorosas. En una situación de emergencia como la que obliga al Ejecutivo a pedir los sacrificios que pide, es posible otro ajuste que tenga el efecto inmediato que exige Europa, aseguran. Porque, aunque la verdadera solución, según dichos expertos, pasa por una reforma fiscal que afecte a las rentas más altas, los grandes patrimonios y las empresas con más beneficio, esos cambios no tendrían efecto hasta 2012.

Alberto Montero y Alfredo Serrano, profesores de Economía de la Universidad de Málaga y la Pablo Olavide de Sevilla, respectivamente, y miembros de la Fundación CEPS: Retirando las tropas de Afganistán, Líbano y Somalia (750 millones de ahorro) y eliminando la inversión en I+D de la industria militar prevista para 2010 (950 millones) se lograría el mismo efecto sobre los presupuestos públicos que congelando las pensiones, comentan.

Si se recortan además los 1.400 millones previstos para inversión en armamento este año, añaden, tampoco sería necesario modificar el cómputo de las pensiones (ahorro de 500 millones) ni eliminar la retroactividad de las prestaciones para los dependientes (670 millones).

Arcadi Oliveres, profesor de Economía Aplicada de la Universidad Autónoma de Barcelona, apunta también al gasto militar como la gran partida a recortar, y sugiere que se incluya el gasto pendiente del avión de combate Eurofighter (preveía 10.795 millones hasta 2024) y lo pendiente de los 1.353 millones para 24 helicópteros de combate Tigre.

Otra alternativa propuesta por Montero y Serrano es la eliminación de las exenciones que se aplican a los premios de loterías, apuestas y sorteos, que permitiría un ingreso a las arcas públicas de 1.165 millones, suficientes para ahorrarse la mitad del tijeretazo al sueldo de los funcionarios este año (2.250 millones).

Josep González Calvet, profesor de Economía de la Universidad Autónoma de Barcelona, añade la supresión de cargos de libre designación, asesores que los políticos designan a dedo. Según este profesor, en la Administración española (autonomías incluidas) hay unos 25.000 puestos de este tipo, de los que podrían suprimirse 20.000 «sin impacto laboral». Como el sueldo medio ronda los 4.000 euros al mes, supondría un ahorro de 1.120 millones al año.

Serrano y Montero descubren otras partidas que podrían contribuir al ajuste, como la eliminación de la casilla de asignación tributaria a la Iglesia católica de la declaración del IRPF, una anomalía del impuesto, ya que permite a un único colectivo la posibilidad de elegir el destino de parte de la recaudación. Con su supresión se incrementarían en 250 millones los ingresos de libre asignación. Si además se suprimiesen los sueldos para los profesores que imparten religión en centros escolares públicos (650 millones al año), ajustándose a las directrices de un Estado laico, se podrían mantener los 600 millones de la ayuda al desarrollo.

Los economistas consultados están a favor del recorte farmacéutico (785 millones en dos años) a través de la adecuación de los envases a la duración estándar de los tratamientos y los fármacos unidosis. También defienden la supresión del cheque-bebé, que asignaba la misma ayuda a cualquier nivel de renta.

Más inversión, menos banca

Otra de las partidas más cuestionadas son los 6.045 millones que pretenden recortarse de la inversión pública entre 2010 y 2011. Con la economía saliendo a pedales de la recesión, todos los recortes del gasto público, que equivalen a restar dinero al Producto Interior Bruto (PIB), suponen jugársela a sufrir recaídas. Los más graves son los que afectan al empleo, como la inversión.

¿Cómo lograr suplir ese recorte? Montero, Serrano y la catedrática emérita de la Universidad Autónoma de Barcelona Miren Etxezarreta no han tardado en fijarse en el fondo dotado para ayudar al sector financiero a salvarse de sus excesos en los años de la burbuja inmobiliaria.

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (Frob) recibió, con cargo a los Presupuestos Generales de 2009, una partida de 6.750 millones. Acudir al Frob no es gratis, de hecho tiene un alto precio para las entidades (un 7,75% mínimo a devolver en cinco años), pero los expertos citados no consideran que las arcas públicas estén para soportar esa inversión ni las emisiones de deuda posteriores hasta llegar a una dotación prevista de 90.000 millones.

La cantidad ya dotada o parte podría recuperarse ahora que aún no ha sido utilizada (aunque algunas cajas en proceso de fusión ya han pedido parte) en lugar de mandar el eterno mensaje al sector financiero de que sus ganancias son privadas y sus pérdidas, socializadas.

Rodríguez, ¿qué hacemos con los obscenos beneficos de la banca y otras codiciosas empresas, en estos tiempos de crisis?

Iba a hacerle esta pregunta al presidente, pero desisto de ello tras ver en los últimos días la nómina de personajes y entidades que han aplaudido con vivo entusiasmo las medidas propuestas por el Secretario General del PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL, señor Rodriguez Zapatero:

FMI, (Fondo Monetario Internacional)

– Gerardo Díaz Ferrán, (Presidente de la CEOE y estafador)

BM, (Banco Mundial)

– José Carlos Díez, (economista jefe de Intermoney, bróker español)

BCE, (Banco Central Europeo, mero instrumento de la banca)

– Silvio Berlusconi, (sin comentarios)

– Mario Fernández, (Presidente de la BBK)

– Angel Laborda, (Director del Gabinete de Coyuntura y Estadística de la Fundación de Cajas de Ahorro –FUNCAS-)

«Los Mercados», (…conocemos a los Sindicatos, Organizaciones Empresariales, etc., pero sobre estos…, nadie sabe quienes son, ¡¡pero mandan de cojones!!)

– Eduardo Aréchaga Cilleruelo, (director del Departamento Económico-Fiscal de Confebask)

– Emilio Botín, (Banquero de sospechoso apellido, presidente del Banco de Santander)

Obama, (flamante guerrero premio Nóbel y rearmamentista)

– Todas las «Patronales» de España sin, excepción.

En fin, no me cabe todo. Ciertamente las medidas adoptadas por nuestro presidente tienen un apoyo masivo (de casi todo lo que yo detesto).

El Zapatero más marxista: «ESTOS SON MIS PRINCIPIOS, PERO SI NO LES GUSTAN TENGO OTROS»

Parece ser que nuestro presidente ha proclamado ante Obama y los líderes europeos un conocido aforismo marxista (del gran Groucho):  «ESTOS SON MIS PRINCIPIOS, PERO SI NO LES GUSTAN TENGO OTROS»

Tras su gran actuación cebándose con los débiles y no tocando ni uno solo de los privilegios de los poderosos y a fin de que este hombre pueda volver a subirse sus pantalones tras su sodomización pública internacional, le ofrezco algunas sencillas ideas de las que puede sacar ingentes montañas de dinero para ayudar al país:

1- Significativa reducción del número de efectivos de los Ejércitos y de sus despliegues, Afganistan, Líbano, Bosnia-Herzegovina y Somalia.

2- Establecer un impuesto sobre el flujo de capitales a las empresas dedicadas a la usura, como son los bancos, entidades financieras, etc. (Tasa Tobin o similar)

3- Comenzar de una vez por todas a combatir el fraude fiscal de las grandes fortunas.

4- Supresión de la Casa del Rey y sus adherencias familiares, y someterles a pagar impuestos como todos los demás.

5- Incremento de la tasa impositiva a las SICAV, situada actualmemte en un ridículo 1 %

6- Cesar la financiación a la religión Católica vía IRPF e igualmente anular su actual «exención total y permanente de los impuestos reales o de producto, sobre la renta y el patrimonio».

7- Reestructuración gubernamental y reducción de ministerios y asesores designados a dedo.

8- Imposición de un programa de austeridad y eliminación de privilegios a la casta política de diputados, senadores, consejeros autonómicos, etc.

Estas son, a grandes rasgos, algunas de las medidas que considero de justa aplicación a diferencia de la facilona actuación que el gobierno va a perpetrar contra los más débiles.

¿Que son difíciles?, claro, ¡¡lo simple y fácil es joder a los de siempre!!

Entretanto… las SICAV cotizando al 1%

Uno de los principales instrumentos que tienen las grandes fortunas para poner a resguardo sus inversiones son las SICAV (sociedades de inversión mobiliara de capital variable)

Mientras los rendimientos de nuestras cuentas bancarias tributan en la declaración a Hacienda al 18 % de media, los más ricos, los que invierten en las SICAV, los que obtienen mayores plusvalías, están sometidos al ridículo 1 % de tributación.

Nuestro presidente, tan feróz ahora con los más desfavorecidos, no ha tenido la decencia de meter mano a estas sociedades (cosa que si lo han hecho recientemente instituciones de mucho menor marchamo socialista como son las Diputaciones Forales del País Vasco, que han elevado su gravámen hasta el 28 %)

Y en toda la batería de entre las 9 medidas presentadas ayer en el Congreso de los Diputados, no hay ninguna que «meta mano» a especuladores, empresas finacieras desestabilizadoras, bancos a los que hemos avalado para «dinamizar» la economía del país y sólo han trabajado en pro de su propio fortalecimiento, no, no, que va, lo que va a hacer nuesto gobierno es reducir salarios a los funcionarios, congelar pensiones, reducir financiación a algunos medicamentos, eliminacion o reducción de medidas sociales como cheque bebé y dependencia, reducción de la ayuda al desarrollo de paises pobres, etc. etc.

En definitiva, este gobierno ha tenido la desfachatez de NO INCORPORAR NI UNA SOLA MEDIDA PARA CONTROLAR LA CODICIA DE LAS DIVERDAS ENTIDADES FINANCIERAS QUE NOS HAN CONDUCIDO A ESTA SITUACIÓN DE CRISIS, MIENTRAS SE CEBA EMPOBRECIENDO A LOS MÁS DÉBILES.

¡¡VAYA CARA, AMIGO ZAPATERO!!

Zapatero, tras traicionarse a sí mismo y actuando bajo las órdenes de Obama (por cierto, el presidente del país que generó la crisis), dispara todas sus agresivas medidas supuestamente correctoras -como él mismo ha dicho- contra:

«…los ciudadanos y, especialmente, los menos favorecidos.

Son los mismos que nada han tenido que ver con el origen, el desarrollo y las fases de la crisis. Son, por el contrario, los que han sufrido sus consecuencias. Y son, ahora, los que mayoritariamente deben contribuir a los esfuerzos necesarios para corregir los efectos de la crisis.»

Señor presidente, ¿por qué no hace algo para evitar los ataques especulativos contra nuestra economía?

Por ejemplo… ¿por qué no cierra la bolsa? (ya, ya sé que es una locura, ¿y sus medidas no lo son?)

¿Y los beneficios de la banca del pasado ejercicio?

¡¡Vaya cara, Rodriguez!!

El éxito de la Power Balance como síntoma

Luis Alfonso Gámez en su blog «Magonia»
Me afeaba el otro día un buen amigo que le hubiera criticado aquí al lehendakari López por usar la pulsera Power Balance. Lo consideraba algo anecdótico sobre lo que no merecía la pena perder el tiempo ni hacer sangre. No estoy de acuerdo. Creo que no se debe pasar por alto el hecho de que el representante de todos los vascos haga publicidad de un timo. Porque eso es la pulsera Power Balance, un producto milagro que, como tal, no hace lo que sus fabricantes y distribuidores dicen que hace. ¿Por qué la llevaba puesta Patxi López en su foto con el presidente gallego, Alberto Núñez Feijoó, en la portada del XL Semanal? El lehendakari ha dicho que no es que crea en los poderes del amuleto, sino que lo compro por Internet para regalárselo a su madre. Vale, voy a creerle; aunque yo, cuando le compro un regalo a mi madre, procuro dárselo sin haberlo abierto ni usado. Pero, si bien esa justificación me tranquiliza ya que implica que López no cae en timos directamente -sí, indirectamente, porque ha pagado por un artículo fraudulento, aunque no sea para él-, me sigue pareciendo molestando que su imagen, o la de cualquier otro cargo público, se vincule a un objeto así. López debería ser consciente de que hay gente que puede creer que esa pulsera funciona simplemente porque alguien como él la lleva puesta. Los productos milagro son una estafa, la Power Balance es un producto milagro, y un responsable político no debería servir de soporte publicitario para un objeto que vulnera la ley. Y esto vale para López, Esperanza Aguirre, Leire Pajín, Gustavo de Arístegui y cualquier otro político. ¿Qué hay otros personajes públicos que la llevan, como Manolo Santana, Severiano Ballesteros, la infanta Elena, Mercedes Milá y Pablo Motos? Claro, es que hay gente que cree en cualquier bobada y otra que es capaz de decir que vivir entre basura es saludable o que tirarse por la ventana ofrece una perspectiva diferente y recomendable del mundo si el cheque que le ponen delante tiene los suficientes ceros.El éxito de la pulsera del equilibrio prueba que unos espabilados pueden hacerse de oro gracias a la ignorancia de la gente mientras las autoridades y los medios de comunicación miran para otro lado. Estamos, como acertadamente apuntó Miguel Artime ya en enero, ante una reedición del timo de la pulsera magnética, aquélla que se vendía en farmacias. El éxito de la Power Balance se basa en la utilización disparatada de jerga científica para dar una pátina de alta tecnología a lo que no es nada más que una pata de conejo y el apoyo de famosos, previo pago. No es el objetivo de estas líneas, porque ya lo han explicado otros colegas mejor de lo que lo pueda hacer yo, pero les voy a recordar brevemente por qué el artilugio no funciona como prometen sus fabricantes.

Palabras sin sentido

«Power Balance es una frecuencia en sí, almacenada en un medio (el holograma), que restaura el equilibrio eletromagnético de tu cuerpo aislando a cada célula viva de los factores externos que le impiden funcionar al 100% de sus capacidades», dice la compañía. La frecuencia, añade, procede de «materiales naturales conocidos por sus efectos beneficiosos para nuestro cuerpo». Y explica: «Casi todo tiene una frecuencia que le es propia. Algunas frecuencias reaccionan de manera positiva con tu cuerpo y otras negativamente. Cuando el holograma se pone en contacto con el campo de energía de tu cuerpo, permite a tu cuerpo interactuar con la frecuencia beneficiosa natural almacenada en el holograma». La compañía asegura que esa tecnología «se diseñó originalmente para ayudar a los atletas profesionales a lograr su máximo rendimiento, pero sus beneficios han sido reconocidos por personas con muy distintos estilo de vida. No importa si estás buscando mejorar el equilibrio y la flexibilidad, renovar tu fuerza y energía o mejorar tu bienestar, Power Balance te puede ayudar».

Veamos, una frecuencia es el «número de veces que se repite un proceso periódico por unidad de tiempo» y un holograma, una imagen tridimensional. Una frecuencia es, por tanto, una medida; no existe aisladamente. Un proceso periódico como el paso de trenes por una estación -«uno cada cinco minutos en hora punta»- tiene una frecuencia, pero nosotros no, aunque nuestro corazón lata a una frecuencia determinada y respiremos a otra. Los responsables de Power Balance, en su descaro, dicen que su holograma almacena frecuencias beneficiosas que hacen que mejoren nuestro equilibrio, flexibilidad y energía. «No es posible capturar una frecuencia en un holograma, como no es posible fotografiar un gramo o grabar un kilómetro en CD», indica con su habitual claridad el periodista científico Mauricio-José Schwarz. Como almacenar una frecuencia en un holograma es imposible, nuestro cuerpo no tiene una frecuencia y un holograma tampoco es un emisor de nada -exeptuando la radiación infrarroja, que emite todo-, no hace falta seguir adelante: el principio es falso y todo se reduce a jerga destinada a engañar a los ingenuos para que paguen más de 30 euros por un amuleto.

A pesar todo esto, hay usuarios de la pulsera que dicen sentirse mejor. ¡Pura sugestión! Se sentirían igual de bien si creyeran que dar el primer paso del día con el pie derecho hace que la jornada sea afortunada y cumplieran el rito. Y se sentirían mal, muy mal, si creyeran que las frecuencias almacenadas en la pulserita pueden interferir con su energía vital y provocarles mutaciones monstruosas, cáncer incluido. De hecho, hay tantas pruebas de esto último como de la efectividad de las pulseras Power Balance, así que más vale no ser crédulo. La compañía no puede presentar ningún estudio que apoye sus afirmaciones, y las pruebas que se han hecho demuestran que estamos ante un puro placebo aderezado con testimonios e imágenes de famosos -talonario de por medio-, mentiras como que están prohibidas en las competiciones de surf por la ventaja que proporcionan y un envoltorio pseudocientífico incomprensible para la mayoría de la población.

La abdicación del periodismo

Las pulseras Power Balance llevaban meses a la venta en nuestro país cuando, el 28 de abril, Facua las denunció ante las autoridades sanitarias y el Instituto Nacional de Consumo, dependiente del Ministerio de Sanidad, alertó a las comunidades autónomas de que el fabricante incurre en publicidad engañosa. ¿En qué planeta habían estado hasta entonces las organizaciones de consumidores y las autoridades de consumo?, ¿qué han hecho las segundas desde entonces? Si algo demuestra el caso Power Balance, además de que vivimos rodeados de ingenuos, es la lentitud de las organizaciones de consumidores y el pasotismo absoluto de la Administración. ¿Dónde están los expedientes a Power Balance y las otras marcas de timopulseras?

Los medios de comunicación también han quedado en evidencia. La mayoría sólo ha hablado de la estafa después de la denuncia de Facua, y eso que el tema era goloso desde el punto de vista periodístico. El primer medio que llamó la atención críticamente sobre las pulseras del equilibrio fue el diario Público a mediados de abril, en un reportaje del periodista y bloguero José María Mateos. La Prensa, la radio y la televisión han llegado al asunto, en general, tarde y mal. Sólo cuando ya había denuncias como la de Facua -y, en algunos casos, después de haber hasta vendido las pulseras de marras-, se subieron a un carro del que llevaban meses tirando varios blogueros.

Los que mejor lo han hecho en este caso han sido algunos blogueros. Tan bien que ha habido periodistas de medios que han copiado usado como fuente algunas bitácoras, sin citarlas, por supuesto. J.M. Hernández denunció el fraude ya en noviembre, Miguel Artime lo hizo en enero y, además, explicó cómo hacer un artefacto casero igual de (in)efectivo; Gorka Cabañas publicó los resultados de una prueba experimental de su inutilidad en febrero; y Kurioso metió en el ajo a la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) a mediados de abril. Todos ellos, y otros blogueros, han hecho en el caso de la timopulsera lo que no han hecho ni periodistas, ni representantes de la Administración, ni asociaciones de consumidores: denunciar un engaño palmario para proteger al ciudadano.

Lo único bueno de toda esta historia es que el amuleto nos puede ayudar a identificar a una parte de la población, como ilustra esta viñeta del humorista gráfico J.R. Mora:

SAVATER Y EL BLUSÓN DE MAO

Joan Garí en Público

Hace unos días pudimos ver a Fernando Savater en un programa vespertino de CNN+. El tema era la despenalización, en el Senado, del uso de todas las lenguas de España. Aunque parezca increíble, a estas alturas, que aún pueda haber gente en contra del uso público de otros idiomas que no sean el suyo, tal es la postura del reputado filósofo.

 

Savater, para entendernos, viene a ser el Pío Moa de la sociolingüística peninsular: si el exterrorista se ocupa en poner al día los tópicos más infames del franquismo con respecto a la guerra civil (esto me lo explicó muy clarito Paul Preston, y en un perfecto catalán), el filósofo planetario es la voz de esa clase de neoconservadores que arremeten contra la diversidad realmente existente en el país… ¡en nombre del progresismo!

Dejando aparte la referencia que se hacía a los “cinco idiomas oficiales” (cuando cualquiera que tenga el bachillerato sabe que el valenciano no es una lengua independiente, sino una variedad del catalán), en el citado programa pudimos escuchar tópicos de mucha enjundia. No faltó una lamentación babélica, y apelaciones más o menos lastimeras a la “lengua común”. Ahora resulta que lo “progresista” es que hablemos todos el mismo idioma. Bueno, bueno. Al fin y al cabo, en la China de Mao todo el mundo llevaba el mismo blusón, que viene a ser el equivalente indumentario a la susodicha “lengua común”. Estos tipos todavía no se han enterado de que  en España se habla catalán, gallego o vasco porque a la gente le da la gana, aunque a ellos les provoque urticaria. Pues que sigan así. Amenizan las tardes televisivas y eso es impagable.