El pueblo judío es una invención

El historiador israelí Shlomo Sand cuestiona varios de los mitos oficiales del sionismo en su libro Cuándo y cómo se inventó el pueblo judío.

Desde Tel Aviv EUGENIO GARCÍA GASCÓN  para Diario Público
Las tesis que defiende Shlomo Sand han mantenido a su libro en las listas de los más vendidos durante un mes.

Shlomo Sand, profesor de Historia de Europa en la Universidad de Tel Aviv, acaba de publicar “Cuándo y cómo se inventó el pueblo judío”, donde cuestiona algunos principios de la historia sionista oficial.

El libro se ha mantenido cuatro semanas en la lista de los más vendidos en Israel, algo que Sand no acaba de entender. A cambio ha tenido pagar el peaje de recibir anónimos donde se le amenaza e insulta, llamándole kelev natzi masria (perro nazi apestoso) y otras lindezas. Sin embargo, no parece muy preocupado. El libro contiene dos tesis que en el pasado tuvieron cierto predicamento, también entre historiadores sionistas, pero que hoy han sido archivadas: que los actuales judíos provienen de pueblos paganos que se convirtieron al judaísmo lejos de Palestina, y por lo tanto no descienden de los antiguos judíos, y que los palestinos árabes son los únicos descendientes de los antiguos judíos.

Decir que el pueblo judío es una invención del siglo XIX parece una provocación.

A finales del XVIII y principios del XIX surgió el nacionalismo, y en la segunda parte del XIX se cimentó la idea del nacionalismo judío. Los franceses sabían que su pueblo existía desde los galos, los alemanes sabían que su pueblo existía desde los teutones, y los judíos… empezaron a pensar que eran un pueblo desde el segundo Templo.

Y en su opinión eso no es correcto.

Sostengo que eso es una “invención”, de la misma manera que no creo que hubiera un pueblo francés hace 250 años. La mayoría que vivía en el reino francés no sabían que eran franceses, incluso no lo sabían en la primera mitad del siglo XIX.

Sin embargo, los judíos siempre han tenido una identidad.

No creo que haya habido un pueblo judío hasta recientemente. Incluso le diré que ni siquiera pienso que hoy haya un pueblo judío.

¿Por qué?

La Biblia no es un libro histórico, es un libro de teología. Fueron los protestantes, y luego los judíos, los que convirtieron la Biblia en un libro de historia.

¿El pueblo judío es una invención cristiana?

Así es. Pongamos por ejemplo el supuesto exilio judío. El exilio nunca existió. Cuando los romanos destruyeron el Templo en el año 70 de la era cristiana, no expulsaron a los judíos por la fuerza. Los romanos nunca exiliaron a pueblos, algo que sí hicieron los asirios y los babilonios con algunas elites.

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Si España fuera Palestina

O el robo, ante los ojos de todos, del territorio palestino por parte de un criminal estado israelí

fuente: Strambotic

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Desde que el estado de Israel fue proclamado en 1948, la nación judía ha ido mermando el territorio de Palestina, hasta confinar a sus 4 millones de habitantes en dos regiones aisladas entre sí: Cisjordania y la franja de Gaza, que suman 6.200 kilómetros cuadrados, el equivalente a la provincia de Tarragona (813.000 habitantes). El resultante es uno de los territorios de más alta densidad del planeta. Las comparaciones son odiosas, sí, pero también muy esclarecedoras.

Este mapa elaborado por Juan Segovia muestra cómo hubiera quedado España si la ONU hubiera tenido la feliz idea de ubicar Israel en nuestro territorio: las Provincias Vascas serían el penúltimo reducto (Cisjordania), en tanto la franja de Gaza podría coincidir con el desierto de Almería, al cual está emparentado por clima y demografía. Esta página explica la evolución del territorio de Israel/Palestina a lo largo del tiempo.

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Palestina: EE. UU. cómplice de genocidio

Chomsky: “EEUU brinda a Israel apoyo militar, político e ideológico para la matanza de palestinos”

Noam Chomsky lingüista y filósofo estadounidense de origen judío, ha acusado a Estados Unidos de ser el principal responsable de la matanza de la población palestina en la Franja de Gaza, en la reciente ofensiva militar emprendida por Israel contra el enclave costero.

“EEUU brinda a Israel apoyo militar, político, diplomático e ideológico para la matanza de palestinos de una manera directa y explícita”, ha dicho el activista político en una entrevista exclusiva concedida a la agencia turca de noticias Anadolu, publicada el viernes.

El activista político ha subrayado que Washington debería ser reconocido como “responsable de derramar sangre palestina”, y ha arremetido contra el mundo y los organismos mundiales, como la Organización de Naciones Unidos (ONU), por cerrar los ojos ante la escalada de crímenes que comete a diario Tel Aviv contra los civiles palestinos.

“Hoy en día, el mundo sólo actúa según sus intereses propios. EEUU apoya a Israel, de acuerdo con sus intereses estratégicos en la región. Además, a la ONU no le importa lo que está sucediendo en Gaza. Igual, la Unión Europea no se preocupa por lo que está pasando hoy en Gaza, mientras el mundo árabe está sufriendo una profunda división que le priva de la facultad de hacer cualquier cosa”, ha sostenido Chomsky.

Ha denunciado la actuación parcial de la ONU en relación a los acontecimientos que ocurren en el mundo, incluido en Gaza y ha explicado que esta instancia internacional no es un actor fuerte e independiente en el mundo de la política, sino que es un cuerpo que lleva a cabo los deseos de los países más poderosos del mundo.

Asimismo, ha hecho hincapié en que la masacre de civiles y el dolor y el sufrimiento de los palestinos en Gaza ha puesto de relieve que en el mundo no hay algo como una “comunidad internacional”, ya que es inútil esperar que esta haga algo para frenar la agresión israelí.

“El concepto de la comunidad internacional, no es más que un término vacío y sinsentido, un truco y una ilusión para la gente ordinaria”, ha subrayado.

Chomsky, conocido crítico de las políticas extremistas de Tel Aviv, había acusado anteriormente a dicho régimen de “cometer crímenes que eran “mucho peor” que los perpetrados por el régimen nacionalista blanco en Sudáfrica”.

Al menos 1000 palestinos muertos y otros 5860 heridos es la cifra que ha dejado la ofensiva israelí, iniciada el 7 de julio, contra la Franja de Gaza, según las fuentes locales, citando al Ministerio de Salud del enclave costero palestino.

Julio de 2014, nuevo ataque terrorista a Gaza

Gaza y su estrecha franja es una de las partes aisladas en las que el espansionismo criminal de Israel ha dejado aislado el territorio palestino.

No tiene ejército y sin embargo está siendo brutalmente atacada por tierra mar y aire por uno de los ejércitos más poderosos del planeta.

¿Nadie va a parar los actos genocidas de un estado terrorista como de facto es el israelí?

Palestina, ataque a Gaza 2014

Gaza: el gas en la mirilla

Y sigue la guerra por el gas. Después de haber atacado Siria y haberse repartido el gas de ese país antes de lograr conquistarlo, los occidentales atacaron Irak –utilizando para ello el Emirato Islámico– para cerrar el camino al gaseoducto entre Irán y Siria. Y ahora están tratando de acabar con Hamas que es, como las demás ramas de la Hermandad Musulmana, un aliado de Washington, pero se opone al saqueo del gas palestino.

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Para encontrar una de las causas del ataque israelí contra Gaza hay que profundizar porque esa causa se halla exactamente a 600 metros por debajo del nivel del mar y a 30 kilómetros de la costa de la franja de Gaza. Allí, en las aguas territoriales palestinas, se encuentra un importante yacimiento de gas natural, el llamado Gaza Marine, estimado en 30 000 millones de metros cúbicos y de un valor de varios miles de millones de dólares. Según un mapa elaborado por la agencia gubernamental estadounidense U.S. Geological Survey también existen otros yacimientos de gas y de petróleo en tierra firme, en Gaza y en Cisjordania.

En 1999, mediante un acuerdo firmado por Yaser Arafat, la Autoridad Palestina confía la explotación de Gaza Marine a un consorcio conformado por British Group y la compañía privada palestina Consolidated Contractors, que disponen respectivamente del 60 y el 30% de las acciones. El 10% restante correspondería al Fondo de Inversiones de la Autoridad Palestina. Se perforan 2 pozos, Gaza Marine 1 y Gaza Marine 2. Pero nunca llegan a iniciar la producción porque Israel, que quiere todo el gas a precios ínfimos, los bloquea.

A través del ex primer ministro británico Tony Blair, enviado del «Cuarteto para el Medio Oriente», se prepara un acuerdo con Israel, que priva a los palestinos de las tres cuartas partes de los futuros ingresos del gas y pone la parte que les toca en una cuenta internacional bajo control de Washington y Londres.

Pero, inmediatamente después de ganar las elecciones de 2006, Hamas rechaza ese acuerdo, calificándolo de robo, y exige su renegociación. En 2007, el actual ministro israelí de Defensa Moshe Ya’alon declara que «el gas no podrá extraerse sin una operación militar que ponga fin al control del Hamas en Gaza».

En 2008, Israel desata contra Gaza la operación «Plomo Fundido». En septiembre de 2012, la Autoridad Palestina anuncia que, a pesar de la oposición de Hamas, ha reanudado las negociaciones con Israel sobre la cuestión del gas. Dos meses después, la admisión de Palestina en la ONU como «Estado observador no miembro» fortalece la posición de la Autoridad Palestina en las negociaciones. Pero Gaza Marine sigue bloqueado, lo cual impide que los palestinos puedan explotar la riqueza natural existente en su territorio.

La Autoridad Palestina se lanzó entonces por otro camino. El 23 de enero de 2014, durante el encuentro del presidente palestino Abbas con el presidente ruso Putin, se discutió la posibilidad de confiar a la compañía rusa Gazprom la explotación del yacimiento de gas de las aguas de Gaza. Así lo anuncia la agencia Itar-Tass, subrayando que Rusia y Palestina tienen intenciones de fortalecer la cooperación bilateral en el sector energético. En ese marco, además de la explotación del yacimiento marítimo de gas, se prevé también la de un yacimiento de petróleo en los alrededores de la ciudad palestina de Ramallah, en Cisjordania. Y la compañía rusa Technopromexport está dispuesta a participar en la construcción de una termoeléctrica de una potencia de 200 MW en la misma zona.

La formación de un nuevo gobierno palestino de unidad nacional, el 2 de junio de 2014, acrecienta las posibilidades de concretar el acuerdo entre Palestina y Rusia.

Diez días después, el 12 de junio, se anuncia el secuestro de los 3 jóvenes israelíes, encontrados muertos el 30 de junio, proporcionando así el casus belli que da inicio a la operación «Margen protector» contra la franja de Gaza. Operación que forma parte de la estrategia de Tel Aviv, que busca apropiarse de las reservas energéticas de toda la cuenca del Levante, incluyendo las de Palestina, las del Líbano y las de Siria.

Y también encaja en la estrategia de Washington que, con su apoyo a Israel, trata de garantizarse el control de todo el Medio Oriente impidiendo que Rusia vuelva a ganar influencia en la región.

Estamos ante una mezcla explosiva, cuyas víctimas son –otra vez– los palestinos.

Fuente
Il Manifesto

Manlio Dinucci Geógrafo y politólogo. Últimas obras publicadas:Geocommunity Ed. Zanichelli 2013 ; Geografia del ventunesimo secolo, Zanichelli 2010 ;Escalation. Anatomia della guerra infinita, Ed. DeriveApprodi 2005.

5 Cámaras Rotas

5 Cámaras RotasConmovedora película que merece ser valorada especialmente por la delicadeza de su voz narrativa y la precisión de su mirada sobre la criminal política de Israel en su ocupación palestina.

Su director Emad Burnat es un cámara y fotógrafo freelance palestino. Ha trabajado para varios canales de televisión. Sus imágenes han sido utilizadas para varios documentales sobre el conflicto israelí-palestino, pero 5 cámaras rotas es su primer documental como director.

  • Nominada al Oscar al Mejor Largometraje Documental en 2012
  • Premio al Mejor Director en Documental Internacional en el Festival de Sundance, 2012

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Sinopsis:

Al nacer su cuarto hijo, Emad, un agricultor palestino compra su primera cámara de vídeo. Poco a poco y en paralelo al crecimiento de su hijo empieza a grabar los actos de resistencia pacífica de los habitantes de su pueblo, Bil’in, frente al avance de los colonos israelíes y la construcción de un muro de separación entre las urbanizaciones. Durante más de cinco años, Emad graba este conflicto en el que dos de sus mejores amigos lideran la resistencia ayudados también por activistas israelíes del movimiento “Anarquistas Contra el Muro”. Arrestos diarios, represión brutal por parte del ejército israelí.

Hasta cinco cámaras de Emad son destrozadas por el ejército israelí. Cada una de ellas grabará una parte de esta impresionante historia.

Situación de Bil’in:

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Ya poca Palestina queda: Paso a paso, Israel la está borrando del mapa

 

Eduardo Galeano*

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes.

Palestina, futuro

Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos.

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador.

Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen. Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelí usurpó. Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa.

Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera.

Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa. No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al acecho.

Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros. ¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA.

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¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad?

¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos? El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales.

En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica. Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí. Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.

La llamada comunidad internacional, ¿existe? ¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro? Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad. Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.

La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas. Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

  • (Este artículo está dedicado a mis amigos judíos asesinados por las dictaduras latinoamericanas que Israel asesoró)

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*Escritor y periodista uruguayo, autor de "Las venas abiertas de América Latina”.
  Fuente: Mapocho Press, Santiago – Chile http://alainet.org/active/60633