Las Patronas, 14 mujeres que desafían a La Bestia

MÉXICO: SOLIDARIDAD CON LOS MIGRANTES EN LA RUTA HACIA EL NORTE

Desde hace 20 años, Las Patronas reparten bolsas de comida a los migrantes que pasan a toda velocidad subidos en el tren llamado ‘La Bestia’.

Emma de Coro en Diagonal
Las Patronas se sitúan al borde de la vía por donde pasa La Bestia y entregan bolsas de comida a los migrantes.

.

“No queremos que nos resuelvan la vida. Es muy poco lo que pedimos, pero no nos entienden o no nos damos a entender. No necesitamos ni queremos que se nos mantenga, sino que nos dejen trabajar nuestras tierras”. De esta manera resume Norma Romero Vázquez, del grupo Las Patronas, el discurso que dio al recibir de manos del presidente de México, Enrique Peña Nieto, el premio Nacional de Derechos Hu­manos de 2013.

Sigue leyendo “Las Patronas, 14 mujeres que desafían a La Bestia”

Frontex. Muriendo a las puertas de Europa

Tras las penúltimas y desgraciadas tragedias de Lampedusa, los Ministros del Interior de la Unión Europea se reunieron urgentemente bajo el impacto de la noticia y ante lo que denominaron “situación de emergencia”.

¿Trabajaron en pro de evitar estas desgracias y en ayuda de las personas migrantes que lo arriesgan todo para desesperadamente echarse a la mar buscando el futuro que les falta?

No. Trabajaron fundamentalmente para tratar de bloquear férreamente ese camino hacia la Europa rica, reforzando una vez más esa salvaje herramienta de blindaje policial creada en 2004 y denominada FRONTEX.

Resumidamente FRONTEX consiste en:

Inmigración, Tres Fronteras(Pulsar sobre el mapa para ver en detalle)

El blindaje de Europa, tres fronteras

  • Línea naranja: “Prefrontera” (Acuerdos mediante ayudas financieras a terceros países)
  • Línea roja: “Area Schengen”  (Zona de libre circulación para ciudadanos europeos)
  • Puntos negros: “Fronteras Móviles” (Campos de internamiento dentro de las fronteras Schengen y campamentos  de migrantes irregulares cerrados, o abiertos en otros países fuera del Área Schengen)

.

En la actualidad estos son los principales puntos de salida:

  • Costa Oeste de África: Norte de Mauritania, oeste del Sahara y sur de Marruecos hacia las Islas Canarias.
  • Norte de Marruecos cruzando a Ceuta y Melilla o cruzando el Estrecho de Gibraltar hacia España.
  • Túnez, Libia y Egipto, hacia las islas italianas de Lampedusa, Sicilia y Malta.
  • Costas de Argelia, hacia las costas españolas, Levante, Murcia y Andalucía, sur de Francia e islas y costa sur de Italia.

.

La reciente y vergonzosa tragedia de la isla de Lampedusa:

Lampedusa como metáfora


 Hibai Arbide Aza en "ENFOCANT"

Estamos en Nochebuena de 1996 en Lampedusa, la más grande de las islas del archipiélago de las Pelagias, en el mar Mediterráneo. Se encuentra a 205 km de Sicilia y a 113 km de Túnez, siendo el territorio italiano ubicado más al sur. Según relata Melting Pot Europe, hace frío, llueve, hay mucho viento. Los habitantes de la isla preparan la cena de navidad. Hace cinco días que ningún pescador sale a la mar. Mientras tanto, en aguas internacionales, a 19 millas de Portopalo di Capopassero, Sicilia, está sucediendo el mayor naufragio de la historia europea: una embarcación con bandera libanesa trata de superar la difícil situación con una maniobra complicada y se produce la tragedia.

En medio de la lluvia, cerca de 450 migrantes clandestinos, la mayoría provenientes de Sri Lanka, fueron obligados a subir aquella barcaza inestable, sacudida por las olas. La pequeña barca, demasiado cargada, no es capaz de navegar en ese mar agitado, hay riesgo de naufragio. Se decide dar la vuelta y devolver a estas personas a Yohan, puerto de salida. Nadie sabe qué ocurrió entonces exactamente, la única certeza que tenemos es que hoy todavía hay en el fondo del mar entre 283 y 289 cuerpos, a 19 millas de Portopalo -Italia- a 108 metros de profundidad.

El 30 de diciembre de ese mismo año, 175 supervivientes son abandonados en la playas de Salónica. Cuentan a los socorristas la historia terrible que acaban de vivir cuando se dirigían a Lampedusa, pero nadie les cree. Hasta que en Junio de 2001, Salvatore Lupo, patrón de uno de los 170 barquitos pesqueros de Portopalo, encuentra en sus redes un grito imposible de ignorar: Anpalagan Ganeshu, 17 años, nacionalidad cingalesa, etnia tamil. Su documento de identidad se convierte en la prueba del naufragio fantasma.

En realidad, Salvatore Lupo no fue el primero en encontrar los cuerpos. Durante 5 años, cadáveres provenientes del naufragio eran izados en las redes de los atuneros, que “para no buscarse problemas” devolvían al mar sin informar a nadie. Lupo es un pequeño hombre robusto que ha pasado más de treinta años faenando como pescador. Pero hoy ya no puede hacerlo, sus convecinos los señalaron como traidor por haber sacado esta historia a la luz; está sólo, la comunidad a la que pertenecía no perdona su “delación”. “Cuando encontré el documento de identidad entre las redes, pensé que era el momento de acabar con el silencio”. Porque en Portopalo y en Lampedusa todos sabían lo que había ocurrido, hacía meses que emergían huesos, pequeños objetos, signos de vidas interrumpidas dramáticamente a pocos kilómetros de la tierra prometida.

Desde entonces, la costa de Sicilia y, sobre todo, Lampedusa se han convertido en uno de los principales “puntos calientes” de las políticas de control de las migraciones en Europa. Tanto por su situación geográfica que convierte a esta pequeña isla en una de las entradas por mar más cercanas, como por el laboratorio de control biopolítico en que la han convertido los gobiernos xenófobo-populistas presididos por Berlusconi. Esto se ha traducido en la instalación de campos de internamiento para migrantes en la isla, la firma de acuerdos preferentes de colaboración con los gobiernos de Gadafi en Libia y Ben Alí en Túnez.

Desde la explosión de las revueltas en Túnez, Egipto y Libia, la cantidad de personas que han llegado “ilegalmente” a Lampedusa ha aumentado notablemente. Los motivos son varios y fáciles de imaginar: relajación por parte de los ejércitos y policías de los países de origen en el control de las embarcaciones que transportan migrantes y una cantidad de gente enorme que escapa de la guerra. Pero no se trata sólo de un cambio cuantitativo: tanto la composición social de los pasajeros como las respuestas represivas por parte del gobierno de Berluskistan presentan características nuevas o, al menos, mucho más explicitas que lo que habían sido hasta ahora.

La primera es la fusión de los conceptos “refugiado” y “migrante”, es decir, la imposibilidad de distinguir una y otra situación en la práctica. ¿En qué se diferencian un migrante que ejerce su derecho de fuga y un refugiado que escapan de un mismo conflicto armado? Igual que cuando hablamos de migrantes “sin papeles” o migrantes con permiso de residencia en realidad no hablamos de personas diferentes sino de situaciones administrativas distintas que pasa una misma persona en su periplo migratorio, la distinción entre “refugiado” y “migrante” es del todo falaz. Ahora, además, se ha demostrado que es inoperante. El derecho de asilo fue creado a mediados del siglo veinte, en un contexto geopolítico mundial que ha saltado por los aires las últimas décadas. Al contrario que cuando intentaban fomentar la fuga del telón de acero ofreciendo un estatus legal privilegiado y garantista, hoy a los gobiernos de “occidente” no les interesa hacer efectivo el derecho de asilo. Los cambios legislativos de la UE al respecto han reducido progresivamente el contenido de tal derecho, y ahora en Lampedusa podemos comprobar que su eficacia es ya nula. Se da el mismo trato que reciben los migrantes a los refugiados y se elimina de facto la posibilidad de solicitar asilo.

La segunda cuestión importante es que la respuesta a estas llegadas masivas ha sido aún más dura que la que habitualmente sufren los migrantes sin papeles en todo Europa. No sólo estamos asistiendo impasibles a la mayor cantidad de deportaciones desde el nazismo, sino que el gobierno Italiano ha implementado una serie de mecanismos de excepción de imprevisibles consecuencias. Se han creado campos de refugiados como el de Manduria, en la región de Puglia. Se trata de un campo de concentración en el sentido literal, formado por tiendas de campaña que presenta el mismo aspecto que los que estamos acostumbrados a ver en los telediarios en Haití, Sudán o Ruanda. Se sitúan completamente al margen de la legalidad en la medida en que los confinados allí no están oficialmente privados de libertad en el régimen que establecen los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE) sino que se trata de un acto administrativo sin encaje legal alguno.

Por si fuera poco, se han creado “patrullas ciudadanas” con el objetivo de “dar caza” a los migrantes que consiguen fugarse del campo, con la connivencia de la prefectura de la policía. Es decir, de rondas ciudadanas que se dedican a practicar detenciones ilegales con la aquiescencia de los gobiernos regional y nacional. Interceptan a los migrantes, los detienen, los cargan en furgonetas sin ventilación ni asientos y los devuelven al campo, en donde la policía no sólo no identifica a los secuestradores de migrantes, sino que conduce a éstos últimos de nuevo al campo. La proliferación de estos campos, limbos legales en los que el respeto a los derechos fundamentales no es siquiera un recurso retórico,  acompañados de este tipo de mecanismos de represión que los mantienen, hacen que la calidad de las democracias europeas no sea ya ni una caricatura de lo que en teoría son.

Otra de las medidas puesta en marcha a raíz de estos hechos es el cierre del paso aduanero de Ventimiglia, entre Italia y Francia, para evitar que migrantes provenientes de Lampedusa viajen a Francia. O sea, la eliminación de facto del tratado de libre circulación en Europa que, obviamente, no afecta sólo a los migrantes sino a la totalidad de los ciudadanos que viajan en tren de un país al otro.

En todo caso, bienvenidas sean estas medidas si sirven para quitarnos la venda de los ojos. Ya que, algo demuestran las revoluciones de Túnez o Egipto: que hasta al mayor de los cerdos le llega tarde o temprano su San Martín y que una democracia que merezca tal nombre sólo vendrá de la rebeldía contra el mal gobierno y nunca de la mano de éste, ya tenga su sede en la orilla sur del mediterráneo o en la decadente Europa.

Muros vergonzosos

Fuente:  ATTAC

UN MURO EUROPEO COMENZARÁ EN GRECIA

El gobierno griego anunció hace un par de semanas que va a construir, en la frontera con Turquía, un muro de alrededor de 13 km de largo y 3m de altura, para evitar la entrada de inmigrantes. Las posición de la Unión europea es ambigua al respecto.

Atenas asegura que la cooperación con los Estados miembros de la UE “va bien” sonbre el particular y Turquía manifestó ya su disconformidad. El modelo que han copiado las autoridades griegas es el construido entre California y México.

El muro de Berlín cayó hace más de 20 años, pero su metodología no murió y ha sido adoptada cada vez más en el mundo. El muro de Corea, el muro que Marruecos impone al Sahara Occidental, el muro de los EE.UU. y México, el muro de Cisjordania, el muro de Israel en la frontera con Egipto, el muro erigido entre Paquistán y Afganistán y el que se agrega ahora entre Grecia y Turquía. Será el segundo en separar zonas de influencia de ambos países teniendo en centa el que existe en Chipre.

A esos vergonzos muros hemos de sumar los que España mantiene en continente africano mediante tres vallas sucesivas dotadas de  avanzada tecnología, en las fronteras de las ciudades de Ceuta y Melilla con Marruecos,  para impedir la entrada de personas.

La llamada “Fortaleza Europa” va a comenzar a tomar forma fídica en la zona fronteriza de la Orestíada según las autoridades griegas. De acuerdo con lo informado por Atenas y por la agencia europea Frontex, alrededor de 200 inmigrantes entran diariamente en Grecia por esa zona de paso, a pesar de la presencia del ejército en el terreno. “Es una dura realidad y tenemos la obligación hacia los ciudadanos griegos de luchar contra ella”, declaró el ministro griego Christos Papoutsis, al presentar el proyecto.

Dice la agencia Frontex que nueve de cada diez extranjeros que entran en Europa lo hacen a través de la frontera turco-griega y que el 75 % de esos ingresos se realiza por la zona de la Orestíada a lo largo de 13 km.

La mayoría de los “inmigrantes” según la misma fuente, son originarios de países como Afganistán y Pakistán, Somalía y algunos de Medio Oriente, como Irak o el norte de Africa, regiones en su mayoría asoladas por las guerras desatadas por los EE.UU. y la OTAN con la anuencia de la UE, no resolverán sino que han agravado los problemas sociales, humanitarios y políticos.

Existe igualmente un paralelismo en ambos muros entre las situaciones griega y californiana, caracterizadas por las elevadas deudas públicas, más grave del lado usamericano.

Bruselas mantiene absoluto silencio sobre la estrategia fortificadora griega. Solo Michele Cercone, portavoz de la comisaria Cecilia Malstrom, comentó que “vedas y muros ya han demostrado en el pasado que son medidas de corto plazo” por lo que es importante que las fronteras sean gestionadas tendiendo a desalentar e interrumpir el tránsito”

A esta declaración de aceptación del muro, referida al “corto plazo” se une la declaración griega de que la cooperación con los Estados miembros de la UE, “va bien”

La izquierda griega considera desde ya que esta medida es “inhumana e ineficaz”

Oficialmente Turquía afirma que necesita tener más información , pero que tratándose de un problema internacional deberá tener un tratamiento internacional . Una autoridad turca de la región fronteriza afirmó que el muro no resolverá el problema poque hay otras posibilidades de paso, como por ejemplo el río Evros – en barco en invierno y a pié en verano –.

Un diplomático europeo citado por el diario británico Daiy Telegraph mientras tanto trasladó el debate de la fortificación europea a otro terreno: “Es fácil imaginar como una estructura permanente señalará el espacio anti-turco o dará la impresión de una fortaleza cristiana europea para mantener a los islámicos del lado de afuera”, El mismo diplomático que no quiso dar a conocer su nombre por hallarse en funciones agregó:”construir muros no ayuda en estos tiempos en que lo importante es construir puentes”

Brasil de Fato – esquerda .net


TÓPICOS SOBRE LA INMIGRACIÓN

Algunos datos sobre inmigración, caso francés

Alejandro Pérez, en su Blog Personal

Que la inmigración es origen de numerosos problemas y conflictos sociales es una afirmación en boca de todos. No dudo que puedan existir problemas de acoplamiento y de convivencia pero la exageración del fenómeno y las trabas para la integración es algo incentivado y promovido desde algunos medios, partidos y sectores sociales interesados. Es un lugar común el decir que los inmigrantes roban, cuestan mucho dinero al estado y cometen todo tipo de delitos, son los malos de la película.

En Francia ( y en el resto de Europa) también se ha dicho largo tiempo atrás y actualmente el mal que crea la inmigración, la voz xenófoba del Front National tuvo un 15% de los votos en los comicios de 2002. El problema, al igual que con otros tantos temas, es la falta de perspectiva y de análisis de los acontecimientos. Los números siempre son muy importantes y por eso la Universidad de Lille realizó un estudió de 5 años de duración (a cargo del ministerio de asuntos sociales) sobre el fenómeno.

He aquí sus resultados:

Los inmigrantes cuestan al estado francés 47.900 millones de euros ( los costes en pensiones y sanidad son los más significativos, con 16.300 millones y 11. 500 millones de euros respectivamente ) pero aportan 60.300 millones (principalmente a través de las cotizaciones sociales con 26.400 millones de euros y los impuestos sobre el consumo 18.400 millones de euros). Conclusión: existe un saldo positivo de 12.400 millones de euros. El estado gana con la inmigración. No abusan de las prestaciones sociales y contribuyen a que los autóctonos dispongan de más infraestructuras, inversiones sociales y prestaciones ( gracias a ese saldo positivo). Por otro lado, como ya aseguraba la Agencia tributaria, el salario medio de los nativos duplica al de los fóraneos.

No disponemos de datos sobre el Estado español, aunque sabemos gracias a los datos del estudio de la Sociedad española de Medicina de Familia y Comunitaria que los inmigrantes acuden 4,7 veces al año al médico, frente al 8,3 de los españoles. Además la Seguridad Social ya advirtió de que la economía española necesitaría 7 millones de inmigrantes para sustentar las pensiones de cara al año 2030.

Todos estos datos son demoledores y de ellos no se hacen eco esos partidos y personas que están a favor de expulsar inmigrantes o de quitarles sus derechos. De ahí que yo concluía que por mucho que se autodenomiden”realistas” son racistas, les molesta la presencia de otras razas en estas “nuestras tierras”.

Es todo un largo camino, en realidad la fuente de los conflictos con los inmigrantes (visto desde la sociedad civil) no es un problema de raza sino de clase. En efecto, la mayoría de inmigrantes pertenecen a las clases trabajadora y en una sociedad tan desigual como en la que nos encontramos ahora ser de la clase perdedora será fruto de conflictos. Desde los medios y desde las clases dirigentes interesa que las personas no se vean como pertenecientes a una misma clase y nazca así una solidaridad peligrosa para sus privilegios, se quiere segregar, separar y enfrentar a las clases populares entre sí. Están los nacionalismos, las religiones y las razas para conseguir este propósito.

¿Choque de civilizaciones? que casualidad que Huntington estableciera esta teoría tras la caída de la URSS. Había que construir un nuevo enemigo para justificar que EE.UU. sea el gendarme del mundo y mantener así controlada a la población, también para acabar con el tema ideológico en favor del cultural (también se hizo de la mano del ya famoso ” liberalismo como fin de la historia” de Fukujama).

En el mundo musulmán existen numerosas iglesias y sinagogas en las diferentes ciudades. En Cataluña por ejemplo apenas hay 2 o 3 y eso que existe una población musulmana bastante importante. Yo no pretendo ser “buenista” simplemente humanista, los humanos tenemos derechos, somos personas, y no se puede discriminar según la religión o raza a la que pertenezcas. La religión por otro lado sigue siendo causante de males y males… ya volveremos a ello en otro artículo.