ENTREVISTA AL INTELECTUAL USAMERICANO NOAM CHOMSKY

David Goessmann/Fabian Scheidler (ATTAC INFORMATIVO)

Barak Obama obtuvo en 2009 el Premio Nobel de la paz mientras destinaba más tropas a Afganistán. ¿Qué ha sido del “cambio” prometido?

Noam Chomsky: Soy de los pocos que no está desilusionados con Obama porque no había depositado expectativas en él. Ya he escrito sobre las posiciones de Obama y sus perspectivas de éxito antes de que comenzase su campaña electoral. Vi su página web y para mí estaba claro que se trataba de un demócrata moderado al estilo de Bill Clinton. Hay, claro, mucha retórica sobre la esperanza y el cambio. Pero eso es como una hoja en blanco. Se puede escribir en ella lo que uno quiera. Quienes se desesperaron con los últimos coletazos de la era Bush buscaron esperanzas. Pero no existe ninguna base para expectativa ninguna una vez que se ha analizado correctamente la sustancia de lo que dijo Obama.

Su gobierno trató a Irán como una amenaza debido a su programa de enriquecimiento de uranio, mientras países que poseen armas nucleares como India, Pakistán e Israel escapan a la presión. ¿Cómo juzga esta manera de proceder?

Irán se percibe como una amenaza porque no obedeció a las órdenes de los Estados Unidos. Militarmente esta amenaza es irrelevante. Ese país no se ha comportado agresivamente fuera de sus fronteras durante siglos. El único acto agresivo se dio en los años setenta bajo el sah de Persia, cuando, con el apoyo de los EE.UU., se invadieron dos islas árabes. Naturalmente, nadie quiere que Irán o cualquier otro país disponga de armas nucleares. Desde luego, se sabe que ese Estado está indudablemente gobernado por un régimen abominable. Pero aplíquense los estándares reclamados a Irán a socios de los estadounidenses como Arabia Saudí o Egipto y entonces apenas puede criticar uno a Irán en materia de derechos humanos. Israel ha invadido Líbano, con el beneplácito y ayuda de los EE.UU., hasta cinco veces en 30 años. Irán no ha hecho nada que se asemeje.

Con todo, se considera al país como una amenaza.

Porque Irán ha seguido un camino independiente y no se subordina a ninguna orden de las autoridades internacionales. No se comportó de otro modo con Chile en los años setenta. Cuando este país pasó a estar gobernado por el socialista Salvador Allende fue desestabilizado por los EE.UU. para para producir “estabilidad”. No se trataba de ninguna contradicción. Había que derrocar al gobierno de Allende –la fuerza “desestabilizadora”– para mantener la “estabilidad” y poder restaurar la autoridad de los EE.UU. El mismo fenómeno lo tenemos ahora en la región del Golfo. Teherán se opone a esa autoridad.

¿Cómo valora el objetivo de la comunidad internacional de imponer pronto graves sanciones a Teherán?

La comunidad internacional: curiosa expresión. La mayoría de los países del mundo pertenece al grupo del bloque no alineado y apoyan enérgicamente el derecho de Irán a enriquecer uranio con fines pacíficos. Han repetido con frecuencia y abiertamente que no se consideran parte de la denominada comunidad internacional. Obviamente pertenecen a ella sólo quienes siguen las órdenes de los EE.UU. Son los EE.UU. e Israel quienes amenazan a Irán. Y esta amenaza ha de tomarse seriamente.

¿Por qué razones?

Israel dispone en este momento de cientos de armas atómicas y sistemas de lanzamiento. De éstos últimos, los más peligrosos provienen de Alemania. Este país proporciona submarinos nucleares Dolphin, que son prácticamente indetectables. Pueden equiparse con misiles de cabeza nuclear. Israel está preparado para desplegar estos submarinos en el Golfo. Gracias a la dictadura egipcia los submarinos israelíes pueden pasar por el canal de Suez.

No sé si se ha informado de ello en Alemania, pero hace un par de semanas la marina estadounidense informó de que ha construido una base para armas nucleares en la isla Diego García, en el océano Índico. Allí se dispondrían los submarinos equipados con misiles nucleares, incluido el llamado “destructor de búnkers”. Se trata de unos cohetes que pueden atravesar muros de cemento de varios metros de grosor. Se han pensado exclusivamente para una intervencón en Irán. El destacado historiador militar israelí Martin Levi van Creveld, un hombre claramente conservador, escribió en 2003, inmediatamente después de la invasión estadounidense de Iraq, que “tras esta invasión los iraníes se volverán locos por no haber desarrollado aún ninguna arma atómica”. En la práctica, ¿cómo se puede evitar de otro modo una invasión? ¿Por qué los EE.UU. no están ya ocupando Corea del Norte? Porque allí hay un instrumento de disuasión. Una vez más: nadie quiere que Irán tenga armas nucleares, pero la probabilidad de que Irán emplee armas nucleares es más bien mínima. Se puede comprobar en los análisis de los servicios secretos estadounidenses. Si Teherán quisiera equiparse con una sola cabeza nuclear, probablemente el país sería arrasado. Una fatalidad de ese tipo no es del gusto de los clérigos islamistas en el gobierno: no han mostrado hasta la fecha ningún impulso suicida.

¿Qué puede hacer la Unión Europea para disipar la tensión de esta situación tan explosiva?

Podría reducir el peligro de guerra. La Unión Europea podría ejercer presión sobre India, Pakistán e Israel, los más prominentes no firmantes del Tratado de No Proliferación de armas nucleares, para que finalmente lo suscriban. En octubre de 2009, cuando se protestó contra el programa atómico iraní, la AIEA (Agencia Internacional de la Energía Atómica) aprobó una resolución, que Israel desafió, para que este país suscribiese el Tratado de No Proliferación de armas nucleares y permitiese el acceso a sus sistemas nucleares a inspectores internacionales. Europa trató de bloquearlo. Los EE.UU. también: Obama permitió a Israel saber de inmediato que no debía prestar ninguna atención a esta resolución.

Es interesante lo que sucede en Europa desde que se terminó la Guerra Fría. Quien se hubiera creído la propaganda de todos los decenios anteriores debió esperar que la OTAN se disolviese en 1990. La organización se había creado para proteger a Europa de las “hordas rusas”. Ahora ya no existen las “hordas rusas”, pero la organización se expande y viola todas las promesas que había hecho a Gorbachov, quien fue lo suficientemente ingenuo como para creerse lo que le dijeron el presidente Bush y el canciller Kohl, a saber: que la OTAN no se desplazaría ni un milímetro hacia el Este. Gorbachov se creyó, según opinan los analistas de Estado, todo lo que dijeron. No fue muy sabio. Hoy la OTAN se ha expandido a grandes zancadas hacia el Este y sigue su estrategia de controlar el sistema mundial de energía, los oleoductos y gasoductos y las rutas de comercio. Hoy es una muestra del poder de intervención estadounidense en el mundo. ¿Por qué acepta esto Europa? ¿Por qué no se planta y mira frente a frente a los EE.UU.?

Aunque los EE.UU. quieren seguir siendo una superpotencia militar, la economía estadounidense prácticamente de desplomó en 2008. Hicieron falta miles de millones para apuntalar Wall Street. Sin el dinero procedente de China, los EE.UU. quizá hubiesen entrado en bancarrota.

Se habla mucho del dinero chino y se especula mucho a partir de este hecho sobre un desplazamiento del poder en el mundo. ¿Podría China relevar a los EE.UU.? Tengo a esta pregunta por una muestra de extremismo ideológico. Los Estados no son los únicos actores en el escenario mundial. Hasta cierto punto son importantes, pero no del todo. Los actores, que dominan sus Estados respectivos, son sobre todo económicos: los bancos y las corporaciones. Si se examina quién controla el mundo y determina la política, uno se abstiene de afirmar un desplazamiento del poder mundial y no digamos ya de la fuerza de trabajo mundial. China es el ejemplo extremo. Allí se dan interacciones entre empresas transnacionales, instituciones financieras y el Estado en la medida en que eso sirve a sus intereses. Ése es el único desplazamiento de poder, pero no proporciona ningún titular.

Noam Chomsky, que acaba de cumplir 81 años, es el intelectual vivo más citado y figura emblemática de la resistencia antiimperialista mundial.
Es profesor emérito de Lingüística en el Instituto de Tecnología de Massachussets en Cambridge y autor del libro Imperial Ambitions: Conversations on the Post-9/11 World.

¿Qué hay detrás de «Manos Limpias»?

Héctor Juanatey | en "En Contraportada"

Que el llamado sindicato de funcionarios públicos Manos Limpias, de clara ideología ultraderechista, quiera cargarse al juez Baltasar Garzón no es nada nuevo. Su lucha permanente por conseguir la inhabilitación del juez empezó ya hace más de 13 años. Según el propio archivo de denuncias del sindicato, del que no se conoce ningún afiliado más que su presidente, Francisco Jiménez Luis, y su secretario general, Miguel Bernad Remón, Manos Limpias denunció al magistrado en las siguientes ocasiones:

Denuncia contra Baltasar Garzón por prevaricación y usurpación atribuciones. (24/10/97).

Denuncia contra Baltasar Garzón por dilación en la tramitación denuncia EXPO 92. (8/9/99). Comisión Disciplinaria.

Denuncia contra Baltasar Garzón y Ministro de Asuntos Exteriores Abel Matute por filtración informe médico de Augusto Pinochet. (21/2/00).

Denuncia contra Baltasar Garzón por no abstenerse en el sumario caso Gal y fondos reservados.

Denuncia contra Baltasar Garzón, ante el C.G.P.J. por artículo en el País. (Marzo 2003).

Denuncia contra Baltasar Garzón, por participar en un mitin contra la guerra de Irak, estando de guardia en la Audiencia Nacional. (Abril 2003).

Recusación a Baltasar Garzón en la denuncia contra Telesforo Rubio. (Agosto 2006).

Querella contra el Magistrado Baltasar Garzón, por prevaricación en el caso del informe de los peritos. (Octubre 2006).

Denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial, contra Baltasar Garzón, por falta muy grave, al no abstenerse en la denuncia del “chivatazo”. (Octubre 2006).

Denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial, contra Baltasar Garzón, por falta muy grave en la instrucción del sumario de los informes policiales. (Octubre 2006).

Denuncia ante la Inspección de la Universidad Complutense, contra Baltasar Garzón y Matías Cortés, por ser profesores que perciben retribuciones sin acudir a su puesto de trabajo. (Octubre 2006).

Denuncia contra el Juez Baltasar Garzón, por ensalzar al Presidente del Gobierno. (Diciembre 2006).

Denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial, contra Baltasar Garzón, por entrevista a Rodríguez Zapatero. (Febrero 2007).

Denuncia contra Baltasar Garzón, ante el Consejo General del Poder Judicial, por entrevistar a Felipe González. (Marzo 2007).

Denuncia contra Baltasar Garzón, ante el Consejo General del Poder Judicial, por artículo en El País. (Marzo 2007).

Denuncia contra el juez Garzón por imprudencia en el embargo de herriko-tabernas. (Abril 2007).

Denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial contra Baltasar Garzón, por instruir la causa general de los desaparecidos en la guerra civil. (Septiembre 2008).

Denuncia contra el Magistrado Baltasar Garzón ante la Sala 2ª del Tribunal Supremo, por presuntos delitos de prevaricación y malversación de caudales públicos. (Octubre 2008).

Denuncia contra el Magistrado Baltasar Garzón ante el Consejo General del Poder Judicial, por faltas muy graves en la instrucción de la denominada “causa contra el franquismo”. (Octubre 2008).

Solicitud ante el Consejo General del Poder Judicial, de suspensión cautelar de funciones del Magistrado Baltasar Garzón. (Noviembre 2008).

Denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial, contra el Magistrado Baltasar Garzón por impartir clases particulares en la Audiencia Nacional. (Diciembre 2008).

Querella contra el Magistrado Baltasar Garzón, por prevaricación. (Enero 2009).

Denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial contra Baltasar Garzón, por paralización expediente chivatazo y nueva reclamación sobre las clases de Baltasar Garzón en la Audiencia Nacional. (Febrero 2009).

En total, Manos Limpias presentó 19 denuncias, una recusación, dos querellas y una solicitud de inhabilitación -y aseguran no tener nada en contra del magistrado-. No debe sorprender, sin embargo, el elevado número de denuncias, pues tal y como asegura Miguel Bernad en la web, “intentamos hacer realidad lo que dijo Antoni Di Pietro, fundador del movimiento Manos Limpias en Italia: Allí donde exista un delito, debe haber alguien capaz de denunciarlo”. Donde exista y donde no, también. Si leemos todas las denuncias presentadas desde el año 1997, se pueden advertir acusaciones tan absurdas como una denuncia por no permitir los billetes de 200 y 500 euros en las estaciones de servicio, la clasificación de la película El Cónsul de Sodoma, una guía sexual del Ministerio de Educación o una denuncia contra el programa Los Lunnies por mostrar una boda homosexual. Por no hablar de que, movidos por su afán de denunciar, en el caso del Prestige, acusaron tanto a Nunca Máis como a los responsables políticos de solventar la situación.

Volviendo al caso de Baltasar Garzón, no fue hasta la llegada de Luciano Varela, juez supuestamente progresista encargado de llevar la causa abierta a Garzón por prevaricación al investigar los crímenes del franquismo, cuando Manos Limpias, apoyada por las querellas que también presentaron el partido político Falange Española de las JONS y la asociación Libertad e Identidad, ambas de ultraderecha, consiguió por fin sacar adelante una denuncia contra el magistrado. Por desgracia, en esta ocasión, la suerte, por no hablar de una mala decisión del juez Varela, cayó del lado de la ultraderecha -no sé por qué no me extraña- y el único magistrado que se atrevió a abrir una causa para investigar las desapariciones del franquismo, se sentará en el banquillo de los acusados. Iluso de él, Garzón pensó, como lo hicimos muchos, que España había realizado con éxito una transición. Todos nos equivocamos.

Pero profundicemos más en el sindicato del que no se conocen afiliados concretos, Manos Limpias. Como ya dijimos, lo preside Francisco Jiménez Luis y su secretario general es Miguel Bernad Remón. Es muy difícil de creer que la persecución a Garzón no responda a motivos puramente ideológicos, por mucho que quieran negarlo. Veamos por qué. Basta con escribir sus nombres en cualquier buscador y las respuestas llegan solas. En el portal Infonacional, web de ultraderecha, el 19 de julio de 2006 se publicó una crónica con fotografías de un conocido acto franquista en el que, entre otros, dicen, participó Francisco Jiménez Luis. Si seguimos indagando, en otro portal de ultraderecha, Acción Juvenil Española, podemos ver al presidente de Manos Limpias, que inclusó publicó un libro titulado Franco y su obra: Desarrollo de los 27 puntos de F.E. y e las JONS. Reforma Agraria, en un acto homenaje al conocido líder ultraderechista Blas Piñar.

Sin embargo, el cargo de Jiménez Luis no es más que un puesto honorífico, pues el verdadero peso de Manos Limpias recae sobre Miguel Bernad Remón, el llamado delfín de Piñar, del que admira, entre otras cosas, no haber abandonado su ideología franquista tras el fin de la dictadura, como sí lo hicieron otros. Su admiración por el ultra Piñar lo llevó a convertirse en su mentor en la organización política fascista Fuerza Nueva, siendo posteriormente secretario general del partido político filofascista Frente Nacional hasta que fundó Manos Limpias en 1995. Sin embargo, sus vinculaciones a los grupos de ultraderecha todavía perduraron, ya que, por ejemplo, y según una información del diario El Mundo, cuando la Frente Nacional se instaló en Madrid, compartió sede con Manos Limpias en las oficinas capitalinas de Quintana, 20, en el barrio de Moncloa.

Conociendo todo esto, es difícil pensar entonces que el único objetivo que buscan desde Manos Limpias es el cumplimiento de la ley (por no hablar de que la Ley de Memoria Histórica exige la exhumación de las víctimas del franquismo, algo que buscaba Garzón). Manos Limpias tiene mucho en contra de Garzón, mucho. ¿Y nos quieren hacer creer que sus vinculaciones con el franquismo no tienen nada que ver?

El periódico británico The Independent publicó hace unos días una información sobre el tema con un titular que resumía perfectamente lo que ocurre:

Baltasar Garzon vowed to see Spain’s fascists in court. But not this way

(Baltasar Garzón juró ver a los fascistas españoles ante los tribunales. Pero no de esta forma)

LA «AIE» DE LUIS COBOS COBRA INDEBIDAMENTE

La AIE es una sociedad de gestión de naturaleza jurídica similar a la SGAE, pero que defiende los supuestos derechos de algunos «intérpretes», denominación que engloba a músicos, cantantes y directores de orquesta, mientras que la entidad dirigida por Teddy Bautista lo hace con los autores y compositores.

Durante el año 2008, AIE recaudó 26,7 millones de euros, un 19,2 por ciento más que en el ejercicio anterior. El número de afiliados asciende a 14.351 a 31 de diciembre de 2008, una cifra que también supone un aumento del 6 por ciento con respecto a 2007. Durante 2008, AIE repartió 57,5 millones de euros entre sus afiliados.

Pero resulta que estos listos le reclamaban más de 500.000 euros a la exibidora CINESA en concepto de derechos de autor por las bandas sonoras de las películas de EE. UU. que se proyectan en sus salas, y con esa chulería que caracteriza a estas sociedades, demandaron a CINESA.

Este caso se ha visto en el Juzgado Mercantil número 8 de Barcelona, que ha emitido sentencia contra los demandantes en la que declara que Artistas, Intérpretes o Ejecutantes (AIE) carece de legitimización para gestionar y reclamar los derechos de los artistas musicales de EE UU. bajo una lógica tan aplastante como que «al no poder, los artistas, intérpretes o ejecutantes músicos norteamericanos reclamar protección alguna en nuestro país al no serles de aplicación nuestra ley, carece de legitimación AIE para gestionar y reclamar sus derechos».

Pero resulta que estos tipos de la AIE tal como declararon en este juicio, ya venían haciéndolo con otras empresas y tenían mediante esta modalidad de latrocinio para exportación, alrededor de 20 o 25 millones de euros recaudados, «pendientes de repartir entre sus titulares» según ellos. Cosa que nunca se reclamará porque como dice la sentencia EE UU no reconoce ningún derecho de propiedad intelectual a los artistas musicales, actores y actrices que participen en películas u otras obras de carácter audiovisual y además AIE no tiene suscrito ningún convenio internacional de reciprocidad que pueda permitir, según nuestra ley, la recaudación en su nombre de derechos de autor.


¿Hay algo que sea realmente nuestro?

 Eduardo Punset en XL Semanal 

No es difícil prever que en pocos años cambiará el entramado de las relaciones sociales: maestros-alumnos, miembros de la pareja, redes sociales afianzadas por la distancia, jefe-subordinado, dueño-animal doméstico. Y lo hará por tres razones básicas que están aflorando, pero que la mayoría no ha querido ver aún.

1. En primer lugar, estamos a punto de constatar que ni las mujeres, ni los maridos, ni los niños ni los animales –domésticos o no– son nuestros. Hasta hace poco se estaba convencido de que las mujeres eran propiedad del marido; que los maridos pertenecían a mujeres determinadas; que a los niños de uno se les podía zurrar porque eran incuestionablemente propiedad de uno y, por supuesto, los perros y gatos tanto como los pájaros domesticados no tenían más dueño que el que, de vez en cuando, los alimentaba. Ahora resulta que ni siquiera la ley defiende estas posiciones tan arraigadas en la mayoría de los países. La propiedad privada y el consiguiente dominio se ejercen sobre los objetos, pero no sobre los organismos vivos, afortunadamente.
Las consecuencias de la asimilación progresiva por las sociedades modernas del cambio al que me refiero tienen ya repercusiones visibles en la vida diaria, donde se afinca el respeto a los márgenes de libertad mutuos en la pareja, la disminución en los niveles de maltrato a los niños o la revelación creciente y escandalosa de abusos sexuales con ellos; así como la creciente polémica en torno a la prohibición legal de deportes relacionados con animales en los países en que esos deportes se practican.

2. La segunda instancia de cambios inevitables en las relaciones sociales en el siglo XXI es bien distinta. Arranca de la comprobación científica de que los fármacos no son la única manera de remediar estados que nos afectan, como la depresión o la infelicidad, sino que existen otros caminos que tienen que ver con cambios en la manera de pensar, de actuar o de ejercitarse. Muchas veces no nos hacen falta nuevos fármacos para sobrevivir, sino modos distintos de organizarnos. Se trata de algo totalmente nuevo, revolucionario y lleno de promesas relacionado con la recientemente descubierta plasticidad cerebral. Mi experiencia individual –ejercicios aeróbicos, desentrañar el secreto de lo que disfruto y no de lo que me apena, movimientos o disciplinas nuevas como la música– incide directamente sobre mi estructura cerebral; sobre mi manera de ser conmigo mismo y hacia los demás.
Poder contribuir mediante cambios de conducta a la generación de nuevas neuronas y de sus conexiones equivale a decir que –en contra de lo que se pensaba hasta ahora– se puede incidir sobre el crecimiento cerebral. No es cierto que a partir de una edad o de enfermedades determinadas ya no puedan prodigarse nuevas neuronas o reflejos.
El movimiento continuo es uno de los puntales de la nueva terapia. No es tanto el ejercicio físico –que también– como el movimiento. Andar, mover los brazos, jugar al dominó o a las cartas, tocar un instrumento, sumergirse en la lectura o en una relación personal. No parar. Eso lo hemos aprendido también del mundo del inconsciente. La diferencia entre la ceguera o la visión de un objeto estacionario está en el número de microsacadas que los mecanismos visuales son capaces de traducir en impactos neurales. Vamos hacia sociedades más activas, no menos, como se dice tantas veces.

3. Por último, los médicos, psiquiatras y psicólogos seguirán con interés creciente el impacto innovador de las redes sociales, del conglomerado de sus interacciones y aprendizajes recíprocos, que apenas hemos empezado a percibir. El entramado social será distinto.


10 bochornosos ejemplos de manipulación en fotografía de prensa


Eduardo Parra  en el bog «Quesesabede.com»

La teoría -y la ética- periodística sostienen que en el ámbito de la fotografía de prensa la manipulación es la peor de las prácticas. Una imagen destinada a los medios de comunicación ha de tener un compromiso con la realidad y rehuir el retoque. Ésa es la teoría.

La realidad es que, de vez en cuando, se cuelan en los periódicos y las revistas imágenes falsas, verdades a medias nacidas de la falta de talento o el oportunismo. Remiendos digitales que no siempre pasan desapercibidos y que pueden desencadenar el llamado efecto Streisand, capaz de convertir en mofa planetaria una pequeñez.

El michelín perdido. En verano de 2007, las vacaciones del presidente francés Nicolas Sarkozy dieron que hablar por múltiples motivos. Uno de los más sonados, por curioso, fue la fotografía publicada en la prestigiosa revista Paris Match, en la que Sarkozy aparece remando en una canoa junto a su familia. La revista L’Express destapó el asunto al afirmar que «Paris-Match ha hecho desaparecer, con una varita mágica, la curva de la felicidad que engordaba algo la silueta de Nicolas Sarkozy». El gran error de Paris Match fue obviar que la imagen había sido distribuida por agencias y publicada -sin retocar- en medios de todo el mundo.


Competencia mal entendida. Un caso destacable por lo chapucero de su ejecución lo protagonizó el diario As también en 2007. En esa ocasión, la ética periodística fue aplastada por el espíritu competitivo al eliminar de forma burda y chapucera un cartel publicitario del rotativo Marca -medio competidor- clonando al público como si de una epidemia de gemelos se tratase. Lo más curioso es que, a pesar de haberse comentado en múltiples blogs, la foto sigue colgada en la página web del periódico deportivo como si tal cosa.


Una manipulación totalmente innecesaria. Uno de los casos más recordados en la reciente historia de la llamada «prensa seria» española ocurrió en 2006. La toma, recogida en una visita de Ángel Acebes a Ávila, mostraba al ex ministro junto a la hermana de Miguel Ángel Blanco, concejal asesinado por ETA. El trucaje, que pasó desapercibido tanto para la Agencia EFE como para el diario El País -que publicó la imagen-, lo advirtió un lector del diario aficionado a la fotografía. Este montaje será especialmente recordado por la prácticamente nula mejora informativa en la imagen trucada: se acercó Acebes a Mar Blanco obviando a una tercera persona entre ellos. Quien también la recordará toda su vida es la fotógrafa colaboradora de la Agencia EFE que manipuló la imagen y que poco después recibiría una carta de despido.


El humo mutante. Polémica donde las haya, la fotografía pésimamente editada de Adnan Hajj, de Reuters, dio la vuelta al mundo y se llevó la carrera del informador por delante. Hajj retocó en 2006 la imagen de un paisaje del Líbano humeante tras un ataque israelí haciendo más negro y abundante el humo de los incendios. El retoque tuvo dos polémicas: la primera, por si hacer más oscuro el humo es realmente manipulación (cualquier fotógrafo sabe que, en ocasiones, los tonos se apagan en la imagen si la luz habiente no es directa); la segunda, en torno a si un montaje tan malo pudo haberlo hecho un fotógrafo profesional o se trataba de una burda manipulación que buscaba hundir su vida profesional. Por desgracia para Hajj, Reuters descubrió otra foto manipulada por el mismo fotógrafo y lo mandó a la calle, junto a las 920 imágenes que conformaban su archivo gráfico en la prestigiosa agencia.


Cuestión de simultaneidad. Caso aparte y realmente curioso fue el protagonizado por el diario El Mundo en septiembre de 2009. El rotativo tomó dos fotografías servidas por la agencia Reuters de dos momentos diferentes de un mitin político del PSOE en Rodiezmo, y las fusionó creando una falsa panorámica que ilustraba un gesto -los cuatro puños en alto de forma simultánea- que jamás se produjo. Al igual que sucedió con el «affaire» Sarkozy de Paris Match, El Mundo no tuvo en cuenta -o ignoró- que las fotos originales habían sido distribuidas por una agencia y que, por tanto, estaban a disposición de todos los medios.


La huella de la sangre. Especialmente triste es el uso torticero del retoque por parte del diario La Prensa, de Honduras. Los responsables del periódico estimaron conveniente borrar digitalmente la sangre de un herido -posteriormente fallecido- durante las cargas policiales en las manifestaciones hondureñas, presumiblemente por la simpatía política entre el diario y el Gobierno golpista del país. El retoque salió a la luz gracias a los bloggeros opositores, que difundieron la noticia de la muerte del joven Isis Obed Murillo. El diario se disculpó alegando que «por un error en su proceso, la gráfica publicada en nuestra edición del lunes 6 de julio del joven que murió en la manifestación del domingo, Isis Obed Murillo, salió distorsionada».


Momento dramático. En 2003 se conoció uno de los primeros grandes casos de manipulación fotoperiodística en la era de Photoshop. El fotógrafo Brian Walski, del diario Los Angeles Times, tomó dos imágenes en las afueras de Basora, donde un grupo de iraquíes eran custodiados por soldados británicos. En una imagen, uno de los soldados conmina a un iraquí a que no se levante mientras éste mira para otro lado. En la siguiente, el hombre iraquí sí mira al soldado, pero la actitud de éste es aparentemente indiferente. Walski decidió que las fotografías por sí solas no eran lo bastante dramáticas y las combinó, creando un fotomontaje que fue publicado en portada y que, a la postre, causaría el despido del informador, en plantilla en el periódico californiano durante casi quince años.


Espías de la TIA. No siempre son los medios de comunicación los que meten la pata. Incluso algunas veces son ellos quienes descubren el pastel. El diario El Mundo advirtió el año pasado que el que era por aquel entonces director del Centro Nacional de Inteligencia, Alberto Sainz, había estado de pesca en Senegal de forma presuntamente fraudulenta. Las pruebas que aportó el periódico español fueron unas fotos en las que, en efecto, se ve al directivo con dos piezas de gran tamaño. Sin embargo, en la fuente de las imágenes, la web albatros-peche.eu, las fotografías habían sido sustituidas por otras manipuladas: la cabeza -único rasgo identificativo- de Sainz, había sido sustituida por la de uno de los escoltas que también salían en la imagen original. Un montaje perfecto, salvo para Google y su caché.


«The Iran incident». Érase una vez un país que quiso demostrar su potencial militar, aunque sin demasiado éxito. Irán distribuyó en 2008 una imagen en la que se veía el lanzamiento de cuatro misiles. La toma fue portada en medio mundo. Sin embargo, The New York Times concluyó que la imagen estaba manipulada. El transmisor de la fotografía, la agencia Agence France-Presse, inició una investigación y contactó con la fuente original, Sepah News, el medio oficial de la Guardia Revolucionaria iraní, para pedir explicaciones. Sepah News reconoció el montaje y distribuyó al día siguiente, vía Associated Press, la imagen original sin trucar, en la que se veía cómo la lanzadera de uno de los misiles había fallado, dejando el ingenio volador en tierra para bochorno del ejército de Irán.


La Real chapuza. Sin duda uno de los casos más sorprendentes de manipulación fotográfica para los medios de comunicación, tanto por la situación como por lo chapucero del montaje, lo protagonizó la Casa Real española y su postal navideña de 2005. Según reconoció la institución a los pocos días, la imposibilidad de juntar a toda la familia para la toma de la fotografía obligó a los técnicos de Zarzuela a editar fotos individuales de sus componentes para montarlas en una única imagen destinada a los medios. El montaje, sorprendentemente nefasto, fue descubierto de inmediato por los medios y se convirtió en una fuente de inspiración increíblemente fecunda para nuevos fotomontajes que inundaron la red española durante aquellas Navidades. Cuenta una versión oficiosa que fue la propia reina Sofía quien, ratón en mano, recortó y pegó a los protagonistas de la postal.


LA CENSURA POLÍTICA EN LOS MEDIOS

VICENÇ  NAVARRO en Público

dominio-04-15.jpgDurante mi largo exilio viví en dos monarquías (Suecia y Reino Unido) y en una república (EEUU), y pude ver en los medios de información de aquellos países críticas abundantes a sus jefes de Estado y a los sistemas políticos que representaban, tal como es de esperar en cualquier país democrático.
No así en España. Cuando me integré de nuevo a mi país vi una situación muy distinta. La gran mayoría de los medios de información ofrecían, y continúan ofreciendo, un blindaje mediático al rey y a la monarquía, frente a cualquier tipo de crítica. En realidad, tales medios promocionan al rey y a la monarquía en una campaña propagandística, presentando a la monarquía como un elemento de estabilidad, la manera cortesana de definir el orden profundamente conservador heredado del régimen dictatorial anterior. En tal propaganda, el rey se presentaba como un demócrata camuflado durante la dictadura, que nos había traído la democracia. Criticar al rey se veía como criticar la Transición y el establecimiento de la democracia.
Es fácilmente demostrable que esta imagen del monarca es profundamente falsa. El rey era un producto del régimen anterior y su comportamiento durante la dictadura y en la Transición así lo demostró. Su supuesta vocación democrática quedó falseada en las primeras propuestas que el primer Gobierno monárquico hizo para establecer la democracia. Tanto en las reglas del proceso democrático, como en la limitación en las ofertas políticas al electorado, las propuestas del rey eran escasamente democráticas. Fueron las movilizaciones populares, y muy en especial las huelgas políticas de la clase trabajadora, las que forzaron una apertura y la democratización de aquellas propuestas. La debilidad de las izquierdas, recién salidas de la clandestinidad, y el dominio de las derechas en el aparato del Estado, así como en la sociedad civil, incluidos sus medios de información y persuasión, explican, sin embargo, que aquella Transición inmodélica diera lugar a una democracia vigilada y enormemente limitada, en la que la cultura promovida por los medios era profundamente conservadora y excluyente de las voces republicanas. El orden profundamente conservador establecido tenía a la monarquía como su eje, lo cual explica su blindaje mediático.
No fue hasta hace poco que la televisión, el mayor medio de difusión en España, exhibió un documental, “Els nens perduts del franquisme” (Los niños perdidos del franquismo), de Montserrat Armengou y Ricard Belis, que muestra el nivel de represión y horror que representó aquella dictadura. Este documental, que vio la luz en la televisión pública catalana, ponía de manifiesto cómo el robo de niños de las familias represaliadas, que se estaba denunciando en Argentina, había ocurrido con creces bajo la dictadura de Franco. En realidad, tal documental causó la integración del caso de los niños robados por el fascismo en la investigación del juez Garzón sobre los crímenes del régimen anterior. Este documental, que recibió gran número de galardones en el extranjero, tuvo escasa difusión fuera de Catalunya, y las autonomías gobernadas por el PP nunca lo mostraron en sus medios televisivos públicos.
Tal resistencia a conocer aquel pasado fue lo que determinó el caso Garzón. El Tribunal Supremo, presidido por una persona profundamente conservadora que había jurado lealtad al movimiento fascista, admitió la denuncia del partido fascista, la Falange, en contra del único juez en España, Garzón, que intentó llevar a los tribunales a los responsables de aquellas atrocidades, siendo su causa supervisada por otro miembro del Tribunal, Adolfo Prego (que será el que redactará la sentencia final), admirador del mayor ideólogo que tiene el fascismo en España, Pío Moa.
Mientras, a los autores de aquel documental se les ha prohibido, en la práctica, emitir su nueva obra, ¿Monarquía o República?, en la que se daba voz a personas republicanas, críticas del sistema monárquico (algo bastante inédito en los canales públicos), así como a partidarios de la monarquía. Mònica Terribas, directora de TV3, vetó el documental aduciendo, sorprendentemente, que lo hacía para proteger la libertad de los ciudadanos, asumiendo que su prohibición venía motivada por el interés de proteger a la ciudadanía de un posible sesgo republicano en el programa. Tal motivación no impidió, sin embargo, que tal directora aprobara la emisión de un documental (presentado como ficción), 23-F: el día más difícil del Rey, que era una mera propaganda de la monarquía y del papel del rey en el fallido golpe militar del 23 de febrero de 1981. No hay duda de que los portavoces de TV3 y sus apologistas en el mundo mediático negarán que haya habido un veto político, señalando –como hizo Mònica Terribas– que es una mera suspensión temporal hasta que se haya corregido su orientación. Tales declaraciones ignoran que el documental, tal como lo han hecho sus autores, ha sido prohibido, nunca se mostrará su versión original y nunca se emitirá, a no ser que se modifique. Esto, en una sociedad democrática, se llama censura.
La Vanguardia, el diario monárquico de Catalunya, propiedad de la familia del conde Godó (uno de los mayores colaboradores que el régimen anterior tuvo en Catalunya) felicitó a Mònica Terribas por su suspensión (el término que se utilizó para definir el veto), indicando que “la objetividad y el rigor que deben ofrecer la actuación de toda la televisión pública, han llevado a suspender la emisión de un documental sobre la república y la monarquía, que requería un enfoque distinto” (10-04-10), lo cual significa que se desea que se diluyan todavía más las voces republicanas, dilución que, en el caso de La Vanguardia, alcanza su máxima expresión, equivalente a eliminación, pues tal rotativo nunca ha publicado un artículo favorable al establecimiento de la república en España. Esto es lo que el establishment mediático define como libertad de expresión.

Vicenç Navarro es catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra
Ilustración de Mikel Jaso

Cómo trataron los medios en su día, el cierre de Egunkaria

Egunkaria, ¿y la reparación?

Javier Vizcaino en Público

No sólo lo recuerdo. También lo guardo en mi archivo de los horrores. Al poner la radio aquel 20 de febrero de 2003, Luis del Olmo, entonces señor de las mañanas de Onda Cero, me atizó este directo al hígado: “En Euskadi están desmantelando a estas horas el aparato de captación de la banda criminal ETA, el diario Egunkaria”. Con su proverbial facundia, el cacareador hoy venido a menos inquirió a uno de sus palmeros opinativos: “No sé si conocías este panfleto”. Ni puñetera idea tenía el fulano.

Aturdido e indignado, pero dueño de mis actos, quise meterme en la boca del lobo episcopal. El futuro eurodiputado del PP, Luis Herrero, auriga de aquel programa moderado en comparación con lo que vendría después, tenía el tafanario hecho pepsicola: “Me da igual dónde trabajen. Esta operación, en todo caso, es una buena noticia y como tal hay que saludarla”. Y entró la cuña correspondiente: “Auna patrocina la buena noticia del día”.

¿Denuncias de tortura? ¡Qué risa!

Cuatro días después, algunos de los detenidos denunciaron haber sido víctimas de torturas. Manuel Antonio Rico, voceador nocturno de la Radio Nacional aznaril, se lo tomaba a guasa: “Yo lo de la bolsa, por un lado, no sé en qué consiste. ¿Qué es eso de la bolsa? ¿Alguien lo sabe? ¿Alguien ha sido torturado alguna vez?” Y claro, ahí estaba la divertida Curri Valenzuela: “Cuando has dicho eso de que dice este etarra o lo que sea, o director de periódico, que le habían torturado obligándole a decir quinientas veces que España empezaba en Irun y terminaba en Algeciras, yo iba en el coche y he dicho en alto: ‘mira, quinientas veces, no, pero una o dos que lo tuviera que decir, tampoco le pasaba nada’, ja, ja, ja”.

El jolgorio duró meses. En otoño de aquel negro año, sin media prueba más, Román Cendoya, garganta de alquiler de la radio pública con bigotillo, aullaba: “Hay que sentir vergüenza de que se utilice un periódico como instrumento terrorista. Esto era un zulo. Esto era un instrumento de la ETA, un arma tan arma como las pistolas”.

En las mismas ondas, Isabel Durán se engorilaba: “La realidad es que ese medio de comunicación estaba dirigido por ETA, se había nombrado por parte de la banda terrorista al director de turno. Hay pruebas absolutamente concluyentes de que ese medio de comunicación, su empresa editora, financiaba a ETA”. Este lunes la aún llamada Justicia concluyó que de eso, nada de nada. Absolución, sí. Pero, ¿y la reparación?

CARLOS JIMÉNEZ VILLAREJO:

«El auto de Varela dice que la labor de jueces y fiscales a favor de las víctimas de la dictadura es encomiable.


¿Cómo puede decir eso?

Pero si estuvieron formando parte del TOP (Tribunal de Orden Público) hasta 1976. Fueron cómplices hasta el último día de las torturas de la Brigada Político-Social y nunca abrieron una causa ni siquiera por lesiones durante 40 años.

Esa fue la sensibilidad de los jueces con las víctimas de la dictadura»

CARLOS JIMÉNEZ VILLAREJO, Ex Fiscal General Anticorrupción