Palestina: EE. UU. cómplice de genocidio

Chomsky: “EEUU brinda a Israel apoyo militar, político e ideológico para la matanza de palestinos”

Noam Chomsky lingüista y filósofo estadounidense de origen judío, ha acusado a Estados Unidos de ser el principal responsable de la matanza de la población palestina en la Franja de Gaza, en la reciente ofensiva militar emprendida por Israel contra el enclave costero.

“EEUU brinda a Israel apoyo militar, político, diplomático e ideológico para la matanza de palestinos de una manera directa y explícita”, ha dicho el activista político en una entrevista exclusiva concedida a la agencia turca de noticias Anadolu, publicada el viernes.

El activista político ha subrayado que Washington debería ser reconocido como “responsable de derramar sangre palestina”, y ha arremetido contra el mundo y los organismos mundiales, como la Organización de Naciones Unidos (ONU), por cerrar los ojos ante la escalada de crímenes que comete a diario Tel Aviv contra los civiles palestinos.

“Hoy en día, el mundo sólo actúa según sus intereses propios. EEUU apoya a Israel, de acuerdo con sus intereses estratégicos en la región. Además, a la ONU no le importa lo que está sucediendo en Gaza. Igual, la Unión Europea no se preocupa por lo que está pasando hoy en Gaza, mientras el mundo árabe está sufriendo una profunda división que le priva de la facultad de hacer cualquier cosa”, ha sostenido Chomsky.

Ha denunciado la actuación parcial de la ONU en relación a los acontecimientos que ocurren en el mundo, incluido en Gaza y ha explicado que esta instancia internacional no es un actor fuerte e independiente en el mundo de la política, sino que es un cuerpo que lleva a cabo los deseos de los países más poderosos del mundo.

Asimismo, ha hecho hincapié en que la masacre de civiles y el dolor y el sufrimiento de los palestinos en Gaza ha puesto de relieve que en el mundo no hay algo como una “comunidad internacional”, ya que es inútil esperar que esta haga algo para frenar la agresión israelí.

“El concepto de la comunidad internacional, no es más que un término vacío y sinsentido, un truco y una ilusión para la gente ordinaria”, ha subrayado.

Chomsky, conocido crítico de las políticas extremistas de Tel Aviv, había acusado anteriormente a dicho régimen de “cometer crímenes que eran “mucho peor” que los perpetrados por el régimen nacionalista blanco en Sudáfrica”.

Al menos 1000 palestinos muertos y otros 5860 heridos es la cifra que ha dejado la ofensiva israelí, iniciada el 7 de julio, contra la Franja de Gaza, según las fuentes locales, citando al Ministerio de Salud del enclave costero palestino.

No podemos permitir las Armas Químicas

No podemos permitir las #ArmasQuímicas, matan mucho.

¡¡Mejor hacemos una guerra para evitarlo!!

¡Cuánta hipocresía! El Nobel de la Paz Barack Obama poniéndose al frente de la aplicación de un “escarmiento” a otro como Bashar al-Assad que tiene la misma carita de buen chico que él y similar nómina de asesinatos a sus espaldas.

La Unión Europea tirando adelante con lo mismo, al margen de lo que diga esa otra cuadrilla de ineptos -por ser suave- como son los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, pero que “hemos” convenido que abanderan eso llamado legalidad internacional y que espera aún el informe de sus inspectores que siguen trabajando en Siria.

¿Es irrelevante la investigación de los inspectores de la ONU, como está queriendo decir el gobierno de Obama?

En fin, el negocio de armas sigue boyante, como bien conoce nuestro ministro de defensa y antiguo traficante del ramo.

Ya poca Palestina queda: Paso a paso, Israel la está borrando del mapa

 

Eduardo Galeano*

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes.

Palestina, futuro

Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos.

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde que Hamas ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador.

Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen. Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelí usurpó. Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa.

Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera.

Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa. No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al acecho.

Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros. ¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar con ETA, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA.

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¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad?

¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos? El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales.

En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica. Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí. Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.

La llamada comunidad internacional, ¿existe? ¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros? ¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro? Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad. Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.

La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas. Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

  • (Este artículo está dedicado a mis amigos judíos asesinados por las dictaduras latinoamericanas que Israel asesoró)

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*Escritor y periodista uruguayo, autor de "Las venas abiertas de América Latina”.
  Fuente: Mapocho Press, Santiago – Chile http://alainet.org/active/60633 

¿Qué significará el reconocimiento de Palestina?

En 5 claves:

Publicado por Alberto Sicilia en su blog "Principia Marsupia"

Territorio perdido por Palestina desde 1946 (Crédito de la fotografía: The People Voice Organization).

Ayer Palestina fue reconocida como “estado observador” de la la ONU. ¿Qué significa esto? ¿Qué consecuencias podría tener?

1.- ¿Cuál es la diferencia entre un “estado observador” y un “estado miembro” de la ONU?

Un estado observador, a diferencia de un estado miembro, no tiene derecho a voto en la Asamblea General ni tampoco puede presentar candidatos para ocupar cargos en la ONU.

Pero Palestina sí podrá adherirse a las convenciones internacionales e integrarse en las agencias de la ONU (Organización Internacional del Trabajo, Organización Mundial de la Salud, Organización Mundial de la Agricultura y la Alimentación, etc.)

Hasta ayer, el Vaticano era el único “estado observador” en Naciones Unidas.

2.- ¿Por qué Palestina no ha sido reconocida como “estado miembro”?

Para que un país sea reconocido como “estado miembro”, necesita lograr la aprobación del Consejo de Seguridad. En Septiembre de 2011, Palestina presentó su solicitud para convertirse en estado miembro, pero tuvo que retirarla porque EEUU amenazó con un veto en el Consejo de Seguridad.

Sin embargo, para ser reconocido como “estado observador” basta con ganar una votación por mayoría simple en la Asamblea General, donde cada país cuenta con un voto y no existe el derecho a veto.

3.- ¿Cuál era el objetivo de los palestinos con el reconocimiento?

El primer objetivo era demostrar a Israel y a EEUU el apoyo que existe hacia Palestina a nivel internacional. Como podéis ver en el siguiente mapa, lo lograron con creces. En verde están representados los países que votaron a favor de la incorporación y en rojo quienes votaron en contra.

Fotografía: Avaaz Organization

Paises que han votado en contra (en rojo): Estados Unidos, Israel, Canadá, República Checa, Panamá, Palau, Micronesia, Nauru y las islas Marshall.

El segundo gran objetivo es la posibilidad de recurrir ante la Corte Penal Internacional los posibles crímenes de guerra cometidos por Israel desde 2002. En 2009, la Autoridad Palestina intentó que la Corte Penal Internacional investigase los crímenes israelíes durante la operación “Plomo Fundido”, pero la Corte se declaró no-competente porque Palestina no estaba inscrita en la ONU.

4.- ¿Qué represalias pueden tomar Israel y EEUU?

EEUU ha amenazado con retirar toda la financiación a las agencias de la ONU que acepten a Palestina como miembro. En 2009, la UNESCO fue la primera organización que reconoció a Palestina y EEUU dejó de pagar su parte. Además, EEUU es también uno de los principales donantes a la Autoridad Palestina.

Más grave aún podría ser la respuesta israelí. Israel recauda los impuestos en Cisjordanía, que luego transfiere a la Autoridad Palestina. Y ya ha amenazado con congelar estas transferencias si los palestinos se atrevían a llevar el voto a la ONU.

5.- Este voto, ¿cambiará algo la situación en el terreno?

A corto plazo, desgraciadamente, lo más probable es que no cambie nada.

Durante las últimas décadas, las colonias israelíes en el territorio de Cisjordania han crecido exponencialmente. Según cifras de 2010, ya hay 327.000 israelíes que viven en 121 asentamientos situados en un territorio que es considerado como palestino por todos los países del mundo (EEUU incluído).

El problema de estas colonias es que también incluyen carreteras por las que sólo pueden circular los israelíes y que convierten las zonas donde habitan los palestinos en islotes desconectados.

IMPORTANTE: Pinchad en este enlace para ver un mapa detallado del terreno ilegalmente colonizado por Israel en Cisjordania (compilado por la ONG Peace Now).

NO a la violencia contra la mujeres

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Antecedentes:

El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer (o DIEVCM), aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 50/134 el 17 de diciembre de 1999, se celebra anualmente cada 25 de noviembre, en memoria de las hermanas Mirabal. La propuesta para que se celebrara en esa fecha la realizó la República Dominicana, con el apoyo de 60 países.

La historia, magistralmente recogida en el libro  “En el tiempo de las mariposas” de Julia Álvarez narra como en República Dominicana se registró el asesinato de las tres hermanas Mirabal, hecho que tuvo lugar el 25 de noviembre de 1960, por órdenes del dictador dominicano Rafael Leónidas Trujillo.

Este triste episodio histórico ocurrió cuando estas mujeres asumieron un compromiso político para tratar de derrocar el régimen trujillista por lo que fueron acosadas, perseguidas y encarceladas, su familia sufríó las represalias del Servicio de Inteligencia Militar, y tres de ellas fueron finalmente asesinadas.

El libro mencionado destaca la perspectiva de cada una, incluyendo a la única que sobrevivió.

Jean Ziegler: ESPAÑA NO DEBE PAGAR LA DEUDA

El vicepresidente de la Comisión de DD. HH. de la ONU propone “ocupar y nacionalizar la banca”


“Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pequeñas oligarquías del capital financiero deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Por tanto, estos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, reeditando una especie de Tribunal de Núremberg”. Con esta aplastante contundencia despacha Jean Ziegler, vicepresidente del Consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU, su particular análisis del actual momento histórico.

La dilatada trayectoria diplomática de este profesor emérito en la Universidad de Ginebra y comprometido analista internacional, que fue relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación durante ocho años, impide que le tiemble la voz a la hora de señalar con el dedo inquisidor a los ‘culpables’ de la crisis sistémica. “No puede ser que en un planeta con los recursos agroalimentarios suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual, haya casi una quinta parte de sus habitantes sufriendo infraalimentación”. En su último libro Destrucción Masiva. Geopolítica del hambre (Península), que Ziegler presentó ayer en Madrid, pone sobre la mesa una serie de cuestiones molestas de las que otros diplomáticos ni siquiera se atreven a hablar en los pasillos de la ONU. Unas críticas irreverentes que ya ventiló en otros trabajos como El hambre en el mundo, Los nuevos amos del mundo y aquellos que se le resisten, El imperio de la vergüenza o El odio a Occidente. “Hay que multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista para derrumbarlo y crear un nuevo orden mundial más justo”.

Su receta para revertir esta situación es, si cabe, tan radical o más que su tesis sobre la generación de las desigualdades: “Ocupar masivamente los bancos, nacionalizarlos y confiscar las arrogantes riquezas robadas por los especuladores financieros”. Una extremista postura que lo lleva incluso a criticar la incapacidad de movimientos de la sociedad civil como el 15M en España u Occupy Wall Street en Estados Unidos. “Reconozco que son símbolos importantes y que han logrado la simpatía de la sociedad, pero todavía son insuficientes para quebrar la actual relación de fuerzas si no desembocan en una huelga general. Hay que darse cuenta de que en el orden mundial reina una violencia estructural que se debe combatir con una contraviolencia basada en la resistencia pacífica”.

La migración de los grandes fondos especulativos a los mercados de materias primas, principalmente de la agroalimentación, la cual creció exponencialmente en el trienio 2005-2008 como explica Ziegler en su último libro, “es el origen de esta crisis genocida porque han disparado el precio de los alimentos básicos”. A pesar de la ‘destrucción masiva’ conceptualizada por Ziegler, el diplomático exhibe su característico optimismo de luchador a contracorriente y asegura que esta situación creará la conciencia social necesaria para “multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista, que acabarán derrumbándolo y creando un nuevo orden mundial”.

La insurrección será por el hambre o no será

El primer paso, explica, es darse cuenta de que“los criminales financieros son el enemigo común de los europeos, de los africanos y del resto de la población que sufre de hambre y desempleo en el mundo. Unos oligarcas que monopolizan los beneficios y privatizan los servicios y recursos”. Para Ziegler, esta toma de conciencia será el advenimiento de una nueva forma de solidaridad internacional entre todos los pueblos, que posteriormente se transformará en un “frente de resistencia intercontinental”. La lucha de clases es absolutamente inevitable porque no se puede mantener el sufrimiento de forma permanente.

Un convencimiento “total”, pero que se transforma en duda cuando se le pregunta por los riesgos y los pilares sobre los que se fundará este alzamiento popular. “Es un misterio, no puedo hablar de la revolución porque se trata de la libertad liberada en las personas y los procesos revolucionarios son imposibles de prevenir porque tienen sus propias leyes y no son conocidas”.

Lo que sí tiene claro Ziegler es que la insurrección, como ha ocurrido en la mayoría de estos procesos a lo largo de la historia, se producirá por el hambre. “La hambruna ya es una realidad en las banlieues parisinas y el pueblo español también está sufriendo la pobreza, como el resto de Europa”. En este contexto, indica, la lucha de clases es “absolutamente inevitable porque las oligarquías capitalistas no serán capaces de reeditar el genocidio americano de los indios, ya que es imposible matar a todo un país como España y hacerle aceptar permanentemente las cadenas”.

“España no debería pagar su deuda porque es delictiva e ilegítima”

Las “cadenas” a las que retóricamente se refiere este diplomático de la ONU estarían impuestas por las políticas económicas de la austeridad, que califica como “absurdas y destructoras”. Los teóricos del neoliberalismo, añade, “nos han hecho creer que hoy en día la austeridad es la única política posible, pero sólo se aplica a la clase trabajadora y nunca a los banqueros. Estas políticas tienen un límite objetivo y no van a resolver los problemas”. Hollande y Obama deben formar una alianza en favor de las políticas económicas del crecimiento

En contraposición a estas recetas neoliberales, Ziegler defiende unas políticas centradas en el crecimiento. Esta es la única esperanza que deposita en los representantes políticos, aunque matiza que de forma “extremadamente leve”. Sus protagonistas no podrían ser otros que François Hollande y Barack Obama. “Ambos deben formar una alianza por el crecimiento basada en la inversión pública, el incremento del salario mínimo, las prestaciones sociales, la búsqueda del pleno empleo y la lucha contra la desindustrialización”.

Para el vicepresidente del consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU estas políticas no son la solución final si no van acompañadas de un despertar de la sociedad civil y, sobre todo, del impago de la deuda. “Los dirigentes españoles deben hacer lo mismo que ha hecho Rafael Correa en Ecuador, es decir, negarse a pagar la deuda, cuya amortización ya es altísima, porque es odiosa e ilegítima. Esto es, se ha creado, en gran parte, por la delincuencia financiera y la corrupción política, sin materializarse en inversiones reales”.

Una perspectiva que lo lleva incluso a cometer el atrevimiento de recomendar a los españoles que objeten en la declaración de la renta al porcentaje del gasto dedicado a la deuda pública. Una campaña lanzada desde el 15M que califica de “necesaria, inteligente y eficaz”. Todos estos elementos en su conjunto, unidos a la inflación, podrán acabar con las “deudas injustas”.

Refundar la ONU para instaurar un nuevo orden mundial

La Organización de las Naciones Unidas debe tener un papel central en el futuro escenario mundial. Como explica Ziegler, la ONU se fundó con el objetivo principal de defender el interés general de los pueblos y promulgar los principios recogidos en la Carta de los Derechos Humanos. Sin embargo, “los mercenarios han pervertido su papel y destruido su credibilidad moral”. Entre ellos, no duda en señalar al exsecretario general Ban Ki-Moon o al presidente del consejo de selección de los relatores, el hondureño Roberto Flores, “quien apoyó el golpe de Estado en su país en 2009”. Los mercenarios han pervertido el papel de la ONU y destruido su credibilidad moral.

Para Ziegler, la refundación de esta organización pasa por imprimirle “mucha más democracia” eliminando el poder de veto de las naciones integrantes del Consejo de Seguridad, limpiándola de “golpistas” y eliminando las prebendas del FMI y el BM. El neoliberalismo delictivo, concluye el diplomático, debe acabarse ya.

ESTADO PALESTINO y LA HIPOCRESÍA DE OBAMA

Estados Unidos está ejerciendo una enorme presión para que Palestina no presente su solicitud de adhesión como estado ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Obama, decidido a vetar el Estado Palestino, trata de no “quedar mal” presionando a Mahmud Abás para que no presente su petición este próximo viernes 23.

Ampliación del 2-10-2011:

El hecho de que Palestina haya “desobedecido” a EE. UU. y haya llevado ante el Consejo de Seguridad de la ONU su petición de reconocimiento como estado, les ha sentado tan mal que como pataleta el Congreso de los EE. UU. ha decidido suspender la ayuda económica que venía concediendo a Palestina.

En concreto la ayuda suspendida estaba destinada a alimentación, sanidad y consolidación de las instituciones palestinas.