El 19-J fuimos un millón

Tras el recuento oficial de las diferentes manifestaciones, la asistencia a ellas arroja el siguiente resultado:

  • A CORUÑA: 6.000
  • ALBACETE: 2.000
  • ALCALÁ DE HENARES: 300
  • ALMERÍA:  8.000
  • ALICANTE: 15.000
  • BILBAO: 15.000
  • BARCELONA: 250.000
  • CÁDIZ: 5.000
  • CARTAGENA: 5.000
  • CÓRDOBA: 8.000
  • CUENCA: 1.000
  • DONOSTIA: 5.000
  • ELCHE: 4000
  • FERROL: 1.500
  • FUERTEVENTURA: 700
  • GIJÓN: 40.000
  • GIRONA: 3.000
  • GRANADA: 20.000
  • GRAN CANARIA: 40.000
  • GUADALAJARA: 500
  • Huesca: 1.500
  • JAÉN: 5.000
  • JEREZ: 4.000
  • LA VILA JOIOSA: 1.000
  • LANZAROTE: 1.500
  • LEÓN: 6.000
  • MADRID: 200.000
  • MÁLAGA: 25.000
  • MAR MENOR: 200
  • MENORCA: 200
  • MURCIA:  20.000
  • OURENSE: 1.000
  • PALMA DE MALLORCA: 15.000
  • SALAMANCA: 8.000
  • SANTANDER: 7.000
  • SANTIAGO DE COMPOSTELA: 15.000
  • SEVILLA: 50.000
  • TARRAGONA: 10.000
  • TENERIFE: 12.000
  • TORREVIEJA: 1.500
  • UBRIQUE: 200
  • VALENCIA: 80.000
  • VALLADOLID: 10.000
  • VIGO: 10.000
  • VITORIA-GASTEIZ: 4.000
  • ZARAGOZA: 20.000

total: 937.900

 

ATUREM EL PARLAMENT

Al margen de las irresponsables actuaciones violentas que se han destacado en estos últimos días por los medios de comunicación en un notable intento de desprestigio y que fueron ajenas al pacífico movimiento “Acampada Barcelona”, la actuación “Paremos el Parlamento” que tenía como objetivo mostrar el absoluto rechazo a los durísimos recortes sociales que finalmente se aprobaron, consistió en lo que a continuación se puede ver.

En las imágenes se puede apreciar como de forma festiva fueron acudiendo miles de personas a las puertas del Parlamento desde los distintos barrios y localidades cercanas a Barcelona.
Asimismo se puede ver cómo la inmensa mayoría de los convocados mantienen las formas y el estilo que ha caracterizado a este movimiento y que no es otro que una pacífica oposición radical a los atropellos a los que nos vemos sometidos por la pinza “Poderes políticos y Mercados financieros”.

http://blip.tv/okupemlesones/aturemelparlament-que-no-ens-despistin-5280786

La imparable fuerza de la no violencia. MANUAL PARA DESACREDITAR A LOS “INDIGNADOS”

 Carlos Carnicero

Empecemos por el principio: toda manifestación de violencia es condenable; si va dirigida contra los legítimos representantes de los ciudadanos, es absolutamente intolerable. Si además pretende impedir que los diputados ejerzan sus responsabilidades parlamentarias, no sólo es radicalmente reprobable sino que representa un hecho insólito en la vida democrática española que no se puede consentir.

Hasta aquí, las manifestaciones de principios.

Pero analicemos un poco más los hechos, para que los principios enunciados no nos impidan ver la globalidad de lo ocurrido.

Cuando el Barça celebra una liga o una champions, es usual que grupos de descontrolados -o no tanto- terminen usando la violencia en Las Ramblas, sembrando el pánico en los transeúntes y motivando la actuación de la policía. Entonces, a nadie se le ocurre decir con los socios del Barça sean unos vándalos. Se dice que unos “incontrolados” al calor de la celebración, aprovecharon para armar actos de violencia.

El señor Félix Millet, que continúa en libertad, hizo un agujero tan grande en el Palau de la Música que nadie se explica como pudo haberse llevado tantos millones de euros sin que nadie se dirá cuenta. Ese hecho insólito, no suficientemente explicado, y judicialmente manejado de manera harto extraña,  no convierte a la burguesía nacionalista catalana en ladrona de fondos públicos.

Ahora veamos los golpes de efecto de los incidentes en las proximidades del Parlament. Primero, que más llamativo que un helicóptero para acudir al pleno. Se se utiliza un artefacto volador, será porque algo verdaderamente grave estaba pasando. ¿Había otra manera de resolver la situación? ¿Podía emplearse el helicóptero porque se sabía o al menos se intuía que iba a haber actos violentos. Serían, en todo caso, los primeros incidentes de violencia después de un mes de movilizaciones.

El movimiento de “indignados” es incómodo para demasiada gente. Al principio, casi nadie se tomó en serio la manifestación del 15-M. Cuando los asistentes desbordaron todas las previsiones, los medios de comunicación clásicos o tradicionales se llevaron las manos a las barbas para acariciárselas  y buscar un tratamiento adecuado. Hubo reacciones tardías, porque las primeras cuarenta y ocho horas, en las tertulias de radio y en los artículos de opinión, no hubo reprise para adecuarse al fenómeno.

Estaban los libros de Stéphane Hessel y de José Luis Sampedro. Demasiado éxito de ventas como para ponerles reparos, pero en el fondo era un aplauso de claque obligada; sin entusiasmo. La misma reacción que frente al pensamiento de José Saramago o Eduardo Galeano.

Al primero se le dio un premio Nóbel pero nadie del stablishment tomó en consideración su pensamiento sobre el capitalismo. Hay que leer lo que dice Galeano sobre los ejecutivos financieros, pero es como un jarrón chino de nuestro sistema de pensamiento: está bien que esté al lado de la chimenea, se dice que se le valora, no gustaría que se rompiera, pero nadie lo tiene en consideración ni siquiera para ponerle, al jarrón, flores frescas. Son como la coartada necesaria de una civilización que se tambalea pero que no quiere cambiar para sobrevivir, porque hay demasiado acomodo en este sistema imperfecto e injusto.

Con esos parámetros, la persistencia de la “indignación” había comenzado a ser terriblemente indigesta. Para los grandes partidos, incluida Izquierda Unida, era una amenaza que podría llegar a convertirse en alternativa. Con todas las dificultades que tiene un movimiento transversal hermanado sólo en la protesta podría -y todavía puede- generar una democracia alternativa e integrarse en el sistema sin el control de los partidos ni de las instituciones.

Y de repente fueron apaleados en la Plaza Catalunya. Ahí están los vídeos, los testimonios y la desproporción en el uso de la fuerza de los Mossos d’Esquadra. El conseller Puig, no sólo no aceptó responsabilidades sino que se inventó un futuro casco con vídeo para demostrar retroactivamente lo contrario de lo que todos los fotógrafos, testigos y cámaras de televisión observaron: unos ciudadanos que ejercían la resistencia pacífica fueron brutalmente aporreados por la policía.

Los Mossos d’Esquadra tienen una bien merecida fama de policía xenófoba, torturadora y racista, entre otras “cualidades”; bueno, para no caer en la descalificación generalizada que ahora se aplica a los “indignados”, diremos que sumergidos en esa policía que parece que tiene patente de gracia por su pátina de catalanidad, hay individuos, bastantes individuos, “adornados” con las cualidades que se han apuntado.

Cualquier periodista que haya hecho información de Interior sabe que las fuerzas antidisturbios son instruidas en las academias de policía en la infiltración para reventar manifestaciones. Hay vídeos tomados de los sucesos de ayer en el Parlament que cuanto menos dan para una investigación. Esas personas que llegaron juntas, con chaquetas hasta de cuero en día de tanto calor, e iniciaron los actos de violencia, ¿eran en realidad policías de paisano? Si no lo eran, nadie mas interesado que la Generalitat en demostrar la falsedad de esa imputación. Y, si lo eran, ¿nadie va a cargar con las responsabilidad de una maniobra tan sucia con respecto a un movimiento que hasta ese momento no había sido cogido en renuncio?

Es una preocupación que no puede quedar sin investigación, precisamente para señalar a todos los culpables de las agresiones y proteger el crédito de quienes se manifestaron de forma pacífica y no utilizaron la violencia.

Este esfuerzo mío me temo que va a ser solitario y además manipulado. No servirá de nada que haya condenado explícita y radicalmente el uso de la violencia y la coacción frente a los parlamentarios catalanes. La campaña ya está desatada. No conozco a nadie que le convenga que los indignados tengan recorrido político más que a ellos mismo y a quienes directamente les apoya.

Los medios de la caverna les llaman “perroflautas”, drogadictos, violadores y cualquier otra lindeza. Los medios tradicionales que no son de la derecha extrema, se están dando un baño de pureza democrática para condenar la violencia al mismo tiempo que no les viene mal desprestigiar un movimiento al que no le dan mucho recorrido y que además está motivando un sistema de comunicación alternativo a los medios tradicionales. La extensión de la responsabilidad por lo sucedido se generaliza a todo el movimiento de “indignación”. El juego de palabras del president Mas ha sido el pistoletazo de salida para el descrédito. “indignados” o “indignos”: demasiado fácil la disyuntiva; demasiado precipitado el diagnóstico.

Si en Italia las redes sociales han vencido a las cadenas de televisión de Berlusconi, por qué la democracia 2.0 no puede pasar por encima de las barreras de la prensa empeñadas en poner en cuestión la legitimidad, fundamento y desarrollo de las propuestas de los manifestantes.

Hay algo esencial para que todo no acabe en un falso sueño. La no violencia es un fin en sí mismo –por el rechazo a toda forma de coacción en un sistema democrático, y ésta sin duda lo es- y además la condición esencial de que el movimiento iniciado por quienes están siendo castigados por un sistema desproporcionado e injusto tenga futuro.

No es fácil controlar multitudes; es muy difícil, todavía más difícil, evitar que fuerzas policiales de paisano lleguen a infiltrarse como provocadores.

No es una acusación, es una invitación urgente a que se investiguen los hechos. Pero me temo que sus señorías están tan indignadas como la mayor parte de la prensa y los intelectuales orgánicos. Pensar independiente es correr riesgos incluso de ser despedido. No conozco mucha gente en este oficio ni en el oficio de pensar que esté por la labor de arriesgarse a nadar contra la corriente. El compromiso intelectual siempre fue un acto de soledad y que ha exigido prescindir de la condición de oportunidad. Los pensamientos no deben entender de narcisismo utilitarista frente a los espejos convexos de ésta sociedad.

Análisis sobre los sucesos frente al Parlament de Catalunya

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC

Uno de los movimientos más positivos que han surgido en la vida política de Cataluña (y del resto de España) ha sido el movimiento definido como el de los Indignados o 15M. Su fuerza se basa en que las causas de su indignación son ampliamente compartidas por la mayoría de la población, como atestiguan las encuestas publicadas en varios medios. Una de estas causas ha sido los recortes del gasto público en las transferencias y servicios públicos del estado del bienestar en Cataluña (y, muy en particular, en sanidad, educación y servicios sociales). Estos recortes se están realizando a pesar de que ninguno de ellos estaba anunciado en el programa electoral de Convergencia i Unió, el partido que ganó las elecciones hace sólo unos meses. Es más, el entonces candidato de CiU, Artur Mas, durante la campaña electoral había subrayado que no haría recortes ni en sanidad, ni en educación. Y ahora lo está haciendo con el apoyo del Partido Popular, cuya suma de parlamentarios significa la mayoría del Parlamento. Estos recortes son impopulares y ello a pesar de que la mayoría de los medios, incluyendo los medios públicos de la Generalitat de Catalunya, tales como TV3 y Catalunya Ràdio, los han presentado como necesarios e inevitables, sin considerar alternativas a los recortes como el aumento de los impuestos de los sectores más pudientes que se han beneficiado durante estos años de los recortes de impuestos, recortes que siempre han contado con el apoyo de CiU y del PP. El gobierno de la Generalitat, y por tanto el Gobierno CiU, tiene plena responsabilidad fiscal para aumentar tales impuestos.

Los recortes del gasto público que afectarán muy negativamente al estado del bienestar en Cataluña, así como otras medidas y propuestas (que cuentan y/o contarán con el apoyo del Partido Popular) dañarán sobre todo a las clases populares. De ahí la gran simpatía de estas clases populares hacia el movimiento de los indignados e incluso en los medios de mayor difusión (tanto escritos, como orales, como visuales), que son de clara persuasión conservadora y/o neoliberal, han aparecido voces de apoyo a tal movimiento, aunque son claramente la excepción. Algunas voces, sin embargo, han sido claramente hostiles, aunque la mayoría han sido condescendientes, considerando al movimiento como gente joven, bien intencionada, pero profundamente equivocada. Esta actitud hacia el movimiento ha persistido hasta hoy, en que un cambio importante ha ocurrido.

LO QUE OCURRIÓ ESTA MAÑANA EN EL PARQUE DE LA CIUTADELLA

El movimiento de los indignados había decidido en su última asamblea hacer un acto simbólico de protesta frente a las decisiones que se iban a tomar en el Parlamento esta mañana, que incluía la apertura de un proceso parlamentario que conduciría a tales recortes aprobados por CiU con el apoyo del PP. En este acto simbólico se incluía rodear el Parlamento con una cadena humana, protestando por las decisiones que se iban a tomar en el Parlamento, dificultando además el acceso al mismo por parte de los parlamentarios. Estaba claro que una consigna de este movimiento (como consta en su web) era ser meticulosamente antiviolencia, habiendo enviado la consigna a todos los participantes. Esta consigna no se respetó y hubo unos grupos no representativos del colectivo general que cometieron actos de violencia, agrediendo a algunos parlamentarios (paradójicamente algunos parlamentarios de partidos de izquierda que iban a oponerse a tales recortes).

A partir de entonces ha habido un intento de los medios de mayor difusión de utilizar los actos irresponsables de algunos grupos poco representativos del movimiento 15M para desacreditar a todo el movimiento. Hubo una movilización masiva, incluyendo de los medios públicos de la Generalitat para desacreditar tal movimiento. De ahí que me vea en la necesidad de hacer las siguientes declaraciones:

1. Mi apoyo al movimiento de los indignados, a su causa y a sus métodos no violentos. Son continuadores de las generaciones anteriores que lucharon y luchamos por la democracia durante la dictadura y otras, más tarde, que lucharon para mejorarla. Como indiqué en una charla en la Plaza Cataluña a los indignados la semana pasada, tienen que ser conscientes de que son herederos de nuestros padres que perdieron la Guerra Civil defendiendo la República democrática, de mi generación que en los años 50 y 60, en condiciones muy duras, luchamos contra la dictadura y de los trabajadores que con sus huelgas forzaron la caída de aquel odiado régimen en los años 70. De ahí su enorme valor y responsabilidad, en su intento de reformar la democracia tan incompleta y el bienestar tan insuficiente que todavía existe en Catalunya y en España treinta y tres años después de terminar la dictadura.

2. Su gran fuerza deriva de tener razón, tener la simpatía de la mayoría de la población y ser herederos de otros que lucharon para alcanzar la democracia que el pueblo catalán y los pueblos de las otras naciones de España se merecen. Ello conlleva también una gran responsabilidad, lo cual implica que deban organizarse y excluir de sus movimiento a aquellos que con sus métodos violentos (que hasta ahora son una minúscula minoría) hacen al movimiento muy vulnerable a que pierdan el recurso más valioso que tienen, que es el apoyo de las clases populares. La estructura de poder en Catalunya y sus medios son enormemente poderosos y utilizarán todos los medios para desacreditarlos. De ahí la necesidad de organizarse, lo cual no quiere decir convertirse en partido o cualquier otra asociación, sino tener un criterio claro de pertenencia y de acción con un compromiso de no dar pie a que el adversario les destruya.

De ahí que deben reconocer que fue un error (tal como se lo comuniqué cuando lo estaban planificando) el intentar evitar el acceso de los parlamentarios al Parlamento, puesto que ello conllevaba un elevado riesgo de violencia y además asumía erróneamente que todos los políticos son iguales, postura que también había criticado en la presentación del domingo en Plaza Cataluña. Las fuerzas democráticas quedan debilitadas enormemente cuando estos errores son utilizados automáticamente para desacreditar al movimiento, como está ocurriendo ahora. El objetivo de un movimiento reformista no es la anulación del Parlamento, si no su necesaria y urgente mejora, exigiéndole que sea más sensible a los deseos ciudadanos y que no lo sea sólo cada cuatro años para, al día siguiente de salir elegido, hacer lo contrario.

3. Lo que ha ocurrido esta mañana no debe ocultar que la causa mayor de tales disturbios son aquellos políticos gobernantes en Cataluña y sus aliados, el PP, que están actuando de una manera antidemocrática, llevando a cabo políticas que no estaban explicitadas en sus programas electorales. Como bien dijo recientemente el Arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, en su denuncia a los recortes de gasto público social de David Cameron, en Gran Bretaña, recortes que tampoco habían sido anunciados en su programa electoral, “el gobierno no tiene ni moralidad, ni legitimidad democrática para llevar a cabo estos recortes, excusándose bajo el argumento de que el déficit del Estado era mayor del esperado”. Como dijo tal dirigente eclesiástico británico, la rapidez con que el gobierno ha hecho estos recortes muestra claramente que esto ya estaba planificado. Es una lástima, aunque sea predecible, que los mal llamados “portavoces de la moralidad de Catalunya y de España” no hayan hecho declaraciones semejantes. Es un indicador de su baja calidad moral y escasa conciencia democrática que las autoridades eclesiásticas hayan permanecido silenciosas frente a tales recortes no programados en las ofertas electorales de sus partidos afines.

4. El argumento que se está utilizando más en el discurso político y mediático en Cataluña es que tales recortes son necesarios debido a la presión de los mercados financieros. Esta nota es plena admisión de que la democracia no funciona en Cataluña (y en España), puesto que nadie ha elegido a estos mercados. Pero la realidad es que no son los mercados los determinantes de estos recortes, puesto que éstas y otras medidas, como la desregulación del mercado de trabajo, son las medidas que los grupos que predominantemente apoyan y financian a CiU y PP han estado deseando que se hicieran, mucho antes de que aparecieran los mercados financieros.

5. Aunque la crítica mayor del movimiento 15M es hacia los partidos conservadores y neoliberales, el hecho es que también incluye a fuerzas y partidos políticos de izquierdas, que han también realizado políticas criticables en Cataluña e inaceptables en España. Debieran hacer una autocrítica más profunda de la que están realizando.

6. La democracia catalana y española es dramáticamente insuficiente. Indicadores de ellos son múltiples. Uno de ellos es que en las últimas elecciones municipales en Cataluña los votos a los partidos de izquierda suman más que los votos a los partidos de derecha. Y si a ellos se suman los votos en blanco y la abstención (la mayoría de izquierda, según muestran los sondeos de intención de voto), resulta que Cataluña continúa siendo un país de izquierdas y centro izquierda. Y es también interesante resaltar que incluso muchos votantes de centroderecha y derecha simpatizan claramente con políticas redistributivas y políticas expansivas del estado del bienestar, con una reforma fiscal profunda y progresista. De ahí que haber ganado unas elecciones no es suficiente para llevar a cabo políticas que no cuentan con un apoyo amplio de la sociedad. Como consecuencia, la distancia entre los gobernantes y los gobernados se está ampliando peligrosamente, cuestionando la propia legitimidad del sistema democrático, lo cual es sumamente preocupante para todas las personas que hemos luchado por tener democracia en este país.

7. La democracia no es sólo democracia representativa (que en Cataluña y en España es muy limitada), sino democracia directa y participativa. Democracia no es sólo votar cada cuatro años, democracia es también la participación ciudadana a través de varias formas y modos, tales como referéndums, formas comunitarias y asamblearias de participación, y otras formas de intervención más directa y menos delegada por parte de la ciudadanía. La transición inmodélica de la dictadura a la democracia se hizo en términos muy favorables a las fuerzas conservadoras que controlaban el estado. De ahí que tengamos una democracia que parece temer a la población, limitando enormemente las vías de participación. La población no tiene mecanismos para corregir decisiones que no tienen el apoyo popular, limitándose a expresar su frustración cuatro después del voto anterior. Esto es lo que está pasando hoy en Cataluña. El gobierno está proponiendo y haciendo políticas que no estaban en su programa electoral, lo cual también está ocurriendo con el gobierno español. Ello explica el enorme descrédito del partido gobernante español. No es democrático en Catalunya decirle a la población frustrada e indignada que se espere cuatro años más.

8. Para que exista una democracia es necesario que los medios de comunicación sean plurales y diversos ideológicamente. Esto no ocurre en Cataluña, como lo muestra que el mayor debate que ha tenido lugar en Cataluña sobre los recortes ha sido como hacerlos, sin nunca (o casi nunca) incluir voces que presentaran otras alternativas como la corrección de las políticas fiscales regresivas que se han ido siguiendo estos últimos años. Por cada recorte hay una alternativa que ni siquiera se ha considerado en el debate mediático. Uno de los mayores problemas que tiene la democracia catalana y española es precisamente esta falta de diversidad ideológica de los mayores medios de comunicación,

9. La criminalización de este movimiento 15-M por parte de un número significativo de estos medios es profundamente antidemocrática y es una defensa grosera y vulgar del pensamiento conservador y neoliberal dominante en tales medios que está asfixiando a este país.

10. La violencia debe denunciarse, ya sea física, oral o emotiva. De ahí que los que agredieron a los parlamentarios deben denunciarse con toda intensidad. Pero los medios que están utilizando esta evidencia para desacreditar a un movimiento auténticamente democrático y no violento, debieran también denunciar y condenar la violencia de la policía y sus responsables, así como los insultos y las agresiones verbales que realizan algunas y algunos periodistas, incluyendo columnistas de los medios públicos de la Generalitat de Catalunya que abusan de su forum público, pagado por todos los ciudadanos, para insultar constantemente a aquellos con los que están en desacuerdo (casi siempre son de izquierdas) y que saben que no les pueden responder porque no tienen acceso a tales medios. Esto es también violencia.

Anonymous: “No han detenido ninguna cúpula porque no tenemos”

La organización critica al Gobierno y a la Policía por usar su nombre como “cortina de humo” ante los desalojos de los acampados

PÚBLICO.ES

La organización Anonymous ha lanzado un mensaje grabado a través de YouTube en el que critican al Gobierno y a la Policía por usar su nombre “como una cortina de humo para desviar la atención de los desalojos” de las acampadas del 15M y niegan tener “cúpulas” y “nadie” que les “dirija”.

“Vemos cómo se intenta maquillar la realidad social deplorable de un Gobierno ineficaz que no solo no sabe cómo arreglar las cosas, si no que no quiere escuchar al pueblo para arreglarlas”, añade el comunicado del vídeo, que es leído por una persona ataviada con la máscara característica de Anonymous cuya voz está distorsionada.

Anonymous asegura no tener “ninguna vinculación con ninguna banda terrorista” ni apoyar “el terrorismo ni ningún tipo de violencia”. “No vamos a publicar ningún dato de las fuerzas del estado en ningún foro de apología al terrorismo ni atacaremos ningún medio de comunicación porque entendemos que la libertad de expresión no es negociable para nadie”, explican.

Además, en el vídeo se critica la actuación policial del pasado viernes, cuando se detuvo a tres miembros de la organización en España y se anunció como el descabezamiento de su cúpula. “La Policía Nacional tanto en su comunicado televisivo como posteriormente solo ha dicho mentiras. No han detenido a ninguna “Cúpula” porque no tenemos “Cúpula”. El servidor que requisaron no era de Anonymous, era un pequeño servidor de IRC que anexamos a los nuestros. La prensa, los abogados, los profesionales de las tecnologías de la información, los ciudadanos, todos, se han mofado de tales declaraciones dejando en evidencia la ineptitud de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado”.

A través de este mensaje, Anonymous pide a la gente que se implique “ahora más que nunca” y que “salgan a la calle con insistencia, constancia, alegría, contundencia y pacifismo” para “entre todos” poder “destruir la censura, la corrupción, el abuso de poder” y “vivir en libertad de expresión”. Por último, vuelven a reiterar que sus “manifestaciones” no tienen “un carácter político” y que continuarán “con las mismas” hasta que “reflexionen al respecto”.

Casi mejor que se queden acampados

Isaac Rosa – Comité de Apoyo de ATTAC, para Público

“Este no es el camino, cortar calles, entrar en televisiones, ir a supermercados y coger sin pagar, u obstaculizar un acto en democracia.” -Ramón Luis Valcárcel, presidente de la Comunidad de Murcia-

Ya verán como al final, tras tanto insistir en que los indignados levantasen las acampadas, vamos a tener que pedirles que mejor no se vayan, que se queden una temporadita en el campamento, que no tengan prisa, que en verano da gusto dormir en la calle y a los comerciantes ya los compensaremos.

Visto lo que hacen cada vez que salen del campamento, lo mismo manifestarse ante el Congreso que plantarse ante las Cortes valencianas, la CEOE o el Ministerio de Trabajo, o recibir con ruido a las nuevas corporaciones municipales como planean hacer hoy, casi mejor que se queden bajo las lonas, entretenidos en sus interminables asambleas y disfrutando del inigualable “efecto campamento”.

No sabemos hasta dónde llegarán las protestas del 15-M, pero por ahora siguen invalidando pronósticos. Se dijo que tras las elecciones se apagarían, y ahí están. Se confiaba en que el paso del tiempo, el cansancio, las tormentas, la lentitud del funcionamiento asambleario y los “problemas de convivencia” -que los medios han magnificado a placer- acabarían con el movimiento, y nada.

No solo no desfallece, sino que sigue creciendo, incorporando nuevas asambleas en barrios y pueblos, cada vez más numerosas y activas. También fuera de España, donde se suman nuevas plazas. Y por supuesto en las redes sociales, donde la temperatura sigue alta. No sólo crece en número y presencia: también en actividad, con un intenso calendario de acciones para las próximas semanas.

Eso sí, la clase política sigue como quien oye llover, mientras acumula desprestigio en las encuestas. Por ahora los grandes partidos se limitan a mostrar su comprensión, con paternalismo. Pero ni caso a las reivindicaciones, hasta tal punto que las cuatro propuestas de regeneración democrática que el 15-M consensuó, y que a muchos nos parecían más bien moderadas, suenan tan revolucionarias como las ‘Tesis de abril’ de Lenin a la vista de la escasa disposición de la clase dirigente a tocar una coma del sistema. Pues nada, que sigan oyendo llover, que acabarán empapados.

Artículo publicado en Público