ENTENDIENDO LA DEUDA EN 15 MINUTOS

GdT, Auditoría Deuda Bcn15M
Indice:
  • ¿Todo por la deuda?
  • ¿Cómo se ha llegado a vivir en Deudocracia?
  • ¿Cómo se endeuda un país?
  • ¿Cuál es la perversión del sistema de financiación?
  • ¿Cómo se ha generado la deuda en Europa?
  • ¿Cómo se estructura nuestra deuda?
  • ¿Quiénes son los acreedores de nuestra Deuda?
  • ¿Cuál es el nivel de endeudamiento de España?
  • ¿Recortes cómo solución a la crisis?
  • ¿Por qué no mejoran las cosas?
  • Entonces, ¿puede la Deuda considerarse ilegítima e injusta?
  • Auditoría ciudadana de la deuda: ¿por qué y cómo?
  • ¿Por qué el estado endeudado debe reducir radicalmente su deuda pública al proceder a la anulación de las deudas ilegítimas?
  • La unión (internacional) hace la fuerza.
  • ¿Cómo pasar a la acción?

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Recortes presupuestarios, restricciones sociales, menor protección social, peor atención sanitaria, peor educación, rebaja de salarios, despidos, precariedad…

¿Todo por la deuda?

Estamos en crisis y no existe otro discurso para salir de ella que el de recortar y continuar recortando los presupuestos del Estado destinados a fines sociales. El motivo de tal austeridad, según apunta el discurso dominante, es el alto nivel de endeudamiento del Estado español, motivo que comparte con el resto de países de “segunda” de la zona euro.

Hemos visto, durante estos años de crisis, cómo las agendas de nuestros políticos estaban repletas de reuniones y más reuniones; cómo los dirigentes europeos declaraban la urgencia de crear medidas de estabilidad del euro; cómo se llamaba al orden a ciertos países y cómo la presión político-mediática legitimaba continuos gestos antidemocráticos como la imposición de gobiernos tecnócratas no elegidos democráticamente (golpes de estado en Grecia e Italia) o nuestra reciente reforma exprés de la Constitución, sin referéndum, aprobada el 30 de agosto de 2011, que expone en su artículo 135.3: “Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. En otras palabras: el pago de la deuda será prioritario; cada euro que entre en tesorería tendrá que ir destinado prioritariamente a pagar la deuda y sus intereses -en detrimento de sueldos, pensiones, prestaciones y cualquier tipo de gasto social- hasta que no se haya cubierto totalmente dicho importe. Y además, se prohíbe su negociación o repudio.

Así pues, el dinero de nuestros impuestos no irá destinado prioritariamente a nuestros servicios sociales sino al pago de la deuda. Una deuda de la que nunca fuimos conscientes sin poder opinar o participar. Una deuda apuntada como el mayor de los problemas y de la que nos hacen responsables directos y nos obligan, por constitución, a saldar. Una deuda que obliga a recortar nuestros servicios públicos y que nos condenará al mayor de los desamparos sociales. Una deuda de la que aún no se ha hecho ninguna auditoría para determinar su legitimidad. Una deuda que ha establecido una nueva política de gobierno y un nuevo orden de prioridades presupuestarias.

Frente a todo esto, debemos preguntarnos, ¿cuál es la verdad que esconde la deuda? Para descifrarlo, hagamos un repaso de la historia de la deuda y veamos cómo se acabó imponiendo este régimen económico llamado Deudocracia.

¿Cómo se ha llegado a vivir en Deudocracia?

Para empezar, debemos decir que la crisis actual no es nueva. El sistema capitalista en el que ya llevamos viviendo más de un siglo, ha generado, a lo largo de su historia, otros episodios de crisis tan duras como la actual. Y es menester decir que estas épocas de crisis han servido para que el sistema capitalista se refundase bajo otros parámetros o ejes de actuación. De hecho, el capitalismo vive de estas épocas de crisis, pues al estar basado en el crecimiento competitivo (producir más y vender más para obtener más y crecer más), y dado que este no puede ser infinito (hay, entre otros, un límite ecológico, pues el planeta no puede ofrecer infinitos recursos), necesita de una destrucción para poder volver a crecer y volver a restablecer, de nuevo, el campo de juego. De nada sirve, entonces, buscar soluciones a la crisis si no se construye una alternativa al sistema económico capitalista. Una alternativa, todo hay que decirlo, que no la encontraremos en el crecimiento y consumo que tanto defienden las escuelas tradicionales de economía, ¿todos debemos crecer y consumir para salir de la crisis? Está claro que las soluciones crecentistas no harán más que encaminar la sociedad a una destrucción irreparable del planeta.

Centrándonos en las causas de esta crisis, y para entender por qué se habla de una crisis de la deuda o por qué la deuda se ha convertido en el eje central de todas las reformas antisociales que estamos viviendo, es aconsejable entender cómo hemos llegado a esta situación de dependencia. Veamos cómo fue creciendo el endeudamiento tanto público como privado:

1ª Etapa: Antecedentes

En los 70 hay una crisis mundial generada, principalmente, por la subida del precio del petróleo (provocada por EEUU y seguida por los países árabes) y por la subida de las tasas de interés sobre los préstamos en EEUU, que afecta tanto a endeudados como a Estados.

Esta crisis marca el inicio de una nueva etapa: el Neoliberalismo. Una etapa que establece tres ejes básicos que, a la vez que dotan de un poder casi autoritario a las instituciones y entidades financieras, afectan muy negativamente al ingreso de dinero de las familias y el Estado:

  • Liberalizar el capital (quitar todas las barreras posibles a la libre circulación del capital), lo que  promocionó el auge del sistema financiero por apoyarse en una tecnología que facilitaba la libre circulación (Internet).
  • Reducir el poder de control de los Estados sobre el mercado, lo que conlleva privatizaciones estatales y política fiscal regresiva (reducción de impuestos, sobre todo a grandes empresas). Un eje que afecta, directamente, al ingreso de dinero de los Estados (el dinero que se invierte en servicios sociales, infraestructura… etc).
  • Flexibilidad laboral, o lo que es lo mismo, presión para establecer unos trabajos precarios y peor remunerados. Esto afecta directamente al ingreso de dinero de las familias (el poder adquisitivo de la población española ha disminuido un 8% en los 10 años previos a la crisis).

2ª Etapa: Disminución de los ingresos

Debido a las medidas neoliberales impuestas a raíz de la crisis de los 70, las familias y los Estados dejaron de ingresar mucho dinero pese a mantener un creciente nivel de gastos (los precios y el consumo no dejan de subir). Esto llevó a ambos agentes a una situación de déficit (déficit es una diferencia negativa entre ingresos y gastos, es decir, cuando gastas más de lo que ingresas).

Por tanto, una de las cosas que hay que desmentir es que el déficit del Estado haya venido provocado por un malgasto o “mal uso” de nuestros servicios sociales. Si el Estado ha incurrido en un déficit es, principalmente, por la disminución de ingresos del Estado a cuenta de la disminución de los impuestos (sobre todo de grandes empresas y familias ricas) y de las privatizaciones de las empresas públicas.

Situación de déficit de un Estado:

El descenso de ingresos provocado por la disminución de los impuestos y las privatizaciones han sido compensados con el aumento de los impuestos indirectos como el IVA (un impuesto injusto por tener que pagarlo por igual todos los ciudadanos sin tener en cuenta el nivel de ingresos)

Bajo esta política neoliberal de dar más libertad al capital y reducir el papel del Estado como recaudador social, España es de los países de la UE que menos recoge en impuestos:

Ingresos fiscales por países en porcentaje del PIB nacional en 2010.

Fuente: http://epp.eurostat.ec.europa.eu/statistics_explained/index.php/Tax_revenue_statistics#Evolution_of_tax_revenue

España contaba con un impuesto de sociedades para grandes empresas del 35% y, en plena crisis, se rebajó al 30% (según fuentes de la AEAT y la CNMV, las grandes empresas que cotizan en el IBEX35, tributan de media un 18%). El Estado dejó de ingresar en los 7 años anteriores a la crisis, por la rebaja fiscal a grandes empresas, 28.000 millones de euros, cifra que contrasta con los 15.000 que recortó Zapatero y los 40.000 que tiene previsto recortar Rajoy en 2012. Y no hay que olvidar la escandalosa cifra que supone el fraude fiscal en España: las organizaciones profesionales de inspectores de Hacienda ofrecen el dato de 70.000 millones de euros anuales (los recortes para el periodo 2010-2013 serán de un total de 50.000 millones de euros).

A pesar de estos factores, como la tendencia impuesta por el capitalismo era de la de un crecimiento basado en el consumo, en el mundo desarrollado se implantó el sistemacrediticio (o de la deuda) durante de los 70, 80 y 90. Este planteamiento crecentista, se pudo dar gracias a la promoción de dinero llevada a cabo por las entidades financieras, que son quienes obtienen beneficios con el movimiento y el préstamo del capital.

Este mecanismo afectó negativamente a todos los agentes posibles:

  • Bancos: Para dar créditos se tienen que endeudar con otro agente.
  • Empresas: El recurso fácil de crédito inundó de deuda las empresas al establecer el crédito como política de crecimiento.
  • Familias: Debido a la pérdida de poder adquisitivo y la promoción de crédito, las familias cayeron en la trampa de la codicia y fueron víctimas participantes del boom inmobiliario.
  • Estado: La pérdida de ingresos por la política neoliberal (intentada compensar con impuestos indirectos) generó un desequilibrio negativo entre estos y los gastos (déficit). Este déficit se solventó con endeudamiento en forma de crédito y de venta de bonos.

En España, este endeudamiento dio rienda suelta a gastos inútiles en tema de infraestructuras (aeropuertos innecesarios, un TAV ineficiente…) y se promovió de una manera desorbitada la vivienda: se construyeron más viviendas que Alemania, Francia e Italia juntas, a los precios más altos del mundo teniendo en cuenta los sueldos de los ciudadanos. Muchos se enriquecieron especulando, pero gran parte del dinero no volverá a existir. Gran parte de este dinero está enterrado en construcciones inacabadas (del orden de 1.500.000). 

Para entender el boom inmobiliario:

 

3ªEtapa: Aumento de los gastos

Con la crisis del 2007-2009, llega la etapa de los rescates:

  • Al sector inmobiliario: Se le conceden 20.000 millones de euros en los primeros compases de la crisis.
  • Al sector bancario: las ayudas a la banca, que supuestamente amenazaba con colapsar, supusieron un desembolso por parte de las arcas públicas que, en el caso del Estado español, ascendió a 141.000 millones de euros. El Gobierno, sin embargo, no instauró impuestos para contrarrestar este gasto en su balance, sino que recurrió al endeudamiento.

El galopante aumento del desempleo con el consecuente aumento en el pago de prestaciones y bajada en la recaudación del IRPF, el aumento del gasto público para afrontar la crisis y el aumento de la carga del pago de la deuda por refinanciación contribuyó a que se pasase de una situación de superávit fiscal del 1’9% del PIB en 2007 a un déficit del 11’1% a finales de 2009.

En la actualidad, a nivel mundial, la deuda agregada es de 158 billones de dólares (2 veces el PIB mundial, es decir, 2 veces la riqueza que se genera a nivel mundial). De esta deuda, el 25% es pública y el 75% privada. La deuda total de los países en desarrollo, incluyendo a China y Rusia, es de 1,5 billones de dólares: un 1% de la deuda total mundial, lo que implica que el problema lo tienen EEUU, Europa y Japón.

¿Cómo se endeuda un país?

Así como las familias o las empresas se endeudan con la contracción de créditos bancarios que tienen que devolver bajo unos intereses marcados por la entidad bancaria, los países tienes 3 formas de financiamiento:

  • Préstamos de entidades bancarias: Igual que las familias o empresas.
  • Deuda Multilateral: Préstamos que se contraen con el BEI (Banco Europeo de Inversión). Muy utilizados en la construcción de grandes infraestructuras. Actualmente supone entre un 10% y un 13% de la deuda total del Estado.
  • Emisión de Bonos o Deuda Pública: Es la más importante, supone casi el 80% de la deuda total del Estado. Mediante este mecanismo, el país emite unos “papeles” (bonos) que vende a una cantidad determinada. Esos bonos lo compran los agentes financieros (bancos principalmente) con el compromiso que el Estado les devolverá el dinero invertido más una cierta cantidad en forma de interés. Un interés que, como veremos más adelante, aumenta a medida que se torna más difícil la situación económica.

¿Cuál es la perversión del sistema de financiación?

Es el mecanismo de emisión de deuda pública y la forma de determinar el interés a pagar por esos bonos, es lo que hace del modelo de financiamiento un sistema a todas luces ilegítimo.

Por un lado, el BCE (emisor de la moneda única europea), en base a unas leyes para controlar la inflación, se constituyó para no poder prestar dinero directamente a los países. Dicha constitución obliga a los países a recurrir al mercado secundario (el de los bancos privados) para obtener financiación. Es así como los bancos privados hacen su negocio particular: obtienen dinero barato del BCE (al 1% de interés) y lo ceden a los Estados a un interés mayor (4% o más). Es decir, el sector bancario se beneficia de la deuda emitida por los países y, teniendo en cuenta que los países, debido al modelo de financiamiento, deben recurrir a la venta de bonos para obtener dinero con el que invertir en sus gastos, los bancos son los grandes beneficiarios de la deuda pública de los países, tanto por negocio como por posicionamiento de poder.

Además, el interés que deben pagar los Estados por la deuda contraída, aumenta con la posibilidad de impago, es decir, los intereses que se le exigen a un país por los bonos emitidos son mayores a mayores dificultades económicas atraviese el país. Este aumento del interés (sinónimo de gran negocio para la banca) viene marcado por valoraciones que hacen las agencias de calificación privadas (Standars $ Pool, Moody’s, Fitch) en función de unos parámetros que ellos mismo determinan. El resultado se mide en sus valoraciones y en la prima de riesgo, que es la diferencia porcentual de lo que se paga por el bono en relación al bono alemán.

Ejemplo de financiación de un país europeo con una tasa de interés, por sus bonos, del 5%:

Además, hay todo un mercado financiero alrededor de esta deuda que no hace más alimentar la especulación. Este mercado, tan complejo como ilógico, está compuesto fundamentalmente por los CDS (Credit Default Swaps) o los seguros de impago de la deuda pública de los países. Es decir, un banco puede comprar un bono español y, a la vez, hacer un seguro de impago por si el Estado español se declara en bancarrota y no puede pagar. En caso de default (impago) el tenedor del CDS cobrará el dinero de la indemnización. Pues bien, la perversión de los CDS está en que estos productos financieros pueden adquirirse aún sin estar en posesión de ningún bono, con lo que hay agentes especulativos (tenedores de CDS) que están muy interesados en que haya ciertos países que puedan declarar un impago de sus bonos para poder cobrar el dinero de la indemnización.

¿Cómo se ha generado la deuda en Europa?

La doctrina neoliberal, que promocionó el poder de sector financiero y la reducción de ingresos de los Estados y familias, se instaló institucionalmente en Europa a finales de los 90 y principios del siglo XXI.

La UE, en base a unas reglas insostenibles de crecimiento y consumo, se formó entre países con políticas fiscales muy dispares (mucha diferencia en el impuesto de sociedades) y con capacidades de producción muy diferentes. Esto provocó un desequilibrio en las formas de funcionar: países exportadores (aquellos con mayor capacidad de producción y tecnología) y países importadores.

Los exportadores (Alemania, Francia y los países bajos), lejos de dedicar sus ganancias a promover mejoras sociales en sus ciudadanos, empezaron a exportar su dinero en forma de créditos hacia los países importadores (era más productivo invertir el capital en el sistema especulativo-financiero que en la economía real).

Los importadores, que no podían competir con las industrias más desarrolladas (la alemana y francesa principalmente), debían endeudarse para superar sus déficits comerciales. Recurrieron a la emisión de deuda pública para financiarse. Una deuda que fue absorbida por el sistema financiero privado, tanto interno como externo, y que engrosó las cuentas y el poder de bancos y agentes financieros.

La necesidad de financiamiento de los países importadores unida a la oportunidad que tenía la banca (y agentes financieros) para ganar dinero, promocionó un sistema de endeudamiento que fue absorbido con perfecta eficacia por sociedades educadas en el sobreconsumo, en las que tener más siempre es mejor sin importar las consecuencias sociales, medioambientales o financieras. Así, mientras el sector empresarial y financiero se complace de tener colocada toda su producción, los países periféricos, como importan más de lo que exportan, tienen la necesidad de endeudarse para seguir consumiendo.

¿Cómo se estructura nuestra deuda?

La deuda del estado español está repartida según:

Deuda Pública: representa sólo un 16% del total y es lo que deben las instituciones públicas como el Estado, CCAA y Ayuntamientos (la proporción: 75%, 20% y 5% respectivamente).

Deuda Privada: el resto, 84% del total, es de:

  • Familias 21%, contraída por la población en forma de hipotecas y préstamos personales.
  • Bancos y entidades financieras 32%
  • Empresas (principalmente del sector de la construcción) 31%.

¿Quiénes son los acreedores de nuestra Deuda?

De la Deuda Pública, hemos de decir que el 55% de ella se debe a entidades financieras españolas (Banco Santander y BBVA principalmente) y que el resto es a entidades extranjeras, principalmente bancos franceses y alemanes.

Según estos Datos, es fácil adivinar por qué los presidentes del Banco Santander, del BBVA o Merckel y Sarcozy (hablando por boca de sus banqueros nacionales) estén tan interesados en que España adopte las medidas necesarias para poder saldar sus deudas.

¿Cuál es el nivel de endeudamiento de España?

Según los mensajes que nos llegan para justificar los recortes, parece que el Estado español se haya endeudado mucho, pero ¿cuál es ese nivel de deuda en comparación con otros países? ¿Estamos en una situación tan grave como para que se nos apliquen estos recortes? ¿Acaso gastamos demasiado en servicios sociales? En cuanto a Sanidad y Educación, hay que decir que España, respecto a su PIB, invierte menos que la media de la UE, de hecho, está a la cola en estas materias (un 25% menos que Alemania o Francia). Nuestra deuda, comparada con otros Estados (en relación al PIB):

  • Deuda Pública (azul claro), sólo la punta del iceberg.
  • Deuda de empresas, bancos y entidades financieras (azul oscuro).
  • Deuda Familiar (negro).

A día de hoy tenemos una deuda pública menor que Alemania o Francia.

De hecho, antes de la crisis, España tenía una deuda del 36% respecto al PIB (mucho menor que los compromisos de Maastrich, que la establecían en un nivel máximo del 60%). En la actualidad ha crecido hasta el 70% del PIB.

Resumiendo, el problema no es la deuda pública sino la deuda privada. Y es un problema porque el avalador de tales deudas es el Estado. Así pues, los bancos tan sólo tienen que preocuparse de ganar dinero, pues en caso de fallida, quien asumirá las pérdidas será el Estado.

La banca española está en posesión de 173.000 millones de euros en activos tóxicos (activos financieros de dudoso cobro o difícil venta e hipotecas).

La propuesta de creación de un “Banco Malo”, no es más que una manera de hacer que el Estado asuma (compre) estos activos tóxicos (basura financiera) y libere a la banca de los problemas generados por sus prácticas especulativas. Por supuesto, el Estado debe asumirlo con dinero público, es decir, con dinero de nuestros impuestos.

Debemos ser conscientes, además, que la banca privada fue la principal responsable y beneficiaria de la burbuja inmobiliaria y del aumento desorbitado del precio de los pisos. Ahora, descubierto el agujero que han provocado, no se les juzga por los graves problemas causados a la población, ni se les va a obligar a asumir las consecuencias de un negocio fallido. No participamos de sus beneficios pero debemos asumir sus pérdidas. Es más, han hecho valer su poder (bajo la complacencia interesada de la clase política) para que se les dé dinero de nuestros impuestos y que no se vean afectados económicamente por su negocio en la quiebra. ¿Qué ciudadano posee tal privilegio? Esto es un golpe de Estado financiero.

El coste del rescate a los bancos está siendo trasladado a la población. Se pagan los intereses de una deuda que ha servido para rescatar a la banca y cuyos objetivos están alejados de los intereses de los ciudadanos. Los rescates no deberían ser considerados deuda pública, sino que deberían ser tratados como préstamos separados, a pagar por la misma banca y no por toda la sociedad. Es importante recordar que en 2008 no existía la denominada crisis del “endeudamiento”, pero sí la crisis de los grandes bancos.

El instrumento de endeudamiento “público” está siendo utilizado ahora en Europa como lo fue en Latinoamérica desde los años 1970: como un mecanismo de transferencia de recursos hacia el sector financiero privado. Es una manera de desfalco de recursos públicos y ahora nos toca a nosotros.

Vídeo Viviendo en Deudocracia. La deuda en los países del Norte: Aprendiendo del Sur.

 

¿Recortes cómo solución a la crisis?

En la situación actual las soluciones que se imponen para afrontar la crisis, no son otras que las ofrecidas por el propio sistema capitalista: Mejorar la competitividad española en el exterior para reactivar la economía. Y para que la economía vuelva a crecer y el pastel vuelva a ser grande y podamos optar a un trozo mayor, nos venden que “todos” debemos hacer un esfuerzo. Pero a estas alturas es evidente que sólo una élite se beneficia de esta estrategia. El resto, permite la degradación de sus derechos, del medio ambiente y de la calidad de vida, en pro del siempre deseado crecimiento económico y a cambio de la esperanza de no figurar en la lista del INEM.

Así, bajo la premisa de una vuelta al crecimiento para salir de la crisis, se están imponiendo dos medidas terriblemente alejadas del bien social:

1.- Rescate de la Banca: Esta medida sólo desemboca en una situación más precaria, pues al poco ingreso que tienen los Estados como herencia de la época neoliberal, debemos añadir el expolio de dinero público que supone la recapitalización del sector bancario. En otras palabras, el dinero de nuestros impuestos, con el pretexto de salvar los ahorros de la población, se está empleando para engrosar cuentas corrientes de directivos bancarios, para seguir con el negocio de compra de activos financieros y para especular en contra de las deudas de los estados europeos.

La ayuda total al sector bancario ha supuesto 141.000 millones

2.- Política de austeridad (sólo sufrida por la población): La aplicación de recortes sociales no hará más que aumentar la recesión económica. Al generar más paro se reducirá la recaudación de impuestos y aumentará el gasto en seguro de desempleo, el déficit y la deuda pública. Y con este aumento de la deuda vendrá la calificación a la baja de las agencias de rating, el consiguiente aumento de la prima de riesgo con su aumento de los intereses de la deuda y nuevos recortes sociales.

Además, los recortes vienen acompañados de otros ajustes como reformas laborales y aumento de los impuestos (sólo sobre los trabajadores y no sobre los beneficios empresariales). Ajustes que sólo recaen sobre la población.

En esta gráfica observamos el gasto que ha hecho el Estado en diferentes ámbitos. El dinero que ha de destinarse al pago de la Deuda ha crecido en 3 años un 65%, principalmente por los rescates bancarios y el gasto social del desempleo.

Resumiendo:

  1. El coste del rescate a los bancos está siendo trasladado a la población con la excusa del endeudamiento. Gran parte de la deuda actual son los intereses de los préstamos contraídos para rescatar a la banca. El dinero que el Estado extrae de los recortes se utiliza para saldar esta deuda, y la banca utiliza este dinero para fines alejados de los intereses de los ciudadanos. Los rescates no deberían ser considerados deuda pública, sino que deberían ser tratados como préstamos separados, a pagar por la misma banca y no por toda la sociedad. La deuda contraída para rescatar a los bancos está hipotecando nuestro futuro y el de generaciones venideras.
  2. La política de austeridad aumentará la situación de crisis y empeorará las cuentas del Estado. Los recortes hacen perder poder adquisitivo a las familias a la vez que se privatizan servicios sociales básicos, lo que llevará a una espiral continua de pobreza y de destrucción de derechos sociales.
  3. Tal y como está instalado el control de la deuda, un país que demuestra menos capacidad para saldarla debe pagar más por los intereses de su financiamiento (aumenta la prima de riesgo y las agencias de rating califican a la baja). Siendo esto así, el estado español, con toda la disminución de ingresos que suponen las medidas de austeridad, será calificada a la baja (crecerán los intereses) y deberá aumentar sus partidas presupuestarias al pago de los intereses de la deuda, lo que significará más recortes.
  4. Una política basada en la deuda genera unas inercias que sólo conducen a un nivel de endeudamiento muy por encima de las posibilidades reales de las poblaciones y a la destrucción del medioambiente por la promoción de una creciente necesidad de sobreconsumo.

Es momento de luchar por nuestros derechos, por nuestros servicios sociales, pues en la dinámica de precariedad, desposesión y privatización a la que estamos siendo sometidos, lo único que nos podrá dar cobertura social no es el capital individual, si no los planes universales de garantía social; es momento de dejar de obsesionarse por hacer el pastel más grande y empezar a cortarlo bien. La salida de la crisis está en que todos tengamos lo necesario, eliminando el derroche de los que tienen más. La salida de la crisis está en repartir la riqueza y el trabajo.

¿Por qué no mejoran las cosas?

El dinero público no se destina a aliviar la situación de los que más padecen la crisis, que ven recortadas sus prestaciones sociales. Nuestros impuestos, regalados a los bancos, se están empleando para engrosar cuentas corrientes de directivos bancarios, para seguir con el negocio de compra de activos financieros y para especular en contra de las deudas de los estados europeos.

El BCE presta dinero a bancos y aseguradoras a un interés muy bajo (1%), dinero barato que invierten en comprar deuda pública a tipos de interés que oscilan entre el 3 y el 15% (como es el caso de Grecia), un negocio redondo. Es decir, las inyecciones de liquidez que el BCE dota a la banca europea para que, supuestamente, lo destinen en forma de créditos a la ciudadanía, se convierte en dinero que los Bancos invierten (por su alta rentabilidad) en la compra de Deuda Pública.

La posibilidad de que el Banco Central preste dinero a los Estados sin la intermediación de los mercados no se plantea: la propia arquitectura financiera de la unión permite, e incluso facilita, este tipo de movimientos especulativos. Y todo ello bajo la injerencia de las agencias de rating, que tras su criminal  actuación en EEUU durante el estallido de la crisis, siguen siendo capaces de evaluar la solvencia de un Estado.

A ello hay que añadir la mayor recesión que provocarán los nuevos recortes. Al generar más paro, se reducirá la recaudación de impuestos y aumentarán el gasto en seguro de desempleo, el déficit y la deuda pública –y la prima de riesgo, que alcanza tasas de usura–, forzando más recortes y alimentando el círculo vicioso.

Los recortes vienen acompañados de otros ajustes como reformas laborales y aumento de los impuestos sólo sobre los trabajadores (y no sobre los beneficios empresariales). Se pretende mejorar la competitividad española en el exterior y así reactivar la economía. Nos venden que “todos” debemos hacer un esfuerzo para que la economía vuelva a crecer, para que el pastel vuelva a ser grande y podamos cada uno tener un trozo mayor. A estas alturas es evidente que solo una elite se beneficia de esta estrategia. El resto permite la degradación de sus derechos, del medio ambiente, de la calidad de vida, en pro del siempredeseado crecimiento económico, a cambio de la esperanza de no figurar en la lista del INEM.

Es momento de dejar de obsesionarse por hacer el pastel más grande y empezar a cortarlo bien. La salida de la crisis está en que todos tengamos lo necesario, eliminando el derroche de los que tienen más. Repartir, en definitiva, la riqueza y el trabajo.

Entonces, ¿puede la Deuda considerarse ilegítima e injusta?

Sí, en derecho internacional, una deuda es ilegítima si procede de préstamos que, por cómo fueron concedidos, gestionados y en aquello que financian, de forma directa o indirecta, atentan contra la dignidad de la vida de los ciudadanos y ponen en peligro la convivencia pacífica entre los pueblos. Es la deudas que se deriva de acuerdos financieros que (o bien en la contratación o renegociación, o bien en lo que establecen, en lo que financian o en los impactos que causan) viola los derechos humanos o los principios de derecho internacional reconocidos por las naciones del mundo y que rigen las relaciones entre los estados y entre los pueblos. La deuda externa, sin embargo, también puede ser considerada ilegítima en su globalidad, en tanto que mecanismo de dominación y empobrecimiento, que perpetúa unas relaciones Sur-Norte injustas y desiguales, que responde fundamentalmente a los intereses de los acreedores y, en concreto, de las élites económicas (en el Norte y en el Sur).

Es una deuda ilegítima aquella cuyos fondos se emplean para adquirir medios y armas para reprimir a la población o para fines muy discutibles, como comprar navíos de guerra, submarinos, cazabombarderos y helicópteros de combate (el  gobierno griego siguió comprando armamento a Francia y Alemania, cuando su deuda ya era enorme).

Deudas ilegítimas, contraídas a espaldas de la ciudadanía, contra sus derechos, deteriorando o destruyendo el medio ambiente no se deben pagar.

También las ayudas a los bancos pueden ser consideradas como deuda ilegítima, porque no cumple para lo que ha sido concebida. El dinero del rescate ha sido destinado a que el sector financiero privado se haya podido deshacer de los activos tóxicos, pagar parte de sus deudas y reestructurarse obteniendo grandes beneficios.

Auditoría ciudadana de la deuda: ¿por qué y cómo?

La cuestión del pago de la deuda pública constituye un tabú. Los jefes de Estado y de gobierno, el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea y la prensa dominante lo presentan como inevitable, indiscutible y obligatorio. Los ciudadanos y las ciudadanas se deberían resignar a pagar la deuda pública. La única discusión posible sería sobre la forma de modular el reparto de los sacrificios necesarios para liberar los medios presupuestarios suficientes, con el fin de cumplir con los compromisos del país endeudado. Los gobiernos que pidieron los préstamos fueron elegidos democráticamente, por lo tanto sus actos son legítimos. ¿Se debe pagar?

La auditoría ciudadana es un instrumento para eliminar este tabú. Consiste en analizar de manera crítica la política de endeudamiento llevada a cabo por las autoridades de un país.

No es necesario entrar en secretos de Estado para encontrar las respuestas. Es perfectamente posible proceder a un examen riguroso del endeudamiento público a partir de información de dominio público.

El proceso de una auditoría no es un proceso reservado a expertos; un colectivo puede comenzar el trabajo y provocar el debate público, durante el proceso los colectivos se entusiasmarán y conseguirán diferentes asesoramientos (por ejemplo, estudiar las dificultades financieras encontradas en los hospitales públicos presentes en un territorio).

Otros ámbitos en materia de deudas privadas también pueden abordarse. En países como España o Irlanda en los que el estallido de la burbuja inmobiliaria hundió a centenares de miles de familias en la ruina, sería útil investigar las deudas hipotecarias de las familias. Las víctimas de los manejos de los prestamistas pueden aportar sus testimonios y ayudar a comprender el proceso ilegítimo de endeudamiento que las afecta.

Pero más allá del control financiero, la auditoría tiene un papel eminentemente político ligado a dos necesidades fundamentales de la sociedad: la transparencia y el control democrático del Estado y de sus gobernantes por los ciudadanos.

Se trata de necesidades que se refieren a los derechos democráticos elementales, reconocidos en el derecho internacional, el derecho interno y la Constitución, aunque sean violados continuamente. El derecho de control que tienen los ciudadanos sobre aquellos que los gobiernan, de informarse de todo lo que concierne a su gestión, sus objetivos y sus motivaciones es intrínseco a la propia democracia. Esto emana del derecho fundamental de los ciudadanos a ejercer su control sobre el poder y de participar activamente en los asuntos públicos y por lo tanto comunes.

El hecho de que los gobernantes se opongan a la idea de que los ciudadanos y ciudadanas osen realizar una auditoría ciudadana es revelador de una democracia muy enferma.

La realización de una auditoría ciudadana de la deuda pública, combinada, gracias a una importante movilización popular, con una suspensión del reembolso de la deuda pública, debe llevar a la anulación/repudio de la parte ilegítima de la deuda pública y a una reducción drástica del resto de esa deuda.

No es cuestión de apoyar los alivios de deuda decididos por los acreedores, especialmente a causa de las severas contrapartidas que implican. La anulación de la deuda, que desde ese momento es un repudio por el país deudor, es un potente acto soberano unilateral.

¿Por qué el estado endeudado debe reducir radicalmente su deuda pública al proceder a la anulación de las deudas ilegítimas?

En primer lugar por razones de justicia social, pero también por razones económicas que cualquiera puede comprender y apropiárselas. Es inviable salir de la crisis de forma satisfactoria, si una parte creciente del presupuesto público se dedica al pago, cada vez más costoso, de la deuda pública. No es posible responder a una deuda que puede crecer indefinidamente haciendo crecer indefinidamente la economía, puesto que los recursos no son ilimitados.

Por lo tanto es necesario anular una gran parte de la deuda pública. La amplitud de esta anulación dependerá del nivel de conciencia de la población (en este nivel, la auditoría ciudadana cumple una función crucial), de la evolución de la crisis económica y política y sobre todo de las relaciones de fuerza concretas que se construyen en la calle, en las plazas y en los lugares de trabajo mediante las actuales movilizaciones y las que están por venir.

La reducción radical de la deuda pública es una condición necesaria pero no suficiente para que los países de la Unión Europea puedan salir de la crisis. Se necesitan medidas complementarias: reforma fiscal redistributiva, persecución efectiva del fraude fiscal, transferencia del sector de las finanzas al ámbito público, imposición de una tasa sobre las transacciones financieras especulativas, resocialización de otros sectores claves de la economía, reducción del tiempo de trabajo con blindaje de los salarios más bajosy contratación compensatoria, y tantas otras medidas que permitirían cambiar radicalmente la situación actual que llevó al mundo a un explosivo callejón sin salida.

La unión (internacional) hace la fuerza.

Una campaña por la auditoría de la deuda desplegada únicamente en el interior de las fronteras nacionales es difícilmente concebible frente a un enemigo supranacional unido, rodado, experimentado, coordinado, sobrearmado y, sobre todo, determinado a pelearse durante mucho tiempo.

Esta deuda y las políticas de austeridad draconiana que engendra están totalmente internacionalizadas. Pero la extensión de la crisis de la deuda por toda Europa y Mediterráneo tiene al menos una consecuencia positiva: ha hecho nacer resistencias que caminan hacia la creación de campañas de auditoría de la deuda pública -muy pronto- en una docena de países.

Se están desarrollando iniciativas por auditorías ciudadanas de la deuda en Francia, Grecia, Irlanda, España, Portugal, Italia, Bélgica, Reino Unido, Túnez, Egipto…. El encuentro, el intercambio de experiencias, la conexión en red, la coordinación y, sobre todo, la elaboración programática y la acción común de todas estas campañas europeas (pero también extraeuropeas) son actualmente de una urgencia absoluta y constituyen una tarea prioritaria para todos nosotros.

En conclusión, podríamos muy bien afirmar que la verdadera razón de ser de una campaña o de una comisión de auditoría de la deuda pública es contribuir a dinamizar, radicalizar y a poner en marcha hacia su emancipación a una sociedad ya revuelta contra los planes de austeridad y el sistema que los genera. ¿De qué manera? Animando y ayudando directamente a la auto-organización de los ciudadanos en lascolectividades de lucha contra la deuda y la austeridad, con el fin de que nos familiaricemos tantocon el control ciudadano de los actos de «los de arriba», como con la idea de que  somos capacesde gestionar democráticamente nuestra cotidianeidad. En suma, con el fin de tomar las riendasde nuestras vidas y destinos. Ni más, ni menos…

¿Cómo pasar a la acción?

Contáctanos y te contamos:

GdT Auditoría Deuda Bcn15M:

Coordinación Estatal Auditoría Deuda:

La auditoría debe servir a las luchas de resistencia y de emancipación de los ciudadanos. La auditoría de la deuda no es un fin en sí mismo, no es más que un instrumento, un medio al servicio de la lucha por la emancipación de los ciudadanos.

Anexos:

  1. “La deuda pública, un mecanismo de redistribución de riqueza de pobres a ricos”. Ivan Gordillo es miembro del Seminarid’Economia Crítica Taifa (http://seminaritaifa.org/).
  2. “Resumen de Argumentos legales”. Resumido de los capítulos 21 y 22, escritos por CécileLamarque y RenaudVivien, CADTM Lieja, Bélgica, del libro colectivo “La deuda o la vida”, (direc.DamienMillet-Eric Toussaint), Icaria editorial, Barcelona 2011.
  3. Glosario; quién y qué es qué en el mundo de la Deuda. (libro)
  4. Maletín para ampliar información (Enric).

EL GOBIERNO NOS VUELVE A METER LA MANO AL BOLSILLO

  • Hoy mismo, simultaneando lo nuevos recortes que nos perpetra este gobierno en los presupuestos más restrictivos que se recuerdan, con toda desfachatez nos presenta su decisión de perdonar a los delincuentes que evadiendo impuestos. Es decir una Amnistía Fiscal.

  • Con ello pretenden extraer un capital que nunca ha aflorado con estas medidas ya tomadas en otras ocasiones y así, junto a los puntos detallados a continuación reducir el déficit -por exigencia externa- y con la imposible intención de devolver una deuda que es impagable.

Aspectos de los Presupuestos 2012 presentados hoy:

El Consejo de Ministros ha aprobado hoy las medidas que el Gobierno llevará a cabo en estos primeros meses para reducir gastos, que en esta primera fase ascenderá a 8.900 millones en recortes. Entre ellas, la vicepresidenta ha anunciado algunas de carácter extraordinario ante la amplia desviación del déficit que, tal y como ha anunciado la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, se situará en el 8 por ciento a finales de año.

Subida temporal del IRPF

Durante los próximos dos años, 2012 y 2013, se subirá el IRPF para rentas altas (parte del 0,75%, pasa al 2%, 3%, 4%, 5%, 6% y 7% puntos a partir de 300.000 euros de base liquidable). El Ministro de Hacienda, Montoro, ha señalado que

«es un gravamen muy equitativo. Para un soltero sin hijos supondría que para sueldos de 9.500 euros no se incrementa la cuota en nada, de 9.500 a 12.000, el incremento anual será de 20 euros. De 12.000 a 16.000 euros el incremento anual sería de 54 euros anuales; de 16.000 a 20.000 sería de 82 euros. Esta escala aumenta mucho para sueldos brutos de 400.000 euros, en la que la aportación exigida sería de 20.500 euros».
Subida temporal del IBI
La subida se aplicará a aquellas viviendas «con valor por encima de la media. La subida afecta al 50% de las viviendas de valor catrastral superior de cada municipio. Las viviendas que menos valor tienen, y que su propiedad corresponde con las personas que menos renta, no tendrán subidas», ha indicado el ministro Montoro.

Se suprimen 30 direcciones generales del Estado
Soraya Sáenz de Santamaría ha anunciado la supresión de 30 direcciones generales del Ejecutivo, un 18,9 por ciento del total.

Reducción de un 20% en la subvención de partidos políticos, sindicatos y organizaciones empresariales
Esta reducción supondrá, en conjunto, un ahorro de unos 85 millones de euros. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien ha enmarcado esta medida en las decisiones extraordinarias que el Ejecutivo se ha visto obligado a tomar ante «la situación extraordinaria y no prevista».

En este sentido, y respecto a las fuerzas políticas, ha especificado que el Gobierno enviará al Congreso un proyecto de reforma de la ley de financiación de partidos políticos, de 2007, con el fin de reducir en un 20 por ciento las subvenciones que reciben con cargo a los presupuestos generales del Estado, lo que equivaldrá a 29,68 millones de euros. La actual ley de financiación de partidos políticos establecía la cuantía base para el año 2008 y la actualización mínima del IPC año a año.
La reducción de un 20 por ciento las subvenciones a sindicatos y organizaciones empresariales se ha cifrado en unos 55 millones de euros.

Se prorroga la actividad formativa en el marco del sistema profesional para el empleo
El contrato para la formación y el aprendizaje regulado por el Real Decreto Ley 10/2011 de 26 de agosto, de medidas urgentes para la promoción del empleo de los jóvenes, el fomento de la estabilidad en el empleo y el mantenimiento del programa de recualificación profesional de las personas que agoten su prestación por desempleo, tiene por objeto la cualificación profesional de los jóvenes trabajadores en un régimen de alternancia de actividad laboral retribuida en una empresa con actividad formativa recibida para el empleo o del sistema educativo.
Con el fin de reforzar la seguridad jurídica en relación con los contratos celebrados desde el 31 de agosto hasta el 30 de septiembre del 2011 se establece la necesidad de extender un mes el plazo inicialmente previsto de cuatro meses para aquellos contratos celebrados en el periodo antes reseñado.

Se mantiene la renta de emancipación pero no se incorporarán nuevos beneficiarios
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy mantener la Renta Básica de Emancipación de 210 euros mensuales para los jóvenes de entre 22 y 30 años que viven de alquiler y ya la perciben, y eliminarla para los nuevos solicitantes, según ha anunciado hoy la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.

Se recupera la desgravación fiscal a la vivienda
El Gobierno ha recuperado la desgravación por compra de vivienda habitual para todas las rentas con efectos retroactivos desde el 1 de enero de 2011, dijo hoy la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

Asimismo, ha acordado mantener durante 2012 la reducción al 4 % del IVA que grava la compra de vivienda nueva, aunque sólo para el caso de la vivienda habitual y con un precio máximo

Se paraliza la entrada en vigor del nuevo permiso por paternidad
En los Presupuestos Generales del Estado para 2012 (PGE) aprobados hoy por el Consejo de Ministros se incluye el aplazamiento a enero de 2013 de la ampliación a un mes de los permisos por paternidad, posponiendo así por segundo año consecutivo, la implantación de este tipo de licencias que contempla la Ley de Igualdad.
La medida se adopta mediante un Real Decreto que si bien no será sancionado por el Congreso de los Diputados hasta el 11 de enero, entrará en vigor de forma «inmediata». De otra forma, sería inevitable que a partir del 1 de enero los trabajadores pudieran pedir cuatro semanas de permiso por paternidad, ya que así estaba contemplado en el decreto sobre este asunto aprobado en 2010.
La Ley de Igualdad, aprobada en 2007, impuso una ampliación del permiso por paternidad, acogimiento o adopción de un hijo hasta los 13 días de duración. No obstante, en su disposición transitoria novena, estableció la obligación de extender esta licencia hasta cuatro semanas de duración, como muy tarde, antes de que la norma cumpliese seis años de vigencia.

Incremento del 1% de las pensiones a partir de enero de 2012
El Consejo de Ministros ha aprobado una subida general de las pensiones del 1% para 2012, aunque el alza de las pensiones mínimas y no contributivas llegará al 2,9% como consecuencia de la desviación de precios registrada en 2011.
De esta forma, frente a la congelación aplicada en 2011 a las pensiones contributivas, en 2012 éstas subirán un 1%, el equivalente, según ha precisado Sáenz de Santamaría, a lo que se estima que se incrementará el IPC durante el año próximo.
Las pensiones no contributivas y de mínimas volverán a subir un 1% en 2012, aunque este aumento se amplía al 2,9% si se tiene en cuenta la desviación de precios experimentada en 2011.

Prórroga de los 400 euros para las personas a han agotado prestación por desempleo
Así lo ha anunciado la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, que ha destacado que la prórroga de esta ayuda tendrá un coste global de 300 millones de euros (50 euros por cada mes de vigencia, seis en total). Sáenz de Santamaría ha destacado que el Gobierno «quiere proteger a los más débiles y a los más desprotegidos», por lo que entiende que el Ejecutivo «no puede pedir sacrificios a quienes no pueden dar más».
También la ministra de Empleo ha subrayado el carácter «social» de esta medida que, según ha precisado, beneficiará a cerca de 125.000 desempleados y estará vigente hasta mediados de agosto de 2012. La ayuda de 400 euros a los parados está ligada a formación y ubicada dentro del llamado ‘Plan Prepara’.
Asimismo, se mantienen las prestaciones por desempleo.

Prórroga de ayudas a atención a los inmigrantes
El gobierno ha anunciado que prorrogará las ayudas a atención a los inmigrantes en las costas españolas y en los asentamientos, algo que supondrá 16 millones de euros.

La tarifa eléctrica se congela y sube el gas
El Gobierno ha decidido congelar la Tarifa de Último Recurso (TUR) de la luz en enero y aplicar un incremento medio del 0,5% en la TUR de gas, cuyo coste para un consumidor tipo será de 2,3 euros al año.
En el caso de la luz, el resultado de la subasta entre comercializadoras de último recurso, que marca el coste de la energía, ha permitido al Gobierno revisar al alza la parte regulada de la factura eléctrica sin que se produzcan cambios en la tarifa final que pagan los consumidores.
La TUR revisada de la luz ya asume el reciente dictamen del Tribunal Supremo sobre la anulación de la revisión de peajes en octubre, en el que se modifica la tarifa en la semana del 23 al 30 de diciembre.
Por su parte, la TUR del gas se incrementa a partir del 1 de enero y para todo el primer trimestre de 2012 en una media un 0,5%, porcentaje que supone un incremento de la factura trimestral para un consumidor tipo de 57 céntimos de euro.
En concreto, la TUR 1, propia de un hogar que utiliza el gas natural para el agua caliente, aumenta un 0,9%, mientras que la TUR 2, común en hogares con agua caliente y calefacción, sube un 0,3%.
Actualmente, en el sistema gasista hay un total de 7,3 millones de clientes que pueden acogerse a la TUR, de los que 3 millones están acogidos a esta tarifa y 4,3 millones disponen de un contrato en el mercado. Hay 1,8 millones de usuarios de TUR 1 y 1,2 millones de TUR 2.

Se suprime el canon digital y se crea la Comisión de Propiedad Intelectual
El Gobierno quiere proteger los derechos de los creadores frente al «expolio» de las páginas de internet de descarga ilegal de contenidos. La vicepresidente del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, quien ha anunciado que el canon digital se sustituirá por un sistema de compensación de copia privada. Además ha precisado que la nueva normativa actuará exclusivamente «contra quienes se lucran indebidamente» con las descargas ilegales.
Además, ha acordado la regulación, en cumplimiento de la ley Sinde, de la Comisión de Propiedad Intelectual para proteger los derechos de los creadores frente al «expolio» de las páginas de internet de descarga ilegal de contenidos.
Los criterios de fijación y determinación de la compensación de copia privada serán marcados por el Gobierno en un real decreto, ha indicado la vicepresidenta, quien recordó que la supresión del canon fue acordado por las Cortes a propuesta del PP y subrayó que con esta medida su partido cumple un compromiso electoral.
Además, el Gobierno ha dado luz verde «en cumplimiento» de la denominada ley Sinde, cuyo reglamento dejó sin aprobar el anterior Ejecutivo, a la regulación de la Comisión de Propiedad Intelectual.
Sáenz de Santamaría ha explicado que esta comisión se ocupará de «proteger los derechos de los propietarios, creadores y otros titulares frente al expolio lucrativo de las webs de descargas ilegales».
«Quiero aclarar que solo se va a actuar, y siempre, con la correspondiente protección judicial, frente a quienes indebidamente se lucran de los derechos de propiedad intelectual de otros. Sólo contra los que hacen negocio de esas descargas ilegales», ha precisado.
La vicepresidenta del Gobierno ha destacado que con esta norma «España entra en el estándar internacional de lucha contra la piratería».
«Cumplimos nuestros compromisos electorales, pero también nuestros compromisos internacionales», ha añadido.

Se amplían a 37,5 las horas laborales de los funcionarios
El Consejo de Ministros ha aprobado hoy ampliar la jornada laboral en la administración pública a 37,5 horas, así como congelar la plantilla de todas las administraciones, salvo de los servicios básicos.
También ha confirmado que la tasa de reposición (la cobertura de vacantes) en la administración pública se sitúa para 2012 en el 0 %, salvo para docentes, personal de hospitales y centros de salud del sistema nacional, fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del Estado e inspectores tributarios y laborales, que, en todos estos casos, es del 10 %.

Se congela el  salario mínimo interprofesional para 2012
Otra de las medidas adoptadas de las que ha informado Sáenz de Santamaría es la congelación del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) en los actuales 641,4 euros al mes.
Tras subir un 1,3% en 2010, el SMI quedó fijado en 21,38 euros al día o 641,40 euros al mes y en cómputo anual en ningún caso por debajo de los 8.979,60 euros.
Para los trabajadores eventuales y temporeros cuyos servicios a una misma empresa no excedan de ciento veinte días, el salario mínimo se situó en 30,39 euros por jornada. Por último, para los empleados de hogar la cuantía establecida era de 5,02 euros por hora trabajada.
El SMI no subió menos de un 4% entre 2001 y 2009, pero sólo experimentó subidas del 1,5% y del 1,3% en 2010 y 2011, frente a los crecimientos del IPC del 1,8% y del 3,3% en estos años. El resultado ha sido un retroceso real del poder de compra del 0,3% en 2010 y del 2% este año.
El SMI español es uno de los más bajos de los países de la UE-15 que lo tienen establecido en su ordenamiento jurídico con cobertura general, tanto en términos absolutos como en paridad de poder de compra, sólo por encima de Portugal.

Se mantiene la congelación del sueldo de los funcionarios
Sáenz de Santamaría ha confirmado también que para 2012 se mantiene la congelación salarial de los empleados públicos y el personal laboral.

Se prorroga la incorporación de nuevas categorías de Dependencia
El Consejo de Ministros ha decidido este viernes posponer a 2013 la introducción de nuevas categorías de beneficiarios de la ley para la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia al Sistema Nacional de Dependencia (SAAD).
En concreto, se trata de los dependientes moderados, según ha indicado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde ha explicado que esta medida se debe a que el Ejecutivo no quiere reducir la cuantía de las prestaciones destinadas a las personas dependientes.
«El Gobierno anterior acordó la reducción de las cantidades destinadas a la dependencia. Este Gobierno, para no reducirlas, establece la supresión de un año en la introducción de nuevas categorías de beneficiarios», ha aseverado.
Asimismo, el Consejo de Ministros ha aprobado convenios con la Federación Española de Muncipios y Provincias (FEMP) para prestar servicios de teleasistencia en el marco de la Ley de Dependencia, por importe de 30 millones de euros, conforme ha señalado Sáenz de Santamaría.

¿Cómo es eso del rescate a Grecia?

Recordemos que la Unión Europea y el FMI suspendieron el sistema democrático del país, destituyendo a su primer ministro electo e instalando a un títere suyo por designación directa.

  • Tras muchos titubeos y retrasos, este pasado fin de semana se desbloqueó el segundo rescate por el que se conceden 130.000 millones de euros en créditos baratos a cambio de una casi absoluta cesión de soberanía por parte de Atenas, solo comparable a los supuestos de un país perdedor de una guerra.

Para ello…

  • Atenas ha aprobado todas y cada una de las condiciones impuestas por sus «socios»: recortes de gasto, de sueldos, de pensiones y de funcionarios, y el compromiso por escrito de que gane quien gane las próximas elecciones, mantendrá esas promesas de ajuste draconiano a rajatabla. Los partidos se han tenido que comprometen a aplicar el programa, gobierne quien gobierne.
  • Otra condición rigurosa y forzada que se impone es la presencia permanente y estable de las instituciones internacionales (La Troika) en Grecia con el fin de controlar al gobierno y su gestión.
  • El dinero que se aporta va directamente a una cuenta bloqueada que el gobierno griego no podrá manejar y se destinará a los acreedores antes que a los ciudadanos. En concreto, una cuarta parte del paquete irá a parar directamente a los acreedores internacionales del país.

Como vemos, esto no es un rescate a Grecia y en absoluto ayuda a sus ciudadanos, sino que su fin es que cobren sus acreedores, que -como veíamos en el gráfico referido a ello- son fundamentalmente Alemania y Francia, que a su vez como es sabido son los principales vendedores del armamento que precisamente ha supuesto una gran parte de la deuda por la que se les condena.

Y por otro lado, si ocurriera algo tan improbable como que la economía griega se recuperara y empezara a crecer en los próximos años -algo que nadie cree-, las propias condiciones y exigencias del rescate lo impedirían y de hecho, supondrán una condena a la recesión más profunda durante muchas décadas.

En resumen, podríamos decir que están obligando a los ciudadanos griegos a salvar a los bancos europeos.

¿QUÉ SON EL DINERO Y LA DEUDA?

Alberto Garzón Espinosa en "PIJUS ECONÓMICUS"

La pregunta ¿qué es el dinero? es probablemente la más enigmática de toda la ciencia económica, e incluso de la sociedad misma. Todas las escuelas de pensamiento económico han intentado dar una respuesta, y nunca se ha llegado a un consenso. Por otra parte, todos los ciudadanos perciben como algo fundamental dar respuesta a ese enigma para poder entender cómo funciona el mundo. Y es que desde nuestra observación cotidiana sabemos que el dinero es poder, pues cuanto más tienes más controlas, y que el dinero es sobre todo lo que nos permite vivir con menos preocupaciones respecto al presente y futuro material. Tanto es así que por internet corren como la pólvora documentales que tratan de abrirse camino entre los interrogantes más fundamentales de la economía y, con mayor o menor éxito y rigor, van moldeando el pensamiento económico de los ciudadanos. Con esta entrada mi intención es contribuir, humildemente, a aclarar algunos elementos que pueden ayudarnos a encontrar esa respuesta y, sobre todo, a comprender cómo funciona el mundo hoy. Porque ese es el paso previo, como dijo un maestro del pensamiento, para transformarlo. La explicación es rigurosa pero no a efectos académicos sino de divulgación. Es decir, el mundo de los pequeños matices queda abandonado.

  El dinero visto por los economistas convencionales

Para los economistas convencionales (educados en la teoría económica neoclásica) el dinero no es más que un elemento de intermediación. Para ellos la economía moderna tiene las mismas características que la economía de hace doscientos años o que una economía imaginaria. El dinero, desde este punto de vista, sería un elemento que ayuda a abaratar el costoso proceso del trueque. Se parte de un modelo de sociedad precapitalista, por ejemplo de cazadores-recolectores, en el que los propietarios de ovejas intercambian algunas de ellas por otros productos, por ejemplo caballos, que se necesiten. Para evitar el costoso proceso de llevar las ovejas a un punto determinado, y desde allí traerse los caballos, se establece un bien nuevo llamado dinero. El dinero funcionaría como simple intermediario en un intercambio. Hasta aquí es fácil de imaginar qué es el dinero, dado que corresponde con la visión convencional o de “sentido común”.

Para que los economistas convencionales pudieran usar al dinero en sus análisis económicos se refirieron al concepto dinero como variable exógena, es decir, como una variable que se introduce después de sentar las bases del modelo. Lo que los economistas convencionales dicen es que el dinero es neutral y no importa si se introduce antes o después en el análisis. Para ellos la cantidad de dinero que haya en circulación en una economía está determinada de forma exógena, esto es, por algún agente externo como puede ser el banco central.

De esta concepción del dinero se sacan dos conclusiones importantes. La primera, que el banco central puede imprimir o no dinero, y así hay más o menos. Si se complementa con la llamada teoría cuantitativa del dinero se puede decir que cuanto más se imprima más inflación puede generarse. La segunda y más importante, que para generar actividad económica (inversión) es necesario ahorrar previamente. Esta es la concepción vulgar del ahorro y la inversión, y que se repite una y otra vez. Hay que ahorrar para poder crecer. Sin embargo, esta cuestión no es tan sencilla como parece y como veremos a continuación.

El sistema evoluciona y los bancos también

Los bancos son el elemento pivote del sistema capitalista. Los bancos recogen dinero de los agentes económicos (familias, empresas y Estados) y lo prestan de nuevo a los mismos agentes. En la etapa inicial del capitalismo el sistema estaba repleto de pequeños bancos que hacían perfectamente esta función de mera intermediación. Bajo este sistema si un banco quería prestar dinero para financiar la inversión, antes tenía que encontrar dinero de otro agente. Pero más adelante el sistema financiero va evolucionando, los bancos van concentrándose y adquiriendo funciones nuevas. Y es que el sistema es dinámico y cambia históricamente.

En el origen del dinero toda moneda está construida, o respaldada, por algún metal (oro o plata, por ejemplo). Así, el valor del dinero depende de la cantidad de moneda que contiene o respalda.

Más adelante, y como respuesta a que los Estados trucaban la cantidad de metal en cada moneda, el dinero se hace fiduciario porque ya no depende en modo alguno de la cantidad de metal que hay en una economía. Este dinero vale, sencillamente, lo que el Estado dice que vale y lo que los ciudadanos aceptan que vale. No hay ninguna lógica económica detrás del valor del dinero fiduciario, sino única y exclusivamente confianza. Por eso el dinero es en sí mismo una institución social.

La cuestión fundamental es que en el capitalismo más avanzado los bancos también pueden crear dinero. Ese dinero, a diferencia del dinero respaldado por un bien como el oro (llamado dinero metálico) o por la confianza de la ciudadanía (llamado dinero fiduciario), es creado por la demanda de dinero (se llama dinero crediticio). En estas circunstancias la relación ahorro-inversión cambia y ahora es la inversión la que genera el ahorro.

Cómo funciona un banco moderno

En la actualidad los bancos recogen fondos de los agentes económicos, pero también prestan a otros agentes. Por el sistema de reserva fraccionaria, que implica que los bancos sólo tienen la obligación de mantener algo así como un 2% del dinero que se les presta a ellos, los bancos pueden crear dinero. Un ejemplo sencillo. Cuando yo meto dinero en el banco, el banco presta el 98% de ese dinero a otro agente (una empresa, familia o al Estado). Si quiero sacar mi dinero del banco… obviamente no estará disponible, porque está prestado. Pero el banco lo que hará será devolverme el dinero de otra persona o empresa que haya dejado su dinero en el banco también y que no lo quiera sacar por el momento. El sistema funciona, por lo tanto, porque no todo el mundo saca el dinero a la vez. O, dicho de otra forma, el sistema es insolvente por naturaleza.

Esta descripción previa nos puede servir para aclarar cómo funciona un agente económico en términos contables. Como para todo agente, hay un activo y un pasivo en el balance contable. El activo es lo que tenemos, y el pasivo lo que debemos. Cuando somos un banco, los depósitos (el dinero que los clientes tienen en el banco) son parte del pasivo (porque los tenemos que devolver tarde o temprano), y los préstamos que hace el banco van al activo (porque al banco le pertenece el flujo de dinero que genera el préstamo). De forma inversa, los préstamos que reciben los bancos van al pasivo (porque lo debemos como banco, y hay que devolverlo) y los depósitos que tenemos en otros bancos van al activo (porque son nuestros).

Como el sistema se ha hecho más grande y global, ya prácticamente todas las transacciones son simples anotaciones contables y no hay necesidad de transportar monedas y billetes de un lado a otro. Dado que hay pocos bancos y todos están interrelacionados, cuando un banco presta dinero está generado un activo y un pasivo a la vez. Es decir, cuando un banco presta dinero a una empresa apunta en su balance un activo financiero (el préstamo que vamos a cobrar) pero también apunta un pasivo del mismo valor (el dinero que la empresa tiene como depósito en el banco).

Para entenderlo imaginemos la relación entre un banco A y una empresa B. El banco A llama a la puerta de la empresa B y le ofrece un crédito para su actividad económica. La empresa B decide aceptar y entonces firma el crédito. En ese momento el banco A apunta en su activo un crédito (que generará ingresos) y apuntará en su pasivo un depósito (porque es dinero de la empresa). En realidad, el banco ha creado dinero de la nada pero financiará la actividad productiva. Esto podría pasar con un sólo banco o con el sistema bancario en su conjunto (pensemos que los bancos tienen cuentas en otros bancos y también con los bancos centrales directamente).

La deuda crea rentas y sin crédito no hay crecimiento

La conclusión es que los bancos crean dinero y además ese dinero puede estimular la actividad productiva. Es decir, cuando un banco hace un préstamo a una empresa también está generando rentas. Esas rentas serán salarios para trabajadores, y ese salario será lo que compre los productos de otras empresas. Al comprar productos de otras empresas, éstas tendrán beneficios y podrán devolver los préstamos contraídos. Hay que ver el sistema como un circuito. Schumpeter decía que el crédito “crea poder de compra con el propósito de transferirlo al empresario”, y entendía algo que ahora se dice tanto: sin crédito no hay crecimiento.

Este hecho tiene implicaciones claves para la teoría económica. La primera, que el dinero no es neutral y que tiene que ser entendido como variable endógena y no como variable exógena. El dinero lo crean los bancos buscando nuevos espacios de negocio y porque las empresas buscan financiarse. El sistema puede quebrar cuando esas rentas se desvían hacia pura especulación financiera (esto lo han estudiado muy bien los economistas neomarxistas) o porque los procesos de inversión fracasan y se produce un efecto dominó (la hipótesis de la fragilidad financiera de Minsky va en esta línea).

En definitiva, el dinero es un elemento que visto como deuda puede catalizar la producción y la generación de rentas en el capitalismo moderno. Pero en última instancia el dinero es una institución social que depende de la confianza que se tenga en él, mientras que simultáneamente otorga un poder social y económico descomunal a quien lo crea: bancos centrales, bancos privados y recientemente grandes empresas (que crean dinero financiero). Por cierto, ninguna de estas instituciones es pública y democrática.

DEUDA. Recordando y actualizando algunos conceptos

Tras llegar hasta los 500 puntos, finalmente la prima de riesgo se ha quedado hoy en valores cercanos a los de ayer, pero veamos la escalada de las últimas semanas:

¿POR QUÉ ESPAÑA NO ES «RESCATABLE»?

En este gráfico, además de ver quién debe a quién, vemos también diferentes magnitudes. La gran dimensión del volúmen de la deuda soberana española (al igual que la italiana) es fundamental para la imposibilidad de repetir lo realizado con Irlanda, Portugal y Grecia mediante el método de «rescate»:

Nota: Las cifras de las flechas están en Miles de Millones de dolares

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Mapa de los paises más endeudados en Europa:

Con relación a su PIB. Donde podemos ver a países que «nos dan lecciones» en ésto… ¡con deudas muy superiores a la española!.

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Conceptos sobre la «Deuda Pública»

Publicado en el blog "martaregueiro"

Deuda Pública: constituyen todos aquellos capitales tomados a préstamo por cualquiera de la administraciones públicas a las que el ordenamiento jurídico permite hacerlo (Estado, Comunidades Autónomas, etc.). Vamos a centrarnos en las letras, bonos y obligaciones del Estado.

Como a los particulares y a las empresas, al Estado le puede costar llegar a final de mes (problemas de tesorería), se ha podido recaudar menos de lo previsto o gastar más de lo esperado; o puede necesitar dinero para financiar una infraestructura; o incluso puede querer retirar dinero de la circulación para controlar la inflación. Una solución puede ser emitir deuda pública. Estamos ante una fuente de ingresos para el Estado a corto plazo, y de gastos en un futuro. Ya que en las modalidades habituales transcurrido el plazo se debe devolver el capital más el interés acordado en la emisión.

Letras del Tesoro, es la deuda pública que se emite a corto plazo, menos de un año.
Bonos del Estado, la deuda a medio plazo, hasta 5 años.
Obligaciones del Estado, la deuda a largo plazo, más de 5 años.

Otras clasificaciones son las que diferencian entre deuda interna o externa, en función de para donde se emita; y deuda singular o general, en función si la oferta es pública o se selecciona a unos pocos acreedores.

Prima de Riesgo (o diferencial): es un índice relativo que depende de la diferencia entre el bono que comparemos con el considerado como más seguro. En materia de deuda se suele utilizar la referencia del bono alemán a diez años, la diferencia con su tipo de interés nos da como resultado la prima de riesgo. Si el bono alemán está pagando el 3% y el español el 7%, la diferencia es del 4% o 400 puntos.

Deuda como porcentaje del PIB: es un índice de la capacidad de maniobra de un Estado a la hora de financiarse. En el caso español el porcentaje de deuda en relación al PIB no es excesivamente alto, y si comparamos con los países de nuestro entorno todavía tenemos capacidad de emitir mucha deuda pública. En los años de crecimiento económico se consiguió llegar al 36.1% hoy estamos cerca del 70%.
En este enlace podéis ver una comparativa con Alemania, Reino Unido, Italia, Francia y España.

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Claves sobre el Mercado de la Deuda

Fuente: "SoyEntrepreneur.com"

 ¿Qué es el mercado de deuda? Básicamente, se trata de títulos (activos que se compran) como bonos u obligaciones negociables que se caracterizan por tener menos volatilidad que las acciones. Otra ventaja es que proporcionan un flujo predeterminado y constante de dinero.

El mercado de deuda, también conocido como mercado de renta fija, funciona de la siguiente manera. Cuando un gobierno (federal o estatal), una empresa o una institución financiera necesita dinero, emite títulos de deuda, que venden en el mercado para obtener el financiamiento que necesitan. El emisor se compromete a devolver a los compradores de sus títulos el capital inicial que invirtieron, más una tasa de interés, que será tu ganancia.

Los títulos de deuda pueden ser de corto, mediano y largo plazo. Los de corto plazo son los papeles con un vencimiento inferior a un año. Se considera como mediano plazo hasta tres años, y largo plazo, de tres en adelante. Una de las principales ventajas de invertir en el mercado de deuda es su liquidez; es decir, la gran facilidad con la que se pueden vender estos instrumentos, especialmente los gubernamentales, en el mercado.

También se caracteriza por ser un mercado menos volátil, sobre todo en papeles de corto plazo. Sin embargo, no se puede decir que invertir en el mercado de deuda esté libre de riesgos. Uno de ellos puede ser la falta de pago por parte del emisor, además de cambios abruptos en la economía o en las tasas de interés.

Para invertir en títulos de deuda, los bancos y casas de bolsa piden una inversión mínima promedio de $500,000. Por eso, para un pequeño inversor la puerta fácil de entrada a este mercado son los fondos de inversión.

Etapas del mercado

En el mercado de deuda hay dos etapas, el mercado primario y el mercado secundario.

En el mercado primario se realiza la colocación o subasta de los títulos de deuda y el emisor recibe el dinero. Con el capital en sus manos, este puede destinarlo a planes de expansión, a cumplir con compromisos financieros inmediatos o a estirar el vencimiento de sus obligaciones (algo que un especialista llamaría «mejorar el perfil de su deuda»). En esta etapa sólo participan las entidades emisoras y los intermediarios financieros, como bancos, casas de bolsa, compañías de seguros, de fianzas y fondos.

Ya en el mercado secundario, los títulos en manos de los intermediarios financieros y de los inversionistas pueden revenderse hasta su fecha de vencimiento (cuando el emisor tiene que pagar el capital inicial más los intereses). Hay que tener en cuenta que la tasa obtenida por el nuevo comprador de un título no va a ser la misma que la del mercado primario. Además, sólo se considera el número de días que restan para el vencimiento del título. Es aquí donde el Banco Central Europeo está comprando Deuda Soberana.

Clasificación de los títulos

Los títulos de deuda se pueden clasificar en tres categorías básicas: gubernamentales, bancarios y corporativos.

Los títulos gubernamentales son aquellos emitidos por un gobierno federal o estatal.

Los títulos de deuda bancarios son emitidos por instituciones financieras.

Los títulos corporativos, emitidos por empresas o instituciones financieras, implican un mayor riesgo que los papeles gubernamentales, pero por ello ofrecen rendimientos más interesantes.

BREVES CONCEPTOS

AMORTIZACIÓN. Recuperación del capital invertido.

CUPÓN. Interés periódico que se paga a quienes invierten en bonos.

DURACIÓN. Tiempo de vida de un bono.

MADURACIÓN. Período en que el emisor se compromete a pagar su deuda.

VALOR NOMINAL. El valor del capital adeudado cuando se emite un bono.

VALOR RESIDUAL. Parte del título que aún no se amortizó (recuperó).

¿Y si es Alemania quién le debe dinero a Grecia?

En la discusión sobre la posible quiebra de Grecia y las mayores exigencias impuestas al país heleno a cambio de más ayuda, vuelve a emerger un debate a menudo olvidado. Es el referente a los extensos daños provocados por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial y a la posibilidad de que Alemania aún deba grandes cantidades de dinero a países como Grecia en concepto de reparaciones o indemnizaciones de guerra.

El diario alemán Die Welt recuerda en un extenso artículo que en abril de 1941, los soldados alemanes emprendieron una ocupación brutal en Grecia. Como era habitual en los países europeos invadidos por los alemanes, el alto coste de la ocupación fue a cargo del país conquistado: Grecia fue saqueada.

Las consecuencias fueron una inflación galopante y un nivel de vida radicalmente más bajo para los griegos. Además, el Tercer Reich obligó al Banco Nacional griego a prestar a la Alemania de Hitler otros 476 millones de reichmarks adicionales (la moneda que entonces usaban los germanos) sin intereses.

Tras el conflicto bélico, los aliados trataron en la Conferencia de París de 1945 las reparaciones de guerra a imponer a Alemania después de su derrota en la II Guerra Mundial. En la práctica, Grecia recibió principalmente bienes materiales, como máquinas fabricadas en Alemania, por un valor aproximado de 25 millones de dólares, lo que al cambio de hoy, supondría una cantidad total que rondaría los 2.700 millones de euros.

El rechazo de Estados Unidos

Pero poco más. Buena parte de las estipulaciones acordadas en la Conferencia de París quedaron en nada, después de que Estados Unidos se opusiera a fuertes sanciones económicas. ¿El motivo? Se trataba de no repetir los errores del pasado.

Después de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles exigió a Alemania a pagar reparaciones o indemnizaciones a los vencedores. Fueron miles de millones de marcos-oro, una cantidad enorme que el país intentó asumir hasta que suspendió los pagos durante la Segunda Guerra Mundial por orden del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler.

De 1924 a 1929 la República de Weimar tomó prestado de Estados Unidos el dinero que necesitaba para el pago de las reparaciones de guerra. Pero «esta pirámide de crédito se derrumbó durante la crisis económica de los años 30. El dinero desapareció, el daño a los Estados Unidos fue enorme y las consecuencias para la economía mundial devastadoras», explica el historiador económico Albert Ritschl Ritschl.

Quita para  Alemania

Tras la Segunda Guerra Mundial la situación fue prácticamente similar. Y, para evitar los errores del pasado, Estados Unidos, aceptó entonces la posibilidad de una quita en Alemania.

El Tratado de Londres de 1953 redujo a la mitad la deuda alemana y estableció que el abono de los intereses de empréstitos extranjeros quedara en suspenso hasta la reunificación de Alemania, que se produjo el 3 de octubre de 1990. «Fue un gesto que le salvó la vida», apunta Ritschl.

Aunque finalmente los pagos acordados se llevaron a término, dada la variedad de pactos que se alcanzaron, es imposible decir con certeza la cantidad.

Indemnizaciones a las víctimas

Adicionalmente, la República Federal de Alemania ha pagado indemnizaciones a las víctimas de los crímenes nazis. El 18 de marzo de 1960, se firmó un acuerdo entre Grecia y Alemania Occidental por el que Alemania pagaría 115 millones de marcos alemanes a las víctimas griegas de la ocupación nazi.

Sin embargo, las reclamaciones de los descendientes de las víctimas griegas han seguido realizándose. El caso más conocido es el de los niños de los habitantes de un pueblo llamado Distomo que fueron asesinados el 10 de junio de 1944. En 1997, recibieron un veredicto que tenían derecho a 37,5 millones de euros por daños y perjuicios de Alemania. Tras un sinfín de disputas legales, el caso se encuentra ahora ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Pero hay otra cuestión jurídica, relacionada con el pago citado anteriormente de 476 millones de reichmarks que Grecia tuvo que prestar contra su voluntad a Alemania. Si esto llegara a ser considerado una forma de daño de guerra, Grecia tendría derecho a recuperar el dinero.

Sin intereses, la cantidad total equivaldría a día de hoy a 14.000 millones de dólares. Con un interés del 3% durante 66 años la cifra ascendería a 95.000 millones de dólares, , según calcula Die Welt. Ahora bien, la cuestión es la siguiente: incluso si se reconociera parcialmente esa deuda, la situación sentaría un precedente para que otros países exigieran a Alemania nuevos pagos en concepto de indemnizaciones de guerra, y cuyas cantidades son, a día de hoy, prácticamente incalculables.

Si EEUU entra en default, América Latina lo va a ayudar

CARTA DE UN PREMIO NOBEL DE LA PAZ A OTRO

Estimado Barack Obama, más que una carta, la intención es tratar de darte una mano desde América Latina frente a la crisis económica, política y de valores que afecta a EEUU, Europa, Grecia y otros países del mal llamado «primer mundo». Siempre afirmé que somos un solo mundo mal distribuido y ahora la crisis les toca a los intocables.

Como Fausto que vendió su alma al diablo por un amor, lo grave es que algunos países vendieron su alma a la Bolsa que los ha embolsado, y les está reclamando el pago de la deuda más los intereses; semejante al Mercader de Venecia  que reclama el pago de la deuda, con una libra de carne de su propio cuerpo.

Aclaremos las cosas Barack, América Latina  no puede darte crédito alguno, está  desfondada gracias a la gentileza del FMI y el BM con sus recetas. El primer consejo es que no aceptes recetas de organismos tóxicos.

Lo que si podemos hacer es  transmitirte algunas experiencias que pueden ayudar:

Hay que aprender a vivir con la crisis, nosotros la asumimos casi… casi… como una hermana mayor;  hay veces que la amamos y otras veces la odiamos, son como problemas de  familia.

Hay que revisar y ver «que el armario de las ideas está vacío», como decía alguien cuyo nombre no recuerdo, por  lo tanto, debes generar ideas superadoras y aprender los mecanismos que impone la deuda externa como instrumento de dominación. En eso ustedes son maestros.

 Pero los latinoamericanos sabemos bastante de las  plagas bíblicas que son «ese monstruo grande que pisa fuerte, toda la inocencia de la gente», como canta León Gieco.

Heráclito decía que nunca nos bañamos en las mismas aguas a pesar de ser el mismo río. Todo cambia. Hasta tu país que se creía poderoso amo del mundo, hoy debe enfrentar la deuda externa más grande del mundo, que deja a los norteamericanos con la boca abierta y el bolsillo temblando en la angustia existencial, cuando la Standard & Poor`s les baja el pulgar en las calificaciones al mejor estilo imperial.

Tengo que decirte que no me alcanzan los dedos de las manos y de los pies para contar la deuda de tu país en billones, trillones, cifras que no entran en mi cabeza y trato de comprender que lo imposible, es posible.

Es demasiado para mis neuronas comprobar que el mayor acreedor de los EEUU es la China «capi-comunista» y entre los misterios de ese legendario país, es saber como se las  ingeniará para cobrarle a los EEUU la deuda externa. Pero China también controla el mercado de metales para alta tecnología, y eso hace a los EEUU más dependiente de China. Todo me sabe a un cuento chino.

Me pregunto: ¿Tendrán los chinos  que convocar a sus dioses y magos de todas las dinastías, y al sabio Confucio que debe estar confundido con lo que ocurre en tu país?- ¡Vaya uno a saber! – en eso no podemos ayudarte.

Lo que sí podemos es enseñarte  el juego de la deuda externa:

1.-  Debes saber que las reglas las ponen los que mandan y no tu país, que pasó a ser miembro del club de deudores, por lo que: «Bienvenido hermano al club de Deudores».

2.- En el juego los acreedores  usan dados cargados y el resultado será siempre el mismo: «más pagas, más debes y menos tienes». Jugar es una forma de hacerte creer que puedes ganar.

3.- No desesperes, el juego viene con sorpresas.  Estás condenado a perpetuidad como el mítico Sísifo, nunca llegarás a la cumbre,  una y otra vez debes  cargar el peso de la deuda que paso a paso, pesa más y más.

Saca el lápiz estimado Barack y anota, pero no desesperes, ponle todos los números que quieras y siempre obtendrás el mismo  resultado.

Hasta el momento, has aplicado un duro programa de ajuste fiscal en gastos sociales, educación, salud alimentación por 2,5 billones de dólares y aumentado el gasto militar con la complicidad del Congreso,  para elevar el endeudamiento hasta 16,4 billones de dólares, cifra superior en unos dos billones al PIB de tu país; según los datos que el politólogo Atilio Borón recoge en su nota «Una estafa de 16 billones de dólares». No abundaré en datos que ya tienes.

Si continúas con esa locura esperando resolver el déficit, es como poner la cabeza en la guillotina y que tú mismo te la cortes. Estimado Barack, por favor, no seas suicida. Trata de encarar políticas públicas  en favor de tu pueblo para evitar que se incendie el país, como está ocurriendo en Europa y otras latitudes con los indignados… indignadísimos.

En lugar de enfrentar la pobreza, el hambre y el desempleo que alcanza a más de 54 millones de personas, envías millones de dólares para salvar a los que más tienen. 659 millones de dólares fueron abonados a instituciones bancarias y  empresas financieras. Algo huele mal Barack y puede pudrirse.

Tu gobierno ha decidido continuar aumentando el gasto militar, las bases en diversas partes del mundo, para  promover guerras y conflictos a costa del derecho de tu pueblo y de otros pueblos víctimas de tu país. Esta situación te lleva a un punto sin retorno, si crees que apoyando el complejo industrial-militar vas a resolver la crisis.

No debes olvidar  que quien siembra violencia recoge más violencia, tu país soportando el boomerang de las recetas neoliberales que  impusieron a otros pueblos. Tienes una posibilidad, en  EEUU hay personas sabias y con ideas  que tienen propuestas para tu armario vacío y pueden ayudar a superar la crisis.

Pero vamos a lo concreto y tratemos de aproximarnos en buscar algunas soluciones. Como el problema es mucho más complejo se necesita tener pensamiento holístico:

¿Cuánto cuesta a EEUU la guerra en Irak?

Tu antecesor George Bush, más mentiroso que Pinocho, dijo que la guerra en Irak costaría 50.000 millones de dólares. Los EEUU están gastando esa cantidad en Irak cada tres meses, como dice el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz: «Si situamos esa cantidad en su marco, resulta que por una sexta parte del costo de la guerra de los EEUU podrían dotarse de una base económica sólida para su sistema de seguridad social durante más de medio siglo, sin reducir las prestaciones ni aumentar las contribuciones». Más claro imposible.

– ¿Cuánto cuesta una bomba que arroja tu ejército y tus aliados sobre Libia, Irak y Afganistán?

– Te recuerdo que 146 entidades financieras de 16 países han invertido y prestado servicios financieros por valor de 43.000 millones de dólares para fabricar bombas racimos entre los años 2007 y 2009.

– Un misil Trident DII5 de largo alcance puede transportar una cabeza nuclear y su costo es de 30.9 millones de dólares.

– La empresa Lockheed Martín, es el contratista ganador a un costo de 789,9 millones de dólares. ¿Cuánto cuesta un tanque de guerra y un avión de combate?

Anota Barack para no olvidar y suma las cifras inimaginables para promover la muerte y destrucción. Otra preguntita. ¿Sabe tu pueblo cuánto gasta  el gobierno en guerras que tiene en diversas partes del mundo, y adónde van sus  impuestos?

– El AH- 64- Apache, usado por EEUU en Irak, es un helicóptero de ataque utilizado por los británicos, Israel, Japón y otros; el costo del programa fue de 10.500 millones de dólares. El costo de despegue es de 18 millones de dólares y el costo de compra de la versión AH-64D en el 2003 era de 56 millones de dólares.

– Aquí viene el plato fuerte: Según TIME, en la lista del 2009,  un simple caza de combate, cuesta  94 millones de dólares, y suma hasta el poderoso y letal bombardeo valuado en 2.400 millones de dólares el B-2 SPIRIT.

– Ni hablar de los porta-aviones que entran en el imaginario de lo increíble, pero dolorosamente cierto, como la clase NIMITZ que alcanzan por unidad los 4.000 millones de dólares; que necesita un equipamiento anual de 150 millones de dólares. Esto sin contar los 80 aviones, que pueden aumentar su capacidad hasta 100.

Me cansé Barack, estoy agotado de tanta locura e irresponsabilidad… necesito respirar.

Pero hay que seguir nomás. Otras medidas que puedes utilizar para reducir el déficit de tu país -medidas que has prometido, pero no cumplido- es cerrar las cárceles de Abu-Graib, en Irak  y en Guantánamo. Y levantar el bloqueo a Cuba y liberar a los cinco cubanos que mantienes presos por más de 10 años. Esto  permitiría  a tu país ahorrar millones de dólares. Dime Barack ¿Cuánto cuesta a tu país el salario de los torturadores, asesinos y carceleros formados en la Escuela de las Américas, que aunque le cambiaron el nombre continúan con  los mismos métodos?

El problema más grave que afecta a tu país es el miedo. Miedo a los demás y miedo a sí mismo. Pero se empeña en  aferrarse al salvavidas de plomo e inventa mecanismos de seguridad, que vuelve la vida más insegura y angustiante.  El presupuesto militar de tu país para el 2011, supera los 700.000 millones de dólares.

Las guerras, el petróleo, los minerales, el agua, el poder político y económico cuestan miles de vidas humanas, provocan hambre y violencia. Pero para los que mandan, negocios son negocios, y la humanidad pasa a ser una abstracción.

Hoy es Libia, la guerra por el petróleo, ¿mañana, será por el agua, los recursos  y bienes naturales?, ¡vaya uno a saber!  Lo que sí sabemos es que estás hipotecando el presente y destruyendo el  futuro de tu pueblo y otros pueblos del mundo.

No podemos continuar lamentando la situación que vivimos, debemos construir en la esperanza. Te propongo lo siguiente:

Dona el valor de uno de los aviones de combate y, como decía Roul Follereau, podrás ver cuantos hospitales, escuelas y  empleos dignos se pueden construir para los pueblos.

Con el valor de una de las bombas que tu ejército arroja sobre Irak, Afganistán o Libia se pueden hacer centros de salud y dar de comer y educar a millones de niños, que te regalarán una sonrisa y esperanza de vida. Si se sumasen todo los millones invertidos para la muerte, ¿cuánto más podría tu país hacer para la vida de tu pueblo y la humanidad? Podrías pagar la deuda externa e interna.

Mi saludo de Paz y Bien.

Adolfo Pérez Esquivel

Premio Nobel de la Paz

Buenos Aires, 05 de septiembre de 2011

 

Acuerdo para el segundo «rescate» a Grecia. ¿Quién gana y quién pierde?

El plan acordado la pasada semana en la eurozona, intenta también salvar al euro. A quién beneficia y a quien perjudica:

¿A quién beneficia el plan?

Aunque el principal beneficiario parece Grecia, la gran ganadora es la zona del euro en su conjunto, si las medidas adoptadas consiguen frenar la sangría en los mercados de deuda. A priori, es una solución buena para todos, porque hasta la banca, que tiene bonos de Grecia, sale ganando con el cambio. Cobrará menos y más tarde, pero cobrará, algo que no tenía garantizado hasta ahora.

¿Quien pierde con esto?

Pierden los bolsillos de los ciudadanos europeos, porque, de nuevo, los gobiernos tendrán que poner más dinero sobre la mesa para estabilizar los mercados. Ese dinero, cómo no, saldrá de las arcas públicas de cada país. Además, se dará el caso de que el dinero público que se destinará al macrofondo que operará en Europa servirá para recomprar (a su vez) deuda pública de algunos países. También se destinará parte de este dinero a recapitalizar instituciones financieras.

¿Cómo operará el Fondo?

Nicolas Sarkozy lo ha comparado con una suerte de Fondo Monetario Europeo por los superpoderes que va a tener. En realidad, es un instrumento financiero que tendrá capacidad para intervenir en los mercados comprando, por ejemplo, deuda. Para hacerlo, tendrá que recibir la autorización previa del Banco Central Europeo, en la que se reconozcan las circunstancias excepcionales para intervenir en los mercados. También se darán «créditos preventivos» a los países que se encuentren en dificultades financieras, para que no tengan que llegar al punto de pedir un rescate. El texto no detalla cómo se activará esta línea de financiación.

¿Cómo se salva a Grecia?

El plan incluye una reestructuración de la deuda griega que contiene la conflictiva participación de la banca privada. Así, los inversores que tengan deuda de Grecia que venza en los próximos años la irán canjeando por nuevos títulos de renta fija con una fecha de vencimiento posterior. Con la operación, los títulos pierden parte de su valor. Además, se rebajan los tipos de interés de los préstamos concedidos por la UE y el FMI, que se podrán pagar hasta en 30 años.

Fuente:  PÚBLICO

DEUTOCRACIA

Jaume Asens & Gerardo Pisarello 
  Juristas y miembros del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de Barcelona Ilustración por Iker Ayestaran (artículo publicado en PÚBLICO)

A tres años de la crisis, son ya cientos de miles los indignados que en diferentes ciudades europeas impugnan el ataque a los derechos sociales básicos de la población. Frente a ello, cada nuevo recorte en educación o en sanidad, cada nueva contrarreforma laboral, cada propuesta de incremento de la edad de jubilación es presentado como un requisito ineluctable para honrar las deudas, obtener más fondos y salvar el euro. La circularidad del proceso aboca a un túnel sin salida. ¿Hasta dónde habrá que recortar, privatizar o desregular para saciar a los acreedores? ¿Y para pagar exactamente las deudas de quién?

La deutocracia, en realidad, es eso: el gobierno de los acreedores. Un puñado de tenedores de deuda capaz de imponer su voluntad sobre la de millones de personas. La categoría ha dado título a un sugerente documental realizado, no por casualidad, por periodistas griegos: Leonidas Vatikiotis, Knaterina Kitidi y Ari Hatzistefanou. Su trabajo reúne varias virtudes. De entrada, muestra cómo el crecimiento de la deuda pública obedece a los subsidios y privilegios otorgados a sectores económicos muy minoritarios. O como en el caso español, al rescate de una deuda privada generada sobre todo por un grupo irresponsable de entidades financieras. Estas políticas no han sido gestadas por quienes padecen los recortes. Han sido acordadas por gobiernos colonizados por unos poderes salvajes que no dudan, llegado el caso, en especular contra ellos. Y que cuentan como aliados con todo tipo de intermediarios: agencias de rating, bancos centrales, órganos de regulación que no regulan.

Las preguntas son obligadas: ¿Qué hacer? ¿Cómo evitar que la ya deteriorada democracia no acabe devorada por la insaciable deutocracia? Lo primero, como se desprende del documental griego, es detener el perverso chantaje que pide más ajustes, más rescates y nuevos recortes. Y para eso hace falta remover la opacidad con la que funciona este mecanismo. Dejar claro el origen, la composición y las condiciones de reproducción de la deuda. Deslindar la pública de la privada. Y rechazar aquellos pagos cuya legitimidad no pueda probarse. La propuesta de no pagar la deuda ilegítima no es nueva. Ocupó un papel central en países que experimentaron colapsos financieros similares a los de la eurozona como Ecuador o Argentina. En ellos, la sociedad civil, los movimientos sociales, presionaron para que la deuda de sus países –o al menos una parte de ella– fuera considerada “odiosa”. Esta última noción fue desarrollada por un jurista ruso, Alexander Sack, en 1920. Exministro zarista y nada sospechoso de radicalismo, Sack entendía que una deuda podía considerarse odiosa o ilegítima cuando: a) se había gestado sin conocimiento ni aprobación del pueblo; b) se gastaba en actividades que no redundaban en beneficio del pueblo; c) el prestamista era consciente de esta situación.

No hace falta ser un avezado fiscal para advertir que buena parte de la deuda europea responde a esta caracterización. Al menos en el caso español, sería impensable sin las ingentes ayudas otorgadas a la banca, a los promotores inmobiliarios y a grandes constructores. Este proceso ha tenido lugar casi sin debate. Sin que la responsabilidad de estos grupos en la crisis haya sido debidamente esclarecida y sin beneficio alguno para la mayoría de la población. El crecimiento de la deuda pública no ha servido para proteger a las familias con hipotecas fraudulentas e impagables. Tampoco para redirigir el crédito hacia emprendimientos social y ambientalmente sostenibles. Y menos para reforzar unos servicios públicos infradotados en relación con la media europea. Todo lo contrario. Los rescates han tenido lugar sin mayores contraprestaciones. Y sus beneficiarios no han dudado en utilizarlo para engrosar sus ingresos o para especular contra los propios poderes públicos. Ni los grandes inversores, ni las agencias de rating, ni la Unión Europea, ni los supuestos órganos de control interno, como el Banco de España, han sido ajenos a este proceso. Es más, mientras más ha crecido la deuda pública, mayores han sido los intereses exigidos por sus compradores y más dura la exigencia de recortes sociales y laborales.

Nada de esto es inevitable. En Islandia, la población ha logrado imponer un referéndum para no pagar la deuda generada por unas pocas entidades financieras. Y ha conseguido sentar en el banquillo a algunos banqueros y políticos. En España, Grecia, Portugal e Italia, se han iniciado acciones penales contra las agencias de rating por exagerar la mala situación financiera de ciertos países con fines especulativos. Los movimientos sociales y sindicales griegos han ido más allá y han impulsado, con juristas y economistas, un comité de auditoría de la deuda. Este comité se inspira en una experiencia similar que tuvo lugar en Ecuador en 2005. Su objetivo es determinar qué deudas deben pagarse y cómo, y cuáles no. ATTAC y otras organizaciones sociales están proponiendo que estos comités se expandan por toda Europa. Rechazar la deuda ilegítima y escalonar el pago del resto es fundamental para frenar el colapso social que se avecina. Porque lo que está en juego no es sólo la supervivencia de algunos derechos sociales básicos. Es la disputa entre democracia y deutocracia, entre democracia y oligarquía. O, como dicen los indignados, entre la libertad real, para todos, o la servidumbre indefinida a manos de un puñado de poderes financieros y económicos y de sus intermediarios políticos.

«DEUDA ODIOSA»

http://vimeo.com/26101405

Conceptos:

LEY DE LA DEUDA ODIOSA (vigente desde los años 20 del pasado siglo).

Requisitos para que una deuda sea odiosa:

  • – el gobierno del país recibe un prestamo sin el conocimiento y la aprobación de sus ciudadanos.
  • – el prestamo se destina a actividades no beneficiosas para el pueblo.
  • – el prestamista es conocedor de estas dos circunstancias anteriores.


Cuando se declara que una deuda es Odiosa, SE ANULA
En ese momento se considera que la deuda es una deuda personal del régimen o gobernante anterior y …
caído aquél, caída la deuda.
Sin embargo, no interesa (a los grandes poderes) que el concepto «DEUDA ODIOSA» se utilice oficialmente porque muchos países podrían recurrir  a este termino para anular sus deudas.

Se ha usado varias veces y a conveniencia, por ejemplo:

  •     – EEUU anexionó a Cuba. Como está tenía deuda, se declaró odiosa y así EEUU no se responsabilizó de ella ni tuvo que pagarla.
  •     – Invasión de Irak. El Departamento de Estado de EE. UU. tuvo que lidiar con la enorme deuda nacional de Iraq, y como no  interesaba se declaró odiosa bajo el argumento de que el régimen de Hussein es dictatorial, y que había malgastado el dinero de su pueblo  y que por lo tanto a «este pueblo» no le correspondía pagar esa deuda ilegitima.
  • Ecuador (con Rafael Correa), se enfrentó a todo esto mediante UNA AUDITORIA, se demostró que gran parte de su deuda era odiosa y se cesó gran parte de la deuda de bonos (70%).

La deuda GRIEGA tambien muestra profundas ilegitimidades:

  • – Caso Siemens, sobornando a ministros y funcionarios durante al menos una década con el fin de obtener contratos.
  • – Contratar a Goldman Sach como asesor y pagarlo con el dinero del pueblo.

Ahora mismo,
– Alemania pide reducir las prestaciones sociales pero no las importaciones de armas  (quiere seguir operando a pesar de la crisis).
– En Europa (en general) les damos dinero para que compren nuestras propias armas.
– Juegos Olimpicos- (se gastó -dilapidó- dinero público, explotaron el presupuesto.

GRECIA JAMÁS PODRÁ DEVOLVER SU DEUDA, A NO SER QUE LA DECLARE ODIOSA (al menos la parte que así corresponda)

Caso de España:

Igualmente España debería investigar si tiene DEUDA ODIOSA.  Para ello tendría que crear un «COMITÉ DE AUDITORÍA»
Para ello habría que movilizar la opinión pública (personas, organizaciones, sindicatos, jueces, intelectuales, artistas…)
No pueden ser los propios políticos porque acabaríamos en las mismas.

Fuentes: "Debtocracy" y Paula Ugidos