Todas las deudas no se pagan

Deudas impagadas por “odiosas” a lo largo de la historia

 

Deuda “odiosa”, deuda “execrable” o deuda “ilegítima”, conceptos que en Derecho Internacional, constituyen teoría jurídica, -puestos en práctica numerosas veces a lo largo de la historia-, y sostienen -resumidamente- que la deuda externa de un gobierno, contraída, creada y utilizada contra los intereses de los ciudadanos del país, no tiene por qué ser pagada y por tanto no es exigible su devolución ya que los prestatarios podrían haber actuado de mala fe a sabiendas, y por tanto dichos contratos —bonos o contratos comerciales— son nulos legalmente. En todo caso, tales deudas podrían considerarse personales debiendo responder quienes las hayan contraído a título personal —sea el monarca, el presidente, el director del banco central nacional o los ministros correspondientes— y no el Estado en su conjunto y por tanto los ciudadanos. En algunos aspectos, el concepto es análogo a la nulidad de los contratos firmados bajo coacción.

Sigue leyendo “Todas las deudas no se pagan”

Grecia-Alemania: ¿Quién debe a quién? (1)

La anulación de la deuda alemana en Londres en 1953

  por Eric Toussaint

Desde 2010, la mayor parte de los dirigentes políticos en los países más fuertes de la zona euro, apoyados por los medios dominantes, alaban los méritos de su supuesta generosidad con respecto al pueblo griego y a otros países fragilizados de la zona euro que están en la primera plana de la actualidad (Irlanda, Portugal, España…).

En este contexto, los llamados «planes de rescate» originan medidas que continúan hundiendo cada vez más la economía de los países receptores y que propugnan retrocesos sociales inéditos durante los últimos 65 años en Europa.

A esto se agrega la estafa del plan de reducción de la deuda griega adoptado en marzo de 2012, que implica una reducción de las acreencias debidas por Grecia a los bancos privados del orden del 50 % |1| mientras que estas mismas acreencias ya habían perdido entre el 65 y el 75 % de su valor en el mercado secundario. La reducción de las acreencias de los bancos privados está compensada por un aumento de las acreencias públicas en manos de la Troica y lleva a nuevas medidas de una brutalidad y de una injusticia fenomenal. Este acuerdo de reducción de la deuda tiene por fin encadenar definitivamente al pueblo griego a una austeridad permanente, pero también constituye un insulto y una amenaza para todos los pueblos de Europa y del mundo. Según los servicios de estudios del FMI, en 2013 la deuda pública griega representará el 164 % del Producto Interior Bruto, es decir que la reducción anunciada en marzo de 2012 no llevará a un alivio real y durable de la carga de la deuda que pesa sobre el pueblo griego. Dada esta situación, Alexis Tsipras, en una visita al Parlamento Europeo el 27 de septiembre de 2012, señaló la necesidad de una verdadera iniciativa de reducción de la deuda griega y se refirió a la anulación de una gran parte de la deuda alemana en el marco del acuerdo de Londres de febrero de 1953. Recordemos este acuerdo.

  Sigue leyendo “Grecia-Alemania: ¿Quién debe a quién? (1)”

Repudio de la deuda odiosa. La experiencia de Ecuador

DICIEMBRE de 2008:   El gobierno de Ecuador acaba de declararse en moratoria de pagos internacionales. Es la segunda vez en menos de 10 años que ese país se decide por la cesación de pagos, así que en el contexto de la crisis financiera global quizás no sorprenda.

Pero hay algo nuevo en el paisaje. Esta vez no se trata de una moratoria por falta de capacidad para enfrentar el calendario de pagos. La decisión del gobierno ecuatoriano está basada en las recomendaciones de una comisión especial de auditoría de su deuda externa. La principal conclusión de la comisión: la deuda ecuatoriana es ilegítima e inmoral.

En sus deliberaciones, la comisión revisó la historia de la deuda externa ecuatoriana desde que el Parlamento fue excluido de todas las decisiones sobre endeudamiento en 1978. Esto dio pie a un sinnúmero de irregularidades y a un excesivo endeudamiento a través de la expedición de bonos Brady (1) y otros. También durante los años 80 el gobierno rescató al sector privado de la crisis con la llamada “sucretización”, transformando deuda privada en deuda pública, en lo que debió haber sido un atraco sin piedad al pueblo ecuatoriano. Por fin, en 2000, el gobierno decidió canjear los bonos Brady, que ya estaban muy devaluados en el mercado real, por una nueva serie de bonos Global 2012, 2015 y 2030.

Salomon Smith Barney (hoy parte del vapuleado Citigroup) realizó esa última restructuración con tasas de 10 y 12 por ciento sin la autorización explícita de Ecuador. Un año después se aprobó una nueva ley mediante la cual los pagos de estos bonos estarían garantizados por los ingresos petroleros. De este modo, la deuda vieja, de origen especulativo y producto de prácticas crediticias predadoras, quedó garantizada por el Estado.

La deuda externa acumulada por Ecuador rebasa los 29.9 mil millones de dólares (mmdd) y en promedio se utilizan unos 388 millones de dólares para pagar intereses. En los últimos 30 años, Ecuador ha destinado en promedio 22 por ciento de su presupuesto de ingresos anual al pago de intereses sobre deuda externa. A pesar del empeoramiento de los indicadores sobre pobreza, este país nunca fue admitido en las iniciativas de reducción de deuda.

En cambio, se le admitió en numerosos procesos de restructuración, cuyo único resultado fue el aumento del monto de recursos presupuestales destinados al servicio de la deuda: de 11 por ciento en 1981 a 36 por ciento en 2006. En contraste, el monto promedio destinado a educación ronda 10 por ciento del presupuesto, mientras el rubro salud apenas alcanza 5 por ciento. En total, el gasto social recibió 22 por ciento del presupuesto.

Desde 1976, Ecuador pagó más de 35 mmdd como servicio de su deuda externa. De ese monto, la mitad ha sido por concepto de intereses. Decidido a romper el ciclo perverso de endeudamiento y restructuración, el gobierno convocó la comisión de auditoría con el fin de revisar el origen, legitimidad e impacto social de la deuda externa. El viernes pasado el presidente Rafael Correa hizo suyas las conclusiones de la comisión, anunciando que la deuda era ilegítima y que su país dejaría de hacer los pagos del cupón de 31 millones de dólares de los bonos Global 2012 (con vencimiento el 15 de diciembre).

La medida era esperada por el mercado financiero. Muchos de los tenedores de estos bonos son fondos de cobertura y algunos fuertes especuladores. Los swaps de moratoria de pagos (CDS) ya estaban aumentando en las últimas semanas. Esta decisión probablemente presionará todavía más al alza los diferenciales de los CDS en América Latina. Por lo pronto, la calificadora Standard & Poor colocó el riesgo país de Ecuador en el nivel CCC-. Pero el gobierno parece dispuesto a enfrentar las consecuencias.

El proceso de endeudamiento ecuatoriano es parecido al de muchos países latinoamericanos. Su base de recursos naturales condujo a préstamos predatorios de bancos y gobiernos de los países ricos. La crítica a esas prácticas no es muy diferente a los reproches que hoy se dirigen contra el sistema financiero estadunidense en el contexto de la crisis del mercado hipotecario. La decisión del gobierno ecuatoriano puede ser la clave de una relación menos injusta entre deudores y acreedores en el contexto de una nueva arquitectura financiera que podría emerger de la crisis.

Quizás lo más interesante de este episodio es que la comisión especial concluyó que la deuda era ilegítima y no sólo ilegal. Eso la acerca al concepto de Deuda Odiosa del derecho internacional. Hay que recordar que en su obra Del derecho de la guerra y la paz, Hugo Grocio afirmó en 1625 que los contratos celebrados por un soberano que no benefician al Estado, o incluso lo perjudican, no deben ser respetados, especialmente cuando involucran dineros públicos y no entrañan beneficios para la sociedad. Los países ricos han establecido muchos precedentes de esta doctrina. Ahora deben acatarla.

1 Un bono Brady generalmente es un eurobono o bono nacional emitido por el gobierno de un país en desarrollo para refinanciar su deuda con bancos comerciales extranjeros

“DEUDA ODIOSA”

Conceptos:

LEY DE LA DEUDA ODIOSA (vigente desde los años 20 del pasado siglo).

Requisitos para que una deuda sea odiosa:

  • – el gobierno del país recibe un prestamo sin el conocimiento y la aprobación de sus ciudadanos.
  • – el prestamo se destina a actividades no beneficiosas para el pueblo.
  • – el prestamista es conocedor de estas dos circunstancias anteriores.


Cuando se declara que una deuda es Odiosa, SE ANULA
En ese momento se considera que la deuda es una deuda personal del régimen o gobernante anterior y …
caído aquél, caída la deuda.
Sin embargo, no interesa (a los grandes poderes) que el concepto “DEUDA ODIOSA” se utilice oficialmente porque muchos países podrían recurrir  a este termino para anular sus deudas.

Se ha usado varias veces y a conveniencia, por ejemplo:

  •     – EEUU anexionó a Cuba. Como está tenía deuda, se declaró odiosa y así EEUU no se responsabilizó de ella ni tuvo que pagarla.
  •     – Invasión de Irak. El Departamento de Estado de EE. UU. tuvo que lidiar con la enorme deuda nacional de Iraq, y como no  interesaba se declaró odiosa bajo el argumento de que el régimen de Hussein es dictatorial, y que había malgastado el dinero de su pueblo  y que por lo tanto a “este pueblo” no le correspondía pagar esa deuda ilegitima.
  • Ecuador (con Rafael Correa), se enfrentó a todo esto mediante UNA AUDITORIA, se demostró que gran parte de su deuda era odiosa y se cesó gran parte de la deuda de bonos (70%).

La deuda GRIEGA tambien muestra profundas ilegitimidades:

  • – Caso Siemens, sobornando a ministros y funcionarios durante al menos una década con el fin de obtener contratos.
  • – Contratar a Goldman Sach como asesor y pagarlo con el dinero del pueblo.

Ahora mismo,
– Alemania pide reducir las prestaciones sociales pero no las importaciones de armas  (quiere seguir operando a pesar de la crisis).
– En Europa (en general) les damos dinero para que compren nuestras propias armas.
– Juegos Olimpicos- (se gastó -dilapidó- dinero público, explotaron el presupuesto.

GRECIA JAMÁS PODRÁ DEVOLVER SU DEUDA, A NO SER QUE LA DECLARE ODIOSA (al menos la parte que así corresponda)

Caso de España:

Igualmente España debería investigar si tiene DEUDA ODIOSA.  Para ello tendría que crear un “COMITÉ DE AUDITORÍA”
Para ello habría que movilizar la opinión pública (personas, organizaciones, sindicatos, jueces, intelectuales, artistas…)
No pueden ser los propios políticos porque acabaríamos en las mismas.

Fuentes: "Debtocracy" y Paula Ugidos