LAS VENTAJAS DEL SOFTWARE LIBRE

Las aplicaciones libres son baratas y legales. Se usan en TV, ordenadores, móviles… Son programas como Linux, OpenOffice…


«Son tecnologías plenamente legales, más baratas, con una mayor calidad, posibilidad de soporte local y su adquisición es tan sencilla que se encuentra al alcance de un click en Internet». Es la definición rápida de software libre que hace Miguel Jaque, director gerente de Cenatic (Centro Nacional de Referencia de Aplicación de las Tecnologías de Información y la Comunicación basadas en Fuentes Abiertas), entidad que ha participado en el primer Congreso Nacional de Software Libre en el Trabajo Autónomo organizado por la asociación de autónomos UPTA.

“El autónomo necesita herramientas muy útiles, tiene muy poco tiempo y muchas cosas que hacer; el software libre es aún el gran desconocido y hay que difundirlo”, explica el secretario de Nuevas Tecnologías de UPTA, Luis Miguel Cuende.

Programas que ya están presentes en teléfonos móviles u ordenadores, como Mozilla Firefox, OpenOffice o Android, pero también coches o electrodomésticos emplean software libre, que se basa en un tipo de licencia que incluye más libertades para el usuario: libertad para usar el programa para cualquier propósito y sin restricciones, para estudiar cómo funciona y adaptarlo a las necesidades de cada persona (el código fuente está disponible para todo el mundo), para distribuir copias, y para mejorarlo y hacer públicas las mejoras. Estos programas pueden descargarse desde internet y de forma cien por cien legal.

Más autonomía

Cenatic ha elaborado un decálogo con las diez principales razones para que los autónomos usen software libre. El ahorro en costes de licencias y en su renovación es uno de esos motivos, que también señala el responsable de UPTA. “El ahorro puede ser enorme, hay aplicaciones de software privativo mucho más caras y de peor calidad”, dice Cuende.

Usándolo, los autónomos “pueden copiar las aplicaciones de forma legal en todos los equipos que necesiten”, afirman desde Cenatic. Además, fomenta la competencia entre proveedores, y eso abarata los costes.

“En las tecnologías abiertas, la detección y solución de errores es más rápida porque todo el mundo puede acceder al código fuente. Eso hace que las actualizaciones no dependan de criterios comerciales, sino que se incorporen rápidamente y sin coste para el usuario”, cuenta Miguel Jaque, algo que permite que los autónomos actualicen sus aplicaciones cuando quieran, rápidamente, y de forma gratuita, y no cuando lo imponga el fabricante.

Decálogo de CENATIC

1.  Permite ahorrar en la adquisición, mantenimiento y renovación de tecnologías.

2.  Las aplicaciones libres tienen mayor calidad y son más completas.

3.  Es más seguro.

4.  El uso de software libre favorece la independencia tecnológica del autónomo.

5.  El software libre es una tecnología de fácil acceso y se adapta mejor a la realidad del colectivo.

6.  El software libre es una tecnología 100% legal.

7.  Las tecnologías libres tienen un soporte técnico más accesible.

8.  Fomenta la creación de un modelo productivo más colaborativo basado en la colaboración.

9.  Seguir la tendencia de los clientes en el uso de software libre.

10. Las aplicaciones en software libre son más fáciles de aprender.

Fuente: PÚBLICO

La temeridad nuclear

¿Qué ocurriría si el accidente de Fukushima hubiera sido en la inconclusa Central Nuclear de Lemóniz, en el supuesto de que estuviera operativa?

Así sería el área desalojada. Un radio de 40 Km. que, aunque según un organismo nada sospechoso de activismo ecológico como es la OIEA resulta muy escaso, es el que finalmente han aplicado las autoridades japonesas. A esta zona no se podría volver en decenas de años:

¿Y si fuera la central nuclear de Garoña -que sí está operativa- y  cuyo reactor es del mismo modelo que la mayor parte de los de Fukushima, con la que ha venido mantiendo una estrecha relación operativa ?

Esta mapa de abajo representa el área mínima desalojada pero…  ¿estarían tranquilos los habitantes de tres capitales casi equidistantes como Burgos, Vitoria-Gazteiz y Bilbao situados al borde del área más crítica?

Desechos nucleares y otras incógnitas no resueltas de esta peligrosa tecnología:

http://www.rtve.es/television/documentales/la-noche-tematica/videos/

Fuentes: http://mural.uv.es/estojuan/Ejercicio2.html El País y RTVE

DERECHOS HUMANOS, ¿DE QUIEN?

Vicenç Navarro* en el diario PÚBLICO

Es extraordinaria la selectividad que existe en los medios de información de mayor difusión de España en la cobertura de las violaciones de los derechos humanos hoy en el mundo.

Cuando tales violaciones ocurren en Cuba, la noticia ocupa grandes espacios mediáticos. La liberación de presos políticos en aquel país, por ejemplo, ha ocupado una gran atención de tales medios, así como de los establishments políticos tanto de España como de la Unión Europea. El Parlamento Europeo, por ejemplo, dominado por los partidos pertenecientes a las sensibilidades conservadoras y liberales, ha pasado varias resoluciones sobre lo que llaman “la flagrante violación de los derechos humanos en Cuba”.

Me parece bien que se denuncie la violación de derechos humanos en Cuba, pero me parece enormemente incoherente (para expresarlo de una manera amable) que se permanezca en silencio frente a las violaciones mucho más extensas y más dramáticas que las ocurridas en Cuba y llevadas a cabo en países gobernados por las derechas, tales como Colombia.

En realidad, este silencio muestra la falta de credibilidad de tales medios en su supuesta defensa de los derechos humanos. Lo que están haciendo es utilizarlos para promover sus puntos de vista políticos e ideológicos. No son las violaciones de los derechos humanos (que utilizan para sus fines ideológicos), sino su objetivo de promocionar su ideario político lo que motiva su atención a tal violación.

Hoy, uno de los países que está cometiendo mayores violaciones de derechos humanos en América Latina y en el mundo es Colombia, sin que los medios de información españoles de mayor difusión hayan informado sobre ello.

Colombia ha sobrepasado este año a Sudán como el país que tiene un porcentaje mayor de personas desplazadas de sus hogares por causas políticas. De una población total de 44 millones de habitantes, 5,2 millones (casi el 12% de la población) han sido desplazadas por causas políticas, siendo los grupos más afectados por estos desplazamientos forzosos las poblaciones indígenas, tal como documenta el asesor jurídico de los Sindicatos del Acero de EEUU, Dan Kovalick, en su artículo “Colombia Slips Into the Abyss” (Counterpunch, 10-03-11).
Es probable que esta situación se acentúe con el Tratado de Libre Comercio con EEUU, pues facilitará las inversiones estadounidenses en la producción de aceite de palma, que es una de las causas del desplazamiento de la población indígena, conseguido por medios violentos y liderado por los infames paramilitares, que utilizan la lucha contra la guerrilla como excusa para expulsar a miles y miles de campesinos de sus tierras.

El Tratado de Libre Comercio entre Colombia y EEUU (presionado por las grandes corporaciones estadounidenses) tendrá un impacto muy negativo en el pequeño campesino colombiano, tal como ha ocurrido con semejantes tratados bilaterales de EEUU con México y con Haití.

Como ha reconocido recientemente nada menos que el que fue presidente de EEUU Bill Clinton, el mayor promotor del tratado de libre comercio entre Haití y EEUU cuando fue presidente, tal tratado ha dañado a Haití. Cito directamente sus declaraciones:

“El tratado bilateral con Haití favoreció a los grandes agricultores de mi Estado, Arkansas, pero ha dañado enormemente a los pequeños campesinos de Haití. Fue un gran error… Y tendré que vivir el resto de mi vida con el sentimiento de haber sido responsable del deterioro de la capacidad de producir alimento por parte del propio pueblo de Haití” (mencionado en el artículo de Kovalick).

Otra enorme violación de los derechos humanos es la situación laboral en Colombia. Según la Escuela Nacional Sindical (ENS) de Colombia, 51 sindicalistas fueron asesinados en 2010, y en lo que va de año ya se ha asesinado a cuatro sindicalistas (incluyendo tres maestros). Como escribe el mismo Dan Kovalick (esta vez en el diario Huffington Post, 09-03-11), este número de sindicalistas, 51, es idéntico al número de sindicalistas asesinados en 2008, cuando el candidato Obama expresó su desacuerdo con el tratado bilateral de comercio entre Colombia y EEUU. El candidato Obama se opuso a la ratificación del tratado, refiriéndose a los asesinatos políticos de los sindicalistas como la causa de su oposición. Un indicador más del abandono de muchas de sus promesas ha sido el hecho de que el presidente Obama, con el mismo número de sindicalistas muertos hoy que entonces, apoye ahora tal ratificación. La situación de abuso que está ocurriendo en Colombia ha dado pie a que la Confederación Internacional de Sindicatos se oponga también a que se establezca un tratado bilateral entre la Unión Europea y Colombia semejante al que probablemente se aprobará en EEUU este año. Es probable que ambos parlamentos, el Congreso de EEUU y el Parlamento Europeo, que se llenan la boca hablando de derechos humanos, aprueben tal tratado.

¿Se imaginan ustedes qué ocurriría si fueran asesinados 51 sindicalistas en Cuba? Ocurre en Colombia y ni siquiera es noticia. ¿Dónde están los “grandes defensores de los derechos humanos” como Mario Vargas Llosa, José María Aznar, Bernard-Henri Lévy, Moisés Naím y otros? y ¿dónde se pueden leer los editoriales de los grandes medios de difusión protestando por tales hechos? Por cierto, cuando estoy terminando de escribir este artículo, leo en la agencia EFE que el abogado Ricardo Alberto Sierra, que representaba a los familiares de las víctimas de los paramilitares de la región del Pacífico (20.000 asesinados), acaba de ser asesinado ante su familia. ¿Hasta cuándo la comunidad internacional, supuestamente defensora de los derechos humanos, continuará con su silencio ensordecedor?

* Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra y profesor de Public Policy en The Johns Hopkins University

Fukushima alcanza a Chernobyl

Un mes minimizando el desastre

La industria atómica y buena parte de las autoridades se han esforzado en señalar las diferencias entre la situación de Fukushima y la que se vivió en Chernóbil, ahora equiparadas en gravedad

JAVIER SALAS, para Público

Aspecto de la central de Fukushima Daiichi el día 20 de marzo, cuando todavía se catalogaba el accidente como de nivel 5. afp
Aspecto de la central de Fukushima Daiichi el día 20 de marzo, cuando todavía se catalogaba el accidente como de nivel 5

Chernóbil. El nombre de una ciudad ucraniana se ha convertido en un concepto clave en la batalla dialéctica que en el último mes han librado antinucleares y pronucleares, también las autoridades y los científicos. No hay dos accidentes nucleares iguales, pero desde que un terremoto tumbara la estabilidad de la central nuclear de Fukushima la referencia en el debate público es si la catástrofe de 1986 y la de 2011 son comparables. Ayer, al elevar la calificación del accidente japonés a nivel 7, el mismo del ucraniano, las autoridades japonesas admitieron que la gravedad, al menos desde el plano técnico, sí es comparable.

«Fukushima no es Chernóbil» es una de las frases más enunciadas en los últimos 30 días, por parte de la industria atómica, expertos y autoridades, como el propio primer ministro japonés, Naoto Kan. Uno de los primeros en negar esas similitudes fue el presidente del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), el nipón Yukiya Amano, en su primera comparecencia tras desatarse la crisis japonesa (el 14 de marzo): «Es muy poco probable que se convierta en algo como Chernóbil».

Ayer, tras declararse el nivel 7, el portavoz de turno del organismo internacional quiso alejar más aún Japón de Ucrania. «Los accidentes son totalmente distintos; las mecánicas son completamente diferentes», dijo el subdirector de Seguridad Nuclear, Denis Flory.

En el relato de lo que se ha dicho estos días destacan dos organismos que rompían el discurso de la industria nuclear, Japón y el OIEA. Las agencias de seguridad nuclear de Francia (ASN) y de EEUU (NRC) pusieron muchos peros a las decisiones tomadas por las autoridades.

Críticas francesas

El día 15, el presidente del ASN, André-Claude Lacoste, se mostró convencido de que el incidente propiciado por el tsunami ya era peor que el de Three Mile Island calificado con un nivel 5 de peligrosidad y merecía al menos un 6. «No se sabe hasta qué punto el sistema de contención está dañado -dijo Lacoste-, pero ya no es estanco». Es decir, el riesgo de emisión descontrolada de materiales radiactivos al exterior era cierto. Mientras tanto, la agencia japonesa (NISA) mantenía la gravedad del accidente en un nivel 4. NISA no elevó su catalogación al 5 hasta el día 18.La NRC también dejó en mal lugar a las autoridades japonesas por minimizar con sus decisiones la gravedad de la situación. Cuando Tokio decidió evacuar a toda la población de un radio de 20 kilómetros en torno a la central averiada, la agencia estadounidense advertía de que, en esas mismas condiciones, su decisión sería la de evacuar un radio de 80 kilómetros.

En España, las críticas del colectivo ecologista se concentran esencialmente en el Foro Nuclear, la asociación que representa los intereses de la industria atómica española. Su presidenta, María Teresa Domínguez, dio una rueda de prensa el 14 de marzo, tras un primer fin de semana de confusión.

«Después de ver las imágenes de la catástrofe en Japón, poder decir que todas las centrales nucleares han parado, están intactas, soportaron el terremoto y no se ha producido un impacto al exterior… Yo creo que todo eso da un mensaje positivo que refuerza a la energía nuclear», aventuró Domínguez ante una sala abarrotada de periodistas, a los que dijo: «El tiempo va a nuestro favor». En ese momento, ya se habían producido dos explosiones de hidrógeno en los reactores de Fukushima. Ese lunes se estaba produciendo una gran paradoja: cuanto menos se sabía, más firmes eran las afirmaciones de unos y otros. Fue un día clave para encauzar el tsunami de la opinión pública.

Falta de transparencia

«La industria se ha empeñado en vender que estaba todo controlado desde el día 12, cuando aún no se sabía nada», lamenta el responsable de la campaña nuclear de Ecologistas en Acción, Francisco Castejón. Este físico nuclear, que se atreve a denunciar que muchos académicos que opinaron estos días viven de la industria, critica la labor de autoridades nacionales e internacionales. «Por ejemplo, tardaron mucho en decirnos que habían encontrado plutonio o que había una piscina única para conservar todo el combustible gastado», asegura.

Castejón sobre todo lamenta «el discurso del lobby» ahora que se ha demostrado el peligro: «Que no nos digan más veces que van a tomar medidas y que van a aprender de los errores», reclama.

Otro de los ecologistas que lleva un mes en la batalla antinuclear es Carlos Bravo, de Greenpeace, que ahora recuerda a sus rivales dialécticos: «No sé dónde están todos esos que decían que esto acabaría en nada, que nunca sería como Chernóbil. No han vuelto a aparecer», critica Bravo.

El radiobiólogo Eduard Rodríguez Farré pone en entredicho el papel de las autoridades internacionales: «No olvidemos que el OIEA no es un organismo de protección, es de fomento del uso pacífico de la energía atómica». Este investigador del CSIC, presidente de Científicos por el Medio Ambiente, se atrevió a decir, el 15 de marzo, que Fukushima «es un Chernóbil a cámara lenta». Recibió innumerables críticas, lo mismo que le sucedió al comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, cuando habló de escenario «apocalíptico» en Japón.

Rodríguez Farré considera que estas semanas se han seguido los mismos pasos que tras todos los accidentes nucleares: «Primero se minimiza la importancia, y luego aparecen ingenieros y físicos a pontificar sobre el impacto en la salud de la radiación, cuando no es su campo de conocimiento», critica.

OLAFUR R. GRIMSSON, PRESIDENTE DE ISLANDIA

La gente no tiene que pagar por las locuras de los bancos

(Entrevista a Ólafur Ragnar Grímsson – Presidente de Islandia)

Persona es un viejo vocablo que significa máscara. Las distintas máscaras de este hombre alto y rotundo que es Ólafur Ragnar Grímsson (Isafjodur, 1943) no dejan indiferente a nadie: el presidente de Islandia despierta grandes adhesiones (lleva 15 años en el cargo), pero también el rechazo cerrado de una parte de los islandeses. Grímsson, que fue politólogo, líder socialista y hasta editor de periódicos, ha desempeñado un papel estelar durante la crisis. Pese a que se le suponía una figura decorativa, se ha negado dos veces a sancionar una ley que obliga a los islandeses a pagar a Reino Unido y Holanda por la quiebra de uno de sus bancos, en el denominado caso Icesave.

“Grímsson ha sido capital para evitar que Icesave sea una condena para al menos una generación de islandeses”, asegura el economista Jon Danielsson. Pero este es un lugar extremo, como sus gentes: Guderburg Bergsson, uno de los gigantes de la literatura islandesa, le atribuye “gran parte de la culpa” de la pesadilla de los últimos años por algunas de esas máscaras. “Grímsson ha cambiado varias veces de camisa, la ha perdido y ha conseguido otra que ha vuelto a perder por oportunista. Y enseguida consigue una más: sus años en la presidencia son el reflejo de una nación parecida a él, confusa y aislada”, ataca.

Grímsson recibe a EL PAÍS en su residencia, en una biblioteca luminosa -tal vez por los enormes ventanales, tal vez por los muchos libros de poesía que se agolpan en las baldas-, y antes de poner la grabadora a trabajar se interesa por España y Portugal, a cuyo primer ministro, José Sócrates, algunos tildan de “socialista neoliberal”. El presidente se arranca con una sentencia que repetirá un par de veces con ligeras variaciones durante la entrevista: “Europa no afronta solo una crisis económica: esta es una crisis política. Los Gobiernos no pueden seguir arrastrándose tras los mercados”.

No parece dispuesto a dar su brazo a torcer con Icesave. ¿No está asumiendo un rol que no le corresponde?

Hasta ahora no se había usado esa prerrogativa, pero vivimos tiempos de grandes desafíos. Lo fundamental es que Islandia es una democracia, no un sistema financiero, y que esta no es solamente una crisis económica: es una crisis política. Una de las razones por las que Islandia se está recuperando con rapidez es que el país está dándole una respuesta democrática formidable, no solo financiera. Los islandeses provocaron un cambio de Gobierno, activaron una investigación y van a cambiar la Constitución. Los referéndums se inscriben en esa onda. Las antiguas condiciones de pago eran muy injustas: las nuevas son mejores, pero si los islandeses van a tener que cargar con una deuda de sus bancos deben tener derecho a decidir.

Hace dos años el euro parecía un paraíso para divisas pequeñas como la corona. Ahora el viento ha cambiado y aun así el Gobierno quiere que Islandia entre en la UE. ¿Y usted?

Los recursos energéticos, la pesca, el turismo, todo eso ha sido clave para salir de la crisis; también la divisa lo ha sido. La fuerte depreciación es una paradoja: por un lado somos más pobres, pero por otro se eleva la competitividad de la industria.

Con el euro desaparecería esa ventaja.

Es evidente que la moneda ha sido parte de la solución y que Grecia e Irlanda no han tenido ese resorte. Pero la conveniencia o no del ingreso en la UE dependerá de la negociación. Hay una contradicción interesante: las encuestas muestran que una mayoría quiere que se siga negociando. Y una mayoría aún mayor está en contra de la entrada.

Islandia ha dejado caer a sus bancos y persigue a los banqueros. ¿Ve ahí un modelo islandés de salida de la crisis?

Tal vez no hubiera más opción que esa: los bancos eran tan grandes que no había forma de rescatarlos. Pero no importa si había o no había opciones: Islandia no acepta la idea de que la gente de la calle tenga que pagar toda la factura por las locuras de los bancos, como ha ocurrido con esas nacionalizaciones por la puerta de atrás en otros lugares. Vuelvo al argumento inicial: la solución a la crisis no es simplemente económica.

Se han establecido controles de capital, han subido los impuestos y el recorte en gastos sociales ha desatado el descontento popular. ¿Ese enfado va contra los bancos o contra los políticos?

Es difícil decirlo. Pese a los controles, el país sigue funcionando bien, y el impacto fiscal es innegable, pero era necesario y se está haciendo razonablemente bien. Las crisis son dolorosas.

¿Alguien va a ir a la cárcel?

No soy quien debe decirlo.

Hace años usted hablaba del “capitalismo vikingo”, de un grupo de jóvenes banqueros “listos para conquistar el mundo”. ¿Ha cambiado su punto de vista?

Tal vez todo sucedió demasiado rápido y no supimos ver los riesgos: tampoco supieron verlos las agencias de calificación ni las autoridades europeas. Hubo voces críticas; como otros muchos, no supe escucharlas. Pero hay que aprender de todo esto.

Entrevista realizada por Claudi Pérez – El País

Los islandeses son unos irresponsables

“Se eligió la peor opción. Debemos hacer todo para evitar un caos político y económico a consecuencia del resultado.” -Johanna Sigurdardottir, primera ministra de Islandia-

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Isaac Rosa,  en Público

Vamos a tener que tomar medidas más drásticas para hacer entrar en razón a los islandeses, que han vuelto a rechazar comerse las deudas de los bancos. Por ahora les amenazan con llevarlos a los tribunales, cerrarles la puerta de Europa y que Moody’s les rebaje el rating. Si aún así se resisten, habrá que mandar a la OTAN, porque otra cosa ya no se me ocurre para que actúen como ciudadanos responsables.

Es lo que pasa por dejar que la gente decida. Los de a pie somos por naturaleza irresponsables, porque a diferencia de la clase política no tenemos sentido de Estado. Por eso es mejor dejar las decisiones importantes en manos de los expertos o los gobernantes, siempre más responsables.

Algo parecido ha pasado en Eslovenia: el parlamento aprobó una reforma laboral, y la presión popular logró un referéndum. ¿Y qué creen que ha pasado? Pues que un 82% la ha rechazado. Y pronto votarán también la de pensiones.

¿Se imaginan que a los españoles nos consultasen sobre la reforma laboral, de pensiones o de las cajas? Por suerte somos un país serio, con una clase política responsable y con sentido de Estado, y leyes que dificultan convocar referéndums a tontas y a locas, porque lo más probable sería que nos equivocásemos y votásemos en contra de lo que los mayores, perdón, los dirigentes, saben qué es mejor para nosotros.

No sabemos si en Islandia habrá un tercer referéndum, o acabará decidiendo el parlamento. Ya pasó con la constitución europea: en cuanto la rechazaron en Francia y Holanda, se desechó la idea de ratificarla en referéndum, y el nuevo tratado lo aprobaron por vía parlamentaria todos los países salvo Irlanda, donde hubo que votar dos veces para que no se equivocasen los ciudadanos.

Quienes no tienen ya estos problemas son los portugueses. Ellos no votarán sus planes de ajuste, y aunque elijan a sus gobernantes, tampoco éstos decidirán la política económica, por si no son lo bastante responsables. Hoy reciben la visita del FMI, el BCE y la Comisión, gente seria donde las haya, y que les dirán qué es lo que más les conviene.

HACIA EL PODER CIUDADANO

Carlos Martínez – Presidente de ATTAC España

El poder ciudadano, es lo único que puede hacer cambiar la solución neoliberal a la crisis económica y social que vivimos y sufrimos. La terapia de shok que se nos está aplicando en la vieja Europa, en el estado español, así como por medio del alarmante Pacto del Euro, que se nos viene encima cual una losa, que entiendo solo puede ser parado o reconducido, si la ciudadanía toma conciencia de su poder.

La Unión Europea, gracias a su opaca gobernanza, está imponiendo cada vez más recortes sociales y privatizaciones de sectores y servicios públicos. Estamos viviendo un proceso de destrucción del estado, una especie de anarquismo derechista y ultra liberal de una virulencia nunca vista desde finales del siglo XIX.

Europa que actualmente solo puede ofrecer al mundo su estado social, está aplicándose con denuedo en destruirlo. Europa que se presenta como paradigma de la democracia en el mundo, es realidad una especie de gran empresa privada sometida al poder de los grandes consejos de administración de bancos y transnacionales. La Unión Europea, tiene un Parlamento sin competencias y un ejecutivo que es el legislativo a la vez. En Europa no existe una libertad de prensa real, pues todos los grandes medios son propiedad de empresas y bancos e informan o más bien desinforman según sus intereses.

El único reducto de libertad informativa que queda, la red, está cada vez más controlada y mediatizada.

Los gobiernos europeos empezando por el español, han encontrado la excusa perfecta, cuando se trata de imponer sus medidas más impopulares y es que la UE les obliga, cuando la realidad es que las decisiones las toman los gobiernos, todos ellos a través del Consejo Europeo y de un Colegio de Comisarios, que los mismos gobiernos nombran, mediante un reparto por Estados, que deja en evidencia aún más el deseo de zafarse de los gobiernos cuando éstos, los y las comisarías imponen sus medidas siempre restrictivas, siempre privatizadoras, siempre a favor de los poderosos.

Pretendemos dar lecciones al resto del mundo, cuando uno de los estados con una historia de la más rica del continente y cuna del humanismo occidental, lo gobierna un bufón multimillonario y fascistón. Cuando varios países europeos aún se rigen por los restos del medioevo, mediante monarquías hereditarias, conservadoras y que a pesar del bulo de que reinan pero no gobiernan participan en el control del mundo a través de estructuras opacas y antidemocráticas como el club Bildelberg.

Europa es el paradigma de la Dictadura de los Mercados. En el reino de España, el poder de la banca y de ciertos banqueros les lleva incluso a dictar la política y decir lo que es bueno o no para su España, pues de ellos es. El poder antidemocrático de la Banca en el Estado Español esta consolidado desde mediados del siglo XIX y gobierne quien gobierne, la oligarquía financiera española extiende sus tentáculos e influencia y soporta o no regimenes y gobiernos según sus intereses.

Solo un intento de ventilar este aire enrarecido de incienso, oro, plutocracia rentista y estiércol de cuadras reales, durante la II República Española, fue ahogado en sangre, años del hambre, pan y fútbol.

Pero el 14 de abril de 1931 nos dejó un legado de ideas laicas, democráticas e igualitarias que hay que rescatar. Un discurso tan inteligente como populista que todo el mundo entendía y hay que recuperar y sobre todo una convicción de ser ciudadanas y ciudadanos, no súbditos. Fue el momento de oro de la Soberanía Popular.

Así pues entiendo que para construir la alternativa social a la crisis que el nefasto capitalismo, versión casino neoliberal, que los ricos y poderosos nos han impuesto, es imprescindible construir la alternativa democrática y nos queda muy poco tiempo para ello.

Están surgiendo de forma espontánea llamamientos cívicos y populares. Hay mucha gente cabreada, buscando algo. La solución no es aupar a la derechona, ni hacer caso de los parafascistas y autoritarios de “Intereconomía” etc. etc. No, la solución es que las ciudadanas y los ciudadanos seamos conscientes de nuestro poder y reclamemos el fin de los recortes sociales; que la crisis la paguen los que la han generado y el fin de la dictadura de los mercados.

Nuestro país de países, ha sido maltratado por una destructiva burbuja inmobiliaria que generó un empleo falso y temporal, ahora destruido con la misma facilidad que se creó. Tan mal tratado como nuestras costas. Ahora los bancos y los financieros que causaron tanto maltrato ambiental, que provocaron tanta corrupción política y social, tratan no solo de seguir imponiendo su voluntad, sino que paguemos nosotros sus pérdidas de juego, su bancarrota de casino. Nos están robando la cartera, mientras miramos la tele o pensamos que aún vivimos en un mundo rico y feliz.

Toda esta situación solo la puede invertir la ciudadanía consciente de su poder y deseosa de vivir con sencillez y felicidad, con frugalidad y dignidad, con amor y tranquilidad, pero para ello, antes debemos dejar de ser súbditos y volver a ser ciudadanas y ciudadanos. Construir el Poder Ciudadano, ese es ahora en mi opinión el principal objetivo.

Fukushima: continúa la pesadilla

FRANCISCO CASTEJÓN  |  DOCTOR EN FÍSICAS E INVESTIGADOR DEL CIEMAT

El sufrimiento de la población japonesa se ve agravado por los nuevos sucesos de Fukushima-Daiichi. Al riesgo de fusión completa de los reactores 2 y 3, al peligro de descontrol de la reacción nuclear, a la nube radiactiva que afecta a miles de personas, hay que sumar ahora los vertidos de agua contaminada al océano. Se trata del vertido voluntario de unas 11.500 toneladas de agua radiactiva y del vertido accidental de agua altamente radiactiva que ha durado más de 48 horas, a razón de unos 7.000 litros a la hora, y que procede del reactor número 2.

El vertido voluntario procede del enfriamiento de los reactores y está contaminado sobre todo por radionucleidos ligeros como iodo, que emitirá radiactividad durante unos 160 días, y de cesio, que será radiotóxico durante unos 120 años.
El vertido de estas 11.500 toneladas se produce para habilitar espacio destinado a almacenar líquidos aún más radiactivos como el agua que se ha estado fugando del reactor número 2. La fuga accidental, mucho más grave, se intentó controlar mediante la inyección de hormigón, sin éxito, y posteriormente con la inyección de polímetros absorbentes, también sin éxito. Finalmente se ha conseguido frenar mediante un compuesto de silicato sódico. La contaminación radiactiva de este agua es gigantesca. No está clara su procedencia, pero todo indica que ha debido estar en contacto con el núcleo o con el combustible gastado. Es la única forma de entender los altos niveles de contaminación que lleva. Si este agua ha arrastrado consigo compuestos procedentes del combustible gastado, la radiactividad podría persistir durante miles de años.
El vertido de las 11.500 toneladas cabe achacarlo a la falta de previsión de la empresa Tepco, que refrigeró los reactores con agua de mar sin haber habilitado suficiente espacio para almacenarla. Este agua debería haber sido tratada como un residuo radiactivo y guardarla como tal. Pero la falta de espacio obligó a la evacuación.
Los vertidos accidental y voluntario de agua radiactiva constituyen dos hechos muy graves que introducen una nueva variable en el que ya es el segundo accidente nuclear más grave de todos los tiempos.
La contaminación afectará a los ecosistemas marinos y es muy difícil evaluar sus efectos puesto que no existen precedentes de este tipo de contaminación.
Pero es claro que las sustancias radiactivas tendrán gran impacto en los ecosistemas marinos hasta que el agua se diluya lo suficiente para que los niveles de radiactividad sean admisibles.
La extensión de la contaminación dependerá de la distribución de las corrientes en la zona y va a afectar a grandes extensiones del fondo marino, probablemente a cientos de kilómetros cuadrados. A esto hay que añadir el hecho de que los peces se desplazarán extendiendo la radiactividad mucho más allá de la zona del escape. También son escasos los estudios del efecto de la radiactividad sobre los seres vivos no humanos, en particular, sobre los peces y las algas. Pero sí se conoce la gran capacidad de mutar de los peces, por lo que es seguro que la fauna y flora marinas se verán gravemente afectadas. No sabemos la superficie de estas zonas contaminadas, pero es posible que se extienda a cientos de kilómetros. Los mecanismos de difusión de la contaminación en el mar son muy poco conocidos y dependen desde luego de las corrientes, pero también de los movimientos de la fauna marina. Pero además hay que tener en cuenta el efecto de la acumulación de la contaminación en las cadenas tróficas. El adagio de el pez grande se come al chico, debería leerse más bien como el pez grande se come muchos peces chicos, cada uno con su aportación radiactiva, de tal forma que los individuos que se sitúan en las posiciones más altas de las cadenas tróficas son los que más radiactividad acumulan. Y, no hay que olvidarlo, el eslabón final de esa cadena es el ser humano.
La contaminación del océano y de los bancos pesqueros de la zona introduce una nueva variable en el accidente de Fukushima. Se desconoce cual será el alcance y los efectos de estos vertidos, aunque parece claro que impedirá el consumo del pescado procedente de Japón de forma normal. La contaminación fuerza una veda de la pesca en la zona por tiempo indefinido. Aún cuando se detecte en el futuro que la radiactividad ha caído, será necesario controlar el pescado capturado en esos bancos para ver si es apto para el consumo.
La catástrofe es doble. Por un lado afecta a la economía pesquera japonesa y, por otro, inflinge un daño aún desconocido a los ecosistemas marinos. El accidente de Fukushima está mostrando riesgos nuevos de la energía nuclear. Las nube radiactiva de Chernobil se desplazó por buena parte del mundo, en parte debido a las corrientes de aire, pero también debido al vuelo de las aves migratorias contaminadas. En Fukushima se va a aprender, pagando un alto precio, cómo se difunde la radiactividad en el medio marino. Los efectos son verdaderamente catastróficos y superan los temores de no pocos expertos. El problema es que muchas centrales nucleares en el mundo están cerca de la costa y el episodio de contaminación marítima añade una afección nueva a los efectos de los accidentes nucleares.
El tsunami que causó el accidente de Fukushima era improbable, pero finalmente ocurrió. Está claro que la industria nuclear no puede preverlo todo y que los sucesos extremos, aunque improbables, causan unos efectos tan catastróficos que lo más sensato es prescindir de esta energía lo antes posible.

ISLANDIA SE NIEGA POR SEGUNDA VEZ A AYUDAR A LOS BANCOS


En un recuento inicial del referéndum celebrado ayer, habría triunfado por un 58% el «no» a la ‘Ley Icesav’ para indemnizar a los afectados por la quiebra del banco

EFE  para  PUBLICO

El presidente islandés Ólafur Ragnar Grímsson introduce su voto en la urna para el referéndum celebrado ayer en el país.
El presidente islandés Ólafur Ragnar Grímsson introduce su voto en la urna para el referéndum celebrado ayer en el país.
AFP/ Halldor Kolbeins

Los islandeses han vuelto a rechazar en referendo una ley para indemnizar a 300.000 ahorradores británicos y holandeses, afectados por la quiebra en 2008 del banco Icesav , según el recuento inicial de más de un cuarto de votos.

Después de que en las jornadas previas a la consulta la tendencia mayoritaria al «sí» se invirtiera, el primer escrutinio de la consulta, tras el cierre de los colegios electorales a las 22.00 GMT de ayer, ha apuntado a un triunfo del «no» con el 58 por ciento de los votos frente al 41 por ciento del «sí». De confirmar estas cifras, la victoria del «no» sería aún mayor de lo apuntada por los sondeos previos.

La primera ministra del país, la socialdemócrata Jóhanna Sigurdardóttir, ha afirmado en la televisión pública «Rúv» que estaba «decepcionada» por el previsible rechazo a la «Ley Icesave » para devolver a los ahorradores extranjeros una cantidad que roza los 5.000 millones de dólares (3.474 millones de euros).

La incertidumbre sobre el monto total a pagar por Islandia, con una población de apenas 320.000 habitantes, debido sobre todo a la inestabilidad de la corona islandesa, ha sido uno de los principales argumentos destacados por los opositores a la ley y que ha podido invertir la tendencia inicial.

El conflicto sobre las indemnizaciones a los ahorradores extranjeros del Icesave se dirimirá probablemente en los tribunales europeos, una vez que Gran Bretaña y Holanda anunciaron antes del segundo referendo que no habría nuevas negociaciones con Islandia.

Ahora, el triunfo del «no» deja en el aire el proceso de ingreso de Islandia en la UE , hasta que no se resuelva la disputa legal, y debilita la coalición de Gobierno entre socialdemócratas y «rojiverdes», en el poder desde las elecciones anticipadas de 2009.

Dos años, dos negativas

El referendo celebrado ayer fue convocado hace dos meses por el presidente islandés, Ólafur Ragnar Grímsson, quien echó mano de esa prerrogativa tras recibir una iniciativa popular que reclamaba la celebración de una consulta, firmada por más de una cuarta parte del censo electoral de esta isla situada en el Atlántico norte.

El presidente islandés ya había forzado una situación similar un año antes, cuando contra todo pronóstico rechazó firmar una anterior «ley Icesave» en diciembre de 2009, con el primer referendo, que se celebró en marzo de 2010 y se saldó con una rotunda victoria del «no», superior al 90 por ciento.

El resultado obligó a Islandia, Gran Bretaña y Holanda a negociar un nuevo acuerdo para el pago de las indemnizaciones que habían adelantado los gobiernos británico y holandés a sus nacionales tras la quiebra del banco, división de Internet del Landsbanki, el segundo banco del país entonces y que como los principales institutos crediticios de Islandia fue nacionalizado por el Gobierno tras la quiebra del sector bancario en octubre de 2008 .

El nuevo acuerdo, aprobado por una amplia mayoría en el Parlamento islandés en febrero pasado y que ha sido rechazado en las urnas, establecía rebajar los tipos de interés al 3,3 por ciento en su endeudamiento con el Reino Unido y al tres por ciento en el caso de Holanda, frente al 5,5 por ciento del primer acuerdo.

También se establecían salvaguardas para garantizar que las devoluciones no superen el 5 por ciento de los ingresos de Islandia y que el pago de intereses comience de inmediato, mientras que el del resto se haría a partir de 2016 y durante un máximo de 37 años.

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