¡Peligro! Acuerdo Transatlántico

Ignacio Ramonet – Consejo Científico de ATTAC España

ATCIDentro de dos meses, el 25 de mayo, los electores españoles elegirán a sus 54 diputados europeos. Es importante que, esta vez, a la hora de votar se sepa con claridad lo que está en juego. Hasta ahora, por razones históricas y psicológicas, la mayoría de los españoles –jubilosos de ser, por fin, “europeos”– no se molestaban en leer los programas y votaban a ciegas en las elecciones al Parlamento Europeo. La brutalidad de la crisis y las despiadadas políticas de austeridad exigidas por la Unión Europea (UE) les han obligado a abrir los ojos. Ahora saben que es principalmente en Bruselas donde se decide su destino.

Entre los temas que, en esta ocasión, habrá que seguir con mayor atención está el Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión (ATCI) (1). Este convenio se está negociando con la mayor discreción y sin ninguna transparencia democrática entre la Unión Europea y Estados Unidos (EEUU). Su objetivo es crear la mayor zona de libre comercio del planeta, con cerca de 800 millones de consumidores, y que representará casi la mitad del Producto Interior Bruto (PIB) mundial y un tercio del comercio global.

La UE es la principal economía del mundo: sus quinientos millones de habitantes disponen, en promedio, de unos ingresos anuales per cápita de 25.000 euros. Eso significa que la UE es el mayor mercado mundial y el principal importador de bienes manufacturados y de servicios, dispone del mayor volumen de inversión en el extranjero, y es el principal receptor planetario de inversiones extranjeras. La UE es también el primer inversor en EEUU, el segundo destino de las exportaciones de bienes estadounidenses y el mayor mercado para las exportaciones estadounidenses de servicios. La balanza comercial de bienes arroja, para la UE, un superávit de 76.300 millones de euros; y la de servicios, un déficit de 3.400 millones. La inversión directa de la UE en EEUU, y viceversa, ronda los 1,2 billones de euros. Sigue leyendo “¡Peligro! Acuerdo Transatlántico”

Guía para entender la crisis fiscal de EE. UU.

Publicado en "Entorno Inteligente"

La economía de Estados Unidos vuelve a jugar con fuego. Mañana jueves 17 de octubre el Tesoro norteamericano alcanza la cantidad máxima de deuda que puede emitir: 16,699 billones de dólares . A partir de entonces, necesita que el Congreso eleve dicho límite para poder realizar sus pagos. Para ello, los republicanos, que son mayoría en la Cámara de Representantes, piden a Obama que anuncie recortes que rebajen el déficit y alivien la deuda, que ya se acerca al 100% del PIB. El presidente ha afirmado en varias ocasiones que no está dispuesto a negociar bajo amenaza de “default” . Aún así, los representantes de ambas partes llevan acercando sus posiciones desde el pasado jueves y admitieron ayer progresos importantes, lo que deja intuir que la situación se desbloqueará a tiempo: el acuerdo está cerca. Si no es así, el Tesoro no podría pagar sus facturas, lo que tendría consecuencias negativas en los mercados internacionales y en la economía mundial.  

¿Qué es el techo de deuda? Es el límite legal de endeudamiento que tiene el Gobierno de EE.UU. para cumplir con sus obligaciones financieras. Es decir, la cantidad máxima que puede pedir prestada en los mercados. Esta capacidad está limitada por ley y es el Congreso quien tiene el poder de autorizar que se eleve dicho límite. Siempre que el presupuesto federal sea deficitario −es decir, que sus ingresos sean inferiores a sus gastos− el Gobierno tiene que afrontar el pago de esa diferencia con financiación a través de emisión de deuda. Este techo se refiere tanto a la deuda que el país debe a inversores externos como aquella a favor de sus propios organismos, como la Seguridad Social. EE.UU. alcanzó este límite el pasado 20 de mayo y desde entonces el Tesoro ha tomado una serie de “medidas extraordinarias” que, según su secretario Jack Lew , se acabarán el jueves 17 de octubre. Es la fecha clave, cuando dejará de poder pagar sus facturas. Sigue leyendo “Guía para entender la crisis fiscal de EE. UU.”

La CIA, el 11 de septiembre, Afganistán y el Asia Central

El inicio de la guerra del terror de Estados Unidos

por Peter Dale Scott

En ocasión de la puesta en venta de la edición francesa del libro «La máquina de guerra estadounidense», la más reciente investigación de Peter Dale Scott, la Red Voltaire publica un detallado estudio de este diplomático canadiense sobre los atentados del 11 de septiembre de 2001. Peter Dale Scott resalta en este trabaja una serie de elementos que revelan la actuación premeditada de una facción del complejo militaro-industrial estadounidense.

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«La fabricación de una serie de provocaciones destinadas a justificar una intervención militar es realizable y podría concretarse con ayuda de los recursos disponibles.»
Informe del J-5 de la Junta de Jefes de Estados Mayores Interarmas de los Estados Unidos (JCS), 1963 [1]. Sigue leyendo “La CIA, el 11 de septiembre, Afganistán y el Asia Central”

Obama, ¿a cuántos niños has matado hoy?

Obama, el guerrero de los aviones teledirigidos

Dave Lindorff en Counterpunch
Personalmente, me pareció que el discurso inaugural del Presidente en su segunda y última investidura como tal, no sólo fue insípido, también indecente, alcanzando su punto más repugnante hacia el final, cuando dijo lo siguiente: “Nosotros, el pueblo, todavía creemos que la seguridad y la paz duraderas no necesitan de una guerra perpetua… Mostraremos el valor suficiente para intentar resolver de forma pacífica nuestras diferencias con otras naciones, no porque seamos ingenuos acerca de los peligros a los que nos enfrentamos sino porque el compromiso, mantenido de forma duradera, puede acabar con la sospecha y el temor…  Y debemos ser fuente de esperanza para los pobres, los enfermos, los marginados, las víctimas de los prejuicios, no por mera caridad sino porque en nuestra época la paz necesita que sigan constantemente avanzando los principios que nuestro común credo describe: tolerancia y oportunidad; dignidad humana y justicia”. Dron USA
Mientras así hablaba, las fábricas estadounidenses estaban produciendo, según las condiciones estipuladas en los contratos del Pentágono, flotas de aviones teledirigidos que a diario hacen llover sus explosivos sobre hombres, mujeres y niños inocentes en países con los que ni siquiera EEUU está en guerra.
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¿Qué significará el reconocimiento de Palestina?

En 5 claves:

Publicado por Alberto Sicilia en su blog "Principia Marsupia"

Territorio perdido por Palestina desde 1946 (Crédito de la fotografía: The People Voice Organization).

Ayer Palestina fue reconocida como “estado observador” de la la ONU. ¿Qué significa esto? ¿Qué consecuencias podría tener?

1.- ¿Cuál es la diferencia entre un “estado observador” y un “estado miembro” de la ONU?

Un estado observador, a diferencia de un estado miembro, no tiene derecho a voto en la Asamblea General ni tampoco puede presentar candidatos para ocupar cargos en la ONU.

Pero Palestina sí podrá adherirse a las convenciones internacionales e integrarse en las agencias de la ONU (Organización Internacional del Trabajo, Organización Mundial de la Salud, Organización Mundial de la Agricultura y la Alimentación, etc.)

Hasta ayer, el Vaticano era el único “estado observador” en Naciones Unidas.

2.- ¿Por qué Palestina no ha sido reconocida como “estado miembro”?

Para que un país sea reconocido como “estado miembro”, necesita lograr la aprobación del Consejo de Seguridad. En Septiembre de 2011, Palestina presentó su solicitud para convertirse en estado miembro, pero tuvo que retirarla porque EEUU amenazó con un veto en el Consejo de Seguridad.

Sin embargo, para ser reconocido como “estado observador” basta con ganar una votación por mayoría simple en la Asamblea General, donde cada país cuenta con un voto y no existe el derecho a veto.

3.- ¿Cuál era el objetivo de los palestinos con el reconocimiento?

El primer objetivo era demostrar a Israel y a EEUU el apoyo que existe hacia Palestina a nivel internacional. Como podéis ver en el siguiente mapa, lo lograron con creces. En verde están representados los países que votaron a favor de la incorporación y en rojo quienes votaron en contra.

Fotografía: Avaaz Organization

Paises que han votado en contra (en rojo): Estados Unidos, Israel, Canadá, República Checa, Panamá, Palau, Micronesia, Nauru y las islas Marshall.

El segundo gran objetivo es la posibilidad de recurrir ante la Corte Penal Internacional los posibles crímenes de guerra cometidos por Israel desde 2002. En 2009, la Autoridad Palestina intentó que la Corte Penal Internacional investigase los crímenes israelíes durante la operación “Plomo Fundido”, pero la Corte se declaró no-competente porque Palestina no estaba inscrita en la ONU.

4.- ¿Qué represalias pueden tomar Israel y EEUU?

EEUU ha amenazado con retirar toda la financiación a las agencias de la ONU que acepten a Palestina como miembro. En 2009, la UNESCO fue la primera organización que reconoció a Palestina y EEUU dejó de pagar su parte. Además, EEUU es también uno de los principales donantes a la Autoridad Palestina.

Más grave aún podría ser la respuesta israelí. Israel recauda los impuestos en Cisjordanía, que luego transfiere a la Autoridad Palestina. Y ya ha amenazado con congelar estas transferencias si los palestinos se atrevían a llevar el voto a la ONU.

5.- Este voto, ¿cambiará algo la situación en el terreno?

A corto plazo, desgraciadamente, lo más probable es que no cambie nada.

Durante las últimas décadas, las colonias israelíes en el territorio de Cisjordania han crecido exponencialmente. Según cifras de 2010, ya hay 327.000 israelíes que viven en 121 asentamientos situados en un territorio que es considerado como palestino por todos los países del mundo (EEUU incluído).

El problema de estas colonias es que también incluyen carreteras por las que sólo pueden circular los israelíes y que convierten las zonas donde habitan los palestinos en islotes desconectados.

IMPORTANTE: Pinchad en este enlace para ver un mapa detallado del terreno ilegalmente colonizado por Israel en Cisjordania (compilado por la ONG Peace Now).

Más temprano que tarde, de nuevo abrirán las grandes alamedas

“SEPAN USTEDES QUE MUCHO MÁS TEMPRANO QUE TARDE, DE NUEVO ABRIRAN LAS GRANDES ALAMEDAS POR DONDE PASE EL HOMBRE LIBRE PARA CONSTRUIR UNA SOCIEDAD MEJOR”

Salvador Allende, uno de los políticos más dignos y decentes de todo el siglo XX, aplastado como todo Chile por enemigos de la humanidad hace hoy 39 años. Sus últimas palabras siguen siendo de plena actualidad. Son en sí mismas un canto a las luchas de nuestros días en todo el mundo.

El 11 de septiembre de 1973 el Ejército Chileno aplastaba con fuerza criminal la experiencia socialista del gobierno de la Unidad Popular encabezado por el presidente Salvador Allende, lo que implicó su muerte y la de miles de chilenos.

En principio el golpe estaba planificado para el 15 ó 16 de septiembre con el fin de camuflar su preparación con la movilización de tropas de la tradicional parada militar del 19 de septiembre, aunque después se anticipó para el día 11. El motivo de este adelanto fué evitar que Allende lanzara la convocatoria de un plebiscito previsto para ese día y el golpe tenía que ser rápido y cruento desde el inicio cumpliendo fielmente la teoría de “La Doctrina del Shock” de Naomi Klein. Había que bombardear la Moneda si no se rendían antes.

Tras muchos meses de bloqueo económico por parte de EE.UU. con la congelación de las ventas del cobre en el exterior, la orden del golpe fue coordinada por Richard M. Nixon, bajo la dirección de Henry Kissinger.

La preparación del golpe de estado en Chile y demás países latinoamericanos fue impartida desde la Escuela de las Américas instituida en 1946 con sede en Fort-Amador y transferida luego a Fort-Gullik en 1949 en la zona del Canal de Panamá y desde 1963 bajo el mando del comando Sur del Ejército de los Estados Unidos.

Todo ello constituyó uno de los episodios más infames de la política exterior de EE. UU. y abrió una etapa de terror mediante los asesinatos y torturas en masa en Chile que sirvió posteriormente de, por un lado, laboratorio político mediante el aplastamiento de las opciones de izquierda en otros estados latinoamericanos y por otro de laboratorio económico mediante la implantación de las teorías económicas de la escuela de Chicago, cuyo máximo exponente Milton Friedman (acérrimo enemigo del keynesianismo) guió la experiencia hacia el neoliberalismo a través de una economía no regulada, de riguroso equilibrio fiscal (limitar el gasto público y la burocracia), y el funcionamiento libre del mercado. Experiencia que, como es de todos conocido, nos ha llevado a la actual crisis que vivimos al extender la desregulación de los mercados financieros.

OBAMA y su política para ORIENTE MEDIO tras cuatro años: ¿Más de lo mismo o peor?

Nagham Salman
Tras la prevista victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2008, el mundo se emocionó con el nuevo presidente estadounidense. Era el primer inquilino afroamericano de la Casa Blanca, de amplia sonrisa y mirada sincera. Gesto amable y movimientos sinuosos que denotaban harmonía y paz interior. Y un discurso apaciguador, casi profético.
Durante los ocho años de discordia sembrada alrededor del globo por su predecesor George W. Bush, a quien le tocó hacer el trabajo sucio del Imperio tras los auto-atentados del 11-S con el fin de consolidar su hegemonía mundial, sirviéndose de una nueva cruzada imperialista, nos acostumbramos a un lenguaje rudo más propio de los western de Hollywood que de un presidente americano. Expresiones como “We want him, dead or alive”, “War against terrorism” y “Mission accomplished” ya han pasado a los anales de la historia. Abraham Lincoln y George Washington debieron revolverse en sus tumbas.
La CIA tenía muy claro que había que limpiar la imagen del país. Obama era la antítesis de Bush y la persona más apropiada para tan ardua tarea. Hijo y nieto de agentes de la CIA, ya desde las primarias del partido demócrata, su “Yes, we can”, repetido hasta la saciedad como si de mantra se tratara, había seducido a más de medio mundo y había creado grandes expectativas de paz. Muchos fuimos los que pensamos que una nueva etapa podía vislumbrarse en el horizonte y que el Derecho Internacional sustituiría a la ley del más fuerte.
El discurso que pronunció Barack Obama en el Cairo en junio de 2009, donde tuvo como anfitrión al ahora defenestrado presidente egipcio Hosny Mubarak, fue una gran puesta en escena donde la maquinaria propagandística norteamericana mostraba a la Comunidad Internacional cómo el Imperio se reconciliaba con sus oprimidos.
En dicho discurso, en que citó algunos de los versículos del Sagrado Corán, Barack Obama recibió 37 minutos de aplausos del público y remarcó los cinco objetivos en los que se iba a basar su política exterior:
  •  Reiniciar las negociaciones de paz entre los palestinos y los israelíes.
  •  Mejorar las relaciones árabe-estadounidenses después de la guerra de Irak.
  •  Conseguir la estabilidad en Irak antes de retirar las fuerzas militares.
  •  Retirar las fuerzas de Afganistán.
  •  Negociaciones con Irán respecto a su programa nuclear.

Lamentablemente, el tiempo ha demostrado que los que manifestaron escepticismo respecto a la bondad de sus palabras tenían razón y que su discurso fue solo una declaración de buenas intenciones que en ningún caso se han cumplido.

En primer lugar, y por lo que respecta al conflicto palestino-israelí, las negociaciones siguen estancadas como hace cuatro años. El pueblo palestino sigue oprimido y los medios de masas occidentales han ignorado deliberadamente toda información al respecto. Para agravar más la situación, el Gobierno de Nettanyahu se ha mostrado más intransigente que el de Ariel Sharon respecto a la cuestión del retorno a las fronteras de 1967. Por si fuera poco, el Gobierno israelí ha boicoteado constantemente el proyecto de creación de un Estado Palestino en la misma ONU. Sin duda, malas perspectivas respecto al proceso de paz.

Por lo que respecta a Afganistán, después de más de 10 años de ocupación y la muerte de decenas de miles de personas, entre ellas más de 2.000 soldados estadounidenses, la mayor parte del país sigue dominada por los talibanes y el país sigue sumido en el caos, exceptuando Kabul y las bases militares de la OTAN, plazas fuertemente defendidas por una extraña mezcla de soldados principalmente anglosajones, soldados afganos entrenados y pagados por la OTAN y mercenarios de diversa procedencia. El objetivo: tener bases cerca de Rusia y China, además de acceso a los recursos naturales de Asia Central.


Bases militares de la OTAN en Afganistán

 Bases militares de la OTAN en Afganistán El caso de Irak es quizás el más sangriento de todos. Después de un período de intoxicación mediática similar a la que sufren Siria e Irán en estos momentos, la opinión pública occidental creyó que Saddam Hussein poseía un gran arsenal de armas químicas a punto de ser utilizadas. Dos años más tarde se demostró que la CIA había fabricado pruebas falsas.

Desde la invasión de Irak en 2003, se cuentan por más de 1 millón de personas las muertas, entre ellos más de 5.000 soldados estadounidenses y más de 4 millones de personas desplazadas o refugiadas. El país antaño baasista y laico se haya sumido desde hace años en un conflicto interconfesional no declarado en que las milicias de Al Qaeda campan a sus anchas. Mientras tanto, mercenarios con sueldos de ejecutivo y soldados estadounidenses custodian los pozos petrolíferos y protegen al Gobierno títere de Al Maliki.

La ‘Primavera Árabe’ ha sido el episodio que ha desenmascarado definitivamente a Barack Obama y a la expansión neocolonialista que se oculta bajo su discurso aparentemente inofensivo. Después de casi dos años de otoño, el balance no es nada positivo en ninguno de los países donde triunfaron las “revoluciones democráticas”, que han resultado ser islamistas. Y aún queda el invierno.

El caso más hipócrita de esta primavera de discordia e intereses ocultos ha sido con diferencia el de Libia, donde a consecuencia de los “bombardeos humanitarios” de la OTAN sobre diferentes ciudades, se estima que murieron más de 100.000 civiles. Ningún medio de comunicación occidental ha informado al respecto todavía y el país sigue sumido en el caos y con sus pozos petrolíferos a buen recaudo.

Lo más preocupante al día de hoy es que la última declaración de Obama fue la amenaza de intervención militar en Siria en caso de que “el régimen sirio utilice armas químicas contra su propia población”. Esto puede recordar a las semanas previas a la invasión de Irak.

Pero más inquietantes son las declaraciones coincidentes de ambos candidatos respecto a Siria e Irán en la campaña electoral a las presidenciales estadounidenses de noviembre, como si ambos candidatos fueran conscientes que la decisión en política exterior ya está tomada. Suenan tambores de guerra para después de las elecciones; independientemente de quien sea el ganador, Siria e Irán son los dos países del ‘Eje del Mal’ que quedan por caer. Quizás podamos hallar las claves en un perturbador discurso que pronunció el presidente en fecha y lugar que no he podido averiguar:

A lo que Bush llamó “guerra contra el terror”, Obama lo llama “promoción de la democracia y los derechos humanos”. Obama, al igual que lo fuera Osama, es una creación de la inteligencia estadounidense al servicio del neoimperialismo anglosajón.

….Hace unos minutos acabo de leer en un reconocido medio de comunicación español que cada año se suicidan en Estados Unidos más de 6.500 excombatientes que han enloquecido en el frente. Me pregunto cuál debe ser la causa de ese trastorno mental a gran escala y me imagino que debe ser consecuencia de una situación traumática insuperable. Supongo que no hay que ser psicólogo para deducir que esta epidemia de suicidios se debe en gran parte al insoportable remordimiento de conciencia que algunos soldados tienen por los crímenes contra la humanidad que han sido obligados a cometer en Irak y Afganistán.

..Y por desgracia, se seguirán cometiendo

Nagham Salman es jefa de proyectos europeos de investigación y analista política especialista en asuntos de Medio Oriente.Texto completo en: http://actualidad.rt.com/expertos/nagham_salman/view/53103-obama-politica-oriente-medio-cuatro-anos-o-peor

50 años de una indecencia

Se cumple ahora medio siglo del bloqueo que Estados Unidos ejerce contra Cuba

Un coche pasa en La Habana junto a un cartel que recuerda que el 70% de cubanos ha nacido bajo el bloqueo. -

Las denuncias de La Habana no logran acabar con un castigo colectivo que lastra la lucha por la prosperidad y el futuro de los habitantes de Cuba.

El largo y sostenido bloqueo estadounidense es, de hecho, el principal obstáculo para el desarrollo de la isla. En realidad, esta medida, impuesta el 7 de febrero de 1962 a Cuba por el presidente norteamericano John F. Kennedy, no sólo persiste sino que, ha intensificado su “persecución y su cerco”.

Desmintiendo las promesas de Barack Obama, los hechos demuestran que las supuestas medidas para suavizar el bloqueo son superficiales y no cambian el aislamiento al que se somete a la isla. Es más, La Habana considera que el embargo se ha recrudecido sobre todo en su carácter extraterritorial, debido a la “persecución” de las transacciones financieras de Cuba en cualquier lugar del mundo. Las medidas decretadas por Obama para flexibilizar las restricciones sobre las remesas y los viajes a la isla se consideran pasos positivos, pero muy insuficientes tras 50 años de embargo.

Cuba continúa sin poder importar y exportar a Estados Unidos, sin poder utilizar el dólar norteamericano en sus transacciones, y sin poder acceder a los principales mecanismos internacionales para créditos y fondos, en tanto se mantiene la prohibición para que los norteamericanos viajen a la isla. De hecho, una portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Victoria Nuland, confirmó el pasado lunes en Washington, que la política de su país hacia Cuba “permanece igual”.

El medio siglo de este embargo se cumple en un momento marcado por las reformas que impulsa el presidente Raúl Castro. Medidas dirigidas a reactivar la economía sin renunciar al socialismo y que suponen una apertura a la iniciativa económica popular y privada.

Además de promover reformas, Raúl Castro se ha mostrado proclive a dialogar con EEUU, pero en términos de igualdad y sin condiciones.

“Anclado en el pasado”

“Al mismo tiempo que actualizamos nuestro socialismo cambiando todo lo que debe ser cambiado, el Gobierno de los Estados Unidos sigue anclado en el pasado”, precisó el presidente cubano el pasado diciembre ante la Asamblea Nacional.

Dentro y fuera de la isla, el bloqueo estadounidense acumula críticas y muchos observadores lo consideran una política fallida, que ha perjudicado principalmente a los cubanos. Sectores vitales como la sanidad y la alimentación son los más perjudicados por el embargo norteamericano.

Es el Congreso estadounidense el que tiene la facultad de derogar el bloqueo, reforzado en 1996 con la Ley Helms-Burton, pero el Gobierno de Obama condiciona su apoyo a la eliminación de esa medida a que el Gobierno del presidente Castro acometa “cambios” que, a su juicio, todavía no se han dado.

Sin embargo, para la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), una organización no gubernamental de derechos humanos, Cuba “sí está cambiando” y experimentando “profundas transformaciones económicas y políticas” a las que EEUU no puede permanecer ajeno.

“El embargo es una reliquia, un remanente de la Guerra Fría”, sostuvo en un comunicado el director de programas de WOLA, Geoff Thale, quien añadió que se trata de una medida “sin actualizar que sólo perjudica al pueblo cubano, a sus familias en Estados Unidos y a los intereses estadounidenses”.

Thale recordó las reformas impulsadas por Raúl Castro y criticó luego que “los defensores del embargo se empeñen en defender una política obsoleta”.

El director de programas de WOLA recalcó que EEUU “no va a retirar el bloqueo de la noche a la mañana”, pero también subrayó que los políticos “sensatos” deben trabajar en favor del diálogo entre Cuba y Estados Unidos. Una vía que considera ineludible para poner punto final a 50 años de embargo.

20 Resoluciones de la ONU contra esta delictiva acción

Las países participantes en la 66 Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), rechazaron a finales de esta pasado año, de manera contundente y por vigésima vez, el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos (EEUU) a Cuba.

La comunidad internacional condenó casi de manera unánime al asedio de Washington contra el Gobierno de La Habana y registró una votación de 186 votos a favor, 2 votos en contra y 3 abstenciones.

El informe sobre el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba presentado en el pleno de la ONU el pasado 14 de septiembre, revela que el daño económico causado a la isla asciende a 975 mil millones de dólares hasta 2010, lo que constituye el obstáculo principal para el desarrollo de la isla caribeña.


Fuentes: "Público", "América Economía"

¿Practica EE. UU. terrorismo de estado?

“Diez razones por las que Estados Unidos ya no es la tierra de la libertad”

Interesante artículo, publicado recientemente en The Washington Post y escrito por el jurista estadounidense Jonathan Turley. El texto incide en una idea ya expresada por “Quilombo” desde sus inicios, a saber, que constituye una estafa intelectual proponer a los gobiernos “occidentales” -o asimilados- como modelo de referencia indiscutible en materia de derechos humanos. Una percepción distorsionada que incide en el tratamiento dado por las propias organizaciones no gubernamentales en sus informes. Aquí Turley realiza un ejercicio de derecho comparado con respecto a países que habitualmente son objeto de críticas. Puede que sea discutible que elija como punto de partida el 11 de septiembre de 2001, pero las conclusiones son igualmente demoledoras.
 
* * *

“Cada año, el Departamento de Estado publica informes sobre los derechos individuales en otros países, controlando la adopción de leyes y regulaciones restrictivas por todo el mundo. A Irán, por ejemplo, se le ha criticado por negar juicios justos y públicos y por limitar la privacidad, mientras que a Rusia se le llama la atención por minar el derecho al debido proceso. Otros países han sido condenados por el uso de pruebas secretas y la tortura.

Incluso cuando emitimos juicios sobre países que consideramos que no son libres, los estadounidenses confían en que cualquier definición de lo que es una nación libre debe incluir a la suya: la tierra de la libertad. Sin embargo, las leyes y prácticas de esta tierra deberían sacudir esa confianza. En la década que siguió al 11 de septiembre de 2011, este país ha reducido de manera exhaustiva las libertades civiles en nombre de un expansivo estado de seguridad. El ejemplo más reciente de esto fue la Ley de Autorización de la Defensa Nacional, firmada el pasado 31 de diciembre, que permite la detención indefinida de ciudadanos. ¿Hasta qué punto la reducción de derechos individuales en nuestro país cambia cómo nos definimos a nosotros mismos?

Mientras cada nueva competencia nacional que Washington promulga en materia de seguridad provoca controversia en el momento de su aprobación, con frecuencia se discuten de manera aislada. Conforman un mosaico de poderes bajo los cuales nuestro país podría ser considerado, al menos en parte, como autoritario. Los estadounidenses proclaman a menudo que nuestra nación es un símbolo de libertad para el mundo, mientras desprecian a naciones como Cuba y China como categóricamente no libres. Sin embargo, objetivamente, puede que tengamos solo parte de razón. Esos países carecen de derechos individuales básicos como el debido proceso, situándoles fuera de cualquier definición razonable de “libre”, pero los Estados Unidos ahora tienen mucho más en común con tales regímenes que lo que a cualquiera le gustaría poder admitir.

Estos países también tienen constituciones que pretenden garantizar libertades y derechos. Pero sus gobiernos tienen una amplia discreción a la hora de denegar esos derechos y los ciudadanos tienen pocas vías reales para desafiarla; precisamente el problema con las nuevas leyes en este país.

La lista de poderes que ha adquirido el gobierno estadounidense desde el 11S nos sitúa en una compañía bastante incómoda.

Asesinato de ciudadanos estadounidenses

Como antes hiciera el Presidente George W. Bush, el Presidente Obama ha proclamado el derecho de ordenar el asesinato de cualquier ciudadano considerado como terrorista o cómplice de terrorismo. El año pasado aprobó el asesinato del ciudadano estadounidense Anwar al-Awlaqi y de otro ciudadano bajo las supuestas atribuciones inherentes a su autoridad. El mes pasado, funcionarios de la administración reafirmaron este poder, declarando que el presidente puede ordenar el asesinato de cualquier ciudadano que considere aliado con los terroristas (naciones como Nigeria, Irán y Siria suelen ser criticados por los asesinatos extrajudiciales de los enemigos del Estado).

Detención indefinida

De acuerdo con las leyes que se firmaron en diciembre, los sospechosos de terrorismo deberán pasar a custodia militar; el presidente tiene también la autoridad de detener indefinidamente ciudadanos acusados de terrorismo. Mientras que el senador Carl Levin insistió en que la propuesta seguía la legislación vigente “cualquiera que sea ésta”, el Senado rechazó específicamente una enmienda que hubiera eximido de aquélla a los ciudadanos [estadounidenses] y la administración se ha opuesto a los esfuerzos por desafiar tal autoridad ante los tribunales federales. La administración continúa reclamando el derecho de eliminar las protecciones legales de los ciudadanos sobre la base exclusiva de su discrecionalidad (China codificó recientemente una ley de detención más limitada para sus propios ciudadanos, mientras países como Camboya han sido señalados por los EE UU por su “detención prolongada”).

Justicia arbitraria

El presidente ahora decide si una persona puede ser procesada en tribunales federales o en un tribunal militar, un sistema que ha sido ridiculizado en todo el mundo por faltar a las protecciones más básicas de un proceso justo. Bush reclamó esta autoridad en 2001, y Obama ha continuado con esta práctica (Egipto y China han sido denunciados por mantener sistemas judiciales militares separados para determinados acusados, incluyendo civiles).

Investigaciones sin orden judicial

Hoy el presidente puede ordenar una vigilancia sin órdenes judiciales, incluyendo una nueva capacidad para obligar a las compañías y organizaciones a pasar información sobre las finanzas, comunicaciones y asociaciones de los ciudadanos. Bush adquirió este amplio poder con la Patriot Act en 2001, y en 2011 Obama lo extendió aún más, incluyendo la investigación de cualquier cosa, desde documentos empresariales a los archivos de las bibliotecas. El gobierno puede usar “cartas de seguridad nacional” para pedir, sin basarse en pruebas suficientes, que las organizaciones pasen información sobre los ciudadanos y ordenarles que no lo revelen a la parte afectada (Arabia Saudí y Paquistán operan bajo leyes que permiten al gobierno comprometerse en una vigilancia generalizada y discrecional).

Pruebas secretas

Actualmente el gobierno hace uso, de manera rutinaria, de pruebas secretas para detener individuos y emplea pruebas secretas en los tribunales federales y militares. También obliga que se desestimen demandas contra el gobierno de los Estados Unidos, simplemente rellenando declaraciones en las que se afirman que los casos harían que el gobierno revele información clasificada que podría dañar la seguridad nacional; un reclamo que se expresa en diversas demandas judiciales sobre privacidad y que ha sido ampliamente aceptado por los jueces federales sin que se cuestionen nada. Incluso las opiniones legales que se citan como base para las acciones del gobierno durante las administraciones Bush y Obama han sido clasificadas como secretas. Esto permite al gobierno invocar argumentos legales secretos para apoyar procesos secretos usando pruebas secretas. Además, algunos casos nunca llegan a los tribunales. Los tribunales federales suelen denegar demandas constitucionales a políticas y programas a partir de una definición estrecha de la capacidad para entablar acciones judiciales.

Crímenes de guerra

El mundo clamó para que se procesara a los responsables de torturas (waterboarding) de sospechosos de terrorismo durante la administración Bush, pero la administración Obama dijo en 2009 que no permitiría que los empleados de la CIA fueran investigados o perseguidos por tales acciones. Lo cual no solo vació de contenido las obligaciones previstas en los tratados internacionales sino los principios de Nuremberg de derecho internacional. Cuando los tribunales de países como España decidieron investigar a funcionarios de la administración Bush por crímenes de guerra, la administración Obama pidió a las autoridades de otros países que no permitieran que tales casos avancen, a pesar del hecho de que Estados Unidos hacía tiempo que había solicitado la misma autoridad con respecto a supuestos criminales de guerra de otros países (varios países han resistido investigaciones sobre funcionarios acusados de crímenes de guerra y tortura. Algunos, como Serbia y Chile, finalmente aceptaron cumplir con el derecho internacional; los países que han rechazado investigaciones independientes incluyen a Irán, Siria y China).

Tribunales secretos

El gobierno incrementó el uso de la secreta Corte de Vigilancia del Espionaje Exterior, que ha expandido sus órdenes judiciales secretas para incluir a individuos que se considera que están instigando o asistiendo a organizaciones o gobiernos extranjeros hostiles. En 2011, Obama renovó estos poderes, e incluso permitió las investigaciones secretas de individuos que no son parte de un grupo terrorista identificable. La administración reivindicó el derecho de ignorar los límites parlamentarios de dicha vigilancia (Pakistán sitúa el espionaje por la seguridad nacional bajo los poderes sin freno del ejército o de los servicios de inteligencia).

Inmunidad para la revisión judicial

Al igual que la administración Bush, la administración Obama ha presionado a favor de la inmunidad de las compañías que participan en la vigilancia de ciudadanos sin orden judicial, bloqueando la capacidad de los ciudadanos para oponerse a la violación de su privacidad (del mismo modo, China ha mantenido los reclamos de una amplia inmunidad tanto dentro como fuera del país y bloquea de manera rutinaria demandas contra las compañías privadas).

Vigilancia continua de los ciudadanos

La administración Obama ha defendido con éxito su reclamo de que puede usar dispositivos GPS para vigilar cada movimiento de ciudadanos específicos sin garantía de ninguna orden o supervisión judicial. Ahora está defendiendo este poder ante el Tribunal Supremo *, un poder descrito por el magistrado Anthony Kennedy como “orwelliano” (Arabia Saudí ha instalado sistemas públicos masivos de vigilancia, mientras Cuba es conocida por el control activo de determinados ciudadanos).

Entregas extraordinarias

El gobierno dispone ahora de la capacidad para transferir tanto ciudadanos estadounidenses como no ciudadanos a otro país mediante un sistema conocido como “entregas extraordinarias” [extraordinary renditions], denunciado por usar otros países como Siria, Arabia Saudí, Egipto y Pakistán para torturar sospechosos. La administración Obama dice que no continúan los abusos de esta práctica de la era Bush, pero insiste en que se le conceda un derecho ilimitado para ordenar dichas transferencias, incluyendo la posible transferencia de ciudadanos estadounidenses.

Estas nuevas leyes llegan con una infusión de dinero en un sistema expandido de seguridad a nivel estatal y federal, incluyendo más cámaras de vigilancia pública, decenas de miles de empleados de seguridad y una expansión masiva de la burocracia dedicada a la lucha antiterrorista.

Algunos políticos se desentienden y dicen que estos mayores poderes solo son una respuesta a los tiempos en que vivimos. Así, el senador republicano Lindsey Graham pudo declarar la pasada primavera en una entrevista, sin objeción alguna, que “la libertad de expresión es una gran idea, pero estamos en guerra.” Por supuesto, el terrorismo nunca se “rendirá” y terminará esta peculiar “guerra”.

Otros políticos racionalizan que, mientras tales poderes pueden existir, lo realmente importante es cómo se usan en la realidad. Esta es una respuesta común de los progresistas [liberals] que no pueden criticar a Obama como lo hicieron con Bush. El senador demócrata Carl Levin, por ejemplo, ha insistido que el Congreso no está tomando ninguna decisión sobre la detención indefinida: “Que es una decisión que dejamos donde pertenece, al ejecutivo”.

Y en la declaración que adjuntó a la firma de la Ley de Autorización de la Defensa Nacional, Obama dijo que no pretende usar los últimos poderes para encarcelar ciudadanos indefinidamente. Sin embargo, aceptaba tales poderes como si fuera un autócrata muy a su pesar.

Una nación autoritaria se define no solo por el uso de poderes autoritarios, sino por la capacidad de usarlos. Si un presidente puede arrebatarte tu libertad o tu vida con su exclusiva autoridad, todos los derechos acaban siendo poco más que una concesión discrecional sujetas a la voluntad del ejecutivo.

Los padres de la Constitución vivieron bajo un régimen autocrático y entendieron este peligro mejor que nosotros. James Madison es conocido por advertir que necesitábamos un sistema que no dependiera en las buenas intenciones o motivaciones de nuestros gobernantes: “si los hombres fueran ángeles, ningún gobierno sería necesario.

Benjamin Franklin fue más directo. En 1787, una tal señorita Powel se enfrentó a Franklin tras la firma de la Constitución y le preguntó: “bueno, doctor, qué tenemos, ¿una república o una monarquía?”. Su respuesta fue un poco escalofriante: “una república, señora, si puede mantenerla.

Desde el 11 de septiembre de 2011, hemos creado justamente el tipo de gobierno que los padres fundadores temían: un gobierno con amplios poderes, en gran parte sin control, con la esperanza de que sean usados de manera sabia.

La disposición que prevé la detención indefinida en la ley de autorización de defensa pareció, a ojos de muchos progresistas, una traición de Obama. Mientras el presidente había prometido vetar la ley por este motivo, Levin, promotor del proyecto de ley, desveló en el pleno del Senado que en realidad había sido la Casa Blanca la que aprobó la supresión de cualquier excepción para la detención indefinida de ciudadanos.

Para los estadounidenses, la deshonestidad de los políticos no supone una novedad. La cuestión real es si nos estamos mintiendo a nosotros mismos cuando llamamos a este país la tierra de la libertad.”

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* N. del T.: El Tribunal Supremo acaba de dictaminar que la policía debe solicitar una orden judicial para aplicar estos dispositivos.

Traducido por Samuel

Fuente:http://www.javierortiz.net/voz/samuel/10-razones-por-las-que-estados-unidos-ya-no-es-la-tierra-de-la-libertad

Contra la SOPA

Después de tantos años críticando desde EE. UU. a China y otros paises totalitarios por el control y censura de internet hacia sus ciudadanos, ahora pretenden hacer lo mismo.

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El 24 de enero se vota el supuesto proyecto de ley antipiratería SOPA “Stop Online Piracy Act” (acta para detener la piratería en línea), que no de ja de ser un intento de control y bloqueo de Internet por parte de la administración estadounidense.

A pesar de que inicialmente SOPA trata de controlar supuestos contenidos ilegales en la red, considerando así obras que puedan estar sujetas a derechos de autor, si se aprobara esta ley, sería posible y necesario monitorear y censurar la actividad de Internet en general desde Estados Unidos, y hasta sería posible bloquear contenidos políticos, iniciativas que van en contra de las libertades alcanzadas en todo el mundo occidental. Teniendo en cuenta que muchos de los proveedores de servicios de internet están alojados en EE. UU. el efecto dominó se extendería a todo el mundo.

Así, si se aprueba la ley, además de bloquear los sitios denunciados, el gobierno estadounidense crearía una lista negra con los portales supuestamente infractores para que a estos les fuera prohibido publicar publicidad o incluir sistemas de pago, bloqueando también su actividad comercial.

Video al respecto:

 Aclaración de algunos términos relacionados:

  • ACTA es un tratado internacional (acuerdo comercial) entre unas cuantas naciones y con fines algo similares, mientras que SOPA es una ley esclusivamente estadounidense. Su propuesta es nacional, pero con alcance internacional, mientras que ACTA es internacional en ambos sentidos, por lo que merecen atención especial cada uno.
  • SOPA es más reciente que ACTA,  se deriva del fracaso de Protect-IP y es ahora cuando se va a presentar a su aprobación.