Gernika, aniversario de una infamia

Se cumple hoy el aniversario de aquel acto genocida que los ciudadanos de la villa de Gernika sufrieron el 26 de Abril de 1937.

Era primera hora de la tarde de un festivo lunes de mercado, donde los aproximadamente 7000 habitantes de esta localidad vizcaína no podían ni imaginar la barbarie que se les venía encima.

La alemana Legión Condor, en uno de los primeros experimentos de bombardeo sobre población civil y en uno de los episodios más crueles de la Guerra Civil Española provocada por el bando golpista del general Francisco Franco, descargó una mortífera carga desde los bombarderos Junker 52 con bombas explosivas e incendiarias, y posteriormente desde otra escuadrilla, los cazas Heinkel 51, ametrallaron a todo cuanto se movía en el centro y las afueras de la ciudad.

La localidad quedó completamente devastada. A pesar de que se han barajado muchas y muy variadas cifras, no se sabe a ciencia cierta cuantos fueron los muertos porque había mucha gente de paso y porque cuando se debió hacer el recuento no se hizo porque no interesaba al régimen de Franco que siempre negó el bombardeo afirmando que Gernika fue incendiada por los milicianos antes de abandonarla. En efecto, para mayor humillación, la propaganda franquista difundió durante mucho tiempo que la ciudad había sido incendiada por el bando republicano, que en una práctica de tierra quemada había arrasado Gernika en su huida hacia el norte.

Picasso representó poco después con su magnífica obra, el sufrimiento de los ciudadanos de Gernika en su trabajo más conocido.

FOTO:  Archivo «Gernika Gogoratuz»

¿Hay algo que sea realmente nuestro?

 Eduardo Punset en XL Semanal 

No es difícil prever que en pocos años cambiará el entramado de las relaciones sociales: maestros-alumnos, miembros de la pareja, redes sociales afianzadas por la distancia, jefe-subordinado, dueño-animal doméstico. Y lo hará por tres razones básicas que están aflorando, pero que la mayoría no ha querido ver aún.

1. En primer lugar, estamos a punto de constatar que ni las mujeres, ni los maridos, ni los niños ni los animales –domésticos o no– son nuestros. Hasta hace poco se estaba convencido de que las mujeres eran propiedad del marido; que los maridos pertenecían a mujeres determinadas; que a los niños de uno se les podía zurrar porque eran incuestionablemente propiedad de uno y, por supuesto, los perros y gatos tanto como los pájaros domesticados no tenían más dueño que el que, de vez en cuando, los alimentaba. Ahora resulta que ni siquiera la ley defiende estas posiciones tan arraigadas en la mayoría de los países. La propiedad privada y el consiguiente dominio se ejercen sobre los objetos, pero no sobre los organismos vivos, afortunadamente.
Las consecuencias de la asimilación progresiva por las sociedades modernas del cambio al que me refiero tienen ya repercusiones visibles en la vida diaria, donde se afinca el respeto a los márgenes de libertad mutuos en la pareja, la disminución en los niveles de maltrato a los niños o la revelación creciente y escandalosa de abusos sexuales con ellos; así como la creciente polémica en torno a la prohibición legal de deportes relacionados con animales en los países en que esos deportes se practican.

2. La segunda instancia de cambios inevitables en las relaciones sociales en el siglo XXI es bien distinta. Arranca de la comprobación científica de que los fármacos no son la única manera de remediar estados que nos afectan, como la depresión o la infelicidad, sino que existen otros caminos que tienen que ver con cambios en la manera de pensar, de actuar o de ejercitarse. Muchas veces no nos hacen falta nuevos fármacos para sobrevivir, sino modos distintos de organizarnos. Se trata de algo totalmente nuevo, revolucionario y lleno de promesas relacionado con la recientemente descubierta plasticidad cerebral. Mi experiencia individual –ejercicios aeróbicos, desentrañar el secreto de lo que disfruto y no de lo que me apena, movimientos o disciplinas nuevas como la música– incide directamente sobre mi estructura cerebral; sobre mi manera de ser conmigo mismo y hacia los demás.
Poder contribuir mediante cambios de conducta a la generación de nuevas neuronas y de sus conexiones equivale a decir que –en contra de lo que se pensaba hasta ahora– se puede incidir sobre el crecimiento cerebral. No es cierto que a partir de una edad o de enfermedades determinadas ya no puedan prodigarse nuevas neuronas o reflejos.
El movimiento continuo es uno de los puntales de la nueva terapia. No es tanto el ejercicio físico –que también– como el movimiento. Andar, mover los brazos, jugar al dominó o a las cartas, tocar un instrumento, sumergirse en la lectura o en una relación personal. No parar. Eso lo hemos aprendido también del mundo del inconsciente. La diferencia entre la ceguera o la visión de un objeto estacionario está en el número de microsacadas que los mecanismos visuales son capaces de traducir en impactos neurales. Vamos hacia sociedades más activas, no menos, como se dice tantas veces.

3. Por último, los médicos, psiquiatras y psicólogos seguirán con interés creciente el impacto innovador de las redes sociales, del conglomerado de sus interacciones y aprendizajes recíprocos, que apenas hemos empezado a percibir. El entramado social será distinto.


Los SMS españoles, los más caros de Europa

Los mensajes cortos enviados por los teléfonos móviles en España son, con diferencia, los más caros de todo el continente europeo. Las grandes compañías se respaldan entre ellas para mantener unos costes que serían considerados abusivos en cualquier otro país.

Las tres grandes compañías de telefonía móvil (Movistar, Vodafone y Orange), además de otros operadores de cable con presencia en este sector (Euskaltel, Telecable o R) cobran 15 céntimos de euro por cada mensaje, mientras que otras empresas más pequeñas (Yoigo, Simyo, PepePhone o MasMóvil) lo tarifican entre 8 y 10 céntimos, impuestos no incluidos.

El contraste es mayor al observar los datos de otros países de nuestro entorno. En Dinamarca apenas se pagan tres céntimos por SMS, en Noruega o Suecia su coste asciende a 0,06 euros. Este hecho provoca que en nuestro país se use mucho menos este servicio que en otros. Baste un dato para demostrarlo. Al mes, cada línea de telefonía móvil española envía 17 SMS de media. En Dinamarca o Irlanda, la cifra se acerca a los 180, en Portugal y Lituania, a 150, y en Bélgica y Noruega, a 110.

Consecuencia: Se reduce el uso de los SMS

Son datos ofrecidos por un informe de este último operador, que refleja este domingo el diario El Mundo en su suplemento Mercados. Este estudio también refleja que se ha reducido notablemente el envío de SMS en nuestro país durante el último año. Si en 2008 se mandaron 8.939 millones de mensajes cortos en España, en 2009 la cifra se redujo hasta los 8.235 millones. Y la tendencia, con los precios actuales, va encaminada a una mayor reducción.

La excusa de las grandes compañías nacionales son sus ofertas de SMS masivos. Casi todas ellas ofrecen ‘paquetes’, mediante los cuales se puede enviar en torno a un centenar de mensajes semanales a precios relativamente reducidos. A pesar de todo, estas ofertas tampoco llegan a acercarse a los líderes europeos del sector, o a otros países como Estados Unidos, donde nos encontramos ‘packs’ con menores limitaciones temporales, y que pueden llegar a alcanzar los 1.000 mensajes por apenas 5 dólares (medio centavo cada uno).

La gran paradoja de la situación existente en nuestro país es la circunstancia de que en muchas ocasiones sale más barato enviar un SMS desde España a otros países de la Unión Europea (11 céntimos, según la reciente normativa europea sobre las tarifas roaming) que hacerlo en el interior de nuestro país (los 15 céntimos anteriormente mencionados).

El informe concluye con otra situación llamativa acerca del uso de los móviles en nuestro país. Las autonomías que más usan estos dispositivos para conectarse a Internet son Canarias y Baleares, además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. La explicación a este hecho es la baja calidad de las líneas de ADSL existentes en estas zonas, lo que provoca que su empleo sea sustituido por los dispositivos móviles.

eL eCONOMISTA.ES

LA CUESTIÓN SOCIAL

Ignacio Ramonet en Le Monde Diplomatique

Bajo el lema «¡Alto a la miseria!», la Unión Europea (UE) ha declarado 2010 «Año de la pobreza y de la exclusión social». Y es que ya hay, en la Europa de los Veintisiete, unos 85 millones de pobres (1)… Un europeo de cada seis sobrevive en la penuria (2). Y la situación se sigue degradando a medida que se extiende la onda expansiva de la crisis. La cuestión social vuelve a colocarse en el corazón del debate. La ira popular se manifiesta contra los Planes de austeridad en Grecia, Portugal, España, Irlanda, etc. Las huelgas y las protestas violentas se multiplican. Muchos ciudadanos expresan también un rechazo a la oferta política (crece la abstención y el voto en blanco) o una adhesión a diversos fanatismos (sube la extrema derecha y la xenofobia). Porque la pobreza y la desesperación social ponen en crisis al propio sistema democrático. ¿Asisteremos a una explosiva primavera del descontento europeo?

En España, el 20% de la población, o sea unos diez millones de personas, se hallan ya en la pobreza (3). Con casos particularmente indignantes como el de los hijos de extracomunitarios (más de la mitad de ellos viven en la indigencia), y el de las «personas sin hogar», nivel máximo de exclusión social (4). Hay más de 30.000 personas sin hogar (en Europa, cerca de medio millón). Centenares de ellas, cada invierno, mueren en la calle…
¿Quiénes son esos pobres de hoy? Campesinos explotados por las grandes distribuidoras, jubilados aislados, mujeres solas con hijos, jóvenes con empleos basura, parejas con hijos viviendo con un único sueldo, y obviamente la gran cohorte de activos que la crisis acaba de dejar sin empleo. Jamás hubo en la UE tantos parados: 23 millones (cinco más que hace un año). Lo peor es que la violencia del desempleo golpea sobre todo a los menores de 25 años. En materia de paro juvenil, España ostenta la tasa más catastrófica de Europa: 44,5% (la media europea: 20%).

Si la cuestión social se plantea hoy de modo tan espinoso es porque coincide con la crisis del Estado de bienestar. Desde los años 1970, con el auge de la globalización económica, salimos del capitalismo industrial para adentrarnos en una era de capitalismo salvaje cuya dinámica profunda es la desocialización , la destrucción del contrato social. Por eso se están respetando tan poco los conceptos de solidaridad y de justicia social.

La transformación principal se ha producido en el ámbito de la organización del trabajo. El estatuto profesional de los asalariados se ha degradado. En un contexto caracterizado por el desempleo masivo, la precariedad deja de ser un «mal momento transitorio» mientras se encuentra un empleo fijo, y se convierte en un estado permanente. Lo que el sociólogo francés Robert Castel llama: el «precariado» (5), una nueva condición infrasalarial que se ha extendido por toda Europa. En Portugal, por ejemplo, un asalariado de cada cinco tiene ya un contrato llamado «recibo verde». Aunque trabaje desde hace años en la misma oficina o la misma fábrica, con horarios fijos, su patrón es un simple cliente al que factura un servicio y quien puede, de la noche a la mañana, sin ninguna indemnización, romper el contrato.

Semejante degradación del estatuto de asalariado agrava las desigualdades porque excluye de hecho a un número cada vez mayor de personas (sobre todo jóvenes) del sistema de proteccion del Estado de bienestar. Las aísla, las margina, las rompe. ¿Cuántos suicidios de trabajadores en su lugar mismo de trabajo? Abandonados a sí mismos, en feroz competencia de todos contra todos, los individuos viven en una especie de jungla. Lo cual desconcierta a muchos sindicatos, otrora poderosos, y tentados hoy de colaborar con las patronales.

La eficacia económica se ha convertido en la preocupación central de las empresas, que descargan sobre el Estado sus obligaciones de solidaridad. A su vez, el Estado desvía estos imperativos hacia las Organizaciones no gubernamentales (ONG) o las redes humanitarias privadas. De ese modo, lo económico y lo social se van alejando permanentemente el uno del otro. Y el contraste entre los dos resulta cada vez más escandaloso.

Por ejemplo, en España, mientras el número de parados alcanzaba en 2009 la cifra de 4,5 millones (3,1 millones en 2008), las empresas cotizadas en Bolsa repartían 32.300 millones de euros a sus accionistas (19% más que en 2008). El año pasado, los beneficios de los diez principales bancos europeos superaron los 50.000 millones de euros… En un continente castigado por la peor recesión desde 1929… ¿Cómo es posible? Porque a partir de la crisis del otoño de 2008, los Bancos centrales prestaron masivamente, con tipos de interés minimos, a la banca privada. Ésta utilizó ese dinero barato para prestar a su vez, con tipos más elevados, a las famlias, a las empresas… y a los propios Estados. Así ganó esas millonadas. Ahora, la deuda soberana alcanza niveles excepcionales en varios países -Grecia, Irlanda, Portugal, España…- cuyos gobiernos han tenido que imponer drásticos Planes de austeridad a sus ciudadanos para satisfacer las exigencias de los actores financieros… causantes de la crisis del 2008. Una desvergüenza que exaspera y enfurece a millones de asalariados europeos.

Los ricos siguen enriqueciéndose mientras crece el número de personas sin empleo o en la precaridad, con un poder adquisitivo más reducido, en condiciones de trabajo degradadas, soportando la violencia física y simbólica de unas relaciones sociales endurecidas en una sociedad cada vez menos cohesionada. ¿Cuánto aguantará el hastío popular? ¿Acaso no advirtió el propio Fondo Monetario Internacional (FMI), el pasado  17 de marzo, que si no se reforma el sistema financiero «habrá revuelta social»?

Notas:
(1) Es «pobre» la personas que vive con menos del 50% de la Renta media disponible neta (Rdn) del país correspondiente. En España, el ingreso medio mensual se sitúa en torno a los mil euros.
(2) Cf. The Social Situation in the European Union 2007 , Bruselas, 2008 (http://ec.europa.eu/ employment_social/spsi/reports_social_situation_fr.htm).
(3) Léase Informe de la Inclusion social en España , Fundació Un sol mon, Caixa Catalunya, Barcelona, 2008.
(4) Consúltese: http://www.enredpsh.org
(5) Robert Castel, La Metamorfosis de la cuestión social , Paidós, Barcelona, 1997.

Neira, ciudadano modelo

Este modelo de «ciudadano responsable» -para la presidenta de la Comunidad de Madrid y para algunos otros- , ha insistido hoy, a la salida del juzgado de Majadahonda en su deseo de usar armas de fuego.  Ante la extrañeza e insistencia de algunos periodistas, ha manifestado «que está en su derecho».

Había sido citado para declarar hoy, y él había pedido un aplazamiento de esta vísta por motivos de salud, cosa que la juez del asunto lógicamente ha denegado, tras constatar que este hombre ha seguido con sus habituales intervenciones televisivas nocturnas donde imparte «lecciones» de su peculiar moral ciudadana.

Ahora, una vez que ha conocido que su agresor salía en libertad bajo fianza, al parecer ha pensado que él con una pistola, puede aportar alguna solución.

Modelo sin duda, pero…  ¡ de algo que detesto !

La última perla de este elemento ha sido que la elaboración de la Constitución fue una «anormalidad antidemocrática», algo así como «un apaño, un arreglo entre las partes». «Se presentaba la idiotez de una Constitución de consenso, de todos: una coyunda feliz entre comunistas, socialistas, liberales, democristianos e independentistas. Como si un texto cualquiera en el que se introduzcan cuestiones contrarias e incompatibles de una y otra parte fuese en verdad una Constitución», lamenta.

Parece que, ciertamente, los golpes que le dieron en su día fueron duros y en mal sitio, por las tonterías que va soltando. Además, este señor no ha aprendido que una acción ejemplar, como la que él hizo defendiendo a una agredida, no convierte necesariamente en ejemplar a la persona que lo ejecuta, como muy bien se evidencia en su caso.

¡¡HEMOS SOBREVIVIDO!!

¡¡Vivaaaa!!

Ha llegado la primavera y hemos sobrevivido (como colectivo, me refiero) a la terrible y apocalíptica «Gripe A».

Hace pocos años nos sucedió lo mismo con la otra no menos temible «Gripe Aviar».

¿Cual será el próximo miedo que se nos traslade a la población?

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¡¡QUÉ RENTABLE SALE A LOS PODERES TENER ATEMORIZADA A LA POBLACIÓN!!

¡¡Qué manejable resulta una masa con miedo!!

VAN CAYENDO TRADICIONES, (…PON «LOS TOROS» A REMOJAR)

A pesar de los lamentos de los cazadores, verdadero lobby apoyado por la Diputación de Bizkaia, y tras casi veinte años de litigios, el Tribunal Supremo ha declarado ilegal la CONTRAPASA, (por ahora en Bizkaia).

La contrapasa es esa abusiva práctica cinegética que consiste en situarte con tu escopeta en puestos elevados, estratégicamente ubicados  y camuflados, y tocarte los cojones a dos manos hasta que detectas la llegada de una bandada de aves absolutamente agotadas por su larguísima migración estacional y disparar a diestro y siniestro, según pasan.

Es decir este presunto «deportista», como ellos se denominan, no da un sólo paso en persecución de ninguna pieza, sino que son éstas las que al pasar sobre él caen en la trampa de tan burda y miserable estratagema.

Pues viendo que ésto, -que era sagrado e intocable entre nosotros- ha caído; aprovechemos a ver las últimas corridas de toros, porque… ¡¡espero y deseo que igualmente les quede poco tiempo de exibición pública!!