La trama NOOS

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Actualización a 11 de Enero de 2016

Comienza la fase oral del juicio:
Posteriormente a la publicación de este post de abajo, es conocido que a la luz de nuevos testimonios y datos, la infanta Cristina fue imputada por el juez instructor a pesar del ilógico -desde el punto de vista procesal- empeño del fiscal del caso señor Horrach, de eximirla de toda responsabilidad.

Hoy, Cristina de Borbón se sienta en el banquillo junto al resto de sospechosos de culpabilidad de esta representativa trama estafadora de los poderes de la actual España.

Juicio NOOS

El Correo

La máquina de hacer dinero

En 1999 no era nada. La ‘Asociación Instituto Nóos de Investigación Aplicada’ creada entonces por Diego Torres con un patrimonio de apenas 100.000 pesetas ni siquiera había terminado de nacer. En los cuatro primeros años de vida, la fundación ideada por el profesor de Esade no llego a facturar ni un solo euro. El proyecto estaba a punto de morir antes de ver la luz. No había negocio para un docente recién llegado y de nombre desconocido que capitaneaba una entidad sin aparente ánimo de lucro que aspiraba a convertirse en «punto de encuentro» de los profesionales del marketing y que declaraba tener como objetivo hacer estudios para convertir a las empresas en más competitivas.
Pero todo cambio en 2003, cuando un compañero de estudios llamado Iñaki Urdangarin se unió a Nóos. Torres ni siquiera dudó en cederle la presidencia de su mortecina fundación en noviembre de 2004. Eran, dicen, el tándem perfecto. Diego Torres ponía el ingenio y la voz y el duque, la cara y los contactos. Al dúo se unió el cuñado de Torres, Miguel Tejeiro, como asesor financiero. Y el dinero comenzó a fluir en el instituto y en sus empresas satélites: tres millones de Valencia, 2,5 de Baleares.
De cero euros a 16 millones en nueve años. Más de 6,4 millones vinieron de entidades públicas, que no tuvieron el menor reparo en adjudicar trabajos a Nóos a dedo y sin concurso alguno, aunque no les interesaran lo más mínimo, aparente y simplemente por el mero hecho de que era el yerno del Rey quien llamaba a la puerta.
Torres y Urdangarin se convirtieron supuestamente en expertos en hacerse con negocios, no solo de las administraciones, sino de cualquier institución. Hasta 103 pagadores diferentes fueron captados directamente por la fundación altruista que el yerno del Rey presidió hasta 2006. El Ayuntamiento de Valencia, Volskwagen, Telefónica, la SGAE, BBVA, Seat, Meliá, Tous, Repsol, Bancaja, Esade, Aguas de Valencia, Iberdrola… una lista interminable, pero siempre el mismo sistema, acosar a las empresas con Urdangarin como ariete hasta conseguir un encargo. En realidad, cualquier encargo. Luego, cobrar esos trabajos a «precios totalmente desproporcionados», en palabras del juez José Castro. Unos estudios que, a veces, eran solo pasables, las más, mediocres, y otras, directamente, ‘refritados’ de otras publicaciones, incluso sacados de Internet.
Eso sí, reconocen directivos de muchas de las firmas que trabajaron con Nóos, nadie se atrevía siquiera a discutir las tarifas fuera de mercado de la ONG. Nadie se atrevía a enemistarse con el duque, aunque muchos, en voz baja, se quejaban de la escasa utilidad de esos informes tan teóricos y, sobre todo, de lo caro, muy caro que resultaban. El club de fútbol Villarreal llegó a pagar a 69.000 euros cada página de informe.
Un sistema simple
El sistema era simple, pero efectivo. También simple -en términos de arquitectura financiera- era la forma en la que convirtieron a una entidad sin ánimo de lucro en la gallina de los huevos de oro. Nóos, que no podía enriquecer directamente a sus socios, solo, o casi exclusivamente, trabajaba con las empresas satélites, estas sí con ánimo de lucro, creadas por Urdangarin, Torres y la familia política de este último. Es decir, Nóos subcontrataba a las compañías de los imputados para cualquier trabajo.
Ni siquiera era un problema que la mercantil del yerno del Rey, Aizoon, fuese una inmobiliaria para dedicarla a estudios de mercado. Facturas cruzadas y falsas a nombre de Nóos por cualquier concepto cerraban el círculo.
Dicen los especialistas de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) que este sistema es de los más «chapucero» que han visto en los últimos años. «De primero de estafa», bromean. Los policías están convencidos de que los propios imputados sabían que su entramado era bastante evidente y que no aguantaba la más mínima auditoria, pero estaban confiados en que eran intocables, quizás impunes.
El presunto chiringuito funcionó a pleno rendimiento entre 2004 y 2006. En la primavera de aquel año los socialistas baleares comenzaron a hacer preguntas sobre cómo se había adjudicado sin ningún tipo de concurso a Nóos la organización del primer Forum Illes Balears por el que el Gobierno del popular Jaume Matas había pagado 1,2 millones de euros por una reunión de apenas dos días. La Zarzuela lo vio claro e hizo a Urdangarin y a su esposa salir de manera urgente de la dirección de la fundación. El duque rompía amarras con su socio, aunque solo sobre el papel. Su empresa Aizoon siguió (y aun sigue) vinculada con el entramado Nóos, hasta el punto de que en 2009 está dirigida por un apoderado, Mario Sorribas, que a su vez es el administrador único de la firma ‘De Goes’, la empresa montada para lavar en el extranjero la ingente cantidad de dinero público y privado que habían conseguido.

La infanta Cristina a salvo,  por ahora

La infanta Cristina, a salvo por ahoraLa infanta Cristina está, por ahora, a salvo del ‘caso Babel’. La Fiscalía Anticorrupción “asegura” que la hija del Rey nunca estuvo en el «círculo de toma de decisiones» del entramado Nóos y que su presencia en puestos de responsabilidad muy delicados en dos de la firmas de la trama era meramente «testimonial» o «decorativa». No hay pruebas de que Cristina de Borbón, insiste el Ministerio Público, estuviera al corriente de los supuestos negocios irregulares de su marido. *
En la misma situación que la infanta, afirman estas fuentes, estaría Carlos García Revenga, secretario de las infantas y tesorero hasta junio de 2006 del Instituto Nóos, y por tanto conocedor de la cuentas, al menos sobre el papel. En esa fundación sin aparente ánimo de lucro, la infanta Cristina ocupó el puesto de vocal. Ambos compartieron junta directiva con los tres imputados más destacados de la ‘operación Babel’: el propio Urdangarin, Torres y el cuñado de este último y supuesto cerebro financiero del entramado, Miguel Tejeiro.
La infanta ocupó ese puesto directivo en los años más intensos para los negocios en Baleares y Valencia, 2004, 2005 y 2006. Solo abandonó la supuesta ONG en el verano de este último año, cuando aparecieron las primeras denuncias parlamentarias por los millonarios negocios en Palma de Mallorca y el Rey obligó a su yerno, a su hija y a Revenga a romper amarras con Nóos. Los investigadores aseguran que no han hallado evidencias de que, pese a ser directiva de Nóos, ejerciera tareas de administración o tuviera control sobre las cuentas de la fundación en ese período.**
Socia de Aizoon al 50%
La situación de Cristina de Borbón es algo más delicada en Aizoon, la inmobiliaria de la que es socia al 50% con su marido, además de secretaria de su junta. Esta empresa participó supuestamente en el cruce de facturas falsas para intentar ocultar los ‘pelotazos’ en Valencia y Palma, y adquirió dos edificios en Palma de Mallorca y otro en Terrassa con fondos procedentes presuntamente de convenios firmados por Nóos. En los años de oro de la trama, llegó a facturar a la sombra de la fundación más de un millón y medio de euros, siempre con Cristina de Borbón como copropietaria.
La inmobiliaria -administrada actualmente por un apoderado del duque también investigado por dirigir la empresa usada para la evasión de capitales- tuvo su sede social en el palacete de Pedralbes , propiedad de los duques de Palma y valorado en más de seis millones de euros. Se da la circunstancia de que, según la investigación, Iñaki Urdangarin reformó parte de esa mansión con dinero público desviado a Aizoon***. La Policía apunta que el yerno del Rey invirtió al menos 80.000 euros procedentes de los gobiernos de Valencia y Baleares en los cerramientos, aluminios, cristales, puertas y suelos de aquella vivienda.
Por ahora, explican fuentes de la investigación, Anticorrupción ni siquiera se plantea pedir el interrogatorio de la infanta como testigo, un trámite que la Ley de Enjuiciamiento Criminal permite a doña Cristina resolver por escrito.
Comentarios del editor:
* “Testimonial”, “decorativa”…  ¿es la misma presunción de inocencia que se aplica a cualquiera que no sea un Borbón? Total, sólo formaba parte de dos de las empresas presuntamente delictivas.
** Asunto que debiera dilucidarse en fase de instrucción, por lo que lo correcto sería imputarla.

*** Es decir, en la vivienda de la pareja Urdangarín-Borbón, la incauta infanta ¿tampoco se enteró de donde salía todo ese dinero?

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