¿Por qué no se habla de lo que pasa en Islandia?

HISTÓRICO: LAS PROTESTAS

Desde mediados de esta década se vio un importante incremento en el movimiento de capitales en Norteamérica y en Europa, a lo que Islandia no estaba exenta. Los islandeses incrementaron su desarrollo y para el 2008 contaban con la mejor calidad de vida en el mundo. Muchos argumentan que esta infusión de capital (dinero electrónico y en calidad de préstamo) era parte de un plan económico ideado para endeudar países (a sus ciudadanos), lo que más tarde se llamaría la burbuja financiera.

De hecho, en octubre 2009 los tres bancos principales de Islandia se declararon en bancarrota; la Bolsa suspendió su actividad cuando sus valores se hundieron más de un 70% y la corona islandesa perdió más de la mitad de su valor. El país quedó en la quiebra.

Cabe notar que no hubo una protesta pública inmediata por parte de la gente. Los islandeses no sabían protestar; la última manifestación que hubo en Islandia fue en 1949 contra la OTAN. Hörður Torfasson, artista, escritor y cabecilla de un movimiento ciudadano, comentó al diario Tiempo que a las primeras protestas apenas acudían 15 personas. En aquellos días la gente que pasaba les preguntaban qué estaban haciendo.

Pero ya para el 22 de enero, más de 2.000 personas encararon a la policía frente al Parlamento y les lanzaron pintura, huevos, zapatos. La imagen fue insólita: la policía, nerviosa, no supo cómo gestionar la situación, en sesenta años no habían tenido ninguna carga policial.

Las manifestaciones continuaron y crecían día a día hasta que un joven anarquista se le ocurrió trepar el tejado del Parlamento y sustituyó la banderanacional por la enseña de la cadena de supermercados Bónus: un trapo amarillo con un cerdo sonriente en el centro. Pasó más de un día hasta que los políticos se percataron de este hecho e inmediatamente intentaron criminalizar a los manifestantes como “terroristas”.

Finalmente esta acusación fue aplacada por otros gobernantes que decían “no es el momento de buscar responsables”.  Nunca quedó claro si estos gobernantes se referían a los manifestantes o a ellos mismos.

Sin embargo, a partir de allí la actitud de los manifestantes cambió, ante la amenaza de ser acusados nuevamente, cada vez que tenían un roce con la policía, iban a comprar flores y luego se las regalaban a los policías, desarrollaron una suerte de diálogo con las fuerzas del orden.

“No digo que sea bueno, pero hasta que no hubo altercados no se han acelerado las cosas”, confiesa Stefan Valber, dueño de una tienda de ropa y diseñador de una camiseta con el rostro del primer ministro británico, Gordon Brown, y la leyenda Brown (marrón) es el color de la caca, que ha sido un éxito deventas debido a la irritación islandesa con el Gobierno inglés. En octubre los británicos aplicaron a Islandia la ley antiterrorista para congelar los movimientos de sus bancos y salvar el billón de libras que ahorradores e instituciones inglesas habían invertido. Aparte de haberlos dejado arruinados, ponian a los islandeses en la lista de los «malos» junto a Corea del Norte, Sudán o Al Qaeda.

Lo Económico y lo Político

Para esa fecha el Fondo Monetario Internacional se hizo cargo de la situación. Islandia pasaría a ser el primer país occidental en recibir un préstamo del FMI desde 1976 y su deuda externa sería ahora nueve veces su PIB. El que se encargó de firmar esta odiosa deuda fue Davíð Oddsson posiblemente un cómplice de este plan de endeudamiento. Oddsson era el gobernador del Banco Central islandés desde 2005 y la persona que más tiempo estuvo tocando poder en la isla: fue primer ministro de 1991 a 2004, ministro de Exteriores y alcalde de Reikiavik durante casi diez años.

Fue Davíð Oddsson quien más presión puso al primer ministro Geir Haarde, para pagar la deuda a la corona inglesa y holandesa con el préstamo del FMI, algo que en principio Haarde estaba de acuerdo. Y fue el primer ministro mísmo junto a sus secuaces que aprovechando aquel momento de crisis iniciaron los trámites para ingresar a la Unión Europea, a pesar que año tras año los sondeos indicaban que el pueblo islandés tenía menos interés que Irlanda en pertenecer a la UE.

El momento era clave, se vendería al pueblo islandés la integración a Europa como la solución a la crisis.  Los altos “jefes” de la UE estaban dispuestos a aceptarlos en un proceso rápido, pero tenían que pagar la deuda, o sea, quedar endeudados. Esa posibilidad se vio frustrada cuando el primer ministro bajo una enorme presión popular decidió llamar a un referendo para pagar la deuda, a lo que el pueblo dijo «NO» y el proyecto Europa se estancó.

Inmediatamente, al no encontrar una salida, el primer ministro convocó elecciones para el 9 de mayo, además anunció que sufre de cáncer y que no se presentaría. Para esos días se abarrotaban cerca de 10.000 personas en la plaza del Parlamento y gritaban infatigablemente “¡No podemos esperar más, los queremos fuera ya!”. Días más tarde, dimitía el ministro de Comercio y admitía responsabilidades. Finalmente, dos días después, se disolvía la coalición de gobierno dimitiendo todos sus representantes.

Revolución

Después de una semana de incertidumbre, la socialdemócrata Jóhanna Sigurðardóttir toma las riendas de lo que sería el primer Gobierno de izquierdas de Islandia, con un Ejecutivo en minoría formó una coalición con Los Verdes izquierdistas.

“Vamos a tener mucha presión”, reconocía Katrín Jakobsdottir, nueva ministra de Educación. Los Verdes son una izquierda de clases y antieuropeísta, que nunca han tocado el poder, lo que les convierte en las únicas manos inocentes. “Lo que tenemos que hacer es revisar el préstamo del FMI y ayudar a las familias” … “Hay que buscar métodos nuevos”, comentaba Jakobsdottir, la ministra más joven, con 32 años.

La presión no sólo ha sido a cacerolazos. Sigurdur Sigurdsson forma parte de un grupo ciudadano que aún no tiene ni nombre pero sí muy claro lo que quieren: una nueva Constitución para Islandia. “Políticamente somos muy diferentes, no queremos ser políticos, pero nuestra prioridad es la reforma de la ley electoral a fin de crear un sistema de democracia directa. Nuestra constitución es de 1944 y es una copia de la danesa. Hay que redactar una nueva.”

SITUACIÓN ACTUAL

Artistas y Políticos

Para las elecciones municipales de este año un grupo de artistas formó un partido político. Con sólo seis meses de anticipación, músicos, escritores, dramaturgos, actores y gente del medio de la cultura conformaron el partido “The Best Party” (El Mejor Partido) en vistas a presentarse por la alcaldía de Reykjavík. La Capital de Islandia con un 60% de la población es un puesto clave, es la antesala para la liga mayor y para el puesto de primer ministro.

El Best Party desarrolló un programa de gobierno creativo arraigado en estrategias del arte, que van desde el dadaísmo hasta la internacional situacionista; sus promesas electorales eran: Eliminar la droga dentro del parlamento para el 2020  –  Subvenciones sociales para los perdedores  –  Toallas gratis en las piscinas públicas; prometían que Reykjavík volvería a tener toda su “onda” y agregaban… «podemos prometer más, ya que de todos modos no lo vamos a cumplir”.

El candidato, artista y reconocido cómico Jón Gnarr, se presentaba hábilmente frente a las cámaras haciendo la oratoria aburrida y vacía de los políticos “normales”. Indicaba que lo suyo era serio con un discurso algo rimbombante llamado “transparencia sostenible”. En otras palabras prometiendo un programa transparente; con corrupción pero transparente.

De acuerdo con Eirikur Bergmann, especialista en ciencias políticas, el Best Party tiene sus orígenes en un grupo de punks y rockeros que se juntaban cerca de la estación central de autobuses en el Reykjavík de los años 80. Islandia era una sociedad cerrada y conservadora en aquellos días. Este era un movimiento de rebeldes y de allí salieron los artistas más creativos de Islandia -comentó Bergmann al Financial Times.

Lo más increíble de esta historia es que el Best Party GANÓ LAS ELECCIONES y por lejos de los partidos tradicionales.

Esta victoria pone en evidencia la falta de credibilidad que tienen los políticos y la política misma, en ojos de toda la ciudadanía.

Jón Gnarr el jefe del partido y su gabinete (artistas, parientes y perdedores) se hicieron cargo de la alcaldía de Reykjavík el 15 de junio del pasado año.

El ahora alcalde Jón Gnarr en su discurso inaugural prometió no cumplir con sus disparatadas promesas electorales, pero en línea con la política nacional de la primer ministra Jóhanna Sigurðardóttir insistió en su idea de un barco cárcel en altamar para poner a banqueros y políticos corruptos. Habló de la continua necesidad de una revolución cultural (a notar que Islandia aún destina el 1.14% del presupuesto nacional para la cultura, el porcentaje más alto que cualquier otra nación). También elaboró sobre los valores humanos -el derecho a vivir y la responsabilidad de dejar vivir- resaltando la urgencia de cambiar la sociedad desde las bases, explorando ideas del anarquismo bajo la lupa de un surrealismo socialista.

La Primer Ministro

Jóhanna Sigurðardóttir una ex azafata de 66 años que ocupó durante ocho años el Ministerio de Asuntos Sociales y asumió de manera interina la máxima jefatura de su país durante la crisis de febrero 2009. Meses más tarde fue confirmada en su cargo por voto público, en las elecciones de abril 2009.

Jóhanna Sigurðardóttir es lesbiana y no es un secreto o un tema que se esconde. Su compañera Jonina Leosdottir está siempre presente en actos oficiales o cuando el protocolo lo requiere como en el caso de cualquier otro jefe de estado.

Numerosos medios que se han hecho eco de la noticia y clasificaron a Sigurdardottir como la primera cabeza de Gobierno abiertamente gay de la historia. «Nuestra organización no monitoriea a todos los líderes gay, aunque personalmente no recuerdo a ningún Primer Ministro homosexual anterior a este caso» asegura Juris Lavrikovs, de la Asociación Internacional de Gays y Lesbianas en Europa».

El 26 de junio de 2009, el gobierno de Jóhanna Sigurðardóttir legalizó el matrimonio entre individuos del mismo sexo, convirtiendo a Islandia en el sexto país europeo en esta avanzada.

De esta manera, la decisión del parlamento, que fue unánime (49 contra 0), eleva la última cláusula de la legislación islandesa donde ciudadanos eran tratados diferente por su condición de género.

A modo de revaluar todo el sistema legislativo y electoral la Primer Ministro reconoció y apoya a una asamblea auto-constituida de ciudadanos que busca definir las pautas para elaborar una nueva constitución islandesa.

Otra iniciativa reciente de esta primer ministro, es la investigación de la deuda odiosa de capitales de la corona inglesa y holandesa, como así las condiciones del préstamo del FMI. El gobierno de Sigurðardóttir ha convertido a Islandia en el primer país europeo que no premia a los banqueros sino que los mete presos, ya mandó arrestar a varios y ha pedido a la INTERPOL una orden de detención para muchos que se fugaron.

Tan avanzadas están estas investigaciones que arriesgan poner en tela de juicio a la gran estructura económica (y política) europea. Por ejemplo en julio 2009 en medio de su crisis, Islandia fue rechazada a integrar la comunidad europea, a menos que el gobierno ignorase el referendo que favoreció el No pagar la deuda a los banqueros. Hoy nada ha cambiado, pero recientemente la UE bajo la dirección de España ha decidido aceptar y apresurar las negociaciones de adhesión con Islandia. Obviamente una integración con la UE implicaría nuevas legislaciones que podrían silenciar las investigaciones islandesas sobre las finanzas internacionales. Y al mismo tiempo podría redireccionar a un gobierno que se está mudando muy a la izquierda.

Paraíso de Medios de Información

La reciente y más innovadora estrategia en la que trabaja este gobierno consiste en crear un ‘refugio’ informativo. Islandia acoge y protege en su territorio a servidores y portales de la red que publican diversa información secreta y comprometedora, recibida de fuentes anónimas -un paraíso informático, libre de toda presión.

Este proyecto de ley, llamado la Iniciativa Moderna Mediática Islandesa (Icelandic Modern Media Initiative) fue aprobado unánimemente por el parlamento islandés (50 votos a favor, 0 en contra y 1 abstención).

La meta de este proyecto es “fortificar la libertad de expresión e información, así como garantizar una fuerte protección para las fuentes y sus informantes”. El proyecto se basa en parte en las leyes de otros países, como Suecia, donde la revelación de la fuente de la información se considera un caso criminal. En sí el proyecto toma de otros países puntos innovadores de sus legislaciones para crear una extensa política que pueda proteger al periodismo de investigación.

“Podría constituir el catalizador de una necesaria reforma legislativa sobre la libertad de información a nivel global”, manifiesta el sitio Index en Censorship o como expresa la parlamentaria europea y ex magistrada Eva Joly, “la iniciativa estimula la integridad y la transparencia por parte de los gobiernos” de modo que Islandia podría convertirse en un disparador de nuevas actividades mediáticas internacionales de todo tipo.

El iniciador de este proyecto es John Perry Barlow, experto tecnológico y partidario de la libertad de Internet, fundador junto a Julian Assange del sitio Wikileaks. Ya conocemos los problemas de Assange para poder seguir en libertad, pues Barlow también está buscado para ser detenido por el gobierno de los EEUU bajo la acusación de haber divulgado materiales militares clasificados.

El material que inicialmente desató la ira del Departamento de Estado es un video que puede verse en https://misaspiracionesenlavida.wordpress.com/2010/10/24/actos-asesinos-de-ee-uu-en-irak y que muestra claramente un bombardeo desde un helicóptero estadounidense a ciudadanos indefensos en la ciudad de Bagdad. Las siguientes entregas de Wikileaks ya las conocemos y John Perry Barlow, ante las amenazas del ejército estadounidense ha recibido la protección del gobierno de Islandia, un desafío nuevamente sorprendente para un país que no tiene ejército.

Interesantísimo video al respecto:

Fuentes del contenido:
Wikileaks
Tiempodehoy
A-desk
Kaosenlared
Intercambia
Eltiempo
Surielperu
Starobserver
Financialtimes
Hindustantimes
Lacerca
Apocalipticus
Corneta

ISLANDIA ES UN MODELO

Siempre hemos creído que Islandia es uno de los países más avanzados del planeta. Ahora tenemos la certeza.

ISLANDIA NO HA ASUMIDO LAS DEUDAS DE SU SECTOR FINANCIERO

«En Islandia (donde en 2008 contaban con la mejor calidad de vida en el mundo), dejamos que los bancos quebrasen», señala el presidente de Islandia, Olafur R. Grimsson. «Se trataba de bancos privados, y no les inyectamos dinero para mantenerlos a flote; el Estado no compartió la responsabilidad del fracaso de los bancos privados». La deuda bancaria de la isla sigue estando.

– En octubre 2009 los tres bancos principales de Islandia se declararon en bancarrota; la Bolsa suspendió su actividad cuando sus valores se hundieron más de un 70% y la corona islandesa perdió más de la mitad de su valor.

– Año y medio después de la crisis bancaria en Islandia. Las autoridades judiciales aún detienen a banqueros y les exigen cifras millonarias por su responsabilidad directa en la crisis.  Islandia encarcela a banqueros que alentaron la crisis bajo acusación de «Saqueo sistemático» y pueden ser condenados a 10 años de cárcel.

– Por otra parte, el 93 por ciento de los votantes en el referendum realizado en Marzo de este año en Islandia, rechazó por abrumadora mayoría -en contra de su Parlamento- un acuerdo que pretendía pagar la deuda, es decir reembolsar 5.300 millones de dólares a Gran Bretaña y los Países Bajos por las deudas generadas por el desplome de los bancos islandeses.

El presidente Olafur R. Grimsson -que empujó la decisión del referéndum al negarse a firmar un acuerdo de reembolso acordado por el parlamento- manifestó que los habitantes de su país estaban furiosos por tener que pagar por las acciones de «unos banqueros avaros».

De todos modos, señaló que en algún momento los británicos y los holandeses tendrán su dinero.  Ambos países ya le han ofrecido condiciones de reembolso más favorables.

Esta es la «visión» cordial del presidente, pero lo cierto es que en Octubre del pasado año los británicos aplicaron a Islandia la ley antiterrorista para congelar los movimientos de sus bancos y salvar el billón de libras que habían invertido. Aparte de haberlos dejado arruinados, ponian a los islandeses en la lista de los «malos» junto a Corea del Norte, Sudán o Al Qaeda.

¡¡ES UN GOBIERNO DEL PSOE!!

¿POR QUÉ NO NOS CUENTA NUESTRO GOBIERNO DE QUIÉN ES REHÉN?

Sería la única forma de intentar entender sus últimas actuaciones.

Nuestro legítimo gobierno de esto llamado reino de España que destinó 150.000 millones de euros, o lo que es lo mismo el 14,3 % del PIB, al rescate de entidades bancarias y ahora, y en estos tiempos que corren, nos sube un 9,8 % el precio del consumo eléctrico para entragárselo a empresas hidroeléctricas que estan cerrando el año con beneficios del orden de varios millones de euros, tiene que explicarnos por qué hace estas cosas mientras estrangula con inusitada firmeza las economías de los trabajadores.

Todo esto no es, en absoluto comprensible, en un gobierno socialista.

Este, nuestro gobierno, y en su nombre el presidente señor Rodríguez Zapatero está obligado a decirnos a la ciudadanía:

– QUIENES LES DICTAN SU POLÍTICA

– QUÉ PODERES OCULTOS NOS ESTÁN GOBERNANDO

– HASTA CUANDO VAN A ADMITIR LA CONDICIÓN DE REHENES DE TALES PODERES

Y tras ésto, presentar la dimisión por «fraude democrático».

¿Qué queda de la ética de la izquierda?



La financiación de las pensiones

JUAN FRANCISCO MARTÍN SECO en Público

02-12.jpgDesde hace más de 20 años, periódicamente se alzan voces pronosticando la quiebra de la Seguridad Social, y otras tantas veces llega la fecha en que se había anunciado el cataclismo sin que este se produzca. Tal discurso parte de una premisa errónea: la de considerar la Seguridad Social como algo distinto al Estado. Es esa concepción liberal, promovida por las entidades financieras y las organizaciones empresariales, y transmitida por algunos expertos y políticos, la que se coló de rondón en el Pacto de Toledo. La separación de fuentes no se ha entendido como algo convencional, un mero instrumento para la transparencia y la buena administración, sino como algo sustancial, de forma que se considera la Seguridad Social como un sistema cerrado que debe autofinanciarse y aislado económicamente de la Hacienda Pública, con lo que queda en una situación de mayor riesgo y complica cualquier mejora en las prestaciones.
En el marco del Estado social, de ninguna manera se puede aceptar que las pensiones deban ser financiadas exclusivamente con las cotizaciones sociales. Son todos los recursos del Estado los que tienen que hacer frente a la totalidad de los gastos de ese Estado, también a las pensiones. La Seguridad Social es parte integrante del Estado, su quiebra sólo es concebible dentro de la quiebra del Estado, y el Estado no puede quebrar; todo lo más, acercarse a la suspensión de pagos, pero tan sólo si antes se hubiese hundido toda la economía nacional, en cuyo caso no serían únicamente los pensionistas los que tendrían dificultades, sino todos los ciudadanos: poseedores de deuda pública, funcionarios, empresarios, asalariados, inversores y, por supuesto, los tenedores de fondos privados de pensiones. Los apologistas de estos últimos, que son los que al mismo tiempo más hablan de la quiebra de la Seguridad Social, olvidan que son los fondos privados los que tienen más riesgo de volatilizarse, como ha demostrado la actual crisis bursátil.
Ante una hecatombe de la economía nacional, muy pocos podrían salvarse, pero no tiene por qué ser ese el futuro de la economía española, a no ser que el dogmatismo liberal nos introduzca en una coyuntura parecida a la de Argentina. Desde hace 30 años, la economía de nuestro país ha venido creciendo, abstrayendo de movimientos cíclicos, a una tasa media anual superior al 2,5% mientras que la población en todo el periodo sólo se ha incrementado en un 25%, con lo que la renta per cápita a precios constantes ha aumentado cerca del 100%. Somos casi el doble de ricos que en los últimos años del franquismo. Y no hay razón para pensar que, al margen de oscilaciones cíclicas, la evolución en los próximos 30 años no sea similar. La pregunta no es cuántos van a producir, como pretenden los agoreros de las proyecciones demográficas, sino cuánto se va a producir y si la respuesta es que lo producido en el año 2040 va a ser el doble que en la actualidad, ¿por qué razón las pensiones habrían de estar en peligro?
Previsiblemente, el problema que se plantea de cara al futuro no va ser el de la falta de recursos sino el de su distribución, entre activos y pasivos, entre rentas del trabajo y del capital y entre bienes públicos y privados. Las transformaciones en las estructuras sociales y económicas comportan también cambios en las necesidades que hay que satisfacer y, por ende, en los bienes que se deben producir. La incorporación de la mujer al mercado laboral y el aumento de la esperanza de vida generan nuevas necesidades y exigen, consecuentemente, la dotación de nuevos servicios.
Hace ya tiempo que Galbraith anunciaba que todos estos cambios demandaban una redistribución de los bienes que hay que producir a favor de los llamados bienes públicos y en contra de los privados. El pronosticado envejecimiento de la población de ninguna manera hace insostenible el sistema público de pensiones, pero sí obliga a dedicar un mayor porcentaje del PIB no sólo al gasto en pensiones, sino también a la sanidad y a los servicios de atención a los ancianos. Detracción por una parte perfectamente factible y, por otra, inevitable si no queremos condenar a la marginalidad y a la miseria a buena parte de la población, precisamente a los ancianos; una especie de eutanasia colectiva.
Que es perfectamente factible lo indica el hecho de que sea España, en estos momentos, el país de la UE (de los 15) que dedica menor parte de su renta a pagar las pensiones (8,8%). Por el contrario, Alemania, Holanda, Francia, Austria e Italia gastan todos ellos en pensiones más del 12% del PIB. Existe por tanto margen suficiente para incrementar el gasto en pensiones. El reducido importe a que ascienden las prestaciones sociales en nuestro país tiene su contrapartida en los siete puntos de diferencia con la media europea (de los 15) que presenta la presión fiscal en España.
La verdadera amenaza para el sistema público de pensiones se encuentra en una concepción neoliberal de la economía que ha criminalizado los impuestos, de manera que ninguna formación política se atreve a proponer una política fiscal más agresiva. Las continuas rebajas fiscales como es lógico perfectamente dirigidas a beneficiar especialmente a las rentas de capital, a las empresas y a los contribuyentes de ingresos altos están vaciando de contenido el sistema tributario, minorando su progresividad y limitándolo a la imposición indirecta y a gravámenes sobre las rentas de trabajo, al tiempo que reducen su futuro potencial recaudatorio. El colmo de la esquizofrenia, pero una esquizofrenia muy rentable para algunos consiste en proponer hace unos meses la bajada de varios puntos de las cotizaciones y afirmar ahora que se precisa una reforma para que el sistema sea viable.

Juan Francisco Martín Seco es economista

Ilustración de Patrick Thomas

Jubilaciones: QUE NO NOS ENGAÑEN

Esta es la realidad de las pensiones en nuestro contexto europeo:

Uno de los MENORES GASTOS en relación al PIB y una edad real de jubilación de las MÁS ALTAS.

Fuente:  El Correo


En los cambios que están adoptando otros países, además de las edades se ha de observar sus fechas de aplicación:

  • Austria, incrementará de los 60 a los 65 años entre 2024 y 2033.
  • Bélgica, para las mujeres, de los 64 a los 65 años desde 2009.
  • La República Checa, incrementará hasta los 63 años para los hombres y de 59 a 63 años para las mujeres, para el año 2013.
  • Dinamarca, incrementará de los 65 a los 67 años entre 2024 y 2027.
  • Alemania, incrementará de los 65 a los 67 años entre 2024 y 2029.
  • Hungría, incrementará de los 65 a los 67 años en 2020 para las mujeres y de los 62 a los 65 años para los hombres. Además, en una segunda fase, a 68 años para las mujeres y a 69 años para los hombres en 2050.
  • Italia, incrementará de los 57 a los 58 años en 2008 y a 61 años en 2013.
  • Reino Unido, incrementará a los 65 años en 2020 sin diferenciar entre hombres y mujeres y aumentará a los 68 años entre 2024 y 2046.
  • Francia, pasará de los 60 años actuales a los 62

Las pensiones que no se revisan

por Javier Alfonso

En pleno debate sobre el recorte de las pensiones, conviene recordar las que disfrutan los diputados y senadores que manejan la tijera, aprobadas sin luz ni taquígrafos por un puñado de ellos un día de verano de 2006, mediante un reglamento publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales (PDF).

Mientras los españoles deben cotizar 15 años para tener pensión contributiva y 35 para alcanzar el 100% de su pensión, a los legisladores les basta calentar el escaño 7 años para obtener pensión y 11 para alcanzar el 100%. Dos números primos frente a los redondos 15 y 35 años, pero nada es casual: 7 y 11 años son casi dos y tres legislaturas, respectivamente. Otra prerrogativa les libra de pensar en su futuro al alargar el período de cálculo. No tienen que calcular nada porque tienen garantizada la pensión máxima. Y hay más. Por explicarlo con un ejemplo, un diputado que ejerciera 11 años y dejara el escaño a los 55 sin haber cotizado ni un día más tendría derecho a un sueldo del Parlamento hasta su jubilación y, después, a la pensión máxima.

El reglamento justifica la desigualdad en la necesidad de “situar a los parlamentarios españoles en un nivel equiparable a la media de los países de nuestro entorno”. ¿No debería ser parte del debate de las pensiones equiparar las de los diputados no al entorno alemán, sino al de los españoles?

EL RETRASO DE LA JUBILACIÓN

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 16 de diciembre de 2010

Este artículo critica la propuesta de retrasar obligatoriamente la edad de jubilación de 65 a 67 por no tener en cuenta las enormes diferencias de longevidad que existe en España por clase social. Cuestiona también los supuestos sobre los cuales se construye la tesis de que el sistema de pensiones públicas es insostenible a no ser que se reduzcan las pensiones.

El alargamiento de la edad obligatoria de la jubilación de los 65 a los 67 años afectaría de una manera muy desigual a distintos sectores de la población, como consecuencia de que España continúa teniendo clases sociales. Un burgués vive dos años más que un pequeño burgués que, a su vez, vive dos años más que una persona de clase media, la cual vive dos años más que una persona trabajadora cualificada, que vive dos años más que una persona trabajadora no cualificada, la cual vive dos años más que un trabajador no cualificado con más de cinco años en paro. La distancia entre la última y la primera es de diez años. El promedio de la UE-15 es de 7 años. (La distancia de dos años de longevidad entre las clases sociales es una aproximación, pues tiende a ser ligeramente inferior entre la  burguesía, pequeña burguesía y clases medias, y superior entre estas clases y la clase trabajadora).

A partir de estas cifras puede concluirse que puesto que la longevidad es tan distinta según la clase social, es profundamente injusto que todos deban obligatoriamente jubilarse al mismo tiempo. En realidad, para muchos cuyo trabajo es más intelectual que manual y que es fuente de goce y estímulo, tener que jubilarse a los 65 años es un perjuicio que puede dañar la salud de la persona. En EEUU, por ejemplo, un Catedrático puede trabajar hasta que lo desee, siempre y cuando alcance los niveles de exigencia que la universidad exige a todos los docentes. La jubilación es un derecho, no una obligación. No así en España, donde es una obligación, llegando al absurdo de que muchos profesionales deben jubilarse en pleno uso de sus facultades y competencias en profesiones y especialidades (como medicina), donde hay una enorme escasez de profesionales.

Pero este absurdo es incluso más injusto en la persona cuyo trabajo es más manual que intelectual, y para la cual el trabajo no es un instrumento de goce, sino un medio a partir del cual la persona obtiene los medios para poder vivir. Y grandes sectores de la clase trabajadora se encuentran en esta situación. Para esta persona exigirle que trabaje dos años más es una enorme injusticia, y ello debido a que se la homologa con otra persona que, además de tener un trabajo estimulante muy distinto, le sobrevivirá muchos años. Es profundamente injusto pedirle a la mujer de limpieza de la universidad que trabaje dos años más para parar mi pensión, ya que probablemente le sobreviviré seis u ocho años más.

Pero a esta injusticia se añade otra. Y es que el alargamiento de la esperanza de vida en los últimos treinta años, ha sido también muy desigual. La burguesía, pequeña burguesía y clases medias han visto su vida alargada mucho más rápidamente que la clase trabajadora. En EEUU, país que tiene un sistema de recolección y análisis de estadísticas sociales y vitales mejor que España, las clases con mayores rentas han incrementado notablemente su esperanza de vida durante los últimos treinta años. Tal incremento ha sido mucho menor, sin embargo, en las rentas inferiores (primordialmente trabajadores no cualificados), que no han visto crecer su esperanza de vida ni siquiera dos años, con lo cual el retraso de dos años de su edad de jubilación significaría incluso una reducción de sus periodos de pensionista en comparación con pensionistas en cohortes anteriores (Dean Baker and David Rosnick. The Impact of Income Distribution on the Length of Retirement. Center for Economic and Policy Research. October 2010). La relevancia de estos datos para España es enorme, pues mientras que en EEUU la mitad de los trabajadores que con 58 años trabajan en ocupaciones físicamente exigentes y/o en condiciones difíciles (difficult working conditions), este porcentaje es incluso mayor en España, donde el nivel de cualificación en la fuerza laboral es menor que en EEUU. De ahí puede concluirse que su longevidad es menor y ha crecido menos en los últimos treinta años que las clases de renta superiores. Tratar a todos por igual es una gran injusticia.

Otro problema que existe en la propuesta de retraso de la edad de jubilación es que se basa en supuestos erróneos. El argumento que se utiliza constantemente para indicar que el sistema de pensiones público es insostenible es subrayar que mientras ahora el gasto público en pensiones representa el 9% del PIB, en el año 2050 será del 15%, lo cual consideran que es insostenible. Este argumento lo han hecho una larga lista de instituciones y firmas de sensibilidad neoliberal. Y lo hizo hace unos días el nuevo Ministro de Trabajo, el Sr. Valeriano Gómez, en una entrevista en el rotativo de mayor difusión del país, en que utilizó el mismo argumento. Es más este último indicó que, aún cuando la productividad anual aumentara un 2% o un 2,5%, todavía sería insostenible.

Ello no es cierto. Si el crecimiento anual de la productividad fuera 2%, el PIB en 2050 sería 2.20 veces mayor que ahora. Ello quiere decir que si el PIB ahora es 100, en 2050 sería 220. Pues bien, mientras que ahora 9 unidades (el 9% del PIB) van a pensionistas, en 2050 serían 33 (el 15% del PIB), y para los no pensionistas, en 2050 serían 187 (220-33), mucho más que ahora, que son 91. Es decir, resultado del incremento de la tarta (más del doble), tanto pensionistas como no pensionistas tendrán muchos más recursos, pues estamos hablando de cantidades monetarias con la misma capacidad de compra en 2010 y en 2050. Es más, es probable que el PIB sea incluso mayor, resultado del crecimiento de la población que trabaja (ahora una de las más bajas de la OCDE). Si en lugar de 52% fuera 72% o 75%, el PIB sería incluso mucho mayor. La alarma es totalmente infundada. Lo que el estado debiera hacer es mejorar la productividad del país y facilitar la integración de la mujer al mercado de trabajo, en lugar de alargar obligatoriamente la edad de jubilación.