La estafa financiera más grande de la historia de Europa

Cómo explicar de manera sencilla qué significa que la Comisión Europea esté preparando sanciones económicas a seis gigantes financieros europeos y, lo más importante, cómo hemos llegado hasta aquí: no es que el euríbor haya sido manipulado, es que, según los requisitos de nuestra legislación, directamente no ha existido.

El euríbor cae a mínimos de junio (0,506 por ciento) tras la rebaja de los tipos del BCE

Gráfico que muestra la evolución del euríbor en los últimos 12 meses. / Efe

Todo empezó en junio de 2011, con las plazas aún calientes tras las acampadas del 15-M. Durante esos días, el abogado Juan Moreno Yagüe (@hackbogado) andaba revolucionado por un caso en el que tenía que defender a un peluquero sevillano en una demanda en la que CajaSol le exigía unos intereses disparatados por una pequeña deuda contraída por despiste. La gran sorpresa, me contaba entonces @hackbogado, había sido examinar las tablas que publicaba el Banco de España sobre el índice interbancario español (míbor), que se utilizaba como referencia para préstamos antes de la entrada en vigor del euríbor. Sigue leyendo “La estafa financiera más grande de la historia de Europa”

CT o un LIBRO FUNDAMENTAL

Guillen Martínez: “La cultura de la Transición existe para neutralizar el conflicto”

Enric Llopis en "Crónica Popular"

No sólo es acrítica, sino que también es desproblematizadora y se come el conflicto, lo neutraliza. Así define el periodista y coordinador del libro “CT o la Cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española”, Guillem Martínez, la cultura democrática en España. Subraya asimismo que la “sentimentalización”del conflicto ha sido “una opción muy lúcida de la CT en toda su existencia”. ¿Algún ejemplo? “Catalunya es el epicentro de la CT actual”, responde Martínez. El gobierno de Mas “es el unico que está accediendo a la postdemocracia -el cambio de democracia por deuda-, con una sociedad y una cultura que le aplaude”.

https://i0.wp.com/www.cronicapopular.es/wp-content/gallery/2012_noviembre/12_ct.jpg Guillem Martínez colabora en el diario “El País” desde 1996 y ha publicado libros como “Franquismo Pop”, “Pásalo” o “La canción del verano”. “CT o la Cultura de la Transición” (Ed. DeBolsillo) es una reunión de pequeños ensayos con aportaciones de la escritora, Belén Gopegui; el pensador y activista, Amador Fernández-Savater; la periodista de Diagonal, Irene García Rubio; el crítico cultural, Ignacio Echevarría o el ingeniero y técnico en comercio exterior, Pep Campabadal, entre otros.

En primer lugar, ¿Cómo marcha la difusión del libro?

Muy bien. La semana pasada alcanzamos la tercera edición. Es un libro muy reseñado -hemos contabilizado más de 40 reseñas en la red-. El libro, y el concepto Cultura de la Transición (CT), ha entrado en el debate académico, por supuesto fuera de España. En el último número de Hispanic Review -una referencia en el campo filológico-, dedicado a la crisis y la cultura española, aparece el concepto de manera llamativa. En Diciembre, se hablará del libro y la CT en un encuentro en Boudeaux, universidad en la que, por cierto, se edita Boletin Hispanique, otra revista fundamental. Por otra parte, el concepto ya es una normalidad en debates de la izquierda y en análisis cultural en la Península y en varias lenguas peninsulares. La función del lbro -explicar un concepto y despenalizarlo, ofrecer una herramienta cultural-, creo que se ha cumplido.

¿Qué es la “Cultura de la Transición” (CT) y qué marcos culturales y discursivos impone? ¿Qué sería lo culturalmente correcto?

Básicamente, es la cultura democrática en España. Es la descripción de un producto cultural -un libro, una canción, un artículo, un discurso, una película…-, para que sea reconocido como producto cultural y no como una “frikada” marginal. No es lo políticamente correcto. O, al menos, no es sólo eso. Es la definición española de cultura, vigente durante 35 años. Cualquier producto español debía ser o CT, o mercado, para ser reconocido como tal. Lo CT no es necesariamente, tampoco, el mercado. Es una convención cultural. 

¿Qué poderes políticos y económicos promueven la “Cultura de la Transición”? ¿Qué papel desempeñó la izquierda? 

La CT es la aportación, básicamente, de la izquierda. En un momento de transición democrática, en el que, al parecer, prima más la intensificación de la estabilidad que de la democracia, las izquierdas aportan, para poder participar, la desactivación de sus únicas bazas, la movilización social y la cultura. La cultura no sólo queda desproblematizada, sino que adquiere, precisamente, ese rol. Crea cohesión, da razón al Estado y elimina problemáticas. Hasta el punto de que la cohesión social en España no está sustentada en la economía o los derechos, sino en la cultura. En construcciones culturales. Es decir, en propaganda. 

¿Podrías citar ejemplos de personajes o producciones señeros de la CT, plenamente integrados en la misma? 

No. De eso hablo en artículos que firmo, no en entrevistas. La razón: lo no-CT devuelve la capacidad a las personas de decidir por sí mismos sus gustos, de no obligar a nadie a un listado de gustos bajo la amenaza de que eso crea cohesión. A lo no-CT le importa un pimiento la suma o la resta de cohesión social a través de la cultura. Devuelve libertad perdida.Te puedo decir cómo se ha creado la cohesión a partir de la cultura y cómo se ha perdido libertad: a partir de productos cuyos límites no superan los límites del Estado, que dan la razón al Estado o que, al menos, no se la niegan, y que no buscan problemas, sino que los solucionan. Ejemplos: artículos periodísticos que utilizan la Transición y la Constitución como límite a todo, novelas sobre la guerra civil en las que no hay problema ideológico, sino sentimental, etc… 

¿Y mencionar algunas excepciones, personas con posiciones críticas que hayan conseguido salirse de la CT? 

La CT es la cultura en los últimos 35 años. No es CT todo lo que chirría -muy poco-, si bien todo lo elaborado ha tenido que insertarse en la CT para poder ser reconocido como cultura. Las excepciones más notorias, los nombres no-CT más llamativos, en ese sentido, no los conocemos. Son personas que o bien desaparecieron, o bien no llegaron a producirse. Lo no-CT propone, en ese sentido, reformular el canon cultural de las últimas décadas. Lo que hoy a la CT le parece la bomba, son novelas, películas, periodistas que no existirán ni serán recordados en breve, dado su escaso interés artístico o social. 

¿Qué rol desempaña el periódico “El País” en la CT? 

Los medios de comunicación son básicos en la creación de los marcos CT. Y EL País, en su momento, fue la referencia. Creó, en muy poco tiempo, los límites de la CT. Ante la ausencia -esto se debe de señalar también-, de propuestas culturales alternativas y atractivas por parte de unas izquierdas y una cultura sin demasiadas ganas de lo contrario. 

Se te podría criticar que en otros países, que no han vivido la transición, se ha llegado a situaciones similares: pensamiento único, hegemonía del mercado y consensos bipartidistas. 

En Occidente la culturas optan por lo lúdico desde el 68. Es una decisión practicada desde la cultura. La originalidad española es que la cultura no decide nada. Es una decisión de Estado, que es el lugar en el que se decide desactivar la cultura. Esa es la originalidad española. Sobre el mercado, se ha de decir que no es necesariamente lo CT. Lo CT, de hecho, son productos inexportables, que sólo satisfacen una necesidad política española. 

¿Es absoluta la hegemonía de la CT o pueden destacarse algunos elementos de ruptura, por ejemplo, el 15-M? 

Si. “Cacharros” como lo ocurrido tras el 11M, cuando una sociedad se saltó a sus políticos, a sus medios y a sus intelectuales para poder informarse de la realidad, o lo del 15M,  un fenómeno imposible de explicar en prensa a través de las fórmulas CT, son pequeñas-grandes sentencias de muerte a la CT. 

La “cultura de la transición” existe para comerse el conflicto, para presentar como conflicto lo que al Estado le parece bien presentar como conflicto – los nacionalismos -, y para evitar que nazcan conflictos que no le interesan – la pobreza, el reparto de la riqueza, la corrupción, el déficit democrático.

Amador Fernández Savater señala en su artículo que la CT es “consensual” (en torno al sistema de partidos y al mercado) y “desproblematizadora”. Pep Campabadal se refiere al “punto medio”. ¿Qué ocurre con el conflicto y con las voces críticas? 

La CT existe para comerse el conflicto. Es decir, para presentar como conflicto lo que al Estado le parece bien presentar como conflicto -yo qué sé: los nacionalismos -, y para evitar que nazcan conflictos que no le interesan -yo qué sé: la pobreza, el reparto de la riqueza, la corrupción, el déficit democrático-. El intelectual que quiera recibir honores, subvenciones o, simplemente, existir y seguir trabajando, debe colaborar en su proyecto de cohesión. Dándole la razón o, al menos, no quitándosela. Ejemplo: atentados del 11M. Las dos únicas opciones que ofreció la CT fueron a) darle la razón al estado -ha sido ETA, y ETA es quién la oxigena, es decir, todo el mundo salvo el PP-, o no quitársela. Para no quitársela, la opción más recurrida fue la sentimental, hablar del dolor de las víctimas. De  hecho, en los días siguientes al atentado, los medios, para no opinar ya directamente en contra del Gobierno -algo inusitado en la CT-, recurrieron a publicar biografías sentimentales de todas las víctimas. La “sentimentalización” del conflicto ha sido una opción CT muy lucida en toda su existencia, en fin. 

¿Qué queda de la CT en el presente, por ejemplo, en la Cataluña independiente que propone Artur Mas? 

Catalunya es, curiosamente, el epicentro actual de la CT. En Madrid hay un gobierno sin iniciativa. Es decir, sin capacidad cultural de hacer caer, verticalmente, sus mensajes. Carece de la posibilidad de establecer agenda y de que su agenda sea celebrada. La CT, en fin, no le pita. En Barcelona, por primera vez en la historia, sucede lo contrario. Existe un Gobierno que domina un grueso grupo mediático, pero que también ha conseguido que su discurso sea percibido como cohesionador. Sus emisiones carecen de crítica y de control desde la cultura. Es CT pura. Puede hacer lo que quiera. De hecho, es el único gobierno del Sur de Europa que hace lo que quiere. Es el unico que está accediendo a la postdemocracia -el cambio de democracia por deuda-, con una sociedad y una cultura que le aplaude. O, al menos, que carece de la posibilidad de criticarle sin dejar de ser, en ese trance, catalán. Durante el aznarato, recuerden, era imposible la crítica sin perder el calificativo de español de bien, o algo así.  

Por último, ¿Avizoras un “pacto de estado” PSOE-PP, como precisamente ha propuesto Cebrián en las páginas de El País, para buscar una supuesta salida a la crisis? ¿También sería una derivada de la CT? 

Nuestras clases políticas, intelectual y periodística están formadas en la CT. Las soluciones a lo cotidiano en la CT son pactos en las alturas, que bajan verticalmente a la sociedad avalados como cultura. No sólo no saben hacer otra cosa, sino que son incapaces de describir otra cosa o de pensar en otra cosa. Y parece que esa cosa no se podrá producir, de manera exitosa, en esta edición. Es el fin, tal vez, de un sistema político. Y el fin, fijo, de una cultura y de varias generaciones de sus sacerdotes.

EL MEMORANDUM DEL RESCATE BANCARIO EN 9+1 PUNTOS

Publicado en Madrilonia
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1. ¿Qué es el Memorandum (MoU)?

Es el documento que detalla los plazos acordados para recibir los fondos europeos destinados a recapitalizar la banca española, así como las medidas a llevar a cabo por parte del Gobierno Español como condición a la entrega de los diferentes tramos del crédito.

2. ¿Quiénes son las partes y qué papel juegan realmente?

El Banco Central Europeo (BCE) y la Unión Europea (UE) – Toman las decisiones.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) – Supervisa el proceso y establece las pautas.

El Gobierno de España – Hace propuestas.

El Banco de España (BE) – Pasa a tener competencias del Ministerio de economía en lo que concierne a la supervisión bancaria.

3. Objetivos

– Salvar al sector financiero mediante la inyección de capital para sanear sus balances.

– Establecer las condiciones para la  reestructuración de la banca y el sistema financiero.

4. Problemas

– La concesión del crédito destinado a la recapitalización de los bancos conlleva medidas que vulneran  derechos económicos, sociales y culturales, y se exigen medidas de recorte del estado del bienestar provocando su desmantelamiento y la privatización de patrimonio público.

– La reestructuración de la banca requerirá cambios legislativos impuestos desde Europa y pasará por la creación de un “banco malo” que supondrá la socialización de pérdidas bancarias con dinero público.

5. Tipos de Bancos implicados

Se clasifican los bancos españoles en 4 tipos:

  • 0. Los que en principio no necesitan ayudas (Banco Santander, CaixaBank, BBVA-UNNIM)
  • 1. Los que ya las han recibido pero necesitan más (BFA Bankia, CatalunyaCaixa, NovaCaixaGalicia Bank, y Banco de Valencia).
  • 2. Los que no cumplen las condiciones mínimas para pedir dinero a los mercados.
  • 3. Los que cumplen las condiciones para pedir dinero a los mercados, pero que también podrían acogerse a las ayudas más adelante.

6. Mecanismos

El principal mecanismo que se establece opera a través del FROB (Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria), con lo que el Estado pasa a ser avalista del crédito y sujeto al pago de sus intereses, así como del capital que las entidades financieras no pudieran devolver.

7. ¿Qué supone para la población?

Para poder recibir los diferentes tramos del préstamo, el Gobierno Español está implementando e implementará diversas medidas que pasan por profundizar en:

– Reformas estructurales (alteración de las leyes vigentes con recomendaciones específicas de la UE) en el sistema bancario y en el mercado de trabajo (Reforma Laboral).

– Reformas fiscales y del sistema tarifario energético.

– Medidas estructurales para la corrección del déficit. Léase, más IVA, más años trabajando, menos prestación por desempleo, menos sanidad, menos educación…

– Pérdida de Soberanía. Como garantía del cumplimiento de las condiciones para el rescate bancario, nuestra economía será monitorizada y estrechamente vigilada por organismos internacionales, no elegidos democráticamente, y nuestra política será tutelada  desde Europa.

– Pérdida de puestos de trabajo en los diferentes procesos de fusión bancaria, mediante el cierre de oficinas.

– Carga de las pérdidas al ahorro. Los ahorradores, asesorados por trabajadores de sus oficinas bancarias, que hayan confiado su dinero en participaciones preferentes, serán los primeros en asumir pérdidas.

8. ¿Ha pasado antes? ¿Dónde? ¿Qué ha sucedido?

Existen múltiples ejemplos de este tipo de mecanismos de intervención económico-política en  los países del Sur y en los países periféricos de la UE (PIIGS), con Grecia a la cabeza. La evolución de los indicadores económicos en estos países muestra una profunda contracción de la economía debido a las medidas que condicionan los rescates bancarios, prolongando y profundizando la crisis económica. Otros ejemplos, como el Islandés, donde se dejó caer a los bancos, muestran crecimientos económicos que rondan el 3% anual.

9. ¿Qué podemos hacer?

Debemos decidir si queremos que nos arrastren hacia un empobrecimiento de la población y a que la Troyka decida por nosotros, o queremos tomar las riendas de nuestro destino y decidir en qué invertimos nuestros impuestos. Aquellos que dicen representarnos obedecen ciegamente a los intereses de los mercados. Por eso, hoy la ciudadanía tiene la responsabilidad de decir alto y claro que NO QUEREMOS QUE SE FIRME EL MEMORANDUM y continuaremos movilizándonos y organizándonos, no hasta que nuestras demandas sean escuchadas, sino hasta que seamos los propios ciudadanos quienes las hagamos realidad.

 No-dejemos-que-nos-jodan

No-Debemos-No-Pagamos

#LiquidarElMemorandum

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9+1. Leer más: Los apartados más relevantes comentados

– “La Comisión Europea, en coordinación con el ECB y EBA, verificará a intervalos regulares de 4 meses que las condiciones políticas vinculadas a la ayuda financiera se cumplan“. Es decir durante los 18 meses que dura la ejecución de los diferentes tramos del rescate, tendremos nuestra política completamente tutelada desde Europa, situación que podría prolongarse durante 15 años, tiempo máximo de vencimiento de los plazos del préstamo.

– “Las autoridades españolas se comprometen a aplicar las reformas estructurales y recomendaciones específicas de cada país en el marco del semestre europeo. Éstas reformas irán destinadas a corregir los desequilibrios macroeconómicos“. Es decir, la entrega de los diferentes tramos irá ligada a constantes reformas estructurales derivadas de recomendaciones específicas del Eurogrupo que serán de obligada aplicación, y que ahondarán en las restricciones de derechos en términos de derechos laborales, reformas fiscales, tasas eléctricas, etc., cuyas consecuencias de sobra conocemos.

– “Las autoridades españolas deberán presentar a finales de julio un plan presupuestario plurianual para 2013-14, que especifica completamente las medidas estructurales que son necesarias para lograr la corrección del déficit excesivo“. Ya sabemos lo que esto significa, más IVA, más años trabajando, menos prestación por desempleo, menos sanidad, menos educación…

– “El Banco de España a finales de 2012 requerirá a las entidades de crédito revisar, y si es necesario, elaborar y aplicar estrategias para hacer frente a deterioro de activos”. Una de las estrategias para deshacerse de esos activos es la del banco malo, que supone transferir a entidades públicas los activos tóxicos de los bancos privados.

– “Las autoridades españolas transferirán el 31 de diciembre de 2012, las competencias del Ministerio de Economía sobre poderes sancionadores y de concesión de licencias al Banco de España”. Transferencia de competencias del ministerio de economía al banco de España.

– “El Banco de España llevará a cabo una completa revisión interna de sus procesos de supervisión y toma de decisiones”. Tutelado y vigilado de cerca por el Eurogrupo. Transferencia de competencias: Ministerio de Economía –> Banco de España —> Eurogrupo

Plataforma Auditoría Ciudadnana de la Deuda

en http://www.auditoria15m.org

“LA BANCA NOS TIENE SECUESTRADOS”, entrevista a Bibiana Medialdea

Charlamos con Bibiana Medialdea, doctora profesora de Economía Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid.

“La economía ha bajado a la calle” es el título de un artículo que la profesora Medialdea escribió hace un año y que definía a la perfección el estado en el que se encuentran los ciudadanos en un momento en el que conceptos como la prima de riesgo o rescate han pasado a formar parte de la vida cotidiana como el pan o el amor.

Prueba de ello son las más de 150 personas que esperaban a la profesora en la plaza Fuente Dorada de Valladolid el pasado 13 de junio para escucharla hablar sobre la deuda pública y privada, sobre el rescate de España y cómo los ciudadanos podemos defendernos del chantaje al que estamos siendo sometidos cuando nos obligan a pagar con dinero nuestro la deuda de bancos y grandes empresas contraída de manera principalmente especulativa.

Poco antes de esta charla, organizada por el 15-M, hablamos con ella. En sus palabras brillan un cierto realismo, una sencillez y una claridad que no es fácil encontrar en otros economistas, tal vez porque, como ella misma afirma, “los tecnicismos económicos y la oscuridad de su jerga han servido siempre para imponer una visión determinada de la realidad y mantener alejada a la gente de las decisiones más importantes”. Por eso, aclara que se metió en la comisión de Economía del 15-M de Sol.

Y, entonces, le preguntamos: Ese alejamiento también se ha producido porque parece que según se iban conquistando espacios democráticos, las personas que deciden se han ido buscando otros lugares para no ser controlados, como es el caso de los grandes organismos internacionales, ¿crees que en España los ciudadanos se están dando cuenta de esto?

– Creo que sí –contesta ella-. Pero lo dramático son las consecuencias sociales que van asociadas a esa toma de conciencia, aunque ya llevaba pasando mucho tiempo. Por ejemplo, los mecanismos básicos de política económica desde hace mucho no son decididos por los ciudadanos cuando votamos, porque desde 1999 vienen blindados desde Bruselas con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, primero, y, después, con el Pacto del Euro. Efectivamente, hemos conquistado espacios de decisión, pero cuando entrábamos por la puerta, las cosas importantes se estaban escapando por la ventana. Han huido de nuestro parlamento. Y ahora vemos que se está cayendo el disfraz porque las cosas son más explícitas. Por lo que la gente está más enfadada es porque nos están estafando, porque en los parlamentos no se decide nada importante, lo que se está haciendo no venía en ninguno de los programas políticos. O sea que se está tirando del hilo de la farsa liberal en la que estamos instalados.

– ¿Crees que esa huída de las cosas importantes por la ventana está ligada al proceso de de financiarización de la economía que se ha vivido en los últimos años?

– Creo que el capitalismo es un sistema de poder muy concentrado y organizado y a lo largo de su corta historia (300 años) toma distintas formas. Las finanzas no son el único culpable y no podemos idealizar otras formas de capitalismo como si hubiesen sido más amables. Realmente el sistema funciona así, expropiando a la gente su trabajo, privatizando beneficios y socializando pérdidas, es su lógica normal de funcionamiento. Pero en las últimas décadas la forma concreta del capitalismo ha sido lo financiero. La simbiosis entre el capital financiero y los centros políticos que deciden, que no son ni Rajoy ni Rubalcaba,  está muy asentada. Las relaciones en Estados Unidos entre las grandes empresas financieras y la financiación de los partidos -Goldman Sachs dio dinero, apunto yo, a la campaña de Obama-, son muy estrechas, o sea que el capital financiero no es un extraterrestre sin vínculos con los otros espacios de poder.

– Ese proceso ha estado muy apoyado por los políticos desde finales de la década de 1970, ¿por qué se empieza a producir esa financiarización de la economía?

– En los 70 no hay una crisis cualquiera. En esos años salen a la luz dificultades del capital para seguir obteniendo rentabilidad en el ámbito productivo. Se choca con una de las contradicciones básicas que tiene, algo que, por cierto, ya en el pasado había sucedido y se había solucionado de forma destructiva, una guerra mundial o algo similar, para poder reiniciar el proceso de acumulación de dinero desde cero y reencontrar espacios de ganancia. Es decir, en esa década caen los niveles de productividad y las empresas no tienen beneficios como para que les resulte atractivo seguir invirtiendo en la economía productiva y, entonces, los capitales ven en el ámbito financiero la posibilidad de ganar más. Podríamos decir que, en realidad, se va a lo financiero “por necesidad” y se empieza a pujar por que se liberalicen los mercados financieros, los tipos de interés, etc. y es ahí cuando la inflación se convierte en algo sacrosanto, en el gran objetivo a cumplir. Nunca nos han explicado por qué la inflación es tan grave, por qué no se puede vivir con niveles de inflación altos y sí con desempleo alto, con hambre, etc. Y es que la inflación tiene que ver con esa financiarización. Si tienes un activo que te promete que te va a dar rentabilidad, entonces en la medida en que haya un crecimiento de los precios, ese rendimiento financiero futuro cada vez valdrá menos. Desde ese punto de vista, la inflación es problemática y, por eso, en Europa y Estados Unidos, desde los 80, se coloca en el centro de la cuestión. Es muy importante tener esto en cuenta cuando vemos ahora que lo financiero ha sido una burbuja hinchada, explosiva, y pensamos que lo que ha fracaso es la globalización financiera, pero no nos olvidemos de por qué llegamos hasta ahí, que fue para arreglar el problema de que el capital no encontraba la ganancia que necesitaba para seguir operando en lo productivo. Es decir, nos ha fallado la solución al problema. Y es que ahora estamos enredados en esto, pero cuando salgamos de aquí, el capital tendrá que enfrentarse de nuevo a su problema original.

– Y, ¿dónde estaría la solución?

– En ser capaz de organizar la actividad económica con unos criterios que tengan en cuenta el medio y largo plazo, los beneficios públicos, las utilidades que las poblaciones tienen que recibir aunque no tengan acciones de una empresa, que eso no responda solo de la rentabilidad privada. Es necesario, y la crisis lo evidencia, equilibrar el crecimiento y las condiciones de vida, pues 10 años antes de la crisis en nuestro país, con un crecimiento bestial, las condiciones laborales y de vida no hacían más que empeorar, lo cual ya nos indicaba que estamos en un sistema un poco loco. Se trata de solucionar el fregado que tenemos con la crisis pero sin creer que volviendo al instante previo al estallido hemos solucionado el problema, pues ese funcionamiento previo es lo que nos ha traído hasta aquí. Necesitamos garantías de que los recursos de la población se están gestionando con una sensibilidad que vaya más allá del beneficio privado a corto plazo.

– Ahora se habla mucho de la deuda, como un pecado, pero Francia, Italia o Alemania han estado siempre muy por encima del 60% del PIB permitido por la UE, ¿cómo encaja la deuda en el sistema financiero y por qué en la actualidad es un problema, mientras que antes no lo era?

– En efecto, antes España tenía un 36% del PIB de deuda pública, en 2007. El asunto tiene que ver con lo que pasó en la década de 1970. Veamos un ejemplo. Una de las contradicciones básicas que tiene el capitalismo es que a nivel individual cada empresario quiere bajarle los sueldos a sus trabajadores para quedarse con el máximo de beneficio. Sin embargo, si todos hacen los mismo, los trabajadores no tendrán dinero y no podrán comprar lo que los capitalistas venden a sus trabajadores y a los de las demás empresas. Es decir, la contradicción está en bajar los salarios. En aquella década el sistema se choca contra esto y parece que las finanzas permiten superarlo a través de la deuda, algo que los economistas llaman efecto riqueza y que en España hemos tenido muy presente en los últimos años: los salarios no subían, en términos reales estaban estancados, las condiciones de trabajo cada vez eran más precarias e inestables, y sin embargo la capacidad de consumo de la población estaba aumentando. De hecho en los años previos a la crisis, el consumo de las familias era lo que estaba tirando del crecimiento del país. Parece magia: el crédito bancario, fundamentalmente las hipotecas, la deuda, permite la cuadratura del círculo, tener salarios bajos y, al mismo tiempo, que no haya problemas de demanda. Pero ahora ha estallado y no solo tenemos el problema de la deuda sino que cuando eso se solucione el capital seguirá teniendo pendiente la contradicción que dejó en suspenso en los años 70: es decir, si sigues machacando salarios cómo demonios vas a vender. Ahí encaja lo financiero con los problemas de lo productivo.

Ahora es un problema porque el nivel de endeudamiento, principalmente de grandes empresas y bancos, que es el más importante, ha llegado a cotas insostenibles, y los bancos alemanes, que eran los que prestaban a los españoles y, por tanto, los que han inflado la burbuja, no prestan y no se fían de los españoles, porque la máquina funcionaba mientras las casas se vendieran a precios mayores, pero ahora que se ha parado, no hay ingresos y la realidad te da un toque, pues si la gente deja de pagar esas barbaridades por las casas, se acaba el origen inicial del dinero. El detonante es el estallido de las burbujas inmobiliarias en Estados Unidos, Irlanda, Gran Bretaña, España… pero el mecanismo estaba desquiciado y hubiese saltado antes o después.

– De hecho, la deuda privada está en torno al 190% del PIB, de lo cual más de un 60% es de empresas y bancos, pero nunca se habla de esto.

– Exactamente. Si cogemos la deuda total y pensamos que es 100, el 63 % es de empresas no financieras (constructoras, inmobiliarias, etc.), financieras y bancos, no es de las pymes. Así, que si alguien ha vivido por encima de sus posibilidades son ellos. Pues el 21% es de familias y el 16% de las instituciones públicas. En este contexto, la deuda privada se convierte en pública porque esas empresas no quieren hacerse cargo de sus pérdidas. El capitalismo nos podrá parecer mejor o peor, pero se suponía que esto era un juego de personas arriesgadas que corren con las consecuencias, es decir, cuando va bien tienen beneficios y cuando va mal, pierden. Y lo que vemos es todo lo contrario, un sector financiero, bancario y constructor muy arriesgado y que ha obtenido muchos beneficios durante años, que cuando llega el momento de las pérdidas encuentra los mecanismos para no asumir esas pérdidas en soledad sino socializarlas, lógicamente porque tiene conexión con lo político …

– Viéndolo así, ellos serían losa auténticos anticapitalistas…

– Bueno, es que, en realidad, el capital es muy pragmático: no tiene problemas en pedir nacionalizaciones cuando lo necesita o intervenciones públicas. Yo creo que los economistas neoliberales que escriben libros de texto son ya los únicos que se creen lo de los mercados libres, la competencia y demás, porque en la vida real no es así. En los años 30 pasó y ahora también. Por supuesto, saben que es un ejercicio de pasarle las pérdidas a otro y cuando esto vaya bien de nuevo volverán a privatizarse los beneficios. Pero si un sector lleva acumulando más de 15 años beneficios impresionantes y ahora tiene pérdidas, éstas deberían sufragarse con aquéllos.

– Y en esa socialización de las pérdidas es cuando se hace público el problema…

– Claro, según diferentes mecanismos. El mecanismo principal de socialización de pérdidas en España está siendo a través de la banca. El caso de Bankia es clarísimo. No tenemos los datos definitivos, pero seguramente sea la entidad más expuesta al ladrillo, la que más ha negociado con las inmobiliarias y la que más beneficios obtuvo de ello, repartiendo bonos a lo bestia a sus directivos, etc. Y de repente dice que tiene un problema, un agujero, que ni siquiera puede devolver el dinero de un posible préstamo estatal sino que necesita que el Estado meta dinero sin más, una recapitalización, y que pase a ser accionista. Entonces, lo hacemos con 24.500 millones que no son un crédito. Vale. Nos gastamos el dinero, pero podríamos decir que ya somos Bankia, que ahora el Estado podrá recuperar el crédito para pymes, decir algo sobre los deshaucios, pues es la entidad que más deshaucios ejecuta, o sea, ya tenemos un banco público con el que poder hacer algo: pues no. El poder político que debiera acompañar a ese desembolso económico tan importante no se va a ejercer y, además, tienen el descaro de ni siquiera ocultarlo, y dicen que cuando la entidad esté bien el Estado la venderá y, naturalmente, a precio de ganga para devolverla al capital privado…

– O sea, que ni siquiera se prevé que se vaya a recuperar lo gastado en Bankia revendiéndola…

– No. Venderán las acciones muy baratas. Acordaos de mí: cuando Bankia empiece a repartir dividendos, a ver cuánto tiempo tardan en privatizar la parte que ha comprado el Estado. Por eso, es importante no ser muy rígidos y no pensar que son promercado o algo así. No. Son pragmáticos.

– ¿Era necesario el rescate?

– Si me preguntas si hacía falta mucho dinero para solucionar la situación del sector bancario, sí; que el Estado no podía emitir deuda pública para hacer frente a esa situación, también. Lo que pasa es que esto no es un rescate. España no tiene recursos para solucionar lo que han liado sus bancos. En realidad, lo que se llama rescate es una ampliación de deuda y esto se acompaña de condiciones, pues cuando te dan deuda para solucionar deuda, te imponen condiciones para garantizar ese pago: es decir, cerrar los quirófanos, los colegios, despedir a maestros, quitar prestaciones, subir el IVA y bajar las pensiones. Eso es lo que ha pasado en Gracia, Portugal, etc. y lo que está pasando aquí ahora. Si de facto ya estábamos intervenidos a través del Pacto del Euro, pues vemos cómo punto por punto se ha hecho lo que Bruselas nos imponía, empezando por la reforma laboral del PSOE y el pensionazo, y siguiendo después con lo recortes de Rajoy, ahora tenemos una vuelta de tuerca más: habrá más intervención y más recortes. La cuestión es que tenemos un problema en los bancos muy grande, pero no se sabe cómo de grande. Las cifras que dan las auditorías, el FMI o el Banco de España no se sabe de dónde salen. El FMI dice hace una semana que necesitamos 38.000 millones y el Banco de España dijo que 176.000. Así, que hacer hipótesis sobre el sector bancario con esta política de ocultación brutal es imposible. Un ejemplo: Eurostat (la oficina de estadística de la Unión Europea) hace dos años que no publica en la web ciertos datos que antes sí sacaba, que eran públicos.

– Si esto lo ve cada vez más gente, hasta los medios conservadores piensan que los recortes solo nos endeudan más y nos meten en una espiral infernal…

– Sí, y además, la deuda nunca se da en millones de euros sino en porcentaje del PIB, por tanto, cuanto menos creces, la deuda será mayor porque tu PIB es más pequeño.

– Vale. Mi pregunta es ¿por qué lo están haciendo así? ¿Adónde quieren llegar?

– Al límite. Para esto, creo que es muy ilustrativo estudiar lo que pasó en América Latina en los años 80. Tenían un problema de deuda externa muy importante y llegó un punto en el que era evidente que no podían pagar; igual que lo es ahora, por cierto. De repente, los tipos de interés subieron mucho, la deuda se multiplicó y aunque cada vez dedicaban más de sus recursos a pagar, no había forma de hacerlo. El FMI sale, entonces, a escena y les pone programas de ajuste, de recortes, de austeridad, como los nuestros y les ofrece rescates, que entonces no se llamaban así, y les ofrecen nuevos créditos para pagar la deuda de hoy con deuda de mañana a cambio de condiciones. Y así, ya en 1982 México dice que no puede pagar y le siguieron otros. Como está pasando en Europa. Sin embargo, el FMI tarda todavía siete años, hasta 1989, en reaccionar. Es decir el año 82 lo podemos comparar con el año pasado en Grecia, cuando se hizo evidente que no podrá pagar, que se podrán renegociar deudas o lo que sea, pero que la deuda tal y como está no se puede devolver. Y, sin embargo, lo alargan porque son conscientes de que habrá quitas en la deuda, renegociaciones, y de que por mucho que te esfuerces, no se conseguirá pagar ni con todo el sacrificio humano. Esto lo saben los bancos alemanes, pero el asunto es llegar a esa renegociación más fuerte que el otro porque así obtendrás mejores condiciones. Intentan recuperar todo lo que puedan de esa deuda, y esto significa cerrar quirófanos, despedir a profesores, pagar menos pensiones, reducir prestaciones. Es decir, antes de rendirse y asumir que no podrán recuperarlo todo, nos van a estrujar lo posible. Por eso, en economía a esos años en América Latina se los llama la década perdida, porque el continente retrocedió 40 años en niveles de esperanza de vida, etc. En Grecia ya se ve con los niños abandonados, los suicidios, etc. Así que, la idea es que una vez que el país haya dado todos los recursos de los que sea capaz para pagar la deuda, ahí se sentarán a negociar el impago de la deuda y se renegociarán condiciones y ajustes.

– ¿Ese es el camino que nos espera…?

– Desearía que no porque es desesperante, es un camino largo y una tragedia social. Aun hoy América Latina sigue pagando la deuda externa.

– Pero hubo países que dijeron que no iban a pagar, que esa deuda no les pertenecía, que era odiosa o ilegítima. Eso es lo que sucede ahora en Grecia, que se piensa en hacer una auditoría para ver qué le corresponde pagar a la gente y qué no…

– Sí. En América Latina en la década de 1980 había movimientos sociales reivindicando no pagar la deuda, pues la subida de intereses la había hecho crecer de manera desproporcionada. También en Europa, los más críticos tomaron esa idea de trabajar las deudas ilegítimas. A finales de la década de 1990, cuando empezaron a subir a los gobiernos algunos partidos o personajes de corte más o menos progresista, recuperan, entonces, la idea. El caso de libro es Ecuador. Tenía una deuda muy grande y con parte de ella había base jurídica para afirmar que era ilegal, pues la habían contraído políticos corruptos con empresas cuyas relaciones eran abusivas. Así, que los movimientos sociales de allí empiezan a trabajar con la idea de auditar esa deuda para no pagarlo todo. Cuando Correa llega al gobierno, pone facilidades para que se lleve a cabo. De modo que la gente que la hizo, algunos especialistas como Éric Tousaaint, determinó que había un 65% de deuda con base jurídica para negarse a pagarla. Estaba clasificada, había contratos y era evidente que cualquier tribunal los declararía ilegales: es decir, deuda odiosa. Aun así, Correa fue muy prudente y decidió no pagar solo el 20% que cualquier juzgado le iba a reconocer, por lo evidente que era. Así lo hizo y lo anunció. Pero no tuvo que hacer nada, no fue a los tribunales, pues sólo con este anuncio, el valor de la deuda bajó más de un 80% y, entonces, la compró. Es decir, al final pagó su deuda, solo que aun precio bajísimo y ahorró muchísimo dinero al país. Y esto me gusta porque fue muy inteligente, un político gestionó bien los recursos públicos, y no estamos acostumbrados a ello, y, además, pone en evidencia la importancia que tuvo en sí el proceso de la auditoría. Se había generado credibilidad, es decir, es importante que los deudores nos demos cuenta del poder que tenemos: si tú le debes 1.000 euros al banco, tú tienes un problema, pero si le debes 100.000 millones, el problema lo tiene él. Así que, la auditoría de la deuda es buena porque ayuda a romper tabúes: parece que la deuda está por encima de todo, que es sagrada y si tienes que vender un riñón para pagar, no pasa nada. Yo creo que el proceso de la auditoria, en la medida en que hace conscientes a los deudores de la posibilidad de no pagar esa deuda odiosa, es bueno. Al final, si pagar deuda significa cerrar colegios, quirófanos, etc., hay que plantearse que a lo mejor no hay que pagar esa parte. Esto, además, ya está incluido en los intereses: a los clientes como España y Grecia, que tenemos pinta de ser complicados, ya nos prestan dinero a un interés mayor para cubrir la posibilidad de que no les podamos pagar.

– En España, ¿puede haber ese tipo de deuda odiosa? ¿Se está pensando en investigarla?

– Sí la hay. Por ejemplo, la deuda que ha generado el Estado por rescatar a la banca, la deuda que se genera por ataques especulativos dirigidos por bancos antes de una cumbre europea, haciendo subir la prima de riesgo, las operaciones deliberadas que se hacen para elevar los tipos de interés cuando se van a hacer emisiones de deuda pública, es decir, esos tipos de interés extra, abusivos, no habría que reconocerlos. Pero en el caso español también podríamos considerar la deuda pública ligada a la construcción de infraestructuras que nunca han tenido un uso público, como los aeropuertos peatonales u otras cosas, y solo han servido para enriquecer a grupos privados concretos. Aquí hay legitimidad para decir que ese dinero no se ha gastado en un bien público, por lo que no puede generar una deuda pública. Pero además en España tiene mucho sentido hacer una auditoría porque nos falta muchísima información. Ha habido cerrojazo de las estadísticos en Estados Unidos y Europa, pero en nuestro país la opacidad es impresionante con todo lo que tiene ver con la deuda. Nos falta muchísima información para hacernos una idea de en qué punto estamos. Pedir una auditoría es pedir información porque no nos podemos fiar de las autoridades que han estado supervisando la economía, así que hay que hacer un ejercicio ciudadano de pedir responsabilidades y que sean expertos independientes, controlados socialmente, los que hagan la evaluación. Esto es lo primero que habría que hacer para poder saber lo que tenemos y cómo solucionarlo.

– Este es el camino de los ciudadanos…

– Creo que sí. Yo misma he dicho que el sector bancario necesita dinero, pero a costa de ello nos tiene secuestrados, los bancos nos tienen chantajeados. Es cierto que un colapso bancario tendría consecuencias dramáticas en términos de destrucción de empleo, de deshaucios, etc. pero es un chantaje real, nos tienen contra las cuerdas y hay que ver cómo se gestiona eso.

– El gobierno ha contratado a unas agencias para que hagan esa auditoría…

– Claro, pero lo que tendremos son nuevas cifras a sumar al abanico que ya tenemos. Por eso, necesitamos a expertos independientes controlados, pues el FMI y el Banco de España publican solo un resumen de sus conclusiones, y nosotros queremos ver los datos completos…

– En cuanto a las responsabilidades de todo esto, puesto que nos machacan día a día con “la herencia recibida”, ¿quién es más responsable?

– Todos. Me parece indignante el peloteo del “tú más” que se traen. También es verdad que este gobierno solo lleva seis meses, pero en este tiempo no lo ha podido hacer peor. Y no hablemos de Zapatero, que desde 2004 pisó el acelerador del crecimiento inmobiliario basado en deuda hasta que le estalló y, después, acató sin titubeos, en mayo de 2010, lo que le dijeron los mercados para aplicar lo contrario de su programa electoral. Pero también el PP en las autonomías y ayuntamientos ha tenido una gestión ruinosa y para qué hablar de las cajas y de los pelotazos urbanísticos, etc. Para qué hablar de la liberalización del suelo de Aznar, que fue abrir la veda para la locura inmobiliaria en España, etc. Por eso, creo que han perdido credibilidad. Lo que necesitamos son personas que no sean políticos profesionales, que lo vean de otra manera, que no tengan hipotecas con el mundo empresarial. Y necesitamos también mucha gente en la calle apoyando a esos políticos valientes y no profesionales, pues no nos podemos relajar frente a nadie. La política tiene que sentirse vigilada y controlada constantemente por los ciudadanos.

Texto: Carlos Chávez. Foto: Almudena Zapatero

MOTIVOS PARA LA DESOBEDIENCIA CIVIL

José Antonio Pérez - ATTAC Madrid

¿Debemos obedecer las leyes cuando quienes las promulgan y aplican se conducen de manera inmoral?

¿Debemos seguir pagando impuestos cuando se destinan a fines inmorales?

Con el Rey a la cabeza, los representantes del Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial, se están comportando de manera tan indecorosa que sobrepasa los límites del espectáculo.

Tras su escandaloso desplome, Bankia, la entidad financiera llevada a la bancarrota por los gestores políticos del Partido Popular va ser salvada por el Estado. Algo que no podrán decir los enfermos que mueran por falta de asistencia sanitaria. El ministro Luis de Guindos ha anunciado en el Congreso que el Estado, a través del FROB, “apoyará plenamente cualesquiera necesidades de capital que tenga la entidad”.

O sea, que hay dinero para Bankia pero no lo hay para la Sanidad ni para la Educación públicas, que están sufriendo severos recortes presupuestarios. ¿Recuerdan cuando Mariano Rajoy pedía “unos pocos euros al mes” refiriéndose al tope que deberán pagar los pensionistas por los medicamentos en función de su renta? Un esfuerzo, decía, “necesario e imprescindible, porque en este momento no hay dinero para atender el pago de los servicios públicos. No hay dinero porque hemos gastado muchísimo en los últimos años”.

Pero hay dinero a espuertas para Bankia. En un primer momento, Guindos estimó que necesitará 9.000 millones de euros adicionales entre capital y provisiones, el grueso de los cuales serán aportados por el sector público. Pero todo apunta a que la inyección final será de alrededor de 23.000 millones de dinero del contribuyente. La aportación de dinero público en Bankia, supone:

Dos veces el tijeretazo a sanidad y educación. Equivale prácticamente a la mitad de todo el esfuerzo dramático que se está llevando a cabo para rebajar el déficit del nuevo dato del 8,9% al 5,3% impuesto por Bruselas.

Cuatro años de todo lo que se gasta en investigación: La inyección en Bankia equivale a multiplicar por cuatro todo el dinero que el Estado gasta en investigación en un año.

El 80% de la factura de la deuda: La crisis, que primero aumentó el volumen de deuda del Estado y la llevará hasta el 79% del PIB a final de este año, ha incrementado también con fuerza el dinero que se debe destinar a pagar los intereses por financiarse ante el aumento de la desconfianza sobre España. Este año, a esta partida se destinarán 28.800 millones de euros. La paradoja es que, en lugar de endeudarse para invertir en áreas productivas o en investigación, la mayor parte de este dinero se tiene que destinar a pagar vencimientos de deuda anterior. Entre la deuda a corto plazo (letras) y los bonos, que son emisiones a largo, el país tiene que devolver unos 145.000 millones de euros a lo largo de este ejercicio. Fuente: El País.

Mientras tanto, se descubre que Hacienda le concedió al banquero Botín tiempo suficiente para regularizar sus cuentas opacas y esquivar el delito fiscal. Emilio Botín, su hermano Jaime y todos sus hijos se han salvado de la cárcel y de unas fuertes sanciones gracias a la benevolencia de la Agencia Tributaria —implacable perseguidora del contribuyente que cometa el menor desliz— que, en junio de 2010, en vez de mandarles a la inspección les concedió un tiempo precioso para regularizar su situación. Los Botín pagaron 200 millones de euros sin ser sancionados. Ahora, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu archiva la causa confirmando en el auto que esta regularización basta para conceder la llamada “excusa absolutoria”.

Cuando la Justicia es un cachondeo

En 1985, el alcalde de la ciudad de Jerez, Pedro Pacheco, pronunció una frase que ha hecho historia: “la Justicia es un perfecto cachondeo”. En 2012, la afirmación mantiene plena vigencia por obra y gracia del presidente del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Carlos Dívar. Cuyo comportamiento ha colmado el vaso de la credibilidad de la Justicia.

Así que no es de extrañar que otro juez corrupto se acabe de librar de la cárcel pese a haber sido condenado por soborno. En abril de 2007, el exmagistrado de Marbella (Málaga) Francisco Javier de Urquía cobró 60.000 euros de Azan Khan, un imputado en el “caso Hidalgo” de blanqueo, a cambio de dejarle en libertad bajo fianza tanto a él como a su esposa y a su hijo. Condenado por soborno, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha librado a Urquía de entrar en prisión para cumplir una condena de dos años por este delito. 

Recortes para todos, menos para la Iglesia y el Rey

La Iglesia Católica seguirá sin tener que pagar por ley el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y no tendrá tampoco que sufrir ningún recorte presupuestario en la cantidad que recibe del Estado. La mayoría absoluta del PP y el apoyo de CIU han vuelto a frenar la propuesta de la izquierda política para que también la Iglesia participe de la austeridad generalizada.

Según IU, el Estado entrega a la Iglesia Católica más de 9.000 millones de euros anuales entre portaciones directas e indirectas: asignaciones tributarias vía IRPF, exenciones en distintos tributos, financiación de personal que imparte religión católica y de centros de ideario católico, transferencias para asistencia sanitaria y obra social, financiación de funcionarios capellanes, mantenimiento de patrimonio artístico de su propiedad, y otras subvenciones y financiación de eventos religiosos o para asociaciones de ámbito local.

La austeridad impuesta a los españoles tampoco se aplicará al cazador mayor de elefantes del Reino, el augusto suegro de Iñaki Urdangarín. Los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE, se han negado a rebajar la asignación de la Casa del Rey. En 2012 la familia real percibirá 8,26 millones de euros, un 2% menos que en 2011. El diputado Joan Tardá, de ERC, ha criticado que el monarca cobre “cien veces más” que el presidente del Gobierno y gane en un solo día lo mismo que un mileurista en todo un año.

El ciudadano que proteste cívicamente en la calle contra este repugnante panorama se encontrará con la represión policial. La única respuesta que es capaz de dar un Estado caído en manos de los auténticos antisistema: los que corrompen el sistema democrático.

Una muestra de la actuación de los policías formados en la misma escuela policial en la que aprendió maneras Romero, el madero.

El informe anual de Amnistía Internacional sobre El estado de los derechos humanos en el mundo da cuenta de las informaciones que denuncian “el uso excesivo de la fuerza” contra las manifestaciones del 15-M, también conocido como los indignados. Aún así, debemos perder el miedo. No hay policía suficiente para hacer callar al inmenso conjunto de parados, precarios y gentes de todo tipo y condición empobrecidas por esta banda organizada de sinvergüenzas con puñetas.

Carnet de Paro

EL MUNDO DEL MAÑANA VII

JULIAN ASSANGE: Bienvenidos a una edición especial de nuestro programa. Normalmente estos diálogos se desarrollan desde el lugar donde estoy bajo arresto domiciliario, pero hoy por la cantidad de gente involucrada en el movimiento Occupy, hemos decido hacerlo aquí en el viejo Deutche Bank de Londres que está controlado por amigos de Occupy. Tenemos aquí a Marisa Holmes de Occupy Nueva York, Alexa O’Brien de Occupy Nueva York y del Día de la Ira de Estados Unidos, Aaron Peters de Occupy Londres, Naomi Colvin de Occupy Londres y David Graeber de Occupy Nueva York.

Me gustaría dividir este programa en dos partes. En la primera parte quiero entender cómo llegó a existir el movimiento Occupy. Qué tipo de gente estaba involucrada, la base política para organizarlo, para llevar sus asuntos y difundirlo. Y después, ver a dónde se está dirigiendo.