Desmontando falacias: Las empresas no crean empleo (2ª parte)

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Tras Desmontando falacias: Las empresas no crean empleo, presentamos la segunda parte de esta afirmación.

 

Socio fundador de Amazon y gear.comNick Hanauer es uno de los inversores más importantes de EE.UU.

En una conferencia organizada por el Technology Entertainment and Design (TED) ante un selecto público formado por algunos de los más importantes empresarios estadounidenses afirmó: “Si es verdad que mantener bajos los impuestos de los más ricos produjese más puestos de trabajo, hoy en día estaríamos saturados de ofertas de trabajo”.

Entre otras controvertidas ideas, Hanauer defendió la necesidad del aumento de los impuestos entre las clases más pudientes de Estados Unidos, ya que no son ellas sino la clase media, emprendedora y consumidora al mismo tiempo, la que produce más puestos de trabajo. “He comenzado o ayudado a empezar docenas de negocios y he contratado a montones de gente. Pero si nadie hubiese tenido dinero para comprar lo que ofrecíamos, todos estos negocios habrían desaparecido y con ellos, los puestos de trabajo”, señalaba el inversor. “Eso es por lo que puedo decir con confianza que los ricos no crean trabajo ni hacen negocios, ni grandes ni pequeños”.

Este discurso no es nuevo, pero ¿qué hace especial el caso de Hanauer?. Que se trataba de un inversor de éxito, aplaudido unánimemente por sus grandes logros, dirigiéndose a un público formado por grandes fortunas. Y que, por si fuera poco, apelaba a su propia experiencia, hablaba en primera persona como empresario para demandar una mayor igualdad fiscal. Sin embargo, bajo el hipotético rupturismo de Hanauer, no se oculta un revolucionario reparto de la riqueza ni un ataque indiscriminado a los dueños del capital, sino precisamente un camino de salida ante la crisis que, según él, pasa por fortalecer las clases medias y bajas en cuanto que son las que consumen los productos que los empresarios crean para ellos.

A pesar de esto, gran parte del público -y organización*- se sintió aludido, señalado y molesto por las afirmaciones de este licenciado en Filosofía por la Universidad de Washington.

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* “Demasiado política”. Esa fue la razón ofrecida por Chris Anderson, responsable del Technology Entertainment and Design para justificar su decisión de no registrar la controvertida participación de Hanauer en la página web de TED
Fuente: El Confidencial

LLAMAMIENTO de ATTAC a la MOVILIZACION SOCIAL PERMANENTE

Comunicado de Attac España apoyando la convocatoria del 19 de julio

Este pasado día 11 de julio los ciudadanos pudimos constatar de nuevo la distancia existente entre el gobierno (arropado por una amplia mayoría parlamentaria) y el pueblo español.
Pudimos oír cómo se desgranaban, con una desvergüenza insultante y entre aplausos, una tras otra cada medida que el Gobierno actual (como también el anterior) dijo que no tomaría, y por lo cual pudo acceder a una confianza del electorado basada en promesas que hoy todos sabemos falaces. Entre las medidas aprobadas, ATTAC resalta:

– Una subida del IVA que nos coloca por encima de países como Alemania o Francia, impuesto indirecto que por gravar el consumo va a tener efectos devastadores en aquellas personas que difícilmente llegan a fin de mes, recayendo la mayor parte del esfuerzo en pensionistas, mileuristas (o aspirantes al título), y desempleados, pero también en la economía en su conjunto, al deprimir aún más la demanda interna. Para ATTAC, el rechazo a la subida del IVA debería acompañarse de la exigencia de una aplicación inmediata en la UE del Impuesto a las Transacciones Financieras, que son operaciones que no pagan impuestos.

– La eliminación para los trabajadores públicos de una de sus modestas pagas (la extraordinaria de Navidad), medida que, como la anterior, reducirá el consumo de las familias cuyas rentas proceden de trabajar para proveernos a todos los españoles de la sanidad, la educación, la ciencia, la seguridad, la justicia, y todo el resto de servicios públicos necesarios en una sociedad civilizada.

– La reducción de la prestación por desempleo supone añadir el insulto a la ofensa, y ello dirigido a las más humildes familias de este país, quienes sobreviven con esa minúscula renta, y que son ya demasiados millones de personas exponiéndose a la exclusión social y a la miseria.

– La eliminación de consorcios y mancomunidades o de ayuntamientos, que provocará la privatización de numerosos servicios públicos locales y autonómicos y que solo favorecerá a empresas amigas de los que ostentan el poder. Así como la demagógica propuesta de reducir concejales que en realidad esconde una disminución de la pluralidad democrática.

A ello se añaden otra serie de medidas que han de trasladar más la carga de la crisis financiera a quienes no solo no se beneficiaron de la burbuja que la causó, sino que en buena medida ya arrastraban la losa de hipotecas sobrevaluadas por inmuebles cuya tasación falaz fue la base de pingües beneficios del complejo inmobiliario financiero de este país.
Ni una sola de esas medidas va a mejorar la capacidad de la economía española para recuperarse, muy al contrario serán causa de peores resultados macroeconómicos y causarán devastación social en una sociedad ya muy dañada. A nadie engaña que dichas medidas solo tienen un destino, garantizar el pago de la deuda que el complejo inmobiliario financiero tomó en el exterior para hinchar la burbuja del ladrillo, con la connivencia de la banca de Alemania, de Francia o del RU. Esa misma deuda privada que ahora se quiere tornar en pública mediante el préstamo externo que garantizará el Estado, para capitalizar a quienes organizaron, hincharon y disfrutaron la burbuja.

Peor aún, no se ha tomado ni una sola medida para poner coto –y menos depurar responsabilidades- al riesgo sistémico que han causado esas entidades financieras y grandes empresas. Y no solo no se les castiga sino que además se les premia, accediendo a su petición de reducción del poder de negociación de los trabajadores, o la apertura de posibilidades de lucro mediante privatizaciones de los servicios públicos que puedan ser rentables, o la permisividad ante sus prácticas oligopólicas cuando no de manipulación de precios, o la amnistía fiscal a los grandes evasores o la continuidad de megaproyectos ruinosos contratados con esas mismas grandes empresas que en este último año han incrementado un 5% los ingresos de sus cúpulas directivas. Se pretende la privatización del Estado, para negocio de grandes empresas, bancos y capitalistas. Ninguna de las medidas propuestas se acompaña de un mayor control de las transnacionales, de las grandes cadenas comerciales y de distribución y de la banca.

Ante tamaña desvergüenza criminal la sociedad está despertando, percibiendo que el gobierno tan solo presta oídos al interés de una minoría acaudalada, y por ello más y más ciudadanos y ciudadanas nos estamos alzando contra esas injusticias que vacían de contenido nuestra democracia como Estado social y de derecho que declara ser.

ATTAC se posiciona contra ese dictado de políticas económicas criminales, y anima a la ciudadanía a que se oponga a ellas y participe en esta confrontación sabiendo que lo que está en juego es el bienestar de la mayoría (cuando no su supervivencia) frente a la codicia de una oligocracia insolente, insociable, e irresponsable. No queda más remedio que salir a manifestar nuestro rechazo de estas medidas, sin miedo a la creciente y violenta represión de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que ya se está produciendo, sabiendo que la unidad de acción en la calle de toda la ciudadanía comprometida es la mejor defensa de la democracia y de los derechos sociales y políticos que este gobierno ilegítimo está atropellando de forma descarada. ATTAC hace un llamamiento a la movilización social permanente y apoya la convocatoria del próximo 19 de julio como primera jornada de esa movilización social en toda España.

Impuestos y fraude fiscal

Vicenç Navarro *

El Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) es una de las instituciones más valiosas que tiene este país. De una manera metódica y rigurosa proveen información de una gran importancia que documenta las enormes injusticias existentes en el sistema fiscal español que se han acentuado todavía más con las políticas públicas llevadas a cabo por los gobiernos Zapatero y Rajoy (más este último que el primero) en respuesta a la crisis. En un interesante artículo publicado en Tercera Información (02.05.12), Miguel Ángel Mayo, coordinador en Catalunya de tal sindicato, provee gran cantidad de datos sobre el fraude fiscal en España que, por desgracia no han aparecido en los medios de mayor difusión. Veámoslos.

El fraude fiscal representa una cifra, 89.000 millones de euros, muy elevada, y que el Estado deja de ingresar año tras año. Es uno de los fraudes fiscales más elevados de la Unión Europea y también de la OCDE (el club de países más ricos del mundo). Por otra parte, España es el país que tiene menos inspectores de Hacienda en relación a la población tributaria. Hay un inspector por cada 1.680 contribuyentes, tres veces inferior a la media de los países de la OCDE y cinco veces inferior a Franca y Alemania.

El fraude es, pues, un problema grave. Ahora bien, otro dato de gran relevancia es que tal fraude fiscal se concentra en un sector muy pequeño de la población: las grandes fortunas y las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, fraude fiscal que se realiza a través de la banca, la institución más importante que lo canaliza hacia los paraísos fiscales, es decir, países donde prácticamente no se pagan impuestos. En realidad, el Fondo Monetario Internacional calcula que una cuarta parte (sí, leyó bien, una cuarta parte) de la riqueza del mundo está depositada en tales paraísos fiscales. Según la OCDE, 600.000 millones de dólares no se ingresan en las cuentas de los Estados de tal grupo de países (incluido España), resultado del depósito de los súper ricos y ricos de aquellos países en paraísos fiscales. España es uno de los países que tiene mayor número de agujeros fiscales que disminuyen los ingresos al Estado. En España uno de los instrumentos que más utiliza tales paraísos fiscales son las 3.113 sociedades de inversión de capital variable (conocidas como SICAV), que gestionan un patrimonio de 26.154 millones de euros.

De todos estos datos, resulta que los ricos y súper ricos apenas pagan impuestos en España. El sistema de tributación es profundamente injusto. El 44% de los ingresos al Estado procede de los impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), de los cuales el 83% de la recaudación se basa sobre las rentas del trabajo (es decir, la población que trabaja y está en nómina). Y un 32% de los ingresos al Estado procede de los impuestos sobre el Valor Añadido (conocido como IVA), que se basa en el consumo y es profundamente regresivo, lo cual quiere decir que las clases populares pagan mucho más que los ricos y los súper ricos.

Es, pues, una enorme frivolidad el argumento de que España ha alcanzado su límite en cuanto a gastos, pues el país no da para más.

Si en España la carga impositiva total fuera (como porcentaje del PIB) como en Suecia, el Estado español ingresaría 200.000 millones de euros (sí, lo ha leído bien, 200.000 millones) más de los que ingresa. Ahí está el quid de la cuestión: los que tendrían que pagar mucho más de lo que pagan no son el ciudadano normal y corriente, sino el 10% de la población –los ricos y los súper ricos- que tienen un enorme poder político y mediático en el país. Así de claro.

*Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

POLÍTICA ECONÓMICA, desmontando algunas mentiras

  • Una de las mentiras con la que nos machacan a diario y que sirve de pretexto para aplicarnos los tremendos recortes sociales que nos están perpetrando es la que dice “…tenemos un gasto público muy alto”.

Como esto en sí mismo resulta muy difícil de valorar para cualquier ciudadano, resulta aclaratorio una comparativa con nuestro entorno europeo. Para ello tratamos de objetivarlo y lo presentamos en porcentaje respecto al PIB de cada país. Veamos:

Y vemos, oh sorpresa, que gastamos muy por debajo de los países de la Unión Europea y de la Zona Euro, es decir nuestro gasto público es muy bajo.

Por otro lado, se está atacando a la Sanidad Pública haciéndonos creer que la usamos y gastamos en exceso. Veamos otra comparativa respecto a nuestro entorno.

Se trata del gasto en sanidad pública por habitante y año:

Podemos ver que nos encontramos en el grupo de cola del gasto en sanidad.

  • Pero es preciso denunciar que el problema no reside en el gasto, el problema se encuentra realmente en la falta de ingresos. Exactamente en la pérdida de ingresos vía impuestos, fundamentalmente la reducción de los tipos máximos del impuesto a las personas físicas (IRPF), los cuales se han ido reduciendo de forma populista e irresponsable en los últimos años por los sucesivos gobiernos que venimos padeciendo, y siempre de forma grosera a favor de las rentas más altas.

Consecuencia de ello, así como de otras políticas privatizadoras, ha sido la necesidad del Estado de endeudarse externamente, a costa de la reducción de los ingresos impositivos mencionados. Recordemos que las grandes fortunas, han visto eliminado el Impuesto de Patrimonio, cotizan al 1% en las SICAV’s, con sus empresas constituidas “ad hoc” cotizan por debajo como rentas de trabajo en vez de rentas de capital, evaden dinero sistemáticamente y utilizan la “legalidad” de los paraísos fiscales, constituyen fundaciones, etc. Con todo ello, prácticamente y de forma exclusiva, casi toda la fiscalidad del estado recae sobre los trabajadores sujetos a nómina.

Para ver lo que España ingresa vía impuestos, al igual que en el caso anterior presentamos la comparativa por países y en relación a su PIB:

De nuevo podemos ver confirmadas nuestras sospechas en cuanto a que somos uno de los países que menos impuestos paga, sobre todo en los tramos más altos de renta, aunque aquí no aparece señalado.

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Fuente gráficos: EUROSTAT

La mano que mece la banca

Hasta el tratado de Maastricht, cuando un estado necesitaba dinero, acudía al banco central (por ejemplo, el banco de España) y el banco central, fabricaba el dinero que necesitaba el estado. (Imprimía billetes)

Carlos Paredes (Miembro de Democracia Real Ya)

El problema era, que al haber más billetes en circulación, el valor de cada billete disminuía (se llama inflación), es decir, subían los precios. Decir que un billete vale menos, es lo mismo que decir que hacen falta más billetes para comprar la misma cosa. La idea era que una vez solucionado el problema, el estado devolviera el exceso de dinero al banco central, (sacar de circulación los billetes de más) para evitar la inflación.

Sin embargo, había veces en que el estado no podía devolver el dinero, o lo devolvía más tarde de lo previsto, con lo cual, cuando el estado devolvía el dinero, cada billete valía menos que cuando lo pidió (el estado obtenía dinero con un interés muy pequeño, o negativo, y cada estado fabricaba su propio dinero en función de lo que necesitaba).

¿Y qué hicieron los políticos de entonces?

El artículo 104 del tratado de Maastricht, que se vuelve a firmar como artículo 123 del pacto de Lisboa (Constitución Europea) prohíbe a los bancos centrales dar dinero a los estados.

Ahora, cuando un estado necesita dinero, tiene que ir al sector privado. ¿Y quién maneja los grandes capitales en el sector privado?. Efectivamente, la banca. Y… ¿Puede usted elegir en unas elecciones al banquero de turno del que depende ahora la solvencia de un gobierno?. No, son señores particulares que estarán ahí con independencia del gobierno que haya.

El BCE (Banco Central Europeo) Fabricó medio billón de euros hace menos de un mes, (En Diciembre de 2011) que “regaló” a la banca privada al 1% de interés. (Sí, como lo oyen, en lugar de darle dinero a los estados, se lo da a la banca privada) para que la banca privada a su vez, pueda darle ese dinero a los estados, comprando deuda pública, al 5% o 4% o 7% de interés, según lo que diga la prima de riesgo, tal como hicieron ayer día 12 por ejemplo.

Luego, los distintos gobiernos de cada país, dicen que no tienen dinero para pagar tal o cual servicio público, porque para mantenerlo hay que pedir dinero prestado y eso les hace pagar una barbaridad en intereses, (este argumento ha sido muy utilizado últimamente por Artur Mas y Durán y LLeida) y se ven “obligados” a privatizar o externalizar servicios hacia empresas privadas (propiedad muchas veces, de esos mismos bancos). Y así, tal y como expliqué en el artículo  “Recortes e impuestos, ¿Dónde está el dinero?” Se va cerrando el círculo y se desmantela el llamado “estado del bienestar”.

Lo que se repite estos días “no podemos gastar lo que no tenemos” es una absoluta falsedad, después de que el BCE fabricara medio billón de Euros para la banca privada y NO para los estados.

No es casual que cada vez los bancos sean más fuertes, y los ciudadanos más débiles. “Los mercados” también tienen nombres propios. Es por decisión explícita de los políticos de turno, los mismos que son responsables de los paraísos fiscales,  ellos son en realidad quienes hacen las leyes que permiten y fomentan la situación actual, y la crisis que vivimos. Esa y no otra, es la mano que mece la banca.

Lo que Soraya Sáenz de Santamaría no contó a los españoles, cuando anunció la primera subida de impuestos y recortes, que aparece en el BOE del 31 de Diciembre de 2011, son los 100.000 millones de Euros (de esos que no hay para educación o sanidad) que el estado destinará a respaldar a la banca. Y la pregunta es… ¿Por qué es tan importante que haya dinero para los bancos cuando no lo hay para las personas? O dicho de otra manera, ¿Por qué a los bancos se les da lo que se les niega a las personas?

Hay muchas formas de someter y hacer esclavos, la más moderna de todas, se llama “mercados” y los mercados tienen dueños.

RECORTES E IMPUESTOS: ¿DONDE ESTÁ EL DINERO?

“Básicamente se trata de conseguir que cobre usted igual que un chino o un tailandés, gozando de los mismos derechos laborales que un chino un tailandés, que son prácticamente ninguno”

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Carlos Paredes (Miembro de Democracia Real Ya)

¿Dónde está de verdad el dinero?

¿Acaso piensan que alguien se ha dedicado a quemar billetes en una chimenea?

En el año 2005 la comisión europea estimó en 10 BILLONES de euros el dinero en paraísos fiscales, y no tenemos razón alguna para pensar que esa cifra sea hoy más pequeña.

¿Y por qué existen los paraísos fiscales? ¿Por qué no se ha terminado con la opacidad fiscal de sus cuentas? Pues por deseo implícito y explícito de los distintos gobiernos y sus máximos representantes, incluido el de España. ¿O es que piensan que hay una fuerza sobrenatural que impide acceder a esos datos? Lo que hay, son unos claros intereses particulares de personas con oscuros negocios (incluido el del armamento) que mueven suficiente dinero e influencias como para silenciar bocas.

Pero además… ¿Por qué  no hay dinero en el estado?

Bien, al margen del dinero que se pierde por corrupción política: malversación de fondos, etc, etc, que va muchas veces a los paraísos fiscales ya mencionados. (Es lógico que existan cuando los que tienen que acabar con ellos son muchas veces los que más se benefician de su existencia)

Al margen de eso… ¿Por qué  no hay dinero en el estado?

Un estado, para mantener los servicios públicos, saca dinero de tres sitios.

1º De empresas públicas que dan beneficio, yendo ese beneficio a las arcas del estado.
2º De los impuestos que pagamos todos, IRPF, seguridad social, etc. Estos impuestos son mayores cuanto más dinero cobramos en nómina.
3º De empresas privadas que pagan impuesto de sociedades (En España, del 25% al 33% del beneficio neto anual, dependiendo del tipo de empresa) e IVA, que el IVA también lo paga usted cuando compra, pero son las empresas las que lo declaran. Es decir, las encargadas de darle ese dinero al estado.

Ahora bien, el asunto es éste (vamos de abajo arriba):

1º Las grandes empresas multinacionales se llevan la producción (las fábricas) a China, Tailandia, o lugares donde la mano de obra es mucho más barata, por tanto, el empleo lo generan allí, y no aquí. (Sube el paro). De hecho, los lugares con menos paro de España, son aquellos donde hay más industria (País Vasco, por ejemplo)

2º Si hay menos gente con empleo, hay menos nóminas y el estado recauda menos dinero por ahí, y quien tiene trabajo, cada vez cobra menos, por lo que la cantidad de euros, que recauda el estado de su nómina, también es menor.

3º Las empresas públicas se privatizan, por lo que se pierde esa posible fuente de ingresos, y además, cuando son grandes y se privatizan, externalizan servicios o departamentos, con empresas extranjeras que a su vez generan empleo en el extranjero y no aquí, con lo cual, además de perderse esta fuente de ingresos, se genera todavía más paro.

Por eso, el estado tiene cada vez menos dinero, y por eso, usted tiene que jubilarse más tarde, o su médico ya no le cubre ciertas recetas.

¿Y cual es la solución?

Pues la solución que nos ofrecen, es hacer que usted cobre menos todavía, (congelación del salario  mínimo interprofesional) Básicamente se trata de conseguir que cobre usted igual que un chino o un tailandés, gozando de los mismos derechos laborales que un chino un tailandés, que son prácticamente ninguno. (Dicho desde el máximo de los respetos, hacia China o Tailandia, vaya por delante) para que así a tal o cual multinacional le cueste lo mismo fabricar en España que en China. Se llama reforma del mercado laboral.

Lo que nadie parece tener en cuenta, es que si usted cobra lo que un chino, tendrá el poder adquisitivo de un chino, y a lo mejor no se puede comprar los productos que su propia fábrica produce, pero estamos acostumbrados a visiones cortoplacistas, si no, no estaríamos aquí.

Y la pregunta es:

Si con los salarios cada vez más bajos se recauda menos (y hay menos consumo).
Si con la globalización se tiende a deslocalizar (mandar la producción fuera que es más barata)
Si las empresas públicas se privatizan y al ser privadas, vuelven a mandar la producción fuera… (generando más y más paro)

¿Por qué nos venden estas medidas, (privatizaciones, reducción de salarios, etc) como la solución? Si con todo eso, además, el estado recauda menos dinero… y hay menos para pagar pensiones, profesores, médicos, sanidad, etc…. ¿Por qué lo hacen?