Elecciones griegas, resultados

 

Elecciones griegas 2015. 2

Elecciones griegas 2015

 

Elecciones griegas 2015. 3

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A menos de 48 horas se constituye el gobierno

Tras el rápido acuerdo de gobierno con Panos Kammenos, líder de los Griegos Independientes (ANEL) Alexis Tsipras ha configurado su gobierno, dos días después de las elecciones.

ANEL comparte como primer objetivo con SYRIZA la lucha contra el austericidio y la deuda, y está constituido por nacionalistas de derechas que se han opuesto a las medidas de austeridad impuestas por la Troika, y obtuvieron un 4,75% de los votos, logrando un total de 13 escaños.

El nuevo Gobierno griego, dirigido por Alexis Tsipras, nace con un fuerte acento económico, con tres de los diez ministerios centrados en desarrollar las políticas económico-financieras del país. Sin ninguna consideración a razones de género, no hay ni una sola mujer ministra. Solo son mujeres seis de los 21 secretarios de Estado y la presidenta del Parlamento.

El nuevo primer ministro ha suprimido ocho carteras y ha otorgado Defensa a su socio de Gobierno, los conservadores nacionalistas Griegos Independientes, conocidos por su línea dura en la política migratoria y que serán responsables de la gestión de fronteras.

El diputado y economista Yannis Dragasakis tendrá un papel central en el nuevo Ejecutivo de Syriza como viceprimer ministro económico y coordinador de todas las carteras con carácter económico y financiero. Dragasakis pertenecía al Partido Comunista griego hasta 1991, cuando se unió a Synaspismos, formación que luego desembocó en Syriza, y llegó a ser viceministro en el Gobierno de transición de Xenofón Zolotas.

Será uno de los encargados de tratar con la troika de acreedores (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) para renegociar los acuerdos alcanzados hasta ahora por el anterior Gobierno griego, como ha prometido Syriza.

El ministerio de Finanzas, otro importante interlocutor de la troika, lo ocupa el economista Yannis Varufakis, de nacionalidad griega y australiana. Fue desde 2004 a 2006 asesor económico en el Gobierno de Yorgos Papandreu (Pasok), con cuyas políticas fue muy crítico después. Varufakis es un famoso analista económico, conocido por ser autor de varios libros sobre teoría económica y por colaborar como experto en varios medios de comunicación. Uno de sus interesantes textos es “El Minotauro Global“. Sigue leyendo “Elecciones griegas, resultados”

Elecciones Vascas. Otra visión

¿Quién ha ganado las elecciones en el Páis Vasco en 2012?

– La Abstención (o los Abstencionistas), ha sido el grupo mayoritario resultante, de entre las legítimas opciones ante estas elecciones.

– Asimismo, el Voto en Blanco ha sido una opción muy utilizada.

Fuente: escaños.org

Partido  u  Opción
Votos    Porcentaje
    • Abstención
587211 34,17%
    • EAJ-PNV
383565 22,32%
    • EH Bildu
276989 16,12%
    • PSE-EE
211939 12,33%
    • PP
129907 7,56%
    • IU-LV
30179 1,76%
    • UPyD
21492 1,25%
    • EB-B
17301 1,01%
    • Votos en Blanco
14615 0,85%
    • EQUO
11639 0,68%
    • Escaños en Blanco
11452 0,67%
    • Votos Nulos
9106 0,53%
Restos 13301 0,77%

¿DÓNDE ESTÁ EL ‘TSUNAMI’?

Vicenç Navarro Politólogo y economista. Catedrático de la Universidad Pompeu Fabra; Ilustración de Mikel Jaso

No hay plena conciencia en los mayores centros de los establishments políticos y mediáticos españoles del grado de descontento de la mayoría de la población hacia la clase política. Una de las expresiones utilizadas por el Movimiento 15-M para manifestar su desacuerdo con las políticas públicas altamente impopulares aprobadas durante los años de crisis por mayorías en las Cortes españolas (y en varios parlamentos autonómicos), es que tales políticos “no nos representan”, dicho que goza de una simpatía generalizada entre la población. Las encuestas de opinión popular expresan que la clase política se ha convertido en uno de los mayores problemas que existe en España.
Este desapego con las instituciones políticas está basado, en parte, en la naturaleza poco representativa del Parlamento, resultado de un sistema electoral poco representativo, hecho que se ha mostrado con toda claridad en las elecciones del 20-N.
La interpretación más común en los medios de mayor difusión españoles es que la población se ha movido hacia la derecha, eligiendo masivamente al partido conservador. Con ello se señala por parte de tales medios que existe un amplio apoyo a las propuestas electorales de tal partido, que se centran en la necesidad de hacer recortes masivos de gasto público. Rajoy señaló en campaña que, excepto las pensiones, ningún otro capítulo del presupuesto se salvaría de las reducciones de gasto público.
La victoria del PP se está presentando, pues, como una victoria abrumadora, utilizándose el término tsunami con gran frecuencia. Y como muestra de este tsunami se presenta el mapa electoral de España cubierto de azul, el color del PP, excepto en Catalunya y en el País Vasco. Tal tsunami se presenta también como un mandato para hacer políticas de austeridad. Por cierto, en Catalunya, la victoria de CiU también se ha presentado como una aprobación masiva por parte del pueblo catalán de las políticas de recortes que ha realizado tal partido en el Gobierno.

En todas estas interpretaciones se ignora la escasa calidad democrática del sistema electoral español. Veamos los datos:

El PP consiguió sólo el 30% del voto del censo electoral, es decir, de todos los españoles adultos que podían votar. Ello quiere decir que el 70% no le votó. No es cierto, por lo tanto, que el pueblo español que incluye, además de los votantes del PP, a los abstencionistas y a los votantes de otras opciones políticas, haya dado su apoyo al PP y a sus políticas de austeridad. La gran mayoría del pueblo español no votó al PP, ni apoya sus políticas.
Es más, los datos tampoco confirman que haya habido un movimiento del pueblo español hacia la derecha. El voto del PP fue del 30,27% de todas las personas que podían votar, que fue sólo un 0,96% (repito, sólo un 0,96%) más del que consiguió en 2008 en las anteriores elecciones legislativas (un 29,31%). Es difícil sostener que ha habido un tsunami a favor del PP, la expresión utilizada en la mayoría de los medios. Continúa siendo un partido que, bajo un sistema proporcional que diera el mismo peso a todos los votos, sería minoritario.

Su aumento acentuado de número de parlamentarios se debe primordialmente al colapso del PSOE, que pasó de representar el 32,19% del censo electoral al 19,49%, precisamente por haber hecho los recortes que ahora el PP quiere expandir. No es coherente argumentar que hay un mandato popular para realizar las políticas de austeridad del PP cuando el PSOE fue expulsado del Gobierno precisamente por llevar a cabo tales políticas.

Una situación incluso más acentuada ocurre en Catalunya con CiU. Este partido consiguió sólo el voto del 18,8% de todos los catalanes que podían votar, lo cual quiere decir que el 81,2% no le votó. Deducir de ello –como ha concluido el presidente de tal partido y de la Generalitat– que el resultado de las elecciones es una muestra de apoyo del pueblo catalán a sus recortes es una lectura excesivamente sesgada que carece de credibilidad. Aquí, de nuevo, el hecho de que se presentara a toda Catalunya bajo los colores de CiU se debe predominantemente al descenso tan notable del PSC, que pasó de cosechar el apoyo de un 31,74% del censo electoral (de todos los catalanes que podían votar) a un 17,1%, resultado en gran parte de la identificación del PSC con los recortes del Gobierno Zapatero.

No hay, pues, un mandato popular para que el PP o CiU realicen las políticas de recortes, si por mandato se entiende el deseo de la mayoría de la ciudadanía. En realidad, las encuestas que tenemos disponibles muestran que la mayoría de la población no está de acuerdo con tales políticas, favoreciendo otras alternativas, muchas de las cuales ni siquiera están siendo consideradas (encuesta del CIS de 2010 y 2011).

Vemos, pues, que el partido que gobernará es un partido minoritario entre la población española, aunque tenga gran mayoría en escaños. De ahí que cuando el Movimiento 15-M denuncie a las Cortes españolas por realizar las políticas impopulares de recortes, por no representar a la mayoría de la población, llevará toda la razón, pues representarán sólo a una minoría. El PP tendrá un control casi absoluto sobre los aparatos del Estado sin que le haya votado la mayoría de los españoles, por mucho que los medios pinten en azul el mapa de España. No hay duda de que, de llevarse a cabo tales políticas de recortes, además de generar gran conflicto social, desacreditarán todavía más a la clase política y a la democracia española.

Las nuevas generaciones, educadas ya en valores democráticos, son más exigentes que las que les precedieron y no aceptarán la democracia limitada que tenemos, resultado de una Transición inmodélica que determinó una democracia incompleta, responsable de un bienestar insuficiente.

Como legislar a favor de uno mismo

Sus señorías ya están en nómina, antes incluso de tomar la posesión del cargo

¡¡Sería bueno que alguien investigara la “legalidad” de esta medida!!

Los 350 diputados surgidos de las elecciones generales del domingo comenzarán a cobrar su sueldo desde este lunes, aunque no lo percibirán hasta diciembre, cuando se constituyan las nuevas Cortes.

Evidentemente, esto es así porque son los propios legisladores los que establecen para sí mismos sus privilegiadas condiciones en el parlamento.

A esto hay que sumar el completo relevo de los numerosos cargos de confianza que “cuelgan” de cada uno de los titulares indicados.