¿Qué está pasando ahora en Egipto?

Tras el estallido y posterior avance mediante elecciones de la primavera árabe egipcia en Enero de 2011, muchos creíamos encauzado un proceso político revolucionario de gran apoyo popular.

¿Qué ha sucedido para que de nuevo una gran parte del pueblo egipcio se eche a la calle reclamando la dimisión del presidente electo?

Hace un par de semanas EE. UU. felicitaba al presidente egipcio Mohamed Morsi por su labor como mediador durante Un mensaje a Morsi confeccionado con la portada de la revista Time: "Time to go" (Hora de irse)el ataque israelí a Gaza. Morsi aprovechó ese momento para anunciar su ‘decretazo’, a través del cual anuló la efectividad de cualquier decisión judicial contra él o contra el grupo encargado de redactar la Constitución, integrado por sus aliados islamistas.

Aquella medida encendió la mecha de la indignación entre importantes sectores de la sociedad egipcia y fue el origen de las protestas que estamos viendo estos días.

Con el ‘decretazo’ aprobado, el panel redactor de la Carta Magna, libre ya de amenazas judiciales que pudieran cuestionar su legitimidad, se dio prisa por culminar el borrador del texto constitucional. Tanto, que una semana después anunció que estaba listo y Morsi fijó el 15 de diciembre como fecha para su votación en referéndum: Menos de quince días para que los egipcios pudieran leer, valorar y analizar la propuesta de borrador.

“En un país con importantes porcentajes de analfabetismo ¿cómo le va a dar tiempo a la gente a valorar si esta es la Constitución que merecemos?”, se preguntó en una intervención televisiva el escritor Al-Aswany.

Diversas organizaciones políticas y sociales se echaron las manos a la cabeza tras leer el borrador y denunciaron varios aspectos del mismo:

  • Limita la libertad de expresión e información en determinados casos.
  • Establece que los tribunales militares podrán seguir juzgando a civiles.
  • No prohíbe de forma explícita la discriminación por razones de género, sexo, origen o religión.

Varios asesores de Morsi presentaron su dimisión, las protestas crecieron en las calles y grupos de la Hermandad Musulmana y salafistas trataron de disolverlas con violencia. Surgieron enfrentamientos en los que seis personas murieron y cientos resultaron heridas. Los grupos islamistas no dudaron en reprimir a los manifestantes con dureza.

El Ejército

A pesar de la represión, las protestas han seguido. El Ejército, que hasta ahora había permanecido callado, ha instado al diálogo y ha advertido que no permitirá que el país se suma “en un oscuro túnel que resultará en una catástrofe”. Su aparición en escena ha provocado escalofríos entre los movimientos sociales y activistas de las revueltas, que en muchos casos sufrieron en sus propias carnes la represión militar bajo el régimen de Mubarak o a lo largo del año 2011, cuando las Fuerzas Armadas aún ocupaban el poder.

“Nos merecemos algo mejor que tener que elegir entre el Ejército o los Hermanos”, han coreado estos días algunos grupos en las manifestaciones frente al palacio presidencial.

Finalmente, Morsi se ha visto obligado a hacer alguna concesión: Ha anunciado que da marcha atrás al decretazo y ha nombrado a un grupo de expertos juristas para que redacten un nuevo decreto. Pero el borrador constitucional permanece intacto, la fecha del referéndum se mantiene y con ella, la indignación de la oposición y de los movimientos sociales de la llamada revolución egipcia.

En las paredes de las calles del palacio presidencial, escenario de protestas multitudinarias, han aparecido varios dibujos de ovejas, en clara alusión a la Hermandad Musulmana.

“Es el carácter de los Hermanos. Sus seguidores protestan siguiendo órdenes. Nosotros lo hacemos por elección, somos libres”, ha escrito la activista Gigi Ibrahim.

“Estamos viviendo algo muy significativo”, ha dicho el activista y periodista Hossam El-Hamalawy: “Desde Alejandría hasta Aswan, por primera vez en su historia, Egipto es testigo de una verdadera rebelión contra los Hermanos Musulmanes”.

“Morsi es un presidente que llegó al poder a través de la ley, y pisoteó la ley para permanecer en el poder”, ha afirmado esta semana el escritor egipcio Alaa Al-Aswany, autor de obras tan internacionales como “El edificio Yacobián”.

Fuente:  diario.es

Película contra el Islam

Más allá de una película contra el Islam

Los sectores más conservadores del mundo musulmán y del cristianismo estadounidense buscan recuperar la narrativa basada en el choque de civilizaciones usando la película anti-islámica como herramienta.

El foco mediático se centra en las protestas por este asunto mientras hay otras manifestaciones y huelgas sin contenido religioso donde participan miles de personas

Olga Rodríguez - en eldiario.es
Reciente protesta laica por salarios dignos y contra la impunidad de la Junta militar. El Cairo, 1 septiembre 2012. (Foto cedida por Gigi Ibrahim)

En los dos últimos meses miles de personas han protestado en Egipto contra el Fondo Monetario Internacional, por una educación pública digna, a favor de un salario mínimo y en demanda de juicios contra la Junta militar y los criminales de la dictadura. En ellas ha habido enfrentamientos, personas arrestadas y heridas e incluso un muerto.

En Túnez también se han registrado huelgas y protestas con demandas políticas. Sin embargo, apenas se ha hablado de ellas en los medios de comunicación occidentales.

En contraposición, las manifestaciones organizadas contra una película anti-islámica acaparan portadas. En tan solo unos días han logrado imponer la narrativa del choque de civilizaciones en el debate público internacional.

¿Cómo es posible que en tan poco tiempo se haya homogeneizado el discurso sobre la situación actual en Oriente Medio? ¿Qué hay detrás de la película contra el Islam? ¿Es este film la única causa de las protestas?

No es todo por la película

Sería un error ignorar la impopularidad de Estados Unidos en el mundo árabe y musulmán, y atribuir la causa de los últimos disturbios única y exclusivamente a la película contra el Islam.

Como indica Shadi Hamid, Director de Investigación en el Centro Brookings, ‘Obama dice que todo esto es contra una película y no contra la política estadounidense. La realidad es más bien lo contrario’.

He aquí algunos puntos que ponen en tela de juicio ciertas generalizaciones:

1.-Libia: 11-S y respuesta a un ataque con drones

En Libia la intervención militar extranjera, con la entrada de armas procedentes de países como Qatar, ha dejado una sociedad tremendamente militarizada, con milicias armadas enfrentadas entre sí por el control de algunos territorios, algunas de ellas islamistas, que recibieron cobertura militar de las fuerzas de la OTAN.

El ataque contra la embajada estadounidense en la ciudad libia de Bengasi se produjo en una fecha señalada: El 11 de septiembre. Al Qaeda defendió dicho ataque -en el que fueron asesinados cuatro funcionarios estadounidenses, entre ellos el embajador Cristopher Stevens– y lo justificó como respuesta al asesinato extrajudicial de Abu Yehia al-Libi, número dos de la organización, muerto en junio en un ataque estadounidense con aviones no tripulados (drones) en Pakistán.

El modus operandi del ataque contra la embajada de Bengasi hace sospechar que se trataba de una operación planificada con cierto tiempo, y no de una reacción espontánea ante la difusión por Internet de la película anti-islámica. Así lo han reconocido varias fuentes oficiales estadounidenses.

2.- Tensiones en Egipto

En Egipto existen desde hace tiempo tensiones políticas y sectarias, azuzadas estas últimas por sectores cercanos al régimen de Mubarak que pretenden desestabilizar el país y airear el fantasma de la guerra de religiones para reivindicar el regreso del régimen anterior.

Las propias fuerzas de seguridad egipcias -con un Ejército que recibe al año 1.300 millones de dólares, la segunda mayor ayuda que Washington invierte en unas Fuerzas Armadas extranjeras- han ejercido la violencia contra cristianos coptos.

El capítulo más dramático, conocido como la matanza de Maspero, tuvo lugar en octubre de 2011, cuando las fuerzas de seguridad egipcias mataron a 28 manifestantes, la mayoría cristianos, en una clara persecución contra esta minoría religiosa.

3.- Impopularidad estadounidense

Otra de las causas que no se deben olvidar para explicar cualquier protesta en la región tiene que ver con la mala imagen de Estados Unidos en una zona en la que Washington practica intervenciones políticas y económicas ampliamente impopulares entre la población, así como invasiones militares y asesinatos extrajudiciales con aviones no tripulados que en los últimos años se han cobrado la vida de al menos 3.000 de personas, muchas de ellas civiles inocentes.

4.- Guerra en Afganistán

En Afganistán está creciendo la oposición armada contra las tropas ocupantes estadounidenses, en la que participan incluso integrantes de las fuerzas de seguridad afganas que anteriormente fueron entrenadas por Estados Unidos. Son ataques que se producen desde hace años, mucho antes de la existencia de la película contra el Islam, y que en los últimos meses se han recrudecido.

Reciente protesta en Egipto contra el FMI (Foto cedida por Gigi Ibrahim)

La invisibilidad de las protestas políticas laicas

El pasado 27 de agosto miles de trabajadores egipcios salieron a la calle exigiendo salarios dignos y mejoras de las condiciones laborales. Las fuerzas de seguridad abrieron fuego. Un joven de 27 años murió y varios más resultaron heridos. Sin embargo, el incidente pasó desapercibido en la mayoría de la prensa occidental.

Tras ello, se han registrado nuevas protestas políticas protaoginzadas por profesores, estudiantes, transportistas y obreros en diversas fábricas del país.

‘Mientras los medios de comunicación internacionales siguen obsesionados con las manifestaciones contra la película, amplios sectores del país están yendo a la huelga, pero nadie lo cuenta’, protestaba hace unos días el activista egipcio Hossam El-Hamalawy.

Los paros laborales en diversos puntos de Egipto no han recibido atención en los medios. Que unas 1.200 personas se concentraran en la plaza Tahrir contra la película anti-islámica dos días después de las protestas frente a la embajada estadounidense sí fue noticia.

¿Quién se beneficia?

‘¿Quién se beneficia de esta película y de las protestas contra la misma?’, se preguntaba hace unos días, en su despacho de El Cairo, el periodista egipcio Hani Shukrallah.

‘Cada vez estoy más convencido de que la llamada ‘ira musulmana’ es una campaña orquestada y financiada con petrodólares, una contraofensiva a las revueltas árabes’, se contestaba a sí mismo en un artículo en el diario Al Ahram online.

En los últimos días las conjeturas han corrido de boca en boca en los países árabes.

‘Quienes se benefician son los fundamentalistas islámicos y los leales a los anteriores regímenes en Libia y Egipto, los que apoyan a Mubarak y a Gadafi’, responde a eldiario.es la periodista egipcia Sahira Amin.

‘Cuantas más embajadas estadounidenses sean atacadas, mayores posibilidades tendrá el candidato republicano Romney de ganar las elecciones estadounidenses’, advertía en la Red la bloguera egipcia conocida como Suzee in the city.

El hecho de que las propias autoridades egipcias hayan reconocido que algunos manifestantes recibieron dinero para protestar frente a la embajada de EE.UU. ha servido para disparar todo tipo de especulaciones.

‘Los principales beneficiados de esto son los enemigos de las revueltas de 2011, incluido Israel -afirma el periodista Shukrallah- El objetivo de esta película era provocar reacciones violentas para recuperar el viejo pincel racista y orientalista que barniza a menudo la imagen del mundo árabe’.

Y añade: ‘Lo triste es que siempre hay fanáticos dispuestos a caer en semejante trampa’.

Protesta contra el gobierno y la Junta militar egipcios. El Cairo, 1 septiembre 2012 (Gigi Ibrahim)

Unos pocos miles frente a millones

‘No creo que la llamada ‘ira musulmana’ necesite estar orquestada. Estamos hablando de unos pocos miles de manifestantes entre los millones de árabes musulmanes que hay. Es normal…’, ha señalado el activista egipcio Tarek Shalaby.

También otros activistas han subrayado el carácter minoritario de estas protestas y han lamentado los intentos que hay por equipararlas con las revueltas de 2011. En los levantamientos populares del pasado año participaron millones de personas, frente a los pocos miles -en algunos países solo centenares- de manifestantes que han salido a protestar ahora contra la película.

Aún así, el ala más conservadora del republicanismo estadounidense, ayudada por varios medios de comunicación, ha tratado de equiparar ambos fenómenos, dando a entender que aquellas demandas políticas y laicas en las que se exigía ‘pan, libertad y justicia social’ se han transformado en exigencias fundamentalistas islámicas.

Incluso más de un comentarista ha aprovechado para defender una tesis que las revueltas de 2011 habían logrado expulsar del debate público: Que Islam y democracia son incompatibles. Es decir, que los países árabes musulmanes necesitan ser guiados por dirigentes de mano dura que acepten las condiciones de las naciones occidentales.

El término ‘ira islámica’, acuñado por la revista estadounidense Newsweek, se ha convertido en un hashtag en twitter, donde miles de internautas del mundo árabe y musulmán arremeten contra la islamofobia y comparten críticas al tratamiento informativo que los medios están haciendo de una realidad que no es exactamente como se está pintando. La lectura de los chistes que están surgiendo al respecto es muy recomendable.

'Ira musulmana', portada de la revista Newsweek

El film entra en la campaña electoral estadounidense

La película y los incidentes violentos que se relacionan con la misma entran en escena en plena campaña electoral estadounidense, y el Partido Republicano está intentando obtener rédito de ello.

Oriente Medio se ha convertido, de hecho, en una herramienta electoral contra el presidente Barack Obama, a quien los más ultras han llegado a llamar ‘comunista’ o ‘musulmán’. El conservadurismo religioso y republicano está dando fuelle a tesis reduccionistas y estereotipos centrados en el choque de civilizaciones y religiones.

El candidato republicano, Mitt Romney, ha reprochado a Obama ser demasiado blando con Egipto y ha criticado a la Casa Blanca por haber condenado la película. El senador republicano Jon Kyl ha llegado a comparar la condena al film con la actitud de quienes culpan a una mujer y no al violador de haber sido violada.

Un  productor ‘porno’ y un extremista de derechas

Detrás de la película antiislámica está Nakoula Basseley Nakoula, quien en una entrevista se identificó como un israelí judío con el sobrenombre de Sam Bacile. Posteriormente varias informaciones han indicado que en realidad Nakoula es de origen egipcio, cristiano copto.

Nakoula contó con la ayuda del productor de películas pornográficas Alan Roberts y de varios actores que creían estar participando en un film sobre el antiguo Egipto y desconocían el contenido islamófobo del mismo.

La película ha sido defendida en Estados Unidos por el controvertido pastor de Florida Terry Jones, el abogado cristiano Maurice Sadek y el activista cristiano evangelista Steve Klein, un ex veterano de la guerra de Vietnam, islamófobo y extremista de derechas, quien asegura que animó a Nakoula a hacer la película.

Mientras tanto, las autoridades estadounidenses siguen investigando si hay alguien más detrás del film.

Egipto: cronología de una revolución

El día a día de lo que ha ocurrido en Egipto

Diario PUBLICO

Esta es la cronología de los hechos más relevantes desde que comenzaron las protestas en Egipto:

25 de enero

Miles de manifestantes protestan en las calles de El Cairo y otras ciudades egipcias convocados vía internet en una jornada bautizada como “día de la Ira” y que se saldó con cuatro muertos.

26 de enero

La policía egipcia y centenares de manifestantes libran fuertes enfrentamientos en el centro de El Cairo, que acaban con un manifestante y un policía muertos.

27 de enero

El premio Nobel de la Paz y ex director de la OIEA, Mohamed el Baradei, se postula para liderar la transición en Egipto en caso de que el actual presidente, Hosni Mubarak, abandone el poder.

La bolsa suspende sus operaciones tras desplomarse casi un 10%

28 de enero

“Viernes de la ira y la libertad”. Se recrudecen las protestas, que se saldan con al menos medio centenar de muertos, que algunas fuentes elevan al centenar. Las autoridades decretan el toque de queda y cortan el acceso a Internet y a la telefonía móvil.

El opositor Mohamed el Baradei es retenido al salir de una mezquita.

El presidente de EEUU, Barack Obama, insta a Hosni Mubarak a dar “pasos concretos” para consolidar las reformas políticas, sociales y económicas.

29 de enero

En un mensaje televisado el presidente Mubarak anuncia un cambio de Gobierno. El general de Aviación, Ahmed Mohamed Shafik, es nombrado primer ministro y el general Omar Suleimán, jefe de los Servicios Secretos, vicepresidente.

Ni el cambio de gobierno ni la ampliación del toque de queda consiguen parar las protestas.

30 de enero

Tras una noche de pillaje continúan los disturbios mientras las autoridades restringen el trabajo de la prensa y cierran las oficinas de la televisión árabe Al Yazira.

La oposición encabezaba por los Hermanos Musulmanes y la laica Asamblea Nacional para el Cambio, de Mohamed el Baradei, crean un comité para analizar con el Ejército el final del régimen.

Cincuenta personas, entre ellas presos y policías, mueren en un intercambio de disparos en la cárcel de Abu Zabal, mientras escapaban 2.000 reclusos.

31 de enero

Mubarak encarga al vicepresidente del país, Omar Suleimán, abrir un diálogo con las fuerzas políticas para estudiar modificaciones de la Constitución.

El Ejército egipcio califica como legítimas las reclamaciones y asegura que no va a disparar contra la población.

La UE reclama a Mubarak un proceso de “transición” que desemboque en la convocatoria de elecciones libres. Por su parte, el presidente de Israel, Simón Peres, expresa su apoyo al presidente egipcio.

La situación en Egipto y el miedo al contagio en otros países afecta a la economía mundial con caídas en las bolsas de Tokio y Seúl y el alza del precio del petróleo, que supera los 100 dólares.

1 de Febrero

Jornada de huelga general mientras la plaza de Tahrir, en El Cairo, se abarrota con cientos de miles de personas que exigen la salida del poder de Mubarak.

El presidente, en un discurso televisado, anuncia que no se presentará a las próximas elecciones, pero que continuará hasta que se celebren y dirigirá la transición.

La oposición rechaza el discurso y el presidente de EEUU, Barak Obama, le conmina a comenzar la transición democrática.

2 de febrero

Dos muertos y cientos de heridos durante los choques entre manifestantes partidarios y contrarios a Mubarak en la plaza Tahrir de El Cairo. El ejército realiza disparos al aire para dispersar a la multitud.

La oposición llama a mantener las protestas y asegura que solo negociará si Mubarak abandona el poder.

3 de febrero

Al menos cinco personas mueren en el centro de El Cairo y otras quince resultan heridas por disparos hechos por desconocidos contra opositores a Mubarak, en un tiroteo que se prolongó cerca de una hora. El Ejército entró en la plaza Tahir con sus tanques, pero su irrupción no frenó los disparos.

La televisión estatal anuncia que el vicepresidente de Egipto, Omar Suleimán, ha iniciado un diálogo con los partidos políticos y las fuerzas nacionales.

4 de febrero

El “viernes de la partida”. Mientras las protestas en el Cairo se extendían más allá de la plaza Tahrir el objetivo del régimen de Mubarak y sus seguidores fueron los testigos extranjeros, medios de comunicación de todo el mundo denunciaron detenciones e injerencias en su labor. Varios periodistas españoles fueron detenidos durante la tarde, entre ellos seis de la cadena TV3.

Otros vieron cómo policías de paisano les requisaron sus equipos y un periodista griego fue apuñalado en la plaza Tahrir. Mubarak anuncia que no se presentará a las próximas elecciones generales que tendrán lugar en septiembre.

5 febrero

Pese a las multitudinarias protestas y los enfrentamientos cara a cara contra los defensores del régimen, Hosni Mubarak sigue aferrado al poder, sin ceder si quiera a las presiones estadounidenses. Barak Obama dijo ayer noche que el futuro egipcio debe ser decidido por su pueblo, mientras negocia con el Ejército un Gobierno de transición encabezado por el vicepresidente Suleiman.

La cúpula del Partido Nacional Democrático de Mubarak presenta su dimisión, entre ellos su hijo Gamal.

6 febrero

Los Hermanos Musulmanes, la principal fuerza opositora, se reunió con el vicepresidente Omar Suleimán. Tras este encuentro, comunican que han llegado a acuerdos pero para los Hermanos Musulmanes no son suficientes. Los bancos egipcios vuelven a abrir sus puertas, aunque con horario restrictivo y límites en las operaciones de retirada de efectivo.

7 febrero

El ejecutivo egipcio de Google, Wael Ghonim, retenido por su activismo en las revueltas fue puesto en libertad por las autoridades. Mubarak se reúne con sus ministros para analizar las negociaciones mientras los egipcios continúan resistiendo en la calle, acampando en el centro de El Cairo. Obama reconoce que Egipto “está logrando progresos” pero tiene que “negociar un camino”. Se celebra la primera reunión del Consejo de Ministros del nuevo Ejecutivo de Mubarak.

8 febrero

Tras 15 días de protestas, Human Right Watch calcula 297 muertos y más de 3.000 heridos. Mientras, Israel despliega sus fuerzas en la frontera con Egipto para impedir filtraciones hostiles. Si cae Mubarak, Israel perderá a su principal aliado en la región. Los jóvenes vuelven a convocar manifestaciones masivas.

9 febrero

Las negociaciones con la oposición se estancan ante el rechazo por parte de los Hermanos Musulmanes de las reformas propuestas por el Ejecutivo egipcio. Los opositores califican de “monólogo” el diálogo con sus interlocutores e insisten en que no concurrirán a las elecciones generales de septiembre.

10 de febrero

Mientras miles de opositores se reúnen en la plaza Tahrir de El Cairo Hosni Mubarak anuncia que delega parte de sus poderes al vicepresidente Suleimán aunque continúa en el país.

11 febrero

Tras dieciocho días de protesta Mubarak renuncia y cede el poder al Ejército, decisión celebrada en las calles de El Cairo.

¡¡Y VAN DOS!!

Egipto:  ¡¡LO HABÉIS CONSEGUIDO!!

Enhorabuena amigos egipcios, tras 18 días de lucha pacífica habéis hecho caer el régimen dictatorial que os asfixiaba.

Ánimo argelinos, yemeníes, libios, marroquíes, jordanos, mauritanos, etc. ¡¡que no hay dos sin tres!!

TÚNEZ, EGIPTO, MARRUECOS…

Esas « dictaduras amigas »

Ignacio Ramonet  en  ATTAC

¿Una dictadura en Túnez? En Egipto ¿una dictadura? Viendo a los medios relamerse con la palabra « dictadura » aplicada al Túnez de Ben Ali y al Egipto de Moubarak, los franceses han debido preguntarse si han entendido bien o han leído bien. ¿No habían insistido durante decenios esos mismos medios y esos mismos periodistas sobre que esos dos “países amigos” eran “Estados moderados”? La horrible palabra “dictadura” ¿no estaba exclusivamente reservada en el mundo árabe musulmán (después de la destrucción de la “espantosa tiranía” de Saddam Hussein en Irak) solo al régimen Iraní’ ¿Cómo? ¿Había entonces otras dictaduras en la región? Y ¿nos lo habrían ocultado los medios de nuestra ejemplar democracia?

He aquí, en todo caso, un primer abrir de ojos que le debemos al rebelde pueblo tunecino. Su prodigiosa victoria ha liberado a los europeos de la “retórica hipócrita y de ocultamiento” en vigor en nuestras cancillerías y en nuestros medios. Obligados a quitarse la careta, simulan descubrir lo que sabíamos desde hace rato(1) que las “dictaduras amigas” no son más que eso: regímenes de opresión. Sobre el tema, los medios no han hecho otra cosa que seguir la “línea oficial”: cerrar los ojos o mirar hacia otro lado confirmando la idea de que la prensa no es libre salvo en relación a los débiles y hacia la gente aislada. Nicolás Sarkozy ¿no ha tenido acaso el aplomo de asegurar que en Túnez “había una desesperanza, un sufrimiento, un sentimiento de ahogo que nos es preciso reconocer, no habíamos apreciado en su justa medida”, con relación al sistema mafioso del clan Ben Ali-Trabelsi?

“No habíamos apreciado en su justa medida…”En 23 años… A pesar de contar allí con servicios diplomáticos más prolíficos que los de cualquier otro país… A pesar de la colaboración en todos los sectores de la seguridad (policía, gendarmería, inteligencia…) A pesar de las estadas regulares de altos responsables políticos y mediáticos que establecían allí desacomplejadamente sus lugares de veraneo(2) Pese a la existencia en Francia de dirigentes exiliados de la oposición tunecina, mantenidos, como apestados, al margen por las autoridades francesas y de acceso prohibido durante decenios a los grandes medios…Democracia ruinosa.

En verdad esos regímenes autoritarios han sido (y continúan siendo) complacientemente protegidos por las democracias europeas despreciando sus propios valores y pretextando constituir baluartes contra el islamismo radical(3) El mismo cínico argumento usado por Occidente durante la guerra fría, para sostener dictaduras militares en Europa (España, Portugal, Grecia, Turquía) y en América latina pretendiendo impedir la llegada del comunismo al poder

¡Qué formidable lección dan las sociedades árabes revolucionarias a los que en Europa los describían con términos maniqueos: es decir como masas dóciles sometidas a sátrapas orientales corruptos o como muchedumbres histéricas poseídas por el fanatismo religioso! Y he aquí que de repente surgen, en las pantallas de nuestros ordenadores o de nuestros televisores (cf.: el admirable trabajo de Al-Jazeera) preocupadas por el progreso social, nada obsesionadas por la cuestión religiosa, sedientas de libertad, soprepasadas por la corrupción, detestando las desigualdades y reclamando democracia para todos, sin excluidos.

Lejos de las caricaturas binarias, estos pueblos no constituyen en modo alguno una especie de “excepción árabe” sino que se asemejan, en sus aspiraciones políticas, al resto de las esclarecidas sociedades urbanas modernas. Un tercio de los tunecinos y casi un cuarto de los egipcios navegan regularmente por internet. Como afirma Moulay Hicham El Alaoui: “Los nuevos movimientos no se hallan ya marcados por los viejos antagonismos como ser antiimperialismo, anticolonialismo, o antisecularisno. Las manifestaciones de Túnez y de El Cairo han estado desprovistas de todo simbolismo religioso. Constituyen una ruptura generacional que refuta la tesis del excepcionalismo árabe. Además son las nuevas metodologías de la comunicación de internet las que animan a estos movimientos. Ellos proponen una nueva versión de la sociedad civil en la que el rechazo del autoritarismo va junto al rechazo de la corrupción (4)

Especialmente gracias a las redes sociales numéricas, las sociedades tanto de Túnez como de Egipto se movilizaron con gran rapidez y pudieron desestabilizar al poder en tiempos record. Aún antes de que los movimientos hayan tenido la oportunidad de “madurar” y de favorecer la emergencia de nuevos dirigentes de su seno. Es una de las raras ocasiones en las que sin líderes, sin organización dirigente y sin programa, la simple dinámica de la exasperación de las masas ha bastado para hacer triunfar la revolución.

Se trata de un momento frágil y las potencias están seguramente ya sin duda trabajando, especialmente en Egipto, para que “todo cambie sin que nada cambie” según el viejo adagio del Gatopardo. Esos pueblos que conquistaron su libertad deben recordar la advertencia de Balzac, “Se matará a la prensa como se mata aun pueblo, otorgándole la libertad”(5) En las “democracias vigiladas” es mucho más fácil domesticar legítimamente a un pueblo que en las antiguas dictaduras. Pero esto no justifica mantenerlas. Ni debe empañar el ardor de derrocar una tiranía.

El hundimiento de la dictadura tunecina ha sido tan veloz que los otros pueblos magrebíes y árabes han llegado a la conclusión de que esas autocracias – las más viejas del mundo – estaban en realidad profundamente corroídas y no eran por lo tanto sino “tigres de papel”. Esta demostración se ha verificado también en Egipto.

De allí este impresionante levantamiento de los pueblos árabes que lleva a pensar inevitablemente en el gran florecimiento de las revoluciones europeas de 1848, en Jordania, en Yemen, en Argelia, en Siria, en Arabia Saudita, en Sudán y también en Marruecos

En este último país, una monarquía absoluta, en el que el resultado de las “elecciones” (siempre trucado) se halla siempre decidido por el soberano que designa según su voluntad los llamados ministros “de la soberanía”, unas cuantas decenas de familias próximas al trono continúan acaparando las mayores riquezas(6). Los cables difundidos por Wikileaks han revelado que la corrupción llegaba a niveles de indecencia descomunales, mayores que los del Túnez de Ben Ali y que las redes mafiosas tenían todas como único origen el Palacio, Un país en el que la práctica de la tortura está generalizada y el, amordazamiento a la prensa permanente.

Sin embargo, como en el Túnez de Ben Ali, esta “dictadura amiga” se beneficia con la gran indulgencia de los medios y de la mayor parte de nuestros responsables políticos(7) quienes minimizan los signos que muestran el comienzo de un “contagio” de la rebelión. Cuatro personas se han inmolado ya prendiéndose fuego. Se han producido manifestaciones de solidaridad con los rebeldes de Túnez y de Egipto en Tánger, en Fez y en Rabat(8) Acosadas por el miedo las autoridades han decidido subvencionar preventivamente los artículos de primera necesidad para evitar las “rebeliones del pan”. Importantes contingentes de tropas del Sahara Occidental habrían sido desplazadas aceleradamente hacia Rabat y Casablanca. El rey Mohamed VI y algunos colaboradores se habrían trasladado a Francia el 29 de enero para consultar a expertos en mantener el orden del Ministerio francés del Interior(9)

Aún cuando las autoridades desmienten estas dos últimas informaciones, está claro que la sociedad marroquí está siguiendo los acontecimientos de Túnez y Egipto con excitación. Preparados para unirse al impulso de fervor revolucionario y quebrar de una vez por todas las trabas feudales. Y a pedirles cuentas a todos aquellos que en Europa fueron durante decenios cómplices de las “dictaduras amigas”

Notas

(1) Leer, por ejemplo de Jacqueline Boucher “La société tunisienne privée de parole” y de Ignacio Ramonet “Main de fer en Tunisie”, Le Monde diplomatique,de febrero de 1996 y de julio de 1996 respectivamente.

(2) Cuando Mohamed Bouazizi se inmoló incendiandose el 17 de diciembre de 2010, cuando la insurrección ganaba a todo el país y decenas de tunecinos rebeldes continuaban cayendo bajo las balas de la represión benalista, al alcalde de París Bertrand Delanoé y a la ministra de relaciones exteriores Michèle Alliot-Marie les parecía absolutamente normal ir a festejar alegremente la Nochebuena o la Nochevieja en Túnez.

(3) Al mismo tiempo, Washington y sus aliados europeos, sin aparentemente medir las contradicciones, apoyan al régimen teocrático y tiránico de Arabia Saudita, principal hogar oficial del islamismo más oscurantista y más expansionista.

(4) http://www.medelu.org/spip.php ?article710

(5) Honoré de Balzac, Monographie de la presse parisienne, Paris, 1843.

(6) Leer Ignacio Ramonet, “La poudrière Maroc”, Mémoire des luttes, setiembre 2008. http://www.medelu.org/spip.php ?article111

(7) Desde Nicolas Sarkozy hasta Ségolène Royal,pasando por Dominique Strauss-Kahn que posee un “ryad” en Marraquech, los dirigentes políticos franceses no tienen el menor escrúpulo en pasar sus vacaciones de invierno entre estas “dictaduras amigas”

[8] El País, 30 de enero de 2011-

http://www.elpais.com/../Manifestaciones/Tanger/Rabat

[9] Leer El País, 30 de enero de 2011 http://www.elpais.com/..Mohamed/VI/va/vacaciones y Pierre Haski, “Le discret voyage du roi du Maroc dans son château de l´Oise”, Rue89, 29 enero de 2011.http://www.rue89.com/..le-roi-du-maroc-en-voyage-discret…188096

Fuente : www.medelu.org – Traducción Susana Merino