Guía para entender la crisis fiscal de EE. UU.

Publicado en "Entorno Inteligente"

La economía de Estados Unidos vuelve a jugar con fuego. Mañana jueves 17 de octubre el Tesoro norteamericano alcanza la cantidad máxima de deuda que puede emitir: 16,699 billones de dólares . A partir de entonces, necesita que el Congreso eleve dicho límite para poder realizar sus pagos. Para ello, los republicanos, que son mayoría en la Cámara de Representantes, piden a Obama que anuncie recortes que rebajen el déficit y alivien la deuda, que ya se acerca al 100% del PIB. El presidente ha afirmado en varias ocasiones que no está dispuesto a negociar bajo amenaza de “default” . Aún así, los representantes de ambas partes llevan acercando sus posiciones desde el pasado jueves y admitieron ayer progresos importantes, lo que deja intuir que la situación se desbloqueará a tiempo: el acuerdo está cerca. Si no es así, el Tesoro no podría pagar sus facturas, lo que tendría consecuencias negativas en los mercados internacionales y en la economía mundial.  

¿Qué es el techo de deuda? Es el límite legal de endeudamiento que tiene el Gobierno de EE.UU. para cumplir con sus obligaciones financieras. Es decir, la cantidad máxima que puede pedir prestada en los mercados. Esta capacidad está limitada por ley y es el Congreso quien tiene el poder de autorizar que se eleve dicho límite. Siempre que el presupuesto federal sea deficitario −es decir, que sus ingresos sean inferiores a sus gastos− el Gobierno tiene que afrontar el pago de esa diferencia con financiación a través de emisión de deuda. Este techo se refiere tanto a la deuda que el país debe a inversores externos como aquella a favor de sus propios organismos, como la Seguridad Social. EE.UU. alcanzó este límite el pasado 20 de mayo y desde entonces el Tesoro ha tomado una serie de “medidas extraordinarias” que, según su secretario Jack Lew , se acabarán el jueves 17 de octubre. Es la fecha clave, cuando dejará de poder pagar sus facturas. Sigue leyendo “Guía para entender la crisis fiscal de EE. UU.”

Papel de Israel en el anuncio del ataque contra Siria

 

(Red Voltaire) – Según el sitio web de la revista Foreign Policy del 28 de agosto de 2013, la NSA (National Security Agency estadounidense) había interceptado las comunicaciones entre el jefe de la unidad siria de armas químicas y un alto responsable del ministerio sirio de Defensa, totalmente horrorizado este último después del ataque químico que costó la vida a 1 429 personas [1].

Esa información, ampliamente divulgada por la prensa atlantista, ayudó a consolidar la aparente convicción de los occidentales sobre la culpabilidad de Siria.

Pero la fuente de esa maniobra de intoxicación o desinformacion no es estadounidense. El 27 de agosto, o sea al día siguiente de la difusión de la información sobre la supuesta comunicación interna siria, el canal de televisión Jewish News One anunció que la intercepción había sido realizada en realidad por Tsahal, o sea por las fuerzas armadas de Israel (IDF, según sus siglas en inglés) [2].

Antes del ataque químico, una fuente militar siria ya había alertado sobre la presencia de oficiales israelíes en Duma, la zona controlada por la Brigada del Islam de donde fueron lanzados los dos obuses que contenían sustancias químicas, que no necesariamente fueron gases de combate.

La posterior agitación y aspavientos de los occidentales fue obra de varios personajes estrechamente vinculados a Israel, azuzados además por el ministro francés de Relaciones Exteriores Laurent Fabius.


[1] «Exclusive: US Spies say intercepted calls prove Syria army used nerve gas», Foreign Policy, 28 de agosto de 2013.

[2] «Tsahal indique que [le] gouvernement syrien est responsable», Jewish News One, 27 de agosto de 2013.

Película contra el Islam

Más allá de una película contra el Islam

Los sectores más conservadores del mundo musulmán y del cristianismo estadounidense buscan recuperar la narrativa basada en el choque de civilizaciones usando la película anti-islámica como herramienta.

El foco mediático se centra en las protestas por este asunto mientras hay otras manifestaciones y huelgas sin contenido religioso donde participan miles de personas

Olga Rodríguez - en eldiario.es
Reciente protesta laica por salarios dignos y contra la impunidad de la Junta militar. El Cairo, 1 septiembre 2012. (Foto cedida por Gigi Ibrahim)

En los dos últimos meses miles de personas han protestado en Egipto contra el Fondo Monetario Internacional, por una educación pública digna, a favor de un salario mínimo y en demanda de juicios contra la Junta militar y los criminales de la dictadura. En ellas ha habido enfrentamientos, personas arrestadas y heridas e incluso un muerto.

En Túnez también se han registrado huelgas y protestas con demandas políticas. Sin embargo, apenas se ha hablado de ellas en los medios de comunicación occidentales.

En contraposición, las manifestaciones organizadas contra una película anti-islámica acaparan portadas. En tan solo unos días han logrado imponer la narrativa del choque de civilizaciones en el debate público internacional.

¿Cómo es posible que en tan poco tiempo se haya homogeneizado el discurso sobre la situación actual en Oriente Medio? ¿Qué hay detrás de la película contra el Islam? ¿Es este film la única causa de las protestas?

No es todo por la película

Sería un error ignorar la impopularidad de Estados Unidos en el mundo árabe y musulmán, y atribuir la causa de los últimos disturbios única y exclusivamente a la película contra el Islam.

Como indica Shadi Hamid, Director de Investigación en el Centro Brookings, ‘Obama dice que todo esto es contra una película y no contra la política estadounidense. La realidad es más bien lo contrario’.

He aquí algunos puntos que ponen en tela de juicio ciertas generalizaciones:

1.-Libia: 11-S y respuesta a un ataque con drones

En Libia la intervención militar extranjera, con la entrada de armas procedentes de países como Qatar, ha dejado una sociedad tremendamente militarizada, con milicias armadas enfrentadas entre sí por el control de algunos territorios, algunas de ellas islamistas, que recibieron cobertura militar de las fuerzas de la OTAN.

El ataque contra la embajada estadounidense en la ciudad libia de Bengasi se produjo en una fecha señalada: El 11 de septiembre. Al Qaeda defendió dicho ataque -en el que fueron asesinados cuatro funcionarios estadounidenses, entre ellos el embajador Cristopher Stevens– y lo justificó como respuesta al asesinato extrajudicial de Abu Yehia al-Libi, número dos de la organización, muerto en junio en un ataque estadounidense con aviones no tripulados (drones) en Pakistán.

El modus operandi del ataque contra la embajada de Bengasi hace sospechar que se trataba de una operación planificada con cierto tiempo, y no de una reacción espontánea ante la difusión por Internet de la película anti-islámica. Así lo han reconocido varias fuentes oficiales estadounidenses.

2.- Tensiones en Egipto

En Egipto existen desde hace tiempo tensiones políticas y sectarias, azuzadas estas últimas por sectores cercanos al régimen de Mubarak que pretenden desestabilizar el país y airear el fantasma de la guerra de religiones para reivindicar el regreso del régimen anterior.

Las propias fuerzas de seguridad egipcias -con un Ejército que recibe al año 1.300 millones de dólares, la segunda mayor ayuda que Washington invierte en unas Fuerzas Armadas extranjeras- han ejercido la violencia contra cristianos coptos.

El capítulo más dramático, conocido como la matanza de Maspero, tuvo lugar en octubre de 2011, cuando las fuerzas de seguridad egipcias mataron a 28 manifestantes, la mayoría cristianos, en una clara persecución contra esta minoría religiosa.

3.- Impopularidad estadounidense

Otra de las causas que no se deben olvidar para explicar cualquier protesta en la región tiene que ver con la mala imagen de Estados Unidos en una zona en la que Washington practica intervenciones políticas y económicas ampliamente impopulares entre la población, así como invasiones militares y asesinatos extrajudiciales con aviones no tripulados que en los últimos años se han cobrado la vida de al menos 3.000 de personas, muchas de ellas civiles inocentes.

4.- Guerra en Afganistán

En Afganistán está creciendo la oposición armada contra las tropas ocupantes estadounidenses, en la que participan incluso integrantes de las fuerzas de seguridad afganas que anteriormente fueron entrenadas por Estados Unidos. Son ataques que se producen desde hace años, mucho antes de la existencia de la película contra el Islam, y que en los últimos meses se han recrudecido.

Reciente protesta en Egipto contra el FMI (Foto cedida por Gigi Ibrahim)

La invisibilidad de las protestas políticas laicas

El pasado 27 de agosto miles de trabajadores egipcios salieron a la calle exigiendo salarios dignos y mejoras de las condiciones laborales. Las fuerzas de seguridad abrieron fuego. Un joven de 27 años murió y varios más resultaron heridos. Sin embargo, el incidente pasó desapercibido en la mayoría de la prensa occidental.

Tras ello, se han registrado nuevas protestas políticas protaoginzadas por profesores, estudiantes, transportistas y obreros en diversas fábricas del país.

‘Mientras los medios de comunicación internacionales siguen obsesionados con las manifestaciones contra la película, amplios sectores del país están yendo a la huelga, pero nadie lo cuenta’, protestaba hace unos días el activista egipcio Hossam El-Hamalawy.

Los paros laborales en diversos puntos de Egipto no han recibido atención en los medios. Que unas 1.200 personas se concentraran en la plaza Tahrir contra la película anti-islámica dos días después de las protestas frente a la embajada estadounidense sí fue noticia.

¿Quién se beneficia?

‘¿Quién se beneficia de esta película y de las protestas contra la misma?’, se preguntaba hace unos días, en su despacho de El Cairo, el periodista egipcio Hani Shukrallah.

‘Cada vez estoy más convencido de que la llamada ‘ira musulmana’ es una campaña orquestada y financiada con petrodólares, una contraofensiva a las revueltas árabes’, se contestaba a sí mismo en un artículo en el diario Al Ahram online.

En los últimos días las conjeturas han corrido de boca en boca en los países árabes.

‘Quienes se benefician son los fundamentalistas islámicos y los leales a los anteriores regímenes en Libia y Egipto, los que apoyan a Mubarak y a Gadafi’, responde a eldiario.es la periodista egipcia Sahira Amin.

‘Cuantas más embajadas estadounidenses sean atacadas, mayores posibilidades tendrá el candidato republicano Romney de ganar las elecciones estadounidenses’, advertía en la Red la bloguera egipcia conocida como Suzee in the city.

El hecho de que las propias autoridades egipcias hayan reconocido que algunos manifestantes recibieron dinero para protestar frente a la embajada de EE.UU. ha servido para disparar todo tipo de especulaciones.

‘Los principales beneficiados de esto son los enemigos de las revueltas de 2011, incluido Israel -afirma el periodista Shukrallah- El objetivo de esta película era provocar reacciones violentas para recuperar el viejo pincel racista y orientalista que barniza a menudo la imagen del mundo árabe’.

Y añade: ‘Lo triste es que siempre hay fanáticos dispuestos a caer en semejante trampa’.

Protesta contra el gobierno y la Junta militar egipcios. El Cairo, 1 septiembre 2012 (Gigi Ibrahim)

Unos pocos miles frente a millones

‘No creo que la llamada ‘ira musulmana’ necesite estar orquestada. Estamos hablando de unos pocos miles de manifestantes entre los millones de árabes musulmanes que hay. Es normal…’, ha señalado el activista egipcio Tarek Shalaby.

También otros activistas han subrayado el carácter minoritario de estas protestas y han lamentado los intentos que hay por equipararlas con las revueltas de 2011. En los levantamientos populares del pasado año participaron millones de personas, frente a los pocos miles -en algunos países solo centenares- de manifestantes que han salido a protestar ahora contra la película.

Aún así, el ala más conservadora del republicanismo estadounidense, ayudada por varios medios de comunicación, ha tratado de equiparar ambos fenómenos, dando a entender que aquellas demandas políticas y laicas en las que se exigía ‘pan, libertad y justicia social’ se han transformado en exigencias fundamentalistas islámicas.

Incluso más de un comentarista ha aprovechado para defender una tesis que las revueltas de 2011 habían logrado expulsar del debate público: Que Islam y democracia son incompatibles. Es decir, que los países árabes musulmanes necesitan ser guiados por dirigentes de mano dura que acepten las condiciones de las naciones occidentales.

El término ‘ira islámica’, acuñado por la revista estadounidense Newsweek, se ha convertido en un hashtag en twitter, donde miles de internautas del mundo árabe y musulmán arremeten contra la islamofobia y comparten críticas al tratamiento informativo que los medios están haciendo de una realidad que no es exactamente como se está pintando. La lectura de los chistes que están surgiendo al respecto es muy recomendable.

'Ira musulmana', portada de la revista Newsweek

El film entra en la campaña electoral estadounidense

La película y los incidentes violentos que se relacionan con la misma entran en escena en plena campaña electoral estadounidense, y el Partido Republicano está intentando obtener rédito de ello.

Oriente Medio se ha convertido, de hecho, en una herramienta electoral contra el presidente Barack Obama, a quien los más ultras han llegado a llamar ‘comunista’ o ‘musulmán’. El conservadurismo religioso y republicano está dando fuelle a tesis reduccionistas y estereotipos centrados en el choque de civilizaciones y religiones.

El candidato republicano, Mitt Romney, ha reprochado a Obama ser demasiado blando con Egipto y ha criticado a la Casa Blanca por haber condenado la película. El senador republicano Jon Kyl ha llegado a comparar la condena al film con la actitud de quienes culpan a una mujer y no al violador de haber sido violada.

Un  productor ‘porno’ y un extremista de derechas

Detrás de la película antiislámica está Nakoula Basseley Nakoula, quien en una entrevista se identificó como un israelí judío con el sobrenombre de Sam Bacile. Posteriormente varias informaciones han indicado que en realidad Nakoula es de origen egipcio, cristiano copto.

Nakoula contó con la ayuda del productor de películas pornográficas Alan Roberts y de varios actores que creían estar participando en un film sobre el antiguo Egipto y desconocían el contenido islamófobo del mismo.

La película ha sido defendida en Estados Unidos por el controvertido pastor de Florida Terry Jones, el abogado cristiano Maurice Sadek y el activista cristiano evangelista Steve Klein, un ex veterano de la guerra de Vietnam, islamófobo y extremista de derechas, quien asegura que animó a Nakoula a hacer la película.

Mientras tanto, las autoridades estadounidenses siguen investigando si hay alguien más detrás del film.

OBAMA y su política para ORIENTE MEDIO tras cuatro años: ¿Más de lo mismo o peor?

Nagham Salman
Tras la prevista victoria de Barack Obama en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2008, el mundo se emocionó con el nuevo presidente estadounidense. Era el primer inquilino afroamericano de la Casa Blanca, de amplia sonrisa y mirada sincera. Gesto amable y movimientos sinuosos que denotaban harmonía y paz interior. Y un discurso apaciguador, casi profético.
Durante los ocho años de discordia sembrada alrededor del globo por su predecesor George W. Bush, a quien le tocó hacer el trabajo sucio del Imperio tras los auto-atentados del 11-S con el fin de consolidar su hegemonía mundial, sirviéndose de una nueva cruzada imperialista, nos acostumbramos a un lenguaje rudo más propio de los western de Hollywood que de un presidente americano. Expresiones como “We want him, dead or alive”, “War against terrorism” y “Mission accomplished” ya han pasado a los anales de la historia. Abraham Lincoln y George Washington debieron revolverse en sus tumbas.
La CIA tenía muy claro que había que limpiar la imagen del país. Obama era la antítesis de Bush y la persona más apropiada para tan ardua tarea. Hijo y nieto de agentes de la CIA, ya desde las primarias del partido demócrata, su “Yes, we can”, repetido hasta la saciedad como si de mantra se tratara, había seducido a más de medio mundo y había creado grandes expectativas de paz. Muchos fuimos los que pensamos que una nueva etapa podía vislumbrarse en el horizonte y que el Derecho Internacional sustituiría a la ley del más fuerte.
El discurso que pronunció Barack Obama en el Cairo en junio de 2009, donde tuvo como anfitrión al ahora defenestrado presidente egipcio Hosny Mubarak, fue una gran puesta en escena donde la maquinaria propagandística norteamericana mostraba a la Comunidad Internacional cómo el Imperio se reconciliaba con sus oprimidos.
En dicho discurso, en que citó algunos de los versículos del Sagrado Corán, Barack Obama recibió 37 minutos de aplausos del público y remarcó los cinco objetivos en los que se iba a basar su política exterior:
  •  Reiniciar las negociaciones de paz entre los palestinos y los israelíes.
  •  Mejorar las relaciones árabe-estadounidenses después de la guerra de Irak.
  •  Conseguir la estabilidad en Irak antes de retirar las fuerzas militares.
  •  Retirar las fuerzas de Afganistán.
  •  Negociaciones con Irán respecto a su programa nuclear.

Lamentablemente, el tiempo ha demostrado que los que manifestaron escepticismo respecto a la bondad de sus palabras tenían razón y que su discurso fue solo una declaración de buenas intenciones que en ningún caso se han cumplido.

En primer lugar, y por lo que respecta al conflicto palestino-israelí, las negociaciones siguen estancadas como hace cuatro años. El pueblo palestino sigue oprimido y los medios de masas occidentales han ignorado deliberadamente toda información al respecto. Para agravar más la situación, el Gobierno de Nettanyahu se ha mostrado más intransigente que el de Ariel Sharon respecto a la cuestión del retorno a las fronteras de 1967. Por si fuera poco, el Gobierno israelí ha boicoteado constantemente el proyecto de creación de un Estado Palestino en la misma ONU. Sin duda, malas perspectivas respecto al proceso de paz.

Por lo que respecta a Afganistán, después de más de 10 años de ocupación y la muerte de decenas de miles de personas, entre ellas más de 2.000 soldados estadounidenses, la mayor parte del país sigue dominada por los talibanes y el país sigue sumido en el caos, exceptuando Kabul y las bases militares de la OTAN, plazas fuertemente defendidas por una extraña mezcla de soldados principalmente anglosajones, soldados afganos entrenados y pagados por la OTAN y mercenarios de diversa procedencia. El objetivo: tener bases cerca de Rusia y China, además de acceso a los recursos naturales de Asia Central.


Bases militares de la OTAN en Afganistán

 Bases militares de la OTAN en Afganistán El caso de Irak es quizás el más sangriento de todos. Después de un período de intoxicación mediática similar a la que sufren Siria e Irán en estos momentos, la opinión pública occidental creyó que Saddam Hussein poseía un gran arsenal de armas químicas a punto de ser utilizadas. Dos años más tarde se demostró que la CIA había fabricado pruebas falsas.

Desde la invasión de Irak en 2003, se cuentan por más de 1 millón de personas las muertas, entre ellos más de 5.000 soldados estadounidenses y más de 4 millones de personas desplazadas o refugiadas. El país antaño baasista y laico se haya sumido desde hace años en un conflicto interconfesional no declarado en que las milicias de Al Qaeda campan a sus anchas. Mientras tanto, mercenarios con sueldos de ejecutivo y soldados estadounidenses custodian los pozos petrolíferos y protegen al Gobierno títere de Al Maliki.

La ‘Primavera Árabe’ ha sido el episodio que ha desenmascarado definitivamente a Barack Obama y a la expansión neocolonialista que se oculta bajo su discurso aparentemente inofensivo. Después de casi dos años de otoño, el balance no es nada positivo en ninguno de los países donde triunfaron las “revoluciones democráticas”, que han resultado ser islamistas. Y aún queda el invierno.

El caso más hipócrita de esta primavera de discordia e intereses ocultos ha sido con diferencia el de Libia, donde a consecuencia de los “bombardeos humanitarios” de la OTAN sobre diferentes ciudades, se estima que murieron más de 100.000 civiles. Ningún medio de comunicación occidental ha informado al respecto todavía y el país sigue sumido en el caos y con sus pozos petrolíferos a buen recaudo.

Lo más preocupante al día de hoy es que la última declaración de Obama fue la amenaza de intervención militar en Siria en caso de que “el régimen sirio utilice armas químicas contra su propia población”. Esto puede recordar a las semanas previas a la invasión de Irak.

Pero más inquietantes son las declaraciones coincidentes de ambos candidatos respecto a Siria e Irán en la campaña electoral a las presidenciales estadounidenses de noviembre, como si ambos candidatos fueran conscientes que la decisión en política exterior ya está tomada. Suenan tambores de guerra para después de las elecciones; independientemente de quien sea el ganador, Siria e Irán son los dos países del ‘Eje del Mal’ que quedan por caer. Quizás podamos hallar las claves en un perturbador discurso que pronunció el presidente en fecha y lugar que no he podido averiguar:

A lo que Bush llamó “guerra contra el terror”, Obama lo llama “promoción de la democracia y los derechos humanos”. Obama, al igual que lo fuera Osama, es una creación de la inteligencia estadounidense al servicio del neoimperialismo anglosajón.

….Hace unos minutos acabo de leer en un reconocido medio de comunicación español que cada año se suicidan en Estados Unidos más de 6.500 excombatientes que han enloquecido en el frente. Me pregunto cuál debe ser la causa de ese trastorno mental a gran escala y me imagino que debe ser consecuencia de una situación traumática insuperable. Supongo que no hay que ser psicólogo para deducir que esta epidemia de suicidios se debe en gran parte al insoportable remordimiento de conciencia que algunos soldados tienen por los crímenes contra la humanidad que han sido obligados a cometer en Irak y Afganistán.

..Y por desgracia, se seguirán cometiendo

Nagham Salman es jefa de proyectos europeos de investigación y analista política especialista en asuntos de Medio Oriente.Texto completo en: http://actualidad.rt.com/expertos/nagham_salman/view/53103-obama-politica-oriente-medio-cuatro-anos-o-peor

50 años de una indecencia

Se cumple ahora medio siglo del bloqueo que Estados Unidos ejerce contra Cuba

Un coche pasa en La Habana junto a un cartel que recuerda que el 70% de cubanos ha nacido bajo el bloqueo. -

Las denuncias de La Habana no logran acabar con un castigo colectivo que lastra la lucha por la prosperidad y el futuro de los habitantes de Cuba.

El largo y sostenido bloqueo estadounidense es, de hecho, el principal obstáculo para el desarrollo de la isla. En realidad, esta medida, impuesta el 7 de febrero de 1962 a Cuba por el presidente norteamericano John F. Kennedy, no sólo persiste sino que, ha intensificado su “persecución y su cerco”.

Desmintiendo las promesas de Barack Obama, los hechos demuestran que las supuestas medidas para suavizar el bloqueo son superficiales y no cambian el aislamiento al que se somete a la isla. Es más, La Habana considera que el embargo se ha recrudecido sobre todo en su carácter extraterritorial, debido a la “persecución” de las transacciones financieras de Cuba en cualquier lugar del mundo. Las medidas decretadas por Obama para flexibilizar las restricciones sobre las remesas y los viajes a la isla se consideran pasos positivos, pero muy insuficientes tras 50 años de embargo.

Cuba continúa sin poder importar y exportar a Estados Unidos, sin poder utilizar el dólar norteamericano en sus transacciones, y sin poder acceder a los principales mecanismos internacionales para créditos y fondos, en tanto se mantiene la prohibición para que los norteamericanos viajen a la isla. De hecho, una portavoz del Departamento de Estado de EEUU, Victoria Nuland, confirmó el pasado lunes en Washington, que la política de su país hacia Cuba “permanece igual”.

El medio siglo de este embargo se cumple en un momento marcado por las reformas que impulsa el presidente Raúl Castro. Medidas dirigidas a reactivar la economía sin renunciar al socialismo y que suponen una apertura a la iniciativa económica popular y privada.

Además de promover reformas, Raúl Castro se ha mostrado proclive a dialogar con EEUU, pero en términos de igualdad y sin condiciones.

“Anclado en el pasado”

“Al mismo tiempo que actualizamos nuestro socialismo cambiando todo lo que debe ser cambiado, el Gobierno de los Estados Unidos sigue anclado en el pasado”, precisó el presidente cubano el pasado diciembre ante la Asamblea Nacional.

Dentro y fuera de la isla, el bloqueo estadounidense acumula críticas y muchos observadores lo consideran una política fallida, que ha perjudicado principalmente a los cubanos. Sectores vitales como la sanidad y la alimentación son los más perjudicados por el embargo norteamericano.

Es el Congreso estadounidense el que tiene la facultad de derogar el bloqueo, reforzado en 1996 con la Ley Helms-Burton, pero el Gobierno de Obama condiciona su apoyo a la eliminación de esa medida a que el Gobierno del presidente Castro acometa “cambios” que, a su juicio, todavía no se han dado.

Sin embargo, para la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, por sus siglas en inglés), una organización no gubernamental de derechos humanos, Cuba “sí está cambiando” y experimentando “profundas transformaciones económicas y políticas” a las que EEUU no puede permanecer ajeno.

“El embargo es una reliquia, un remanente de la Guerra Fría”, sostuvo en un comunicado el director de programas de WOLA, Geoff Thale, quien añadió que se trata de una medida “sin actualizar que sólo perjudica al pueblo cubano, a sus familias en Estados Unidos y a los intereses estadounidenses”.

Thale recordó las reformas impulsadas por Raúl Castro y criticó luego que “los defensores del embargo se empeñen en defender una política obsoleta”.

El director de programas de WOLA recalcó que EEUU “no va a retirar el bloqueo de la noche a la mañana”, pero también subrayó que los políticos “sensatos” deben trabajar en favor del diálogo entre Cuba y Estados Unidos. Una vía que considera ineludible para poner punto final a 50 años de embargo.

20 Resoluciones de la ONU contra esta delictiva acción

Las países participantes en la 66 Asamblea General de Naciones Unidas (ONU), rechazaron a finales de esta pasado año, de manera contundente y por vigésima vez, el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos (EEUU) a Cuba.

La comunidad internacional condenó casi de manera unánime al asedio de Washington contra el Gobierno de La Habana y registró una votación de 186 votos a favor, 2 votos en contra y 3 abstenciones.

El informe sobre el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba presentado en el pleno de la ONU el pasado 14 de septiembre, revela que el daño económico causado a la isla asciende a 975 mil millones de dólares hasta 2010, lo que constituye el obstáculo principal para el desarrollo de la isla caribeña.


Fuentes: "Público", "América Economía"

¿Practica EE. UU. terrorismo de estado?

“Diez razones por las que Estados Unidos ya no es la tierra de la libertad”

Interesante artículo, publicado recientemente en The Washington Post y escrito por el jurista estadounidense Jonathan Turley. El texto incide en una idea ya expresada por “Quilombo” desde sus inicios, a saber, que constituye una estafa intelectual proponer a los gobiernos “occidentales” -o asimilados- como modelo de referencia indiscutible en materia de derechos humanos. Una percepción distorsionada que incide en el tratamiento dado por las propias organizaciones no gubernamentales en sus informes. Aquí Turley realiza un ejercicio de derecho comparado con respecto a países que habitualmente son objeto de críticas. Puede que sea discutible que elija como punto de partida el 11 de septiembre de 2001, pero las conclusiones son igualmente demoledoras.
 
* * *

“Cada año, el Departamento de Estado publica informes sobre los derechos individuales en otros países, controlando la adopción de leyes y regulaciones restrictivas por todo el mundo. A Irán, por ejemplo, se le ha criticado por negar juicios justos y públicos y por limitar la privacidad, mientras que a Rusia se le llama la atención por minar el derecho al debido proceso. Otros países han sido condenados por el uso de pruebas secretas y la tortura.

Incluso cuando emitimos juicios sobre países que consideramos que no son libres, los estadounidenses confían en que cualquier definición de lo que es una nación libre debe incluir a la suya: la tierra de la libertad. Sin embargo, las leyes y prácticas de esta tierra deberían sacudir esa confianza. En la década que siguió al 11 de septiembre de 2011, este país ha reducido de manera exhaustiva las libertades civiles en nombre de un expansivo estado de seguridad. El ejemplo más reciente de esto fue la Ley de Autorización de la Defensa Nacional, firmada el pasado 31 de diciembre, que permite la detención indefinida de ciudadanos. ¿Hasta qué punto la reducción de derechos individuales en nuestro país cambia cómo nos definimos a nosotros mismos?

Mientras cada nueva competencia nacional que Washington promulga en materia de seguridad provoca controversia en el momento de su aprobación, con frecuencia se discuten de manera aislada. Conforman un mosaico de poderes bajo los cuales nuestro país podría ser considerado, al menos en parte, como autoritario. Los estadounidenses proclaman a menudo que nuestra nación es un símbolo de libertad para el mundo, mientras desprecian a naciones como Cuba y China como categóricamente no libres. Sin embargo, objetivamente, puede que tengamos solo parte de razón. Esos países carecen de derechos individuales básicos como el debido proceso, situándoles fuera de cualquier definición razonable de “libre”, pero los Estados Unidos ahora tienen mucho más en común con tales regímenes que lo que a cualquiera le gustaría poder admitir.

Estos países también tienen constituciones que pretenden garantizar libertades y derechos. Pero sus gobiernos tienen una amplia discreción a la hora de denegar esos derechos y los ciudadanos tienen pocas vías reales para desafiarla; precisamente el problema con las nuevas leyes en este país.

La lista de poderes que ha adquirido el gobierno estadounidense desde el 11S nos sitúa en una compañía bastante incómoda.

Asesinato de ciudadanos estadounidenses

Como antes hiciera el Presidente George W. Bush, el Presidente Obama ha proclamado el derecho de ordenar el asesinato de cualquier ciudadano considerado como terrorista o cómplice de terrorismo. El año pasado aprobó el asesinato del ciudadano estadounidense Anwar al-Awlaqi y de otro ciudadano bajo las supuestas atribuciones inherentes a su autoridad. El mes pasado, funcionarios de la administración reafirmaron este poder, declarando que el presidente puede ordenar el asesinato de cualquier ciudadano que considere aliado con los terroristas (naciones como Nigeria, Irán y Siria suelen ser criticados por los asesinatos extrajudiciales de los enemigos del Estado).

Detención indefinida

De acuerdo con las leyes que se firmaron en diciembre, los sospechosos de terrorismo deberán pasar a custodia militar; el presidente tiene también la autoridad de detener indefinidamente ciudadanos acusados de terrorismo. Mientras que el senador Carl Levin insistió en que la propuesta seguía la legislación vigente “cualquiera que sea ésta”, el Senado rechazó específicamente una enmienda que hubiera eximido de aquélla a los ciudadanos [estadounidenses] y la administración se ha opuesto a los esfuerzos por desafiar tal autoridad ante los tribunales federales. La administración continúa reclamando el derecho de eliminar las protecciones legales de los ciudadanos sobre la base exclusiva de su discrecionalidad (China codificó recientemente una ley de detención más limitada para sus propios ciudadanos, mientras países como Camboya han sido señalados por los EE UU por su “detención prolongada”).

Justicia arbitraria

El presidente ahora decide si una persona puede ser procesada en tribunales federales o en un tribunal militar, un sistema que ha sido ridiculizado en todo el mundo por faltar a las protecciones más básicas de un proceso justo. Bush reclamó esta autoridad en 2001, y Obama ha continuado con esta práctica (Egipto y China han sido denunciados por mantener sistemas judiciales militares separados para determinados acusados, incluyendo civiles).

Investigaciones sin orden judicial

Hoy el presidente puede ordenar una vigilancia sin órdenes judiciales, incluyendo una nueva capacidad para obligar a las compañías y organizaciones a pasar información sobre las finanzas, comunicaciones y asociaciones de los ciudadanos. Bush adquirió este amplio poder con la Patriot Act en 2001, y en 2011 Obama lo extendió aún más, incluyendo la investigación de cualquier cosa, desde documentos empresariales a los archivos de las bibliotecas. El gobierno puede usar “cartas de seguridad nacional” para pedir, sin basarse en pruebas suficientes, que las organizaciones pasen información sobre los ciudadanos y ordenarles que no lo revelen a la parte afectada (Arabia Saudí y Paquistán operan bajo leyes que permiten al gobierno comprometerse en una vigilancia generalizada y discrecional).

Pruebas secretas

Actualmente el gobierno hace uso, de manera rutinaria, de pruebas secretas para detener individuos y emplea pruebas secretas en los tribunales federales y militares. También obliga que se desestimen demandas contra el gobierno de los Estados Unidos, simplemente rellenando declaraciones en las que se afirman que los casos harían que el gobierno revele información clasificada que podría dañar la seguridad nacional; un reclamo que se expresa en diversas demandas judiciales sobre privacidad y que ha sido ampliamente aceptado por los jueces federales sin que se cuestionen nada. Incluso las opiniones legales que se citan como base para las acciones del gobierno durante las administraciones Bush y Obama han sido clasificadas como secretas. Esto permite al gobierno invocar argumentos legales secretos para apoyar procesos secretos usando pruebas secretas. Además, algunos casos nunca llegan a los tribunales. Los tribunales federales suelen denegar demandas constitucionales a políticas y programas a partir de una definición estrecha de la capacidad para entablar acciones judiciales.

Crímenes de guerra

El mundo clamó para que se procesara a los responsables de torturas (waterboarding) de sospechosos de terrorismo durante la administración Bush, pero la administración Obama dijo en 2009 que no permitiría que los empleados de la CIA fueran investigados o perseguidos por tales acciones. Lo cual no solo vació de contenido las obligaciones previstas en los tratados internacionales sino los principios de Nuremberg de derecho internacional. Cuando los tribunales de países como España decidieron investigar a funcionarios de la administración Bush por crímenes de guerra, la administración Obama pidió a las autoridades de otros países que no permitieran que tales casos avancen, a pesar del hecho de que Estados Unidos hacía tiempo que había solicitado la misma autoridad con respecto a supuestos criminales de guerra de otros países (varios países han resistido investigaciones sobre funcionarios acusados de crímenes de guerra y tortura. Algunos, como Serbia y Chile, finalmente aceptaron cumplir con el derecho internacional; los países que han rechazado investigaciones independientes incluyen a Irán, Siria y China).

Tribunales secretos

El gobierno incrementó el uso de la secreta Corte de Vigilancia del Espionaje Exterior, que ha expandido sus órdenes judiciales secretas para incluir a individuos que se considera que están instigando o asistiendo a organizaciones o gobiernos extranjeros hostiles. En 2011, Obama renovó estos poderes, e incluso permitió las investigaciones secretas de individuos que no son parte de un grupo terrorista identificable. La administración reivindicó el derecho de ignorar los límites parlamentarios de dicha vigilancia (Pakistán sitúa el espionaje por la seguridad nacional bajo los poderes sin freno del ejército o de los servicios de inteligencia).

Inmunidad para la revisión judicial

Al igual que la administración Bush, la administración Obama ha presionado a favor de la inmunidad de las compañías que participan en la vigilancia de ciudadanos sin orden judicial, bloqueando la capacidad de los ciudadanos para oponerse a la violación de su privacidad (del mismo modo, China ha mantenido los reclamos de una amplia inmunidad tanto dentro como fuera del país y bloquea de manera rutinaria demandas contra las compañías privadas).

Vigilancia continua de los ciudadanos

La administración Obama ha defendido con éxito su reclamo de que puede usar dispositivos GPS para vigilar cada movimiento de ciudadanos específicos sin garantía de ninguna orden o supervisión judicial. Ahora está defendiendo este poder ante el Tribunal Supremo *, un poder descrito por el magistrado Anthony Kennedy como “orwelliano” (Arabia Saudí ha instalado sistemas públicos masivos de vigilancia, mientras Cuba es conocida por el control activo de determinados ciudadanos).

Entregas extraordinarias

El gobierno dispone ahora de la capacidad para transferir tanto ciudadanos estadounidenses como no ciudadanos a otro país mediante un sistema conocido como “entregas extraordinarias” [extraordinary renditions], denunciado por usar otros países como Siria, Arabia Saudí, Egipto y Pakistán para torturar sospechosos. La administración Obama dice que no continúan los abusos de esta práctica de la era Bush, pero insiste en que se le conceda un derecho ilimitado para ordenar dichas transferencias, incluyendo la posible transferencia de ciudadanos estadounidenses.

Estas nuevas leyes llegan con una infusión de dinero en un sistema expandido de seguridad a nivel estatal y federal, incluyendo más cámaras de vigilancia pública, decenas de miles de empleados de seguridad y una expansión masiva de la burocracia dedicada a la lucha antiterrorista.

Algunos políticos se desentienden y dicen que estos mayores poderes solo son una respuesta a los tiempos en que vivimos. Así, el senador republicano Lindsey Graham pudo declarar la pasada primavera en una entrevista, sin objeción alguna, que “la libertad de expresión es una gran idea, pero estamos en guerra.” Por supuesto, el terrorismo nunca se “rendirá” y terminará esta peculiar “guerra”.

Otros políticos racionalizan que, mientras tales poderes pueden existir, lo realmente importante es cómo se usan en la realidad. Esta es una respuesta común de los progresistas [liberals] que no pueden criticar a Obama como lo hicieron con Bush. El senador demócrata Carl Levin, por ejemplo, ha insistido que el Congreso no está tomando ninguna decisión sobre la detención indefinida: “Que es una decisión que dejamos donde pertenece, al ejecutivo”.

Y en la declaración que adjuntó a la firma de la Ley de Autorización de la Defensa Nacional, Obama dijo que no pretende usar los últimos poderes para encarcelar ciudadanos indefinidamente. Sin embargo, aceptaba tales poderes como si fuera un autócrata muy a su pesar.

Una nación autoritaria se define no solo por el uso de poderes autoritarios, sino por la capacidad de usarlos. Si un presidente puede arrebatarte tu libertad o tu vida con su exclusiva autoridad, todos los derechos acaban siendo poco más que una concesión discrecional sujetas a la voluntad del ejecutivo.

Los padres de la Constitución vivieron bajo un régimen autocrático y entendieron este peligro mejor que nosotros. James Madison es conocido por advertir que necesitábamos un sistema que no dependiera en las buenas intenciones o motivaciones de nuestros gobernantes: “si los hombres fueran ángeles, ningún gobierno sería necesario.

Benjamin Franklin fue más directo. En 1787, una tal señorita Powel se enfrentó a Franklin tras la firma de la Constitución y le preguntó: “bueno, doctor, qué tenemos, ¿una república o una monarquía?”. Su respuesta fue un poco escalofriante: “una república, señora, si puede mantenerla.

Desde el 11 de septiembre de 2011, hemos creado justamente el tipo de gobierno que los padres fundadores temían: un gobierno con amplios poderes, en gran parte sin control, con la esperanza de que sean usados de manera sabia.

La disposición que prevé la detención indefinida en la ley de autorización de defensa pareció, a ojos de muchos progresistas, una traición de Obama. Mientras el presidente había prometido vetar la ley por este motivo, Levin, promotor del proyecto de ley, desveló en el pleno del Senado que en realidad había sido la Casa Blanca la que aprobó la supresión de cualquier excepción para la detención indefinida de ciudadanos.

Para los estadounidenses, la deshonestidad de los políticos no supone una novedad. La cuestión real es si nos estamos mintiendo a nosotros mismos cuando llamamos a este país la tierra de la libertad.”

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* N. del T.: El Tribunal Supremo acaba de dictaminar que la policía debe solicitar una orden judicial para aplicar estos dispositivos.

Traducido por Samuel

Fuente:http://www.javierortiz.net/voz/samuel/10-razones-por-las-que-estados-unidos-ya-no-es-la-tierra-de-la-libertad

Si EEUU entra en default, América Latina lo va a ayudar

CARTA DE UN PREMIO NOBEL DE LA PAZ A OTRO

Estimado Barack Obama, más que una carta, la intención es tratar de darte una mano desde América Latina frente a la crisis económica, política y de valores que afecta a EEUU, Europa, Grecia y otros países del mal llamado “primer mundo”. Siempre afirmé que somos un solo mundo mal distribuido y ahora la crisis les toca a los intocables.

Como Fausto que vendió su alma al diablo por un amor, lo grave es que algunos países vendieron su alma a la Bolsa que los ha embolsado, y les está reclamando el pago de la deuda más los intereses; semejante al Mercader de Venecia  que reclama el pago de la deuda, con una libra de carne de su propio cuerpo.

Aclaremos las cosas Barack, América Latina  no puede darte crédito alguno, está  desfondada gracias a la gentileza del FMI y el BM con sus recetas. El primer consejo es que no aceptes recetas de organismos tóxicos.

Lo que si podemos hacer es  transmitirte algunas experiencias que pueden ayudar:

Hay que aprender a vivir con la crisis, nosotros la asumimos casi… casi… como una hermana mayor;  hay veces que la amamos y otras veces la odiamos, son como problemas de  familia.

Hay que revisar y ver “que el armario de las ideas está vacío”, como decía alguien cuyo nombre no recuerdo, por  lo tanto, debes generar ideas superadoras y aprender los mecanismos que impone la deuda externa como instrumento de dominación. En eso ustedes son maestros.

 Pero los latinoamericanos sabemos bastante de las  plagas bíblicas que son “ese monstruo grande que pisa fuerte, toda la inocencia de la gente”, como canta León Gieco.

Heráclito decía que nunca nos bañamos en las mismas aguas a pesar de ser el mismo río. Todo cambia. Hasta tu país que se creía poderoso amo del mundo, hoy debe enfrentar la deuda externa más grande del mundo, que deja a los norteamericanos con la boca abierta y el bolsillo temblando en la angustia existencial, cuando la Standard & Poor`s les baja el pulgar en las calificaciones al mejor estilo imperial.

Tengo que decirte que no me alcanzan los dedos de las manos y de los pies para contar la deuda de tu país en billones, trillones, cifras que no entran en mi cabeza y trato de comprender que lo imposible, es posible.

Es demasiado para mis neuronas comprobar que el mayor acreedor de los EEUU es la China “capi-comunista” y entre los misterios de ese legendario país, es saber como se las  ingeniará para cobrarle a los EEUU la deuda externa. Pero China también controla el mercado de metales para alta tecnología, y eso hace a los EEUU más dependiente de China. Todo me sabe a un cuento chino.

Me pregunto: ¿Tendrán los chinos  que convocar a sus dioses y magos de todas las dinastías, y al sabio Confucio que debe estar confundido con lo que ocurre en tu país?- ¡Vaya uno a saber! – en eso no podemos ayudarte.

Lo que sí podemos es enseñarte  el juego de la deuda externa:

1.-  Debes saber que las reglas las ponen los que mandan y no tu país, que pasó a ser miembro del club de deudores, por lo que: “Bienvenido hermano al club de Deudores”.

2.- En el juego los acreedores  usan dados cargados y el resultado será siempre el mismo: “más pagas, más debes y menos tienes”. Jugar es una forma de hacerte creer que puedes ganar.

3.- No desesperes, el juego viene con sorpresas.  Estás condenado a perpetuidad como el mítico Sísifo, nunca llegarás a la cumbre,  una y otra vez debes  cargar el peso de la deuda que paso a paso, pesa más y más.

Saca el lápiz estimado Barack y anota, pero no desesperes, ponle todos los números que quieras y siempre obtendrás el mismo  resultado.

Hasta el momento, has aplicado un duro programa de ajuste fiscal en gastos sociales, educación, salud alimentación por 2,5 billones de dólares y aumentado el gasto militar con la complicidad del Congreso,  para elevar el endeudamiento hasta 16,4 billones de dólares, cifra superior en unos dos billones al PIB de tu país; según los datos que el politólogo Atilio Borón recoge en su nota “Una estafa de 16 billones de dólares”. No abundaré en datos que ya tienes.

Si continúas con esa locura esperando resolver el déficit, es como poner la cabeza en la guillotina y que tú mismo te la cortes. Estimado Barack, por favor, no seas suicida. Trata de encarar políticas públicas  en favor de tu pueblo para evitar que se incendie el país, como está ocurriendo en Europa y otras latitudes con los indignados… indignadísimos.

En lugar de enfrentar la pobreza, el hambre y el desempleo que alcanza a más de 54 millones de personas, envías millones de dólares para salvar a los que más tienen. 659 millones de dólares fueron abonados a instituciones bancarias y  empresas financieras. Algo huele mal Barack y puede pudrirse.

Tu gobierno ha decidido continuar aumentando el gasto militar, las bases en diversas partes del mundo, para  promover guerras y conflictos a costa del derecho de tu pueblo y de otros pueblos víctimas de tu país. Esta situación te lleva a un punto sin retorno, si crees que apoyando el complejo industrial-militar vas a resolver la crisis.

No debes olvidar  que quien siembra violencia recoge más violencia, tu país soportando el boomerang de las recetas neoliberales que  impusieron a otros pueblos. Tienes una posibilidad, en  EEUU hay personas sabias y con ideas  que tienen propuestas para tu armario vacío y pueden ayudar a superar la crisis.

Pero vamos a lo concreto y tratemos de aproximarnos en buscar algunas soluciones. Como el problema es mucho más complejo se necesita tener pensamiento holístico:

¿Cuánto cuesta a EEUU la guerra en Irak?

Tu antecesor George Bush, más mentiroso que Pinocho, dijo que la guerra en Irak costaría 50.000 millones de dólares. Los EEUU están gastando esa cantidad en Irak cada tres meses, como dice el Premio Nobel de Economía Joseph Stiglitz: “Si situamos esa cantidad en su marco, resulta que por una sexta parte del costo de la guerra de los EEUU podrían dotarse de una base económica sólida para su sistema de seguridad social durante más de medio siglo, sin reducir las prestaciones ni aumentar las contribuciones”. Más claro imposible.

– ¿Cuánto cuesta una bomba que arroja tu ejército y tus aliados sobre Libia, Irak y Afganistán?

– Te recuerdo que 146 entidades financieras de 16 países han invertido y prestado servicios financieros por valor de 43.000 millones de dólares para fabricar bombas racimos entre los años 2007 y 2009.

– Un misil Trident DII5 de largo alcance puede transportar una cabeza nuclear y su costo es de 30.9 millones de dólares.

– La empresa Lockheed Martín, es el contratista ganador a un costo de 789,9 millones de dólares. ¿Cuánto cuesta un tanque de guerra y un avión de combate?

Anota Barack para no olvidar y suma las cifras inimaginables para promover la muerte y destrucción. Otra preguntita. ¿Sabe tu pueblo cuánto gasta  el gobierno en guerras que tiene en diversas partes del mundo, y adónde van sus  impuestos?

– El AH- 64- Apache, usado por EEUU en Irak, es un helicóptero de ataque utilizado por los británicos, Israel, Japón y otros; el costo del programa fue de 10.500 millones de dólares. El costo de despegue es de 18 millones de dólares y el costo de compra de la versión AH-64D en el 2003 era de 56 millones de dólares.

– Aquí viene el plato fuerte: Según TIME, en la lista del 2009,  un simple caza de combate, cuesta  94 millones de dólares, y suma hasta el poderoso y letal bombardeo valuado en 2.400 millones de dólares el B-2 SPIRIT.

– Ni hablar de los porta-aviones que entran en el imaginario de lo increíble, pero dolorosamente cierto, como la clase NIMITZ que alcanzan por unidad los 4.000 millones de dólares; que necesita un equipamiento anual de 150 millones de dólares. Esto sin contar los 80 aviones, que pueden aumentar su capacidad hasta 100.

Me cansé Barack, estoy agotado de tanta locura e irresponsabilidad… necesito respirar.

Pero hay que seguir nomás. Otras medidas que puedes utilizar para reducir el déficit de tu país -medidas que has prometido, pero no cumplido- es cerrar las cárceles de Abu-Graib, en Irak  y en Guantánamo. Y levantar el bloqueo a Cuba y liberar a los cinco cubanos que mantienes presos por más de 10 años. Esto  permitiría  a tu país ahorrar millones de dólares. Dime Barack ¿Cuánto cuesta a tu país el salario de los torturadores, asesinos y carceleros formados en la Escuela de las Américas, que aunque le cambiaron el nombre continúan con  los mismos métodos?

El problema más grave que afecta a tu país es el miedo. Miedo a los demás y miedo a sí mismo. Pero se empeña en  aferrarse al salvavidas de plomo e inventa mecanismos de seguridad, que vuelve la vida más insegura y angustiante.  El presupuesto militar de tu país para el 2011, supera los 700.000 millones de dólares.

Las guerras, el petróleo, los minerales, el agua, el poder político y económico cuestan miles de vidas humanas, provocan hambre y violencia. Pero para los que mandan, negocios son negocios, y la humanidad pasa a ser una abstracción.

Hoy es Libia, la guerra por el petróleo, ¿mañana, será por el agua, los recursos  y bienes naturales?, ¡vaya uno a saber!  Lo que sí sabemos es que estás hipotecando el presente y destruyendo el  futuro de tu pueblo y otros pueblos del mundo.

No podemos continuar lamentando la situación que vivimos, debemos construir en la esperanza. Te propongo lo siguiente:

Dona el valor de uno de los aviones de combate y, como decía Roul Follereau, podrás ver cuantos hospitales, escuelas y  empleos dignos se pueden construir para los pueblos.

Con el valor de una de las bombas que tu ejército arroja sobre Irak, Afganistán o Libia se pueden hacer centros de salud y dar de comer y educar a millones de niños, que te regalarán una sonrisa y esperanza de vida. Si se sumasen todo los millones invertidos para la muerte, ¿cuánto más podría tu país hacer para la vida de tu pueblo y la humanidad? Podrías pagar la deuda externa e interna.

Mi saludo de Paz y Bien.

Adolfo Pérez Esquivel

Premio Nobel de la Paz

Buenos Aires, 05 de septiembre de 2011