EL PODER QUE NADIE HA ELEGIDO

NOAM CHOMSKY

Los desplazamientos -actuales o potenciales- del poder en el mundo constituyen un animado asunto entre los estrategas de la política y los observadores. Una de las preguntas es si China desplazará (o cuándo) a Estados Unidos como protagonista dominante global, tal vez junto a India. Este cambio provocaría que el sistema mundial volviera a ser algo parecido a como era antes de las conquistas europeas. China e India han experimentado un rápido crecimiento económico y, gracias a que rechazaron las políticas occidentales de desregulación financiera, han sobrevivido a la recesión mejor que la mayoría de países.

Sin embargo, surgen interrogantes. Uno es el referido a la situación de la población. Una medición estándar de bienestar social es el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, cuyos datos más recientes corresponden a 2008. India ocupa el puesto 134 -ligeramente por encima de Camboya, y debajo de Laos y Tayikistán-, aproximadamente el mismo sitio que ha ocupado durante años. China se ubica en el lugar 92, empatado con Belice, un poco por encima de Jordania y por detrás de la República Dominicana e Irán. India y China tienen mucha desigualdad, así que más de mil millones de sus habitantes caen todavía más en la escala.

Otra preocupación es la deuda de EEUU que, se teme, coloque al país bajo el yugo de China. Aparte de un breve interludio, desde hace mucho Japón ha sido el principal poseedor internacional de deuda del Gobierno estadounidense. Además, el estancamiento de los prestamistas está sobrevalorado.

En una dimensión, la del poder militar, EEUU se yergue completamente solo. Y Obama está imponiendo niveles históricos con su presupuesto militar. Casi la mitad del déficit estadounidense se debe al gasto militar, intocable en el sistema político.

Al considerar los otros sectores de la economía estadounidense, el premio Nobel Joseph Stiglitz y otros economistas advierten de que debemos cuidarnos del «fetichismo deficitario». El déficit estimula la recuperación y puede superarse con una economía al alza, como sucedió después de la II Guerra Mundial, cuando el déficit era mucho peor. Respecto a la deuda, se espera que crezca, debido principalmente al ineficiente sistema privatizado de cuidado de la salud -también virtualmente intocable, gracias a la habilidad de las empresas de superar la voluntad pública-.

Sin embargo, el marco de estas discusiones es engañoso. El sistema global no sólo es una interacción entre estados donde cada uno busca cierto «interés nacional» ajeno a la distribución del poder en el interior del país.

Esto se ha entendido desde hace mucho tiempo. Adam Smith concluyó que los «principales arquitectos» de la política en Inglaterra eran los «comerciantes y manufactureros», quienes se aseguraban de que sus propios intereses fueran «atendidos de la forma más peculiar», sin importar sus «penosos» efectos sobre los demás, incluyendo el pueblo inglés. La máxima de Smith sigue siendo cierta, aunque actualmente los «principales arquitectos» son las corporaciones multinacionales y, particularmente, las instituciones financieras, cuya participación en la economía se ha disparado desde los años setenta.

En Estados Unidos hemos visto un ejemplo espectacular del poder de las instituciones financieras. Durante la última elección presidencial, aportaron el núcleo de la financiación del presidente Obama. Naturalmente, esperaban ser recompensados, y así fue, con los Programas de Alivio de Activos en Problemas (TARP) y con mucho más. Por ejemplo, Goldman Sachs, la firma más dominante en la economía y el sistema político, hizo una fortuna vendiendo títulos respaldados por hipotecas e instrumentos financieros más complejos. Conocedora de la fragilidad de los paquetes que ofrecía, la compañía aceptó apuestas con la gigantesca aseguradora American International Group de que las ofertas iban a desplomarse. Cuando el sistema financiero colapsó, AIG también se vino abajo.

Los arquitectos de la política, gente de Goldman, no sólo negociaron un paquete de rescate para Goldman, sino que también lograron que los contribuyentes salvaran a AIG de la bancarrota, rescatando también por esa vía a Goldman. Ahora Goldman está registrando ganancias históricas y pagando voluminosos bonos. Junto con algunos otros bancos importantes, es más grande y fuerte que nunca.

El pueblo está furioso. La gente puede ver que los bancos que fueron agentes principales de la crisis están prosperando enormemente, mientras que la población que los rescató se enfrenta a un desempleo de casi el 10%. El descontento popular finalmente evocó un cambio de retórica de la Administración, que respondió acusando de codiciosos a los banqueros y formulando algunas sugerencias políticas que a la industria financiera no le agradan (la Regla Volcker y otras propuestas).

Dado que se suponía que Obama iba a ser su hombre en Washington, los principales arquitectos del poder perdieron poco tiempo antes de lanzar sus instrucciones: a menos que Obama se alineara nuevamente, enviarían sus fondos a la oposición política. En pocos días, Obama informó a la prensa de que los banqueros eran buenos tíos, singularizando a los dos principales, JP Morgan Chase y Goldman Sachs: «Al igual que la mayoría de los estadounidenses, no tomo a mal la riqueza o el éxito de la gente. Es parte del sistema de libre mercado» -del modo en que se interpretan los «mercados libres» en la doctrina del capitalismo de Estado-. Ese cambio radical de Obama es una fotografía reveladora de la máxima de Smith en acción.

Los arquitectos de la política también están operando un verdadero cambio de poder: el de la fuerza mundial de trabajo al capital transnacional. Martin Hart-Landsberg, economista y especialista en China, explora la dinámica. China se ha convertido en la planta ensambladora de un sistema de producción regional. Japón, Taiwán y otras economías asiáticas desarrolladas exportan a China partes y componentes de alta tecnología, donde se ensamblan y exportan los productos terminados.

El creciente déficit comercial de EEUU con China ha generado preocupación. Se ha hablado menos de que este se ha reducido marcadamente con Japón y el resto de Asia conforme toma cuerpo el nuevo sistema de producción regional. Las manufactureras estadounidenses están siguiendo el mismo camino, enviando partes y componentes a China para que esta ensamble y exporte, en su mayoría de regreso a EEUU. Para las instituciones financieras, comercializadoras gigantes de venta minorista y los dueños y gerentes de industrias manufactureras, estos desarrollos son celestiales.

Y bien entendidos. En 2007, Ralph Gomory, director de la Fundación Alfred P. Sloan, declaró ante el Congreso que «en esta nueva era de globalización, los intereses de las empresas y los países han divergido. En contraste con el pasado, lo que es bueno para las empresas globales estadounidenses ya no es necesariamente bueno para los estadounidenses».

La riqueza fluye hacia pocos bolsillos, llevando probablemente a la mayor desigualdad de la historia de EEUU

Examinemos a IBM. A finales de 2008, más del 70% de los 400.000 trabajadores de la empresa estaba en el extranjero, según la revista Business Week. En 2009, IBM redujo su nivel de empleo en EEUU otro 8%. Para la fuerza de trabajo, el resultado podría ser «penoso», según la máxima de Smith, pero es bueno para los principales arquitectos de la política.

Las investigaciones actuales indican que aproximadamente una cuarta parte de los empleos estadounidenses será extranjerizado en dos décadas, y los que queden se enfrentarán a beneficios y sueldos menores debido a la mayor competencia de los trabajadores reemplazados. Este patrón sigue a 30 años de estancamiento o desplome para la mayoría, mientras la riqueza fluye hacia pocos bolsillos, llevando probablemente a la mayor desigualdad de la historia estadounidense.

Pese a que China se está convirtiendo en la ensambladora y plataforma de exportaciones del mundo, los trabajadores del país están sufriendo junto al resto de la fuerza laboral mundial, como sería de prever en un sistema diseñado para concentrar riqueza y poder y para que los trabajadores compitan entre ellos globalmente. En el mundo, la participación de los trabajadores en el ingreso nacional se ha reducido en muchos países -de manera radical en China-, generando una inestabilidad creciente en esta sociedad altamente desigual.

Así que tenemos otro cambio importante en el poder mundial, de la población general a los principales arquitectos del sistema global, proceso asistido por el socavamiento de la democracia funcional en los países más poderosos. El futuro depende de cuánto esté dispuesta a soportar la gran mayoría, y si se puede desarrollar una respuesta constructiva que confronte los problemas en el centro del sistema capitalista de estado de dominación y control. De lo contrario, los resultados podrían ser tétricos, como lo revela más que abundantemente la historia.

*Noam Chomsky, distribuído por The New York Times Syndicate.

TOROS: INTERESANTE DEBATE EN CATALUNYA

Antes de nada confieso una de mis muchas contradicciones: A mí me gusta y acudo ocasionalmente a ver este primitivo festejo  de  los toros, donde el duelo entre toro y torero se salda con la muerte segura del primero y el riesgo del mismo fin para el segundo, pero dicho ésto, también espero llegar a ver la  ilegalización de este ancestral y bochornoso espectáculo en el que «disfrutamos» de la tortura de un animal en el que se falsea -salvo honrosas excepciones- de diversas maneras el riesgo del cuerpo a cuerpo de uno de los contendientes, el segundo.

Tras este preámbulo, me parece digno de atención el sereno debate abierto en el parlamento catalán, a raíz de una iniciativa popular, donde significados defensores y detractores de la fiesta de los toros están presentando sus postulados, ante la reflexión de si se ilegaliza o no esta tradicional fiesta dentro del ámbito territorial de Catalunya.
Vaya por delante que no es la primera comunidad autónoma española que se plantea ésto, siendo Canarias la primera que la ilegalizó al amparo de la ley 8/1991 de 30 de abril en la que bajo el epígrafe de «la protección de los animales domésticos», al no ser salvajes, dieron esta consideración también a los toros de raza brava.

Bien, pero ante algo tan saludable como discutir sobre la licitud o no de esta tradición, sale una vez más doña Esperanza Aguirre «con las patas p’alante» acusando con que «los catalanes no quieren los toros porque son una fiesta española» -que habrá algunos que sí claro-, y entrando en un jardín que no le incumbe, agita el tan rentable para ella sentimiento anticatalanista en Madrid e irrumpe en el debate declarando oficialmente las corridas Bien de Interés Cultural y así blindarlas de iniciativas legislativas parecidas a la catalana.

En fin, como decían aquellos amigos en conversación:
– Donde esté una buena corrida, ¡¡que se quite el fútbol!!
– y… los toros,
replicó el otro.

Con absoluta desfachatez, políticos alemanes recomiendan a Grecia vender islas para saldar deudas

Berlín, 4 mar (EFECOM).-  El liberal Frank Schaffler y el cristianodemócrata Josef Schlarmann han tenido la cara dura de recomendar al gobierno de Grecia desprenderse de algunas de sus islas para hacer frente al grave endeudamiento del país, según recoge hoy el diario alemán «Bild».

«El Estado griego debe desprenderse de forma radical de sus participaciones en empresas y también vender terrenos, como por ejemplo, sus islas deshabitadas», sostiene Schaffler, quien argumenta, además, que la canciller Angela Merkel «no debe prometer ayudas» a Grecia.

MICHAEL MOORE ENTREVISTADO POR NAOMI KLEIN: ‘EL CAPITALISMO ES LA LEGALIZACIÓN DE LA CODICIA’

Habla sobre su último film, critica a Wall Street y opina sobre Barack Obama

A continuación, los extractos más importantes del audaz diálogo que protagonizaron el director de cine norteamericano Michael Moore con la autora del best seller anti-capitalista «No Logo», Naomi Klein, y que fuera publicado, recientemente, en las páginas del diario estadounidense The Nation.

En la entrevista, Moore comenta su última película, Capitalismo, una historia de amor, un film mordazmente crítico que se interna en las raíces de la crisis financiera presente e indaga sobre la movilización social y mediática de la ultraderecha contra el gobierno del presidente de Estados Unidos Barack Obama.
– Bueno, la película es estupenda.
– ¡Enhorabuena! Como mucha gente ya sabe, se trata de una resuelta llamada a la rebelión contra la locura capitalista. Yo espero que tu película sirva de despertador y catalizador para que todo esto cambie.
– No sabría decir si todo eso son revueltas en favor del capitalismo o si se trata más bien de un fenómeno espoleado por dos tipos distintos de agendas políticas. Una de ellas viene del hecho de que un número importante de norteamericanos no acaba de aceptar la presidencia de un afroamericano. No creo que les guste eso a las grandes empresas. Las compañías dedicadas al negocio de la salud y otros intereses empresariales están contribuyendo a encauzar lo que parece un estallido espontáneo de ira ciudadana. Pero el otro componente de esto es lo que siempre he admirado de la derecha: están organizados, trabajan con abnegación, están prontos a librar sus luchas. De nuestro lado, no veo realmente esa clase de compromiso. Cuando se estaban manifestando en los mitines urbanos en agosto, esos mitines estaban abiertos a todo el mundo. ¿Dónde estaban los nuestros? Yo pensaba, ¡Huau! ¡En agosto! ¡Trata tú de organizar algo de izquierda en pleno agosto!
– ¿Y no podría deberse eso a que la izquierda, los progresistas, o como quiera que nos llamemos, hemos estado en una suerte de estado de confusión con respecto a la administración Obama?
– Sí. Y por eso necesitamos gente para articular el mensaje y ponernos a la cabeza de eso y dirigirlo. Obama, creo yo, se percata ahora de que, fuera lo que fuere lo que intentaba hacer con el bipartidismo, manteniendo en alto la rama de olivo, el otro lado no tiene el menor interés en nada que no sea la total destrucción de cualquier cosa que él proponga o trate de hacer. Así, si (el congresista neoyorquino Anthony) Weiner o cualquier otro miembro del Congreso quiere dar un paso hacia adelante, ahora es el momento de hacerlo. Y yo desde luego estaría en la calle. Estoy en la calle. Quiero decir, que yo aprovecharía este momento, justo éste, para juntar realmente a la gente, porque creo que la mayoría del país quiere esto.
– Volviendo a Wall Street, me gustaría hablar un poco más sobre el extraño momento en que nos encontramos. Toda la rabia contra Wall Street, contra los ejecutivos de la (aseguradora) AIG, cuando la gente se manifestaba, no sé qué pasó con todo eso.Lo que yo siempre temí es que esa enorme rabia que puede verse en tu película, esa especie de insurrección ante el rescate financiero a las elites, contra las gentes que crearon el desastre, si no se canalizaba en un proyecto real para cambiar el sistema, entonces podría fácilmente reorientarse y dirigirse en contra de la gente más vulnerable en nuestra sociedad, quiero decir, los inmigrantes, degenerando en rabia racista. Lo que trato de averiguar es esto: ¿se trata de la misma rabia o crees tú que son dos corrientes completamente distintas de la cultura norteamericana? Las gentes que estaban indignadas con AIG, ¿son las mismas que expresan ahora su indignación contra Obama y el ideal de la reforma del sistema de salud?
– No creo que sea eso lo que ha pasado. No estoy nada seguro de que sea la misma gente. Por lo que he podido ver en mis viajes por todo el país cuando filmaba mi película hay algo más que está rugiendo cerca de la superficie. No puedes evitar el estallido de indignación en algún momento cuando una de cada ocho hipotecas ha terminado penalmente o con desahucio, cuando hay un desahucio cada 7,5 segundos y la tasa de desempleo sigue creciendo. Eso tiene su propio punto de saturación. Y lo triste de todo eso es que, históricamente, cuando todo esto ha ocurrido, la derecha ha sido capaz de manipular con éxito a quienes han sido duramente golpeados, sirviéndose de su rabia para apoyar a lo que solían llamar fascismo. ¿Qué ha pasado desde el crac? Hace un año ya. Yo creo que la gente sintió que, votando por Obama seis semanas después, saldría del sistema, y que Obama sería capaz de encauzar bien las cosas. Y lo cierto es que Obama promete parsimoniosamente hacer bien muchas cosas, pero luego cumple muy poquitas. Bueno, eso no quiere decir que yo no esté muy contento con ciertas cosas que le he visto hacer. Y tal vez sea yo un poco demasiado optimista aquí, pero Obama fue educado por una madre sola y los abuelos, y no creció con dinero. Y aunque fue lo suficientemente afortunado para ir a Harvard y licenciarse, no fue allí para estudiar algo que pudiera hacerles rico y decidió trabajar en los barrios de la ciudad de Chicago. ¡Ah! Y decidió cambiar su nombre, para volver a lo que figuraba en su certificado de nacimiento: Barack. Lo que no es precisamente el paso que daría alguien que pensara en convertirse en político. Así que, creo yo, nos ha mostrado a lo largo de su vida muchas cosas reveladoras de dónde está su corazón, y durante la campaña electoral tuvo el desliz de decirle a Joe el Fontanero, que creía en la distribución equitativa de la riqueza. Obama tendrá que hacer más para destruir lo que ha de ocurrir en este país en términos de participación en su democracia. Así que espero que entienda la carga que lleva sobre sus espaldas y haga lo correcto.
– Bien, me gustaría pincharte un poco más al respecto, porque entiendo lo que dices sobre el modo en que Obama ha vivido su vida y, desde luego, sobre el carácter que parece tener. Pero, después de un año, todavía no ha puesto en vereda a Wall Strett. Nombró a (Ben) Bernanke.
– Exactamente.
– Entonces, lo que me preocupa es esta obsesión por psicoanalizar siempre a Obama y lo que yo oigo decir a menudo es que estos tíos lo traen engañado. Pero estos tíos los ha elegido él, y por qué no juzgarle por sus acciones y decir: “Esto es cosa de él, no de ellos”.
– Estoy de acuerdo. No creo que lo traigan engañado; creo que es más listo que ellos. Cuando acababa de nombrarlos, yo estaba acabando de entrevistar a un ladrón de bancos que no actuaba como tal en la película, pero que es un ladrón de bancos que contratan los grandes bancos como asesor para evitar robos bancarios. Bueno, pues para no caer en una desesperación negra y profunda, esa noche me dije a mí mismo: ¡Eso es lo que está haciendo Obama! ¿Quién mejor que quien lo creó para sacarnos del atolladero? Los ha subido al carro para poner orden en el desastre que ellos mismos causaron. Sí, sí. Eso es. Eso es. Repite conmigo: “Hogar, dulce hogar”.
– Y ahora resulta que se les subió al carro para que siguiera el latrocinio.
– En efecto. Ahora es Obama quien tiene que mover pieza.

– De acuerdo. Hablemos un poco más de la película. Te vi con (Jay) Leno y me llamó la atención que una de las primeras preguntas que te hizo fue para plantearte esta objeción, que lo malo no es el capitalismo, sino la codicia. Y eso es algo que oigo muchas veces, esta idea de que la codicia o la corrupción es una especie de aberración de la lógica del capitalismo y no el motor y la pieza central del capitalismo. Y creo que, probablemente, eso es lo que se oirá a propósito de la soberbia secuencia que se dedica en tu película a los jueces corruptos de Pensilvania que enviaban a chicos a prisiones privadas a cambio de sobornos. Creo que la gente dirá: eso no es capitalismo, eso es corrupción. ¿Por qué resulta tan difícil ver la conexión? ¿Qué les dices tú a la gente que te viene con esto?
– Bueno, la gente quiere creer que no es el sistema económico lo que está en la base de esto. Ya sabes, la idea de las manzanas podridas. Pero el hecho pertinente que está en la base, como le dije a Jay (Leno), es que el capitalismo es la legalización de esta codicia. La codicia ha estado entre los seres humanos desde siempre. Hay un buen número de cosas en nuestra especie que podrías llamar el lado obscuro, y la codicia es una de ellas. Si no pones por obra determinadas estructuras o restricciones en esas partes de nuestro modo de ser que vienen de ese lado obscuro, entonces se salen de madre. El capitalismo hace lo contrario. No sólo no le pone restricción alguna, sino que la estimula, la recompensa.Me planteo esta cuestión a diario, porque la gente se queda muy sorprendida al final de mi película al oírme decir que hay que eliminarla completamente. “¿Qué hay de malo en ganar dinero? ¿Por qué no puedo abrir una zapatería?”, me dicen. Y me doy cuenta de que, como no se nos enseña economía en el bachillerato, no pueden entender qué significa todo esto. El asunto es que cuando tienes capitalismo, el capitalismo te incentiva para que pienses en formas de ganar dinero o de ganar más dinero. Y los jueces jamás habrían podido llegar a recibir sobornos, si el condado no hubiera antes privatizado la reclusión juvenil. Pero como en los últimos veinte años ha habido tal deriva en la privatización de los servicios públicos, que han sido sacados de nuestras manos y puestos en manos de gentes cuya única preocupación es la responsabilidad fiduciaria contraída con sus accionistas o con sus propios bolsillos, pues eso lo ha puesto todo patas arriba.
– Lo que a mí me resulta más conmovedor de la película es tu muy convincente montaje sobre los puestos de trabajo gobernados democráticamente como alternativa a este capitalismo de ‘saquea y lárgate’. Me pregunto si cuando viajas por ahí constatas interés por esa idea.
– A la gente le gusta esta parte de la película. Pero, claro, yo lo he montado en la película como un asunto patriótico. Si crees en la democracia, la democracia no puede consistir en votar cada dos o cuatro años. Tiene que formar parte de cada día de tu vida. Hemos logrado grandes cambios en muchas relaciones e instituciones, porque decidimos que la democracia es un modo mejor de organizar. Pero dedicamos entre ocho y doce horas diarias de nuestras vidas a trabajar, y en el puesto de trabajo no tenemos voz ni voto. Creo que cuando los antropólogos nos excaven dentro de 400 años –si llegamos a tanto–, se dirán: “Mira tú, estos tíos; pensaban que eran libres, decían vivir en democracia, pero se pasaban diez horas al día en una situación totalitaria y permitían que el uno por ciento más rico de la población tuviera más riqueza financiera que la suma de riquezas del 99 por ciento situado en los tramos inferiores”. Se van a reír de nosotros.
– Pero una de las mayores resistencias a las cooperativas de trabajadores que yo me he encontrado en mis investigaciones no viene de gobiernos o empresas renuentes, sino de los propios sindicatos. Obviamente, hay excepciones, como el sindicato que aparece en tu película, United Electrical Workers, que se mostraba realmente abierto a la idea de que la fábrica de Republic Windows & Doors se convirtiera en una cooperativa, si los trabajadores así lo querían. Pero en la mayoría de los casos, sobre todo en lo que hace a los sindicatos grandes, tienen su guión, y cuando se cierre una fábrica, su labor consiste en que el trabajador reciba una gran indemnización por la pérdida del puesto de trabajo, tan grande como se pueda. Y tienen una dinámica que opera con este postulado: los más poderosos, los que toman las decisiones, son los propietarios. Tú tuviste una sesión de estreno de la película en el congreso de (la mayor federación sindical de los Estados Unidos, la) AFL-CIO. ¿Viste a sus dirigentes receptivos a esta idea? ¿Están abiertos o te dijeron: “Eso es irrealizable”?
– La otra noche estaba sentado en un teatro con cerca de 1.500 delegados del congreso de la AFL-CIO y yo estaba un poco nervioso cuando iba acercándose el momento de esta parte de la película. Yo me temía que la gente se quedara un poco fría aquí. Todo lo contrario. Lo festejaron. Un par gritaron: “¡Eso es, exactamente eso es lo que hay que hacer!”. Yo creo que los sindicatos, llegados a este punto, se han visto tan derrotados, que están abiertos a nuevas formas de pensar y a ciertas ideas nuevas. La verdad es que me animó mucho ver eso.
– Volviendo al asunto de hace un ratito, a la incapacidad de la gente para comprender teoría económica básica: en tu película hay una gran escena en la que no consigues que nadie, por instruido que sea, pueda explicar lo que es un derivado financiero.
– Entonces, la cosa no tiene que ver con instrucción básica. Lo que pasa es que se usa la complejidad como un arma contra el control democrático de la economía. Tal era el argumento de (Alan) Greenspan: que los derivados financieros eran tan complicados, que los legisladores no podían regularlos. Es casi como si se necesitara de un movimiento en favor de la simplicidad en los asuntos económicos y financieros, algo en lo que Elisabeth Warren, la congresista que encabeza la vigilancia crítica de los procesos de rescate, ha venido insistiendo: la necesidad de simplificar la relaciones de las gentes con los prestamistas.
– ¿Que gente como Warren exista, te da esperanzas?
– Totalmente.
– ¿Puedo sugerir una candidatura presidencial para 2016 o para 2012, si Obama nos falla? Marcy Kaptur (congresista por Ohio) y Elisabeth Warren. Me encanta. Son las heroínas de tu película. Votaría por esa candidatura. Estaba pensando en cómo rotular esta entrevista y lo que voy a sugerirle a mi editor es: “El maestro norteamericano”, porque la película es un increíble modelo de educación popular al viejo estilo. Una de las cosas que cuenta mi colega en The Nation, Bil Greider, es que no se estila más este tipo de educación popular. Los sindicatos destinaban antes una parte de su presupuesto a enseñar este tipo de cosas a sus miembros, para hacerles accesibles la teoría económica y lo que pasa en el mundo. Ya sé que tú te ves a ti mismo como alguien que entretiene y divierte, pero me pregunto si te ves también como un maestro.
– Me honra que uses este término. Me gustan los maestros.
Por Naomí Klein Fuente: Miradas al Sur

LOS SABIOS DEL LEHENDAKARI

Si la idea era más de lo mismo, con los de siempre, con las recetas conocidas para, definitivamente no cambiar nada, no está nada mal. Salvo unas escasísimas excepciones, éstos, son los mismos que están en todos los sitios y por lo tanto, más de lo mismo.

Pero si la razón era que sus actuales consejeros no aportan soluciones a los problemas que tenemos, hubiera sido mejor cambiarlos por éstos, en los que deposita su confianza.

Porque…, ¿quienes son los que van a llevar la batuta?, o quizá los actuales consejeros ¿van a convertirse en meros ejecutores de las ideas de los sabios?

Lo que tiene huevos es contratar la resolución de la crisis a los mismos que la han causado, eso sí que está bien, ¡¡sí señor!!

Otra buena es el ataque agudo de cuernos que se le ha detectado al PNV al ver a algunos de «los suyos» en esta cuadrilla de subalternos y monosabios del lehendakari López.

Estos son los becarios descubiertos:
José María Aldecoa |
Presidente de Corporación Mondragón

Claudio Aranzadi | Ex ministro de Industria y Energía
José Antonio Ardanza | Presidente de Euskaltel
Luis Atienza | Presidente de Red Eléctrica Española
José María Baztarrika | Presidente de CAF
Santiago Bengoa | Ex secretario general de CC OO Euskadi
Alejandro Echevarría | Presidente de Uteca
Juan Manuel Eguiagaray | Ex ministro de Industria y Energía
Mario Fernández | Presidente de la BBK
María Luisa Guibert | Presidenta de Algeposa Grupo
Josu Jon Imaz | Presidente de Petronor
José Antonio Jainaga | Consejero delegado de Sidenor
José Luis Larrea | Presidente de Ibermática
Jon Larrinaga | Ex consejero del Gobierno vasco
Emiliano López Achurra | Presidente de Euro-Defi España
Iñaki López Gandásegui | Presidente de Aernnova
Ignacio Marco Gardoqui | Economista
Arantza Mendizabal | Catedrática de la UPV
Susana Rodríguez | Consejera del BBVA
Ignacio Sánchez Galán | Presidente de Iberdrola
Felipe Serrano | Catedrático de la UPV
Carlos Trevilla | Ex secretario general de UGT Euskadi
Guillermo Ulacia | Presidente de Innobasque
Roberto Velasco | Catedrático de la UPV
Ignacio Zubiri | Catedrático de la UPV

FRANCIA HA PUBLICADO SU PRIMER LISTADO DE PARAÍSOS FISCALES

El Grano de Arena.

Boletín informativo de ATTAC (Asociación por una Tasa a las Transacciones financieras para Ayuda al Ciudadano)

Francia ha redactado su propia “lista negra” de paraísos fiscales, lo que le permitirá aplicar más impuestos a las empresas francesas instaladas en dieciocho países  según un decreto cuya copia obtuvo AFP (Agencia France Press) En dicha lista  convalidada el último fin de semana por la ministra de economía  Christine Lagarde y su colega ministerial Eric Woerth, publicada en Les Echos y Le Figaro, el gobierno establece, para el año 2010, cuales son los “Estados y territorios no cooperantes” en materia fiscal.
Son considerados “Estado o territorios no cooperantes los países no miembros de la Unión europea que no hayan firmado una convención de asistencia administrativa  que permita el intercambio de  informaciones fiscales con por lo menos doce Estados. Los dieciocho países citados en el decreto son: Anguila (Caribe), Belize (América  central), Brunei (Asia), Costa Rica (América central), Dominique, Grenade (Caribe), Guatemala (América central), Islas  Cook, Islas Marshall (Oceania), Liberia (Africa), Montserrat (Caribe), Nauru, Niue (Oceanía), Panamá (América central), Filipinas (Asia), Saint-Kitts-et-Nevis, Santa Lucia y San Vicente y las Granadinas (Caribe).
Se trata de estados que no son miembros de la UE y que figuran en los listados de la OCDE (Organización para la Cooperación al Desarrollo Económico). Dicha lista incluye veintitrés países más pero París ha excluido de su lista  a los veintitrés países   que ya han firmado un acuerdo de intercambio de información fiscal con Francia, aun cuando aún no hayan concluido los doce tratados que pemiten a los países ser blanqueados por la OCDE.
El Caribe con siete países se halla ampliamente representado como también América central en la que se destacan Costa Rica y Panamá.El sultanato de Brunei, las Filipinas y también Liberia  han sido marcados. El gobierno podrá actualizar anualmente dicha lista en función de la evaluación del adecuado respeto a las convenciones existentes y la firma de nuevos acuerdos.
Esta lista había sido inicialmente confeccionada en la versión rectificada del presupuesto 2009, aprobado en diciembre, en medio de la crisis y de las cumbres del G20 oportunidad en la que los principales países industrializados y emergentes se comprometieron a poner fin al secreto bancario y a los paraísos fiscales. En concreto con el objeto de castigar el intercambio con estos dieciocho paraísos fiscales, París va a establecer un impuesto del 50% (contra el de 0 a 33% anterior) a los dividendos, intereses y réditos pagados por entidades francesas a los destinatarios residentes en esos territorios.
Traducción Susana Merino – Le Monde y AFP

Teoría del entorno para Hugo Chávez

Isaac Rosa en Público

“Obran diligencias que ponen de manifiesto la cooperación gubernamental venezolana en la ilícita colaboración entre las FARC y ETA.”

-Auto de procesamiento del Juez Eloy Velasco-

Por si en algún momento lo necesita, Álvaro Uribe ya tiene en su mano un casus belli contra Venezuela: Hugo Chávez formó parte de un plan terrorista, junto a las FARC y ETA, para acabar con él. Lo acaba de afirmar un juez español, y la prensa mundial ha construido el titular deseado: “Venezuela colaboró con ETA y las FARC para asesinar a Uribe”. Ya ven, blanco y en botella. Por fin se demuestra la conexión de Chávez con el terrorismo internacional.

Para terminar de convencerme, leo el auto, esperando rotundas evidencias como para una afirmación tan peligrosa. No busco pruebas de la conexión ETA-FARC, sino de la anunciada implicación venezolana. Así que me pongo a leer, buscando la pistola humeante. Veamos… Un arrepentido de las FARC que dice que vio a soldados venezolanos… Un presunto etarra que trabaja en el Ministerio de Agricultura… Ah, y dos nombres que me suenan: Raúl Reyes y Remedios García Albert.

El primero, Raúl Reyes, es el dirigente de las FARC muerto en una operación del ejército colombiano en territorio ecuatoriano. Pero sobre todo es conocido como propietario del ordenador del que han salido las pruebas que desde entonces han servido para acusar a decenas de personas en Colombia y otros países. Pese a las sospechas de que el ordenador pudo ser manipulado (el ejército tardó dos días en entregarlo a la Interpol), sigue valiendo como prueba.

En cuanto a la española Remedios García Albert, tal vez la recuerden: su detención, basada en los contenidos del ordenador de Reyes, fue denunciada por partidos y organizaciones de izquierda. Sigue a la espera de juicio, pero el juez ya la identifica como miembro de las FARC, sin “presunto”.

Es sabido que Chávez no considera a las FARC como organización terrorista, sino como una de las partes del conflicto colombiano. Además, ha mantenido contactos para la liberación de presos y en busca de una salida dialogada. Ahora bien, aplicarle la “teoría del entorno”, y calentar más la frontera entre Colombia y Venezuela, es cuanto menos peligroso.