La financiación de las pensiones

JUAN FRANCISCO MARTÍN SECO en Público

02-12.jpgDesde hace más de 20 años, periódicamente se alzan voces pronosticando la quiebra de la Seguridad Social, y otras tantas veces llega la fecha en que se había anunciado el cataclismo sin que este se produzca. Tal discurso parte de una premisa errónea: la de considerar la Seguridad Social como algo distinto al Estado. Es esa concepción liberal, promovida por las entidades financieras y las organizaciones empresariales, y transmitida por algunos expertos y políticos, la que se coló de rondón en el Pacto de Toledo. La separación de fuentes no se ha entendido como algo convencional, un mero instrumento para la transparencia y la buena administración, sino como algo sustancial, de forma que se considera la Seguridad Social como un sistema cerrado que debe autofinanciarse y aislado económicamente de la Hacienda Pública, con lo que queda en una situación de mayor riesgo y complica cualquier mejora en las prestaciones.
En el marco del Estado social, de ninguna manera se puede aceptar que las pensiones deban ser financiadas exclusivamente con las cotizaciones sociales. Son todos los recursos del Estado los que tienen que hacer frente a la totalidad de los gastos de ese Estado, también a las pensiones. La Seguridad Social es parte integrante del Estado, su quiebra sólo es concebible dentro de la quiebra del Estado, y el Estado no puede quebrar; todo lo más, acercarse a la suspensión de pagos, pero tan sólo si antes se hubiese hundido toda la economía nacional, en cuyo caso no serían únicamente los pensionistas los que tendrían dificultades, sino todos los ciudadanos: poseedores de deuda pública, funcionarios, empresarios, asalariados, inversores y, por supuesto, los tenedores de fondos privados de pensiones. Los apologistas de estos últimos, que son los que al mismo tiempo más hablan de la quiebra de la Seguridad Social, olvidan que son los fondos privados los que tienen más riesgo de volatilizarse, como ha demostrado la actual crisis bursátil.
Ante una hecatombe de la economía nacional, muy pocos podrían salvarse, pero no tiene por qué ser ese el futuro de la economía española, a no ser que el dogmatismo liberal nos introduzca en una coyuntura parecida a la de Argentina. Desde hace 30 años, la economía de nuestro país ha venido creciendo, abstrayendo de movimientos cíclicos, a una tasa media anual superior al 2,5% mientras que la población en todo el periodo sólo se ha incrementado en un 25%, con lo que la renta per cápita a precios constantes ha aumentado cerca del 100%. Somos casi el doble de ricos que en los últimos años del franquismo. Y no hay razón para pensar que, al margen de oscilaciones cíclicas, la evolución en los próximos 30 años no sea similar. La pregunta no es cuántos van a producir, como pretenden los agoreros de las proyecciones demográficas, sino cuánto se va a producir y si la respuesta es que lo producido en el año 2040 va a ser el doble que en la actualidad, ¿por qué razón las pensiones habrían de estar en peligro?
Previsiblemente, el problema que se plantea de cara al futuro no va ser el de la falta de recursos sino el de su distribución, entre activos y pasivos, entre rentas del trabajo y del capital y entre bienes públicos y privados. Las transformaciones en las estructuras sociales y económicas comportan también cambios en las necesidades que hay que satisfacer y, por ende, en los bienes que se deben producir. La incorporación de la mujer al mercado laboral y el aumento de la esperanza de vida generan nuevas necesidades y exigen, consecuentemente, la dotación de nuevos servicios.
Hace ya tiempo que Galbraith anunciaba que todos estos cambios demandaban una redistribución de los bienes que hay que producir a favor de los llamados bienes públicos y en contra de los privados. El pronosticado envejecimiento de la población de ninguna manera hace insostenible el sistema público de pensiones, pero sí obliga a dedicar un mayor porcentaje del PIB no sólo al gasto en pensiones, sino también a la sanidad y a los servicios de atención a los ancianos. Detracción por una parte perfectamente factible y, por otra, inevitable si no queremos condenar a la marginalidad y a la miseria a buena parte de la población, precisamente a los ancianos; una especie de eutanasia colectiva.
Que es perfectamente factible lo indica el hecho de que sea España, en estos momentos, el país de la UE (de los 15) que dedica menor parte de su renta a pagar las pensiones (8,8%). Por el contrario, Alemania, Holanda, Francia, Austria e Italia gastan todos ellos en pensiones más del 12% del PIB. Existe por tanto margen suficiente para incrementar el gasto en pensiones. El reducido importe a que ascienden las prestaciones sociales en nuestro país tiene su contrapartida en los siete puntos de diferencia con la media europea (de los 15) que presenta la presión fiscal en España.
La verdadera amenaza para el sistema público de pensiones se encuentra en una concepción neoliberal de la economía que ha criminalizado los impuestos, de manera que ninguna formación política se atreve a proponer una política fiscal más agresiva. Las continuas rebajas fiscales como es lógico perfectamente dirigidas a beneficiar especialmente a las rentas de capital, a las empresas y a los contribuyentes de ingresos altos están vaciando de contenido el sistema tributario, minorando su progresividad y limitándolo a la imposición indirecta y a gravámenes sobre las rentas de trabajo, al tiempo que reducen su futuro potencial recaudatorio. El colmo de la esquizofrenia, pero una esquizofrenia muy rentable para algunos consiste en proponer hace unos meses la bajada de varios puntos de las cotizaciones y afirmar ahora que se precisa una reforma para que el sistema sea viable.

Juan Francisco Martín Seco es economista

Ilustración de Patrick Thomas

Jubilaciones: QUE NO NOS ENGAÑEN

Esta es la realidad de las pensiones en nuestro contexto europeo:

Uno de los MENORES GASTOS en relación al PIB y una edad real de jubilación de las MÁS ALTAS.

Fuente:  El Correo


En los cambios que están adoptando otros países, además de las edades se ha de observar sus fechas de aplicación:

  • Austria, incrementará de los 60 a los 65 años entre 2024 y 2033.
  • Bélgica, para las mujeres, de los 64 a los 65 años desde 2009.
  • La República Checa, incrementará hasta los 63 años para los hombres y de 59 a 63 años para las mujeres, para el año 2013.
  • Dinamarca, incrementará de los 65 a los 67 años entre 2024 y 2027.
  • Alemania, incrementará de los 65 a los 67 años entre 2024 y 2029.
  • Hungría, incrementará de los 65 a los 67 años en 2020 para las mujeres y de los 62 a los 65 años para los hombres. Además, en una segunda fase, a 68 años para las mujeres y a 69 años para los hombres en 2050.
  • Italia, incrementará de los 57 a los 58 años en 2008 y a 61 años en 2013.
  • Reino Unido, incrementará a los 65 años en 2020 sin diferenciar entre hombres y mujeres y aumentará a los 68 años entre 2024 y 2046.
  • Francia, pasará de los 60 años actuales a los 62

Las pensiones que no se revisan

por Javier Alfonso

En pleno debate sobre el recorte de las pensiones, conviene recordar las que disfrutan los diputados y senadores que manejan la tijera, aprobadas sin luz ni taquígrafos por un puñado de ellos un día de verano de 2006, mediante un reglamento publicado en el Boletín Oficial de las Cortes Generales (PDF).

Mientras los españoles deben cotizar 15 años para tener pensión contributiva y 35 para alcanzar el 100% de su pensión, a los legisladores les basta calentar el escaño 7 años para obtener pensión y 11 para alcanzar el 100%. Dos números primos frente a los redondos 15 y 35 años, pero nada es casual: 7 y 11 años son casi dos y tres legislaturas, respectivamente. Otra prerrogativa les libra de pensar en su futuro al alargar el período de cálculo. No tienen que calcular nada porque tienen garantizada la pensión máxima. Y hay más. Por explicarlo con un ejemplo, un diputado que ejerciera 11 años y dejara el escaño a los 55 sin haber cotizado ni un día más tendría derecho a un sueldo del Parlamento hasta su jubilación y, después, a la pensión máxima.

El reglamento justifica la desigualdad en la necesidad de “situar a los parlamentarios españoles en un nivel equiparable a la media de los países de nuestro entorno”. ¿No debería ser parte del debate de las pensiones equiparar las de los diputados no al entorno alemán, sino al de los españoles?

EL RETRASO DE LA JUBILACIÓN

Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario PÚBLICO, 16 de diciembre de 2010

Este artículo critica la propuesta de retrasar obligatoriamente la edad de jubilación de 65 a 67 por no tener en cuenta las enormes diferencias de longevidad que existe en España por clase social. Cuestiona también los supuestos sobre los cuales se construye la tesis de que el sistema de pensiones públicas es insostenible a no ser que se reduzcan las pensiones.

El alargamiento de la edad obligatoria de la jubilación de los 65 a los 67 años afectaría de una manera muy desigual a distintos sectores de la población, como consecuencia de que España continúa teniendo clases sociales. Un burgués vive dos años más que un pequeño burgués que, a su vez, vive dos años más que una persona de clase media, la cual vive dos años más que una persona trabajadora cualificada, que vive dos años más que una persona trabajadora no cualificada, la cual vive dos años más que un trabajador no cualificado con más de cinco años en paro. La distancia entre la última y la primera es de diez años. El promedio de la UE-15 es de 7 años. (La distancia de dos años de longevidad entre las clases sociales es una aproximación, pues tiende a ser ligeramente inferior entre la  burguesía, pequeña burguesía y clases medias, y superior entre estas clases y la clase trabajadora).

A partir de estas cifras puede concluirse que puesto que la longevidad es tan distinta según la clase social, es profundamente injusto que todos deban obligatoriamente jubilarse al mismo tiempo. En realidad, para muchos cuyo trabajo es más intelectual que manual y que es fuente de goce y estímulo, tener que jubilarse a los 65 años es un perjuicio que puede dañar la salud de la persona. En EEUU, por ejemplo, un Catedrático puede trabajar hasta que lo desee, siempre y cuando alcance los niveles de exigencia que la universidad exige a todos los docentes. La jubilación es un derecho, no una obligación. No así en España, donde es una obligación, llegando al absurdo de que muchos profesionales deben jubilarse en pleno uso de sus facultades y competencias en profesiones y especialidades (como medicina), donde hay una enorme escasez de profesionales.

Pero este absurdo es incluso más injusto en la persona cuyo trabajo es más manual que intelectual, y para la cual el trabajo no es un instrumento de goce, sino un medio a partir del cual la persona obtiene los medios para poder vivir. Y grandes sectores de la clase trabajadora se encuentran en esta situación. Para esta persona exigirle que trabaje dos años más es una enorme injusticia, y ello debido a que se la homologa con otra persona que, además de tener un trabajo estimulante muy distinto, le sobrevivirá muchos años. Es profundamente injusto pedirle a la mujer de limpieza de la universidad que trabaje dos años más para parar mi pensión, ya que probablemente le sobreviviré seis u ocho años más.

Pero a esta injusticia se añade otra. Y es que el alargamiento de la esperanza de vida en los últimos treinta años, ha sido también muy desigual. La burguesía, pequeña burguesía y clases medias han visto su vida alargada mucho más rápidamente que la clase trabajadora. En EEUU, país que tiene un sistema de recolección y análisis de estadísticas sociales y vitales mejor que España, las clases con mayores rentas han incrementado notablemente su esperanza de vida durante los últimos treinta años. Tal incremento ha sido mucho menor, sin embargo, en las rentas inferiores (primordialmente trabajadores no cualificados), que no han visto crecer su esperanza de vida ni siquiera dos años, con lo cual el retraso de dos años de su edad de jubilación significaría incluso una reducción de sus periodos de pensionista en comparación con pensionistas en cohortes anteriores (Dean Baker and David Rosnick. The Impact of Income Distribution on the Length of Retirement. Center for Economic and Policy Research. October 2010). La relevancia de estos datos para España es enorme, pues mientras que en EEUU la mitad de los trabajadores que con 58 años trabajan en ocupaciones físicamente exigentes y/o en condiciones difíciles (difficult working conditions), este porcentaje es incluso mayor en España, donde el nivel de cualificación en la fuerza laboral es menor que en EEUU. De ahí puede concluirse que su longevidad es menor y ha crecido menos en los últimos treinta años que las clases de renta superiores. Tratar a todos por igual es una gran injusticia.

Otro problema que existe en la propuesta de retraso de la edad de jubilación es que se basa en supuestos erróneos. El argumento que se utiliza constantemente para indicar que el sistema de pensiones público es insostenible es subrayar que mientras ahora el gasto público en pensiones representa el 9% del PIB, en el año 2050 será del 15%, lo cual consideran que es insostenible. Este argumento lo han hecho una larga lista de instituciones y firmas de sensibilidad neoliberal. Y lo hizo hace unos días el nuevo Ministro de Trabajo, el Sr. Valeriano Gómez, en una entrevista en el rotativo de mayor difusión del país, en que utilizó el mismo argumento. Es más este último indicó que, aún cuando la productividad anual aumentara un 2% o un 2,5%, todavía sería insostenible.

Ello no es cierto. Si el crecimiento anual de la productividad fuera 2%, el PIB en 2050 sería 2.20 veces mayor que ahora. Ello quiere decir que si el PIB ahora es 100, en 2050 sería 220. Pues bien, mientras que ahora 9 unidades (el 9% del PIB) van a pensionistas, en 2050 serían 33 (el 15% del PIB), y para los no pensionistas, en 2050 serían 187 (220-33), mucho más que ahora, que son 91. Es decir, resultado del incremento de la tarta (más del doble), tanto pensionistas como no pensionistas tendrán muchos más recursos, pues estamos hablando de cantidades monetarias con la misma capacidad de compra en 2010 y en 2050. Es más, es probable que el PIB sea incluso mayor, resultado del crecimiento de la población que trabaja (ahora una de las más bajas de la OCDE). Si en lugar de 52% fuera 72% o 75%, el PIB sería incluso mucho mayor. La alarma es totalmente infundada. Lo que el estado debiera hacer es mejorar la productividad del país y facilitar la integración de la mujer al mercado de trabajo, en lugar de alargar obligatoriamente la edad de jubilación.

A todo CEOE le llega su San Martín

Díaz Ferrán, imputado en la operación ‘Mar Blau’

Será citado como responsable de la empresa Tracsayates, beneficiaria de una concesión que está siendo investigada en este caso

El presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, durante la rueda de prensa que ofreció al término de la reunión de su Comité Ejecutivo, en la que anunció la convocatoria de elecciones para el próximo 21 de diciembre y comunicó su decisión de no presentarse para un nuevo mandato. EFE/Archivo

El presidente de la CEOE Gerardo Díaz Ferrán y el presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, Francesc Triay (PSOE), han sido imputados por la policía en la investigación de la «operación Mar Blau», sobre la supuesta corrupción entre los funcionarios de puertos del archipiélago balear.

Fuentes de la investigación han informado a Efe de que Díaz Ferrán será citado como responsable de la empresa Trapsayates, beneficiaria de una concesión que está siendo investigada en este caso, y es posible que pueda prestar declaración en Madrid.

Entre los principales implicados que han sido hoy citados hoy figuran el actual presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), Francesc Triay; su antecesor Joan Verger, y el director de la institución, Ángel Matías.

Triay encabezó la candidatura del PSIB-PSOE al Govern balear en los años 1987 y 1995 y fue nombrado en el cargo en la actual legislatura del socialista Francesc Antich y Joan Verger fue presidente del PP de Baleares y del Consell de Mallorca y dirigió el organismo de puertos durante el mandato de Jaume Matas.

A las 16:46 horas, Triay llegó acompañado de abogado a la Jefatura Superior de Policía de Baleares para prestar declaración ante la policía y los fiscales anticorrupción.

Tras él compareció el director de la APB, Ángel Matías, cuyo despacho fue registrado ayer al inicio de la «operación Mar Blau», y el último en hacerlo será Joan Verger.

Esta mañana, por la jefatura policial han pasado tres responsables de la empresa Trapsa de Palma, dos de ellos como imputados, según las fuentes. En total, la policía ha citado hoy a cinco imputados y un testigo.

La policía tiene previsto continuar mañana con las declaraciones de otros presuntos implicados en este caso de supuesta corrupción que ha salpicado a varios puertos de Baleares.

En la «operación Mar Blau», que intruye desde hace dos años el juzgado de instrucción 8 de Palma, se investiga, entre otras cosas, un supuesto amaño en la adjudicación de dos concursos por parte de la Autoridad Portuaria de Baleares en Mahón y en Ibiza.

En relación a estos concursos, se indagan presuntos delitos cometidos por funcionarios portuarios con motivo de una concesión a la empresa Trapsayates.

Los delitos que se investigan son los de cohecho, negociaciones prohibidas a funcionarios, alteración de precios en concursos y subasta pública y estafa, entre otros.

El miércoles la policía registró la sede de la APB en Palma y las oficinas de la empresa Trapsa, adjudicataria de los concursos y propiedad de Gonzalo Pascual y Gerardo Díaz Ferrán, en el puerto de Mahón y en Palma, así como el domicilio en la capital balear de un empleado de la sociedad.

Fuente:  Diario Público

LAS PENSIONES EN DIEZ CLAVES

  • Ignacio Escolar

1. España tiene una pirámide de población inusual: el baby boom duró hasta los 70 pero después la natalidad se hundió de golpe.

2. Esta singularidad demográfica va a provocar que cuando los nacidos en esa década –mi generación– nos empecemos a jubilar, seremos muchos más pensionistas que ahora en relación con el número de trabajadores que presumiblemente habrá.

3. A largo plazo no se puede mantener el modelo tal cual está –donde las cotizaciones de unos sirven para pagar la jubilación de los otros– porque el número de pensionistas aumentará bruscamente, la esperanza de vida también sube y la natalidad no tiene pinta de mejorar.

4. España no gasta mucho en pensiones de jubilación: sólo el 8,4% del PIB, cuando la media europea es del 10,1%.

5. Si no hay reforma alguna y se cumplen los peores pronósticos de la Unión Europea, para el 2060 el porcentaje del gasto en pensiones en España será del 15,1%.

6. Es evidente lo difícil que resulta pronosticar cómo será la economía española dentro de 50 años; es tan ingenuo como hubiese sido imaginar en 1960 cómo sería España en 2010.

7. No es la primera vez que estas previsiones fallan estrepitosamente.

8. Pero incluso dando por buenas estas cifras –todas salen del último informe de la UE (PDF)–, ese 15,1% del PIB de gasto en pensiones será poco superior a lo que HOY (y no en 2060) gastan países como Francia (13%) o Italia (14%).

9. Hay dos soluciones: rebajar las pensiones y el tiempo en que se disfrutan para que salgan más baratas –en eso están–. O que la diferencia se pague por medio de impuestos, cómo ya hacen otros países, como Austria o Dinamarca.

10. Todo esto se sabe desde hace años y la prisa por reformar no viene por estos datos, sino porque a los mercados les encanta la austeridad. La de los demás.

Fuente:   Diario Público

Qué joya de controladora aérea

Se llama Cristina Antón, es controladora aérea y hace gala en su blog (http://controladoresareosyotrashierbas.blogspot.com) de la cultura necesaria para ingresar en ese puesto de trabajo:

«…y otra vez estamos con que qué pasa con los que se quieren ir de puente.
¿Y QUÉ COJONES LLEVA PASANDO CON NOSOTROS UN PUTO AÑO ENTERO QUE LE IMPORTA UN HUEVO A TODO DIOS?

No me habléis de vuestro puto puente porque no me lo puedo ni creer.

Estoy dispuesta a dejar este curro de mierda porque no hay quien se lo fume, así que os aseguro a todos los cretinos que me estáis insultando que no tengo el coño pa ruidos ni de los pequeños.

Y comparado con quedarme en la puta calle me cago en vuestro puente trescientas veces. Reclamadle al ministro de una jodida vez, que es lo que no tenéis cojones para hacer. Bocazas.»

CHOMSKY EN APOYO DE JULIAN ASSANGE

Noam Chomsky firma una carta australiana en apoyo a Julian Assange

El reconocido académico y activista Noam Chomsky firmó una carta abierta dirigida a la Primer Ministro de Australia Lulia Gillard el martes instándola a hacer una “declaración fuerte en apoyo a Julian Assange.

Chomsky, profesor de linguistica en el Instituto de Tecnología de Massachusetts y un prominente crítico de la política exterior de EEUU, unió esfuerzos de abogados australianos de alto perfil, autores y periodistas para firmar la carta.

Señalando que “el aumento de la retórica violenta” dirigida hacia el australiano Assange, el asediado fundador del sitio web Wikileaks, los firmantes afirmaron que habían “graves preocupaciones” por su seguridad.

“Por lo tanto exhortamos a condenar, por parte del Gobierno australiano, las llamadas al daño físico a infligir al señor Assange, y declarar públicamente que ustedes asegurarán que el señor Assange reciba los derechos y protección los cuales le corresponden, independientemente de que si las amenazas ilegales en su contra vinieran de individuos o países”, indica la carta.

Escrita por el académico de la Universidad de Victoria Jeff Sparrow y por la abogada en derechos humanos Lizzie O’shera, la carta hace una llamada a Gillard para que públicamente confirme el compromiso de Australia a una comunicación política libre y sostener los derechos básicos de Assange.

También la exhorta a “suministrar asistencia y apoyo al señor Assange; y hacer todo lo que esté en su poder para asegurar que cualquier procedimiento legal tomado en su contra cumplan completamente con los principios de la ley y equidad procesal”.

Sparrow, editor del diario Australia’s Overland, dijo que la idea comenzó con unas pocas invitaciones pero pronto se multiplicó, atrayendo una respuesta abrumadora.

“Chomsky nos contactó porque imagino que alguien se lo envió a él”, expresó Sparrow a la AFP.

“Pienso que este sentimiento y esta sospecha de que Assange no recibirá un tratamiento justo es algo… que se extiende más allá de Australia generalmente”, añadió.

También firmada por el Senador australiano Bob Brown, el denunciante del ejército Lance Collins y anfitrión de los autores de Australia incluyendo a Raimond Gaita, Christos Tsiolkas y Helen Garner, la carta indicó que el caso de Assange “marcaba un hito” para la libertad de expresión.

“Si estas incitaciones a la violencia en contra de Assange… se dejan reposar, un nuevo perturbador precedente habría sido establecido en el mundo de habla inglesa”, indicó la carta a Gillard.

‘En estos tiempos cruciales, una declaración fuerte hecha por usted y su gobierno pude hacer una importante diferencia”.

Gillard criticó la publicación de Assange de cables confidenciales diplomáticos estadounidenses filtrados como “extremadamente irresponsable”, diciendo que la información fue recabada a través de un “acto ilegal”.