NUEVA INDECENCIA DE ISRAEL

Ante el rechazo internacional, el gobierno de Benjamín Netanyahu se prepara para construir 1.100 viviendas nuevamente en territorio palestino ocupado.

Parece ser que esta es la respuesta del gobierno a las masivas protestas que se están produciendo por parte de la sociedad israelí.

Sería deseable, aunque hasta el momento no ha sido así, que el «movimiento indignado» de Israel reaccione rechazando este proyecto ilegal e indecente que contraviene numerosas resoluciones de la ONU y que supone un absoluto desprecio ante la solicitud de reconocimiento como estado presentada el pasado viernes 23 en la Asamblea General de este organismo y que EE. UU., va  a vetar por su miserable dependencia económica con Israel, por cierto, demasiado tolerado y acostumbrado a ejercer el terrorismo de estado.

MERCADOS: los hijos de puta empiezan a dar la cara

«En un año millones de personas perderán sus ahorros»

Un broker de Londres habla de la crisis en la BBC: «Los Gobiernos no tienen nada que hacer, quien dirige el mundo es Goldman Sachs»

Diario Público

La BBC emitió ayer, lunes, un entrevista a un agente de Bolsa independiente que trabaja en la City de Londres. Alessio Rastani se llama el broker, uno más entre miles. Pero la entrevista ha levantado una polvareda de considerables proporciones y ha indignado a miles de personas en todo el mundo.

Rastani ha sido sincero en exceso, crudo, descarnado. Con una media sonrisa difícil de disimular se ha erigido en portavoz de los llamados «mercados» y ha dicho en voz alta lo que muchos piensan: que en esta crisis los Estados tienen poco que hacer, pues «quien gobierna el mundo es Goldman Sachs y… a Goldman Sachs no le importa el rescate del euro».

En un tono relajado, Rastani predice el hundimiento del euro, de la Bolsa, y augura que millones de pequeños ahorradores perderán sus ahorros. Hace un diagnóstico de la situación muy pesimista:  «Los mercados y los fondos de inversión no creen en el plan de rescate. Ellos saben que el mercado está quemado, finiquitado,  y no les importa el euro».

Ante esta situación de crisis, le preguntan cómo se puede satisfacer a los inversores y aumentar la confianza de los mercados. «Personalmente me da igual. Soy un operador financiero, a mi no me preocupa la crisis. Si veo una oportunidad de ganar dinero, voy a por ella. A la mayoría de los especuladores no nos preocupa cómo arreglar esta situación. Nuestro trabajo es ganar dinero con esto»

Ganar dinero

Rastani confiesa que lleva tres años «soñando» con esta situación. «Tengo que confesar que me voy a la cama cada noche soñando con una nueva recesión. ¿Por qué? Hay mucha gente que no lo recuerda pero la depresión de los años 30 no fue solamente el crash de los mercados. Había gente preparada para ganar dinero con ese derrumbe».

«Cuando el euro se hunde, cuando el mercado se hunde, si sabes lo que tienes que hacer puedes ganar un montón de dinero. Esto es una oportunidad», añade el broker.

Rastani termina la entrevista lanzando un mal augurio, este sí, como si anunciara la llegada del Apocalipsis: «Esta crisis económica es como un cáncer. Si te limitas a esperar pensando que va a pasar, seguirá creciendo como un cáncer y entonces será demasiado tarde. Lo que aconsejo a todo el mundo es que se prepare. No es el momento de hacerse ilusiones: los Gobiernos no van a arreglar nada. Los Gobiernos no dirigen el mundo, lo dirige Goldman Sachs y a éste no le importa este rescate. Mi consejo es que la gente proteja lo que tenga porque en un año millones de personas perderán sus ahorros».

Actualización (1-10-2011):
Finalmente tras varios días de acusaciones por parte de unos medios y desmentidos de la BBC como autora del reportaje, parece confirmarse que este elemento es un impostor y no era lo que decía.
Ahora bien, ¿por que hemos mordido todos, o casi todos, el anzuelo?
A mi juicio por una sencilla razón, porque era tan verosímil que por fin estábamos oyendo por boca de uno de sus supuestos protagonistas lo que todos ya sabíamos que estaban y están haciendo esta chusma que se escuda tras el rimbombante nombre de «los mercados».
 

GUÍA CONTRA LOS QUE NOS DEFRAUDAN

Diario PÚBLICO

En el país del «con IVA o sin IVA», sólo 70 personas cumplen pena de prisión por robar de esa caja llamada Hacienda que, se supone, somos todos. En plena era de recortes, hay 6.000 millones de euros pendientes de cobro por la Agencia Tributaria porque, si el fraude cumple las condiciones de delito (supera los 120.000 euros y hay intención), no es posible ejecutar hasta que no hay sentencia en firme. El que defrauda a lo grande, tiene recursos para prolongar esa situación años. Sus abogados argumentan a veces en favor de que se considere delito para retrasar el pago, demostrando que miedo, lo que se dice miedo,


a que la sentencia sea de prisión, no tienen. Pero si a usted Hacienda le coge en un renuncio en el IRPF, pague o tendrá embargada su cuenta en meses. ¿Está todo mal? Hay mucho que cambiar, según los expertos. Lo primero: querer combatir el fraude.

1. Delito prescrito.  De cinco a diez años

Un delito fiscal prescribe a los cinco años. Los expertos insisten en que hay que alargar el plazo y ha habido amagos, incluida la aprobación por un Consejo de Ministros. Pero, al final, nada. La tramitación en el Parlamento de la modificación del Código Penal que incluía un aumento de las penas por delito fiscal y con ello del periodo de prescripción de cinco a diez años, mató el intento. «Una enmienda de CiU aceptada por el PSOE volvió a reducir el plazo con el argumento de que podía afectar a la competitividad de las empresas, que tendrían que conservar la documentación más tiempo», explica Francisco De la Torre, secretario general de la asociación de los inspectores de Hacienda. «La prescripción no se ha alargado, alegando la simplificación de las exigencias a los contribuyentes», lamenta Miguel Ángel García, director del Gabinete Económico confederal de CCOO. El director de la Agencia Tributaria, José María Meseguer, ha pedido estos días que se amplíe a diez años al menos para «los grandes defraudadores».

2. Paraísos fiscales.  Gravar la transferencia

Se trata de un concepto que parece llevar una palmera adosada pero que afecta desde a las vecinas Gibraltar y Andorraa Mónaco, pasando por el estado de Delaware en EEUU, aunque también islas lejanas. Uno de los países germen de la construcción europea, Holanda, sirve de puente al dinero desde los países trasparentes y con una estructura fiscal desarrollada hacia los que no cumplen ninguna de esas dos características. ¿Cómo se lucha contra el envío de cantidades desconocidas de dinero desde bancos en el Paseo de la Castellana a estos agujeros negros? Los expertos creen que hay que exigir al banco o que no trabaje con paraísos fiscales o que dé la misma información que la que da sobre su actividad en España.

Ignacio Zubiri, catedrático de Hacienda de la Universidad del País Vasco, propone «un impuesto del 25%, por ejemplo, a toda transferencia que se realice con un paraíso fiscal» y explica que «Francia penaliza fuertemente con un gravamen cualquier dividendo pagado desde un territorio que no colabora». Añade que hay que hacer campaña a nivel internacional para que cambie la forma de catalogar un territorio como paraíso fiscal. «Lo que ha hecho la OCDE es una pantomima. Para ellos, ya no hay paraísos, porque basta, para dejar de serlo, con tener acuerdos de intercambio de información con 12 países», añade. Ejemplo: Mónaco no es paraíso fiscal por los acuerdos, entre otros, con Bahamas, Liechtenstein, Qatar, Samoa o San Marino.

De la Torre está de acuerdo con implantar una tasa similar a la Tobin para envío de dinero a paraísos fiscales y propone, además, «no reconocer la estructura jurídica de sociedades que estén radicadas en estos territorios». Cualquier arma que sirva «para presionar la entrada y salida del dinero a través del sistema financiero. Que se vean obligadosa hacerlo con maletines, que es mucho más complicado».

3. Falta personal.  Policía fiscal

La Agencia Tributaria cuenta con 28.000 empleados. Según ha reconocido Meseguer estos días, en 2012, serán 3.000 menos por las jubilaciones que ahora no se cubren. De nuevo el recorte del gasto por encima de la búsqueda de aumento del ingreso. «En Francia cuentan con 150.000 personas. España, según la OCDE, es uno de los países que más recauda por euro de gasto en inspección. Eso significa que somos muy eficaces, pero lo somos para las retenciones en nómina, no para buscar el fraude más sofisticado», comenta De la Torre. «El Presupuesto de la Agencia Tributaria ha disminuido un 15% en tres años, sin incluir la reducción del salario de los funcionarios», añade.

Además de más medios, los inspectores reclaman hace tiempo una Policía fiscal.

Esta semana, el candidato socialista a las elecciones generales del 20-N, Alfredo Pérez Rubalcaba, rescataba esta idea que él mismo vetó en diferentes ocasiones desde el Ministerio del Interior.

Según los inspectores, sería más fácil con ese mecanismo luchar contra las grandes redes de IVA, así como poner en pie planes para detectar testaferros y personas interpuestas que ocultan la verdadera identidad de los titulares de rentas y bienes; detección de sociedades pantalla investigando de forma sistemática a quienes figuren como administradores de una red de firmas y llevar a cabo el plan de signos externos, que busca la ostentación de riqueza (coches de lujo, etc.) para comprobar los ingresos que declara quien los utiliza.

4. Cumplir la norma.  La burla de las Sicav

Para luchar contra el fraude, «tiene que haber una aplicación efectiva de las normas legales. Un sistema contra el delito fiscal aplicado de forma contundente», comenta Jesús Ruiz Huerta, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos. El primer ejemplo que surge son las Sicav, vehículos de inversión que tributan al 1%, que son los únicos que no puede controlar la Inspección de Hacienda y que incumplen sistemáticamente sus condiciones. De la Torre considera que se «debe cumplir la ley», con respecto al número de partícipes, su capacidad de decisión, en qué invierten,»y que esto sea verificado por la Inspección de Hacienda. «La hipocresía del sistema» con este tipo de instrumentos «lo contamina todo. Es un espectáculo bochornoso que no contribuye a formar la conciencia fiscal de España».

5. Módulos.  Nido de facturas falsas

El sistema de módulos es una de las fórmulas de la fiscalidad española más criticada por los expertos. Consiste básicamente en pagar una cantidad fija tanto por IVA como por IRPF en función del tipo de negocio o actividad y una serie de características que van desde número de camareros contratados por un bar a kilómetros recorridos por la furgoneta de un autónomo.

Este sistema, pensado en principio para facilitar la vida de quienes no están obligados a llevar una contabilidad, es más rentable cuanto más ingresos se tiene. Eso lo convierte, según De la Torre, «en un nido de facturas falsas que genera un daño muy alto al sistema. Hay delegaciones de la Agencia Tributaria en las que más de la mitad de sus efectivos se dedica a perseguir las facturas falsas del régimen de módulos. Es una situación cada vez más preocupante. Según la Fiscalía General del Estado, en 2010 se dieron un 40% más casos que en el ejercicio anterior».

Juan Carlos López-Hermoso, presidente de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf), coincide en que los módulos suponen «un incentivo al fraude». En su opinión, «deben suprimirse totalmente. La fórmula sólo responde a que la Administración quiere garantizarse un mínimo de recaudación. Al que no le sale bien, se va del régimen de módulos. El que gana más, tiene un incentivo al fraude. Me da igual lo que dicen los autónomos de la sencillez. Todo el mundo sabe sumar y restar», añade.

6. Otros culpables.  Bancos, abogados…

«Nadie defrauda solo», comenta Ignacio Zubiri, catedrático de Hacienda de la Universidad del País Vasco. «Bancos, despachos de abogados, asesoran sobre cómo esquivar el pago de impuestos. Todo el que ayude a defraudar debería ser corresponsable. Todo el que ofrezca productos potencialmente fraudulentos, también», añade.

7. Castigo ejemplar.  Endurecer las penas

Los expertos piden que se incrementen las penas, situadas en un máximo de cuatro años de prisión para los fraudes más graves, así como que los tribunales no sean tan renuentes a imponer penas de cárcel a quien defrauda. «Medidas ejemplarizantes y también penalización social», comenta Miguel Ángel García. «Hay que multiplicar las sanciones por cuatro», comenta Zubiri. «No puede ser rentable defraudar», añade.

Los Mercados bien, gracias

Pero ¿qué hacen todos los países occidentales perdiendo la cabeza y los nervios para «calmar» a los Mercados y con ese tonto mantra tan repetido de «crear confianza»?

¡¡Si los Mercados están encantados y les va estupendamente esta situación!!

Estos movimientos que vemos estos días, y desde hace ya muchos meses, con las Bolsas y los Bonos Soberanos subiendo y bajando brutalmente y creando rumores desestabilizadores responden exclusivamente a movimientos meramente especulativos para bajar precios y posteriormente comprar barato.

Como consecuencia de estas acciones coordinadas que ya han sido bien definidas como «terrorismo financiero» se está poniendo en peligro la viabilidad de algunos estados y sus políticas sociales pero…, ¿ponen éstos las medidas adecuadas para protegerse de tales agresiones?.

Claramente NO, más bien al contrario tratan de congraciarse con los agresores intentando satisfacerles y dándoles más y más, en razón de sus voracidad y exigencias.

Siendo así, ¿por qué no se limita la capacidad de operar de los llamados Mercados?

¿Los Mercados son entes inconcretos o ectoplasmas vaporosos?

Nada más lejos de la realidad. Cualquier operación bursátil va acompañada por un CIF o un NIF de quien la opera y a nombre de quien se suscribe.

¡¡Tómense medidas de control y acábese con la era de la desregulación de los mercados financieros!!

ESTADO PALESTINO y LA HIPOCRESÍA DE OBAMA

Estados Unidos está ejerciendo una enorme presión para que Palestina no presente su solicitud de adhesión como estado ante el Consejo de Seguridad de la ONU.

Obama, decidido a vetar el Estado Palestino, trata de no «quedar mal» presionando a Mahmud Abás para que no presente su petición este próximo viernes 23.

Ampliación del 2-10-2011:

El hecho de que Palestina haya «desobedecido» a EE. UU. y haya llevado ante el Consejo de Seguridad de la ONU su petición de reconocimiento como estado, les ha sentado tan mal que como pataleta el Congreso de los EE. UU. ha decidido suspender la ayuda económica que venía concediendo a Palestina.

En concreto la ayuda suspendida estaba destinada a alimentación, sanidad y consolidación de las instituciones palestinas.

Los empresarios quieren que les paguemos su multa

La Hacienda Foral de Bizkaia está empezando a reclamar a las empresas la devolución de las subvenciones fiscales a la inversión de las que se vieron favorecidos -ahora sabemos que ilegalmente- durante la década de los 90.

Eran las denominadas «Vacaciones Fiscales».

Como ya temíamos en otro artículo relacionado de hace casi un año, ahora nuestros simpáticos empresarios SE NIEGAN A DEVOLVER esas subvenciones y quieren que paguemos todos la enorme multa que la Comisión Europea ha puesto a las haciendas vascas por este motivo.

SALVAN A LOS BANCOS PARA HUNDIR A LOS PUEBLOS

 
Juan Torres López

Cuando la banca provocó un desastre global los bancos centrales y las autoridades de todo el mundo se volcaron en su ayuda y no hubo problemas para proporcionarles casi gratuitamente billones de dólares para salvarlos. Además de las inyecciones de liquidez oficiales, se ha sabido que la Reserva Federal proporcionó en secreto 16 billones de dólares a grandes bancos de todo el mundo.
Cuando la crisis provocada por los bancos hizo un roto en las finanzas de los estados, las autoridades europeas y el Banco central Europeo los obligaron a financiarse en los mercados al interés que imponían los especuladores y la banca. En lugar de dedicar el dinero que recibían del Banco Central Europeo al 1% para financiar a empresas y consumidores, prestaron a los gobiernos a tipos mucho más altos, echando sobre las espaldas de sus pueblos una losa que terminó siendo insufrible. Solo España tiene previsto pagar, como poco, 27.000 millones de euros en 2011, si es que la factura no sube en los meses próximos.

Así hundieron a países como Irlanda, Portugal o Grecia y ahora, cuando esa deuda estatal se hace tan pesada que es posible que algunos bancos no puedan cobrarla porque ya están en peligro Italia o España, los banqueros reclaman de nuevo ayuda. Y allí están otra vez sus todopoderosos salvadores: el Banco Central Europeo, la Reserva Federal de EE UU, el Banco de Inglaterra, el Banco de Suiza y el Banco de Japón acaban de anunciar que volverán a dar a la banca europea todo el dinero que necesite. Para que siga extorsionando a los gobiernos y arruinando a los pueblos

Una muestra más de la infame y criminal discriminación de los poderosos que mueven los hilos del mundo a su antojo para favorecer siempre a los mismos.

Lo seguirán haciendo mientras las gentes de todo el planeta no salgan de una vez a las calles para poner fin a estas injusticias increíbles.

Falsedades sobre la reforma

VICENÇ NAVARRO Catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra / Ilustración de Mikel Jaso

En el debate actual sobre la reforma constitucional y la ley orgánica complementaria se están haciendo afirmaciones que no son sostenibles. A continuación detallo las más representativas:

“El mayor problema que tiene España es el tamaño del déficit y de la deuda pública”.
No es cierto. En 2007, el Estado tenía superávit y la deuda era de las más bajas de la Eurozona y ello no protegió a España de tener una Gran Recesión. Incluso hoy, la deuda pública es menor que el promedio de la Eurozona y el déficit ha descendido, lo cual no ha evitado que los intereses que el Estado español ha tenido que pagar para vender su deuda pública hayan sido los mayores en su historia.

“La ley aprobada por el pacto PSOE-PP no es un ataque al Estado del bienestar”.
Sí que lo es. Si se le exige al sector público que reduzca el déficit publico, hay varias maneras de hacerlo. Bajando el gasto público, aumentando los impuestos o incrementando el crecimiento económico para ingresar más fondos al Estado. En España, la mayor reducción del déficit público siempre se ha conseguido con recortes de gasto público, incluyendo el gasto público social. Pasó cuando el Estado español tuvo que reducir el déficit para acomodarnos al criterio de Maastricht, y bajar el déficit al 3% del PIB. Y pasa ahora, cuando quieren reducirlo al 0,4% del PIB. Es más, la fiscalidad del Estado español (tanto central como autonómico) es profundamente regresiva. Si miramos los niveles efectivos (reales) de tributación y no sólo nominales, las grandes familias, las grandes empresas y la banca, pagan niveles muy inferiores (restando al Estado 44.000 millones de euros al año) a lo que paga un trabajador en nómina. El Estado ya ha demostrado todos estos años su incapacidad o falta de valentía política de corregir esta situación. Le es más fácil recortar los servicios domiciliarios a las personas con dependencia (600 millones de euros) o congelar las pensiones (1.200 millones) que revertir la bajada de impuestos (37%), que afectaron a los súper ricos (300.000 euros o más al año) en los últimos quince años (2.500 millones de euros). Las clases populares tienen menos poder sobre el Estado español que las clases dominantes.

“Si no se toman estas medidas, los mercados no se calmarán y terminaremos peor”.
Los mercados no son calmables. El problema no es la especulación de los mercados, sino la falta de protección de los estados frente a los mercados. Lo que un Estado hace frente a las maniobras especulativas es imprimir dinero y comprar su propia deuda pública, forzando la bajada de los intereses de tal deuda. Pero, con la creación del euro, los países del euro no pueden hacer esto. Sólo el Banco Central Europeo puede imprimir dinero. Pero en lugar de hacer lo que los bancos centrales hacen, es decir, comprar deuda pública de los estados de la Eurozona, lo que hace es proveer liquidez a los bancos privados, pero no a los estados. Sólo, recientemente y con grandes reticencias, se ha estado haciendo, pero tarde e insuficientemente. Cuando compró deuda pública de España e Italia, los intereses bajaron. Esto debiera hacerlo pero no excepcionalmente, sino como parte de su función. Es más, los estados de la Eurozona debieran tener bancos públicos para garantizar el crédito. En España se está yendo en sentido contrario. La privatización de las cajas dificultará todavía más la garantía del crédito.

“Todos los estados de la Eurozona debieran tener una legislación igual, prohibiendo que tengan déficits públicos”.
Como ha indicado el Center for Economic and Policy Research, uno de los centros de investigación más prestigiosos de EEUU, tal política “sería un desastre”. Sería equivalente a que Estados Unidos, cuyos estados tienen que tener un déficit cero para los gastos ordinarios (pero no en inversiones), no tuvieran un Estado Federal con un Gobierno que tiene déficits del 8,2% del PIB (y una deuda del 160% del PIB) y con un Banco Central (The Federal Reserve Board) que ayuda a los estados (California tiene unas cuentas públicas en tan mala forma como Grecia) y compra deuda pública (algo que no está permitido al Banco Central Europeo).

“Estas políticas de austeridad nos evitarán llegar a la situación griega”.
Todo lo contrario, están acelerando a alcanzar la situación griega. Tales medidas, congelación de pensiones y recortes sociales, que están empobreciendo todavía más el subfinanciado Estado del bienestar español (el gasto público social por habitante es el más bajo de la Eurozona) está dificultando enormemente la recuperación económica al reducir la demanda de bienes y servicios, que es el mayor problema de la economía española. Estas políticas de austeridad están empobreciendo tal demanda. Hoy está creciendo la percepción, incluso en centros financieros, de que el mayor problema de España es el escaso crecimiento económico. La explosión de la burbuja inmobiliaria creó un agujero equivalente a un 7% del PIB que tendría que rellenarse con gasto público para permitir una estimulación de la economía. Tras cuatro años de austeridad, la economía española continúa estancada.

“El estímulo económico se aplicó en España y no ayudó mucho”.
No es cierto. Ayudó poco porque consistió sobre todo en recortes fiscales que beneficiaron sobre todo a las rentas superiores que son las que proporcionalmente consumen menos y tienen, por lo tanto, escaso impacto estimulante de la demanda. Muy pocos de los estímulos fueron encaminados explícitamente a crear empleo. De la misma manera que las derechas están utilizando la crisis para obtener lo que siempre han querido, es decir, disminuir los salarios, la protección social y privatizar el Estado del bienestar, las izquierdas debieran utilizar la crisis para conseguir sus objetivos, es decir, hacer un reforma fiscal profunda que, a base de corregir el enorme déficit fiscal de las clases pudientes –grandes familias, grandes empresas y banca– se resolviera el déficit social, creando empleo, y a la vez se estimulara la economía. Así se salió de la Gran Depresión y así se debería salir ahora.