Islandia, el camino que no tomamos

Al revés que el resto, Islandia dejó arruinarse a los bancos y amplió su red de seguridad social

PAUL KRUGMAN en El País

Crowdsourcing Islandia

Los mercados financieros están celebrando el pacto alcanzado en Bruselas a primera hora del jueves. De hecho, en relación con lo que podría haber sucedido (un amargo fracaso para ponerse de acuerdo), que los dirigentes europeos se hayan puesto de acuerdo en algo, por imprecisos que sean los detalles y por deficiente que resulte, es un avance positivo.

 Pero merece la pena retroceder para contemplar el panorama general, concretamente el lamentable fracaso de una doctrina económica, una doctrina que ha infligido un daño enorme tanto a Europa como a Estados Unidos.

La doctrina en cuestión se resume en la afirmación de que, en el periodo posterior a una crisis financiera, los bancos tienen que ser rescatados, pero los ciudadanos en general deben pagar el precio. De modo que una crisis provocada por la liberalización se convierte en un motivo para desplazarse aún más hacia la derecha; una época de paro masivo, en vez de reanimar los esfuerzos públicos por crear empleo, se convierte en una época de austeridad, en la cual el gasto gubernamental y los programas sociales se recortan drásticamente.

Nos vendieron esta doctrina afirmando que no había ninguna alternativa -que tanto los rescates como los recortes del gasto eran necesarios para satisfacer a los mercados financieros- y también afirmando que la austeridad fiscal en realidad crearía empleo. La idea era que los recortes del gasto harían aumentar la confianza de los consumidores y las empresas. Y, supuestamente, esta confianza estimularía el gasto privado y compensaría de sobra los efectos depresores de los recortes gubernamentales.

Algunos economistas no estaban convencidos. Un escéptico afirmaba cáusticamente que las declaraciones sobre los efectos expansivos de la austeridad eran como creer en el «hada de la confianza». Bueno, vale, era yo.

Pero, no obstante, la doctrina ha sido extremadamente influyente. La austeridad expansiva, en concreto, ha sido defendida tanto por los republicanos del Congreso como por el Banco Central Europeo, que el año pasado instaba a todos los Gobiernos europeos -no solo a los que tenían dificultades fiscales- a emprender la «consolidación fiscal».

Y cuando David Cameron se convirtió en primer ministro de Reino Unido el año pasado, se embarcó inmediatamente en un programa de recortes del gasto, en la creencia de que esto realmente impulsaría la economía (una decisión que muchos expertos estadounidenses acogieron con elogios aduladores).

Ahora, sin embargo, se están viendo las consecuencias, y la imagen no es agradable. Grecia se ha visto empujada por sus medidas de austeridad a una depresión cada vez más profunda; y esa depresión, no la falta de esfuerzo por parte del Gobierno griego, ha sido el motivo de que en un informe secreto enviado a los dirigentes europeos se llegase la semana pasada a la conclusión de que el programa puesto en práctica allí es inviable. La economía británica se ha estancado por el impacto de la austeridad, y la confianza tanto de las empresas como de los consumidores se ha hundido en vez de dispararse.

Puede que lo más revelador sea la que ahora se considera una historia de éxito. Hace unos meses, diversos expertos empezaron a ensalzar los logros de Letonia, que después de una terrible recesión se las arregló, a pesar de todo, para reducir su déficit presupuestario y convencer a los mercados de que era fiscalmente solvente. Aquello fue, en efecto, impresionante, pero para conseguirlo se pagó el precio de un 16% de paro y una economía que, aunque finalmente está creciendo, sigue siendo un 18% más pequeña de lo que era antes de la crisis.

Por eso, rescatar a los bancos mientras se castiga a los trabajadores no es, en realidad, una receta para la prosperidad. ¿Pero había alguna alternativa? Bueno, por eso es por lo que estoy en Islandia, asistiendo a una conferencia sobre el país que hizo algo diferente.

Si han estado leyendo las crónicas sobre la crisis financiera, o viendo adaptaciones cinematográficas como la excelente Inside Job, sabrán que Islandia era supuestamente el ejemplo perfecto de desastre económico: sus banqueros fuera de control cargaron al país con unas deudas enormes y al parecer dejaron a la nación en una situación desesperada.

Pero en el camino hacia el Armagedón económico pasó una cosa curiosa: la propia desesperación de Islandia hizo imposible un comportamiento convencional, lo que dio al país libertad para romper las normas. Mientras todos los demás rescataban a los banqueros y obligaban a los ciudadanos a pagar el precio, Islandia dejó que los bancos se arruinasen y, de hecho, amplió su red de seguridad social. Mientras que todos los demás estaban obsesionados con tratar de aplacar a los inversores internacionales, Islandia impuso unos controles temporales a los movimientos de capital para darse a sí misma cierto margen de maniobra.

¿Y cómo le está yendo? Islandia no ha evitado un daño económico grave ni un descenso considerable del nivel de vida. Pero ha conseguido poner coto, tanto al aumento del paro como al sufrimiento de los más vulnerables; la red de seguridad social ha permanecido intacta, al igual que la decencia más elemental de su sociedad. «Las cosas podrían haber ido mucho peor» puede que no sea el más estimulante de los eslóganes, pero dado que todo el mundo esperaba un completo desastre, representa un triunfo político.

Y nos enseña una lección al resto de nosotros: el sufrimiento al que se enfrentan tantos de nuestros ciudadanos es innecesario. Si esta es una época de increíble dolor y de una sociedad mucho más dura, ha sido por elección. No tenía, ni tiene, por qué ser de esta manera.

Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y premio Nobel 2008. 2001. New York Times Service. Traducción de News Clips.

PELIGRA LA NEUTRALIDAD DE LA RED

TELEFÓNICA ESTRENA UNA RED PREFERENCIAL PARA USUARIOS Y PROVEEDORES QUE PAGUEN

La Unión Europea sancionará a España por no consagrar la neutralidad de la red por ley mientras Telefónica empieza a esquivarla.

Simone Santini en Periódico Diagonal
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Cuando diseñaron el protocolo de la incipiente internet, los informáticos del California Institute of Technology tomaron una decisión técnica que debía de tener consecuencias políticas. Decidieron que todos los datos que iban a transitar en la red tenían que viajar en “paquetes” de bit, que cada paquete tenía que indicar la dirección del ordenador a que quería ir, y que todos los “nodos” intermedios de la red, todos esos ordenadores en que nuestros datos pasan antes de alcanzarnos, tenían que transmitirlos sin curarse ni de los datos que contenían, ni de su origen, ni de su destino.

Se trata de la llamada neutralidad de la red: la infraestructura de comunicación de internet no interpreta lo que pasa por ella, sino que se ocupa sólo de transmitir “bits”. Interpretarlos es el papel de quien los recibe. A nivel técnico, esta decisión fue fundamental para la evolución de la red, ya que permitió la inclusión de datos no previstos originariamente, como videos o sonido. Con una red no neutral, internet sólo podría transmitir texto.

A nivel social y político, la neutralidad supone que la infraestructura de la red sea verdaderamente democrática: todos los paquetes son iguales simplemente porque el protocolo no tiene instrumentos para poder discriminar entre ellos. Los paquetes de los mensajes del movimiento 15M viajan por los mismos cables, y reciben el mismo tratamiento, que los paquetes de los bancos o del ministerio de interior. No sé si el clima progresista típico de la universidad californiana de los años ‘60 ha influido en estas decisiones, pero es cierto que, en la infraestructura de comunicación de la red, todos somos, de verdad, iguales.

La neutralidad de la red es un requisito imprescindible para que la red sea un bien público, y no un negocio en mano de las empresas. Algunos países, como Finlandia, han entendido tan bien este concepto que han declarado el acceso a una red neutral como un derecho de sus ciudadanos. Incluso en EE UU, patria del neoliberalismo, el regulador de telecomunicación de Telefónica (FCC) se ha resistido a cualquier presión de los operadores de red para privilegiar ciertos contenidos sobre otros. Si los países con una gran cultura tecnológica toman la neutralidad muy en serio otros, donde esta cultura falta, no tanto. En España, la ley sobre la neutralidad de la red no se aprobará en esta legislatura y es muy improbable que salga adelante si el PP gana en noviembre. La UE nos abrirá un expediente.

Mientras tanto, Telefónica estrena Content Delivery Network (CDN), una red “preferencial” para ciertos usuarios y, sobre todo, para ciertos proveedores de contenidos dispuestos a pagar para publicar allí sus páginas. Con esta red, los contenidos de los proveedores que pagan más nos llegarán de manera más rápida y segura. Telefónica está consiguiendo la cuadratura del círculo: cobrar dos veces (a los usuarios y a los proveedores) por el mismo servicio. Mientras tanto, Telefónica ganará el control del tráfico en la red: decidirá quién transitará bien y quién deberá conformarse con una infraestructura más lenta y congestionada.

Para vender esta idea de control, Telefónica está usando una estrategia vieja pero, lamentablemente, siempre eficaz: al principio implementará la novedad simplemente como una mejora sobre el viejo sistema. La “vieja” internet seguirá allí, y la nueva CDN será simplemente una opción para proporcionar un servicio mejor a quien lo quiera, y sólo a quien lo pague. Sabemos muy bien que con el tiempo estas “mejoras” se transforman siempre en camisas de fuerza. Una vez implantado el sistema, y establecido el principio de que los proveedores de Red pueden controlar el tráfico en sus infraestructuras, nada impedirá a Telefónica excluir de sus servicios sitios web que no responden a los criterios que la empresa establece. Durante la próxima JMJ los laicos podrían descubrir que Telefónica se niega a transmitir sus paquetes y que tiene los instrumentos técnicos y legales para hacerlo.

¿ACEPTAREMOS LIMITACIONES EN LA WEB QUE NO ACEPTARÍAMOS EN LA VIDA?

La prensa confunde las redes no-neutrales como CDN (Content Delivery Network) con la técnica conocida de la “replicación”. Con la replicación, una página web con muchos usuarios (por ejemplo la de una red social) replica sus datos en varios servidores. Cada usuario, conectándose a la página, viene dirigido automáticamente al servidor más cercano, consiguiendo un acceso más rápido a los datos.

Por el contrario, CDN es un servicio proporcionado por el proveedor de red, es decir, la prioridad de ciertos sitios será implementada en la misma estructura de la red. Si queremos hacer un paralelo, la replicación es análoga a un productor de automóviles que decide abrir muchos concesionarios para mayor comodidad de sus clientes.

El CDN es análogo al gobierno que en las carreteras cierra algunos carriles y los reserva, con escolta policial, para que los clientes de ciertas marcas lleguen más pronto al concesionario. La primera solución es una normal operación comercial, la segunda desencadenaría, suponemos, las iras de los ciudadanos. Lamentablemente, las empresas nos están acostumbrando a aceptar en internet limitaciones que nunca aceptaríamos en la vida offline. Se trata de una tendencia peligrosa, a la cual hay que oponerse.

Buitres de la especulación

La insostenibilidad del sistema financiero

La presión de los fondos buitre sobre lo llamados activos «dañados» se deja sentir en los mercados de futuros como el de las materias primas, lo que se traduce en una subida del precio de alimentos básicos y, en el Estado español, sigue dificultando el acceso de la vivienda.

- Los fondos de capital riesgo especulan con miles de viviendas embargadas

Nasser Khoury en "Periódico Diagonal"
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Las entrañas de cualquier economía capitalista son el instrumento para el cual el dinero de los ahorristas se canaliza en favor de los inversionistas. Dotar de dinero o crédito a alguien se conoce como financiación. El primer objetivo de quien asiste financieramente es la inversión, es decir, el empleo de un capital con el objetivo de aumentarlo.

Entre los diferentes tipos de inversiones nos detenemos hoy en las financieras. Estos negocios se colocan en títulos, valores y otros documentos financieros con el propósito de incrementar los excedentes disponibles por medio de la percepción de rendimientos, intereses, dividendos, variaciones de mercado u otros conceptos.

Los fondos de inversión libre, “hedge fund”, y las entidades de capital riesgo son grupos de especulación financiera que actúan en el mercado, con el único fin de beneficiarse a través de la compra y venta de ciertos bienes por medio de la conjetura en los precios.

La CFTC (US Commodity Futures Trading Comission), una organización norteamericana creada para la vigilancia de los mercados de futuros de materias primas, advierte que una gran parte del incremento en los precios de estos recursos se debe a posiciones especulativas. Esto se escenifica en la abultada subida de los precios en el último año:

  • Plata + 82 %
  • Oro + 21 %
  • Trigo +54 %
  • Maíz +88 %
  • Petróleo +46 %
  • Algodón +78 %
  • Azúcar +52 %…

Si hace cinco años el volumen de estos fondos de inversión en estos bienes era muy pequeño, a día de hoy la dimensión en siete de las principales materias primas alcanza los 100.000 millones de dólares. Prácticamente en todo el conjunto de precios en el mercado de futuros multiplica por dos y hasta tres veces el coste de producción.

Otro modelo de fondos de inversión son los llamados «fondos de situaciones especiales» o «fondos buitres». Este tipo de grupos destinan grandes cantidades de capital en la adquisición de deuda pública de los Estados, negocios en situación débil o cercanos a la quiebra, o cualquier activo “dañado”. Se adueñan de ellos a precios muy reducidos, con la intención de tomar el máximo beneficio a corto plazo a través de la especulación o la ejecución de medidas legales, forzando de ésta manera el pago de los deudores. En su mayoría están relacionados con grandes compañías del sector financiero norteamericano y europeo, como el es caso de Goldaman Sachs o Deutsche Bank.

Bienvenido Mr. Buitre

En España el aterrizaje de los “fondos buitres” se está acelerando como consecuencia de la crisis financiera y del hundimiento del sector inmobiliario. El sector bancario, presionado por la ingesta cantidad de inmuebles procedentes de embargos, daciones de pago de particulares y viviendas de nueva propiedad, contabiliza en cientos de miles de millones los activos conexos al sector inmobiliario. Las ofertas que están realizando los “fondos buitres”, para la compra de lotes de inmuebles que conglomeran los balances bancarios, oscilan entre el 20% y el 30% de sus valores nominales. Si la presión a la que está sometida la banca española obligara a realizar estas operaciones, el precio de la vivienda se desplomaría en toda España. También están persuadiendo sobre la cartera de créditos fallidos que poseen los bancos, apostando por unos descuentos cercanos al 80%. Después su gabinete jurídico se encargaría de cobrarlos a un precio mucho mayor.

El sector financiero ha escenificado la máxima desregulación y falta de control sobre los mercados. Pues bien, el pasado mes ha sido aprobado por la Comisión Europea el proyecto de directiva por el que se establecería la Tasa sobre transacciones financieras en la Unión Europea. Este impuesto propuesto por James Tobin hace hoy cuarenta años, se diseñó con la intención de ejercer control sobre las transacciones especulativas en los mercados de crédito y bursátiles,especialmente en activos de alto riesgo e inestables. La aprobación de este gravamen en Europa dista mucho de ejercer como mecanismo de control de las actividades financieras especulativas, por tanto, hasta que no se globalice y se aplique en toda su finalidad, penalizando y ahuyentando este tipo de actividades y apremiando aquellas que fomenten e incentiven las inversiones que conlleven un bien generalizado, los “buitres” seguirán provocando la desgracia y ensañándose en ella.

UN EJEMPLO DE CÓMO FUNCIONAN ESTOS FONDOS

Un caso muy conocido y que ejemplifica el comportamiento de los “fondos buitres” fue el que ocurrió entre el año 2006 y 2007. Zambia había adquirido unos tractores rumanos en 1979 por un valor cercano a los 40 millones de dólares. Después de dos décadas, Rumanía acordó su liquidación por un valor de 3 millones, condicionando la cancelación del resto a su utilización en desarrollo –“canje de la deuda por desarrollo”–, traducido en personal hospitalario, escuelas e infraestructuras públicas. Pero en el último momento la situación cambió. Un “fondo buitre” persuadió a Rumanía para que le vendiera sus derechos de cobro por 4 millones de dólares y éste demandó a Zambia. En febrero del 2007, un tribunal inglés sentenció a Zambia, quien tiene extremos problemas de pobreza, al pago de más de 40 millones de dólares al fondo de inversión Donegal International.

Algunos de estos fondos:

BACK IN BUSSINES

Uno de los fondos buitre que está operando en España es Back in Business, que se hizo con varias sociedades de Nueva Rumasa en una operación “poco transparente”, según el sindicato UGT valorada en 1.500 millones de euros. Esta empresa, propiedad del empresario Ángel de Cabo, dueño del bufete de abogados Aszendia, se quedó con Viajes Marsans, de Gerardo Díaz Ferrán, a través de otra sociedad, denominada Posibilitum Business.

FONDITEL

El fondo gestor de los planes de pensiones de Telefónica, Fonditel, es uno de los principales inversores españoles en sociedades de terceros. Entre los productos que maneja este fondo están los llamados “fondos de fondos” y las operaciones de capital riesgo. En mayo de 2011, Beatriz González, hija del presidente de BBVA, Francisco González, dimitió como directora del área de capital riesgo de Fonditel, un fondo que está gestionado por Telefónica, con una participación del 15% de los sindicatos CC OO y UGT.

EL FONDO DE BOTÍN

Renta Markets Arbitrage Fund es el hedge fund de Emilio Botín O’Shea, hijo del presidente del Santander cuya actividad es “la generación y estructuración de operaciones, creación de mercado y asesoramiento en la gestión de fondos”, según recoge Cotizalia. El 35% de este fondo de capital riesgo es propiedad de Renta4. En febrero, Renta4 adquirió el Banco Alicantino de Comercio a Banesto (propiedad al 97% del Santander) por un importe de 15 millones de euros.

¿UNA POLICIA EXTRANJERA ANTIMOTINES ESTÁ OPERANDO EN GRECIA?

   David Malone*  (Traducciòn Susana Merino) en Boletín Informativo de ATTAC

¿Sabían ustedes que la UE tiene su propia policía antimotines en condiciones de operar en cualquier país europeo, sin que responda a ninguno de ellos? No, ni siquiera yo lo sabía.

Se llama Gendarmería Europea (Eurogendfor). Tiene su sede en Italia pero financiada y administrada por seis países signatarios Francia, Italia Holanda, España, Portugal y Rumanía. Por ahora según el Tratado.

Esta policía se ha formado con el objeto de enfrentar motines y desórdenes civiles y como lo anuncia el Tratado debe hallarse integrada por miembros policiales con estatuto militar.

En la foto que la muestra:  ¿Cuándo han visto ustedes que  fuerzas policiales, aún las anti-motines ataquen con bayonetas?

La fuerza, cuya sede es Italia, se compone de 3.ooo hombres, repartidos en dos brigadas de acción rápida. Dado que por el momento Grecia no es miembro de la Eurogendfor, ninguno de sus agentes/soldados (¿?) hablará griego. Y sin embargo pueden operar en Grecia. He consultado a mis amigos atenienses y me lo han confirmado. He contactado también – o intentado contactar – dos veces directamente a   Eurogendfor, con el objeto de verificar los hechos. Aún no funciona el correo electrónico de su web. Se puede intentar pero en las últimas cuatro horas cuando oprimo enviar, obtengo esta respuesta:

“El servidor no puede enviar su solicitud. Por favor vuelva a intentarlo más tarde”

Si uno llama telefónicamente a la sede central, responde un contestador automático. Hay una opción Oficina de Prensa pero remite al menú principal de “Bienvenida” como sucede con todas las demás opciones. Y así me ha sucedido durante todo el día.

En otras palabras existe un contacto fachada, pero la realidad operativa es otra: “Dejen de hinchar, plebeyos”

¿Qué pasará si se descubre que es verdad que el gobierno griego ha “invitado” a una policía casi militar antimotines integrada por personas de otras naciones para operar en Grecia contra sus propios ciudadanos? ¿No es suficiente la policía griega? ¿No están dispuestos los militares griegos a cortar cabezas? ¿Hace falta que sean extranjeros los que lo hagan por ellos?

¿Qué diferencia hay entre Eurogendfor y cualquier otra fuerza mercenaria?

El gobierno griego podría invitar a cualquier otro ejército privado. No importa como encuadrar a Eurogendfor, la verdad  es que el pueblo griego no ha votado a favor de este tratado y tampoco se le ha preguntado si está de acuerdo con que fuerzas extranjeras casi militares puedan operar en Grecia. Si esta historia resulta cierta, significa que el gobierno griego como todos los gobiernos que en el curso de la historia han perdido toda legitimidad con su propia gente, busca el apoyo militar de fuerzas extranjeras con las cuales reprimir a su propio pueblo. Visto así, aquí entra finalmente en juego la palabra tiranía. Y es una palabra que tiene consecuencias extremadamente graves.

Retrocedamos un paso. Los recortes en Grecia se hallan íntimamente vinculados con el salvataje de los bancos franceses y alemanes, ni siquiera con los propietarios griegos de la banca griega. El pueblo griego vine manifestándose hace meses contra el “salvataje”. El gobierno griego ha ignorado a su pueblo y ha escogido seguir las órdenes de las élites de la UE, del FMI, del BCE y de la mayor parte de los bancos a nivel global.

Ahora bien, se presume que una fuerza antimotines militarizada no griega podría llegar para imponer  austeridad. ¿Cuáles son las órdenes que en verdad están siguiendo? ¿A qué intereses estarían sirviendo? ¿los de los bancos? La clase financiera ¿tiene además su propio personal policial antimotines para enviarlo a donde la gente pretenda desafiarlos y en donde la policía local pueda no ser suficientemente “confiable” al servicio de los intereses supranacionales de los bancos?

Naturalmente, sé que este no es el papel que se le ha asignado a la Eurogendfor. Sin embargo ¿es esta la forma en que funciona en realidad?.

Continuaré buscando hablar con alguien de Eurogendfor, y se los contaré si alguna vez se dignan responder un mail o contestar el teléfono. No contengan la respiración. ¿Quién soy yo después de todo? Soy un ciudadano y ¿Cuánto cuenta en esos tiempos? ¿Ciudadano? En el nuevo orden o eres titular de un “bond” o no eres nadie.

*David Malone es autor de un blog, documentalista de la BBC y autor del libro “Debt Generation”

Fuente: www.golemxiv.co.uk

Enlace: http://www.golemxiv.co.uk/2011/10/foreign-riot-police-now-operating-in-greec

Todos tienen prisa por institucionalizar al 15-M


Ángeles Diez* en Rebelión

El domingo 2 de octubre la periodista de origen Iraní Nazanin Armanian, titulaba su columna del periódico Público El 15-M frente al 20-N”. En ella recriminaba al movimiento que “sigue debatiendo sobre el número de ángeles que caben en la punta de un alfiler”, en vez de “formar una alternativa electoral democrática y unitaria” ante las próximas elecciones que tendrán lugar en España el 20 de noviembre. Urgía a que el movimiento cree un “frente amplio” –se entiende electoral-, y ponía como ejemplo de lo que debería hacer: sumarse a la “hoja de ruta” de la organización “Democracia Real Ya”. El 17 de julio, Belén Barreiro, expresidenta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas), directora de la fundación Alternativas, vinculada al PSOE, y miembro del Comité de Estrategia del PSOE, en una larga entrevista también a Público decía que “Muchos de los que están en el 15-M acabarán en un partido” y añadía que el 15-M puede perdurar “transformándose y entrando en los partidos [….] Todo dependerá de la capacidad de las formaciones para absorberlo”. Intelectuales progresistas como Nazanin y gestores del PSOE coinciden pues en lo que esperan y desean para el 15-M.

También en algunos grupos de trabajo y comisiones del movimiento, a título individual, surge este planteamiento en distintas asambleas. Siempre obteniendo, hasta ahora, un generalizado rechazo por la mayor parte de los participantes.

El 26 de septiembre la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, relacionaba al 15-M con los golpes de Estado en la presentación del libro de José Bono –presidente del Congreso y miembro del PSOE- sobre la Revolución Francesa diciendo que abogan «por un principio de democracia directa» bajo el que, ha advertido, «se puede esconder un golpe de Estado«, como en la Francia de 1793. En ese acto, Bono afirmó refiriéndose a los indignados: «Si quieren negar el valor de las urnas, aunque fuese perdiendo, me quedo con las urnas siempre antes que con las masas parisinas«. Al acto asistía buena parte de la clase política, encabezada por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el líder del PP, Mariano Rajoy; y una parte importante del mundo empresarial como el Corte Inglés.

Parece claro que todo el espectro político de izquierda más o menos institucionalizada, desde el PSOE, a intelectuales progresistas, hasta la izquierda minoritaria, comparten expectativas. En los últimos dos meses, en los medios de comunicación masivos, también se aprecia una tendencia -casi campaña- a favor de “poner orden” en un movimiento que está resultando difícil de embridar. Ni amaina su capacidad movilizadora, ni se diluye en alguna de las identidades múltiples que lo nutren, ni abandona los principios que lo hicieron emerger el 15 de Mayo: no nos representan”; “lo llaman democracia y no lo es”; “vamos despacio porque vamos lejos”.

El hecho de que haya tanta unanimidad en plantear la institucionalización del 15-M, incluso que surja este tema en algunos de las personas que forman parte del movimiento (personas que a su vez militan en organizaciones: sindicales, asociaciones de vecinos, partidos políticos, etc.) plantea un par de cuestiones para reflexionar. La primera, el interés de las organizaciones de izquierda, la tradicional y la más moderna, la más institucionalizada y la menos, por nutrir sus filas y/o capitalizar la potencia del movimiento que, como dice la sra. Barreiro, parece que se trata de un movimiento que “se identifica con la ideología de izquierdas”. Para los asesores del candidato a presidente Rubalcaba, los guiños al 15-M -se transforme o no en una plataforma política-, pueden tener interés para contrarrestar el ascenso del PP; para tener una plataforma afín con la que interactuar, pactar, negociar…, o en último extremo porque incluso como “voto útil” pueden ser votantes del PSOE. Para otra parte de la izquierda institucional como IU se trata de un movimiento que de forma natural puede hacerla repuntar electoralmente pues el miedo a la derecha (ppista o psoista) conducirá a las personas del 15-M, que se abstuvieron o votaron en blanco en las pasadas elecciones, a apoyarlos ahora en las urnas. Para otros grupos de izquierda que parecen aspirar a la institucionalidad como Izquierda anticapitalista o Democracia real ya, también es el movimiento un campo en disputa ya que ellos sí “recogerán las verdaderas aspiraciones del movimiento”, serán su voz en las instituciones. Entre estos grupos de izquierda minoritaria el desprecio que muestran hacia los participantes del 15-M está muy generalizado y lo expresa de forma muy ilustrativa la periodista Nazanín cuando acusa al “voto en blanco de la indignación popular” de fantasioso, infantil, voluntarista y simplista.

La segunda cuestión que nos plantea el interés de todos por que el 15-M sea una organización política o se decida a apoyar a alguna organización política, tiene que ver con los recelos hacia la potencialidad implícita del movimiento para ser algo más, mucho más, que flor de primavera. Los planteamientos abstractos, genéricos pero de gran calado, se van concretando poco a poco en los barrios, en las luchas sectoriales que las gentes del 15-M van alimentando. Así ha sido el caso de la movilización contra los recortes en educación en la comunidad de Madrid; los sindicatos mayoritarios han ido perdiendo el paso. Las asambleas se han convertido poco a poco en asambleas “con espíritu del 15-M”, en las que los maestros, algunos sindicados, otros no, reivindican que en las mesas donde se deciden las movilizaciones estén delegados de los institutos de zona elegidos como tales por las asambleas, no de los afiliados, sino de todo el personal de los centros. En la última de estas asambleas se planteó que los sindicatos dejaran por escrito que no negociarán nada que no salga de estas asambleas.

La presidenta de la CAM, Esperanza Aguirre, en la misma intervención pública de la que hablábamos antes dijo: «Bajo la apariencia de inocentes movilizaciones se esconde la deslegitimación de nuestro sistema representativo”. Daba en el clavo.

Para las organizaciones institucionalizadas esto es un sinsentido. ¿Puede alguien en su sano juicio creerse que esto que tenemos no es una democracia? Una cosa son los lemas y otra muy distinta si nos los empezamos a tomar en serio, si comenzamos a creer que ciertamente este sistema, este y no otro, es el resultado de una transición fallida hacia una democracia que no ha llegado a ser, por más que se vista de lagarterana. No es seguro, pero en la trayectoria del movimiento 15-M, si analizamos la coyuntura en la que surge, el carácter y los contenidos de las más importantes movilizaciones, encontraremos precisamente eso, un cuestionamiento del sistema político. Un hacer explícito que las reglas de este juego están amañadas, que no nos sirven para hacer que la política esté al servicio del pueblo y no al servicio de los intereses económicos. Eso fue y eso es todavía lo que nos sacó a todos a las calles, no sólo en Madrid sino en el resto de España.

Durante todo este tiempo los intentos de convertir al 15-M en una sigla más del abanico de siglas que inundan las protestas sociales han sido sistemáticos y abundantes. Las resistencias de la mayoría de los participantes han sido también grandes. La consciencia de que ser una sigla más que aporta “gente” en las calles es el principio del fin que ronda nuestras cabezas. En una de las Asambleas Populares en la que participan las asambleas de barrios y pueblos de Madrid algunas personas plantearon precisamente crear un grupo 20-N para, de cara a las elecciones, concretar propuestas, interactuar con los partidos y los medios etc. Todo el mundo escuchó, ese es uno de los logros del movimiento, pero la propuesta no contó con la aceptación de la mayor parte de los asistentes. No se trataba de un bloqueo, se trataba de una intuición generalizada: una transformación real no puede transitar por los caminos ya trazados. Esos caminos sabemos a dónde conducen, en concreto a lo que tenemos ahora.

Los intentos de normalización e institucionalización del movimiento, aun teniendo por las izquierdas institucionalizadas y las derechas diferentes pretensiones -en el caso de las primeras instrumentalizar y capitalizar, en el de las segundas, delimitar y reprimir- tendrían, creo, un mismo resultado: la disolución del 15-M.

* Ángeles Diez es Dra. en CC. Políticas y Sociología y profesora de la UCM

Ya nos lo han dicho

Todos sabíamos que estos delincuentes ya se habían ido, pero hoy han vuelto para confirmárnoslo solemnemente y para despedirse «como dios manda» que diría Mariano, así saludándonos con la mano, como vemos en la foto.

Y además de todo su bárbaro historial y de un sinfín de fechorías, es indignante que en cuarenta y tantos años… no hayan aprendido a ponerse la txapela.  ¡¡Qué horror de foto!!

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Ahora en serio, que el asunto lo es. Así se han despedido estos tipos que han causado tánto dolor en tánta gente y durante tántos años:

Declaración de ETA
Euskadi Ta Askatasuna, organización socialista revolucionaria vasca de liberación nacional, desea mediante esta Declaración dar a conocer su decisión:
ETA considera que la Conferencia Internacional celebrada recientemente en Euskal Herria es una iniciativa de gran trascendencia política. La resolución acordada reúne los ingredientes para una solución integral del conflicto y cuenta con el apoyo de amplios sectores de la sociedad vasca y de la comunidad internacional.
En Euskal Herria se está abriendo un nuevo tiempo político. Estamos ante una oportunidad histórica para dar una solución justa y democrática al secular conflicto político. Frente a la violencia y la represión, el diálogo y el acuerdo deben caracterizar el nuevo ciclo. El reconocimiento de Euskal Herria y el respeto a la voluntad popular deben prevalecer sobre la imposición. Ese es el deseo de la mayoría de la ciudadanía vasca.
La lucha de largos años ha creado esta oportunidad. No ha sido un camino fácil. La crudeza de la lucha se ha llevado a muchas compañeras y compañeros para siempre. Otros están sufriendo la cárcel o el exilio. Para ellos y ellas nuestro reconocimiento y más sentido homenaje.
En adelante, el camino tampoco será fácil. Ante la imposición que aún perdura, cada paso, cada logro, será fruto del esfuerzo y de la lucha de la ciudadanía vasca. A lo largo de estos años Euskal Herria ha acumulado la experiencia y fuerza necesaria para afrontar este camino y tiene también la determinación para hacerlo.
Es tiempo de mirar al futuro con esperanza. Es tiempo también de actuar con responsabilidad y valentía.
Por todo ello, ETA ha decidido el cese definitivo de su actividad armada. ETA hace un llamamiento a los gobiernos de España y Francia para abrir un proceso de diálogo directo que tenga por objetivo la resolución de las consecuencias del conflicto y, así, la superación de la confrontación armada. ETA con esta declaración histórica muestra su compromiso claro, firme y definitivo.
ETA, por último, hace un llamamiento a la sociedad vasca para que se implique en este proceso de soluciones hasta construir un escenario de paz y libertad.

GORA EUSKAL HERRIA ASKATUTA! GORA EUSKAL HERRIA SOZIALISTA!
JO TA KE INDEPENDENTZIA ETA SOZIALISMOA LORTU ARTE!
En Euskal Herria, a 20 de octubre de 2011
Euskadi Ta Askatasuna
E.T.A.

SAQUEO AL PETROLEO LIBIO

Ayer, de forma sorpresiva viajó a Trípoli la Secretaria de Estado de Estados Unidos -cargo equivalente a nuestro Ministerio de Exteriores-, Hillary Clinton.

En esta ocasión se trata de la primera visita oficial de un alto cargo estadounidense a Libia. Hace pocas pocas semanas lo hacían el primer ministro británico, David Cameron, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy que de forma precipitada volaban a Trípoli horas antes de que aterrizara el jefe del Gobierno turco, Recep Tayyip Erdogan.

La pueril excusa oficial en esta ocasión dice que ha ido a «animar a las nuevas autoridades a que se celebren elecciones en los plazos previstos».

¿La realidad? Muy distinta, revisar los contratos de extracción de petróleo firmados bajo el régimen de Muamar al Gadafi y reclamar una buena parte de ellos después de que hace meses Abdel Jalil jefe de los rebeldes (quien aparece en la foto con Clinton) advirtiera sin ningún disimulo que empresas chinas y rusas podrían salir perdiendo por no apoyar la rebelión contra Gaddafi.

Como consecuencia de todo esto, Repsol que explotaba yacimientos en ese país, debe esperar al reparto de los «mayores» para ver si le quedan migajas, por lo que aún no ha reanudado sus extracciones en Libia.

Lo cierto es que los libios parece que no van a poder resistirse a esta otra tiranía -ahora internacional- y se preparan para ceder la soberanía productiva de sus todos sus recursos petrolíferos y gasísticos.

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20-10-2011

En Sirte capturan y asesinan a Gadafi

¿Y si es Alemania quién le debe dinero a Grecia?

En la discusión sobre la posible quiebra de Grecia y las mayores exigencias impuestas al país heleno a cambio de más ayuda, vuelve a emerger un debate a menudo olvidado. Es el referente a los extensos daños provocados por el régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial y a la posibilidad de que Alemania aún deba grandes cantidades de dinero a países como Grecia en concepto de reparaciones o indemnizaciones de guerra.

El diario alemán Die Welt recuerda en un extenso artículo que en abril de 1941, los soldados alemanes emprendieron una ocupación brutal en Grecia. Como era habitual en los países europeos invadidos por los alemanes, el alto coste de la ocupación fue a cargo del país conquistado: Grecia fue saqueada.

Las consecuencias fueron una inflación galopante y un nivel de vida radicalmente más bajo para los griegos. Además, el Tercer Reich obligó al Banco Nacional griego a prestar a la Alemania de Hitler otros 476 millones de reichmarks adicionales (la moneda que entonces usaban los germanos) sin intereses.

Tras el conflicto bélico, los aliados trataron en la Conferencia de París de 1945 las reparaciones de guerra a imponer a Alemania después de su derrota en la II Guerra Mundial. En la práctica, Grecia recibió principalmente bienes materiales, como máquinas fabricadas en Alemania, por un valor aproximado de 25 millones de dólares, lo que al cambio de hoy, supondría una cantidad total que rondaría los 2.700 millones de euros.

El rechazo de Estados Unidos

Pero poco más. Buena parte de las estipulaciones acordadas en la Conferencia de París quedaron en nada, después de que Estados Unidos se opusiera a fuertes sanciones económicas. ¿El motivo? Se trataba de no repetir los errores del pasado.

Después de la Primera Guerra Mundial, el Tratado de Versalles exigió a Alemania a pagar reparaciones o indemnizaciones a los vencedores. Fueron miles de millones de marcos-oro, una cantidad enorme que el país intentó asumir hasta que suspendió los pagos durante la Segunda Guerra Mundial por orden del régimen nacionalsocialista de Adolf Hitler.

De 1924 a 1929 la República de Weimar tomó prestado de Estados Unidos el dinero que necesitaba para el pago de las reparaciones de guerra. Pero «esta pirámide de crédito se derrumbó durante la crisis económica de los años 30. El dinero desapareció, el daño a los Estados Unidos fue enorme y las consecuencias para la economía mundial devastadoras», explica el historiador económico Albert Ritschl Ritschl.

Quita para  Alemania

Tras la Segunda Guerra Mundial la situación fue prácticamente similar. Y, para evitar los errores del pasado, Estados Unidos, aceptó entonces la posibilidad de una quita en Alemania.

El Tratado de Londres de 1953 redujo a la mitad la deuda alemana y estableció que el abono de los intereses de empréstitos extranjeros quedara en suspenso hasta la reunificación de Alemania, que se produjo el 3 de octubre de 1990. «Fue un gesto que le salvó la vida», apunta Ritschl.

Aunque finalmente los pagos acordados se llevaron a término, dada la variedad de pactos que se alcanzaron, es imposible decir con certeza la cantidad.

Indemnizaciones a las víctimas

Adicionalmente, la República Federal de Alemania ha pagado indemnizaciones a las víctimas de los crímenes nazis. El 18 de marzo de 1960, se firmó un acuerdo entre Grecia y Alemania Occidental por el que Alemania pagaría 115 millones de marcos alemanes a las víctimas griegas de la ocupación nazi.

Sin embargo, las reclamaciones de los descendientes de las víctimas griegas han seguido realizándose. El caso más conocido es el de los niños de los habitantes de un pueblo llamado Distomo que fueron asesinados el 10 de junio de 1944. En 1997, recibieron un veredicto que tenían derecho a 37,5 millones de euros por daños y perjuicios de Alemania. Tras un sinfín de disputas legales, el caso se encuentra ahora ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Pero hay otra cuestión jurídica, relacionada con el pago citado anteriormente de 476 millones de reichmarks que Grecia tuvo que prestar contra su voluntad a Alemania. Si esto llegara a ser considerado una forma de daño de guerra, Grecia tendría derecho a recuperar el dinero.

Sin intereses, la cantidad total equivaldría a día de hoy a 14.000 millones de dólares. Con un interés del 3% durante 66 años la cifra ascendería a 95.000 millones de dólares, , según calcula Die Welt. Ahora bien, la cuestión es la siguiente: incluso si se reconociera parcialmente esa deuda, la situación sentaría un precedente para que otros países exigieran a Alemania nuevos pagos en concepto de indemnizaciones de guerra, y cuyas cantidades son, a día de hoy, prácticamente incalculables.

7 MOTIVOS PARA EL 15-O

Ignacio Escolar en Público

1. Porque no me resigno a que de esta crisis sólo podamos salir agachando la cabeza, apretando los dientes y renunciando a lo que tantos años costó construir.

2. Porque no fueron ni los trabajadores ni los parados ni los profesores ni sus alumnos ni los médicos ni sus pacientes ni los pensionistas ni nuestros hijos quienes hundieron la economía. Pero sí son ellos, somos nosotros, los únicos que lo vamos a pagar.

3. Porque quiero un modelo fiscal donde cada cual aporte según su capacidad y cada cual reciba según su necesidad. Porque exijo ese “sistema tributario justo, inspirado en los principios de igualdad y progresividad” que me prometió el artículo 31 de la Constitución.

4. Porque la Constitución también me dijo que “la soberanía nacional reside en el pueblo español”, no en el Banco Central Europeo o en Wall Street.

5. Porque si hay dinero público suficiente para volver a rescatar a los bancos, a las cajas o a sus millonarios directivos, también debería haberlo para ayudar a esas familias hipotecadas que lo pierden todo porque no pueden pagar.

6. Porque las desigualdades económicas aumentan y me niego a que sea la eficacia, sin la equidad, el único patrón para medir el éxito de una sociedad.

7. Porque tal vez no sirva de nada. Porque tal vez nada vaya cambiar. Porque puede que sólo nos quede la protesta y la palabra. Pero lo que seguro que será completamente inútil es quedarse en casa y esperar sentado a que todo se solucione sin más.

Por estos siete motivos, y otros cuantos muchos más, este sábado 15 de octubre estaré en la calle para pedir al mundo un cambio global. Un cambio a mejor.