Y… tras la gran mentira de Draghi, ¿qué?

Draghi dijo: “El BCE hará lo necesario para sostener el euro”

¿Qué rescates puede pedir España?

España e Italia quieren evitar el rescate total mediante fórmulas intermedias

La UE contempla las compras de bonos y las líneas de crédito preventivas

 


Miguel Jiménez en El País

Ninguno se llama rescate. Pero todos lo son. España ya fue pionera en una de las fórmulas de ayuda que no implican el rescate total de la economía: la asistencia para recapitalizar el sector financiero. El resultado ha sido por ahora muy negativo. Desde que España solicitó el Mario Draghirescate, la prima de riesgo (o diferencial de rentabilidad exigido a los bonos españoles a 10 años frente a los alemanes, considerados seguros) no ha hecho más que subir. Ante las dificultades para financiarse a precio razonable, los mercados apuestan por un rescate del Estado, que numerosos economistas consideran inevitable. Sin embargo, la Unión Europea contempla fórmulas de rescate intermedias que no son un rescate total, como el de Grecia, Irlanda y Portugal. Una de esas fórmulas es la que podría solicitar España. De hecho, el acuerdo marco de España con la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF) ya describe esas modalidades de ayuda y contempla incluso la posibilidad de que España pida que se use con esas fórmulas la parte de los 100.000 millones del rescate bancario que no se utilice.

Las pautas de las diferentes modalidades están muy definidas para el actual mecanismo de rescate, la Facilidad Europea de Estabilidad Financiera (FEEF). El tratado por el que se crea el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate definitivo, también contempla esas mismas modalidades, aunque no está en vigor ni se han establecido pautas concretas. Las fórmulas no son excluyentes entre sí. De hecho, una línea de crédito precautoria combinada con la posibilidad de compras en el mercado primario y secundario es lo que más se adaptaría a las necesidades de España e Italia.

COMPRAS EN EL MERCADO SECUNDARIO

¿En qué consiste?

Es la compra de bonos y títulos de deuda en el mercado secundario por parte del fondo de rescate europeo. Es el equivalente a las compras del Banco Central Europeo, que este interrumpió hace 20 semanas. El problema es que mientras la capacidad de compra del BCE es infinita (se trata del banco emisor y tiene todo el dinero que quiera a su disposición), el margen de maniobra de los fondos de rescate europeos es limitada, a menos que se le permitiera apelar al BCE (con una ficha bancaria, por ejemplo), cosa que por ahora no es posible, pero que empieza a contemplarse.

¿Cuál es el objetivo de la intervención en el mercado secundario de bonos?

Sirve para bajar la prima de riesgo, para reducir lo tipos de interés que se exigen en el mercado secundario, donde ya cotizan, con el objetivo de que eso abarate también las emisiones en el mercado primario (las subastas de nuevos bonos, donde el dinero va al Estado emisor). Las compras en el secundario garantizan liquidez a precios aceptables, lo que incentiva a los inversores a comprar deuda tanto en el mercado como en las subastas.

¿Qué países podrían beneficiarse?

Tanto los países que tienen ya un rescate completo como los que no lo tienen.

¿Qué condiciones implica?

Para los países que ya tienen un programa de rescate completo, se aplican las condiciones de ese programa. Para los que no tienen un programa de ese tipo, hay unas condiciones previas para poder pedir la ayuda y unas condiciones a cumplir posteriormente.

Entre las condiciones previas está la obediencia plena a las recomendaciones para corregir el déficit, el compromiso de tomar medidas dentro del procedimiento de desequilibrios excesivos, un historial de acceso razonable a los mercados de capitales, la ausencia de problemas de solvencia bancaria que puedan amenazar la estabilidad financiera europea y una deuda pública y una posición exterior sostenibles. En todo caso, la última cumbre manifestó que habría máxima flexibilidad para activar este mecanismo.

En cuanto a las condiciones a cumplir posteriormente, estarán definidas en un Memorando de Entendimiento en que se establecerán las medidas económicas a adoptar. España e Italia quieren minimizar las condiciones en caso de que finalmente opten por esta vía.

¿Cuál es el procedimiento para activar las compras?

El procedimiento se inicia por una solicitud de un Estado miembro al presidente del Eurogrupo. Sin embargo, en circunstancias excepcionales, el BCE podría emitir una alerta temprana. En todos los casos, el BCE hará un informe para identificar los riesgos para la zona euro y evaluar la necesidad de la intervención. La Comisión Europea, con la colaboración del BCE, prepararán en un plazo mínimo, de uno o dos días, el Memorando de Entendimiento en el que se especificarán el periodo donde se aplicará el mecanismo, y los ajustes presupuestarios y las reformas necesarias para recibir la ayuda. El fondo de rescate y el grupo de trabajo del Eurogrupo deben aprobar el acuerdo, que necesitará respaldo parlamentario en algunos países.

¿Qué hace el fondo de rescate con los bonos que compre?

Los valores adquiridos por el fondo de rescate en los mercados secundarios pueden ser revendidos a inversores privados, cuando las condiciones del mercado hayan mejorado, mantenerse hasta el vencimiento, revenderse al país beneficiario o utilizarse para operaciones con bancos comerciales para la gestión de liquidez del propio fondo de rescate (FEEF).

¿Cómo actúa el fondo de rescate en los mercados secundarios?

El fondo de rescate no opera directamente, sino que es el Banco Central Europeo (BCE) el que actuará como agente financiero del fondo de rescate.

COMPRAS EN EL MERCADO PRIMARIO

¿En qué consiste?

Se trata de compras de bonos en el momento de la emisión por parte de un Estado. En lugar de comprar bonos ya emitidos que se negocian en el mercado, lo que se compran son bonos de nueva emisión y los recursos pasan directamente al Estado. Sin embargo, no está pensado para usarse en solitario sino como complemento de otro tipo de rescate.

¿Qué países podrían beneficiarse de esa intervención?

Las operaciones de compra de bonos en el mercado primario se podrían hacer como complemento a los préstamos regulares en virtud de un programa de ajuste macroeconómico vinculado a un rescate total o en el marco de un programa de rescate preventivo. Este instrumento está pensado sobre todo para utilizarse hacia el final de un programa de rescate para facilitar el retorno de un país al mercado.

¿Cuál es el objetivo de la intervención en el mercado primario?

El objetivo principal es permitir a un Estado miembro a mantener o restaurar su relación con la comunidad inversora y reducir el riesgo de una subasta fallida. Al reducir la cantidad a pedir al mercado, es posible obtener mejores precios. Además, al mantener más deuda en circulación, se reduce el riesgo de ventas forzadas por parte de aquellos inversores que tienen fijado un límite vinculante, un porcentaje máximo de la deuda de un país. También serviría para aumentar la eficiencia de los préstamos del fondo de rescate. Por un lado, porque iría acompañado de inversores privados. Por otro, porque los títulos que adquiere se pueden vender en el mercado secundario si las circunstancias mejoran.

¿Qué condicionalidad implica?

Como se trata de un complemento de otro rescate ya en marcha, las condiciones serían las del programa de ajuste macroeconómico del rescate total o las impuestas en el programa de rescate preventivo. En el caso de un programa preventivo, se analizará si se deben incluir nuevas reformas en el memorando de Entendimiento.

¿Hay un límite en el monto de la compra?

Las compras en el mercado primario del fondo de rescate se limitarían a no más del 50% de la cantidad final emitida. Sin embargo, esta restricción no se aplicará si las compras se hacen a través de un fondo de coinversión, un vehículo especial que ya da participación a inversores ajenos al fondo de rescate. Esa fórmula del fondo de coinversión, en el que el fondo de rescate asume un primer tramo de pérdidas, podría de hecho interpretarse en sí misma como otra modalidad de rescate para la compra de bonos en el mercado primario y secundario.

¿A qué precio compra el fondo de rescate los bonos?

En el mercado primario, las inversiones del fondo de rescate se realizan a tipos de mercado. Por tanto, para que tenga sentido activarlo, tiene que haber cierta demanda de otros inversores. Pero si hay demanda de inversores privados, no es tan necesario acudir al fondo de rescate. Por tanto, solo parece tener un cierto sentido en la vuelta al mercado de un país ya rescatado. Pero ni siquiera Irlanda, que ha vuelto a los mercados con emisiones a corto y largo plazo ha optado por esta vía.

¿Qué modalidades hay?

El fondo de rescate puede, en primer lugar, comprar la deuda en una subasta, en cuyo caso el interés al que suscribiría los bonos sería el tipo medio ponderado al que se hayan colocado los títulos entre inversores privados. En segundo lugar, puede participar en una operación de crédito sindicado, en que también tomaría los títulos a un precio similar al del resto de los participantes en el crédito (descontando comisiones como las de aseguramiento). En ambos casos opera, con carácter general, el límite del 50%.

¿Qué hace el fondo de rescate con los bonos comprados?

Los valores adquiridos por el fondo de rescate en el mercado primario pueden ser revendidos a inversores privados, cuando las condiciones del mercado hayan mejorado, mantenerse hasta el vencimiento, revenderse al país beneficiario o utilizarse para operaciones con bancos comerciales para la gestión de liquidez del FEEF.

 RESCATE PRECAUTORIO MEDIANTE LÍNEAS DE CRÉDITO

¿Cuál es el objetivo de los programas preventivos del fondo de rescate?

El programa precautorio del fondo de rescate es una línea de crédito a un país que no tiene un rescate total para superar shocks externos de carácter temporal y tratar de evitar una crisis más grave. El objetivo es apoyar políticas sanas y asegurar la asistencia financiera del fondo de rescate antes de que dificultades más graves en los mercados de capitales, tratando de evitar el estigma de ser un país con un rescate total. Es el tipo de rescate parcial que más se adapta a las necesidades españolas. Se presenta como un herramienta de prevención de crisis (se concede la línea de crédito, pero no se activa inicialmente) y se trata de lanzar la idea de que es un apoyo temporal, de uno a dos años de plazo. El tratado del nuevo fondo de rescate (MEDE) también lo contempla. Es la fórmula que se adapta más a la situación de España e Italia, y puede combinarse con las compras en el mercado primario y secundario.

¿Qué tipo de líneas de crédito estarán disponible?

En consonancia con las líneas de crédito del FMI, hay tres tipos de línea de crédito disponibles:

Línea de crédito precautoria condicionada (PCCL, por sus siglas en inglés). Su acceso está limitado a los Estados miembros de la zona euro cuya situación económica y financiera es fundamentalmente sólida, que cumplen plenamente las recomendaciones de la UE en los procedimientos de déficit excesivo y las medidas para corregir los desequilibrios, con una deuda pública sostenible, un historial de acceso a los mercados internacionales de capitales en condiciones razonables, una posición externa sostenible y la ausencia de problemas de solvencia bancaria que supongan una amenaza a la estabilidad financiera de la zona euro. Estos dos últimos puntos pueden impedir a España acceder a esta fórmula, aunque los líderes europeos se comprometiron a ser flexibles.

Línea de crédito con condicionalidad reforzada (ECCL). Su acceso está abierto a todos los Estados miembros de la zona del euro cuya situación económica y financiera siga siendo sólida, pero no cumplan con alguno de los requisitos de la anterior (PCCL). Por tanto, el país beneficiario deberá adoptar, previa consulta con la Comisión Europea y el BCE, las medidas correctivas destinadas a subsanar las deficiencias.

Línea de crédito con condicionalidad reforzada y protección parcial del riesgo soberano (ECCL+). Una línea de crédito con condicionalidad reforzada se puede facilitar en la forma de protección parcial del riesgo soberano en emisiones en el mercado primario. El Certificado de Protección Parcial (PPC) le da al titular una cantidad fija de protección de crédito equivalente a un porcentaje del monto principal de la deuda soberana emitida. Por ejemplo, ese certificado podría cubrir frente a una quita del 20% o del 30%. El bono y el certificado se emiten conjuntamente, pero luego se pueden negociar por separado en los mercados. Sin embargo, para reclamar la protección, el inversor con un certificado debe demostrar que también posee el bono. La protección parcial está prevista sobre todo para usarse dentro de un programa precautorio, pero también puede considerarse en sí misma una modalidad de rescate.

¿Cuál sería el tamaño y la duración de las líneas de crédito preventivas?

El tamaño típico previsto de una línea de crédito del fondo de rescate sería del 2% a 10% del PIB (de 20.000 a 100.000 millones, aproximadamente, en el caso español). Su duración sería de un año, renovable por 6 meses en dos ocasiones.

¿Qué vigilancia implica solicitar una línea de crédito?

Los países que pidan este tipo de rescate parcial mediante una línea de crédito estarán durante todo ese periodo sometido a una vigilancia especial de la Comisión Europea. A requerimiento de la Comisión, un país deberá comunicar cualquier información necesaria para vigilar los gastos e ingresos públicos, realizar una auditoría de las cuentas públicas que cubra las fuentes de ingresos y gastos, llevar a cabo una auditoría sobre la calidad de las estadísticas sobre las cuentas públicas bajo la supervisión de Eurostat, comunicar a la Comisión y al BCE información semanal sobre el sistema financiero, llevar a cabo, bajo la supervisión de la Autoridad Bancaria Europea, pruebas de resistencia a la banca y facilitar al fondo de rescate toda la información necesaria. España ya cumple buena parte de esas obligaciones por el rescate para recapitalizar la banca.

¿Cómo se pone en marcha la línea de crédito?

El país miembro del euro debe pedir la ayuda a los miembros del Eurogrupo. El Eurogrupo, la Comisión y el BCE analizarán si el país reúne los requisitos para recibir la ayuda y si son necesarias medidas correctoras por parte de ese país. A partir de ese análisis, los miembros del Eurogrupo, por unanimidad, decidirán sobre la propuesta del fondo de rescate de facilitar esa línea de crédito, su tipo, cantidad y duración. Habrá un Memorando de Entendimiento y un acuerdo del fondo de rescate, como ha ocurrido con el rescate bancario. La Comisión, en colaboración con el BCE, llevará a cabo una vigilancia reforzada sobre el país en cuestión e informará trimestralmente al Eurogrupo. Si el país se desvía de sus compromisos, los miembros del Eurogrupo podrán cerrar la línea de crédito y forzar al país a pedir el rescate total. La iniciativa de la activación efectiva de la línea de crédito corresponde al país en cuestión, que debe avisar al fondo de rescate al menos con una semana de antelación de que se dispone a usar el dinero. El importe máximo de cada tramo debe estar fijado previamente, en el momento de concederse la línea de crédito. Y para poder usar los fondos, deberá cumplir las condiciones del Memorando.

RESCATE TOTAL

¿En qué consiste?

Es el rescate realizado en los casos de Grecia, Irlanda y Portugal, el rescate con un programa de ajuste macroeconómico o rescate con intervención. España e Italia tratan de evitarlo para que no se les impongan duras condiciones y el estigma en los mercados sea aún mayor que con un rescate parcial. Alemania y otros países también preferirían evitarlo por el enorme desembolso de fondos que supone. De hecho, los fondos de rescate europeos no tienen capacidad suficiente para el rescate de España e Italia a menos que se les permita recurrir a la financiación del Banco Central Europeo.

¿Cómo se pone en marcha?

El rescate total se pone en marcha tras una solicitud de ayuda por parte de un país que no pude financiarse en los mercados a precios aceptables. El país debe negociar un programa de ajuste para el país con la Comisión Europea y el FMI. Ese programa debe ser aprobado por los ministros de Economía de la zona euro y se debe firmar un Memorando de Entendimiento.

¿Cuánto tarda en ponerse en marcha?

Tras la petición de ayuda, se necesitan de tres a cuatro semanas para elaborar un programa de apoyo incluyendo el envío de expertos de la troika (la Comisión, el FMI y el BCE) al país en crisis.

¿Está el rescate total vinculado a condiciones?

Sí, está ligada a condiciones estrictas de política económica que figuran en un Memorando de Entendimiento (MoU) entre el país y la Comisión Europea. Son condiciones muy duras para reducir el déficit público (han incluido el recorte de las pensiones, la subida del IVA y el despido de funcionarios en algunos países) y reformas estructurales (que han supuesto abaratar el despido, reducir el salario mínimo, liberalizaciones o planes de privatizaciones, entra muchas otras). Si un país no cumple con las condiciones, se pueden interrumpir los desembolsos, al menos hasta que se revisen las condiciones y se renegocien.

«SIN UN CAMBIO RADICAL EN LAS POLÍTICAS TARDAREMOS AÑOS EN SALIR DE LA CRISIS»

Aboga por condonar a España, Grecia, Irlanda y Portugal la deuda generada por el rescate de los bancos.

 Entrevista de Pilar Aranguren a Eric Toussaint 
  • Eric Toussaint, doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Lieja y la de París VIII, defendió en Donostia la idoneidad de acometer una bancarrota ordenada de los bancos que se encuentren en peor situación, garantizando siempre los depósitos por parte del Estado, que tomaría el control y mantendría la actividad de los mismos. Toussaint intervino en un curso organizado por la Fundación Manu Robles Aranguiz, de ELA, y la Uned.

Reclama la anulación de la deuda de los países más golpeados, como España, Grecia, Irlanda y Portugal. ¿Es un primer paso para la salida de la crisis?

Es una solución obligada. Los países como España, Portugal, Irlanda y Grecia no pueden mejorar su situación económica y garantizar a su ciudadanía los derechos básicos con el peso de una deuda que es en gran parte ilegítima. Diría que en el caso de España hay que descartar definitivamnte la posibilidad de hacer un rescate de actores privados, como la banca, a costa del Tesoro público. Es una solución obligada pero por supuesto no es la panacea. Tiene que estar en el marco de medidas complementarias.

¿Como las encaminadas a reactivar la economía?

Es necesaria una política para incentivar la actividad económica, lo que implica tener más medios financieros en el presupuesto del Estado para aumentar el gasto público, generando empleo, demanda pública para estimular la economía y también gasto público para atender a las víctimas de la crisis que necesitan ayuda. Para hacer esto hay que anular la parte ilegítima de la deuda, pero también es fundamental aumentar los ingresos fiscales, lo que implica otra política tributaria. En los países más industrializados, como España, ha habido una política tributaria que ha hecho regalos al 1% más rico.

¿Cuando habla de parte ilegítima de la deuda a qué se refiere?

Es una deuda que se ha generado por el rescate de bancos que son responsables de su situación. Como por ejemplo, en el caso de Bankia ha recibido 4.000 millones y necesitará otros 19.000.

El juez ha imputado a la cúpula de Bankia por delito societario por la fusión y la salida a Bolsa. ¿Cree que es necesario depurar responsabilidades penales si las hubiera?

Es bueno que la Justicia adopte iniciativas contra los responsables de la crisis, tanto de la banca, como de los reguladores u organismos que deberían haber controlado si se detecta una falta de control.

Aboga por la nacionalización de los bancos. ¿No sería una medida muy radical?

Es una medida radical. Pero mi reflexión es que realmente el sector de la banca tiene que ser un servicio público, ya que recoge el ahorro de la ciudadanía, que deposita su confianza en una institución. Tiene que ser un servicio público bajo el control ciudadano. Debería haber una carta magna que regule las condiciones de dicho servicio y su control, que implica auditorías externas permanentes y rendir cuentas.

Al inicio de la crisis quedó patente que fallaron los controles de los bancos. Se habló de endurecerlos, pero otra vez se están relajando.

¿Volvemos a las andadas?

No hubo el control debido. También hay que tener en cuenta que hubo una desregulación financiera sistemática con el apoyo de grandes instituciones, como el FMI, que recomendada desregulación financiera. También el gobierno de Clinto y de Bush o la Comisión Europea. En EE UU y en Inglaterra se ha producido un proceso de más regulación, pero en los países de la zona euro no, y eso nos lleva a Bankia o a Dexia en Bélgica. La lista es larga.
Los grandes bancos privados europeos se están manteniendo a flote con crédito barato del BCE. Tendríamos que tener otra situación y no utilizar el dinero del BCE para esto, sino exigir el saneamiento de las cuentas de los bancos, que tienen muchos activos tóxicos, que son bombas que pueden explotar en cualquier momento.

¿Habría que dejarlos caer como hizo EE UU con Lehman Brothers?

No como ocurrió con Lehman Brothers. Lo que hay que hacer es llegar a una bancarrota, garantizando todos los depósitos por el Estado, que toma el control con una institución puente, manteniendo las actividades. La bancarrota quiere decir que los accionistas y los administradores del banco son fallidos y tienen que rendir cuentas ante la justicia por la gestión.

¿Cre que las medidas adoptadas en la cumbre de Bruselas van en la buena dirección?

Está bien que se otorgue crédito directo a la banca, porque no aumenta la deuda pública. Pero si no se ponen condiciones a la banca para que cambie su comportamiento y se extreman los controles, no servirá de nada.

Dice que tardaremos entre diez y veinte años en salir de la crisis. ¿No es muy pesimista?

Esta crisis es solo comparable a la del 29. Si se sigue con políticas de reducir el gasto público y la demanda privada no se hará más que empeorar y prolongar la crisis. Pero se puede reducir el periodo si se produce un viraje político radical. Pero no soy demasiado optimista porque los gobiernos europeos han decidido seguir en la misma dirección y a costa de recortar derechos sociales. La propia banca reconoce que tardará cuatro o cinco años en recuperar la actividad crediticia.

Cómo se comportan y cómo son los súper ricos

  Vicenç Navarro, en Público

Uno de los argumentos más utilizados para no aumentar los impuestos de las personas con mayores rentas es que tales impuestos desincentivan el ahorro y la inversión productiva de tal ahorro, una inversión productiva que crea empleo. Este argumento se reproduce constantemente, una y otra vez, en la mayoría de medios de información y persuasión del país, subrayando que no hay que penalizar a los productores de riqueza y puestos de trabajo.

El problema con este argumento es que, por mucho que se repita, no tiene evidencia que lo avale. Un estudio reciente de una empresa de análisis de mercados (Market Watch) analizó recientemente qué hacen los súper ricos con su dinero (“Where the Rich are Keeping their Money”). Y aunque no es fácil encontrar esta información, algo sí que se pudo ver. Pues bien, la enorme cantidad de dinero que tienen los súper ricos no se invierte en lo que se llama economía productiva, es decir, donde se producen puestos de trabajo. El 90% estaba en compra y venta de propiedad inmobiliaria, en bonos del Estado, en cuentas personales y en otras actividades de uso personal o actividad especulativa. Sólo un 1% se invertía en el establecimiento de nuevas empresas que produjeran empleo. Otros estudios han llegado a conclusiones semejantes. En la encuesta Mendelsohn Affluent Survey alcanza un porcentaje sólo ligeramente superior, un 2%. En realidad, en un sorprendente momento de franqueza del medio más cercano al mundo financiero, el Wall Street Journal, indicó que el gran impacto positivo para las rentas superiores que supuso el gran recorte de impuestos para los súper ricos que aprovó la administración Bush “condujo al peor periodo de creación de empleo en la reciente historia del país” (citado en “Three Big Lies of the Super-Rich”, de Paul Buchheit).

De estos datos debería deducirse que una mejor manera de crear empleo hubiera sido gravar a los súper ricos y con este dinero el Estado debería crear puestos de trabajo, propuesta que, a pesar de ser razonable y justa, nunca se verá en los medios de mayor información y persuasión del país que transmiten la imagen de que hay que mimar a los súper ricos para que no se vayan a otros lugares.

¿Hay que estimular la aparición de grandes empresarios? 

Otro argumento que también se reproduce constantemente en la cultura neoliberal, ampliamente dominante en los medios de información y persuasión de mayor difusión, es la necesidad de estimular la creatividad individual empresarial, enfatizando la gran importancia que tal esfuerzo individual ha tenido en el progreso de un país. Constantemente se cita a grandes emprendedores, como Bill Gates, para señalar la importancia de tal creatividad empresarial individual. Paul Buchheit señala, sin embargo, que la historia real difiere considerablemente de la imagen idealizada de tal emprendedor. Bill Gates adaptó con gran oportunismo el conocimiento generado por muchos ingenieros que le precedieron, copiando a otros expertos, sin que estos otros nombres aparecieran en su biografía. Lo que se considera un acto individual fue una producción de conocimiento colectivo, que en otro tipo de sociedad se hubiera reconocido y presentado como un esfuerzo de equipo y no cómo personal. La historia del mundo empresarial está llena casos como éste. Lo que se presenta como una iniciativa individual empresarial está basado en un esfuerzo colectivo, utilizado, manipulado (y a veces explotado) sólo por un individuo cuyo conocimiento deriva y/o está expropiado de otros. Buchheit también se refiere al caso del supuesto inventor del teléfono, Alexander Graham Bell, quien recibe todos los honores, cuando muchas otras personas habían contribuido y sabían como establecer el teléfono, pero no tenían el dinero para poder patentarlo antes que Bell.

La falsedad del concepto de capitalismo popular 

Otro argumento que se ha estado promoviendo en defensa del sistema económico actual es que hoy estamos viviendo en la época del capitalismo popular, como consecuencia de que la mayoría de la ciudadanía tiene acciones en la Bolsa. En este argumento se asume que todo el mundo sigue con gran interés los vaivenes de la Bolsa, porque les afecta personalmente. Cuando la Bolsa se dispara se nos dice que todos nos beneficiamos.

De nuevo, la evidencia cuestiona tal argumento. La propiedad de las acciones está enormemente concentrada. Así, por ejemplo, en EEUU, sólo el 10% de propietarios de acciones tiene más del 80% de todas ellas. La gran mayoría de accionistas tiene un número muy menor de acciones. Es más, los grandes cambios de la Bolsa afectan primordialmente al 5% de los accionistas que ganan más de 500.000 euros al año. Al resto, tales variaciones les afectan mucho menos. Y últimamente, los cambios fiscales han beneficiado enormemente a estos grupos minoritarios. En general, pagan en impuestos sólo el 15% de su renta derivada de la propiedad de las acciones, lo cual ha facilitado que en sólo seis años (2001-2007) doblaran sus ingresos. Mientras, el trabajador promedio (que cobra 34.500 dólares al año) paga en impuestos un 32%. Una consecuencia de este hecho es que las desigualdades de renta se han disparado.

¿Son los súper ricos los mejores?

Todo ello lleva a otro argumento que los neoliberales sostienen: que aquellos que están en las cúspides superiores de poder –los súper ricos- están ahí porque son mejores que los demás. El mérito es lo que les ha llevado a donde están (ver mi artículo “El fin de la mal llamada meritocracia”, publicado en El Plural, 28.07.12, y colgado en mi blog www.vnavarro.org).

Pues bien, la evidencia no avala tal postura. En realidad, la evidencia científica muestra que los súper ricos son gente menos ética, menos solidaria y menos considerada hacia otras personas, y más inclinada a sostener comportamientos incívicos que la mayoría de la ciudadanía. En lugar de la imagen que se promueve, de que las élites tienen mayor calidad y valor humano, la evidencia muestra claramente lo contrario.

En un artículo en Scientific American, Daisy Grewal cita los trabajos de dos psicólogos, Paul Piff y Dacher Keltner, que muestran que los súper ricos muestran comportamientos menos solidarios, menos compasivos, más egoístas y más propensos a saltarse las normas y reglas que las clases populares. Las clases populares han desarrollado unas culturas de solidaridad que se encuentran ausentes entre las élites ricas y súper ricas (Daisy Grewal, “How Wealth Reduces Compassion”, Scientific American, 10.04.12).

Una conclusión semejante se ha publicado por la Asociación para la Psicología Científica (Press Release, 08.02.12) en la que señala la cultura egocéntrica existente entre las personas de rentas superiores y su menor capacidad emotiva hacia otras personas con  necesidad de apoyo o solidaridad. La famosa frase de “nobleza obliga”, simplificando que los de arriba sienten la necesidad de cuidar de los otros no existe ya (en caso de que hubiera existido). Es cierto que personas muy ricas dan mecenazgo, pero son siempre las excepciones.

A resultados parecidos han llegado estudiosos de la cultura empresarial, como la famosa Bloomberg Newsletter. Así, tal revista publica los hallazgos del citado Paul Piff, de la Universidad de California, publicados también en la Academia de Ciencias de EEUU, que muestra como los ricos y súper ricos obedecen menos las leyes de tráfico y las normas de conducta aprobadas por la sociedad, son más egoístas y piensan menos en otras personas, son menos capaces de  expresar solidaridad o compasión y se saltan otros tipos de leyes con mayor frecuencia. Por cierto, tales comportamientos poco solidarios aparecen también con mayor frecuencia entre estudiantes de Economía y Empresariales en EEUU, los cuales indican que el egoísmo y egocentrismo son atributos favorables para la eficiencia económica, observación que ha motivado una demanda de cursos de ética y comportamiento cívico en las facultades de Economía. Sería interesante que estudios y análisis de esta naturaleza se hicieran también en España, pero hasta ahora no se han hecho. Teniendo en cuenta el enorme fraude fiscal de los súper ricos y su continua oposición a reformas que facilitaran el bienestar social de la ciudadanía y muy en especial de las clases populares, es casi seguro que los súper ricos españoles están entre los menos solidarios y más incívicos entre los súper ricos de los países semejantes por el nivel de desarrollo económico a España.

Jean Ziegler: ESPAÑA NO DEBE PAGAR LA DEUDA

El vicepresidente de la Comisión de DD. HH. de la ONU propone «ocupar y nacionalizar la banca»


“Vivimos en un orden mundial criminal y caníbal, donde las pequeñas oligarquías del capital financiero deciden de forma legal quién va a morir de hambre y quién no. Por tanto, estos especuladores financieros deben ser juzgados y condenados, reeditando una especie de Tribunal de Núremberg”. Con esta aplastante contundencia despacha Jean Ziegler, vicepresidente del Consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU, su particular análisis del actual momento histórico.

La dilatada trayectoria diplomática de este profesor emérito en la Universidad de Ginebra y comprometido analista internacional, que fue relator especial de la ONU para el Derecho a la Alimentación durante ocho años, impide que le tiemble la voz a la hora de señalar con el dedo inquisidor a los ‘culpables’ de la crisis sistémica. “No puede ser que en un planeta con los recursos agroalimentarios suficientes para alimentar al doble de la población mundial actual, haya casi una quinta parte de sus habitantes sufriendo infraalimentación”. En su último libro Destrucción Masiva. Geopolítica del hambre (Península), que Ziegler presentó ayer en Madrid, pone sobre la mesa una serie de cuestiones molestas de las que otros diplomáticos ni siquiera se atreven a hablar en los pasillos de la ONU. Unas críticas irreverentes que ya ventiló en otros trabajos como El hambre en el mundo, Los nuevos amos del mundo y aquellos que se le resisten, El imperio de la vergüenza o El odio a Occidente. “Hay que multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista para derrumbarlo y crear un nuevo orden mundial más justo”.

Su receta para revertir esta situación es, si cabe, tan radical o más que su tesis sobre la generación de las desigualdades: “Ocupar masivamente los bancos, nacionalizarlos y confiscar las arrogantes riquezas robadas por los especuladores financieros”. Una extremista postura que lo lleva incluso a criticar la incapacidad de movimientos de la sociedad civil como el 15M en España u Occupy Wall Street en Estados Unidos. “Reconozco que son símbolos importantes y que han logrado la simpatía de la sociedad, pero todavía son insuficientes para quebrar la actual relación de fuerzas si no desembocan en una huelga general. Hay que darse cuenta de que en el orden mundial reina una violencia estructural que se debe combatir con una contraviolencia basada en la resistencia pacífica”.

La migración de los grandes fondos especulativos a los mercados de materias primas, principalmente de la agroalimentación, la cual creció exponencialmente en el trienio 2005-2008 como explica Ziegler en su último libro, “es el origen de esta crisis genocida porque han disparado el precio de los alimentos básicos”. A pesar de la ‘destrucción masiva’ conceptualizada por Ziegler, el diplomático exhibe su característico optimismo de luchador a contracorriente y asegura que esta situación creará la conciencia social necesaria para “multiplicar rápidamente las fisuras en el muro capitalista, que acabarán derrumbándolo y creando un nuevo orden mundial”.

La insurrección será por el hambre o no será

El primer paso, explica, es darse cuenta de que“los criminales financieros son el enemigo común de los europeos, de los africanos y del resto de la población que sufre de hambre y desempleo en el mundo. Unos oligarcas que monopolizan los beneficios y privatizan los servicios y recursos”. Para Ziegler, esta toma de conciencia será el advenimiento de una nueva forma de solidaridad internacional entre todos los pueblos, que posteriormente se transformará en un “frente de resistencia intercontinental”. La lucha de clases es absolutamente inevitable porque no se puede mantener el sufrimiento de forma permanente.

Un convencimiento “total”, pero que se transforma en duda cuando se le pregunta por los riesgos y los pilares sobre los que se fundará este alzamiento popular. “Es un misterio, no puedo hablar de la revolución porque se trata de la libertad liberada en las personas y los procesos revolucionarios son imposibles de prevenir porque tienen sus propias leyes y no son conocidas”.

Lo que sí tiene claro Ziegler es que la insurrección, como ha ocurrido en la mayoría de estos procesos a lo largo de la historia, se producirá por el hambre. “La hambruna ya es una realidad en las banlieues parisinas y el pueblo español también está sufriendo la pobreza, como el resto de Europa”. En este contexto, indica, la lucha de clases es “absolutamente inevitable porque las oligarquías capitalistas no serán capaces de reeditar el genocidio americano de los indios, ya que es imposible matar a todo un país como España y hacerle aceptar permanentemente las cadenas”.

“España no debería pagar su deuda porque es delictiva e ilegítima”

Las “cadenas” a las que retóricamente se refiere este diplomático de la ONU estarían impuestas por las políticas económicas de la austeridad, que califica como “absurdas y destructoras”. Los teóricos del neoliberalismo, añade, “nos han hecho creer que hoy en día la austeridad es la única política posible, pero sólo se aplica a la clase trabajadora y nunca a los banqueros. Estas políticas tienen un límite objetivo y no van a resolver los problemas”. Hollande y Obama deben formar una alianza en favor de las políticas económicas del crecimiento

En contraposición a estas recetas neoliberales, Ziegler defiende unas políticas centradas en el crecimiento. Esta es la única esperanza que deposita en los representantes políticos, aunque matiza que de forma “extremadamente leve”. Sus protagonistas no podrían ser otros que François Hollande y Barack Obama. “Ambos deben formar una alianza por el crecimiento basada en la inversión pública, el incremento del salario mínimo, las prestaciones sociales, la búsqueda del pleno empleo y la lucha contra la desindustrialización”.

Para el vicepresidente del consejo consultivo de Derechos Humanos de la ONU estas políticas no son la solución final si no van acompañadas de un despertar de la sociedad civil y, sobre todo, del impago de la deuda. “Los dirigentes españoles deben hacer lo mismo que ha hecho Rafael Correa en Ecuador, es decir, negarse a pagar la deuda, cuya amortización ya es altísima, porque es odiosa e ilegítima. Esto es, se ha creado, en gran parte, por la delincuencia financiera y la corrupción política, sin materializarse en inversiones reales”.

Una perspectiva que lo lleva incluso a cometer el atrevimiento de recomendar a los españoles que objeten en la declaración de la renta al porcentaje del gasto dedicado a la deuda pública. Una campaña lanzada desde el 15M que califica de “necesaria, inteligente y eficaz”. Todos estos elementos en su conjunto, unidos a la inflación, podrán acabar con las “deudas injustas”.

Refundar la ONU para instaurar un nuevo orden mundial

La Organización de las Naciones Unidas debe tener un papel central en el futuro escenario mundial. Como explica Ziegler, la ONU se fundó con el objetivo principal de defender el interés general de los pueblos y promulgar los principios recogidos en la Carta de los Derechos Humanos. Sin embargo, “los mercenarios han pervertido su papel y destruido su credibilidad moral”. Entre ellos, no duda en señalar al exsecretario general Ban Ki-Moon o al presidente del consejo de selección de los relatores, el hondureño Roberto Flores, “quien apoyó el golpe de Estado en su país en 2009”. Los mercenarios han pervertido el papel de la ONU y destruido su credibilidad moral.

Para Ziegler, la refundación de esta organización pasa por imprimirle “mucha más democracia” eliminando el poder de veto de las naciones integrantes del Consejo de Seguridad, limpiándola de “golpistas” y eliminando las prebendas del FMI y el BM. El neoliberalismo delictivo, concluye el diplomático, debe acabarse ya.

Entramos en la RECRISIS

Pero… nadie sabe cómo va a ser

Aunque conocemos algunos de sus síntomas:

  • Se empieza a hablar del «Rescate a España», no solo a sus bancos.
  • Pero…, ese rescate es inviable por lo ingente de su volumen.
  • Ese paso, además daría el pistoletazo de salida al acoso y posterior caída de Italia.
  • La UE, el FMI no tienen el volumen económico que necesitará la financiación de esas dos enormes economías, y los Mercados Emergentes no parecen muy animados a entrar a «salvarnos».
  • Con la caída de España e Italia, probablemente se hundiría toda la economía de la eurozona.
  • Los condicionamientos y subsiguientes «Memorandos» podemos imaginar que serán bestiales, pero además de los nuevos sacrificios económicos que se nos impondrán ya empezamos a oír otros que tendrán carácter netamente político.
  • Se desea y se nos exigirá una nueva modificación constitucional para eliminar la descentralización administrativa del estado y recuperar el poder y control de un estado centralista. En otras palabras, acabarán con las Autonomías tal como ahora las conocemos.
  • Seremos así un estado tutelado sin ninguna capacidad normativa y con nulo poder decisorio en prácticamente ningún aspecto.

Pero aún así, con todas esas incertidumbres y muchas más, porque este «experimento» no tiene precedentes, nos van a recortar más derechos, nos van a robar más dinero (eso sí, a las capas sociales más bajas, ya que quienes lo ejecutan son las de arriba), van a agudizar la agonía social y económica, y todo ello solo conseguirá, aparte de acabar con el «estado social», hacer inviable la devolución de la deuda con lo que los acreedores no recibirán sus pagos y se multiplicará el efecto dominó haciendo caer a otras economías ahora más fuertes.

Por lo tanto, y sin rodeos, creo que es hora de pedir sin complejos utópicos la Abolición de la Deuda y sentar las bases de un nuevo modelo social que, dicho sea de paso no se como ha de ser pero si sé que no puede ser el actual capitalismo neoliberalista que sufrimos, donde los beneficios los «regula» estupendamente el mercado pero en las crisis… ¡¡socializamos las pérdidas!!

¡¡Que los inexistentes dioses nos cojan confesados!!

Los maderos no son obreros… y jamás compañeros

por Andrea Benites-Dumont / Codo a Codo
Son una fuerza represiva del Estado que garantiza la dominación social y la política del capitalismo sobre las clases trabajadoras y desposeídas.

Más allá que sus salarios, dietas, extras y plus, devengan de fondos públicos que pagamos los ciudadanos en diferentes acápites, los efectivos de las fuerzas policiales, no son por su naturaleza  “empleados públicos” como los docentes o los trabajadores estatales, porque se estaría ignorando que son una fuerza represiva del Estado que garantiza la dominación social y la política de los capitalistas sobre las clases trabajadoras y desposeídas.

Y también más allá de su extracción social, aún cuando obrera, convertido en policía al servicio del Estado capitalista, y dado que la existencia determina la conciencia, es un defensor de patrones y burgueses, y por ende, nunca un obrero.

El trabajo de un policía no es una actividad productiva, es un accionar represivo. Las policías de diferentes ámbitos se han enfrentado a trabajadores y estudiantes para custodiar tanto los intereses patronales o los estatales. La sindicalización de la policía no transforma ni mucho menos, su esencia represiva; más aún las demandas de esos sindicatos policiales, han tenido que ver en equipar los diferentes cuerpos con mejor armamento e instrucción en nuevas técnicas de control y represión.

Lejos de una expresión de deseos, la posibilidad eventual de un compromiso efectivo de una parte de la policía para no reprimir a los trabajadores e incluso rebelarse ante esa orden, sólo sería posible en una situación de lucha de clases aguda, es decir revolucionaria, que produzca el quiebre y descomposición del Estado y de sus instituciones coercitivas y la radicalización política y social de las grandes masas.  Sólo bajo esas condiciones la clase trabajadora podría establecer un acuerdo favorable a sus intereses en pos de romper la cadena de mandos, suprimiendo la disciplina vertical a la media y alta oficialidad, debilitando así el poder represivo del Estado burgués, sobre la base de la movilización revolucionaria, lo que presupone la autoorganización y el armamento obrero y popular, el factor de persuasión sobre las fuerzas represivas.

El Estado ha inducido en la población el mensaje del papel de custodio de la seguridad y el orden, indispensables para el funcionamiento social; y aún cuando una gran mayoría de la sociedad ha asumido este mensaje intrínsecamente perverso, los policías que se suman a las manifestaciones sociales contra los recortes del gobierno del PP, contaminan y tergiversan el sentido de la suma de demandas de los diferentes sectores.

Los médicos, enfermeros y personal sanitario, educadores, trabajadores del metro, de trenes, funcionarios administrativos, parados, trabajadores en precario, interinos, bomberos… etc., no tienen puntos en común con quiénes emplean armas y ensañamiento en las manifestaciones, con quiénes se hacen los heridos cuando la represión es salvaje y dar así a los medios de comunicación los titulares falaces de batallas y encontronazos; asimismo el movimiento obrero y los movimientos sociales además de la violencia permanente, soportan la infiltración de secretas y soplones.

Produce náusea intelectual y emocional compartir la calle y no enfrente como es tradicional, natural y, por sobre todo digno. Como indigno es pensar que existen policías buenos.

Con el desempleo creciendo a diario,  se han incorporado a inicios de este mes de julio,  1.178 nuevos agentes en la Comunidad de Madrid,  con el objetivo de  “garantizar la paz social”… Los policías que acosan a los inmigrantes, los que se emplean a fondo en los desahucios, son de igual calaña de los que cargan contra los mineros, contra los parados, contra los jóvenes, contra los yayos….  Custodian el orden y la ley de los banqueros, de los parásitos sociales, de la oligarquía, son los esbirros de las clases dominantes.

No sólo es deseable que acorten los salarios, pagas y dietas de los represores, ya que por reivindicativa que sea una manifestación obrera, va implícita en ella, el ansia y la lucha por la disolución de todas las fuerzas de seguridad, al tiempo que se defiende y se promueve las formas de autodefensa obrera y popular, enfrentando la violencia centralizada del Estado y sus bandas de matones armados.

No se puede permanecer indiferente y tolerante que en las multitudinarias manifestaciones contra los planes devastadores de la derecha y sus secuaces, los sicarios del capital sean manifestantes comunes. No lo son, no lo han sido y no lo serán, porque son maltratadores y mamporreros,  su cometido es vil, despreciable e infame, su función es sostener a los grupos dominantes, a los poderosos, mafiosos y corruptos con todos los medios a su alcance.

La clase obrera ha sido golpeada tremendamente con la reforma laboral, el recorte de derechos y servicios, en educación, en sanidad, en investigación, en ayudas sociales, la subida de impuestos, la reducción de salarios. En las masivas respuestas se contagia y multiplica la rebeldía, se  acrecienta la rabia, se remienda la maltrecha economía individual en una suerte de trueque fraternal que se acumula en las calles sin, hasta ahora, condicionamientos, ya que se ha colado en las marchas, la infame policía. Para evitar el envilecimiento de tamaña proximidad, es indispensable expulsarlos de la marchas obreras y populares, tenemos sobradas razones e inalterables sentimientos. Y es sin ninguna duda una cuestión innegociable de principios. No tenemos ni queremos otros principios, porque en ellos nos va la vida, toda la vida, la nuestra y la de generaciones anteriores que libraron heroicas batallas para destrozar las cadenas y todos los mecanismos embaucadores de sometimiento.

- Actualización, 25 de Septiembre de 2012:

El secretario general del SUP: «Apoyamos que la policía no lleve identificación. Leña y punto»

Sánchez Fornet en twitter

Imagen de la cuenta de Twitter de José Manuel Sánchez Fornet, criticado por su defensa de que los policías no lleven identificación en las manifestaciones, defendiendo que se actúe con «leña y punto». (Twitter)

EL MEMORANDUM DEL RESCATE BANCARIO EN 9+1 PUNTOS

Publicado en Madrilonia
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1. ¿Qué es el Memorandum (MoU)?

Es el documento que detalla los plazos acordados para recibir los fondos europeos destinados a recapitalizar la banca española, así como las medidas a llevar a cabo por parte del Gobierno Español como condición a la entrega de los diferentes tramos del crédito.

2. ¿Quiénes son las partes y qué papel juegan realmente?

El Banco Central Europeo (BCE) y la Unión Europea (UE) – Toman las decisiones.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) – Supervisa el proceso y establece las pautas.

El Gobierno de España – Hace propuestas.

El Banco de España (BE) – Pasa a tener competencias del Ministerio de economía en lo que concierne a la supervisión bancaria.

3. Objetivos

– Salvar al sector financiero mediante la inyección de capital para sanear sus balances.

– Establecer las condiciones para la  reestructuración de la banca y el sistema financiero.

4. Problemas

– La concesión del crédito destinado a la recapitalización de los bancos conlleva medidas que vulneran  derechos económicos, sociales y culturales, y se exigen medidas de recorte del estado del bienestar provocando su desmantelamiento y la privatización de patrimonio público.

– La reestructuración de la banca requerirá cambios legislativos impuestos desde Europa y pasará por la creación de un “banco malo” que supondrá la socialización de pérdidas bancarias con dinero público.

5. Tipos de Bancos implicados

Se clasifican los bancos españoles en 4 tipos:

  • 0. Los que en principio no necesitan ayudas (Banco Santander, CaixaBank, BBVA-UNNIM)
  • 1. Los que ya las han recibido pero necesitan más (BFA Bankia, CatalunyaCaixa, NovaCaixaGalicia Bank, y Banco de Valencia).
  • 2. Los que no cumplen las condiciones mínimas para pedir dinero a los mercados.
  • 3. Los que cumplen las condiciones para pedir dinero a los mercados, pero que también podrían acogerse a las ayudas más adelante.

6. Mecanismos

El principal mecanismo que se establece opera a través del FROB (Fondo de Reestructuración y Ordenación Bancaria), con lo que el Estado pasa a ser avalista del crédito y sujeto al pago de sus intereses, así como del capital que las entidades financieras no pudieran devolver.

7. ¿Qué supone para la población?

Para poder recibir los diferentes tramos del préstamo, el Gobierno Español está implementando e implementará diversas medidas que pasan por profundizar en:

– Reformas estructurales (alteración de las leyes vigentes con recomendaciones específicas de la UE) en el sistema bancario y en el mercado de trabajo (Reforma Laboral).

– Reformas fiscales y del sistema tarifario energético.

– Medidas estructurales para la corrección del déficit. Léase, más IVA, más años trabajando, menos prestación por desempleo, menos sanidad, menos educación…

– Pérdida de Soberanía. Como garantía del cumplimiento de las condiciones para el rescate bancario, nuestra economía será monitorizada y estrechamente vigilada por organismos internacionales, no elegidos democráticamente, y nuestra política será tutelada  desde Europa.

– Pérdida de puestos de trabajo en los diferentes procesos de fusión bancaria, mediante el cierre de oficinas.

– Carga de las pérdidas al ahorro. Los ahorradores, asesorados por trabajadores de sus oficinas bancarias, que hayan confiado su dinero en participaciones preferentes, serán los primeros en asumir pérdidas.

8. ¿Ha pasado antes? ¿Dónde? ¿Qué ha sucedido?

Existen múltiples ejemplos de este tipo de mecanismos de intervención económico-política en  los países del Sur y en los países periféricos de la UE (PIIGS), con Grecia a la cabeza. La evolución de los indicadores económicos en estos países muestra una profunda contracción de la economía debido a las medidas que condicionan los rescates bancarios, prolongando y profundizando la crisis económica. Otros ejemplos, como el Islandés, donde se dejó caer a los bancos, muestran crecimientos económicos que rondan el 3% anual.

9. ¿Qué podemos hacer?

Debemos decidir si queremos que nos arrastren hacia un empobrecimiento de la población y a que la Troyka decida por nosotros, o queremos tomar las riendas de nuestro destino y decidir en qué invertimos nuestros impuestos. Aquellos que dicen representarnos obedecen ciegamente a los intereses de los mercados. Por eso, hoy la ciudadanía tiene la responsabilidad de decir alto y claro que NO QUEREMOS QUE SE FIRME EL MEMORANDUM y continuaremos movilizándonos y organizándonos, no hasta que nuestras demandas sean escuchadas, sino hasta que seamos los propios ciudadanos quienes las hagamos realidad.

 No-dejemos-que-nos-jodan

No-Debemos-No-Pagamos

#LiquidarElMemorandum

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9+1. Leer más: Los apartados más relevantes comentados

– “La Comisión Europea, en coordinación con el ECB y EBA, verificará a intervalos regulares de 4 meses que las condiciones políticas vinculadas a la ayuda financiera se cumplan“. Es decir durante los 18 meses que dura la ejecución de los diferentes tramos del rescate, tendremos nuestra política completamente tutelada desde Europa, situación que podría prolongarse durante 15 años, tiempo máximo de vencimiento de los plazos del préstamo.

– “Las autoridades españolas se comprometen a aplicar las reformas estructurales y recomendaciones específicas de cada país en el marco del semestre europeo. Éstas reformas irán destinadas a corregir los desequilibrios macroeconómicos“. Es decir, la entrega de los diferentes tramos irá ligada a constantes reformas estructurales derivadas de recomendaciones específicas del Eurogrupo que serán de obligada aplicación, y que ahondarán en las restricciones de derechos en términos de derechos laborales, reformas fiscales, tasas eléctricas, etc., cuyas consecuencias de sobra conocemos.

– “Las autoridades españolas deberán presentar a finales de julio un plan presupuestario plurianual para 2013-14, que especifica completamente las medidas estructurales que son necesarias para lograr la corrección del déficit excesivo“. Ya sabemos lo que esto significa, más IVA, más años trabajando, menos prestación por desempleo, menos sanidad, menos educación…

– “El Banco de España a finales de 2012 requerirá a las entidades de crédito revisar, y si es necesario, elaborar y aplicar estrategias para hacer frente a deterioro de activos”. Una de las estrategias para deshacerse de esos activos es la del banco malo, que supone transferir a entidades públicas los activos tóxicos de los bancos privados.

– “Las autoridades españolas transferirán el 31 de diciembre de 2012, las competencias del Ministerio de Economía sobre poderes sancionadores y de concesión de licencias al Banco de España”. Transferencia de competencias del ministerio de economía al banco de España.

– “El Banco de España llevará a cabo una completa revisión interna de sus procesos de supervisión y toma de decisiones”. Tutelado y vigilado de cerca por el Eurogrupo. Transferencia de competencias: Ministerio de Economía –> Banco de España —> Eurogrupo

Plataforma Auditoría Ciudadnana de la Deuda

en http://www.auditoria15m.org

Los maderos no son obreros

por Ernest Favil en "Kaos en la Red"
El pasado domingo, una concentración de funcionarios frente al Congreso, convocada a través de Twitter, acabó convirtiéndose desde las 9 p.m. en manifestación no autorizada por las calles del centro de Madrid. Una buena parte de los manifestantes eran miembros de los cuerpos represores del Estado.

Anteyer era domingo, 15 de julio de 2012. Se cumplían 14 meses exactos de lo que algunos, ilusos, pensamos que podría haber sido una revolución en Madrid.

Una concentración de funcionarios frente al Congreso, convocada a través de Twitter bajo el hashtag #AcampadaFuncionarios, se acabó convirtiendo, desde las 9 de la noche, en manifestación no autorizada por las calles del centro de Madrid (Paseo del Prado, Recoletos, Atocha, Gran Vía y Carrera de San Jerónimo).

Este humilde redactor, agredido y detenido por policías nacionales durante una manifestación hace unos meses, y pendiente de un juicio donde le acusan falsamente de atentado a la autoridad, penado con hasta 6 años de cárcel, ya no suele ponerse en la primera fila de las manifestaciones, que es donde ocurren las cosas. Por eso anoche, hacia las 10:30 p.m., nos limitamos a ver pasar la marcha de funcionarios por la Gran Vía: desde una acera y con cierta desgana.

La primera gran sorpresa que nos llevamos fue la de reconocer a muchísimos policías infiltrados en la manifestación. ¿Tan peligrosos iban a ser los funcionarios madrileños como para tener que infiltrar a todos esos tipos musculosos, reventadores profesionales de manifestaciones, a los que ya, por desgracia, conocemos bien el aspecto, la vestimenta y hasta las caras?

La segunda gran sorpresa ocurrió un momento después: resulta que todos aquellos maderos, cabecitas bien rapadas, mirada inquisidora, cuerpos deformados por la mezcla de anabolizantes y comida basura, se estaban dizque “manifestando”. El gobierno de Rajoy les había quitado su paga extra y sus días de libre disposición, y ellos habían decidido salir a la calle a mostrarle su descontento. Para ello, y ante la perplejidad de los “quincemeros” que por allí husmeábamos, se habían apropiado de los eslóganes de nuestra primera acampada: “¡Vuestra crisis no la pagamos!”, “¡Lo llaman democracia y no lo es!” y “¡Manos arriba, esto es un atraco!”

Eso cuando cantaban. Porque la mayor parte del tiempo, el 50% de policías que conformaban aquella mani, junto al otro 50% compuesto por bomberos, profesores, empleados de oficinas públicas y demás familia, marchaban en silencio.

Hacia las 10:45 p.m. este redactor no pudo aguantar su cólera. En la acera de la Gran Vía, a la altura de la Calle Montera, y aprovechando el eslogan “¡No nos mires, únete!” que alguno de los funcionarios iba canturreando, me puse a gritar el viejo eslogan libertario: “¡Los maderos, no son obreros!” Inmediatamente, empecé a sentir las miradas inquisidoras procedentes de varios grupitos de policías que marchaban ilegalmente por la Gran Vía. Eran miradas de “te estoy fichando, ya sé quién eres, no te pongas chulo porque te voy a joder la vida”. Después de cinco años viviendo en Madrid, uno ya puede distinguir bien esas miradas, y reconocer a un policía español en cualquier circunstancia. Un agente que marchaba de la mano de su novia, después de escuchar mi grito y hacerme el consuetudinario fichaje visual, se encaró conmigo y me llamó “subnormal” y, cómo no, “perroflauta”.

– “Subnormal. ¿Qué dices, perroflauta? ¡Perroflauta!”

Yo me tuve que callar la boca. No me extrañaría nada que el madero ese se hubiese venido a la mani con su arma reglamentaria. Cualquier discusión con él, si yo me ponía chulo, podía acabar arruinándome la vida.

Al lado de los funcionarios, casi escoltándolos, marchaban los antidisturbios. Ayer, en vez de dar hostias en la cabeza y disparar balas de goma a ancianos y niños, lanzaban sonrisas a quienes cortaban la calle e impedían el libre tránsito de los vehículos. En el Twitter, hacia las 11.30 p.m., el famoso “twittero” @Fanetin anunciaba a bombo y platillo que los antidisturbios se habían quitado sus cascos en solidaridad con los manifestantes que se congregaban junto al edificio del Congreso en la Carrera de San Jerónimo.  En realidad, los mercenarios de las UIP llevaban desde las 8 de la tarde intercambiando chascarrillos con sus compañeros, por una vez convertidos en manifestantes de verdad, no disfrazados.

Lleno de rabia e impotencia, bajé la calle Montera hacia la puerta del Sol. Allí nos quedamos mirando a los manteros que intentaban vender su mercancía en una esquina de la plaza. La mera contemplación de esa escena, cualquier día o cualquier noche del año, es algo que debería motivar la indignación y la rabia de los ciudadanos españoles y hacerlos salir a la calle a cambiar las leyes, el orden establecido, el sistema o como quieran llamarlo. Policías municipales y nacionales (de uniforme y de paisano) los hostigan a cada minuto, los persiguen con sus motos como si fueran carne de cacería, mientras ellos, casi todos africanos y sin permiso de residencia, intentan ganarse la vida vendiendo gafas de colores, deuvedés con las últimas películas de Hollywood, y sobre todo bolsos, bolsos de imitación de Gucci y otras marcas de renombre. Los compran a 8,50 euros en los bazares de ropa y complementos al por mayor que hay por el centro de Madrid, y los venden a 15 euros, con suerte, a los turistas que pasean por los lugares más emblemáticos de la capital. De esos lugares emblemáticos, la puerta del Sol es el espacio clave. Unos segundos con la manta apoyada en el suelo de esa plaza puede depararles la venta de un artículo. 7 euros de beneficio con los que pagar la comida de esa noche, ahorrar para los 100 o 150 euros del alquiler del sótano en el barrio de Lavapiés que comparten con 6 o 7 compañeros de trabajo, o quizá para mandárselos desde algún locutorio a sus familias en Senegal, Gambia, o Camerún.

Son los esclavos modernos, el último eslabón de esta sociedad que de verdad ha vivido durante años, no por encima de sus posibilidades, sino pisoteando la dignidad de los parias de otros lugares del mundo.

Pues bien, ayer los esclavos manteros y los que los negreros que los reprimen y violentan a diario coincidieron en una situación extraña: los unos intentaban sobrevivir como todos los días al infortunio de haber nacido en el lugar equivocado del mundo, y los otros se manifestaban por primera vez en su vida contra el recorte de su paga. En realidad, los africanos no se estaban enterando de nada. Miraban, como hacen siempre, a un lado y a otro, preparados para tirar de la cuerda y salir corriendo al menor atisbo de policía municipal en los alrededores. Saben que un descuido puede costarles carísimo: perder los 100 o 120 euros invertidos en la mercancía a manos los policías; irse a casa con una multa de 200 o 300 euros que, de no pagarse, bloqueará cualquier petición de residencia por arraigo que pretendan hacer en el futuro; pasar dos noches en los inmundos calabozos de la comisaría de Leganitos o de Aluche por no tener los papeles en regla… Quienes se tomen la molestia de acercarse a hablar con estos vendedores ambulantes  sabrán que cada uno de ellos ha pasado más de veinte veces por los calabozos de las comisarías de Madrid, por la única razón de ser negros y no tener permisos de residencia en regla. Escucharán historias de palizas de los funcionarios, de robos, de vejaciones, de insultos racistas. Les oirán contar que en Navidades es mejor no vender perfumes, porque los policías están interesados en llevarse a su casa esa mercancía. Les oirán decir que los días previos al Día de la Madre es peligroso andar vendiendo bolsos de marca, porque las mujeres de los agentes, o los revendedores de turno, están esperando con ansia a que se los confisquen.

«Eso no es vida, joder», pensamos una vez más y nos acercamos a grabar un poco a los manteros mientras hacen su trabajo. Intentamos reflejar el absurdo de este país nuestro, que dicen que se está levantando por sus derechos. Como en un agujero negro donde se concentraba la injusticia de una sociedad absurda, por un lado de la Plaza de Sol transcurría la manifestación ilegal de policías, militares y demás funcionarios, muy soliviantados ellos, camino del Congreso. A pocos metros, los manteros se ganaban su sustento con un estrés y un riesgo para sus vidas que a cualquiera de aquellos funcionarios, con vivirlo una semana nada más en sus vidas, los sumiría en una profunda depresión o les haría pensar seriamente en el suicidio.

Entonces contemplamos una escena vomitiva, lamentable. Un grupo de policías bajaban por la calle Montera para unirse a la manifestación que transcurría por el otro lado de la plaza. Tal vez se habían quedado rezagados y no habían podido acompañar al grupo de manifestantes en el recorrido entero por la Gran Vía hasta Callao y luego por Preciados. Al verlos los manteros enseguida los reconocieron. Debían ser policías municipales de los que patrullan por el centro y los vendedores inmediatamente se pensaron que venían a por ellos, vestidos de paisano. Con pánico en los ojos, hicieron el ademán de recoger sus mantas para salir a la carrera. Los municipales se intercambiaron miradas entre ellos, se echaron unas buenas risas, se cachondearon un poco. Una de las funcionarias, en plan compasivo, al fin les dijo: «No, no, hoy no, hoy podéis quedaros.» Uno de los chicos negros les preguntó, con toda la lógica del mundo: «¿Mañana tampoco?». Y ella le respondió, maternal y asesina: «No, mañana no.»

Mañana no: mañana volverán esos policías sin corazón a salir a la caza del negro, a perseguir trabajadores ilegales con que llenar sus sórdidos calabozos o sus CIE, llenos de sangre y de excrementos humanos. Saldrán a torturar y a abusar de la gente, y a encañonar a los más débiles, y a hacer disparos al aire en cuanto alguno de los esclavos se atreva a levantar la voz contra lo que están haciendo, contra lo que es injusto.

Ayer, como todos los días, los policías estaban en la calle luchando por su paga extraordinaria. Ellos no son obreros.

http://www.youtube.com/watch?v=zjtl-E0esIc&

LLAMAMIENTO de ATTAC a la MOVILIZACION SOCIAL PERMANENTE

Comunicado de Attac España apoyando la convocatoria del 19 de julio

Este pasado día 11 de julio los ciudadanos pudimos constatar de nuevo la distancia existente entre el gobierno (arropado por una amplia mayoría parlamentaria) y el pueblo español.
Pudimos oír cómo se desgranaban, con una desvergüenza insultante y entre aplausos, una tras otra cada medida que el Gobierno actual (como también el anterior) dijo que no tomaría, y por lo cual pudo acceder a una confianza del electorado basada en promesas que hoy todos sabemos falaces. Entre las medidas aprobadas, ATTAC resalta:

– Una subida del IVA que nos coloca por encima de países como Alemania o Francia, impuesto indirecto que por gravar el consumo va a tener efectos devastadores en aquellas personas que difícilmente llegan a fin de mes, recayendo la mayor parte del esfuerzo en pensionistas, mileuristas (o aspirantes al título), y desempleados, pero también en la economía en su conjunto, al deprimir aún más la demanda interna. Para ATTAC, el rechazo a la subida del IVA debería acompañarse de la exigencia de una aplicación inmediata en la UE del Impuesto a las Transacciones Financieras, que son operaciones que no pagan impuestos.

– La eliminación para los trabajadores públicos de una de sus modestas pagas (la extraordinaria de Navidad), medida que, como la anterior, reducirá el consumo de las familias cuyas rentas proceden de trabajar para proveernos a todos los españoles de la sanidad, la educación, la ciencia, la seguridad, la justicia, y todo el resto de servicios públicos necesarios en una sociedad civilizada.

– La reducción de la prestación por desempleo supone añadir el insulto a la ofensa, y ello dirigido a las más humildes familias de este país, quienes sobreviven con esa minúscula renta, y que son ya demasiados millones de personas exponiéndose a la exclusión social y a la miseria.

– La eliminación de consorcios y mancomunidades o de ayuntamientos, que provocará la privatización de numerosos servicios públicos locales y autonómicos y que solo favorecerá a empresas amigas de los que ostentan el poder. Así como la demagógica propuesta de reducir concejales que en realidad esconde una disminución de la pluralidad democrática.

A ello se añaden otra serie de medidas que han de trasladar más la carga de la crisis financiera a quienes no solo no se beneficiaron de la burbuja que la causó, sino que en buena medida ya arrastraban la losa de hipotecas sobrevaluadas por inmuebles cuya tasación falaz fue la base de pingües beneficios del complejo inmobiliario financiero de este país.
Ni una sola de esas medidas va a mejorar la capacidad de la economía española para recuperarse, muy al contrario serán causa de peores resultados macroeconómicos y causarán devastación social en una sociedad ya muy dañada. A nadie engaña que dichas medidas solo tienen un destino, garantizar el pago de la deuda que el complejo inmobiliario financiero tomó en el exterior para hinchar la burbuja del ladrillo, con la connivencia de la banca de Alemania, de Francia o del RU. Esa misma deuda privada que ahora se quiere tornar en pública mediante el préstamo externo que garantizará el Estado, para capitalizar a quienes organizaron, hincharon y disfrutaron la burbuja.

Peor aún, no se ha tomado ni una sola medida para poner coto –y menos depurar responsabilidades- al riesgo sistémico que han causado esas entidades financieras y grandes empresas. Y no solo no se les castiga sino que además se les premia, accediendo a su petición de reducción del poder de negociación de los trabajadores, o la apertura de posibilidades de lucro mediante privatizaciones de los servicios públicos que puedan ser rentables, o la permisividad ante sus prácticas oligopólicas cuando no de manipulación de precios, o la amnistía fiscal a los grandes evasores o la continuidad de megaproyectos ruinosos contratados con esas mismas grandes empresas que en este último año han incrementado un 5% los ingresos de sus cúpulas directivas. Se pretende la privatización del Estado, para negocio de grandes empresas, bancos y capitalistas. Ninguna de las medidas propuestas se acompaña de un mayor control de las transnacionales, de las grandes cadenas comerciales y de distribución y de la banca.

Ante tamaña desvergüenza criminal la sociedad está despertando, percibiendo que el gobierno tan solo presta oídos al interés de una minoría acaudalada, y por ello más y más ciudadanos y ciudadanas nos estamos alzando contra esas injusticias que vacían de contenido nuestra democracia como Estado social y de derecho que declara ser.

ATTAC se posiciona contra ese dictado de políticas económicas criminales, y anima a la ciudadanía a que se oponga a ellas y participe en esta confrontación sabiendo que lo que está en juego es el bienestar de la mayoría (cuando no su supervivencia) frente a la codicia de una oligocracia insolente, insociable, e irresponsable. No queda más remedio que salir a manifestar nuestro rechazo de estas medidas, sin miedo a la creciente y violenta represión de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado que ya se está produciendo, sabiendo que la unidad de acción en la calle de toda la ciudadanía comprometida es la mejor defensa de la democracia y de los derechos sociales y políticos que este gobierno ilegítimo está atropellando de forma descarada. ATTAC hace un llamamiento a la movilización social permanente y apoya la convocatoria del próximo 19 de julio como primera jornada de esa movilización social en toda España.

El hundimiento de la economía española

Daniel Albarracín, Nacho Álvarez, Manuel Garí y Bibiana Medialdea *

La altanera incompetencia de Rajoy
La batería de medidas anunciadas el día 11 de julio por Rajoy en medio de los indignos aplausos de su bancada constituye un ataque contra la mayoría social y supone una declaración de guerra contra la población asalariada. De entre ellas destaca, por el grado de desprecio que representa hacia las personas más débiles, la referente a los recortes de la prestación de desempleo. Por ello no es extraño que hayan suscitado inmediatamente reacciones contrarias por parte de las organizaciones sindicales y sociales.
Que las medidas adoptadas son duras agresiones antisociales ni el presidente del gobierno se atreve a desmentirlo. Que todo el ajuste presupuestario se ha venido realizando hasta la fecha sobre el recorte del gasto y no se ha abordado la cuestión central del aumento de los ingresos fiscales –en caída libre desde hace años–, hoy es acerbo común. Y, sin embargo, Rajoy ha presentado estas medidas en sede parlamentaria –siguiendo el dictado impuesto por el BCE, la Comisión europea y el FMI- como necesarias e ineludibles, como la “única” solución posible. Es más, les atribuyó, como en su día hizo con la contrarreforma laboral, una carga de eficacia económica que nos asegurará la recuperación. El trilero intenta, una vez más, engañarnos con sus pases de mano y su supuesto sentido común y, encima, lo hace de forma terriblemente contraproducente para el futuro inmediato de la economía. Y en esto radica su talón de Aquiles.
Mientras tanto, el PSOE con Rubalcaba a la cabeza interviene sin capacidad de incidir en el debate político, atrapado por su pasado inmediato (¡mayo 2010!), su concepción social liberal de la economía y la UE (que le impide disponer de una alternativa diferenciable) y su papel (que nadie le otorga ni agradece) de partido que hace política de estado en momentos que hay que hacer política de mayoría social frente a la barbarie.

Creando depresión y otras penas
En 1966 el filósofo, lingüista y sicólogo Maurice Godelier cuestionó la razón capitalista desde el título mismo de una de sus obras Racionalidad e irracionalidad de la economía. Pareciera que actualmente Bruselas, Berlín y Madrid se debaten de nuevo entre ambos términos de la dicotomía, tal y como corresponde a la naturaleza contradictoria del capitalismo. Por un lado, los principales gobiernos europeos y las instituciones de la UE actúan como representantes de los intereses del capital financiero, garantizando que las deudas contraídas sean cobradas por los acreedores.

Para ello, el Memorando que impone al estado español el “rescate” de la UE obliga –con el objetivo de recapitalizar la banca española y que ésta pague a sus acreedores extranjeros– a liberar los recursos necesarios mediante recortes en los gastos sociales, ajustes salariales, aumentos impositivos, etc.

Por otro lado, no obstante, las medidas que vienen aprobando Montoro, De Guindos y Rajoy, incluidos los nuevos ajustes, son una buena muestra de la irracionalidad e incompetencia de estos servidores de los mercados, dado que las efectúan en nombre de un supuesto saneamiento económico necesario para salir de la crisis y, sin embargo, no hacen sino reforzar la situación actual de depresión. El trío no parece saber muy bien ni qué hacer ni qué consecuencias tienen sus decisiones, aunque éstas han situado a la economía española en el centro de un cenagal de arenas movedizas. La chulesca imposición de Montoro –aprisa y corriendo– a las Comunidades Autónomas de un objetivo de déficit aún más severo que el “aprobado” hace dos meses, producirá nuevos recortes sociales en servicios públicos básicos como sanidad, enseñanza y dependencia, pero también supone un duro golpe económico para diversos sectores que conocerán más recesión y más paro. La eliminación de la paga extra de Navidad para decenas de miles de empleados de la función pública supone la enésima agresión salarial al colectivo y tendrá, también, efectos sobre los gastos y la demanda de los mismos con consecuencias similares a lo expuesto. Las privatizaciones de los restos de las joyas de la corona como RENFE, sólo traerán reducciones de plantilla, peores servicios públicos y mayores ganancias privadas. En todos estos casos el “ahorro” o el “ingreso” van a ser menores que las pérdidas económicas que van a generar para el conjunto de la sociedad. En medio del marasmo aprovechan además para anunciar la disminución del importe de las cuotas a la seguridad social (un nuevo regalo para los patronos a costa de nuestro salario y nuestras coberturas), así como un impuesto sobre la energía con finalidad recaudadora. Este nuevo impuesto, lejos de resolver la estafa del déficit tarifario, se traducirá en aumentos de precios finales para los pequeños consumidores, sin que logre tampoco reducir la demanda global energética efectiva ni redunde en cambios hacia las energías renovables que verán peligrar su futuro.


La novedad en esta situación no son las anunciadas e imprescindibles movilizaciones populares. Lo novedoso es que, por primera vez desde la constitución del gobierno del PP, la orientación de éste ha provocado críticas muy severas desde diversos sectores empresariales en torno al efecto pernicioso de la disminución de la masa salarial de los empleados de la función pública y muy especialmente ante la subida del IVA que regirá a partir del 1 de septiembre. Buena parte de los empresarios y de sus analistas temen que el incremento impositivo deprima aún más la demanda. Tal es el caso del sector turístico, para el que Exceltur estima que cada punto de incremento del IVA que se traslade directamente al precio provocará una reducción de ingresos de 1.005 millones de € al año, lo que puede implicar una merma de millares de empleos. Rosell, el patrón de patronos de la CEOE, sigue mostrando su comprensión y apoyo hacia las medidas del PP, pero la unidad monolítica que mantuvieron ante la reforma laboral se ha resquebrajado.
Ante todo ello, tenemos que convenir con Ernest Mandel lo que en 1983 planteó en una de sus conferencias universitarias en la hoy torturada y combativa Atenas: “La sociedad burguesa en su conjunto se caracteriza por una combinación sui géneris de racionalidad parcial y de irracionalidad global”.

El aumento del IVA como paradigma
Por fin el PP ha decidido aumentar los ingresos fiscales subiendo fuertemente los impuestos. Pero al igual que recientemente hizo con el IRPF sobre las rentas salariales, la subida pesará y recaerá sobre las clases trabajadoras. La pieza clave del aumento de ingresos radica en el incremento del IVA. El resto de medidas impositivas van a tener menos incidencia inmediata.

Como es sabido, el IVA es un impuesto indirecto que pagan los consumidores finales y tiene una fuerte carga regresiva, pues tiene escasas modulaciones para corregir los efectos perversos que provoca. Es un impuesto “fácil” que pesa sobre la población –con escasos recursos para oponerse– y no sobre los detentadores de las fuentes de riqueza –ricos también en instrumentos de presión–.

La subida del tipo general del 18% al 21% y del reducido del 8% al 10% supone que el 60% de los bienes y servicios reflejados por el PIB se verán afectados. Además diversos bienes y servicios dejan de tributar con el tipo reducido y pasan al general. Ello significa que no solo se incrementa para bienes de lujo o bienes prescindibles, sino también para bienes de primera necesidad como el vestido, el transporte de viajeros, la vivienda, la electricidad o el agua, y afectará a bienes y servicios como telefonía, gafas graduadas y lentillas, pañales, peluquerías o alimentos elaborados, así como a bares, restaurantes y hoteles.
El tipo más bajo quedará en el 4% y afectará a alimentos frescos –como leche, huevos, frutas, verduras y legumbres–, libros y periódicos, material escolar, medicamentos y viviendas de protección oficial. Pero ello no significa que los precios de, por ejemplo, los alimentos no vayan a subir pues los productores repercutirán en sus precios los 400 millones de € que deberán pagar por el incremento de dicho impuesto en sus consumos y adquisición de maquinaria.
Ningún bien, por tanto, se verá exento del encarecimiento. Los precios subirán de forma generalizada, contribuyendo con ello a la erosión de la capacidad adquisitiva y a un mayor deterioro de la demanda agregada. La OCU cuantifica el incremento medio del gasto al año en 415 € por familia, y otras estimaciones en casi 800 €.
Si a las actuales subidas añadimos las habidas en julio de 2010, cuando el tipo general pasó del 16% al 18% y el reducido del 7% al 8%, nos encontramos con que el IVA –tan regresivo en términos sociales– aumentó en dos años un 23,8% en el tipo general y un 30% en el tipo reducido. O sea, cada familia gastará de media 800 € más que en 2010, lo que significa que para una gran parte de la población casi un sueldo mensual se le irá en aumentos del IVA. En 2010 la recaudación se incrementó en 5.000 millones de euros anuales. Ahora el gobierno estima que aumentará en 7.500 millones en los doce meses posteriores a la entrada en vigor del impuesto. Craso error, la situación de estancamiento hoy es más grave que hace dos años. Es por tanto más que probable es que la recaudación no aumente, porque el aumento del tipo se verá contrarrestado por la bajada de actividad. Desde medios gubernamentales se argumenta que Alemania estableció una subida de tres puntos en el IVA en 2007, del 16% al 19%. Lo que no aclaran es que lo hizo en un momento en que su economía crecía por encima del 3%. En el caso español, la previsión del gobierno para 2012 es que el PIB caerá un 1,7% y la demanda interna un 4,4%.
En nuestro país, debido al fin de la metástasis inmobiliaria, la permisividad con el fraude fiscal y la bajada incesante de impuestos sobre las rentas del capital desde 1996, la presión fiscal sobre el PIB se ha situado en niveles muy por debajo del área comunitaria, particularmente del área euro. Ello ha sido una de las principales causas del rápido incremento del déficit público, cuando en 2007 se partía de un superávit. Y, por tanto, es uno de los factores que presionan sobre el incremento de la deuda pública.
A partir de este momento se va dar la paradoja de que España sea a la vez uno de los países de la UE con menor presión fiscal y sin embargo tenga uno de los IVA más altos. O, sea, incrementa la regresividad fiscal. Desde el inicio de la crisis actual, de los 27 estados miembros de la UE, 17 han subido el IVA. Solo Hungría y Rumanía aprobaron un incremento superior al anunciado por el gobierno, pero partían a su vez de tipos menores. En la zona euro, solo Grecia, Irlanda, Portugal y Finlandia mantendrán un tipo impositivo, el 23%, superior al español.

Sí, se puede
¿No hay más soluciones que las propuestas por el trío español y la troika comunitaria? Las hay y en todos los órdenes. Basten unas pistas hacia otro horizonte. Si hablamos de deudas: ¿Ha de pagar la ciudadanía las deudas de bancos y empresas? ¿Toda la deuda es legítima? ¿Hay que pagar de golpe toda la legítima? Si hablamos de finanzas: ¿Por qué no convertir el negocio financiero privado en una gran banca pública que invierta en actividad productiva y maximice el bienestar social? ¿Por qué no combatir la depresión de la demanda con incrementos generalizados de salarios y pensiones? Si hablamos de paro y producción: ¿Por qué no repartir el trabajo y el empleo reduciendo la jornada laboral? ¿Por qué no impulsar inversiones masivas en energías alternativas, sanidad, enseñanza o investigación? Si hablamos de déficit: ¿Por qué no combatir y erradicar el fraude fiscal, estimado en un 6% del PIB (es decir, un monto de 70.000 millones €, equivalente a lo que el gobierno quiere ahorrar y recaudar sobre las espaldas de los más débiles)? ¿Por qué aceptar las transacciones con paraísos fiscales? ¿Por qué no incrementar la imposición sobre las ganancias empresariales y acabar con refugios como las SICAV en un país donde el Impuesto de Sociedades tiene un tipo efectivo en torno al 10%, debajo incluso del tipo nominal de la Irlanda pre-rescate situado en el 12,5%? ¿Por qué no restituir el impuesto sobre patrimonio y crear además un impuesto a las grandes fortunas?
Estas y otras muchas preguntas apuntan hacia medidas posibles y razonables, que harían posible que la crisis no la pagasen las clases trabajadoras y populares. Para ponerlas en pie se necesita acumular energías sociales y políticas que acaben con la orientación antisocial que ofrecen quienes gobiernan en la UE y en Madrid.

* Este artículo es una versión ampliada del aparecido en Público.es