¡¡VAYA CARA, AMIGO ZAPATERO!!

Zapatero, tras traicionarse a sí mismo y actuando bajo las órdenes de Obama (por cierto, el presidente del país que generó la crisis), dispara todas sus agresivas medidas supuestamente correctoras -como él mismo ha dicho- contra:

«…los ciudadanos y, especialmente, los menos favorecidos.

Son los mismos que nada han tenido que ver con el origen, el desarrollo y las fases de la crisis. Son, por el contrario, los que han sufrido sus consecuencias. Y son, ahora, los que mayoritariamente deben contribuir a los esfuerzos necesarios para corregir los efectos de la crisis.»

Señor presidente, ¿por qué no hace algo para evitar los ataques especulativos contra nuestra economía?

Por ejemplo… ¿por qué no cierra la bolsa? (ya, ya sé que es una locura, ¿y sus medidas no lo son?)

¿Y los beneficios de la banca del pasado ejercicio?

¡¡Vaya cara, Rodriguez!!

Furia en el cinturón industrial

Noam Chomsky

El 18 de febrero, Joe Stack, un ingeniero informático de 53 años de edad, se suicidó estrellando su pequeño avión contra un edificio en Austin, Texas. En su acción destruyó una oficina del Servicio de Recaudación Fiscal (IRS, por sus siglas en inglés), mató a una persona y lesionó a varias más.

Sack dejó un manifiesto contra el Gobierno en el que explicaba su decisión. La historia empieza cuando él era un adolescente que vivía en la penuria en Harrisburg, Pensilvania, cerca del corazón de lo que alguna vez fue un gran centro industrial.

Su vecina, una octogenaria que sobrevivía con alimento para gatos, era la “viuda de un obrero metalúrgico retirado. Su esposo había trabajado toda su vida en las fundidoras del centro de Pensilvania, confiado en las promesas de las grandes empresas y del sindicato de que, por sus 30 años de servicio, tendría una pensión y atención médica durante su retiro”.

“En vez de ello, fue uno de los miles que no recibieron nada porque la incompetente administración de las fundidoras y el sindicato corrupto (por no mencionar al Gobierno) irrumpieron en sus fondos de pensiones y robaron su retiro. Todo lo que ella tenía para vivir era la Seguridad Social”.

Podía haber añadido que los muy ricos y sus aliados políticos siguen tratando de eliminar la Seguridad Social.

Stack decidió que no podía confiar en las grandes empresas y que emprendería su propio camino, todo para descubrir que tampoco podía confiar en un Gobierno al que no le interesaba la gente como él, sino sólo los ricos y privilegiados; ni en un sistema legal en el cual “hay dos interpretaciones de cada ley, una para los muy ricos y otra para todos nosotros”.

El Gobierno nos deja con “la broma que llamamos sistema de salud estadounidense, incluidas las compañías farmacéuticas y de seguros (que) están asesinando a decenas de miles de personas al año”, pues asignan la atención con base sobre todo en la riqueza, no en la necesidad.

Stack remonta el origen de estos males a un orden social en el cual “un puñado de rufianes y saqueadores pueden cometer atrocidades impensables… Y cuando es la hora de que su fuente de dinero fácil se agote bajo el peso de su codicia y su abrumadora estupidez, la fuerza de todo el Gobierno federal no encuentra ninguna dificultad para acudir en su ayuda en cuestión de días, si no de horas”.

El manifiesto de Stack termina con dos frases evocadoras: “El credo comunista: que cada uno dé según su capacidad, que cada uno reciba según su necesidad. El credo capitalista: que cada cual dé según su credulidad, que cada cual reciba según su codicia”.

Estudios estremecedores de las zonas industriales abandonadas de Estados Unidos revelan una indignación semejante entre las personas que han sido desplazadas a medida que los programas corporativo-estatales han cerrado plantas y destruido familias y comunidades.

Una aguda sensación de traición se percibe en la gente que creía haber cumplido su deber con la sociedad mediante un pacto moral con las empresas y el Gobierno, y que ha descubierto que fue mero instrumento del lucro y el poder.

Existen semejanzas asombrosas con China, la segunda economía más grande del mundo, investigadas por la experta de la Universidad de California (UCLA) Ching Kwan Lee.
Lee ha comparado la indignación y desesperación de la clase obrera en los desmantelados sectores industriales de EEUU con lo ocurrido en el centro industrial estatal socialista del noreste de China, ahora abandonado por el desarrollo de la zona de rápido crecimiento en el sudeste.

En ambas regiones, Lee encontró protestas laborales masivas, pero diferentes en carácter. En la zona industrial abandonada, los obreros expresan la misma sensación de traición que sus contrapartes en EEUU; en su caso, traición de los principios maoístas de solidaridad y entrega al desarrollo de la sociedad, que ellos consideraban un pacto social y que, fuera lo que fuese, es ahora un amargo fraude.

En todo el país, millones de trabajadores separados de sus unidades de trabajo “están invadidos por una profunda sensación de inseguridad” que engendra “furia y desesperación”, escribe Lee.

El trabajo de Lee y estudios de la zona industrial abandonada de EEUU dejan claro que no deberíamos subestimar la profundidad de la indignación moral que subyace en la amargura airada, a menudo autodestructiva, hacia el Gobierno y el poder empresarial.

En EEUU, el movimiento populista llamado Tea Party –y, más aun, los círculos más amplios a los que llega– refleja el espíritu de la desilusión. El extremismo antifiscal del Tea Party no es tan inmediatamente suicida como la protesta de Joe Stack, pero, en todo caso, es suicida.

California es un ejemplo dramático. El mayor sistema público de educación superior del mundo está siendo desmantelado.

El gobernador Arnold Schwarzenegger dice que tendrá que eliminar los programas estatales de salud y beneficencia a menos que el Gobierno federal aporte unos 7.000 millones de dólares. Otros gobernadores se le están uniendo.

Mientras tanto, un poderoso movimiento por los derechos de los estados está demandando que el Gobierno federal no se meta en nuestros asuntos, un buen ejemplo de lo que Orwell llamó “pensamiento doble”: la capacidad para tener en mente, y creerse, dos ideas contradictorias. Todo un lema de nuestros tiempos.

Alentar el sentimiento anti fiscal ha sido una característica de la propaganda empresarial. La gente debe ser adoctrinada para odiar y temer al Gobierno por una simple razón: de los sistemas de poder existentes, el Gobierno es el único que, en principio –y a veces de hecho–, responde al público y puede restringir las depredaciones del poder privado.

Sin embargo, esa propaganda antigubernamental debe ser matizada, ya que las empresas favorecen un Estado poderoso que trabaje para las instituciones multinacionales y financieras, e incluso las rescate cuando destruyen la economía. Pero, en un ejercicio brillante de pensamiento doble, la gente es instigada a odiar y temer al déficit público: de esa forma, las cohortes empresariales en Washington pueden acordar el recorte de beneficios y derechos como la Seguridad Social (pero no piden lo mismo con los rescates). Al mismo tiempo, los ciudadanos son aleccionados para no oponerse a lo que en gran medida está creando el déficit: el creciente presupuesto militar y el sistema privatizado de atención médica, absolutamente ineficiente.

Es fácil ridiculizar el modo en que Joe Stack y otros como él expresan sus inquietudes. Sería mucho más apropiado comprender qué radica tras sus percepciones y acciones en una época en que las personas están siendo movilizadas en formas que representan un gran peligro para ellas mismas y para otros.

LOS MERCADOS CONTRA LOS ESTADOS

Que vuelva el capitalismo de casino, pronto

Isaac Rosa en Público

“Los productos eran las fichas de un gigantesco casino, y luego ayudaron a estrangular la economía cuando el casino colapsó.” -Carl Levin, presidente de la Subcomisión de Investigación del Senado de EEUU-

Si el nuevo capitalismo que nos prometieron es el que estamos conociendo estos días, casi mejor nos quedamos como estábamos. Porque si el que nos llevó a la crisis hace dos años nos puso al borde del abismo, el que hoy sacude Europa es peor todavía, amenaza con arrasar todo y quiere comerse hasta los huesos.

El cambio es tremendo: hemos pasado de tener miedo a que se hundieran los mercados y nos arrastrasen en su caída, al miedo actual cuando esos mismos mercados se lanzan sobre países como Grecia o el nuestro.

Si es un mal sueño, ya toca despertar. Pinta de pesadilla sí que tiene: el sector financiero, tras recuperarse a base de nuestros billones, le está pegando dentelladas a unos Estados todavía debiluchos por la crisis y por el esfuerzo del rescate. Así es como nos agradecen la ayuda prestada. Los bancos, que pudieron respirar gracias al dinero barato de los bancos centrales, decidieron que en vez de dar créditos para reactivar la economía les traía más cuenta comprar los únicos productos que en plena tormenta parecían rentables y seguros: la deuda emitida por los Estados… obligados a endeudarse por la crisis. Y los inversores han decidido que aún pueden ganar más: que cuanto más hundido esté un país, más ganarán con su deuda; y que apostar por su hundimiento es un buen negocio.

Más que una pesadilla es una historia de terror: parece una de vampiros pero en realidad es una película de zombies: como un muerto viviente, ese mismo sector financiero que parecía cadáver cuando la crisis era sólo financiera, ha resucitado con más hambre que nunca, y tras su extensión a la “economía real” se lanza ahora contra los Estados.

Ay, cómo nos quejábamos del “capitalismo de casino” hace un par de años, ¿recuerdan?. Y al final vamos a acabar echándolo de menos. Al menos en el casino sabíamos a qué atenernos. Pero los jugadores ahora, una vez han quemado el casino, se dedican a hacer timbas de sótano donde ya no se respeta nada, donde van a por todas, y lo que es peor: donde se saben impunes y a salvo.

¿Por qué será que me caen tan bien los judíos?

Un tal Shlomo Maoz, jefe de Economía de la empresa de inversiones israelí “Excellence Nessua” y colaborador habitual de muchos medios de comunicación, ha vomitado lo siguiente:

“Grecia es un país de cabreros que entró en la UE mediante engaño.

La educación en Portugal no es buena y está anticuada, y ese tipo de educación no les ha dado ninguna oportunidad de aumentar su valor añadido frente a otros países.

España pensó que era fantástico traer trabajadores del norte de África y pensaron que se habían convertido en maestros. No trabajan, se echan la siesta por la tarde”, declaraba Maoz al Canal 2.

“La crisis, -vaticinaba-, va a extenderse también a Italia pronto y a países borrachos como Irlanda.

Solo hay dos países fuertes en Europa: Alemania, el Cuarto Reich está conquistando Europa otra vez, esta vez no por la guerra, sino por la vía económica, y Francia, hasta cierto grado”.

«Llas uniones profesionales griegas son imprudentes y no están preparadas para rebajar su estándar de vida, no están preparados para aceptar medidas de austeridad, y los ciudadanos alemanes no quieren ayudar a esa gente perezosa sin que asuman responsabilidades.

Pero eso no es todo. ¿Qué tipo de responsabilidad mutua hay aquí?. ¿Los lisiados y cojos de España y Portugal van a ayudar a los perezosos de Grecia. La asistencia mutua en Europa es muy floja”.

PERO, PEDAZO DE IDIOTA,  ¿QUIENES HAN SIDO LOS ARTÍFICES DE ESTA CRUELDAD EN FORMA DE CRISIS,  MÁS QUE GENTUZA COMO TÚ,   ¡¡ESPECULADOR DE MIERDA!!

¿QUIENES COÑO SON LAS AGENCIAS DE CALIFICACIÓN?

Vaya, en el título ya se me ha deslizado un pelín la natural simpatía que siento por estos organismos.

Veamos. Son empresas privadas que nacieron a principios del siglo XX para evaluar la solvencia de los valores bursátiles y ahora se dedican a valorar y calificar la «calidad -de gestión- crediticia».  Se entiende por calidad crediticia la capacidad de atender las obligaciones de pago de las empresas, entidades financieras y, últimamente también se dedican… ¡¡a juzgar estados!!.

Hay varias que operan en Europa como MOODY’SFITCH  y SATANDARD & POOR’S

Standard & Poor’s es un complicado nombre que sale mucho estos días en los informativos. Su última hazaña, aparte de habernos degradado a nosotros es haber situado a Portugal en el disparadero al haber rebajado su calificación a niveles de economía basura, con lo que eso puede suponer de arrastre hacia un desastre como al que han llegado con la economía griega.

Ahora bien, estas entidades no son ni neutrales ni inocentes de los desaguisados que evalúan (y crean), donde tienen una notable influencia y la Unión Europea ha mostrado en varias ocasiones su preocupación por el turbio ejercicio de estas empresas, en el sentido de:

  • la calidad de sus calificaciones crediticias;
  • la independencia y objetividad de estas agencias;
  • la transparencia de los métodos empleados para las calificaciones;
  • el alto grado de concentración que se observa en el sector de la calificación crediticia y sus posibles efectos anticompetitivos.

Conocido fue el papel de estas agencias y sus conductas fraudulentas reveladas por los casos «Enron» y «Parmalat» y el peligroso ridículo en el que se vieron envueltas con la estrepitosa caída de Lehman Brothers, a la que venían concediendo la más alta calificación.


¿Qué valores asocian a cada título estas agencias?

Las valoraciones de estos títulos tienen una escala dependiendo de la agencia que haga la calificación, a continuación os mostramos las escalas de Sandard & Poor’s, Fitch y Moody’s, las tres más importantes hoy en día:

FITCH MOODY’S S&P
TÍTULOS DE ALTA CALIDAD
Calidad Superior AAA Aaa AAA
Muy Alta Calidad AA Aa AA
Alta Calidad A A A
Calidad Moderada BBB Baa BBB
TÍTULOS DE BAJA CALIDAD
Calidad Moderada Baja BB Ba BB
Baja Calidad B B B
Muy Mala Calidad CCC Caa CCC

Como podéis observar, en el cuadro se diferencian bien aquellos títulos de baja calidad o basura como se les denomina en estos días, de los más solventes.


Miguel Angel Fernandez Ordoñez, gobernador del Banco de España

Hay que tener pocos escrúpulos para atreverse a declarar: «el paro masivo es el mayor peligro para la banca». Esto lo acaba de hacer este personaje, que en su día no se enteró de la crisis que él y otros estaban gestando y ahora da lecciones para corregirla, a su modo claro.

No, no es como creíamos, EL PARO un peligro para el propio parado, para su familia, para su entorno social…,

¡¡EL PELIGRO -SEGÚN ESTE INFECTO PERSONAJE- ES PARA LA BANCA!!


Los SMS españoles, los más caros de Europa

Los mensajes cortos enviados por los teléfonos móviles en España son, con diferencia, los más caros de todo el continente europeo. Las grandes compañías se respaldan entre ellas para mantener unos costes que serían considerados abusivos en cualquier otro país.

Las tres grandes compañías de telefonía móvil (Movistar, Vodafone y Orange), además de otros operadores de cable con presencia en este sector (Euskaltel, Telecable o R) cobran 15 céntimos de euro por cada mensaje, mientras que otras empresas más pequeñas (Yoigo, Simyo, PepePhone o MasMóvil) lo tarifican entre 8 y 10 céntimos, impuestos no incluidos.

El contraste es mayor al observar los datos de otros países de nuestro entorno. En Dinamarca apenas se pagan tres céntimos por SMS, en Noruega o Suecia su coste asciende a 0,06 euros. Este hecho provoca que en nuestro país se use mucho menos este servicio que en otros. Baste un dato para demostrarlo. Al mes, cada línea de telefonía móvil española envía 17 SMS de media. En Dinamarca o Irlanda, la cifra se acerca a los 180, en Portugal y Lituania, a 150, y en Bélgica y Noruega, a 110.

Consecuencia: Se reduce el uso de los SMS

Son datos ofrecidos por un informe de este último operador, que refleja este domingo el diario El Mundo en su suplemento Mercados. Este estudio también refleja que se ha reducido notablemente el envío de SMS en nuestro país durante el último año. Si en 2008 se mandaron 8.939 millones de mensajes cortos en España, en 2009 la cifra se redujo hasta los 8.235 millones. Y la tendencia, con los precios actuales, va encaminada a una mayor reducción.

La excusa de las grandes compañías nacionales son sus ofertas de SMS masivos. Casi todas ellas ofrecen ‘paquetes’, mediante los cuales se puede enviar en torno a un centenar de mensajes semanales a precios relativamente reducidos. A pesar de todo, estas ofertas tampoco llegan a acercarse a los líderes europeos del sector, o a otros países como Estados Unidos, donde nos encontramos ‘packs’ con menores limitaciones temporales, y que pueden llegar a alcanzar los 1.000 mensajes por apenas 5 dólares (medio centavo cada uno).

La gran paradoja de la situación existente en nuestro país es la circunstancia de que en muchas ocasiones sale más barato enviar un SMS desde España a otros países de la Unión Europea (11 céntimos, según la reciente normativa europea sobre las tarifas roaming) que hacerlo en el interior de nuestro país (los 15 céntimos anteriormente mencionados).

El informe concluye con otra situación llamativa acerca del uso de los móviles en nuestro país. Las autonomías que más usan estos dispositivos para conectarse a Internet son Canarias y Baleares, además de las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. La explicación a este hecho es la baja calidad de las líneas de ADSL existentes en estas zonas, lo que provoca que su empleo sea sustituido por los dispositivos móviles.

eL eCONOMISTA.ES