Un atisbo de esperanza

En todas las ciudades europeas y norteamericanas se han producido a lo largo de los dos últimos años multitudinarias manifestaciones en contra de los recortes que los distintos gobiernos han ido imponiendo a base de decretazos. Manifestaciones y huelgas que no tenían eco en el pasado, con cifras estratosféricas de participantes. Es más, incluso se han gestado movimientos de la multitud, de la ciudadanía en el más amplio sentido de la palabra, completamente nuevos que han configurado un nuevo reto para toda la política tradicional y para el propio Estado moderno. El 15M en España u Occupy en Estados Unidos y Reino Unido han transformado nuestra gramática y parecen tener una gran proyección de futuro.

La calle ha sido clara pero no parecía concretarse con resultados electorales notables. La separación entre instituciones caducas guardianes del viejo orden y los nuevos movimientos ciudadanos no ha dejado de agrandarse. Presxs de nuestra propia path dependence veíamos con cierta impotencia la falta de alternativas en el marco institucional vigente. Las protestas no han sido capaces de parar los distintos programas -mal denominados- de ajustes ni de revertir la dramática trayectoria sistémica. Pero, aun así, la ciudadanía europea y mundial está demostrando una gran madurez democrática y podemos empezar a vislumbrar un atisbo de esperanza con los resultados en Alemania, Grecia, Francia e Italia.

En efecto, la crisis se ha llevado por delante a todos los gobiernos que han intentado gestionarla (siempre obedeciendo los dictámenes de los poderes financieros), desde los social-liberales hasta los de derechas. De hecho, lo común a todos estos gobiernos ha sido seguir las exigencias de la ortodoxia económica liberal. Austeridad, recorte del gasto público, subida de impuestos…Daba igual si era el PSOE de Zapatero, el PS de Sócrates, el PASOK de Papandreu o el Partido Conservador de Cameron. Y lxs ciudadanxs han ido mostrando su rechazo a los distintos planes de reestructuración financiera (dinero público a la banca), de programas de reformas regresivos y de recortes al estado del bienestar. A modo de ejemplo, en España, el PP ganó con mayoría absoluta gracias a la hecatombe socialista (merecida por su nefasta gestión de la crisis y de su traición a cualquier principio socialdemócrata). Es decir, lxs ciudadanxs han demostrado su rechazo a las políticas emprendidas, tanto en las calles como en las urnas.

La guindilla a este rechazo se produjo ayer, cuando un candidato como François Hollande ha podido superar la agresiva campaña que ha sufrido en su contra para ganar unas elecciones en las que se ha presentado con un programa muy progresista (cercano al de IU en España) y como abanderado de la política del crecimiento (de las políticas de estímulo económico). Puede que nos decepcione y que todo su discurso no sea más que una mera escenificación pero le daremos un voto de confianza (al menos los 100 días).

Todavía más esperanzador es el caso griego. Los dos partidos tradicionales y únicos defensores de los planes de rescate impuestos por la troïka se llevaron el varapalo más sonado que se recuerda. El primer bipartidismo que cae en la UE. Y es normal, esperemos que esta actitud se extienda para ganar más democracia en el resto de Europa. Los griegos han sufrido un gobierno de ND, estafó a propios y extraños con las cuentas públicas, se dio entonces un voto de confianza al PASOK y éste decepcionó todavía más (por traicionar sus propios principios y hacer un gobierno de concentración con la extrema derecha representada en LAOS y con ND). Si en el 2009 ND y el PASOK obtuvieron el 80% de los votos, hoy, en el 2012, se desploman hasta el 33%. En otras palabras, un 67% de los votantes griegos ha RECHAZADO de raíz los planes de ajustes que tanto están asfixiando la ya mermada economía helénica.  La izquierda entra con mucha fuerza (30% de los votos entre SYRIZA, la IU local, KKE -el PCPE griego- e Izquierda Democrática -que sería un ala izquierdista del PSOE).El auge de la extrema derecha no deja de ser una expresión más del descontento griego y de los draconianos y suicidas planes que se le van imponiendo a su población.

Por su lado, Angela Merkel no deja de cosechar derrota tras derrota allí donde se celebran elecciones.

La política económica que se está llevando a cabo en Europa no solo está suponiendo un sonoro fracaso en cuanto a resultados macroeconómicos (la cosa no para de empeorar año tras año) se refiere sino que no cuenta con el consentimiento de la mayoría de la ciudadanía. Ésta, muestra su descontento de distintas formas (unas más novedosas, transgresoras y emancipadoras como podrían ser el 15M u Occupy y otras más tradicionales a través del voto en las urnas o los canales habituales de protesta sindical) aunque los mercados no dejen de penalizar dichas actitudes. El divorcio entre capitalismo y democracia ha quedado bien reflejado en diversas ocasiones con las reacciones de las bolsas ante los resultados electorales que se producían en los distintos países (Perú de Humala, Grecia hoy o Francia son algunos ejemplos), en continuos ataques a las soberanías nacionales.

Por eso debemos continuar movilizándonos, crear nuevas formas de biopoder (en las plazas, en las calles) e intentar seguir buscando la alternativa institucional y no institucional a este sistema. Y para ello es necesario reivindicar más democracia, más política. Alejarnos de corporativismos y luchar por un mundo más justo por y para el 99%. La superación de este sistema lleva consigo la liquidación de las obsoletas estructuras de poder que lo mantienen y por ello se debe y se producirá un curioso juego entre la política real, la de lxs ciudadanxs en las calles y la puramente institucional (que ofrecerá muchas resistencias al cambio). Tenemos una cita muy importante al respecto  los próximos días 12-15 de mayo para seguir edificando el nuevo sistema.

Sin embargo, no podemos perder el oremus. Todo esto va para largo y el plan B del capitalismo, del 1%, es la dictadura (Monti y Papadimos han sido el primer aviso). La escalada represiva en el estado español y el preocupante auge de la extrema derecha son el segundo aviso. Deberemos mantenernos alerta.

«¡NO QUEREMOS MORIR BAJO LOS ESCOMBROS DEL NEOLIBERALISMO!»

Artículo publicado en Le Monde Economie el 30 de abril de 2012

Por Pierre Larrouturou, Miembro del Colectivo Roosevelt 2012

«Los sistemas aguantan frecuentemente más de lo que podamos pensar pero acaban derrumbándose mucho más rápidamente de lo que se podría imaginar.» Con estas palabras, el antiguo jefe de economía del FMI, Kenneth Rogoff, resume la situación de la economía mundial. Por su parte el gobernador del Banco de Inglaterra afirma que «la próxima crisis puede ser más grave aún que la de 1930″…
La zona euro no va bien, pero Estados Unidos y China, a menudo presentados como los dos motores de la economía mundial, son en realidad dos bombas de relojería: la deuda total de Estados Unidos alcanza el 358 % del producto interior bruto (PIB); la burbuja inmobiliaria china, casi tres veces superior a la que tenía Estados Unidos antes de la crisis de las subprimes, empieza a estallar.
Visto el contexto internacional, ¿cómo el PS (Partido socialista francés) y la UMP (Unión por un Movimiento Popular, partido actualmente en el poder en Francia), pueden seguir apostando todo en base a la vuelta al crecimiento? Sólo hay una posibilidad entre mil de que ese sueño se haga realidad.
«Va a ser horroroso, me confiaba recientemente un responsable socialista. No habrá ningún margen de maniobra. A partir del mes de junio se van a congelar los gastos. En pocos meses, el país se quedará paralizado por manifestaciones gigantescas y en 2014 vamos a recibir una paliza histórica en las elecciones.»

¿La austeridad es la única solución? ¿Está condenada la izquierda en el poder a decepcionarnos? No.
La Historia muestra que es posible escapar a la «espiral de la muerte» en la que nuestros países están encerrándose.

En 1933

En 1933, cuando Roosevelt llega al poder, los Estados Unidos tienen 14 millones de desempleados, la producción industrial ha disminuido de 45 % en tres años.
Roosevelt actúa entonces con una determinación y una rapidez que reavivan la confianza: algunas leyes se presentan, se debaten, se votan y se promulgan en un mismo día. Su objetivo no es en absoluto el de «tranquilizar los mercados financieros», sino el de domarlos.
Su meta no es la de «dar sentido a la austeridad» sino la de reconstruir la justicia social. Los accionistas están furiosos y se oponen con todas sus fuerzas a la ley que separa bancos de depósito y bancos de inversión, a las tasas sobre las rentas más altas o a la creación de un impuesto federal sobre los beneficios.
Pero Roosevelt aguanta y hace votar quince reformas fundamentales en tres meses. Las catástrofes anunciadas por los financieros no ocurren. ¡Justo al contrario! La economía americana vivió muy bien con estas reglas durante medio siglo.
Lo que hizo Roosevelt en materia económica probablemente no era suficiente (sin la economía de guerra, los Estados Unidos iban a caer en una nueva recesión), pero las reformas que impuso en materia bancaria y fiscal lograron perfectamente sus objetivos.
Hasta la llegada de Ronald Reagan en 1981, la economía americana funcionó sin necesitar ni deuda privada ni deuda pública.
Si durante treinta años las reglas fordistas habían permitido una distribución equitativa del valor añadido entre los asalariados y los accionistas, en los treinta años siguientes las políticas de desregulación han conseguido que la parte de los salarios pase del 67 % al 57 % del PIB de los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE). Esto ha llevado a incrementar tanto la deuda pública – ya que los impuestos sobre los salarios y el consumo son el primer recurso de los Estados – como la deuda privada, porque los asalariados han tenido que endeudarse para mantener su nivel de vida.
Por culpa del desempleo y de la precariedad la parte salarial ha disminuido mucho en nuestros países: el desempleo no es sólo una consecuencia de la crisis que vivimos desde hace cinco años; es una de sus causas fundamentales. No se podrá salir de la crisis sin combatir radicalmente el desempleo y la precariedad.
Por mucho que les moleste a los neoliberales, no estamos frente a una crisis del Estado del Bienestar sino frente a una crisis del capitalismo, cuya enorme gravedad hace insuficientes las respuestas clásicas del Estado del Bienestar. La justicia social no es un lujo al que habría que renunciar por culpa de la crisis: ¡reconstruir la justicia social es el único modo de salir de la crisis!

DOS ESTRATEGIAS POSIBLES PARA EL PRÓXIMO PRESIDENTE FRANCÉS
Hay dos estrategias posibles para el próximo presidente de la República Francesa: o bien considera que la crisis se terminará pronto y que basta con una buena gestión de las finanzas públicas para pasar los pocos meses difíciles que nos separan hasta que escampe.
O bien considera al contrario que sólo queda poco tiempo antes de un posible derrumbe del sistema económico, y que tiene que “hacer de Roosevelt”: organizar un nuevo Bretton Woods a partir del mes de julio de 2012, poner fin a los increíbles privilegios de los bancos privados en la financiación de la deuda pública, luchar frontalmente contra los paraísos fiscales y actuar con fuerza contra el desempleo y la precariedad lanzando desde el mes de mayo de 2012 un Gran Pacto por el Empleo. Es decir, tres meses de trabajo con el conjunto de los socios implicados en poner en marcha un nuevo contrato social, tal como lo hicieron los holandeses con los Acuerdos de Wassenaar.

¿Cuál es el papel histórico de la izquierda europea? ¿Gestionar el desmoronamiento del modelo neoliberal, con el riesgo de morir bajo los escombros? ¿O alumbrar una nueva sociedad antes de que la crisis desemboque en la barbarie como en los años 30?

Para empujar al próximo presidente hacia tal audacia, acabamos de crear el Colectivo Roosevelt 2012, con Stéphane Hessel, Edgar Morin, Susan George, Michel Rocard, René Passet, Dominique Méda, Lilian Thuram, Robert Castel, Bruno Gaccio, Roland Gori, Gaël Giraud, la Fondation Abbé-Pierre, la Fondation Danielle Mitterrand, la Ligue de l’enseignement, Génération précaire y muchos otros, teniendo todos como objetivo el provocar un salto hacia adelante. Si compartes este deseo puedes unirte al Colectivo firmando su manifiesto y las quince propuestas de reformas en http://www.roosevelt2012.fr

Pierre Larrouturou, Miembro del Colectivo Roosevelt 2012
Traducción Françoise Chuffart (Attac Madrid)

Jaque (¿mate?)

Franco Berardi Bifo

El pensamiento político contemporáneo carece de sentido trágico, y se esfuerza en interpretar la realidad en base a categorías discursivas que no logran actuar sobre los automatismos técnicos, lingüísticos, financieros y psíquicos que siempre más frecuentemente conducen al suicidio: el suicidio colectivo de la devastación ambiental y el suicidio individual que devora un número creciente de vidas humanas. Sin embargo es necesario comprender la tragedia y hablar su lenguaje, si se quiere entrar en sintonía con la profunda mutación que está atravesando la sociedad. Y si se quiere buscar, suponiendo que exista, una salida del abismo al que el capitalismo ha destinado a la historia de la humanidad.


El modelo predatorio de la acumulación capitalista

Lo que estamos atravesando no es una crisis: no se trata de una desconexión temporal del dispositivo social, a la que seguiría una reconexión, una reanudación. El colapso financiero es la ocasión para instituir un nuevo modelo de acumulación del capital fundado en una nueva relación entre función monetaria y proceso de acumulación. Mientras en la época del capitalismo burgués la acumulación de valor monetario dependía de la producción industrial de bienes y servicios (según la fórmula dinero-mercancía-dinero), la clase financiera ha creado un sistema de acumulación en el que el dinero produce dinero sin necesidad de producir nada. Una serie de transformaciones sucesivas de la estructura técnica de la sociedad han hecho posible un profundo cambio en la naturaleza misma del dinero.

En el análisis marxista el dinero se presenta como medio de intercambio, equivalente general y forma del valor –pero también se presenta como medio de comando sobre el trabajo. En esta doble figura se manifiesta también el carácter lingüístico del dinero, que es tanto equivalente general, es decir, referencia de los bienes de consumo que con el dinero se pueden comprar, como acto lingüístico coercitivo, comando sobre la disponibilidad humana para obedecer cualquier orden, particularmente la orden de producir (plus)valor.

El lenguaje y el dinero tienen esto en común, que no son nada y mueven todo, como dice Robert Sordello, Money and the soul of the world, (The Pegasus Foundation, Dallas, 1983).

Tras la liberación de su función referencial, que coincide con la financiarización, el capital financiero se auto-alimenta siguiendo un procedimiento que se abstrae de la producción de bienes y servicios, gracias al endeudamiento de gran parte de la población.

En los años 90 y primeros del 2000, el capital financiero aumentó enormemente su valor gracias al endeudamiento generalizado, como si esto pudiese expandirse así siempre.

Pero, ¿es posible una acumulación basada en nada, o mejor dicho basada sobre un crédito aparentemente infinito? Naturalmente no, y finalmente, después de septiembre de 2008 el capital financiero ha comenzado a exigir la restitución de una deuda prácticamente infinita. En este momento el capital financiero descubre su verdadero rostro: intentaremos describirlo.

El capitalismo industrial acumulaba valor a través de la producción de bienes útiles, y la burguesía industrial era clase territorial, propietaria de bienes materiales ligada a la comunidad de productores consumidores. Es verdad que el trabajo era una abstracción en tanto que la valorización se fundaba sobre el tiempo abstracto de trabajo incorporado a la mercancía, y no sobre la utilidad concreta de sus productos, pero era necesario producir algo útil para que se produjese valor. El capital financiero se basa sin embargo en dos abstracciones posteriores aparecidas simultáneamente en los últimos decenios del siglo XX.

La primera es la abstracción digital que comporta una deslocalización del proceso productivo: los bienes no se producen ya en un lugar específico ni se destinan a una comunidad territorial. De este modo la clase propietaria se desterritorializa y se libera de toda ligazón con la comunidad concreta.

La segunda es la abstracción financiera que comporta una emancipación del proceso de valorización de la necesidad de producir algo útil. Durante algunos decenios se ha alimentado la valorización a través del endeudamiento, pero al fin de este proceso la sociedad es obligada a desprenderse de los recursos producidos en la pasada época industrial: el territorio, los recursos materiales e inmateriales son expoliados, privatizados, destruidos, para pagar una deuda que mientras tanto no ha producido nada duradero.

Mientras el capital industrial para valorizarse debía producir plusvalor, es decir, debía agregar algo al mundo de los bienes existentes (que ese algo fuesen bienes materiales o inmateriales poco importa), el capital financiero para valorizarse debe recortar, destruir, disipar lo que se ha producido en el pasado, e incluso que la abstracción financiera pueda arrasar por la noche lo que producimos durante el día. Hemos entrado así en una economía de la abstracción predatoria, que continuamente destruye el producto social hasta desposeer a sectores enteros de la sociedad. ¿Cuánto tiempo puede durar un proceso semejante? ¿Y qué efectos de barbarie y de miseria está produciendo? Lo vemos ya en la miseria que recorre las calles, en el derrumbe de las estructuras civiles, educación, transporte, sanidad, en la depresión que invade la vida cotidiana de las poblaciones europeas.

Barbarie matemática

Europa se ha convertido en una entidad ferozmente matemática. La necesidad matemática de los dispositivos bancarios exige austeridad: el gasto público se ajusta, los servicios sociales se recortan, la educación y los servicios se privatizan, las jubilaciones se retrasan, los derechos de los trabajadores son abolidos.

El empobrecimiento sistemático de la vida social es impuesto por la lógica de la deuda, pero, ¿qué es la deuda? ¿una necesidad metafísica ineludible? No. La deuda es un acto lingüístico, una promesa. La trasformación de la deuda en necesidad absoluta es un efecto de la religión neoliberal que conduce el mundo contemporáneo a la barbarie.

La promesa del dogmatismo neoliberal es la reducción de la vida social a implicación matemática del algoritmo financiero. Lo que es bueno para las finanzas debe ser bueno para la sociedad y si la sociedad no acepta esta sumisión, la sociedad es incompetente, y debe ser reeducada por una autoridad técnica, representada por asesores de Goldman Sachs, como Papademos o Mario Monti, líderes indiscutibles de países que tardan en someterse a la autoridad técnica de los algoritmos, y no quieren pensar que el interés general es matemático y la vida social debe someterse a la férrea lógica de los mercados.

Cuando la democracia pone en peligro la ejecución de los planes de austeridad destinados a restaurar la perfección matemática en la vida social y a pagar la deuda infinita con la banca, entonces la democracia es cancelada, y sustituida por funcionarios del absolutismo matemático. Lo que llamamos “mercados” son la manifestación visible de la íntima funcionalidad matemática de los algoritmos incorporados en la máquina tecno-lingüística: emiten sentencias que cambian el destino del cuerpo viviente de la sociedad, destruyen recursos y como una turbina succionan las energías del cuerpo colectivo.

Las enunciaciones financieras pretenden personificar las reglas de la indexicalidad [1] . Las agencias de rating aumentan o disminuyen el valor de una banca, de una empresa o de una nación con enunciación que se fingen indicadores de la situación real de esa banca, empresa o nación, y prevén su futuro. Efectivamente emiten profecías que se autorealizan. La enunciación aparentemente predictiva es en realidad un acto ilocutorio [2] , un acto de lenguaje performativo [3] que tiene eficacia en tanto en cuanto la comunicación social está sometida a las implicaciones tecno-linguísticas de la economía financiera.

El nazismo en dos movimientos

La premisa religiosa del absolutismo financiero se basa en un error fundamental: la realidad no es matemática, y la matemática no es la ley de la realidad sino un lenguaje cuya coherencia no tiene nada que ver con la coherencia estratificada y múltiple de la vida.

La matemática en sí no es brutal, pero está inscrita brutalmente en el organismo viviente de la sociedad, y esta brutal matematización del cuerpo viviente de la sociedad prepara la evolución más espantosa que podamos imaginar para el futuro de Europa.

Sería ridículo describir a los asesores de Goldman Sachs que están en el gobierno de los países europeos o a la señora Canciller de la República alemana como nazis. No son sádicos torturadores ni pretenden exterminar a los judíos. Pretende pacíficamente someter a la población europea a la esclavitud matemática, limpia, pulida, perfecta, porque están convencidos que es posible que la vida esté conformada de algoritmos y ecuaciones.

Desgraciadamente se equivocan, porque creen que el cuerpo físico emotivo y social pueda funcionar según causalidad de tipo matemático. La cadena algorítmica tiene su causalidad intrínseca que es la causalidad coherente de un lenguaje creado por la mente humana en la esfera de la abstracción tautologica auto-validante de la matemática. La religión financiera transfiere la coherencia de la cadena algorítmica a la realidad social del cuerpo colectivo. Este error filosófico corresponde a los intereses económicos de la clase post-burguesa de los predatores financieros. Imponer la causalidad matemática al devenir social y físico es el error más peligroso porque provoca el nacimiento de una nueva forma de fascismo que hoy ya está manifestándose en muchos países de Europa: un número creciente de personas expresa sentimientos racistas y una ola de depresión, desesperación y suicidio barre el continente.

El totalitarismo frío que podemos definir Absolutismo financiero es el primer movimiento que se está perpetrando actualmente, al cual seguiría una forma caliente de fascismo reactivo de masa. La abstracta violencia fría del absolutismo financiero desterritorializado prepara la violenta reterritorialización del cuerpo reactivo de la sociedad europea: retorno de la nación, de la raza, de la religión sectaria, de la violencia desesperada de todos contra todos. La ola de suicidios que va en aumentos en muchos países europeos es la incubadora de la explosión que se prepara.

Tragedia y cismogénesis [4]


En el ajedrez se da jaque mate cuando, según las reglas, el rey del contrincante no puede hacer ningún movimiento. El ajedrez es un juego finito, en el sentido de que debemos seguir unas reglas determinadas para jugar. No podemos jugar al ajedrez si no seguimos sus reglas. En cambio, el amor, la vida, la historia no son juegos finitos, en el sentido de que no hay reglas que impidan romper las normas.

Si queremos seguir jugando según las reglas de la política, podemos estar seguros de que perderemos. La democracia ya no existe, la fuerza política de los trabajadores ha sido destruida por la precarización y por la extensión infinita del mercado de trabajo, la ignorancia prevalece sobre el conocimiento porque la educación está sepultada por la desinformación mediática mientras la complejidad del mundo se extiende al infinito haciendo inútil los instrumentos tradicionales de gobierno. Y para terminar, la retroacción negativa que hacía posible una atenuación de los efectos catastróficos de los procesos sociales ha sido sustituida por una forma de retroacción positiva igual que un termostato averiado aumenta el fuego de la caldera cuando la temperatura supera los cuarenta grados. Cuando la derecha gana las elecciones destruye la educación, y su destrucción permite a la derecha mantenerse en el poder.

El juego moderno de la política ha concluido. Los automatismos han vencido, la humanidad ha perdido: jaque mate (scacco matto). No sabemos si esto conducirá al holocausto final, provocado por una guerra de todos contra todos, o por el desencadenamiento de las potencias de la naturaleza, o una prolongada fase de barbarie, de todos modos no podemos ya hacer nada. Lo que sí podemos hacer, sin embargo, es romper las reglas, salir del juego renunciando a participar en la competición política, para constituir continuas comunidades que tal vez puedan proliferar generando formas existenciales y técnicas contagiosas y difusas, si algún espacio del planeta escapase al destino de Fukushima.

Trágica es la imaginación que reconoce al hombre la imposibilidad de oponerse al poder superior de las fuerzas de la naturaleza, o del sentimiento o de la historia. Debemos reconocer el carácter trágico de los efectos que la dictadura financiera ha provocado en el planeta si queremos llevar a cabo el único gesto que quizá pueda revelarse salvador. El gesto de abandonar físicamente y simbólicamente el territorio devastado por capital para reconstituir la solidaridad social a partir de comunidades sucesivas, proliferantes, cismogenéticas. La civilización moderna está acabada y una dinámica predatoria solo parcialmente identificable con grupos y personas (la clase virtual-financiera) está destruyendo su legado. Hoy no hay manera de parar este proceso ni la violencia que conlleva.

Luchar, actuar colectivamente no podrá parar este proceso, pero no es inútil, porque sirve para acumular en alguna parte (en lugares que no son necesariamente geográficos) la energía cismogenética que producirá, si el mundo sigue siendo habitable, las condiciones para el comunismo post-apocalíptico.

Notas:

 [1] La indexicalidad es una categoría de la Etnometodología, que está dedicada a mostrar que el significado de algunas palabras por sí mismas, es incompleto y que sólo puede completarse dentro de un contexto; por lo tanto, son «expresiones indicativas» de una situación de intercambio lingüístico. La indexicalidad como fenómeno empírico, presupone una relación dialéctica entre la expresión y el contexto en que esta se produce. Se parte de la idea de que no se puede decir nada referente a una expresión indéxica, sin incluir el contexto pragmático. La identificación de indexicalidad con dependencia del contexto, fue uno de los principales problemas con que se enfrentaron los etnometodólogos [nota del traductor]

 [2] Un acto ilocutorio es un acto cumplido en el habla misma, mo una consecuencia, deliberada o no, del habla. [nota del traductor].

 [3] El concepto de lenguaje performativo se refiere a una forma particular de lenguaje que no describe ni registra nada, un lenguaje cuyas afirmaciones no son ni verdaderas ni falsas. En el lenguaje performativo mediante la oración o el habla se realiza una acción, por supuesto una acción que es mucho más que el mero hecho de ³decir´ algo. Es un lenguaje típicamente político, el lenguaje que no describe una realidad sino que realiza una acción, un lenguaje que no utiliza las palabras como resultado de una contemplación de una realidad entendida como externa al sujeto, sino que usa las palabras para actuar sobre y en una realidad intersubjetiva, que a partir de esa acción se vuelve humana. [nota del traductor].

 [4] La cismogénesis» es el estudio de la génesis de un cisma en el seno de un sistema social. [nota del traductor].

Fuente: http://th-rough.eu/writers/bifo-ita/scacco-matto

LA INICIATIVA “EZ IRENTSI-NO TRAGAMOS” SE PONE EN MARCHA

La iniciativa “EZ IRENTSI-NO TRAGAMOS”, que ha ído tomando forma durante los últimos meses, echa a andar con la llegada de la primavera. Lo hará el próximo viernes 13 de abril, a las 19.45´ h, en la Plaza Arriaga (en el quiosco del Arenal, si llueve), con una rueda de prensa en la que se dará cuenta de todos los detalles. A continuación, a las 00.00´h del sábado 14 de abril, la primera pareja iniciará sus dos´días de ayuno de denuncia y solidaridad, retirándose a dormir a algún lugar señalado durante esos dos días.

Como sabeís, esta iniciativa pretende denunciar la lamentable situación a la que nos están llevando las élites político-financieras mundiales, al tiempo que promover y dar cobertura simbólica a alternativas interesantes (PROTESTA-PROPUESTA). Desde este grupo de personas diversas, no queremos limitarnos a la queja.

El eje de la iniciativa será un ayuno mantenido rotativo por parejas (2 personas cada 2 días). El equivalente simbólico de los alimentos que dejamos de consumir (siempre de producción local, ecológica o de comercio justo) serán donados a colectivos en situación precaria. En torno a ese eje, buscamos utilizar esta herramienta para señalar situaciones denunciables y promover proyectos alternativos.

En realidad, nuestro objetivo es ofrecer a la sociedad otra modesta herramienta operativa par que pueda cada individuo o colectivo, mostrar su hartazgo y generar alternativas. Queremos,por tanto, volver a aprovechar esta ocasión para invitaros a participar en la iniciativa “EZ IRENTSI” o en su caso, promover cualquier otro tipo de acción que dé respuesta al horror que se nos impone.

Para más detalle, podeis enviar un mail a la siguiente dirección de contacto:

ezirentsi.notragamos@gmail.com

También disponemos de un Blog, estamos echándolo a andar poco a poco, la dirección es:

http://ezirentsi.wordpress.com/

VÉNTE CON NOSOTRAS/OS A “NO TRAGAR”!!

ESKERRIK ASKO.

Jean Ziegler: “El hambre es obra de las personas y la humanidad puede eliminarla”

Éric Toussaint – Consejo Científico de ATTAC Francia

1.- ¿Qué relación establece usted entre el endeudamiento de los países más industrializados y el hambre que atenaza una parte importante de la población africana?

Antes de responder a su pregunta, quisiera hablar de la extensión del desastre. La masacre anual de decenas de millones de seres humanos producida por el hambre es el escándalo de nuestro siglo. Cada cinco segundos muere de hambre un niño menor de 10 años, 37.000 personas mueren de hambre cada día y 1.000 millones, de los 7.000 que somos, quedan mutilados por la subalimentación permanente… y eso en un planeta que desborda riquezas.

El informe sobre la inseguridad alimentaria en el mundo elaborado por la FAO, que da las cifras de las víctimas, dice que la agricultura mundial en la etapa actual podría alimentar normalmente (2.200 calorías diarias por individuo adulto) a 12.000 millones de personas, o sea, casi el doble de la población mundial actual.

En el umbral de este nuevo milenio, por lo tanto no existe ninguna fatalidad, ninguna penuria objetiva. Un niño que muere de hambre cae asesinado.

Durante ocho años fui relator especial de las Naciones Unidas para el derecho a la alimentación. Este libro, Destruction massive. Géopolitique de la faim, es el relato de mis combates, de mis fracasos, de mis ocasionales y frágiles victorias y también de mis traiciones.

El problema de los que padecen hambre no es la disponibilidad general de alimentos en el planeta, sino su propio acceso a los alimentos, y esencialmente su falta de poder adquisitivo para comprarlos. El hambre estructural es la que mata cotidianamente debido a las fuerzas de producción insuficientemente desarrolladas en los campos del hemisferio sur. El hambre coyuntural, por el contrario, golpea cuando una economía se desploma bruscamente, a causa de una catástrofe climática o una guerra.

Vuelvo a su pregunta. La relación entre la deuda y la destrucción por el hambre es particularmente evidente en el combate contra el hambre coyuntural.

Entre 2008 y 2010, el Programa Alimentario Mundial perdió prácticamente la mitad de su presupuesto: era de 6.000 millones de dólares en 2008, y ahora es de 3.200 millones. Los Estados industriales se endeudaron masivamente para refinanciar a sus bancos… y han eliminado o reducido fuertemente sus contribuciones al PAM. Pero el PAM es el encargado de la ayuda alimentaria urgente en caso de catástrofe climática o de guerra.

En consecuencia, el Programa Alimentario Mundial no puede comprar alimentos suficientes para la ayuda urgente en caso de hambruna, como pasa ahora en el Cuerno de África, donde los funcionarios de la ONU rechazan todos los días la entrada de cientos de familias, refugiadas del hambre, en sus 17 campos de acogida instalados en la región. La deuda es responsable de la destrucción de miles de seres humanos.

2.- Bajo la misma perspectiva, ¿qué relación establecería usted entre la crisis bancaria y económica que estalló en los años 2007-2008 en los países más industrializados y la crisis alimentaria mundial, casi simultánea?

La crisis financiera de 2007-2008 provocada por la delincuencia bancaria tuvo en especial dos consecuencias. La primera: los fondos especulativos (hedge funds) y los grandes bancos se trasladaron después de 2008, abandonando los mercados financieros para orientarse hacia mercados de bienes primarios, principalmente agrícolas. Si observamos los precios de los tres alimentos básicos (maíz, arroz y trigo), que cubren el 75% del consumo mundial de alimentos, vemos que aumentaron de forma explosiva. En 18 meses, el precio del maíz aumentó un 98%, la tonelada de arroz pasó de 105 dólares a 1.010 dólares y la tonelada de trigo para harina dobló su precio desde septiembre de 2010, pasando a 271 euros. Esta explosión de precios produce beneficios astronómicos a los especuladores, pero mata en los barrios miserables a centenares de miles de mujeres, hombres y niños.

La segunda consecuencia es la carrera de los hedge funds y otros especuladores por las tierras cultivables del hemisferio sur.

Según el Banco Mundial, el año pasado, 41 millones de hectáreas de tierras cultivables fueron acaparadas por fondos de inversiones y multinacionales únicamente en África, con el resultado de la expulsión de los pequeños campesinos. Lo que se debe denunciar es el papel del Banco Mundial, y también del Banco Africano de Desarrollo, que financian estos robos de tierras. Para justificarse, estas organizaciones enuncian la teoría perniciosa de que la productividad agrícola en África es muy baja. Cosa cierta. Pero se debe aclarar que no es porque los campesinos africanos sean menos competentes o menos trabajadores que los campesinos franceses. Es porque esos países están estrangulados por su deuda externa. No tienen dinero para constituir reservas para casos de catástrofes ni para invertir en la agricultura de subsistencia. Es falso que la solución vendrá de la cesión de las tierras a las multinacionales.

Lo que hay que hacer es que esos países sean capaces de invertir en agricultura y de dar a los campesinos los instrumentos mínimos para aumentar su productividad: herramientas, riego, buenas semillas, abonos.

Un ejemplo: el 3,8% de las tierras africanas son de regadío. En todo el continente sólo existen 250.000 animales para el trabajo agrícola y algunos miles de tractores. Los abonos minerales, las semillas seleccionadas están, en gran medida, ausentes.

3.- ¿Cuál es la tesis central de su libro Destruction massive. La géopolitique de la faim?

El hambre es obra de las personas y la humanidad puede eliminarla. Los principales enemigos del derecho a la alimentación son la decena de sociedades transcontinentales privadas que dominan casi con exclusividad el mercado alimentario. Fijan los precios, controlan los stocks y deciden quién vivirá y quién morirá, porque solamente los que tienen dinero tendrán acceso a los alimentos. El año pasado, por ejemplo, Cargill controló más del 26% de todo el trigo comercializado en el mundo. Pero estos monopolios disponen además de organizaciones mercenarias: la Organización Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Estos son los tres jinetes del Apocalipsis. Si bien reconocen que el hambre es terrible, estiman que cualquier intervención en el mercado es un pecado. Para ellos, reclamar una reforma agraria, un salario mínimo o la subvención de alimentos básicos, por ejemplo, para salvar las vidas de los más pobres es una herejía. Según estos grandes trusts, que de forma conjunta controlan cerca del 85 % del mercado alimentario, el hambre solamente se vencerá en el momento en que se produzca la liberalización total del mercado y la privatización de todos los sectores públicos.

Esta teoría neoliberal es mortífera y oscurantista. La Unión Soviética se derrumbó en 1991 (fue una buena cosa). Hasta ese momento, una de cada tres personas vivía bajo un régimen comunista y el modo de producción capitalista estaba limitado regionalmente. Sin embargo, en 20 años el capitalismo financiero se extendió como la peste por todo el mundo. Y engendró una instancia única de regulación: el mercado mundial, la dichosa mano invisible. Los Estados perdieron su soberanía y la pirámide de los mártires ha crecido. Si los neoliberales tuvieran razón, la liberalización y la privatización habrían debido reabsorber el hambre. Ahora bien, se produjo justamente lo contrario. La pirámide de mártires no deja de crecer. La muerte colectiva debida al hambre se vuelve cada día más terrorífica.

Pero a pesar de su título —Destruction massive— mi libro es un libro de esperanza.

No hay impotencia en democracia. Existen medidas concretas que nosotros, ciudadanas y ciudadanos de los Estados democráticos de Europa, podríamos imponer de inmediato: prohibir la especulación en la bolsa de los productos alimentarios, hacer que se detenga el robo de tierras cultivables por las sociedades multinacionales, impedir el dumping agrícola, conseguir la anulación de la deuda externa de los países más pobres para que puedan invertir en la agricultura para la alimentación local, terminar con los agrocarburantes… Se puede obtener todo eso si nuestros pueblos se movilizan. Escribí Destruction massive. Géopolitique de la faim para fortalecer la conciencia de los ciudadanos. Y lo repito, mientras discutimos, cada cinco segundos muere de hambre un niño menor de diez años. Las fosas están allí. Y los responsables son identificables.

Además, tuvieron lugar enormes insurrecciones de campesinos —totalmente ignoradas por la prensa de Occidente— en numerosos países del Sur: en Filipinas, en Indonesia, en Honduras, en el norte de Brasil. Los campesinos invaden las tierras robadas por las sociedades multinacionales, luchan, mueren, pero también a veces salen victoriosos. George Bernanos escribió: «Dios no tiene otras manos que las nuestras».

El orden caníbal del mundo se puede destruir y se puede asegurar la felicidad material para todos. Tengo confianza: en Europa, la insurrección de las conciencias está próxima.

4.- Desde hace años, en particular como vicepresidente del Comité Consultivo del Consejo de los Derechos Humanos de la ONU, usted actúa con el fin de que se adopte un pacto u otro instrumento legal internacional que garantice los derechos de los campesinos a escala planetaria. ¿Hasta dónde se ha llegado, actualmente?

El proyecto de una convención internacional que proteja los derechos de los campesinos (derecho a la tierra, derecho a las semillas, derecho al agua, etc.) se someterá en junio a la Comisión de los Derechos Humanos. La convención materializaría el principio de la obligación extraterritorial de los Estados. En concreto: se podría considerar al Estado francés responsable de las violaciones de los derechos de los campesinos cameruneses o de Benín por las sociedades Vincent Bolloré o Vilgrain.

La batalla es incierta.

5.- ¿Qué utilidad pueden tener los análisis y las acciones del CADTM en el combate por el derecho a la alimentación, y más allá en un cambio radical en materia de derechos humanos?

El oscurantismo neoliberal envenena a la mayor parte de los gobiernos y a una gran parte de la opinión pública. Los análisis y los combates del CADTM son esenciales. Jean-Paul Sartre escribió: «Conocer al enemigo, combatir al enemigo». Esta doble exigencia está magníficamente asumida por el CADTM.

Entrevista publicada en Rebelión (Creative Commons)
Jean Ziegler es ex relator especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la alimentación
Traducido por Griselda Piñero

29-M, HUELGA SOCIAL

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29 M, ATTAC LLAMA A LA HUELGA SOCIAL Y A LA MOVILIZACIÓN DE TODA LA CIUDADANÍA

El 29 de marzo las organizaciones sindicales del estado español han convocado una Huelga General contra la reforma laboral impuesta por el gobierno de Mariano Rajoy. ATTAC España apoya y extiende la convocatoria de Huelga porque entendemos que es una reivindicación justa y legítima ante el ataque frontal a los derechos de los trabajadores y trabajadoras de nuestro país. Esta convocatoria está legitimada por el brutal ataque al derecho laboral, pero en el contexto en que se plantea, añade más razones para que la ciudadanía en su conjunto se sume a ella.

El pasado mes de marzo de 2011 los gobiernos europeos aprobaron el denominado Pacto del Euro sin explicar a la ciudadanía de qué se trataba. En este texto, con la demagógica excusa de buscar soluciones para la salida de la crisis, se recogían “recomendaciones vinculantes” para cada uno de los países miembros. Entre estas recomendaciones figuraban la subida del IVA, el compromiso de reducción del déficit público, la “flexibilización del mercado de trabajo” y otras. Tanto la anterior reforma laboral como la presente son un imperativo europeo, recogido en el Pacto del Euro, para dinamitar los derechos que los trabajadores y trabajadoras hemos conseguido a lo largo del siglo pasado. Todas las medidas recogidas en el texto europeo tienen como nexo común responsabilizar y cargar el coste de la crisis a la ciudadanía en su conjunto, siendo que ésta ha sido generada por los mercados financieros con la complicidad de los gobiernos.

Más allá de hacer justicia y penalizar las actuaciones y prácticas que han generado la crisis, desde los gobiernos se está utilizando ésta como pretexto y excusa para acabar con el estado como redistribuidor de la riqueza y potenciador del desarrollo de sus ciudadanos y ciudadanas. El objetivo de reducir el déficit público responde a una estrategia para privatizar los recursos y servicios de todos y todas, desmantelando los sistemas públicos de sanidad, educación, pensiones y servicios sociales. Este hecho transforma la naturaleza de los servicios públicos, pasando de ser servicios esenciales garantes de la igualdad de oportunidades a ser un espacio más de negocio para las grandes corporaciones.

Por otro lado desde ATTAC consideramos fundamental extender, de forma creciente, este tipo de movilizaciones al ámbito europeo, puesto que es éste desde el cual se aprueban las políticas que posteriormente tienen su aplicación en cada uno de los estados miembros, y por tanto el perjuicio que están generando se extiende a la ciudadanía europea. Es momento de iniciar procesos de movilización y de resistencia cívica no-violenta que identifiquen y unifiquen las diferentes luchas antineoliberales en el conjunto de Europa.

Desde ATTAC España insistimos en las soluciones altermundistas plasmadas en el documento “Siete principios para liberar nuestras sociedades de la dominación de los mercados financieros”, de la red de ATTAC Europa, que suponen superar la fase de aplicación de políticas neoliberales tan perjudiciales para la ciudadanía y la economía en su conjunto. Medidas como la creación de una Banca pública, para la financiación de pequeñas y medianas empresas y familias, la persecución con medios suficientes de la evasión fiscal de empresas y grandes fortunas, la penalización de no contratar con la administración pública a empresas que posean filiales en paraísos fiscales, la implantación de un Impuesto a las Transacciones Financieras y otras, son medidas que vienen a responsabilizar de la crisis a quienes la han creado y supondrían la superación de la crisis salvaguardando la concepción del estado como garante de la igualdad de oportunidades y redistribuidor de la riqueza.

Desde ATTAC queremos potenciar la convocatoria de huelga general y extenderla a una huelga de carácter social, que implique a trabajadoras y trabajadores, y al conjunto de la ciudadanía en nuestra condición de personas consumidoras y de financiadoras y usuarias de servicios públicos.

¡¡NO A UNA REFORMA LABORAL SALVAJE Y REGRESIVA!!

¡¡POR UN TRABAJO ESTABLE Y DIGNO!!

¡¡NO A LA APLICACIÓN DEL PACTO DEL EURO!!

¡¡SI A LA APLICACIÓN DE POLÍTICAS ALTERMUNDISTAS!!

“Siete principios para liberar nuestras sociedades de la dominación de los mercados financieros”

Comunicado de la Red Europea de ATTAC

Desde 2007, una crisis global convulsiona la economía mundial y la UE está en el centro de ello. Sus políticas económicas están agravando la crisis social, económica y ecológica, poniendo la democracia en peligro. El Banco Central Europeo (BCE) y el Euro son símbolos de estas políticas, que están entregando las llaves de la economía a bancos privados y mercados financieros bajo el pretexto de la llamada crisis de la deuda pública. Al mismo tiempo, la Troika (la Comisión Europea, el BCE y el FMI) junto con los gobiernos de la UE están desmantelando el estado de bienestar e imponiendo medidas de austeridad destructivas, haciendo que la gente pague por deudas de las que no son responsables. El modelo neoliberal de integración europea ha ensanchado la brecha entre los países del núcleo y de la periferia y aumentado las desigualdades existentes tanto dentro como fuera de Europa al alentar el dumping social, medioambiental y fiscal. Los gobiernos de la UE han ido un paso más allá en la renuncia de la democracia, imponiendo un proceso tecnocrático a su gente y Parlamentos, en ocasiones incluso instalando a sus propios representantes (como en Grecia e Italia), para llevar a cabo políticas destructivas de reducción de deuda. El funcionamiento democrático de la UE queda además comprometido por la creación de un consejo de administración informal – el llamado “Grupo de Frankfurt” consistente en la canciller alemana, el presidente de Francia, el presidente del BCE, el presidente del Eurogrupo, la directora del FMI, el presidente de la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo – que emite decisiones políticas estratégicas en nombre de la urgencia de la crisis. En este sentido, la ya frágil legitimidad de la UE y su proceso de toma de decisiones quedan aún más socavados. La Red Europea de Attac se opone firmemente a la forma actual de integración europea y al Euro y su forma actual de funcionamiento ya que subordinan los intereses y las necesidades de la gente a los intereses de los mercados financieros. La cuestión sobre si salirse del Euro o profundizar la forma actual de integración europea no responde a los principales elementos de la crisis actual. La urgencia actual es liberarse de la dominación de los mercados financieros y promover un conjunto de medidas coordinadas que aborden de manera progresiva políticas económicas, monetarias, sociales y ecológicas. Para esta finalidad, los ciudadanos y los movimientos sociales han de luchar a nivel nacional y europeo para cambiar las reglas que subyacen en el sistema económico e institucional actual – y hacer otra Europa posible!

  • Para liberar nuestras sociedades de la dominación de los mercados financieros y coordinar políticas progresistas económicas, monetarias, sociales y ecológicas, debemos perseguir los siguientes siete principios:
  1. Sacar las finanzas públicas de los mercados financieros: permitir una financiación pública democrática, mediante un banco central controlado democráticamente que preste directamente a los gobiernos.
  2. Escapar de la trampa de la deuda: finalizar las políticas de austeridad y establecer auditorías de la deuda que conduzcan a cancelaciones de la deuda. Bancos y actores financieros privados deben responsabilizarse de su parte de pérdida.
  3. Dotar a las finanzas públicas de una base sostenible: incrementar los impuestos a la riqueza y los beneficios corporativos y armonizar los impuestos a los niveles altos para erradicar la desigualdad fiscal. Acabar con la evasión fiscal e implementar un “embargo financiero” a los paraísos fiscales.
  4. Desarmar a los mercados financieros y poner al sector bancario bajo control: prohibir mecanismos especulativos dañinos (por ejemplo negociación de alta frecuencia, ventas en corto descubiertas, especulación con derivados, acuerdos extrabursátiles) e imponer un impuesto a las transacciones financieras a una tasa de al menos el 0,1%; una regulación bancaria estricta (por ejemplo separar los bancos comerciales tradicionales de los bancos de inversión, desmantelar los bancos “demasiado grande para caer”).
  5. Permitir una forma de financiación pública y democrática de la economía: construir un sector bancario público y cooperativo bajo control democrático, para asegurar la financiación de las necesidades sociales y económicas, garantizar los derechos sociales y financiar una transición ecológica. Las políticas comerciales deberían ser revisadas para adherirse a estos objetivos, en cooperación con los países en desarrollo.
  6. Europa para la gente, no para los beneficios: promover políticas económicas y sociales a nivel europeo, y restituir y ampliar los servicios públicos democráticamente controlados para reducir desequilibrios, promover la transición ecológica de las economías, fomentar empleo de calidad, promover equidad de género y ampliar derechos básicos económicos y sociales (salud, educación, vivienda, movilidad, comida, acceso al agua y la energía, información, cultura, bienestar social, etc.) y asegurar que se proveen mediante una red de servicios públicos.
  7. Democracia Real ya: entablar un proceso constitutivo dirigido a democratizar la toma de decisiones a todos los niveles; elaborar democráticamente un nuevo Tratado ratificado por referéndum en todos los países, y apoyar y promover un debate público, transparente y responsable sobre las visiones para Europa y sobre políticas europeas alternativas.