Segunda «FLOTA DE LA LIBERTAD»

Se dirigirá hacia la franja de Gaza, apenas un año después del ataque del ejército israelí contra la primera flotilla humanitaria que trataba de romper el ilegal bloqueo de Israel.

Segunda Flotilla de la Libertad: Una ola europea tocará Gaza

25 países han anunciado su participación en una nueva expedición de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, que actualmente sufre el bloqueo israelí. Los integrantes del proyecto esperan llegar al puerto de destino a finales de mayo, según dijeron hace unos días en una conferencia de prensa en Madrid.

La segunda ‘Flotilla de la Libertad’ va a coincidir con el primer aniversario de la operación militar israelí que sufrió la anterior expedición y en la que murieron asesinadas nueve personas. El nuevo proyecto contará con 15 barcos cargados con gran cantidad de bienes de primera necesidad. Además, el trayecto ha recibido el respaldo del exdirector de la UNESCO Federico Mayor Zaragoza.

Manuel Tapial, activista de la iniciativa ‘Rumbo a Gaza’ en España, opina que esta acción busca no sólo llevar ayuda humanitaria sino también expresar solidaridad a la gente de Palestina

“Gaza sigue estando bajo un bloqueo criminal, y por lo tanto hay que seguir insistiendo hasta que acabemos con este bloqueo”, dice el activista español.

Por el momento no se sabe la fecha concreta ni el recorrido de la caravana, pero sí han asegurado los organizadores que esta flotilla duplicará en número de barcos a la de hace un año.

Ataque israelí a la «Flota de Libertad»en 2010

“La sociedad civil toma las riendas de nuevo”

“Nosotros, los ciudadanos, nos movilizamos ya que los gobiernos no lo hacen, o no tanto como deberían. Es la sociedad la que debe hacerse cargo de esta situación para conseguir algo”, afirma Maxime Guimberteau, portavoz de Plateforme Palestine, comité que agrupa a diferentes asociaciones y ONG francesas a favor de las reivindicaciones palestinas.

La operación Freedom Flotilla II descansa en gran parte sobre las donaciones de particularesLa operación Freedom Flotilla II descansa en gran parte sobre las donaciones de particulares | “La gente está comprometida con la causa y nos apoya. Estamos recaudando unos 20.000 euros por semana”, afirma el responsable de Plateforme Palestine comité que agrupa a diferentes asociaciones y ONG francesas a favor de las reivindicaciones palestinas..

Griegos y suecos son los líderes de esta campaña y ambos obtuvieron enseguida gran respuesta a nivel internacional. En muy poco tiempo y debido casi principalmente a la participación ciudadana, más de veinte países han desarrollado una campaña en la que han trabajado a ritmo constante con un único objetivo: que su barco nacional forme parte de la Freedom Flotilla II. Los canadienses y los estadounidenses ya tienen su barco, los turcos están arreglando el suyo, muy dañado, y que fue víctima del triste viaje de la primera flotilla. Malayos y australianos se han unido rápidamente al proyecto. En Italia llamarán al barco Stefano Chiarini, periodista de Il Manifesto que dedicó su vida a la solidaridad por el pueblo palestino y todos los pueblos oprimidos. En España, donde más de 250 organizaciones se han adherido a la campaña, al igual que muchos personajes famosos, se está preparando la salida de dos barcos que podrían transportar a unas 200 personas así como unas 2.000 toneladas de ayuda humanitaria.

Tour de Francia por Gaza

También se apuntan participantes de Alemania, Noruega, Bélgica, Escocia, Dinamarca, los Países Bajos, Irlanda y Suiza. La Coordinación europea de los Comités por Palestina ha organizado diferentes actividades de trabajo comunes. En Madrid, Roma y Atenas ya se han celebrado reuniones para preparar la expedición.

En Francia se ha podido constatar la movilización de la sociedad gracias al éxito del Tour de Francia por Gaza, celebrado entre el 2 y el 26 de febrero para concienciar a los ciudadanos y recaudar los fondos necesarios para comprar el barco. Maxime Guimberteau, que participó en la primera semana del Tour, no deja de sorprenderse gratamente del apoyo francés: “Nos están recibiendo muy bien allá donde vamos. La gente está comprometida con la causa y nos apoya. Estamos recaudando unos 20.000 euros por semana y el 85% de esta cantidad se debe a las donaciones de los ciudadanos. Si seguimos a este ritmo, podremos acogernos a los plazos previstos y hacer que el barco salga en el mes de mayo”.

Túnez y Egipto: señales alentadoras

"Freedom Flotilla" Es evidente que la situación geopolítica en Oriente Medio y, sobre todo, el fin del régimen de Mubarak en Egipto, aportan una ola de esperanza a la causa palestina: “Los ciudadanos de Egipto y Túnez han demostrado el poder revolucionario que la sociedad puede tener si se moviliza por sus derechos. Han conseguido algo que nos parecía imposible no hace ni tres meses”, declara Maxime. Estas circunstancias nos alientan para conseguir que la misión de la Freedom Flotilla II tenga éxito: “Esperamos que los cambios en Egipto hagan que la presión sobre Israel sea mayor para que puedan pasar los barcos”, añade. Sin embargo, si bien es cierto que la causa palestina tiene un papel simbólico entre los países árabes que luchan hoy en día por la libertad, la carta de la Freedom Flotilla II asegura en sus primeras líneas que su único objetivo es pedir “el respeto de los derechos de cualquier ser humano, independientemente de cual sea su identidad y sexo, nacionalidad, ciudadanía, religión o idioma”.

Todavía no se sabe cuál será el resultado de la cruzada humanitaria, pero de momento ésta ya se puede jactar de una primera victoria: mujeres y hombres europeos, procedentes de culturas diversas y con creencias políticas diferentes, se han unido alrededor de una causa para rechazar la debilidad de los gobiernos y los pobres resultados de la Unión Europea en cuanto a la cuestión palestina. “Los europeos estamos todos juntos y movilizados para luchar contra el bloqueo”, concluye Maxime.

Fuentes: «Russia Today» y «Cafebabel.com»

Fotos: Portada: (cc)http://edo.medicks.net/flickr; Operación ‘petit navire’: cortesía de Plateforme Palestine; Freedom Flotilla : (cc)freegazaorg/flickr


¡Indignaos!

Ignacio Ramonet   en   Le Monde Diplomatique

Tiene 93 años. Se llama Stéphane Hessel. Y la historia de su vida es una fabulosa novela. Lo era ya, en cierto modo, antes mismo de que naciera. Algunos quizás recuerden aquella película de François Truffaut,  Jules et Jim . Pues bien, la mujer anticonformista interpretada por Jeanne Moreau, y uno de sus dos amantes (1),  Jules , judío alemán traductor de Proust, fueron sus padres. En la atmósfera artística del París de los años 1920 y 1930, Stéphane Hessel creció rodeado de los amigos de la casa, entre otros, el filósofo Walter Benjamin, el dadaísta Marcel Duchamp y el escultor Calder…

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, se alista en la Resistencia y se suma, en Londres, al equipo del general De Gaulle, quien le confía una peligrosa misión en territorio francés. Detenido por los nazis, es torturado y deportado al campo de exterminio de Buchenwald, de donde trata, una y otra vez, de evadirse. Lo acaban capturando y lo condenan a la horca. A punto de ser ejecutado, consigue usurpar la identidad de un muerto y logra por fin evadirse. Se une a la lucha por la liberación de Francia, inspirado en los principios del Consejo Nacional de la Resistencia que promete una democracia social, la nacionalización de los sectores energéticos, de las compañías de seguros y de la banca, y la creación de la Seguridad Social.

Después de la victoria, De Gaulle lo envía -tiene apenas 28 años- a Nueva York, a la ONU, cuyos fundamentos teóricos se están acicalando entonces. Allí, Hessel participa, en 1948, en la elaboración y redacción de uno de los documentos más trascendentales de los últimos seis decenios: la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Regresa luego a París para integrarse en el gabinete socialista de Pierre Mendès-France, que inicia la descolonización, pone fin a la guerra en Indochina, y prepara la independencia de Túnez y Marruecos.

Los años más recientes, este noble y persistente defensor de las causas justas, diplomático de profesión, los ha consagrado a protestar sin descanso contra el trato dispensado a los «sin papeles», a los gitanos, a todos los inmigrantes…

Y si hoy nos referimos a él, es porque acaba de publicar un librito, más bien un breve panfleto político de 30 páginas, devenido -en la Francia popular sublevada contra la regresión social-, un excepcional éxito editorial y un fenómeno social. Gracias al boca a boca y, sobre todo, a las nuevas redes sociales, el texto, ninguneado al principio por los medios de información dominantes, ha conseguido franquear las censuras y llenar de esperanza miles de corazones. En apenas unas semanas, de este repertorio de las injusticias más indignantes, ya se han vendido (cuesta 3 euros) más de 650.000 ejemplares… Algo jamás visto. Su título: una consigna,  ¡Indignaos! (2).

Dice Balzac que el panfleto «es el sarcasmo convertido en bala de cañón». Añade Stéphane Hessel que la indignación es la pólvora de toda explosión social. Dirigiéndose a sus lectores, les recomienda: «Deseo que halléis un motivo de indignación. Eso no tiene precio. Porque cuando algo nos indigna, nos convertimos en militantes, nos sentimos comprometidos y entonces nuestra fuerza es irresistible».

Los motivos de indignación no escasean: «En este mundo, dice Hessel, hay cosas insoportables». En primerísimo lugar: la naturaleza del sistema económico responsable de la actual crisis devastadora. «La dictadura internacional de los mercados internacionales» constituye además, según él, «una amenaza para la paz y la democracia». «Nunca, afirma, el poder del dinero fue tan inmenso, tan insolente y tan egoísta, y nunca los fieles servidores de Don Dinero se situaron tan alto en las máximas esferas del Estado».

En segundo lugar, Hessel denuncia la desigualdad creciente entre los que no tienen casi nada y los que lo poseen todo: «La brecha entre los más pobres y los más ricos jamás ha sido tan profunda; ni tan espoleados el afán de aplastar al prójimo y la avidez por el dinero». A guisa de enmienda sugiere dos propuestas sencillas: «Que el interés general se imponga sobre los intereses particulares; y que el reparto justo de la riqueza creada por los trabajadores tenga prioridad sobre los egoísmos del poder del dinero».

En temas de política internacional, Hessel afirma que su «principal indignación» es el conflicto israelo-palestino. Recomienda que se lea «el informe Richard Goldstone de septiembre de 2009 sobre Gaza (3), en el cual este juez sudafricano, judío, que incluso se declara sionista,  acusa al ejército israelí». Relata su visita reciente a Gaza, «prisión a cielo abierto para un millón y medio de palestinos». Una experiencia que lo sobrecoge y solivianta. Aunque no por ello reniega de la no-violencia.  Al contrario, reafirma que «el terrorismo es inaceptable», no sólo por razones éticas sino porque, al ser «una expresión de la desesperación», no resulta eficaz para su propia causa pues «no permite obtener los resultados que la esperanza puede eventualmente garantizar».

Hessel convoca el recuerdo de Nelson Mandela y de Martin Luther King. Ellos, dice, nos indican «el camino que debemos aprender a seguir». Porque, para avanzar, sólo existe una conducta: «apoyarnos en nuestros derechos, cuya violación -sea quien sea el autor de ésta-, debe provocar nuestra indignación. ¡No transijamos jamás con nuestros derechos!».

Finalmente, se declara partidario de una «insurrección pacífica». En particular contra los medios masivos de comunicación en manos del poder del dinero, y que «sólo proponen a los ciudadanos el consumo de masas, el desprecio hacia los humildes y hacia la cultura, la amnesia generalizada y una competición a ultranza de todos contra todos».

Stéphane Hessel ha sabido expresar con palabras, lo que tantos ciudadanos golpeados por la crisis y por las medidas de regresión social sienten en el fondo de sí mismos. Ese sentimiento de que les están arrebatando sus derechos, esos anhelos punzantes de desobedecer, esos deseos de gritar hasta perder el aliento, esas ganas en fin de protestar sin saber cómo…

Todos esperan ahora la segunda entrega. Cuyo título, lógicamente, sólo puede ser: ¡Sublevaos!

Notas:

(1) El otro era Pierre-Henri Roché, autor de la novela con el mismo título llevada a la pantalla por François Truffaut.

(2) Stéphane Hessel,  Indignez-vous! , Indigène éditions, Montpellier, 2010.

(3) NDLR: «Human Rights In Palestine And Other Occupied Arab Territories. Report of the United Nations Fact Finding Mission on the Gaza Conflict», Naciones Unidas, Nueva York, 15 de septiembre de 2009.

Los números de «Mis Aspiraciones…» en 2010

Las estadísticas de WordPress.com han analizado el desarrollo de este blog en 2010 y presentan un resumen de alto nivel de su salud:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: ¡Este blog está en fuego!.

Números crujientes

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The busiest day of the year was 26 de octubre with 57 views. The most popular post that day was LISTA DE BODA PARA EL PAPA.

¿De dónde vienen?

Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran facebook.com, slashingtongue.com, menecesitas.com, es.wordpress.com y WordPress Dashboard.

Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por mis aspiraciones en la vida, aspiraciones en la vida, luis cobos, mis aspiraciones y como lograr mis aspiraciones.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

  1. LISTA DE BODA PARA EL PAPA octubre, 2010
  1. “La coma, esa puerta giratoria del pensamiento». Julio Cortázar marzo, 2010
  2. ASIENTO 29-E, (5 horas de vuelo… junto al WC del avión) marzo, 2010
  3. LA «AIE» DE LUIS COBOS COBRA INDEBIDAMENTE abril, 2010
  4. EVOLUCIÓN DE LA NUBE DE CENIZAS VOLCÁNICAS abril, 2010

¿ES TAN MALO SER ANTISISTEMA?

FRANCISCO FERNÁNDEZ BUEY y JORDI MIR,  en PÚBLICO

Venimos observando que, en los últimos tiempos, los medios de comunicación de todo tipo han puesto de moda el término antisistema. Lo usan por lo general en una acepción negativa, peyorativa, y casi siempre con intención despectiva o insultante. Y aplican o endosan el término, también por lo general, para calificar a personas, preferentemente jóvenes, que critican de forma radical el modo de producir, consumir y vivir que impera en nuestras sociedades, sean estos okupas, altermundialistas, independentistas, desobedientes, objetores al Proceso de Bolonia o gentes que alzan su voz y se manifiestan contra las reuniones de los que mandan en el mundo.

Aunque no lo parezca, porque enseguida nos acostumbramos a las palabrejas que se ponen de moda, la cosa es nueva o relativamente nueva. Así que habrá que decir algo para refrescar la memoria del personal. Hasta comienzos de la década de los ochenta la palabra antisistema sólo se empleaba en los medios de comunicación para calificar a grupos o personas de extrema derecha. Vino a sustituir, por así decirlo, a otra palabra muy socorrida en el lenguaje periodístico: ultra. Pero ya en esa década la noción se empleaba principalmente para hacer referencia a las posiciones del mundo de Herri Batasuna en el País Vasco. En la década siguiente, algunos periódicos a los que no les gustaba la orientación que estaba tomando Izquierda Unida ampliaron el uso de la palabra antisistema para calificar a los partidarios de Julio Anguita y la mantuvieron para referirse a la extrema derecha, a los partidarios de Le Pen, principalmente, y a la llamada izquierda abertzale. Así se mataba de un solo tiro no dos pájaros (de muy diferente plumaje, por cierto) sino tres.

Esa práctica se ha seguido manteniendo en la prensa aproximadamente hasta principios del nuevo siglo, cuando surgió el movimiento antiglobalización o altermundialista. A partir de entonces se empieza a calificar a los críticos que se manifiestan de grupos antisistema y de jóvenes antisistema. Pero la calificación no era todavía demasiado habitual en la prensa, pues el periodista de guardia de la época, Eduardo Haro Teglen, en un artículo que publicaba en El País, en 2001, aún podía escribir: “Las doctrinas policiales que engendra esta globalización que se hace interna hablan de los grupos antisistema. No parece que el intento de utilizar ese nombre haya cundido: se utilizan los de anarquismo, desarraigo, extremismo, agitadores profesionales. Pero el propio sistema tendría que segregar sus modificaciones para salvarse él si fuera realmente un sistema y no sólo una jungla, una explosión de cúmulos”.

En cualquier caso, ya ahí se estaba indicando el origen de la generalización del término: las doctrinas policiales que engendra la globalización. Desde entonces ya no ha habido manifestación en la que, después de sacudir convenientemente a una parte de los manifestantes, la policía no haya denunciado la participación en ellas de grupos antisistema para justificar su acción. Pasó en Génova y pasó en Barcelona. Y también desde entonces los medios de comunicación vienen haciéndose habitualmente eco de este vocabulario.

El reiterado uso del término antisistema empieza a ser ahora paradójico. Pues son muchas las personas, economistas, sociólogos, ecólogos y ecologistas, defensores de los derechos humanos y humanistas en general que, viendo los efectos devastadores de la crisis actual, están declarando, uno tras otro, que este sistema es malo, e incluso rematadamente malo. Académicos de prestigio, premios Nobel, algunos presidentes en sus países y no pocos altos cargos de instituciones económicas internacionales hasta hace poco tiempo han declarado recientemente que el sistema está en crisis, que no sirve, que está provocando un desastre ético o que se ha hecho insoportable. Evidentemente, también estas personas son antisistema, si por sistema se entiende, como digo, el modo actualmente predominante de producir, consumir y vivir. Algunas de estas personas han evitado mentar la bicha, incluso al hablar de sistema, pero otras lo han dicho muy claro y con todas las letras para que nadie se equivoque: se están refiriendo a que el sistema capitalista que conocemos y en el que vivimos unos y otros, los más moran o sobreviven, es malo, muy malo.

Resulta por tanto difícil de entender que, en estas condiciones y en la situación en que estamos, antisistema siga empleándose como término peyorativo. Si analizando la crisis se llega a la conclusión de que el sistema es malo y hay que cambiarlo, no se ve el motivo por el cual ser antisistema tenga que ser malo. El primer principio de la lógica elemental dice que ahí hay una incoherencia, una contradicción. Si el sistema es malo, y hasta rematadamente malo, lo lógico sería concluir que hay que ser antisistema o estar contra el sistema. Tanto desde el punto de vista de la lógica elemental como desde el punto de vista de la práctica, es indiferente que el antisistema sea premio Nobel, economista de prestigio, okupa, altermundista o estudiante crítico del Proceso de Bolonia.

Si lo que se quiere decir cuando se emplea la palabreja es que en tal acción o manifestación ha habido o hay personas que se comportan violentamente, no respetan el derecho a opinar de sus conciudadanos, impiden la libertad de expresión de los demás o atentan contra cosas que todos o casi todos consideramos valiosas, entonces hay en el diccionario otras palabras adecuadas para definir o calificar tales desmanes, sean éstos colectivos o individuales. La variedad de las palabras al respecto es grande. Y eligiendo entre ellas no sólo se haría un favor a la lengua y a la lógica sino que ganaríamos todos en precisión. Y se evitaría, de paso, tomar la parte por el todo, que es lo peor que se puede hacer cuando analizamos movimientos de protesta.
Francisco Fernández Buey y Jordi Mir son del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS)-Universidad Pompeu Fabra

Ilustración de Iker Ayestaran

La amenaza real de la Flotilla de la Libertad

Noam Chomsky

El violento ataque de Israel contra la Flotilla de la Libertad, que transportaba ayuda humanitaria a Gaza, ha escandalizado al mundo.

Secuestrar embarcaciones en aguas internacionales y asesinar pasajeros es, por supuesto, un crimen grave.
Pero el crimen no es algo nuevo. Durante décadas, Israel ha estado secuestrando embarcaciones entre Chipre y Líbano, y matando y secuestrando pasajeros, a veces reteniéndolos como rehenes en prisiones israelíes.

Israel da por sentado que puede cometer impunemente estos crímenes porque Estados Unidos los tolera, y Europa, generalmente, sigue el ejemplo de EEUU.

Como observaron correctamente los editores de The Guardian el 1 de junio: “Si un grupo armado de piratas somalíes armados hubiera abordado ayer seis embarcaciones en alta mar, matado a cuando menos diez pasajeros y lesionado a muchos más, una fuerza de trabajo de la OTAN ya estaría encaminada hoy a la costa somalí”.

En este caso, el tratado de la OTAN obliga a sus miembros a acudir a la ayuda de un país miembro de la OTAN –Turquía– atacado en alta mar.

El pretexto de Israel para el ataque fue que la Flotilla de la Libertad estaba llevando materiales que Hamás podría utilizar para disparar cohetes contra Israel.

El pretexto no es creíble. Una razón suficiente es que Israel puede poner fin a la amenaza de los cohetes por medios pacíficos.

Los antecedentes son importantes. Hamás fue identificado como una importante amenaza terrorista cuando triunfó en las elecciones libres celebradas en febrero de 2006. Estados Unidos e Israel incrementaron bruscamente su castigo a los palestinos, ahora por el crimen de votar de forma equivocada.

El sitio de Gaza, incluyendo un bloqueo naval, fue un resultado de esa estrategia. El sitio de Gaza se intensificó marcadamente en 2007, después de que una pequeña guerra civil dejó a Hamás el control del territorio.

Lo que comúnmente ha sido descrito como un golpe militar de Hamás, fue, de hecho, incitado por EEUU e Israel, en un crudo intento de anular las elecciones que llevaron a Hamás al poder.

Esto ha sido del dominio público desde por lo menos abril de 2008, cuando David Rose informó en Vanity Fair de que el entonces presidente de EEUU, George W. Bush; su asesora de Seguridad Nacional, Condoleezza Rice, y el segundo de esta, Elliott Abrams, “apoyaron a una fuerza armada bajo las órdenes del hombre fuerte de Fatah, Muhammad Dahlan, encendiendo un cruenta guerra civil en Gaza y dejando a Hamás más fuerte que nunca”.

El terrorismo de Hamás incluyó el lanzamiento de cohetes contra los pueblos israelíes cercanos –acto criminal, sin duda, pero sólo una diminuta fracción de los crímenes rutinarios de EEUU e Israel en Gaza–.

En junio de 2008, Israel y Hamás llegaron a un acuerdo de alto el fuego. El Gobierno israelí reconoce oficialmente que, hasta que Israel violó el acuerdo el 4 de noviembre de ese año al invadir a Gaza y matar a media docena de activistas de Hamás, esta no disparó un solo cohete.

Hamás ofreció reanudar el alto el fuego. El Gabinete israelí analizó la oferta y la rechazó, prefiriendo lanzar su asesina invasión de Gaza el 27 de diciembre.

Como otros estados, Israel tiene el derecho de defenderse. Pero ¿tenía el derecho de emplear la fuerza en Gaza en nombre de la autodefensa?

La ley internacional, incluyendo la Carta de la ONU, es inequívoca: una nación tiene tal derecho sólo si ha agotado los medios pacíficos. En este caso, la utilización de tales medios no fue siquiera intentada, aunque –o quizá porque– existían todas las razones posibles para que tuvieran éxito.

Así, la invasión fue pura agresión criminal y lo mismo puede decirse de que los israelíes hayan recurrido a la fuerza contra la flotilla.

El sitio es salvaje, diseñado para mantener apenas vivos a los animales enjaulados para esquivar las protestas internacionales, pero difícilmente más que eso. Es la última etapa de planes israelíes trazados hace tiempo y apoyados por Estados Unidos para separar Gaza de Cisjordania.

La periodista israelí Amira Hass, una destacada especialista en Gaza, describe la historia del proceso de separación: “Las restricciones sobre el movimiento palestino que Israel introdujo en enero de 1991 revirtieron un proceso iniciado en junio de 1967. En ese entonces y por vez primera desde 1948, una gran parte del pueblo palestino vivió nuevamente en el territorio abierto de un solo país –uno, por cierto, que estaba ocupado, pero era sin embargo entero–”.

Hass concluye: “La separación total de la Franja de Gaza de Cisjordania es uno de los logros más grandes de la política israelí, cuyo objetivo último es impedir una solución basada en decisiones y acuerdos internacionales y, en lugar de eso, dictar un acuerdo basado en la superioridad militar israelí”.

La Flotilla de la Libertad desafió esa política y, por tanto, debía ser destruida.

Ha existido un marco para solucionar el conflicto árabe-israelí desde 1976, cuando los estados árabes introdujeron una resolución en el Consejo de Seguridad que planteaba un tratado basado en dos estados en las fronteras internacionales, incluyendo todas las garantías de seguridad de la Resolución 242 de la ONU, adoptada después de la guerra de junio de 1967.

Los principios esenciales cuentan con el apoyo de prácticamente todo el mundo, incluyendo la Liga Árabe, la Organización de Estados Islámicos (incluyendo Irán) y actores relevantes que no son estados, entre ellos Hamás.

Pero EEUU e Israel han encabezado el rechazo a tal acuerdo durante tres décadas, con una excepción crucial y altamente informativa. En su último mes en el cargo de presidente de EEUU, en enero de 2001, Bill Clinton inició negociaciones israelo-palestinas en Taba (Egipto) que casi alcanzaron un acuerdo, según anunciaron los participantes, antes de que Israel pusiera fin a las negociaciones.

Hoy persiste el cruel legado de una paz fallida.

La ley internacional no puede ser aplicada contra estados poderosos, salvo por sus propios ciudadanos. Eso siempre es una tarea difícil, particularmente cuando opiniones bien articuladas declaran que el crimen es legítimo, ya sea de manera explícita o mediante una argumentación que parta de la adopción tácita de un marco criminal –lo cual es más malicioso, porque hace invisible el crimen–.

LAS LECCIONES QUE ISRAEL IMPARTE AL MUNDO

Carlos Enrique Bayo

Gracias al ataque en alta mar contra la Flotilla de la Libertad hemos aprendido que los ejércitos tienen perfecto derecho de abordar con fuerzas de élite los buques desarmados de otros países, en aguas internacionales, para impedir que lleven ayuda humanitaria a una población sitiada. Además, si los tripulantes y pasajeros se resisten, es irreprochable matar a tiros a un buen número de ellos, herir gravemente a otros tantos y detener violentamente a todos los demás.
También sabemos ahora que es lícito bombardear masivamente ciudades densamente pobladas por civiles –matando a un millar de ellos, incluidos cientos de niños–, siempre que nos consideremos atacados por algún grupo del lugar. Y después, es más que legal someter a asedio y bloqueo a un millón y medio de personas, negándoles hasta la posibilidad de reconstruir los miles de viviendas, los hospitales y las escuelas que has destruido.
Además, hemos descubierto que es democrático aquel país que somete a ocupación militar a todo un pueblo, haciendo caso omiso durante más de 40 años a decenas de resoluciones y condenas de la ONU; que desoye todas las peticiones internacionales de respeto de los derechos humanos; que desprecia todos los informes independientes sobre sus crímenes de guerra, y que impone una colonización implacable en los territorios ocupados, violando los principios del derecho internacional.
Así que Israel está dando grandes lecciones al resto del mundo, culpable de hipocresía –dice Netanyahu– y de odio al pueblo judío. Aunque no creo que le gustase que otros países se las aprendiesen y las imitaran. ¿Verdad?

ISRAEL ASESINÓ A QUEMARROPA

Los activistas muertos recibieron 30 disparos a quemarropa

Público

«La autopsia revela que los soldados israelíes dispararon a corta distancia y en lugares como la cabeza, la cara o la espalda»

Los nueve activistas turcos que murieron en el asalto israelí a la «Flotilla de la libertad» el pasado lunes recibieron 30 disparos, según informa el diario británico The Guardian en su página web.

Cinco de los que perdieron la vidas fueron tiroteados en la cabeza y a corta distancia, según los resultados de las autopsias realizadas por forenses turcos, a los que ha tenido acceso el rotativo.

The Guardian asegura que un joven de 19 años, Fulkan Dogan, quien tenía también la nacionalidad estadounidense, murió tras recibir cinco balazos a menos de 45 centímetros de distancia, en la cara, en la parte posterior de la cabeza, dos en las piernas y uno en la espalda.

Asimismo, informa de que un hombre de 60 años, Ibrahim Bilgen, perdió la vida por cuatro heridas de bala, en la sien, en el pecho, en la cadera y en la espalda.

Otros dos activistas murieron tras ser alcanzados por cuatro balas y otras cinco víctimas más perecieron al ser tiroteadas por la espalda y por la parte posterior de la cabeza, según informó Yalcin Buyuk, vicepresidente del Consejo de Medicina Forense turco, citado por el diario británico.

Ismail Patel, un activista británico que viajaba en uno de los barcos atacados por tropas de élite israelíes, afirmó al rotativo londinense que Israel llevó a cabo una política de «disparar a matar».

Patel, que fue testigo del ataque israelí, indicó que los soldados dispararon una vez por persona cada minuto, que 48 personas están heridas de bala y que otras seis más continúan desaparecidas e insinúa que la cifra de muertos probablemente aumentará.

«Fines políticos»

Israel por su parte sostiene que entre los activistas había más de un centenar de terroristas vinculados a grupos yihadistas y a Al Qaeda, que perseguían un fin político (romper el bloqueo en la Franja de Gaza) y no humanitario.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, defendió el pasado miércoles el asalto a la Flotilla como única salida para hacer valer el bloqueo a la Franja de Gaza y evitar que armas iraníes lleguen al movimiento islamista Hamás.

Según su versión de los hechos, «el objetivo de la flotilla era romper el bloqueo, y no el de llevar ayuda» porque «Israel ya deja entrar bienes y productos en Gaza».

Sobre el sangriento asalto de los comandos israelíes, que abrieron fuego contra los activistas, reiteró que se vieron en peligro porque trataron de «lincharlos» nada más abordar el barco de bandera turca Mavi Marmara, el principal buque de la Flotilla, y que actuaron en defensa propia.

La diputada israelí que viajaba en el barco atacado: «Pensé que no salía viva»

Clarín.com

Janin Zuhavi, la diputada árabe israelí que viajaba en la “Flota de la Libertad” atacada ayer por militares israelíes fue la única pasajera liberada tras ser interrogada por la policía israelí a su arribo a Israel gracias a su inmunidad parlamentaria. En una conferencia de prensa que ofreció ayer por la mañana aseguró:

“Pensamos que se quedarían a distancia dado que se trataba de aguas internacionales. Pero a las 4 de la mañana llegaron 14 embarcaciones y un helicóptero, dispararon para asustarnos y para que suban varios pasajeros al piso superior. (…) Había un ambiente de guerra alrededor y yo me dije: ‘No saldré viva de esta historia’”. Con esas palabras, la diputada árabe israelí Janin Zuhavi, que viajaba en el barco turco Mavi Marmara atacado por los israelíes, resume el momento de mayor tensión antes del abordaje militar de la embarcación.

“Empezaron a bajar soldados de un helicóptero y en cinco minutos ya había tres cadáveres en un lugar donde no había ningún arma de fuego del lado de los pasajeros. (…) Después murieron otros activistas más por no recibir atención médica a tiempo. (…) No se controla así a 600 personas. Así se opera cuando hay intención de asesinar«, afirmó la diputada, quien por su inmunidad parlamentaria fue la única que recuperó la libertad tras ser interrogada por la policía israelí a su arribo a Israel.

Zuhavi, en conferencia de prensa ofrecida ayer, continuó con su relato: “Cuando ya estábamos bajo su control, los soldados afirmaban que había armas de fuego en el barco, pero no encontraron nada hasta que yo salí, siendo la última, dado que servía de contacto entre los soldados y los activistas. La pistola que encontraron no era más que una de las pistolas que perdió uno de los soldados y no de ningún pasajero”.

“Israel –agregó- perdió moral y mediáticamente. En el interrogatorio policial acusé a las Fuerzas Armadas de asesinato de inocentes, cuando podrían haber tomado control del barco sin producir víctimas. Yo acuso especialmente al gobierno de haber dado las órdenes. Nosotros seguiremos en la batalla para romper el bloqueo a Gaza, la prisión de más un millón y medio de personas.»

En el mismo sentido, concluyó: «La tragedia de ayer debe ser investigada por las Naciones Unidas o por una comisión internacional. Hasta este momento el gobierno israelí intenta ocultar la verdadera historia aislando a los pasajeros de la flotilla”.

El estado terrorista de Israel ataca y asesina a cooperantes

Diario Público

Israel asesina a una decena de personas que llevaban ayuda humanitaria a Gaza

Es un grupo de seis barcos que transporta a más de 750 personas con ayuda humanitaria para Gaza

Unidades de élite del Ejército de Israel han atacado en aguas internacionales la Flota de la Libertad, un grupo de seis barcos —tres de ellos turcos—, que transporta a más de 750 personas con 10.000 toneladas de ayuda humanitaria a Gaza. Entre el material transportado hay equipos médicos, productos de primera necesidad y elementos para reconstruir la ciudad.

El Ejército israelí ha reconocido la muerte de diez activistas , aunque la televisión israelí eleva la cifra a 19 y el Canal 10 calcula 14. Otros medios locales contabilizan entre 16 y 20. La cifra de heridos oscila entre los 30 y 60.

Se trataba de la mayor acción coordinada para romper el bloqueo marítimo de Gaza por las fuerzas israelíes. El gobierno de Israel había advertido de que las embarcaciones serían interceptadas antes de que llegasen a territorio palestino. El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que se encuentra de visita en Canadá, recortará su viaje para regresar en las próximas horas a a Israel.

En la flotilla viajaban personas de al menos 40 nacionalidades, incluidos tres españoles, dos diputadas alemanas y el escritor sueco Henning Mankell.

Manuel Espinar, presidente de la ONG Cultura, Paz y Solidaridad, tiene a su hijo, Manuel Tapial, allí.

En un chat con Público.es, critica que Israel haya calificado a la flotilla humanitaria como «un entramado del terrorismo internacional» e insiste en que su asociación portaba «libros de relatos de niños españoles sobre los refugiados palestinos».

El viceministro de Asuntos Exteriores de Israel, Danny Ayalon, ha sacado pecho y ha justificado la masacre. Según ha defendido, los activistas tenían vínculos con Al Qaeda y con las organizaciones islamistas palestinas Hamás y Yihad Islámica.

No se ha quedado ahí. Subiendo el tono de sus acusaciones ha subrayado que la iniciativa, centrada únicamente en transportar ayuda humanitaria, «era violenta, sus métodos eran violentos y el resultado, lamentablemente, fue violento». «Los organizadores no atendieron los llamamientos de nuestras fuerzas esta mañana para que les siguieran pacíficamente y dar un final pacífico a este suceso». Tras ignorar supuestamente esos requerimientos, Israel ha optado por matar a casi una veintena de personas.

Ataque pese a las banderas blancas

La versión de los activistas es diametralmente opuesta. En contacto telefónico en directo con los buques, miembros del convoy humanitario han asegurado de que los comandos israelíes abordaron los barcos turcos desde helicópteros y dispararon con fuego real para reprimir a los tripulantes a pesar de que estos mostraron banderas blancas.

Los medios turcos mostraron imágenes captadas desde el barco turco ‘Mavi Marmara’, en las que se ve a los soldados israelíes abriendo fuego.

Testimonios desde los barcos hablan de que los soldados israelíes descendieron sobre las cubiertas desde helicópteros abriendo fuego, mientras las imágenes de televisión muestran la evacuación de algún cadáver, una camilla ensangrentada y restos de sangre en el suelo de la embarcación, así como los soldados israelíes que la abordaron.

A primera hora de la mañana el Ejército israelí ha denunciado  en un comunicado que los activistas que viajaban a bordo de la flotilla solidaria atacaron con «fuego real», cuchillos y piedras a los soldados. Según el Magen David Adom (equivalente israelí a la Cruz Roja), hay seis soldados hebreos heridos.

«Los barcos serán dirigidos en las próximas horas al puerto de Ashdod (al norte de Gaza), mientras que las fuerzas navales efectúan chequeos de seguridad para identificar a la gente a bordo y su equipamiento», apunta el Ejército en un comunicado.

Rechazo generalizado

El ataque ha causado perplejidad e indignación entre la mayor parte de la comunidad internacional. Varios países, entre ellos Turquía, España y Grecia, han convocado a los embajadores de Israel en sus territorios para pedirles explicaciones.

El presidente palestino, Mahmud Abás, ha decretado tres días de luto en los territorios por esta «masacre», mientras que el jefe de Gobierno en Gaza del movimiento islamista Hamás, Ismail Haniye, ha calificado el ataque de «brutal». La secretaría general del grupo en Damasco asegura que se trata de «un crimen contra la Humanidad».

Las autoridades sirias ha pedido una reunión urgente a la Liga Árabe y la ONU ha expresado su conmoción por el asalto. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha calificado los hechos de «graves y preocupantes». «Como saben se ha citado al embajador, pero tenemos todavía que conocer la información con más exactidud», ha abundado.

El ministro israelí de Defensa, Ehud Barak, ha convocado esta mañana una reunión en Tel Aviv con todos sus asesores «ante los imprevistos resultados de un asalto que se esperaba que transcurriera sin víctimas mortales».

Fuerte respuesta

Las autoridades turcas intentaron ponerse en contacto con el barco ‘Mavi Marmara’, pero resultó imposible.

El Ministerio de Asuntos Exteriores turco trató de contactar a Israel varias veces desde la partida de la flota desde Turquía para pedir que no interfiriese en su objetivo.

Ahora se espera que la diplomacia turca de una fuerte respuesta y se abra un nuevo capítulo en las críticas relaciones entre Turquía e Israel, que se han tensado desde el ataque israelí a la franja de Gaza entre 2008 y 2009.

En Estambul, cientos de personas se concentraron ante el Consulado de Israel e intentaron penetrar en él pero fueron obstaculizados por la policía.

Una torre de Babel con ayuda humanitaria

 El barco ‘Mavi Marmara’, atacado por los israelíes, es un viejo barco de pasajeros que hasta hace unos años realizaba el trayecto entre las islas del sur del Mar de Mármara y Estambul para la empresa pública de transportes IDO. Se trata de un barco de cinco alturas, muy espacioso y con capacidad para cientos de personas.

El convoy de ayuda internacional está compuesto por seis barcos, tres de ellos turcos, y transporta 10.000 toneladas de ayuda humanitaria -incluyendo materiales de construcción, equipos médicos y productos de necesidad básica-, con el objetivo de romper el bloqueo que sufre la Franja de Gaza.

Entre los 750 participantes en la iniciativa hay voluntarios de diferentes religiones y nacionalidades, entre ellos más de veinte parlamentarios europeos, una ex congresista estadounidense un premio Nobel de la Paz y un superviviente del Holocausto, aunque viajan en barcos diferentes.

ENTREVISTA A NOAM CHOMSKY

Amy Goodman Democracy Now!

Fragmentos de la entrevista concedida a Democracy Now! el pasado 15 de marzo

El New York Times ha catalogado a Chomsky como quizás “el más importante intelectual vivo de hoy”. Sin embargo sus opiniones son rara vez escuchadas en los medios masivos. La transmisión de Democracy Now! de este lunes estuvo destinada al lingüista y disidente de fama mundial, Noam Chomsky. En una amplia conversación pública con él en Harvard Memorial Church en Cambridge, Massachusetts, Chomsky habla sobre la política exterior y la política de seguridad nacional del presidente Obama, las enseñanzas que dejó Vietnam, y sobre su propio activismo.

“Uno no puede involucrarse a medias en este tipo de cosas”, afirma Chomsky. “O se hace de forma seria y uno se compromete seriamente, o vas a una manifestación y vuelves a casa y te olvidas de ello, vuelves a tu trabajo y no ocurre nada. Sólo ocurren cosas cuando hay un trabajo verdaderamente dedicado y diligente”.

AMY GOODMAN: Comenzamos hoy con un extracto del más reciente discurso de Chomsky, una mirada crítica hacia el impulso que le está dando la administración de Obama al aumento de las sanciones contra Irán.

NOAM CHOMSKY: La defensa del presidente Lula a favor de Irán con relación al uso de las tecnologías nucleares fue visto en los medios masivos como una forma de paradoja. ¿Por qué no va él con el resto de la comunidad internacional, con el resto del mundo? Esta pregunta es un punto llamativo de lo que es la cultura del imperialismo. ¿Quién es la comunidad internacional? Pues resulta ser, que si miran bien, la comunidad internacional es Washington y quienes quieran existir deben estar de acuerdo con esa perspectiva. El resto no es parte del mundo. Son una especie de oposición.

Otro grupo que no es parte del mundo es la población de los Estados Unidos. En las encuestas más recientes de hace un par de años, la mayoría de los estadounidenses estaban de acuerdo con que Irán tenía derecho a desarrollar la energía nuclear, pero por supuesto que no las armas nucleares. De hecho, dicha encuesta demostró que las opiniones de los estadounidenses respecto al tema eran casi idénticas a las de los iraníes en una amplia gama de temas.

Nadie con un mínimo de sentido común quiere que ni Irán ni nadie desarrolle armas nucleares. Por tanto al respecto todos están de acuerdo. Y de hecho hay bastante conflicto en los temas de la proliferación de las armas nucleares. No es un chiste. La visión de Obama incluye la fuerza, hace hincapié en la necesidad de poner fin a las armas nucleares y a reducir y posiblemente eliminarlas. Bien, esa es la visión, ¿y en la práctica?

Sobre la política exterior del presidente Obama

Cuando comenzó en la Casa Blanca o cuando fue electo, creo que fue Condoleezza Rice la que prefijo que la política exterior de Obama iba a ser una continuación del Segundo mandado de Bush, quien al eliminar a figuras como Wolfowitz y Rumsfeld, tuvo un giro hacia una norma más o menos centrista. Se habló más de negociar y menos de agredir. Una política más cortés respecto a los aliados. Por tanto una actitud más aceptable, pero en la esencia no hubo cambios. La predicción fue que eso era más o menos lo que iba a continuar y mi opinión es que ha sido básicamente así.

Sobre el movimiento anti-bélico en los EEUU…

Mi opinion, y esta no es la más generalizada, es que el movimiento está más fuerte ahora que en la década del 60. Para 1968 y 69 fue muy fuerte el movimiento contra la Guerra de Vietnam. Pero hay que recordar que esa guerra había comenzado en 1962 y para entonces ya habían muerto unas 60,000 u 80,000 personas bajo el régimen títere de los EEUU. No fue hasta 1962 que Kennedy declaró la guerra abierta, enviando a la fuerza aérea norteamericana para que comenzara a bombardear a Vietnam del Sur. Para ese entonces las protestas estaban en cero.

Si se compara con Iraq no podemos olvidar que las manifestaciones habían comenzado incluso antes de la invasión. La Guerra de EEUU en Iraq ha sido horrenda, probablemente haya matado a un millón o más de personas, ha destruido al país, se ha producido una destrucción cultural horrible. Pero podía haber sido peor. No es para nada lo que hizo los EEUU en Vietnam. No hubo saturación de B-52 con bombas químicas y demás. Y creo que esto se debió efectivamente a las manifestaciones realizadas por el movimiento anti-bélico. La población de aquí se ha civilizado más. Digamos que esa fue una de las tristes lecciones de los 1960.

Sobre Guantánamo …

Si quieres ser parte del mundo civilizado y si quieres reducir las solicitudes del movimiento extremista árabe, júzgalos en un tribunal civil. […] El hecho de que estén en Guantánamo ya es inaudito. En primer lugar, ¿qué es Guantánamo? Fue un territorio arrebatado a Cuba hace un siglo a punta de pistola. Dijeron, “o nos dan a Guantánamo o prepárense”. Cuba estaba bajo ocupación militar. Le dice “tratado” pero tú sabes como es eso – Bien. Y el tratado de Guantánamo, si lo quieren llamar así permitió el establecimiento de una estación para la Marina. Y como saben no es para eso para lo que lo usan.

Se ha usado para retener a los refugiados haitianos, aquellos que han estado huyendo de los regimenes dictatoriales apoyados por los EEUU. Llegan ahí porque el gobierno norteamericano no les otorga asilo político alegando que son solo refugiados económicos. Los guardacostas los intentan detener y si alguno pasa, pues los envían hacia Guantánamo. Ahora saben qué uso le dan a la base.

En realidad, la Base de Guantánamo se usa para crear a terroristas. No es mi opinión, es la opinión de los principales interrogadores de EEUU, como Matthew Alexander, quien ha escrito un artículo al respecto. El ha dicho que es la manera perfecta para crear a un terrorista. Inspira al terrorismo por todos lados y convierte a muchas personas en terroristas. La mayoría de los que están en Guantánamo son niños de 15 años a los cuales agarraron los marines con un rifle en la mano, cuando andaban las tropas de EEUU invadiendo sus países, y bueno, ¿qué esperaban?

Fuente: http://www.democracynow.org/2010/3/15/noam_chomsky_on_obamas_foreign_policy
Traducción: Margarita Alarcón Perea