¿QUÉ SON EL DINERO Y LA DEUDA?

Alberto Garzón Espinosa en "PIJUS ECONÓMICUS"

La pregunta ¿qué es el dinero? es probablemente la más enigmática de toda la ciencia económica, e incluso de la sociedad misma. Todas las escuelas de pensamiento económico han intentado dar una respuesta, y nunca se ha llegado a un consenso. Por otra parte, todos los ciudadanos perciben como algo fundamental dar respuesta a ese enigma para poder entender cómo funciona el mundo. Y es que desde nuestra observación cotidiana sabemos que el dinero es poder, pues cuanto más tienes más controlas, y que el dinero es sobre todo lo que nos permite vivir con menos preocupaciones respecto al presente y futuro material. Tanto es así que por internet corren como la pólvora documentales que tratan de abrirse camino entre los interrogantes más fundamentales de la economía y, con mayor o menor éxito y rigor, van moldeando el pensamiento económico de los ciudadanos. Con esta entrada mi intención es contribuir, humildemente, a aclarar algunos elementos que pueden ayudarnos a encontrar esa respuesta y, sobre todo, a comprender cómo funciona el mundo hoy. Porque ese es el paso previo, como dijo un maestro del pensamiento, para transformarlo. La explicación es rigurosa pero no a efectos académicos sino de divulgación. Es decir, el mundo de los pequeños matices queda abandonado.

  El dinero visto por los economistas convencionales

Para los economistas convencionales (educados en la teoría económica neoclásica) el dinero no es más que un elemento de intermediación. Para ellos la economía moderna tiene las mismas características que la economía de hace doscientos años o que una economía imaginaria. El dinero, desde este punto de vista, sería un elemento que ayuda a abaratar el costoso proceso del trueque. Se parte de un modelo de sociedad precapitalista, por ejemplo de cazadores-recolectores, en el que los propietarios de ovejas intercambian algunas de ellas por otros productos, por ejemplo caballos, que se necesiten. Para evitar el costoso proceso de llevar las ovejas a un punto determinado, y desde allí traerse los caballos, se establece un bien nuevo llamado dinero. El dinero funcionaría como simple intermediario en un intercambio. Hasta aquí es fácil de imaginar qué es el dinero, dado que corresponde con la visión convencional o de “sentido común”.

Para que los economistas convencionales pudieran usar al dinero en sus análisis económicos se refirieron al concepto dinero como variable exógena, es decir, como una variable que se introduce después de sentar las bases del modelo. Lo que los economistas convencionales dicen es que el dinero es neutral y no importa si se introduce antes o después en el análisis. Para ellos la cantidad de dinero que haya en circulación en una economía está determinada de forma exógena, esto es, por algún agente externo como puede ser el banco central.

De esta concepción del dinero se sacan dos conclusiones importantes. La primera, que el banco central puede imprimir o no dinero, y así hay más o menos. Si se complementa con la llamada teoría cuantitativa del dinero se puede decir que cuanto más se imprima más inflación puede generarse. La segunda y más importante, que para generar actividad económica (inversión) es necesario ahorrar previamente. Esta es la concepción vulgar del ahorro y la inversión, y que se repite una y otra vez. Hay que ahorrar para poder crecer. Sin embargo, esta cuestión no es tan sencilla como parece y como veremos a continuación.

El sistema evoluciona y los bancos también

Los bancos son el elemento pivote del sistema capitalista. Los bancos recogen dinero de los agentes económicos (familias, empresas y Estados) y lo prestan de nuevo a los mismos agentes. En la etapa inicial del capitalismo el sistema estaba repleto de pequeños bancos que hacían perfectamente esta función de mera intermediación. Bajo este sistema si un banco quería prestar dinero para financiar la inversión, antes tenía que encontrar dinero de otro agente. Pero más adelante el sistema financiero va evolucionando, los bancos van concentrándose y adquiriendo funciones nuevas. Y es que el sistema es dinámico y cambia históricamente.

En el origen del dinero toda moneda está construida, o respaldada, por algún metal (oro o plata, por ejemplo). Así, el valor del dinero depende de la cantidad de moneda que contiene o respalda.

Más adelante, y como respuesta a que los Estados trucaban la cantidad de metal en cada moneda, el dinero se hace fiduciario porque ya no depende en modo alguno de la cantidad de metal que hay en una economía. Este dinero vale, sencillamente, lo que el Estado dice que vale y lo que los ciudadanos aceptan que vale. No hay ninguna lógica económica detrás del valor del dinero fiduciario, sino única y exclusivamente confianza. Por eso el dinero es en sí mismo una institución social.

La cuestión fundamental es que en el capitalismo más avanzado los bancos también pueden crear dinero. Ese dinero, a diferencia del dinero respaldado por un bien como el oro (llamado dinero metálico) o por la confianza de la ciudadanía (llamado dinero fiduciario), es creado por la demanda de dinero (se llama dinero crediticio). En estas circunstancias la relación ahorro-inversión cambia y ahora es la inversión la que genera el ahorro.

Cómo funciona un banco moderno

En la actualidad los bancos recogen fondos de los agentes económicos, pero también prestan a otros agentes. Por el sistema de reserva fraccionaria, que implica que los bancos sólo tienen la obligación de mantener algo así como un 2% del dinero que se les presta a ellos, los bancos pueden crear dinero. Un ejemplo sencillo. Cuando yo meto dinero en el banco, el banco presta el 98% de ese dinero a otro agente (una empresa, familia o al Estado). Si quiero sacar mi dinero del banco… obviamente no estará disponible, porque está prestado. Pero el banco lo que hará será devolverme el dinero de otra persona o empresa que haya dejado su dinero en el banco también y que no lo quiera sacar por el momento. El sistema funciona, por lo tanto, porque no todo el mundo saca el dinero a la vez. O, dicho de otra forma, el sistema es insolvente por naturaleza.

Esta descripción previa nos puede servir para aclarar cómo funciona un agente económico en términos contables. Como para todo agente, hay un activo y un pasivo en el balance contable. El activo es lo que tenemos, y el pasivo lo que debemos. Cuando somos un banco, los depósitos (el dinero que los clientes tienen en el banco) son parte del pasivo (porque los tenemos que devolver tarde o temprano), y los préstamos que hace el banco van al activo (porque al banco le pertenece el flujo de dinero que genera el préstamo). De forma inversa, los préstamos que reciben los bancos van al pasivo (porque lo debemos como banco, y hay que devolverlo) y los depósitos que tenemos en otros bancos van al activo (porque son nuestros).

Como el sistema se ha hecho más grande y global, ya prácticamente todas las transacciones son simples anotaciones contables y no hay necesidad de transportar monedas y billetes de un lado a otro. Dado que hay pocos bancos y todos están interrelacionados, cuando un banco presta dinero está generado un activo y un pasivo a la vez. Es decir, cuando un banco presta dinero a una empresa apunta en su balance un activo financiero (el préstamo que vamos a cobrar) pero también apunta un pasivo del mismo valor (el dinero que la empresa tiene como depósito en el banco).

Para entenderlo imaginemos la relación entre un banco A y una empresa B. El banco A llama a la puerta de la empresa B y le ofrece un crédito para su actividad económica. La empresa B decide aceptar y entonces firma el crédito. En ese momento el banco A apunta en su activo un crédito (que generará ingresos) y apuntará en su pasivo un depósito (porque es dinero de la empresa). En realidad, el banco ha creado dinero de la nada pero financiará la actividad productiva. Esto podría pasar con un sólo banco o con el sistema bancario en su conjunto (pensemos que los bancos tienen cuentas en otros bancos y también con los bancos centrales directamente).

La deuda crea rentas y sin crédito no hay crecimiento

La conclusión es que los bancos crean dinero y además ese dinero puede estimular la actividad productiva. Es decir, cuando un banco hace un préstamo a una empresa también está generando rentas. Esas rentas serán salarios para trabajadores, y ese salario será lo que compre los productos de otras empresas. Al comprar productos de otras empresas, éstas tendrán beneficios y podrán devolver los préstamos contraídos. Hay que ver el sistema como un circuito. Schumpeter decía que el crédito “crea poder de compra con el propósito de transferirlo al empresario”, y entendía algo que ahora se dice tanto: sin crédito no hay crecimiento.

Este hecho tiene implicaciones claves para la teoría económica. La primera, que el dinero no es neutral y que tiene que ser entendido como variable endógena y no como variable exógena. El dinero lo crean los bancos buscando nuevos espacios de negocio y porque las empresas buscan financiarse. El sistema puede quebrar cuando esas rentas se desvían hacia pura especulación financiera (esto lo han estudiado muy bien los economistas neomarxistas) o porque los procesos de inversión fracasan y se produce un efecto dominó (la hipótesis de la fragilidad financiera de Minsky va en esta línea).

En definitiva, el dinero es un elemento que visto como deuda puede catalizar la producción y la generación de rentas en el capitalismo moderno. Pero en última instancia el dinero es una institución social que depende de la confianza que se tenga en él, mientras que simultáneamente otorga un poder social y económico descomunal a quien lo crea: bancos centrales, bancos privados y recientemente grandes empresas (que crean dinero financiero). Por cierto, ninguna de estas instituciones es pública y democrática.

¿QUÉ PASARÁ CUANDO LOS SACRIFICIOS NO ACABEN CON LA CRISIS?

 Reportaje a Ignacio Ramonet, director de «Le Monde Diplomatique», edición española.

Boletín de ATTAC

“La mundialización financiera ha creado su propio Estado. Un poder sin sociedad. Este rol es ejercido por los mercados (…). Las sociedades realmente existentes son sociedades sin poder. Y todo esto no deja de agravarse”.

Esas palabras tienen 14 años. En diciembre de 1997, Le Monde Diplomatique publicaba el editorial del director de su versión en español, Ignacio Ramonet, Desarmad los mercados financieros. Una alerta que sería germen del movimiento Attac, hoy presente en 40 países, que lucha por la creación de una tasa a las transacciones financieras mundiales (inspirada en la Tasa Tobin) para ir echando “granos de arena” en el engranaje de la especulación.

14 años después, dos países del Viejo Continente han visto cómo sus gobiernos elegidos en las urnas eran sustituidos por unos gestores de quiebras mientras el resto atribuye al mercado decisiones y recortes. Podría decirse que Ramonet, que participó esta semana en el Foro Burgos organizado por Banca Cívica, acertó.

¿Se cae Europa?

Es un momento extremadamente delicado. Da la sensación de que no hay a la cabeza una generación política a la altura de la crisis apocalíptica que estamos viviendo. Y no nos hemos sorprendido lo suficiente de que, en los últimos meses, Alemania y Francia hayan asumido un poder que nadie les ha dado. Hemos leído: ‘Rajoy habla con Merkel’. ¿Lo primero que hace el vencedor de unas elecciones con un resultado abrumador es llamar al jefe? No estamos en un Estado federal. España no es Dakota ni Berlín, Washington. Pero manda Merkel con Sarkozy de coartada.

Hay quien dice que Merkel asume el liderazgo porque no hay otro poder fuerte .

Si Merkel es quien está pilotando la crisis, el resultado es muy malo. Grecia va cada vez peor. Su PIB es el 3% de la zona del euro. Cuando estalló la crisis, se podía haber solucionado con un pequeño esfuerzo económico. Ahora, la gangrena ha subido. Austria y Francia tienen triple A (máxima calificación en su deuda) y las atacan. No se sabe si el euro será capaz de resistir. A Portugal se le ha impuesto una cura de caballo, se le ha impuesto la recesión y como resultado, le acaban de volver a bajar el rating. Esto no funciona.

¿Tampoco para Alemania?

Los alemanes se van a despertar dentro de poco constatando que la mayoría de los países europeos no compran. Y que ellos no exportan.

¿Por qué no lo ven?

No están a la altura. Están aplicando recortes de manual a situaciones que no se corresponden. Están alentando a los mercados a seguir ejerciendo presión. Los mercados están desbocados porque durante años ha habido una desregulación que les dejó hacer lo que querían. Los políticos prometieron cambiarla en el G-20. Sarkozy prometió la tasa a las transacciones. Pero los mercados no quieren y no se adopta.

¿A qué nos enfrentamos?

Si seguimos así, la primera amenaza es que no estamos seguros de que el euro vaya a resistir. Nadie puede afirmar que seguirá siendo lo que es dentro de tres meses o de un año. Mucha gente apuesta por que desaparecerá o quedará restringido al área de influencia de Alemania.

¿Europa se ha convertido en la primera ficha de un nuevo dominó?

La crisis de la deuda europea puede tener incidencia a escala global. Muchos se han olvidado, entre ellos Alemania, de que la globalización es la articulación de todos los mercados. Si la zona euro entra en congelación por la austeridad, no se potenciará el consumo. Ya hay en Europa 23 millones de desempleados cinco millones en España y 80 millones de pobres, personas que no consumen. El mundo funciona con dos motores, dos grandes centros de consumo: EEUU y la Unión Europea, ambos amenazados por la recesión. Si se paran, China va a fabricar menos. De hecho, el ritmo de crecimiento chino ya ha bajado. Si China deja de importar, dejará de comprar también materias primas, los minerales que compra a Perú y Chile y los productos agrícolas que compra a Brasil y Argentina. Esos países dejarán de crecer. Y en 2013 o 2014 podemos encontrarnos con una recesión internacional.

¿Puede el mundo soportarlo?

La pregunta es, si la recesión se prolonga en Europa, hasta dónde soportarán las sociedades europeas la purga a la que se está sometiendo a la población. Cuánto va a crecer la extrema derecha, cuánto la protesta social. La historia no se detiene y esto es un golpe de Estado financiero. Los mercados han decidido tomar el poder. En Grecia e Italia, la evidencia es total. Se han colocado personas que han trabajado de uno u otro modo con Goldman Sachs, especialista en colocar a su gente en puestos de poder, pero ahora al frente de países.

¿Qué se puede hacer?

La sociedad debe reflexionar para seguir defendiendo que otras soluciones son posibles. Hay que volver a planteamientos keynesianos (estimular el crecimiento económico inyectando dinero público). No lo digo yo. Lo dicen (Paul) Krugman y (Joseph) Stiglitz. Hay que hacer políticas anticíclicas, encontrar soluciones para salir de la situación. Veo difícil que se adopten en el contexto actual pero, si los gobiernos no se deciden, vamos a la catástrofe. Quizás si Francia pierde la triple A, Alemania verá que se hunde la última barrera que los protege. Los eurobonos podrían ser una solución a la crisis de la deuda, pero por otro lado habría que prohibir los hedge funds (fondos de alto riesgo), implantar la tasa a las transacciones, no operar con bancos que utilicen paraísos fiscales. Quién lo va a hacer si no hay autoridad. El euro es la única moneda que no está respaldada por una autoridad política, no tiene Gobierno y los mercados se han dado cuenta, han visto que se podían enriquecer fácilmente.

¿Por qué arrasa la derecha en Europa si trae recortes aún mayores que los que se han visto?

Es posible que una parte de la sociedad, teniendo en cuenta que muchos medios de comunicación dominantes insisten en que la línea de la ortodoxia es la única, acepten la idea de los recortes. El pánico a que el euro desaparezca genera mucha disciplina. Se ha visto en Catalunya en estas elecciones. Una parte del electorado piensa que es o recortes o caos, y votan recortes. El problema es qué pasará cuando no pase nada. Cuando los sacrificios no hayan puesto fin a la situación de crisis. Esa es la preocupación.

¿Piden realmente los mercados ajustes y reformas, teniendo en cuenta que no funcionan?

Los mercados no saben lo que quieren. No hay un objetivo concreto. Buscan ganar dinero. Pero es posible que la especulación acabe por destruir el sistema.

En España sobran defraudadores

En España no sobran funcionarios sino defraudadores y los dirigentes patronales que los encubren

Juan Torres en "Ganas de Escribir"

El presidente de la patronal española ha vuelto a insistir en que sobran funcionarios en España y que hay que poder despedirlos igual que a los trabajadores de la empresa privada (Nada nuevo, pues desde que llegó al cargo viene diciendo que en «Hay más de 150.000 funcionarios del Estado que no tienen trabajo que hacer»).

Veamos qué hay de verdad en ello.

En España el porcentaje de personas adultas que trabajaban para el sector público en 2008 era del 13% del total de la población activa, uno de los más bajos de la UE-15 (16%). En los países europeos cuyas economías son de las más competitivas y eficientes del mundo, según la OCDE, ese porcentaje era aún mayor: 26% en Dinamarca, 22% en Suecia o 19% en Finlandia.

En España, pues, no sobran sino que faltan funcionarios, al menos en comparación con nuestros países vecinos en donde las cosas funcionan mucho mejor. Y eso es el resultado, principalmente, de que nuestro Estado de bienestar está menos desarrollado porque el gasto social es aquí bastante más bajo que en la Europa de los 15 (aproximadamente el 72% de su media).

Pero eso no es lo peor de lo que no sabe o de lo que oculta el líder de la patronal.

El número de empleados públicos en España es de unos de 3,1 millones y se calcula que el coste de sus nóminas es más o menos de unos 115.000 millones de euros anuales.

El colectivo de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) estima que la evasión fiscal de las grandes fortunas, corporaciones empresariales y grandes empresas alcanzó los 42.711 millones de euros en 2010 (Actualidad Gestha: El 72% del fraude fiscal lo hacen grandes empresas). O sea, el 37% de lo que cuestan los más de tres millones de empleados públicos españoles, y casi la mital de los 92.000 millones de deficit público de ese ejercicio.

Es evidente, pues, que la patronal no propone reducir el número de funcionarios (como también recortar el gasto en educación, en salud, en pensiones o en servicios a las personas dependientes) porque aquí se gaste mucho en esos conceptos sino porque quieren que las grandes fortunas y los grandes capitales defrauden aún más y paguen todavía menos a Hacienda.

Y, por otra parte, es verdaderamente aberrante y demencial que un dirigente empresarial prefiera que haya 115.000 personas menos sin ingreso en la economía, debilitando así la demanda y los beneficios de miles de pequeños y medianos empresarios afiliados a su propia organización patronal, solo para evitar que la exigua minoría de privilegiados a quien defiende (que no la totalidad de los empresarios) contribuya como los demás al progreso social.

La conclusión es sencilla: en España no sobran funcionarios sino defraudadores que usan para encubrirse a los dirigentes de la patronal. Y dicho esto, no hay que olvidar que es imprescindible -como en cualquier otro ámbito que tenga que ver con la asignación de recursos- que la administración pública sea lo más útil y eficiente posible. Lo que sucede es que en el caso español esto, como acabamos de ver, no tiene que ver con proporcionarle menos recursos sino más (por ejemplo, España es uno de los países europeos que menos gasto público dedica a luchar contra el fraude y a obtener ingresos fiscales) y con emplearlos mejor y más al servicio de la creación de riqueza y bienestar, que es algo muy distinto a los recortes que se vienen realizando y que se quieren seguir llevando a cabo.

LA CASA REAL LO SABÍA

La Casa Real supo en 2006 que el duque realizaba actividades «inadecuadas»

La institución dice que ordenó a Urdangarin abandonar el Instituto Nóos porque desarrollaba acciones «que podían ser lucrativas» y le instó a trabajar «fuera de España». El yerno del rey desoyó las instrucciones y siguió haciendo negocios.

ALICIA GUTIÉRREZ, en Público
El rey Juan Carlos, Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón, en Barcelona, durante la comunión de los hijos mayores de los duques de Palma, el 23 de mayo de 2009. efe

La Casa Real admitió ayer que conocía desde 2006 el carácter «inadecuado» de las actividades del Instituto Nóos, la ONG de Iñaki Urdangarin que obtuvo de la Generalitat valenciana y el Govern balear 5,8 millones que acabaron en manos de empresas controladas por el duque de Palma y/o su socio Diego Torres. Fuentes de la institución explicaron a Público que en 2006 ordenó al duque de Palma «abandonar inmediatamente» el Instituto Nóos porque la asociación, cuyos estatutos la definen como altruista, «realizaba actividades que podían ser lucrativas». «La fórmula de utilizar una asociación para contratos con administraciones era inadecuada», resumen en Zarzuela a los seis días de que el rey apartase a su yerno de la agenda oficial por su comportamiento poco «ejemplar».

Una vez que, en junio de 2006, Urdangarin cesó en la presidencia del Instituto Nóos, la Casa Real se opuso asimismo a que el yerno del rey crease una fundación. Y le ordenó que dejase de hacer negocios en España.

Urdangarin desoyó la directriz y, aunque se incorporó al consejo de Telefónica Internacional -que opera en América- tras desvincularse de Instituto Nóos, no sólo mantuvo activa la empresa que comparte con su esposa: Aizoon SL. También ofreció servicios en nombre de Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (DCIS), propiedad de Diego Torres y ahora sujeta a investigación por presunta evasión de capitales. Según el Ayuntamiento de Madrid, fue el yerno del rey quien, en mayo de 2007, le propuso que DCIS prestase servicios para la candidatura olímpica. El encargo reportó a la fundación 144.000 euros.

Una vez que el diario El País publicó ayer que, tras recabar consejo del bufete barcelonés Bergós, la Casa del Rey intentó en 2007 «poner en orden» los negocios del duque de Palma mediante la puesta en marcha de una fundación, fuentes oficiales de la institución aseguraron ayer lo siguiente: que el asesor legal externo a quien se encomendó en 2006 un informe de situación no fue Raimon Bergós, que «trabajaba para Urdangarin» y su círculo, sino José Manuel Romero Moreno, persona próxima al rey desde hace dos décadas.

La petición, explican las fuentes de Zarzuela, se produjo tras «las primeras informaciones e interpelaciones parlamentarias» sobre el convenio de Balears por el que nstituto Nóos obtuvo 2,3 millones del Govern de Jaume Matas a cambio de dos minicumbres turístico-deportivas. La primera noticia sobre la exigencia socialista de explicaciones por aquel convenio se publicó el 17 de febrero de 2006.

A tenor del relato de la Casa Real, la secuencia completa de hechos fue esta: tras reunirse en Barcelona con el duque de Palma, sus socios y abogados, el asesor externo del rey concluyó que Iñaki Urdangarin «debía abandonar de inmediato el Instituto Nóos, lo que se efectuó en junio de 2006».

Tras el dictamen que ordenaba su salida del Instituto Nóos, a cuya presidencia había llegado en septiembre de 2003, el duque y los suyos evacuaron consultas a su abogado, Raimon Bergós. Y fue ahí, sostiene la versión oficial, cuando «surgió la idea de crear una fundación dedicada a la promoción del patrocinio». Pero el asesor legal del monarca contraatacó alegando «que, si la fundación iba a desarrollar las mismas actividades a las que se venía dedicando el Instituto Nóos, esa fórmula era inadecuada y quedaba descartada».

Así que, tras esa serie de consultas cruzadas, el capítulo final llegó en fecha no precisada de 2007. Y se resume en lo siguiente «La Casa Real transmitió a Iñaki Urdangarin que abandonase la idea de crear una fundación y que se ganara la vida de otra forma fuera del país».

Los hechos indican que la orden cayó en saco roto: Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (DCIS) quedó inscrita en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Educación el 14 de febrero de 2007 «a instancias de Raimon Bergós Civit». Es decir, el mismo abogado que asesoró a Urdangarin cuando «surgió la idea» de crear una fundación fue quien inscribió la que ahora está bajo sospecha judicial.

Público no logró ayer contactar con el letrado barcelonés. Pero el informe de Hacienda sobre la trama Nóos y de cuyo contenido viene dando cuenta este diario ratifica que Raimon Bergós recibió, entre 2007 y 2009, pagos tanto de Aizoon SL como de Instituto Nóos y de Fundación Deporte, Cultura e Integración Social. El papel de Bergós, profesor de ESADE, de donde proceden Urdangarin y casi todos los miembros del conglomerado Nóos, es una incógnita aún.

Bajo control de Torres

Formalmente, Iñaki Urdangarin cesó en sus negocios con Diego Torres cuando abandonó el Instituto Nóos y simultáneamente vendió a su socio los títulos equivalentes al 50% de la empresa Nóos Consultoría Estratégica SL. Torres quedó así como único propietario oficial de la sociedad. En 2007, aun sin figurar en su patronato fundacional, Torres pasó a controlar la Fundación DCIS, como lo acredita el hecho de que figure como único autorizado en las dos cuentas bancarias de la entidad.

Que Urdangarin no abandonó su prolífica actividad mercantil lo demuestra el hecho de que Aizoon SL siguió haciendo negocios en España a partir de 2006. Fue ese año cuando la compañía de estricta propiedad ducal comenzó su relación con Mixta África SA, una inmobiliaria con sede en Barcelona que construye viviendas de lujo en el continente africano y en cuyo accionariado tienen un peso significativo miembros de la familia real saudí. Entre 2006 y 2009, Aizoon SL percibió 445.440 euros de Mixta África por asesoramientos inmobiliarios. Además de cobrarle por servicios Aizoon adquirió en 2007 acciones de Mixta África por 150.001 euros, y así lo ratifica el informe de Hacienda.

Además de los procedentes de esa inmobiliaria, Aizoon recibió tras 2006 pagos anuales por importe global superior a medio millón. Pagó Motorpress Ibérica SA, a cuyo consejo perteneció Urdangarin hasta septiembre de 2009.

Pero no son esos los únicos cobros que denotan la pervivencia de actividad mercantil. En 2007, la compañía de los duques ingresó 117.197 euros procedentes de Seeliger y Conde SA, Altadis SA y Aceros Bergara SA, y recibió 26.000 euros más de cuatro particulares. Al año siguiente, Altadis (8.700) y Aceros Bergara (35.444) volvieron a pagar. Y, en 2009, Aizoon facturó, además de a Mixta África (55.680) y a Motorpress (101.500), a otras siete compañías que le reportaron ingresos totales por 146.160 euros. Uno de esos cobros (34.800 euros) tenía su origen en la elaboración de un informe para una empresa valenciana sobre la opción de organizar una gran fiesta multicultural.

¿Tiempo de estafadores?

-La familia real

Cuando allá por noviembre de 2003 se anunció que Letiziaconzeta Ortiz se iba a casar con el aspirante a rey Felipe de Borbón y se supo de su pasado poco confesable e inconveniente para la fachada monárquica, algún pelota -no se si de oficio o vocacional- entre abultadas loas dijo de ella que «era una mujer de su tiempo«.

Estos días, que otro miembro de la Casa Real española, está siendo investigado por estafa, apropiación de fondos públicos, evasión de impuestos y otras lindezas por el estilo, he recordado aquello que se dijo de Letiziaconzeta y he pensado que quizá la frase no estuviera exenta de razón. Porque, ahora que nos encontramos metidos hasta el cuello en una crisis generada por codiciosos estafadores, quizá Urdangarín no sea más que… otro «hombre de su tiempo«.

LOS NEGOCIOS DEL YERNO DEL REY

  • La ‘operación Babel’ destapa que el duque se ha «forjado» un patrimonio de más de once millones en apenas una década
  • Cerca de 90 empresas también contrataron con Nóos, muchas veces a precios muy superiores
El Correo 

Las cifras del ‘caso Urdangarin’ engordan día a día. Los últimos informes, todavía muy provisionales, de la Brigada Antiblanqueo, de Hacienda y de Anticorrupción sobre el entramado empresarial supuestamente tejido por el yerno del rey y su socio, Diego Torres, hablan de todo menos de una fundación sin ánimo de lucro. Los papeles de la denominada ‘pieza 24’ del ‘caso Palma Arena’ están plagados de millones de euros y de más de un centenar de negocios con jugosísimas rentabilidades fuera de toda lógica de mercado, aunque no siempre irregulares. La radiografía de la investigación, habida cuenta de la madeja societaria, es complicada y responde fielmente a su denominación: ‘Operación Babel’. Ocho, por ahora, son los grandes pilares de esta confusa torre, que amenaza con convertirse en iceberg.

 ‘Cuentas generales’: Más de once millones en patrimonio
Las primeras estimaciones apuntan a que el duque de Palma, desde que en 2004 ‘despertara del letargo a su filántropo Instituto Nóos’, se ha hecho con un patrimonio personal muy superior a los once millones de euros, al margen de las asignaciones que haya podido recibir de la Casa Real. A su nombre tiene un palacio de ocho millones de euros en Barcelona, a los que hay que sumar un patrimonio inmobiliario algo menor a los 1,3 millones por cinco pisos en Palma y otro en Tarrasa, dos garajes y un trastero. Y activos por valor de 1,8 millones en sus empresas. Del dinero oculto bajo otras firmas o sociedades o de las cantidades que el entramado societario pueda haber evadido al extranjero los investigadores todavía no se atreven a hacer cálculos. Por el momento, creen poder certificar que al menos 650.000 euros de sus empresas volaron rumbo a Belice y, quizás, a otros paraísos más cercanos.

Las mercantiles de Urdangarin y Torres (quien tiene un patrimonio cercano a los cinco millones) han facturado cerca de 16 millones de euros en los últimos nueve años, de los que más de 6,4 millones vinieron de entidades públicas. Casi la mitad de esos 16 millones con 103 pagadores diferentes fueron captados directamente por la fundación altruista que Urdangarin presidió hasta 2006. La facturación cruzada entre la ONG y las nueve empresas que investiga el juez del caso Palma Arena, José Castro, habría reportado directamente a las arcas de esas firmas no menos de 8,8 millones de euros. Las dos empresas satélites del entramado controladas directamente por el duque, Nóos Consulting y Aizoon (en la que participó la infanta Cristina), facturaron en los ‘años de oro’ 3,4 y 1,5 millones. Buena parte de ese dinero eran facturas a la propia fundación sin ánimo de lucro.

‘Fórum Illes Balears’: El origen de todo

El Forum Illes Balears, dos cumbres deportiva-turísticas organizadas directamente por el Instituto Nóos y adjudicadas a dedo por el Gobierno de Jaume Matas, es el origen de la ‘operación Babel’ y el segundo mayor supuesto ‘pelotazo’ del tándem Urdangarin-Torres. Los investigadores, tras los documentos encontrados en los registros de las empresas de los dos socios, ya tienen bastante claras las cifras. El Govern Balear pagó por los encuentros de 2005 y 2006 un total de 2.594.038 euros. Los primeros cálculos apuntan a que 1,4 millones de ese total acabaron en poder de las empresas directamente controladas por Urdangarin, quien apenas ha podido presentar facturas para justificar poco más de un millón de euros.
La adjudicación de esas jornadas a Nóos está plagada de irregularidades. Ni siquiera se celebraron reuniones oficiales para dar el concurso, tal y como ha reconocido el propio Matas.

‘Valencia Summit’: El gran golpe

Valencia, hasta el momento, es el gran golpe de Nóos. Se trata de la celebración de las tres ediciones del Valencia Summit, en 2004, 2005 y 2006, unas reuniones internacionales sobre turismo y deporte, que sufragaron la Ciudad de las Artes y de las Ciencias (Cacsa), del Gobierno autónomo, y la Fundación Turismo Valencia, perteneciente al consistorio. Esos contratos (que a diferencia de Baleares sí que fueron transparentes) supusieron un desembolso público de 3,1 millones, pues garantizaron a la fundación que por entonces presidía el duque un ‘canon’ anual de 1,04 millones (900.000 euros más IVA) por cada uno de los tres años de las reuniones deportivas. Además de esta cantidad por los Valencia Summit, el Ejecutivo de Camps firmó otro contrato con Urdangarin para que la ciudad albergara unos ‘Juegos Europeos’ que nunca llegaron a celebrarse, y por el que Nóos se embolsó 382.203 euros. Anticorrupción ya se ha zambullido de lleno en la ‘trama valenciana’ de Nóos y la semana pasada interrogó a los responsables del ayuntamiento y de la Generalitat que firmaron esos contratos.
‘Otras administraciones’: A la ‘caza’ de más dinero público
Al margen de las instituciones valencianas y baleares, otras siete administraciones públicas han declarado a Hacienda haber pagado a Nóos y sus satélites por todo tipo de contratos de consultoría, cuya adjudicación está siendo investigada habida cuenta del desfase entre el coste y la escasa entidad de los trabajos facturados. Se trata de los ayuntamientos de Mataró (86.351 euros), Alcalá de Henares (26.132) Barcelona (11.999) y La Galera (7.500); la Generalitat de Cataluña (75.425) y la Diputación de Barcelona (11.600).

África: Asesoría inmobiliaria
Mixta África, un promotora que declara tener como objetivo la constrcción de «viviendas económicas» en África y que tiene negocios en Marruecos, Senegal, Túnez, Argelia, Mauritania y Egipto, ha declarado haber abonado al entramado de Urdangarin y Torres 445.000 euros en trabajos de asesoraminto. De ese montante, al menos 365.328 euros fueron a parar a los bolsillos de Aizoon SL, propiedad de Urdangarin y Cristina de Borbón, por trabajos realizados entre 2006 y 2009.

SGAE: ‘Teddy’, a dedo

La Sociedad General de Autores fue la séptima mayor fuente de ingresos del entramado Nóos. Según los informes de Hacienda, la SGAE llegó a pagar más de 528.000 euros, aunque la cifra es mayor. De acuerdo a los datos de la auditoría externa a la que se ha sometido a la sociedad, entre 2005 y 2010, Nóos y Estrategic Lap Innovation (otra de las empresas de la red societaria) facturaron 750.000 euros a la sociedad que vigila los derechos de autor de los creadores españoles. El trabajo encargado era hacer un informe anual sobre la imagen de la SGAE en la sociedad.Fue el propio Teddy Bautista quien, a dedo, designó a las empresas del duque como asesoras principales, a pesar de que no habían trabajado nunca en el ramo de los autores.
Entidades privadas :Contratos de todo tipo
Cerca de 90 entidades privadas contrataron con Nóos y sus satélites en la pasada década, lo que supuso al entramado beneficios algo menores de los diez millones de euros. Esas adjudicaciones entre privados -matizan fuentes del caso- no son objeto directo de investigación, aunque sí los movimientos posteriores que el entramado hizo de ese dinero. Algunos de esos trabajos -apuntan los investigadores- están fuera de toda lógica de mercado como pagar, como hizo el Villareal, 690.000 euros por un informe de diez páginas. Los grandes pagadores privados al grupo son, entre otros: Motorpress Ibérica, la editorial en la que fue consejero Urdangarin, ha declarado haber abonado facturas cercanas a los 1,4 millones; Wolkswagen, 1, 2 millones; o Telefónica, la empresa en la que es consejero internacional, 703.852 euros.
Mediaciones deportivas: Difícil rastro
Urdangarin, según los datos recopilados por los investigadores, también habría podido intervenir directamente en la intermediación en tres asuntos deportivos, de los que, por el momento, no hay huella económica. El primero es la concesión a Valencia de la XXXII Copa América de Vela de 2007, en la que Nóos habría intervenido, según ha confesado un socio del duque, Juan Pablo Molinero. Precisamente Molinero y Nóos también aparecen relacionados con la operación para que en 2003 el Ejecutivo de Jaume Matas cerrara un acuerdo con la empresa Abarca Sports S. L., propiedad de José Miguel Echávarri, para que el equipo ciclista Banesto pasase a llamarse Illes Balears a cambio de 18 millones de euros. La tercera mediación deportiva sería la intervención fallida en 2003 para que el Tour de Francia tuviera al menos una etapa en Mallorca. Según las declaraciones de diversos imputados, el Govern pagó 1,1 millones a Nóos por las gestiones sin éxito. 
Fuente: http://www.elcorreo.com/vizcaya/rc/20111211/sociedad/urdangarin-millones-animo-lucro-201112110127.html

Críticas contra la monarquía española

DE  LOS  ESCÁNDALOS  SEXUALES  AL  ‘CASO URDANGARIN’

Pascual Serrano  en Le Monde Diplomatique


Periodista, autor de ‘Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo‘, Editorial Península, Madrid, 2009.


El escándalo en el que se halla implicado Iñaki Urdangarin, duque de Palma, esposo de la infanta Cristina de Borbón y yerno del rey Juan Carlos I, atrae de nuevo la atención sobre los negocios ocultos de la familia Real. Una cuestión hasta ahora tabú en los medios de comunicación de España. Según la Constitución española: “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad.” Por eso sin duda la prensa mantiene una omertá de silencio en torno a los asuntos de la monarquía. En cambio, entre los libros sobre Juan Carlos, destacan trabajos serios que critican aspectos de la vida del rey con argumentos documentados y aportan luz sobre la extravagante trayectoria de la familia Real.

Hace más de veinte años, en mayo de 1998, el periodista Jon Lee Anderson, escribió en The New Yorker un amplio perfil del rey Juan Carlos I. El artículo fue censurado en España, algo que dejó desconcertado a Anderson.  En su opinión, «la actitud de los directores de medios y la percepción de un círculo muy pequeño de que la Democracia española era frágil, hacía que se censuraran las noticias».  Hubo que esperar hasta 2.006 para que se publicase, pero incluido en un dossier editado por la Asociación de la Prensa de Aragón, con motivo de la asistencia de Jon Lee Anderson a un congreso en Huesca.

Lo curioso es que lo escrito por Anderson no era en absoluto crítico ni con la figura del Rey Juan Carlos I ni con la Monarquía en general.  Su principal fuente era el servicio de prensa de la Casa Real y no recogían ni un sólo comentario de algún opositor a la institución monárquica.  Sin embargo, en el texto se aprecian elementos que cualquier español hubiera identificado como «impublicables» de España:  recuerda, por ejemplo, que Alfonso XIII, abuelo de Juan Carlos I, tras su derrocamiento en 1.931, «vivió una vida de play boy, mujeriego, era aficionado al juego y a la caza»;  destaca la estrecha relación entre Franco y Juan Carlos, y se hace eco de alguno de los escándalos sexuales y económicos.

A diferencia de otras monarquías, como la británica, la española sigue blindada a la crítica.  Se trata de un caso de censura apoyado por los directivos de la prensa y la mayoría de los periodistas, incluso los no españoles.  John Carlin, por ejemplo, periodista británico colaborador del diario El País, hasta se jacta de esa falta de libertad.  En su artículo «Reyes, guiñoles, ingleses y democracia», publicado en 2.000, con motivo del 25 aniversario de la monarquía, afirma:  «A diferencia de lo que ocurre en el Reino Unido, en España existe una conspiración de silencio en la que participan todos los medios de comunicación en torno a la Familia Real.  Y tiene su razón de ser».

Ante esta situación en la prensa, ha sido en los libros donde la omertá de silencio ha podido agrietarse.  Muchos son los libros sobre la Familia Real, el monarca o su consorte.  Casi todos laudatorios.  Sin embargo, cada vez más, comienzan a editarse trabajos que se posicionan críticamente contra la Monarquía.

CUANDO JUAN CARLOS MATO A SU HERMANO….

Uno de los primeros fue Un rey golpe a golpe. Biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón (2.000).  Va firmado con el pseudónimo Patricia Sverlo, y editado por Ardi Beltza, un sello del entorno de la izquierda abertzale que acabaría clausurado por las autoridades.  El libro no se vendió en librerías;  se distribuyó por los circuitos de la revista Ardi Beltza donde se agotó.  La obra es contundente en la exposición del entramado de la sucesión tras la muerte de Franco;  destaca la fortuna de Juan CArlos I, sus oscuros negocios en el petróleo, el tráfico de armas, la especulación financiera, la trama inmobiliario y sus amistades con una élite económica que terminó enjuiciada por corrupción.  También se repasan los escándalos sexuales del Rey que suelen ser comentados por numerosos círculos privados pero nunca saltan a las páginas de la prensa española.  Incluso se insinúa que Juan Carlos tuvo conocimiento de la creación de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), aparato clandestino de guerra sucia contra ETA creado bajo el gobierno de Felipe González.  Hoy el libro es difícil de conseguir y su difusión se realiza básicamente por Internet.

Es de justicia indicar que los principales escándalos fueron recogidos anteriormente en otra obra que, si bien no se centraba en la figura de la monarquía, sacó a la luz una valiosa información sobre las corrupciones en torno a las finanzas de la realeza.  Se trata de El negocio de la libertad (Foca, Madrid 1.999), de Jesús Cacho.  A diferencia del de Patricia Sverlo éste fue un gran éxito de venta, pero los escándalos que en él se destapaban -y que afectaban a una parte del sector político y económico de la España de Felipe González-  eran tantos que los del Rey no destacaban entre el panorama.  Como Jesús Cacho no es un periodista antimonárquico militante, ello hacía que sus denuncias tuvieran credibilidad.  Por ejemplo, cuestionaba el papel de Juan Carlos, presentado casi como heroico en el fallido golpe de estado del 23 de Febrero de 1.981.  Basándose en unas declaraciones de la Reina difundidas por la periodista Pilar Urbano, el autor afirma que  «el Rey había jugado a dos bandos en las fechas previas al 23-F».

También sostiene que tras conseguir la corona, Juan Carlos I habría comenzado a amasar su fortuna y a embolsarse comisiones.  Otra vía para enriquecerse:  utilizar su cargo para pedir a algunas petromonarquías del Golfo y al Sha de Persia ayuda económica personal para «defender a España del socialismo».  El autor incluso publica la carta que habría enviado el Rey al Sha.

Jesús Cacho expone en una imagen bastante patética del soberano: «El Rey no lee libros ni periódicos;  se limita a hablar por teléfono las 24 horas del día, lo cual conforma en ocasiones en su coronada testa un galimatías morrocotudo.  Cuantas voces y voces han pretendido dotarle de algún tipo de asesoría o consejo de notables, una simple tertulia con la que reunirse de forma periódica para hablar con cierta profundidad de algunos tema, han fracasado.  Al Monarca le interesan más los tipos divertidos, alegres, simpáticos, ricos mejor que pobres, hábiles en el trato con las mujeres y en los negocios».

Ramón Akal, editor de Cacho, recuerda que el libro fue encargado por otra editorial pero que ésta, tras leerlo, decidió pagarle al autor la cantidad estipulada como adelanto negándose a publicarlo.

En España, ni siquiera la «prensa seria» ha informado de los escándalos financieros de Juan Carlos I a pesar de que sus socios han protagonizado portadas, juzgados y hasta prisiones.  Ni la prensa amarilla, tan popular, ha prestado atención a sus devaneos amorosos y sexuales.  Cuando la revista italiana Orgi anunció, en 1989, la existencia de una hija ilegítima del Monarca con la condesa italiana Olghina Robiland, el silencio fue total en España.  Y cuando la condesa confirmó esa relación y publicó las «cartas de amor» de Juan Carlos I (que ya estaba comprometido con Sofía de Grecia), su difusión fue muy limitada.

Sobre los escándalos de faldas del Rey trata David Garrido en Los hijos silenciados de los Borbones «Arco Press, 2005). Otro autor que destaca es el Coronel Amadeo Martínez Inglés, oficial expulsado en 1990 de las Fuerzas Armadas.  Sus obras se caracterizan por su carácter provocador y polémico.  En 23-F, el golpe que nunca existió (Foca, Madrid 2001), implica a Juan Carlos I en el intento de golpe de Estado.  En Juan Carlos I, el último Borbón (Styria, Barcelona 2008) no duda en calificar al sistema político de «dictadura en la sombra por parte del monarca español».  Y en La conspiración de Mayo.  El «Alzamiento Nacional» que preparó la derecha castrense para el 2 de Mayo de 1981 y que frustró el 23-F  (Stiria 2009) de nuevo implica al Rey en el golpe del 23-F.

Otro libro interesante es del periodista Iñaki Errazkin, Hasta la coronilla.  Autopsia de los Borbones (Txalaparta, Tafalla 2009), cuya principal aportación es un riguroso repaso de los antecedentes históricos de los Borbones en un capítulo titulado «Los muertos de Juan Carlos I».  El autor afirma:  «La degeneración que causa la continua endogamia, la soberbia y la impunidad inherentes al poder, ya sea absoluto o relativo, son elementos que no ayudan precisamente a forjar un carácter virtuoso, y los Borbones no son una excepción».  La contundencia del texto es indiscutible, Errazkin presenta un capítulo de la vida del monarca silenciada en las biografías oficiales:  el disparo de pistola con el que Juan Carlos mata, siendo niño, a su hermano mayor Alfonso, y que le catapulta al primer lugar de la línea sucesoria, y el rechazo absoluto del padre a que se realice autopsia alguna o investigación.  No falta un repaso a los hijos del monarca y a sus consortes, donde se encuentra:  drogadicción, suicidio, secretos silenciados a golpe de talonario con fondos públicos y sexo.

Por último:  la obra del senador Iñaki Anasagasti, ex portavoz del Grupo Parlamentario Vasco en el Congreso Una monarquía protegida por la censura (Foca, Madrid 2009).  El autor denuncia la «conspiración de silencio, en la que participan políticos, personalidades de todo tipo y medios de comunicación social, en torno a la familia real para seguir diariamente la convención de que es ésta la única fórmula válida en la actualidad para que España no se rompa o para que no acabemos a garrotazos los unos contra los otros».  El senador vasco afirma que escribe este libro porque «es preciso ir diciendo que el rey está desnudo, que su legitimidad de origen no es democrática, por más que aparezca en tíulos y artículos de una Constitución aprobada democráticamente en 1978;  que su vida privada no es nada ejemplar;  que sus gastos y relaciones de amigos comisionistas son impropios, y que su falta de responsabilidad ante el delito es algo único en una Europa democrática».

Todo esto vuelve a plantearse desde que estalló el «escándalo Urdangarín» en el que se halla implicado el yerno del Rey a través de su empresa de asesoría Nóos en el «caso Palma Arena» y la «Operación Babel».  Al parecer, Iñaki Urdangarín impulsó la actividad y contratos de Nóos, que por sus estatutos carecía de ánimo de lucro, y presentó al cobro facturas de su firma Nóos y de la inmobiliaria Aizoon, cuya propiedad comparte con su esposa la infanta Cristina de Borbón.  En cinco años, la cifra de negocios de Nóos rondó los 10 millones de euros, según la contabilidad del complejo entramado de asesorías y empresas organizado, que Fiscalía Anticorrupción ha examinado.  Se ha identificado a una firma del grupo que transfirió cerca de medio millón a una cuenta de una sociedad en un paraíso fiscal.  Fiscalía Anticorrupción ha detectado también un agujero de un millón de euros en partidas no justificadas.  Esta es la base para la acusación penal de supuesta «malversación de caudales públicos».   Y la pregunta que muchos observadores se hacen es:  ¿en qué medida el Rey Juan Carlos estaba al corriente de estas operaciones? ¿Cómo es que nadie, en la familia Real, se interrogó sobre los orígenes del colosal y rápido enriquecimiento del esposo de la infanta Cristina?.

Muchos elementos en torno a la familia Real despiertan indignación y cada vez cuesta más silenciarlos:  denuncias financieras y de corrupción, fortuna personal de oscuro origen, la burla de que sus viviendas, yates, vehículos, etc … sean de titularidad del Estado para que sea el dinero público el que deba mantenerlos y repararlos, oscurantismo en su financiación público de la que no debe rendir cuentas, desmanes sexuales …

Todos estos elementos, oscuros en los medios de comunicación, salen a flote sólo gracias a algunos libros que han logrado ser la única válvula de escape a las críticas y denuncias contra la monarquía.

EL FIN DE ALGO ESTÁ CERCA

No me refiero a la tontería esa que corre de boca en boca profetizando que el mundo acaba en el 2012 según no se qué calendario y alguna que otra teoría pseudocientífica.

Lo que sí parece que está cerca es el final de algo llamado Europa, que nunca acabó su construcción pero que aún así inconclusa, se acerca a su fin, al menos tal como la conocemos ahora.

Y esto, ¿por qué?

Pues porque se han producido tantos acontecimientos en estos casi ya cuatro años de crisis y cada uno de ellos acompañado por desaciertos y torpezas de los mediocres líderes políticos europeos, que resulta muy lejano recordar el principio de esto y que no fue otra cosa que…, érase que se era, un día un buen puñado de bancos se descubrieron a sus propios balances y se descubrieron a sí mismos intoxicados por unos activos tóxicos con los que venían traficando alegremente y con unas sabrosas rentabilidades.

En cuanto se descubrieron infectados, se aislaron tratando de protegerse, y ante la ignorancia de las magnitudes a las que se enfrentaban, comenzó una época de desconfianza operativa que llevó a la paralización de la economía a un nivel global.

Los más listos dijeron que esto se resolvía inyectando descomunales cantidades de dinero a los bancos, por lo que durante un período -que aún continúa- nos dedicamos a dar dinero público a la banca esperando que en cualquier momento, al ser conscientes de ello les aquejara un agudo ataque benefactor y lo revirtieran a la sociedad para así resolver la crisis.

Pero resulta que no, que eso no funcionó, y que los ingentes volúmenes de recursos financieros utilizados llevaron a los estados a enormes cotas de deficit y, tras haber vaciado sus arcas, a endeudarse brutalmente para atender sus tareas fundamentales.

Y en estas estábamos cuando en la inmadura aunque vieja Europa, aquejada por este ataque de pánico, sin ninguna inteligencia al frente y con sus estados sometidos a los mercados especuladores, los que mandan, es decir «el dúo Merkozy» se organizan para el sálvese quien pueda y a ser posible utilizando los cadáveres de los demás como flotador.

Y todo parece que ahora, tras haber dinamitado las precarias instituciones europeas, Parlamento, Comisión, etc. se dirigen hacia una supuesta «refundación» de Europa a imagen y semejanza de este famoso dúo músico-vocal.

Evidentemente esta refundación pasa por trocear la vieja Europa y establecer categorías de estados de primera, segunda y no sabemos cuantos más.

Pero también puede suceder, que dada la conocida torpeza de estos personajes, no consigan su propósito, no consigan llevar a cabo ninguna reestructuración y Europa siga languideciendo en una decadencia asaeteada por los especulativos mercados, que han encontrado en ella una suculenta presa.

Preparémonos para lo peor.

Wikileaks revela a 160 empresas de la industria del espionaje

Diario Público

La española Agnitio, dedicada a «la interceptación de móviles» según la red de Assange, se ha establecido en EEUU

El fundador de Wikileaks, Julian Assange.-El cese de actividad temporal no ha durado mucho. Apenas un mes después de la última rueda de prensa en Londres. Wikileaks comenzó a publicar ayer en su página web los Spyfiles, un paquete de documentación de 160 empresas que se dedican a la tecnología especializada en el espionaje de masas y, según su fundador, Julian Assange, venden sus productos a los servicios de inteligencia de todo el mundo, incluidos los de los regímenes totalitarios que han ido cayendo como fichas de dominó en el último año.

El informático australiano asegura que los han usado para controlar los movimientos de la población y, en especial, a los disidentes. Como en todos los casos anteriores en los que la organización ha filtrado información, habrá quien piense que no está descubriendo el fuego. Pero eso no hace más ético a esa industria del espionaje, que mueve miles de millones de dólares al año.

Entre ese grupo de empresas, que trabaja en 25 países, hay una española: Agnitio, que se dedica a «la manipulación e interceptación de teléfonos móviles», según Wikileaks. En el Registro Mercantil figura que la empresa empezó sus actividades en 2004 con sede en la calle Gran Vía de Madrid, su presidente se llama Emilio Martínez y en 2009 tuvo una facturación neta de 308.125 euros. En noviembre de ese año, abrió una filial denominada Agnitio Corporation en Washington DC y en 2010 multiplicó su cifra de negocios hasta los 2,3 millones de euros.

Una de las empresas más destacadas de la lista es la francesa Amesys, que entre 2006 y 2009 vendió al régimen de Muamar Gadafi su sistema Eagle. Según denunció ayer la publicación Owni, uno de los medios que ha tenido acceso a la base de datos completa de Wikileaks, pese a definirse como un producto para localizar a terroristas y criminales peligrosos, podría haber servido para espiar los correos electrónicos de miembros de la oposición en Londres, uno de ellos, Mahmud al Nakua, forma hoy parte del Consejo Nacional de Transición.

Identificadores de estrés

Wikileaks acusa a otras compañías como Phoenexia de colaborar en la República Checa con el Ejército para crear instrumentos capaces de reconocer a los individuos por su voz y que sirven para clasificar individuos por género, edad y niveles de estrés. La estadounidense Blue Coat y la alemana Ipoque, según la organización, están vendiendo sus productos a China e Irán para neutralizar las comunicaciones de grupos disidentes en internet.

Para Assange, que asistió al acto de presentación en la City University de Londres, lo preocupante es que este tipo de tecnologías sirvan para seguir los movimientos de todo el planeta, ya que «hoy, cualquiera que tenga una Blackberry, un iPhone o una cuenta de Gmail está completamente vendido».

Además de Owni, colaboran en la difusión de los Spyfiles cinco medios más, entre los que está el semanario italiano L’Espresso, el único que sigue dando voz a Wikileaks desde la polémica sobre la publicación de los cables diplomáticos de EEUU. La revista relaciona con el trabajo de este tipo de empresas el escándalo de la P-4, una organización dirigida por el empresario Luigi Bisignani para influir en las decisiones del Gobierno y que llegó a hackear las cuentas de correos de ministros y diputados gracias a un complejo programa informático.