Ante el fervoroso eslogan «Al Papa, recibámosle como se merece» creo que es momento de serenarnos y pensar…, bueno, como se merece no, ¡¡no seamos tan crueles!!

Su «salchichauto» al descender del avión, militar por supuesto. (Curiosa alianza).

Su «salchichauto» al descender del avión, militar por supuesto. (Curiosa alianza).
Por un lado:
El pedófilo confeso Fernando Sanchez Dragó después de jactarse y querer enriquecerse vendiendo su miserable vida diciendo en un libro «me topé con unas lolitas de esas, pero no eran unas lolitas cualquiera, sino de esas que se visten como zorritas con los labios pintados, carmín, rímel, tacones, minifalda… Tendrían unos trece años y las muy putas se pusieron a turnarse. Mientras una se iba al váter, la otra se me trajinaba». Pero «el crimen ya ha prescrito», quiere desmentirlo con una burda utilización del lenguaje, queriendo cambiar el sentido de sus palabras -avaladas por Boadella en su común libro- al encontrarse con el enorme rechazo social que supone su confesión.
Y por otro:
El arzobispo de Bruselas y primado de Bélgica, André-Joseph Leonard, tuvo ayer la inmensa cara dura de sugerir que no se juzguen a los curas pederastas que ya son mayores, sino limitar las actuaciones legales a los religiosos que estén en activo.
El arzobispo dijo -sin sonrojarse- que no piensa que las víctimas deseen que, por ejemplo, un sacerdote jubilado de 85 años sea juzgado y expuesto a la crítica pública por hechos que tuvieron lugar hace mucho tiempo.
Hay que recordar a este pretendido encubridor, que en septiembre pasado, una comisión nombrada por la propia iglesia belga presentó un demoledor informe en el que documentó al menos 475 denuncias de casos de pederastia a manos de religiosos desde la década de 1960 hasta mediados de los años ochenta, 13 de cuyas víctimas acabaron suicidándose, y no pueden ya «desear» ni que les juzguen ni que no.
¿O será que el arzobispo este se sabe ya en una edad provecta?
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Fernando Sánchez-Dragó y Albert Boadella, que son viejos amigos, y fachas conversos ambos, han publicado un libro –‘Dios los cría… y ellos hablan de sexo, drogas, España, corrupción…’– en el que el primero presume de haber mantenido relaciones sexuales con dos «lolitas» de 13 años en Tokio.
Fuente: FERMÍN APEZTEGUIA (El Correo)
Transparencia Internacional acaba de publicar su informe anual con el que elabora el mapa mundial de la corrupción.
En el caso de España, la crisis ha hecho que la corrupción política disminuya. Esto parece ser debido a la brutal caída del sector de la construcción, lo cual ha hecho que no solo se resienta el sector, sino también la corrupción política de los ayuntamientos.
A este respecto, España ocupa el puesto número 30 en «transparencia», sobre un total de 178 países.


El director de la revista humorística Retranca, Kiko da Silva, ha denunciado hoy el «secuestro» del último número de la publicación, dedicado a la visita del Papa a Santiago de Compostela. La portada, crítica con la parada y fonda de Benedicto XVI en la capital gallega, muestra al Pontífice bajo una lluvia de billetes y un titular que cifra su coste en tres millones de euros.
La cabecera, que aglutina a los mejores profesionales del cómic gallego y cuenta como invitados con firmas de publicaciones como El Jueves, no ha podido salir este mes a la calle porque la imprenta se ha negado a entregar los ejemplares. «Pensé que estaban de coña, pero no, iban en serio», explica Da Silva, que ha calificado la «censura» de «indignante y delirante».
«La decisión es absurda y no tiene pies ni cabeza. El dueño de la imprenta nos dijo que no nos entregarían los ejemplares porque moralmente no están de acuerdo con los contenidos y que harían todo lo posible para que no viesen la luz. Literalmente, aseguraron que no iban a darle publicidad a este tipo de blasfemias», afirma el director de Retranca, caracterizada por apuntar sin remilgos a diestra y siniestra (Zapatero, Rosa Díez y Feijóo han protagonizado su primera plana) en función de la actualidad (de la fusión de las cajas gallegas a la huelga del metal en Vigo). «Ahora, con el Papa en Galicia, la portada era obvia. Es lo más chisteable del momento», apunta este ilustrador vigués nacido en 1979, quien «probablemente» denunciará a la imprenta «por incumplimiento de contrato y por daños y perjuicios».
El responsable de la misma, Francisco Jiménez Godoy, justifica que se han negado a editar la revista porque «ha cambiado sus contenidos y se mete de una manera desproporcionada con el Papa». Hasta ahora, reconoce, no habían tenido problema alguno con las mofas de políticos, pero defiende su «libertad» para no sacar este número a la calle y esgrime que «no tenemos ningún tipo de contrato» con Retranca.
Da Silva, en cambio, apunta que los pagarés pendientes de pago son una prueba de vinculación laboral con la empresa, que tiene su sede en Murcia.
El director de Industrias Gráficas Jiménez Godoy ha insistido en que, por su parte, «hay un poco de tolerancia» y en que no tienen ningún inconveniente para publicar todo tipo de contenidos, excepto los pornográficos: «No nos sentimos a gusto con ese material». En cuanto a los relativos a la Iglesia, como es el caso, «cuando son totalmente desproporcionados usamos nuestro derecho a no publicarlos».
Da Silva deja claro que fueron los responsable de la imprenta quienes se pusieron en contacto con Retranca para imprimir la revista y que, cuando se llegó a un acuerdo, en ningún momento se planteó que hubiese algún tema indigno de publicación, tocase a la Iglesia o no. «No nos dijeron nada al respecto. Nuestra tendencia es no juzgar a los demás. Cuando trabajo con la gente, no pregunto en quién cree o a quién vota», aclara Da Silva.
Preguntado por si se declaran católicos, el director de Industrias Gráficas Jiménez Godoy ha respondido: «Sí, sí».
Las personas interesadas pueden acceder a esta página y con un simple ‘clic’ donar 30, 60 ó 100 euros, o incluso fijar él mismo la cantidad que desee. Pero la web también permite determinar, como si de una lista de bodas se tratara, el destino concreto del dinero. Por ejemplo, se puede donar desde 60 a 100 euros para el cáliz, el incensario, el portaincensario y la patena del Papa, los candelabros del altar principal y las estolas para ministros de la Comunión y la Penitencia.Eso está bien, y yo -emulando a aquel aldeano del chiste- aportaría gustosamente unos buenos dineros para la capa del Papa pero, con una condición…, lo caparía yo.

Khalid Hassan tenía prisa por llegar en su coche al hospital de Samarra. Llevaba a su lado a su hermana, Nabiha Jassim, de 35 años, embarazada y a punto de dar a luz. Pero tuvo la mala suerte de encontrarse con un control militar, instalado momentos antes. Llegó por el carril prohibido. Es decir, es probable que intentara adelantar a la fila de vehículos para llegar antes a su destino.
Automáticamente se convirtió en una amenaza. Los soldados abrieron fuego y rociaron de balas el coche. El conductor resultó herido y tanto Nabiha como su primo, Saliha Hassan, de 57 años, murieron en el acto. El cadáver de Nabiha fue trasladado de urgencia a un hospital. Los médicos intentaron salvar al hijo no nacido, pero sólo pudieron certificar su muerte.
Es un caso más de los muchos que aparecen en los documentos desvelados por Wikileaks. Contra lo que opinan los que dicen que no aportan nada nuevo, los papeles han permitido poner una cifra a uno de los dramas ocasionados por la invasión de Irak: la muerte de centenares de civiles a manos de soldados norteamericanos que estaban cumpliendo las normas de seguridad impuestas por sus mandos.
La ONG Oficina de Periodismo de Investigación, que ha colaborado con Wikileaks en el estudio de los documentos, ha sumado todos esos incidentes utilizando como punto de partida los informes realizados por las propias unidades militares.
Según su recuento, 681 civiles murieron por disparos de las tropas al acercarse a controles y convoyes entre 2004 y 2009. Los informes identifican a otros 120 muertos como insurgentes. Sumados otros 31 policías o soldados iraquíes, la cifra de personas muertas en estas circunstancias se eleva a 832. Entre los fallecidos, hay 30 niños.
Las cifras indican un progresivo empeoramiento del problema. En 2004, sólo hubo 22 civiles muertos. El número se incrementó de forma espectacular al año siguiente. Muchos de los incidentes se produjeron de noche cuando los soldados mostraban luces que los vehículos civiles veían demasiado tarde o no sabían interpretar a la velocidad requerida por los soldados.
En octubre de 2005, un coche se acercó en la oscuridad a un control cerca de la ciudad de Ramadi. Los soldados dispararon una vez sobre el motor, pero el vehículo no paró. Acto seguido, dispararon 15 proyectiles. Murieron dos niños, y otro niño y una mujer fueron heridos.
Un incidente mucho más dramático se produjo el 14 de junio de 2005, cerca de la ciudad de Ramadi. Un coche no se percató de los “disparos de aviso”. Cuando estaba a 150 metros del control, los marines no esperaron más y dispararon al motor.
A unos 100 metros, aún circulaba a unos 70 kilómetros por hora, según el informe, y los marines dispararon al conductor hasta que el coche se detuvo.En su interior, los marines encontraron a once civiles, de los que siete, cinco adultos y dos niños, estaban muertos. “El alto número de civiles muertos se debe a que la familia había colocado a los niños en el suelo del vehículo. Se cree que los disparos para inutilizar el motor penetraron por la parte inferior del habitáculo”, intenta justificar un informe militar.
Por miedo a un atentado suicida, los soldados no corrían riesgos, lo que multiplicaba el peligro para los civiles. En noviembre de 2005, un coche que no se detuvo a tiempo recibió 12 disparos, supuestamente para dañar el motor.
Dos proyectiles penetraron en el coche y mataron a un niño de tres años. “La mujer con heridas en la cara y los ojos por fragmentos de cristal se negó a ser evacuada para poder enterrar al niño antes del amanecer”, dice el informe.
Fuente: «Documentos TV»
El 12 de julio de 2007, militares norteamericanos a bordo de un helicóptero Apache dieron muerte a catorce civiles en Bagdad. El ejército de EE.UU. afirmó siempre que se trató de un tiroteo con rebeldes. La agencia de prensa británica Reuters buscó durante años los videos secretos del ejército estadounidense, hasta que el material fue ofrecido a la página web de denuncia WikiLeaks, por una fuente anónima.
En este fragmento de sonido, los soldados norteamericanos en el Apache piden permiso a sus superiores para disparar y lo obtienen. Los militares informan de un grupo de veinte personas, entre los que hay entre cinco y seis armados con ametralladoras rusas e incluso con un lanzamisiles. En realidad se trata de ciudadanos iraquíes, entre los que hay dos niños y dos periodistas iraquíes al servicio de Reuters.