¿Por qué la deuda pública griega creció tanto?

Fuente: Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Grecia ha visto crecer la deuda pública de una manera muy rápida, pasando de representar cerca del 100% del PIB cuando se inició la Gran Recesión, al 174% en el año 2014. Hubo una ligera bajada en el año 2012 debido a la reestructuración de la deuda acordada entre los acreedores y el gobierno griego, pero en el 2013 continuó creciendo hasta llegar a los niveles actuales.

Crisis griegaAhora bien, es importante cuando analizamos la situación de la deuda pública de un Estado considerar no solo el tamaño de la deuda pública, sino también el coste que representa para el Estado pagar dicha deuda pública y  quién es el propietario de la misma. Si miramos cada uno de estos datos veremos que, aún cuando el tamaño de la deuda pública ha aumentado, el volumen de los intereses que el Estado griego paga por la deuda han ido, en realidad, bajando: de un 7% del PIB en el año 2011, al 4,3% del PIB en el 2014. Esta cifra es, por cierto, inferior a la de Bélgica e Italia (que es aproximadamente del 5-6% del PIB). España, con una deuda pública menor que la griega (alrededor de un 100% del PIB), destina el 3,5% del PIB al pago de intereses de la deuda (algo menos que Grecia), lo cual no deja de ser sorprendente, pues lo que cuesta al Estado español pagar por los intereses de la deuda es solo ligeramente inferior a lo que le cuesta a Grecia cuando, de hecho, España tiene un porcentaje mucho menor de deuda pública que Grecia. ¿Cómo es esto posible?

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Elecciones griegas, resultados

 

Elecciones griegas 2015. 2

Elecciones griegas 2015

 

Elecciones griegas 2015. 3

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A menos de 48 horas se constituye el gobierno

Tras el rápido acuerdo de gobierno con Panos Kammenos, líder de los Griegos Independientes (ANEL) Alexis Tsipras ha configurado su gobierno, dos días después de las elecciones.

ANEL comparte como primer objetivo con SYRIZA la lucha contra el austericidio y la deuda, y está constituido por nacionalistas de derechas que se han opuesto a las medidas de austeridad impuestas por la Troika, y obtuvieron un 4,75% de los votos, logrando un total de 13 escaños.

El nuevo Gobierno griego, dirigido por Alexis Tsipras, nace con un fuerte acento económico, con tres de los diez ministerios centrados en desarrollar las políticas económico-financieras del país. Sin ninguna consideración a razones de género, no hay ni una sola mujer ministra. Solo son mujeres seis de los 21 secretarios de Estado y la presidenta del Parlamento.

El nuevo primer ministro ha suprimido ocho carteras y ha otorgado Defensa a su socio de Gobierno, los conservadores nacionalistas Griegos Independientes, conocidos por su línea dura en la política migratoria y que serán responsables de la gestión de fronteras.

El diputado y economista Yannis Dragasakis tendrá un papel central en el nuevo Ejecutivo de Syriza como viceprimer ministro económico y coordinador de todas las carteras con carácter económico y financiero. Dragasakis pertenecía al Partido Comunista griego hasta 1991, cuando se unió a Synaspismos, formación que luego desembocó en Syriza, y llegó a ser viceministro en el Gobierno de transición de Xenofón Zolotas.

Será uno de los encargados de tratar con la troika de acreedores (Comisión Europea, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional) para renegociar los acuerdos alcanzados hasta ahora por el anterior Gobierno griego, como ha prometido Syriza.

El ministerio de Finanzas, otro importante interlocutor de la troika, lo ocupa el economista Yannis Varufakis, de nacionalidad griega y australiana. Fue desde 2004 a 2006 asesor económico en el Gobierno de Yorgos Papandreu (Pasok), con cuyas políticas fue muy crítico después. Varufakis es un famoso analista económico, conocido por ser autor de varios libros sobre teoría económica y por colaborar como experto en varios medios de comunicación. Uno de sus interesantes textos es “El Minotauro Global“. Sigue leyendo “Elecciones griegas, resultados”

Guía para saber más que tu cuñado sobre las elecciones griegas

Críticos de la UE, nazis, partidos históricos en fase de extinción, comunistas, movimientos anarquistas… En Grecia, la cosa está muy entretenida

Ilustración vía visual.org

El próximo 25 de enero hay elecciones generales en Grecia. En cierto modo, se juega el futuro de la Unión Europea. La posibilidad de que gane SYRIZA, un partido abiertamente en contra de la deudocracia y las políticas de austeridad impuestas por la Troika, abre un montón de interrogantes, esperanzas o miedos, si nos atenemos a la declaraciones de los líderes políticos de todo Europa. A continuación te presentamos un breve quién es quién para poder situarte en el mapa político griego un poco más allá de las simples equivalencias locales que comparan a SYRIZA con Podemos, al PASOK con el PSOE y a ND con el PP. 

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Grecia es el laboratorio de una política espantosa

Philippe Menut es un ex-periodista de la cadena de televisión pública francesa autor de ‘La tormenta griega’, un documental que muestra desde dentro las consecuencias de la crisis en grecia tanto a nivel económico como humano  

Cartel de 'La tormenta griega', la película de Philippe Menut

Cartel de ‘La tormenta griega’, la película de Philippe Menut

ALEX ANFRUNS para Publico.es

Philippe Menut es un ex-periodista de la cadena de televisión pública francesa, que decidió realizar un documental como periodista independiente… Basándose en un enfoque en primer plano a la vez humano y económico sobre las consecuencias de la crisis griega, La tormenta griega da la voz a esos empleados, activistas, economistas, médicos, ministros, desempleados, filósofos… que demuestran la fuerza y la solidaridad del pueblo griego. Es un punto de vista sobre la crisis vivida desde dentro, de una Grecia como laboratorio… La película ademas, abre el debate sobre el futuro de una euro zona en crisis, entregada al capitalismo financiero. Un documental que sirve a la vez como denuncia y alerta.

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La Troika

Hombres de negro: el crimen del dinero organizado

por Juan Torres López

Recientemente han estado en España los llamados hombres de negro, los inspectores de “la troika” que vienen a dilucidar si todo marcha como se debe para que los bancos españoles puedan seguir recuperándose en beneficio final de los de Alemania y de otros países europeos. Sigue leyendo “La Troika”

El rescate traerá más recortes y no sirve para salir de la crisis

  • Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University
  • Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla

Desde que la crisis se inició en 2007, la población española ha estado sometida a toda una serie de políticas públicas que han significado un gran recorte de sus derechos laborales y sociales, que han afectado de una manera muy notable al bienestar social y a la calidad de vida de las clases populares. Hemos visto durante estos años de crisis la congelación y pérdida de la capacidad adquisitiva de las pensiones, el retraso de la edad de jubilación, la reducción del gasto público en las transferencias y servicios del Estado del bienestar (con recortes muy acentuados de la sanidad pública, de la educación pública, de los fondos y servicios a las personas con dependencia, de las escuelas de infancia -erróneamente definidas como guarderías-, de los fondos para la prevención de la pobreza y de la exclusión social, de los servicios sociales, de las viviendas sociales, del nivel de cobertura de los seguros de desempleo y de las ayudas a la integración de los inmigrantes). Y hemos sufrido las reformas del mercado laboral, que se han llevado a cabo con el objetivo de reducir los salarios y la capacidad de negociación de los trabajadores. Y a todas esas medidas se han añadido la reducción del empleo público y de los salarios a tales empleados públicos.

Pues bien, hoy día sabemos a ciencia cierta que todas estas intervenciones han empobrecido todavía más al conjunto de la clases trabajadoras y que, lejos de haber hecho germinar los “brotes verdes” que las justificaron, han llevado a nuestra economía a una situación mucho peor y más cercana a la depresión.

  • El rescate no es una ayuda, es una imposición para realizar más recortes

Tales recortes se han justificado siempre como imprescindibles para reducir el déficit del Estado y el tamaño de su deuda pública, algo necesario, según se ha dicho siempre, para ganar la confianza de los mercados financieros y de esta manera poder conseguir dinero prestado para pagar los gastos del Estado.

Tanto el gobierno de Zapatero primero y ahora el de Rajoy han insistido constantemente en realizar esos recortes por encima de todo por el miedo a que no pudiéramos recuperar la famosa confianza de los mercados financieros y entonces fuésemos intervenidos por la llamada Troika, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pero ahora resulta que a pesar de que se han llevado a cabo todos esos recortes, a pesar de que se han ejecutado una tras otra las imposiciones de los mercados, expresadas a cada momento muy claramente por esa Troika, España ha sido intervenida por esas tres instituciones

Digan lo que digan, lo cierto es que todos estos enormes sacrificios y recortes han sido en balde y cuando se ha producido su fracaso estrepitoso en forma de rescate, la respuesta del gobierno y del establishment político y mediático es la de negar que haya sido tal y que vaya a llevar consigo una intervención de nuestra economía.

El artículo de Guillermo de la Dehesa Precisiones sobre el rescate bancario, (El País 09.06.12), en el que trata de disimular la verdadera naturaleza del rescate, y las manifestaciones del Ministro de Economía, Luis de Guindos, en la rueda de prensa en la que lo anunciaba como un triunfo, son representativos de esta postura.

Según esas manifestaciones, a las que hay que añadir la del propio presidente Rajoy afirmando que lo ocurrido es algo que “ha conquistado” España, los 100.000 millones de euros no son un rescate, sino una ayuda a la banca que tiene por objetivo reestructurar el sector bancario y sin implicaciones macroeconómicas. Unas interpretaciones que caen por su propio peso cuando se lee el documento del Eurogrupo donde se manifiesta textualmente:

“El Eurogrupo considera que España ya ha implementado importantes reformas fiscales y del mercado de trabajo y medidas para reforzar el activo de los bancos españoles. El Eurogrupo confía en que España cumplirá sus compromisos en virtud del procedimiento de déficit recesivo y con respecto a las reformas estructurales, con el fin de corregir los desequilibrios macroeconómicos en el marco de la Unión Europea. Los progresos en estas áreas serán revisados de cerca y con regularidad, también paralelamente con la ayuda financiera” (el subrayado es nuestro).

  • ¿Puede decirse de manera más clara que se trata de una intervención en toda regla?

El texto del acuerdo del Eurogrupo señala sin lugar a duda alguna que paralelamente a la supervisión financiera se hará la de las políticas fiscales y macroeconómicas. Y el significado y el objetico con el que se llevará cabo esta supervisión también aparece bien claro en los últimos documentos del FMI y en las declaraciones de sus responsables que constantemente insisten en que habrá que llevar a cabo más reformas del mercado laboral -para conseguir más bajadas salariales-, más reducción de las pensiones, y una reducción más acentuada del déficit, centrándose en el Estado del Bienestar que en España está gestionado por las comunidades autónomas.

Lo que ahora se busca con la excusa de eliminación del déficit de las éstas última no es otra cosa, en la práctica, que nuevos mayores recortes de las transferencias y servicios del Estado del Bienestar que gestionan, principalmente, en materia educativa, sanitaria y de cuidados a las personas.

  • El rescate no aumentará la confianza de los mercados sino todo lo contrario

Puesto que conocemos perfectamente lo que ha ocurrido en otros países y en situaciones semejantes cuando se toman este tipo de medidas, podemos afirmar ahora con seguridad lo que con toda probabilidad va a ocurrir en España, en contra de lo que vienen diciendo las autoridades sin ningún tipo de fundamento ni base científica ni empírica.

En concreto, es importante que la ciudadanía sepa que, aunque en teoría estas reformas se hacen para recuperar la famosa “confianza de los mercados”, toda la evidencia muestra que los resultados serán precisamente opuestos a este objetivo.

El resultado de los rescates en los otros países supuestamente rescatados es que la prima de riesgo de su deuda pública no ha disminuido. Antes al contrario, ha subido. Y eso ocurrirá igualmente en España porque los recortes adicionales que van a acompañar al rescate van a ralentizar todavía más, y sin ningún lugar a dudas, la marcha de la economía española, acentuando así la recesión.

Además, y en contra de lo que se está diciendo, el rescate aumentará la deuda pública, pues el Estado –el receptor de la supuesta ayuda- tendrá que pagar por las pérdidas de las bancas fallidas en el rescate y asumir sus intereses y el principal.

Y, finalmente, el rescate tampoco garantiza ni que el sector bancario pase a ser solvente ni, por supuesto, que el crédito vuelva fluir a la economía.

La estimación del Fondo Monetario Internacional de las necesidades de capital del sector están hechas ad hoc, para justificar la cantidad con la que se pensaba jugar de antemano. Las cifras que proporcionen las auditorías solicitadas por el gobierno serán otras: las que se desee, porque la experiencia demuestra (como en caso de los bancos que fueron calificados de plenamente solventes meses o semanas antes de que fuesen rescatados en otros países) que dependen de la valoración que se quiera dar a activos que han perdido prácticamente todo su valor. La deuda inmobiliaria con los bancos no es menor de 400.000 millones de euros, así que 100.000 millones (el techo más alto del rescate) serán insuficiente incluso en los escenarios más optimistas de su recuperación.

Y tampoco se garantiza que vuelva a generar crédito a la actividad productiva no solo porque la capitalización será insuficiente sino porque, mientras que las políticas que se vienen aplicando y que acompañarán al rescate sean recesivas, ni habrá demanda suficiente solvente ni compensará a la banca dejar de dedicar los recursos a donde obtiene mayor rentabilidad.

La realidad que el gobierno y los apologistas del rescate quieren ocultar es que éste no es sino únicamente el instrumento mediante el cual la troika gobernará la política fiscal y macroeconómica española para seguir imponiendo reformas y recortes y para asegurar la prioridad de cobro de la deuda que los bancos españoles tienen con la banca europea, y principalmente alemana.

Por tanto, hay que decirlo claramente: el rescate constituye un auténtico golpe de Estado bajo la apariencia de ayuda a la banca. A partir de ahora, el gobierno Rajoy hará lo que digan la Troika y el gobierno alemán. El federalismo de Merkel (“queremos más Europa… y los Estados tendrán que ceder soberanía”) es una manera amable de definir una relación colonial en la que a España le toca ahora ser la colonia.

  • ¿Por qué el rescate ahora?

La respuesta que las autoridades dan cuando se pregunta por qué se da justo ahora el rescate es que los intereses de la deuda pública estaban alcanzando un nivel prohibitivo y que, por tanto, había que hacer algo. Pero tal argumento también cae por su base porque significa ignorar que, como hemos demostrado en varias ocasiones, no son los mercados financieros sino el Banco Central Europeo el que realmente define los intereses de la deuda pública.

El hecho de que los intereses que está siendo obligada a pagar España sean altos se debe a que el BCE no ha comprado deuda pública española durante tres meses, lo que se podría considerar como una auténtica provocación de la situación final a la que se ha llegado que el BCE lleva a cabo habitualmente.

Así lo ha demostrado recientemente con datos indiscutibles la periodista Ana Tudela (BCE, la mano que mece la prima, Más Público, 11/05/12):

“¿Y si la prima (rentabilidad exigida a la deuda de un país respecto a la de Alemania) respondiese a algo más que a un mercado desquiciado? Hay algo más. El Banco Central Europeo (BCE) ha mecido al alza las primas en fechas concretas: las de las cumbres europeas y las semanas en que gobiernos y parlamentos decidían ajustes.

Como demuestra su propio calendario de actuaciones, el BCE dejó, en esas citas clave, de comprar deuda pública. Dejó solos a los Estados cuando más falta hacía. No una ni dos veces sino de forma sistemática desde hace ya dos años, el tiempo suficiente para cambiar Europa. Las peticiones de ayuda por gobiernos como el español, ante periodos de absoluta inactividad del BCE como el actual, caen en saco roto porque la autoridad monetaria, que se empeña en defender su independencia, tiene un objetivo.

Aunque desde Frankfurt se niegan a explicar el patrón de sus actuaciones, a concretar por qué han actuado en semanas con las primas relativamente relajadas y desaparecido cuando la tensión se disparaba, su intención no puede ser otra que propiciar reformas en línea con las tesis de la canciller alemana, Angela Merkel, y del Bundesbank”.

Y también se oculta que España podría seguir pagando la deuda pública a este nivel (y mucho más si el Banco Central Europeo ayudara a abaratar en lugar de encarecer su factura). De hecho, incluso ahora la deuda pública española es más baja que el promedio de la UE-15. Y según los cálculos del FMI, España pagaría el 3,5% del PIB en intereses en 2017, lo cual es una cifra asumible, semejante a la que pagan otros países como Alemania o Gran Bretaña.

La razón, entonces, de que haya sido justamente ahora cuando se ha producido el rescate es otra, y como siempre, no aparece en los medios. Es el temor de la Troika a que en las próximas elecciones griegas gane la izquierda, y se cuestionen con mucha más fuerza las políticas de austeridad que han llevado a Grecia (y a España) al desastre. Es por eso que la Troika quiere tener la sartén por el mango y forzar la continuación de tales políticas, porque sabe que es muy probable que tras las elecciones del próximo fin de semana (y a pesar de las injerencias constantes que están realizando para influir sobre la libre voluntad de los electores griegos) sea mucho más difícil defenderlas. Así de claro.

En definitiva, hay que denunciar el intento de ocultar la verdadera naturaleza del rescate, que está bien clara en el comunicado del Eurogrupo y en los informes del FMI:

– Quieren rescatar a los banqueros despreciando y por encima del bienestar de la inmensa mayoría de las personas.

– Se ha acordado ya, y se va a producir materialmente cuando se selle la letra pequeña del acuerdo, un auténtico golpe de Estado, porque a partir de ese momento España ya no estará implícitamente intervenida, como hasta ahora, sino expresa y visiblemente por funcionarios extranjeros que impondrán las líneas de gobierno a las que se habrán de ajustar las políticas económicas: nuevos recortes, privatizaciones y reformas institucionales encaminadas a desarmar de derechos políticos y mecanismos de representación a la ciudadanía.

Y se puede adelantar que nada de eso servirá para recuperar la actividad económica:

– Volverá a perderse empleo y cerrarán nuevas empresas.

– Nada garantiza que vuelva a generarse crédito para la economía.

– No bajará la prima de riesgo y ni siquiera el montante de nuestra deuda, sino todo lo contrario, cabe esperar que siga subiendo porque nada se ha hecho para frenar el impacto de la especulación generalizada en los mercados.

El rescate es un auténtico desastre para nuestra economía y para nuestra sociedad. Es una verdadera perversión política que el presidente del gobierno se alegre de que se haya producido y que el propio Rey Juan Carlos lo haya felicitado por haberlo reclamado a Europa. Los ciudadanos deben informarse bien, explicar con claridad a quienes tengan a su lado lo que de verdad ha ocurrido y exigir respuestas políticas que den la vuelta a la situación para poner en marcha medidas alternativas, que las hay sobradamente, como venimos poniendo de manifiesto en nuestros escritos y libros.

EL RESCATE, EXPLICADO EN 10 PUNTOS

El  sábado 9 a las 16.00 h Europa nos “rescató”. En medio de la Eurocopa,  de Roland Garrós y del Premio de Canadá de Fórmula 1. Un buen momento  para encontrar a todo el país delante de la pantalla y con pocas ganas  de salir a la calle y perderse el estreno de “la roja”. Que los bancos  españoles necesitaban ese dinero se sabía hacía meses, pero se ha  esperado al momento oportuno para solicitar un rescate, que encima nos  venden como una gran victoria.

El  domingo 10, presionado por todos los flancos, nuestro presidente se  dignó a comparecer ante los medios para decirnos que  nos ha salvado de la intervención, que sólo se han pedido 100.000  millones de euros para la banca y que los ciudadanos podemos estar  tranquilos: ahora nuestros ahorros y nuestras casas están más seguros.

¿Cómo se puede mentir tanto a un país? ¿Cómo un Presidente que dentro de su programa electoral  estableció no dar ni un duro más a la banca puede seguir gobernando  después de incumplir esta promesa? ¿Cómo se pueden inyectar 23.000  millones de euros de dinero público a la fallida Bankia, que ya había  recibido 4.000 millones, y que Rodrigo Rato se retire con una  indemnización de 2 millones de euros? ¿No debería estar en la cárcel por  malversación de fondos públicos? Y nuestro Presidente, ¿no debería  dimitir ante la imposibilidad de cumplir sus promesas?

El Rescate en 10 puntos: que no te vendan la moto

1. El dinero procedente del fondo de rescate europeo (FEEF) se inyecta en el FROB (el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), un organismo público dependiente del Estado español que inyecta liquidez a los bancos con problemas.

2. El dinero procedente de Europa, por tanto, no va directo a los bancos como nos quieren hacer creer, sino a una entidad pública de la que responde el Estado, que actúa de avalista. Esto significa que si algún banco de los que recibe dinero a través del FROB no puede después devolverlo, cosa que sucederá dado el estado de éstos, el banco no responde, responde en última instancia el FROB, es decir, el Estado, es decir, nosotros los ciudadanos.

3. Los 100.000 millones de euros ingresados por el Estado en concepto de préstamo se contabilizan en los presupuestos como una deuda de 100.000 millones, más los intereses que devengue dicho importe. Dichos intereses los paga también el Estado, no los bancos, cuidado, es decir: nosotros los ciudadanos.

4. Europa exige a España que dé garantías suficientes (como en cualquier otra transacción de crédito) de que puede devolver el préstamo y los intereses. Esto significa que tenga “saneado” su presupuesto y que mantenga el déficit a raya.

5. Si en el presupuesto acaba de contabilizar una deuda de 100.000 millones de euros, el presupuesto no puede nunca cumplir los objetivos de déficit a menos que se ahorre y se ingrese por otro lado. Traducido a la práctica esto significa: más recortes y subidas de impuestos (que no sé por qué me da que va a ser el IVA de los consumidores, y no el impuesto de las SICAV (esas sociedades de inversión de grandes fortunas que solo cotizan al 1%)).

6. El Estado español lleva muchos meses financiándose a intereses muy elevados. Esto significa que si antes para obtener un crédito pagaba el 2,4% de intereses, ahora paga el 6%. Esto es así por dos razones.

7. Cuanta más incertidumbre se vierta sobre la solvencia de España, más intereses tiene que pagar el país para conseguir financiación, lo cual beneficia a los prestamistas, que en lugar de un 2,4% de intereses se llevan un 6% (y estamos hablando de mucho dinero).

8. Las cajas españolas, que se han sumado al carro de los excesos políticos y constructivos durante años, obteniendo con ello ingentes beneficios, están arruinadas desde hace tiempo porque forman parte de esa burbuja inmobiliaria que ningún Gobierno ha tenido el valor de pinchar. Eso lo saben los bancos e inversores de fuera, y están temerosos de invertir en ellos.

9. Ahora se supone que con el préstamo europeo pagamos menos intereses, ¿pero a cambio de qué? ¿De nada? Vayamos al último punto:

10. Esta dinámica de préstamo+intereses es la misma que ha tenido al continente africano sometido durante décadas, si no siglos. El país está tan endeudado y es esclavo de unos intereses tan altos que todo lo que ingresa va a parar a la devolución de dichos intereses. Para poder hacer frente a estos pagos, el país privatiza y vende toda su riqueza nacional y explota a los trabajadores y habitantes hasta límites inhumanos. África queda lejos, pensamos, pero Grecia no tanto. Y vamos derechitos al mismo resultado. Misma estrategia = mismo resultado.

¿Qué podríamos hacer?

# Dejar caer a los bancos y a sus accionistas, garantizando los depósitos de los ciudadanos corrientes.

# Nacionalizar los bancos: sus pérdidas pero también SUS BENEFICIOS. Actualmente, cada vez que el estado nacionaliza algo, sanea sus pérdidas con dinero público y, cuando ese algo empieza a dar beneficios, lo privatiza. Las pérdidas por tanto las pagamos los ciudadanos; los beneficios van a manos privadas.

# Obligar a los bancos a sacar al mercado todas las viviendas que tienen en stock. Obligarles a declarar dicha devaluación del valor como pérdidas en sus estados contables. De esta forma se conseguiría poner en el mercado cientos de miles de pisos a precios sociales de compra y alquiler, con la consiguiente reducción real del precio de la vivienda.

# Elecciones anticipadas. Un Gobierno que incumple reiteradamente su programa electoral debería estar obligado a convocar elecciones anticipadas para confirmar que sigue contando con el apoyo de los ciudadanos que le votaron convencidos de que iba a realizar otras políticas.

# Referéndum popular. Un rescate europeo que nos esclaviza durante generaciones, prolongar la edad de jubilación, rescatar a Bankia con nuestro dinero, abaratar el despido, recortar en sanidad, recortar en educación, subir los transportes públicos… Todo esto afecta vitalmente nuestro a bienestar, por lo que debería someterse a referéndum. Actualmente disponemos de la figura del referéndum popular: ¿por qué no se usa? ¿Por qué no la reclamamos?

# Denunciar a los responsables financieros y políticos de la crisis. Llevarlos ante los tribunales. Embargarles el patrimonio, el sueldo y la jubilación (lo tengan en Cáceres o en las Islas Caimán) hasta que hayan devuelto todo lo que deben. Hay muchas iniciativas en este sentido a las que te puedes sumar.

Mientras todo esto sucede, no podemos estar en casa mirando la final de Roland Garros. Si no cambiamos las cosas nosotros, no las cambiará nadie. En unos años podemos vernos, en lugar de viviendo, sobreviviendo.

 ¡Tomemos las riendas de nuestras vidas!

Hay miles de plataformas y movimientos a los que te puedes sumar para cambiar las cosas, aunque solo tengas una hora de tiempo libre a la semana. Muchas personas pequeñas, en muchos lugares pequeños, introduciendo cambios pequeños pueden cambiar el mundo.

¡Contra la estafa del rescate europeo, Plan de Rescate Ciudadano!

Fuente: Democracia Real Ya, en Madrilonia