RECORTES (2ª parte): La Crisis internacional, la Estafa y su aprovechamiento. Algunas fechas clave.

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Crisis

2007

9 de agosto.  La crisis hipotecaria hace caer las bolsas de Estados Unidos y Europa. El Banco Central Europeo (BCE) inyecta 95.000 millones de euros a 49 entidades bancarias con problemas de financiación, debidos, en parte, a la crisis especulativa y crediticia en EE UU, cuyo detonante fue el estallido de la burbuja inmobiliaria con las hipotecas basura (“subprime”). Sigue leyendo “RECORTES (2ª parte): La Crisis internacional, la Estafa y su aprovechamiento. Algunas fechas clave.”

El poder de GOLDMAN SACHS

La situación político-económica en Europa es ya insostenible. Asistimos impasibles al traspaso de poderes en Italia y Grecia. Los medios de comunicación pasan de puntillas sobre el fondo del asunto, e independientemente de la antipatía que sus dirigentes despertaban en amplios sectores de la población, en la práctica este cambio supone reemplazar a los “democráticamente” elegidos por otros, los llamados “technócratas”, que no han pasado por las urnas.

Si el sistema democrático actual se hallaba ya de por sí en un estado deplorable, y a pesar de que se haga alarde de que todas las garantías parlamentarias han sido respetadas, esto constituye técnicamente un golpe de estado encubierto en el que los beneficiarios son los mercados y sus estrategias especulativas salvajes. Veamos:

¿Quienes son Lucas Papademos (actual dirigente Griego tras la dimisión de Papandreu) y Mario Monti (ahora al frente del gobierno italiano)?
¿Quien es Mario Draghi (actual presidente del Banco Central Europeo)?
¿Qué es Goldman Sachs?

Empecemos por el final:

Goldman Sachs: es uno de los mayores bancos de inversión mundial y co-responsable directo, junto otras entidades como la agencia de calificación Moody’s, de la crisis actual, y uno de sus mayores beneficiarios. Sólo a modo de pincelada, en 2007 ganaron 4 mil millones de dólares en operaciones que desembocaron en el desastre actual. ¿Como lo hicieron? Animaron a los inversores a invertir en productos sub-prime que sabían que eran productos basura, y al mismo tiempo se dedicaron a “apostar” en bolsa por el fracaso de los mismos. Eso fue solo la punta del iceberg, después vino el enriquecimiento a base de especulación sobre las deudas soberanas.

Papademos: Actual primer ministro griego, tras la dimisión Papandreu. No elegido por el pueblo.
– Ex-gobernador del Banco de la Reserva Federal de Boston entre 1993 y 1994.
– Vicepresidente del Banco Central Europeo de 2002 a 2010.
– Miembro de la Comisión Trilateral desde 1998, fundada por Rockefeller, lobby neo-liberal (se dedican a comprar políticos a cambio de sobornarles)
– Ex-Gobernador del Banco de Central Grecia entre 1994 y 2002. Falseó las cuentas de déficit público del país con la ayuda activa de Goldman Sachs, lo que condujo en gran parte e la actual crisis que sufre el país.

Mario Monti: Actual primer ministro de Italia tras la dimisión de Berlusconi. No elegido por el pueblo.
– Ex director europeo de la Comisión Trilateral antes mencionada.
– Ex-miembro del equipo directivo del grupo Bilderberg.
Asesor de Goldman Sachs durante el periodo en que ésta ayudó a ocultar el déficit del gobierno griego.

Mario Draghi: Actual presidente del Banco Central Europeo en sustitución de Jean-Claude Trichet.
– Ex-director ejecutivo de del Banco Mundial entre 1985 y 1990.
Vicepresidente por Europa de Goldman Sachs entre 2002 y 2006, periodo en que se realizó el falseo antes mencionado.

Bien, qué casualidad, todos de la mano de Goldman Sachs. Los que crearon la crisis se presentan ahora como la única opción viable para salir de la misma, en lo que la prensa estadounidense está empezando a llamar “El gobierno de Goldman Sachs en Europa”.

Se tiende a querer hacernos pensar que la crisis ha sido una especie de resbalón, pero sea así o sea intencionada como postulan otros autores, bien podría ser que aprovechándola se haya articulado perfectamente una operación para hacerse con el poder directo en nuestro continente, en una maniobra sin precedentes en la Europa del siglo XXI. La estrategia de los grandes bancos de inversión y agencias de calificación, es una variante de otras llevadas a cabo anteriormente en otros continentes, se viene desarrollando desde el inicio de la crisis y está siguiendo el siguiente guión:

1. Hundimos a los países mediante la especulación. Los volvemos locos de miedo (La Doctrina del Shock) mediante el endiablado control diario de los mercados.
2. Los obligamos a recurrir a préstamos para mantenerlos en Status Quo, o “salvarlos”. Estos préstamos están estrictamente calculados para que los países no los puedan pagar, como es el caso de Grecia que no podría haber cubierto su deuda ni aunque su gobierno vendiera el país entero, y no es ninguna metáfora, es matemática.
3. Exigimos recortes sociales y privatizaciones en detrimento de los ciudadanos, bajo la amenaza de que si los gobiernos no los llevan a cabo, los inversores se retirarán por miedo a no poder recuperar el dinero invertido en la deuda de esos países y demás inversiones.
4. Se crea un altísimo nivel de descontento social, propicio para que el pueblo, ya en estado de shock, acepte cualquier cosa con tal de salir de la situación.
5. Colocamos a nuestros hombres donde mejor convenga.

¿Parece ciencia ficción?. Este tipo de estrategias están perfectamente documentadas y se han venido utilizando con distintas variantes a lo largo el siglo XX y XXI en otros países, principalmente en latinoamérica por parte de los EEUU cuando se dedicaban, y se siguen dedicando en la medida que pueden, a asfixiar económicamente mediante la deuda externa para crear descontento social y aprovecharlo para colocar a dirigentes afines a sus intereses.

La gran novedad es que ahora esto está pasando donde nadie lo había imaginado, ¡¡en Europa!!. Y ya no es que lo haga EEUU, sino que lo hace la industria financiera internacional. Y lo que está ocurriendo bajo la mirada impotente y/o cómplice de nuestros gobiernos es el mayor robo jamás realizado en la historia de la humanidad y a escala planetaria, son golpes de estado, y violaciones flagrantes de la soberanía de los estados y sus pueblos.

Recordemos, no hace mucho los problemas de Deuda Externa eran una preocupación de algunos países y algunas ONG’s dedicadas a la ayuda al Tercer Mundo. Con grandes diferencias, pero “alguien” ha empezado ya a llevarnos a esa categoría.

(Basado en un trabajo anónimo)

PAPANDREU NOS TOMÓ EL PELO

Ha convertido una herramienta democrática tan importante como el referéndum en una utilidad táctica para sus propósitos.

Una vez más se ha evidenciado la incompatibilidad existente entre Democracia y Capitalismo.

MOCIÓN DE CONFIANZA: A medianoche de hoy se votará la moción de confianza al Gobierno que solicitó el primer ministro Yorgos Papandreu y como consecuencia de ello -si la pierde- se puede producir una terrible paradoja que sería la posibilidad de que pudiera retomar el poder el partido conservador “Nueva Democracia” -creado por Constantinos Karamanlís- y que fue el partido que gobernó hasta 2009 y que ocultó y mintió sobre las deudas del Estado con la complicidad de la arquitectura financiera de Goldman Sachs y sus ejecutivos, como Mario Draghi, ahora recién elegido presidente del BCE. Actuaciones éstas que llevaron a la actual quiebra del estado Griego.

Παπανδρέου μας πείραζαν

Η δημοκρατία έχει γίνει ένα εργαλείο τόσο σημαντικό όσο το δημοψήφισμα σε μια χρήσιμη τακτική για τους σκοπούς σας.

Για άλλη μια φορά απέδειξε την ασυμβατότητα μεταξύ της δημοκρατίας και του καπιταλισμού.

Πρόταση εμπιστοσύνης: Ένα απόψε τα μεσάνυχτα θα ψηφίσει για την πρόταση εμπιστοσύνης στην κυβέρνηση ζήτησε ο πρωθυπουργός Γιώργος Παπανδρέου και ως εκ τούτου, αν χάσει, θα μπορεί να παράγει μια τρομερή ειρωνεία ότι θα ήταν η δυνατότητα που θα μπορούσε να επιστρέψει στην εξουσία του Συντηρητικό κόμμα «Νέα Δημοκρατία», που δημιουργήθηκε από τον Κωνσταντίνο Καραμανλή, και ότι ήταν εκείνος ο οποίος κυβέρνησε μέχρι το 2009 και ότι απέκρυψε και ψέματα για τα χρέη του κράτους με τη συνενοχή της χρηματοπιστωτικής αρχιτεκτονικής της Goldman Sachs και τα στελέχη τους, συμπεριλαμβανομένων των Mario Draghi, τώρα ακριβώς εξελέγη πρόεδρος της ΕΚΤ. Αυτές οι ενέργειες που οδήγησαν στη σημερινή ελληνική χρεοκοπία του κράτους.

MERCADOS: los hijos de puta empiezan a dar la cara

“En un año millones de personas perderán sus ahorros”

Un broker de Londres habla de la crisis en la BBC: “Los Gobiernos no tienen nada que hacer, quien dirige el mundo es Goldman Sachs”

Diario Público

La BBC emitió ayer, lunes, un entrevista a un agente de Bolsa independiente que trabaja en la City de Londres. Alessio Rastani se llama el broker, uno más entre miles. Pero la entrevista ha levantado una polvareda de considerables proporciones y ha indignado a miles de personas en todo el mundo.

Rastani ha sido sincero en exceso, crudo, descarnado. Con una media sonrisa difícil de disimular se ha erigido en portavoz de los llamados “mercados” y ha dicho en voz alta lo que muchos piensan: que en esta crisis los Estados tienen poco que hacer, pues “quien gobierna el mundo es Goldman Sachs y… a Goldman Sachs no le importa el rescate del euro”.

En un tono relajado, Rastani predice el hundimiento del euro, de la Bolsa, y augura que millones de pequeños ahorradores perderán sus ahorros. Hace un diagnóstico de la situación muy pesimista:  “Los mercados y los fondos de inversión no creen en el plan de rescate. Ellos saben que el mercado está quemado, finiquitado,  y no les importa el euro”.

Ante esta situación de crisis, le preguntan cómo se puede satisfacer a los inversores y aumentar la confianza de los mercados. “Personalmente me da igual. Soy un operador financiero, a mi no me preocupa la crisis. Si veo una oportunidad de ganar dinero, voy a por ella. A la mayoría de los especuladores no nos preocupa cómo arreglar esta situación. Nuestro trabajo es ganar dinero con esto”

Ganar dinero

Rastani confiesa que lleva tres años “soñando” con esta situación. “Tengo que confesar que me voy a la cama cada noche soñando con una nueva recesión. ¿Por qué? Hay mucha gente que no lo recuerda pero la depresión de los años 30 no fue solamente el crash de los mercados. Había gente preparada para ganar dinero con ese derrumbe”.

“Cuando el euro se hunde, cuando el mercado se hunde, si sabes lo que tienes que hacer puedes ganar un montón de dinero. Esto es una oportunidad”, añade el broker.

Rastani termina la entrevista lanzando un mal augurio, este sí, como si anunciara la llegada del Apocalipsis: “Esta crisis económica es como un cáncer. Si te limitas a esperar pensando que va a pasar, seguirá creciendo como un cáncer y entonces será demasiado tarde. Lo que aconsejo a todo el mundo es que se prepare. No es el momento de hacerse ilusiones: los Gobiernos no van a arreglar nada. Los Gobiernos no dirigen el mundo, lo dirige Goldman Sachs y a éste no le importa este rescate. Mi consejo es que la gente proteja lo que tenga porque en un año millones de personas perderán sus ahorros”.

Actualización (1-10-2011):
Finalmente tras varios días de acusaciones por parte de unos medios y desmentidos de la BBC como autora del reportaje, parece confirmarse que este elemento es un impostor y no era lo que decía.
Ahora bien, ¿por que hemos mordido todos, o casi todos, el anzuelo?
A mi juicio por una sencilla razón, porque era tan verosímil que por fin estábamos oyendo por boca de uno de sus supuestos protagonistas lo que todos ya sabíamos que estaban y están haciendo esta chusma que se escuda tras el rimbombante nombre de “los mercados”.
 

Ceremonia de vasallaje. (Sobre poder financiero y soberanía democrática)

Jónathan F. Moriche – ATTAC España

Pocas imágenes tan expresivas del sombrío pasaje histórico que atravesamos como las publicadas hace pocos días para dejar constancia del encuentro mantenido en Nueva York por el presidente José Luís Rodríguez Zapatero con una selecta representación del poder financiero global.

Entre los invitados a la reunión, celebrada en la residencia del embajador español ante la ONU, directivos del más alto rango de Citigroup, Morgan Stanley, Goldman Sachs, Soros y otras grandes firmas de Wall Street, hasta la malhadada cifra de 13.

Durante la pasada primavera, la economía española fue objeto de un ataque concertado por algunos de los actores más poderosos del mercado financiero global, en el marco de una ofensiva más amplia contra la moneda europea que afectó sucesivamente a Grecia, España, Portugal, Irlanda… (operación minuciosamente planificada, cuyos principios fueron establecidos en una reunión a la que el Wall Street Journal puso incluso fecha y escenario: el 8 de febrero de 2010, en el número 767 de la Tercera Avenida neoyorquina, sede de una filial de Goldman Sachs).

La estrategia de cerco de los especuladores y sus aliados contra España fue implacable. Las agencias de calificación de riesgos (un sector monopolizado por tres grandes firmas, Standard & Poor’s, Fitch y Moody’s, que evalúan, de un modo supuestamente independiente, objetivo y veraz, la situación económica) comenzaron a rebajar su valoración de la fiabilidad y la rentabilidad de nuestra economía en general y nuestra deuda pública en particular.

Grandes medios de comunicación económica (como el Financial Times o el Wall Street Journal, que guían el comportamiento de millones de pequeños y grandes inversores de todo el mundo) publicaron análisis y reportajes estremecedoramente sombríos sobre la situación económica española y las políticas económicas del gobierno socialista. Mensajes que se repitieron en los informes de las grandes instituciones económicas internacionales, como el Fondo Monetario Internacional o el Banco Central Europeo. Una vez escuchado el trompetín de cacería, los grandes fondos especulativos se lanzaron a apostar a la baja por la deuda pública española. En menos de un mes, el coste para España de financiar su deuda pública pasaba del 0’9% al 1’6%: en un momento de fuerte bajamar de las arcas públicas y asfixiado por el coste de las medidas anticrisis, el Estado español vio severamente afectada su capacidad para financiar sus inversiones y gastos captando crédito en el mercado internacional. Como efecto colateral, los principales valores de la Bolsa española sufrieron una dura depreciación.

En aquel momento, Rodríguez Zapatero lanzó duras críticas contra los “tiburones” del mercado financiero y anunció su disposición a impulsar regulaciones internacionales más severas frente a las actividades especulativas. El ministro de Fomento José Blanco declaró que “nada de lo que está ocurriendo, incluidos los editoriales de periódicos extranjeros, es casual o inocente”. Incluso se anunció que el Centro Nacional de Inteligencia (al igual que los servicios secretos griegos) había iniciado una investigación para esclarecer los ángulos más oscuros de la operación. Apenas medio año después, de tal investigación nada más se supo, todas aquellas hipotéticas regulaciones han quedado en buenas intenciones y papel mojado, y Rodríguez Zapatero comparte apaciblemente mesa y mantel con los mismos tiburones que atraparon a España entre sus fauces.

¿Qué ha sucedido entre una escena y la otra? Recorte salarial de los trabajadores de la función pública. Reforma laboral de una dureza sin precedentes en nuestra historia democrática. Congelación de los fondos destinados a la Ley de Dependencia y la Ayuda Internacional al Desarrollo. Anuncio de una inminente reforma del sistema de pensiones. En conjunto, y siguiendo el guión ya ensayado con éxito contra Grecia, la rendición incondicional del gobierno español ante los especuladores, el secuestro de nuestra soberanía económica y la imposición a nuestro gobierno electo y nuestras instituciones democráticas de un programa económico neoliberal directamente dictado desde la esfera financiera internacional.

Mientras Rodríguez Zapatero se sometía en Nueva York a esta humillante ceremonia de vasallaje ante los nuevos amos del mundo, una jornada de Huelga General se fraguaba en España, convocada por los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT, y apoyada, de modomás o menos crítico, por el conjunto de la izquierda sindical (CGT, CNT…), política (Izquierda Unida, Izquierda Anticapitalista…) y social (Ecologistas en Acción, ATTAC…) del país. Pero en Nueva York, el presidente aseguró a los depredadores financieros que, fuera cual fuera el seguimiento de la Huelga, los planes de ajuste estructural seguirían adelante.

La voz de millones de trabajadores y trabajadoras, ciudadanos y ciudadanas de este país, quedaba así depreciada por debajo de los susurros amenazantes de un puñado de hienas de cuello blanco. “El predominio otorgado a los mercados financieros es una amenaza para el futuro de las democracias y el Estado de Bienestar en los países de la eurozona”, ha escrito Juan Hernández Vigueras. Una amenaza ya consumada, de la que esta penosa fotografía de Rodríguez Zapatero en Nueva York es un sangrante recordatorio, además de una urgente llamada a la acción.

Artículo publicado originalmente en Ambroz Información. Edición digital en www.radiohervas.es.
 http://jfmoriche.blogspot.com

EL NEGOCIO DE HUNDIR UN PAÍS

Amparo Estrada, en Público

Cuentan que el 8 de febrero pasado, en el número 767 de la Tercera Avenida, en Nueva York, por la noche, tras desaparecer de los platos el último trozo de filet mignon servido a los comensales, los titanes de los hedge funds (fondos especulativos de alto riesgo) labraron el destino inmediato del euro, de las economías vinculadas a la eurozona y, de paso, de las esperanzas de recuperación de nuestra fortaleza económica a corto y medio plazo.

Uno dijo: “Grecia”. Los demás asintieron y trazaron el plan. El lugar era la sede de Monness, Crespi y Hardt, una firma (www.mchny.com) que se autodenomina “boutique” de investigación sobre valores y “servicio pleno” de intermediación de un catering de compraventa para inversores institucionales, que opera a través de… (redoble de tambores)… Goldman Sachs Execution & Clearing LLC.
Los datos son estos: la idea surgió en plan ¡eureka!, ¿cómo no se nos ocurrio antes? Y en la cena estaban presentes, entre otros, Aaron Cowen, representante de SAC Capital Advisors, entidad fundada por Steven A. Cohen que maneja 16.000 millones de dólares en hedge funds; David Einhorn, de Greenlight Capital, veterano del asalto a Lehman Brothers en el otoño de 2008; Donald Morgan, de Brigade Capital (cuyo mensaje principal en su página web consiste en resaltar cómo sus productos incluyen deuda de alto riesgo y alto rendimiento, o sea, bonos basura), y, por supuesto, un miembro de Soros Fund Management, la sociedad de inversiones de George Soros, hoy octogenario, una mente privilegiada, el mayor especulador no encarcelado de todos los tiempos, procesado y nunca condenado por uso de información privilegiada, paladín de, por ejemplo, el ataque a la Société Générale francesa en 1988, el hundimiento planificado de la libra esterlina en 1992 (del que sacó limpios 1.000 millones de dólares) o, últimamente, la revalorización enorme del oro.

Bien es verdad que la debilidad de sus pésimos datos macroeconómicos y su culpabilidad en mentir sobre tal situación (por cierto, con el asesoramiento criminal de Goldman Sachs al Gobierno conservador) habían colocado a Grecia como la primera ficha de dominó para hacer caer el euro frente al dólar. “Una oportunidad para ganar mucho dinero”, llegó a reconocer a The Wall Street Journal Hans Hufschmid, antiguo ejecutivo de Salomon Brothers y actual directivo del hedge fund GlobeOp Financial Services. Y decidieron darle entre todos el empujón. Lo contó el periódico mencionado el 26 de febrero.
El euro se cambiaba a 1,51 dólares en diciembre y ahora se encuentra en menos de 1,25, lo cual ha hecho que la apuesta a favor de la depreciación de la moneda europea ya ha generado a estos fondos grandes ganancias.

Los fondos de inversión de alto riesgo celebran reuniones similares con asiduidad para acordar posturas de las que se puedan beneficiar mutuamente. En 2008 ya hubo otra en la que decidieron destrozar el valor de Lehman Brothers.
A golpes bursátiles y de prima de riesgo han abierto los ojos los dirigentes europeos. El castigo que están viviendo los países del sur de Europa les ha empujado a pedir, por fin, medidas para contraatacar a los mercados, como la compra de deuda pública por parte del Banco Central Europeo –muy criticado por su inacción–. Habrá que ver si logran resultados.

LA TRAGEDIA GRIEGA

R. Krätke*

La Unión Europa es una potencia económica mundial que se comporta como si no lo fuese en absoluto, algo que, más que una necedad, es un error. Porque la comunidad de estados de la zona euro no puede permitirse abandonar Grecia a los tiburones de los mercados financieros, ni tampoco a España, Portugal, Irlanda o Italia (los llamados países PIIGS).

Es igualmente imposible expulsar a uno de estos estados o a todos ellos de la unión monetaria. La UE no puede pues más que defenderlas: está condenada a la solidaridad. Tanto da en qué forma se organice la ayuda financiera para Atenas: cuando llegue, el Tratado de Maastricht estará prácticamente condenado a muerte. Se prohíbe el pésame.
Los países de la zona euro ya no siguen más al margen, en la medida en que han de defender la moneda común contra la especulación internacional. Cuando fue introducido el euro en 1999 se establecieron tres dogmas incontestables, a saber: la política fiscal es ineficaz, la inflación vendrá motivada a través de las reservas monetarias y los mercados, cuando lo permitan, corregirán los desequilibrios de manera automática.
Los gobiernos de todo el mundo han retornado a la política fiscal con la crisis económica que estalló en el 2008. Para ocultar el desplome de los mercados financieros, los han sumergido en dinero barato, aunque la inflación no ha cesado. En consecuencia, tampoco en el tercer año de la crisis hay nada nuevo a reseñar. Refutar los dogmas no es por descontado aún una respuesta a la pregunta de cómo debería ser en el futuro la zona euro y, en general, la Unión Europea. ¿Seguirá moviéndose al compás de los mercados financieros que le están agradeciendo tan a su manera el haberlos rescatado de la crisis financiera mundial que ellosmismos han causado? ¿Quieren los europeos ser algo más que un mercado de bienes y capitales con más libertad de movimientos para los ciudadanos europeos?

¿Quién quiere el superestado europeo?

En términos económicos, la Unión Europea es el espacio geográfico más fuertemente integrado del mundo. Más del 60% de las exportaciones alemanas terminan en países europeos vecinos, cuya dependencia del comercio exterior del de la propia Unión Europa apenas se puede diferenciar. A pesar de ello, los países de la zona euro se comportan como si pudiesen seguir desarrollando una política económica, financiera y social exclusivamente nacional. Una ilusión, un dogma, véase como se quiera. No es necesario sacar del armario al fantasma de un superestado europeo para poder concebir un federalismo a escala europea que siguiese el modelo de los EE.UU.
En ningún caso puede la Unión Europa seguir haciendo como si no fuese más que un conglomerado de economías nacionales. Todos los indicios apuntan a que, si se lograse evacuar el nacionalismo de las cabezas de sus países miembros, la Unión de los 27 sería vista como lo que ya es. Es por ello que, en primer lugar, se necesita una reordenación de las finanzas de la Unión Europea. También se necesita un mayor presupuesto europeo y un Banco Central Europeo (BCE) que no esté cortado por el patrón del Bundesbank alemán. Se trata de conseguir un instituto de la política económica europea en vez de esconderse tras dogmas monetaristas. Existen las condiciones para la creación de una Oficina europea única de supervisión financiera y para una legislación única para bancos y bolsas. La City de Londres, por supuesto, se quejará y gritará. El miedo a una regulación europea es en última instancia la razón para que una convaleciente libra esterlina deje de merodear ante las puertas del museo de la historia de la moneda. Y existen, por encima de todo, las condiciones para el fin de la locura de las competencias en materia de impuestos a las que cada país –también la rica República federal alemana– se ve arrojada, un idilio impositivo cuyo fin es cortejar la gracia de los grandes financieros internacionales.

¿Quién salva al estado?

En el discurso de la clase política alemana prevalece la idea de mantener al contribuyente lejos del peligro. Que de ese modo debió percatarse de la política que, con miles de millones de dinero procedentes de los impuestos, ha salvado banco tras banco – y con ello también a sus entidades hermanas en el extranjero. La tragedia griega termina de un modo u otro en el contribuyente alemán. En esta ocasión no son sino los bancos alemanes quienes se encuentran en el filo del despeñadero, por lo que aseguradoras como Allianz han puesto sumas considerables en préstamos gubernamentales a los países PIIGS, que pierden rápidamente su valor. Mientras tanto, se beneficiaron espléndidamente de todo ello las altas finanzas internacionales, a la cabeza de las cuales los bancos de inversión de Wall Street y la City de Londres, a costa de la miseria financiera de unos cuantos miembros de la UE (sólo Goldman Sachs, al menos 300 millones de dólares).
Se debería intervenir tenaz y duraderamente en los “asuntos internos” de los estados de la UE. De ahí la sensación de una unión económica que capitula ante la lógica de la unión monetaria. En el futuro próximo deberemos enfrentarnos al en cierto modo peculiar sistema de pensiones griego, por no hablar del italiano. Habremos de preguntarnos si cada uno de nuestros socios europeos puede permitirse el lujo de formar sus ejércitos nacionales con latinoamericanos. La proliferación de pequeños estados en la gran Europa aparece también como contratiempo y como obstáculo a estos planes. La política común de préstamos del BCE pertenece a la unión monetaria, incluso como política común europea, de la que debería tener cuidado la Comisión europea. Y a día de hoy faltan ambas.
El problema es, sin embargo, no sólo la acumulación de deuda de los estados miembros –los EE.UU. y el Reino Unido tienen cuotas de déficit más altas (alrededor del 13%) que Grecia, Portugal o Italia–, sino una creciente desigualdad económica entre ellos. No debería tolerarse la existencia de hogares pobres, tampoco en Alemania, país que se permite tener la capital de Europa con una mayor población viviendo en la pobreza. Para enfrentarse a estas desigualdades se hará necesaria una igualación de las finanzas europeas, también en una reducción de la autoridad impositiva de los estados nacionales.

Recién acabamos de descubrir al estado como salvador del capitalismo en dificultades. Se habló de un renacimiento del estado: una deliciosa exageración, pues el estado nunca había desaparecido. Ahora, unos pocos meses después, flota en el aire la pregunta: ¿quién salvará al estado de su particular crisis financiera? Los bancos no harán nada, y los mercados financieros van a la caza de la oportunidad del siglo para desplumar a los estados más ricos del mundo. Los estados sólo pueden salvarse por sí mismos o ser salvados por otros estados. La zona euro ofrece como ningún otro lugar las condiciones para ello. Y de no ser así entonces deberían forjarlas y constituir la Unión Europea como una comunidad que se ha liberado del yugo financiero e ideológico de los mercados financieros.

*Michael R. Krätke, miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO, es profesor de política económica y derecho fiscal en la Universidad de Ámsterdam, investigador asociado al Instituto Internacional de Historia Social de esa misma ciudad y catedrático de economía política y director del Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Lancaster en el Reino Unido.
Traducción para http://www.sinpermiso.info: Àngel Ferrero

EL PODER QUE NADIE HA ELEGIDO

NOAM CHOMSKY

Los desplazamientos -actuales o potenciales- del poder en el mundo constituyen un animado asunto entre los estrategas de la política y los observadores. Una de las preguntas es si China desplazará (o cuándo) a Estados Unidos como protagonista dominante global, tal vez junto a India. Este cambio provocaría que el sistema mundial volviera a ser algo parecido a como era antes de las conquistas europeas. China e India han experimentado un rápido crecimiento económico y, gracias a que rechazaron las políticas occidentales de desregulación financiera, han sobrevivido a la recesión mejor que la mayoría de países.

Sin embargo, surgen interrogantes. Uno es el referido a la situación de la población. Una medición estándar de bienestar social es el Índice de Desarrollo Humano de la ONU, cuyos datos más recientes corresponden a 2008. India ocupa el puesto 134 -ligeramente por encima de Camboya, y debajo de Laos y Tayikistán-, aproximadamente el mismo sitio que ha ocupado durante años. China se ubica en el lugar 92, empatado con Belice, un poco por encima de Jordania y por detrás de la República Dominicana e Irán. India y China tienen mucha desigualdad, así que más de mil millones de sus habitantes caen todavía más en la escala.

Otra preocupación es la deuda de EEUU que, se teme, coloque al país bajo el yugo de China. Aparte de un breve interludio, desde hace mucho Japón ha sido el principal poseedor internacional de deuda del Gobierno estadounidense. Además, el estancamiento de los prestamistas está sobrevalorado.

En una dimensión, la del poder militar, EEUU se yergue completamente solo. Y Obama está imponiendo niveles históricos con su presupuesto militar. Casi la mitad del déficit estadounidense se debe al gasto militar, intocable en el sistema político.

Al considerar los otros sectores de la economía estadounidense, el premio Nobel Joseph Stiglitz y otros economistas advierten de que debemos cuidarnos del “fetichismo deficitario”. El déficit estimula la recuperación y puede superarse con una economía al alza, como sucedió después de la II Guerra Mundial, cuando el déficit era mucho peor. Respecto a la deuda, se espera que crezca, debido principalmente al ineficiente sistema privatizado de cuidado de la salud -también virtualmente intocable, gracias a la habilidad de las empresas de superar la voluntad pública-.

Sin embargo, el marco de estas discusiones es engañoso. El sistema global no sólo es una interacción entre estados donde cada uno busca cierto “interés nacional” ajeno a la distribución del poder en el interior del país.

Esto se ha entendido desde hace mucho tiempo. Adam Smith concluyó que los “principales arquitectos” de la política en Inglaterra eran los “comerciantes y manufactureros”, quienes se aseguraban de que sus propios intereses fueran “atendidos de la forma más peculiar”, sin importar sus “penosos” efectos sobre los demás, incluyendo el pueblo inglés. La máxima de Smith sigue siendo cierta, aunque actualmente los “principales arquitectos” son las corporaciones multinacionales y, particularmente, las instituciones financieras, cuya participación en la economía se ha disparado desde los años setenta.

En Estados Unidos hemos visto un ejemplo espectacular del poder de las instituciones financieras. Durante la última elección presidencial, aportaron el núcleo de la financiación del presidente Obama. Naturalmente, esperaban ser recompensados, y así fue, con los Programas de Alivio de Activos en Problemas (TARP) y con mucho más. Por ejemplo, Goldman Sachs, la firma más dominante en la economía y el sistema político, hizo una fortuna vendiendo títulos respaldados por hipotecas e instrumentos financieros más complejos. Conocedora de la fragilidad de los paquetes que ofrecía, la compañía aceptó apuestas con la gigantesca aseguradora American International Group de que las ofertas iban a desplomarse. Cuando el sistema financiero colapsó, AIG también se vino abajo.

Los arquitectos de la política, gente de Goldman, no sólo negociaron un paquete de rescate para Goldman, sino que también lograron que los contribuyentes salvaran a AIG de la bancarrota, rescatando también por esa vía a Goldman. Ahora Goldman está registrando ganancias históricas y pagando voluminosos bonos. Junto con algunos otros bancos importantes, es más grande y fuerte que nunca.

El pueblo está furioso. La gente puede ver que los bancos que fueron agentes principales de la crisis están prosperando enormemente, mientras que la población que los rescató se enfrenta a un desempleo de casi el 10%. El descontento popular finalmente evocó un cambio de retórica de la Administración, que respondió acusando de codiciosos a los banqueros y formulando algunas sugerencias políticas que a la industria financiera no le agradan (la Regla Volcker y otras propuestas).

Dado que se suponía que Obama iba a ser su hombre en Washington, los principales arquitectos del poder perdieron poco tiempo antes de lanzar sus instrucciones: a menos que Obama se alineara nuevamente, enviarían sus fondos a la oposición política. En pocos días, Obama informó a la prensa de que los banqueros eran buenos tíos, singularizando a los dos principales, JP Morgan Chase y Goldman Sachs: “Al igual que la mayoría de los estadounidenses, no tomo a mal la riqueza o el éxito de la gente. Es parte del sistema de libre mercado” -del modo en que se interpretan los “mercados libres” en la doctrina del capitalismo de Estado-. Ese cambio radical de Obama es una fotografía reveladora de la máxima de Smith en acción.

Los arquitectos de la política también están operando un verdadero cambio de poder: el de la fuerza mundial de trabajo al capital transnacional. Martin Hart-Landsberg, economista y especialista en China, explora la dinámica. China se ha convertido en la planta ensambladora de un sistema de producción regional. Japón, Taiwán y otras economías asiáticas desarrolladas exportan a China partes y componentes de alta tecnología, donde se ensamblan y exportan los productos terminados.

El creciente déficit comercial de EEUU con China ha generado preocupación. Se ha hablado menos de que este se ha reducido marcadamente con Japón y el resto de Asia conforme toma cuerpo el nuevo sistema de producción regional. Las manufactureras estadounidenses están siguiendo el mismo camino, enviando partes y componentes a China para que esta ensamble y exporte, en su mayoría de regreso a EEUU. Para las instituciones financieras, comercializadoras gigantes de venta minorista y los dueños y gerentes de industrias manufactureras, estos desarrollos son celestiales.

Y bien entendidos. En 2007, Ralph Gomory, director de la Fundación Alfred P. Sloan, declaró ante el Congreso que “en esta nueva era de globalización, los intereses de las empresas y los países han divergido. En contraste con el pasado, lo que es bueno para las empresas globales estadounidenses ya no es necesariamente bueno para los estadounidenses”.

La riqueza fluye hacia pocos bolsillos, llevando probablemente a la mayor desigualdad de la historia de EEUU

Examinemos a IBM. A finales de 2008, más del 70% de los 400.000 trabajadores de la empresa estaba en el extranjero, según la revista Business Week. En 2009, IBM redujo su nivel de empleo en EEUU otro 8%. Para la fuerza de trabajo, el resultado podría ser “penoso”, según la máxima de Smith, pero es bueno para los principales arquitectos de la política.

Las investigaciones actuales indican que aproximadamente una cuarta parte de los empleos estadounidenses será extranjerizado en dos décadas, y los que queden se enfrentarán a beneficios y sueldos menores debido a la mayor competencia de los trabajadores reemplazados. Este patrón sigue a 30 años de estancamiento o desplome para la mayoría, mientras la riqueza fluye hacia pocos bolsillos, llevando probablemente a la mayor desigualdad de la historia estadounidense.

Pese a que China se está convirtiendo en la ensambladora y plataforma de exportaciones del mundo, los trabajadores del país están sufriendo junto al resto de la fuerza laboral mundial, como sería de prever en un sistema diseñado para concentrar riqueza y poder y para que los trabajadores compitan entre ellos globalmente. En el mundo, la participación de los trabajadores en el ingreso nacional se ha reducido en muchos países -de manera radical en China-, generando una inestabilidad creciente en esta sociedad altamente desigual.

Así que tenemos otro cambio importante en el poder mundial, de la población general a los principales arquitectos del sistema global, proceso asistido por el socavamiento de la democracia funcional en los países más poderosos. El futuro depende de cuánto esté dispuesta a soportar la gran mayoría, y si se puede desarrollar una respuesta constructiva que confronte los problemas en el centro del sistema capitalista de estado de dominación y control. De lo contrario, los resultados podrían ser tétricos, como lo revela más que abundantemente la historia.

*Noam Chomsky, distribuído por The New York Times Syndicate.