NO ES UNA CRISIS, ES UNA ESTAFA

Carlos Paredes (Miembro de Democracia Real Ya)

Créditos; más o menos, la cosa funciona así:

1º Un día, usted va al banco y pide un millón para comprarse una casa.
2º El banco, le da a usted ese millón, y usted se lo entrega al dueño de la casa (para comprarla).
3º El dueño de la casa, coge ese millón y lo deposita nuevamente en el banco.

Conclusión: el banco tiene un millón igual que antes, pero usted ahora le debe otro. Acabamos de fabricar un millón de la nada.

Pregunta: ¿Cuánto dinero le ha costado al banco la operación?

Cabe la posibilidad, de que el propietario de la casa, ingrese el dinero en otro banco distinto al que le dio a usted el préstamo. Para eso, se inventó la globalización, para que ambos bancos acudan al mercado interbancario, y el que tiene dinero de menos, le pida prestado al que tiene dinero de más. El interés al que se prestan dinero los bancos en la zona Euro, se llama Euribor.  Es por eso que todos los créditos son a Euribor + algo. Es decir, lo que me cuesta traer el dinero desde otro banco, más lo que le cobro a usted por mis servicios.

Con esta manera de actuar, el banco le presta el mismo euro a decenas de personas. Ese es el gran negocio. Fabricar dinero de la nada. Por eso el gran boom inmobiliario y la explosión hipotecaria. Pero claro, en el fondo… sólo es el mismo euro prestado infinidad de veces. Es… como una estafa piramidal.

¿Sabe cuánto dinero está obligado a tener el banco en caja? Pues ni más ni menos que el 9% del dinero que presta, sí, han leído bien. Y eso, es ahora; hace sólo unos meses era el 6%. Ese cambio, del 6% al 9% ha obligado a enormes recapitalizaciones de la banca, muchas veces con dinero público. Eso, en Europa, porque en Estados Unidos, Lehman Brothers, llegó a tener en “cash” sólo una milésima parte del dinero que prestaba. Se llama “desregularización financiera” es decir, que cada uno haga lo que quiera.

Y recuerde, si usted no paga, el banco, que sigue teniendo el mismo dinero de antes (más o menos) le quita la casa, y le reclama además el 40% de la hipoteca.

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Propuesta de limitación de pagos en metálico:

Lo que esconde la medida de limitar los pagos en metálico a un máximo 1000 euros, es sobre todo, evitar que el dinero salga del circuito/dominio bancario:

Con esa medida se pretende evitar un fraude de unos 27.000 millones de euros, que es apenas una tercera parte, de los 80.000 millones de euros que evaden las grandes fortunas españolas a través de paraísos fiscales, y que continúan campando a sus anchas.

2ª Parte

Usted mete sus ahorros de toda la vida en un fondo de inversión a cambio de un interés “un producto muy bueno” como suele decirle el señor o señora con quien habla habitualmente en su banco.

Cada fondo de inversión “invierte” en diferentes cosas… pero en general, lo que hace usted cuando firma esos papeles que nunca nadie lee, es comprar la deuda de otro. Es decir, compra usted una hipoteca, o un préstamo que el banco le ha hecho a otra persona. Con lo cual, el banco se queda con su dinero (que es real) y le coloca a usted una deuda (dinero ficticio o que no existe), abonándole una parte de los intereses que cobra al hipotecado.

El banco ha conseguido dinero de verdad, a cambio de venderle a usted el crédito de otro.

Si la persona que tiene contraída la deuda con el banco, no paga, tiene usted un problema, porque puede darse el caso de que no pueda recuperar su dinero.  (Esa parte que le cuesta tanto contar a su persona de confianza en el banco)

Para evitar eso, (que usted pierda su dinero), hay un seguro de impago. Lástima que no le cubra a usted.

El banco, le vende el seguro de impago, (sacando dinero por ello) que debería cubrirle a usted, a un tercero, y además, es legal. (La ley lo permite y lo ampara).  Así es que, si el señor que tiene la deuda, no puede pagar, usted pierde su dinero, y un tercero se forra.

Los seguros de impago, (que no le cubren a usted, aunque sea el propietario de la deuda) se llaman CDS, y son un producto que cotiza en bolsa.

Cuanto más riesgo hay de impago, más suben los CDS de esa deuda/fondo, porque el propietario de los mismos, es el que va a cobrar el seguro de impago (si se produce este). Y todos los fondos de inversión tienen CDS asociados.

¿Recuerdan la crisis de las subprime en USA? Un montón de gente dejó de pagar sus hipotecas, lo que hizo que otro montón de gente perdiera el dinero que tenía metido en fondos de inversión, y que varios bancos quebraran o amenazaran con la quiebra. Por eso los gobiernos metieron dinero. Ni los propios bancos sabían (según ellos) qué deuda había comprado usted, cuando metió el dinero en un fondo de inversión. Y por eso, quebró AIG la principal aseguradora de USA, porque no había dinero suficiente para cubrir los CDS, los seguros de impago. Eso sí, hubo gente, los dueños de esos CDS que se hicieron de oro, con el dinero que el gobierno estadounidense metió en la aseguradora, que fue directamente a sus bolsillos.

¿Y qué se ha hecho desde entonces? Nada.

Ahora, en lugar de especular con el impago de las hipotecas, se hace con la deuda soberana de los distintos países.

De esta manera, hay gente que hará todo lo posible, para que un país quiebre, para poder cobrar los CDS correspondientes a la deuda soberana de ese país.

El problema es, que cuando la cantidad que tiene que abonar la aseguradora es muy grande, no hay dinero para cubrirla, (como pasó con AIG) y ese es el principal motivo por el que la señora Merkel y otros líderes europeos, se echan las manos a la cabeza y piden reducción del déficit.

Por eso todas las recapitalizaciones bancarias, o los planes de aumentar los fondos para rescates bancarios en la Unión Europea.

Y es que, esta forma de hacer dinero, es la más rentable del mundo (si sale bien).

Piénsenlo:

Primero: presto dinero (fabrico dinero de la nada a través del crédito).

Segundo: convierto el dinero ficticio en real, captando el dinero de ahorradores (fondos de inversión).

Tercero: vendo a otras personas los seguros de impago de la deuda, y creo un mercado especulativo con ellos.

Cuarto: creo también un mercado especulativo con la deuda en sí misma (no iba a ser menos).

Y todo funciona bien, hasta que quien recibió el primer préstamo, dice que no puede pagar, y todo el castillo de naipes se desmorona.

Esta forma de hacer dinero, representa, más del 80% de la economía mundial, que no es otra cosa, más que humo.

Cada vez que le recortan a usted los servicios públicos o le hablan de medidas para combatir la crisis, sepa usted que lo hacen para poder mantener esta enorme estafa piramidal, que es “el sistema financiero”.

Por cierto, el problema no tiene solución. Piense que más del 80% de la economía mundial depende de que usted pida prestado, pero si usted no puede devolver el préstamo, el sistema se cae.

¿Cuántas medidas se están tomando para que usted pida prestado? ¿Y para que pueda devolver ese crédito?

No hace fatal ser muy listo, para darse cuenta de que el punto óptimo de funcionamiento del sistema reside en conseguir que usted contraiga una deuda permanente, pero que al mismo tiempo pueda siempre ir devolviendo poco a poco. Cuando una de las dos condiciones se rompe, el sistema funciona peor, o directamente se desmorona.

LA CASA REAL LO SABÍA

La Casa Real supo en 2006 que el duque realizaba actividades “inadecuadas”

La institución dice que ordenó a Urdangarin abandonar el Instituto Nóos porque desarrollaba acciones “que podían ser lucrativas” y le instó a trabajar “fuera de España”. El yerno del rey desoyó las instrucciones y siguió haciendo negocios.

ALICIA GUTIÉRREZ, en Público
El rey Juan Carlos, Iñaki Urdangarin y Cristina de Borbón, en Barcelona, durante la comunión de los hijos mayores de los duques de Palma, el 23 de mayo de 2009. efe

La Casa Real admitió ayer que conocía desde 2006 el carácter “inadecuado” de las actividades del Instituto Nóos, la ONG de Iñaki Urdangarin que obtuvo de la Generalitat valenciana y el Govern balear 5,8 millones que acabaron en manos de empresas controladas por el duque de Palma y/o su socio Diego Torres. Fuentes de la institución explicaron a Público que en 2006 ordenó al duque de Palma “abandonar inmediatamente” el Instituto Nóos porque la asociación, cuyos estatutos la definen como altruista, “realizaba actividades que podían ser lucrativas”. “La fórmula de utilizar una asociación para contratos con administraciones era inadecuada”, resumen en Zarzuela a los seis días de que el rey apartase a su yerno de la agenda oficial por su comportamiento poco “ejemplar”.

Una vez que, en junio de 2006, Urdangarin cesó en la presidencia del Instituto Nóos, la Casa Real se opuso asimismo a que el yerno del rey crease una fundación. Y le ordenó que dejase de hacer negocios en España.

Urdangarin desoyó la directriz y, aunque se incorporó al consejo de Telefónica Internacional -que opera en América- tras desvincularse de Instituto Nóos, no sólo mantuvo activa la empresa que comparte con su esposa: Aizoon SL. También ofreció servicios en nombre de Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (DCIS), propiedad de Diego Torres y ahora sujeta a investigación por presunta evasión de capitales. Según el Ayuntamiento de Madrid, fue el yerno del rey quien, en mayo de 2007, le propuso que DCIS prestase servicios para la candidatura olímpica. El encargo reportó a la fundación 144.000 euros.

Una vez que el diario El País publicó ayer que, tras recabar consejo del bufete barcelonés Bergós, la Casa del Rey intentó en 2007 “poner en orden” los negocios del duque de Palma mediante la puesta en marcha de una fundación, fuentes oficiales de la institución aseguraron ayer lo siguiente: que el asesor legal externo a quien se encomendó en 2006 un informe de situación no fue Raimon Bergós, que “trabajaba para Urdangarin” y su círculo, sino José Manuel Romero Moreno, persona próxima al rey desde hace dos décadas.

La petición, explican las fuentes de Zarzuela, se produjo tras “las primeras informaciones e interpelaciones parlamentarias” sobre el convenio de Balears por el que nstituto Nóos obtuvo 2,3 millones del Govern de Jaume Matas a cambio de dos minicumbres turístico-deportivas. La primera noticia sobre la exigencia socialista de explicaciones por aquel convenio se publicó el 17 de febrero de 2006.

A tenor del relato de la Casa Real, la secuencia completa de hechos fue esta: tras reunirse en Barcelona con el duque de Palma, sus socios y abogados, el asesor externo del rey concluyó que Iñaki Urdangarin “debía abandonar de inmediato el Instituto Nóos, lo que se efectuó en junio de 2006”.

Tras el dictamen que ordenaba su salida del Instituto Nóos, a cuya presidencia había llegado en septiembre de 2003, el duque y los suyos evacuaron consultas a su abogado, Raimon Bergós. Y fue ahí, sostiene la versión oficial, cuando “surgió la idea de crear una fundación dedicada a la promoción del patrocinio”. Pero el asesor legal del monarca contraatacó alegando “que, si la fundación iba a desarrollar las mismas actividades a las que se venía dedicando el Instituto Nóos, esa fórmula era inadecuada y quedaba descartada”.

Así que, tras esa serie de consultas cruzadas, el capítulo final llegó en fecha no precisada de 2007. Y se resume en lo siguiente “La Casa Real transmitió a Iñaki Urdangarin que abandonase la idea de crear una fundación y que se ganara la vida de otra forma fuera del país”.

Los hechos indican que la orden cayó en saco roto: Fundación Deporte, Cultura e Integración Social (DCIS) quedó inscrita en el Registro de Fundaciones del Ministerio de Educación el 14 de febrero de 2007 “a instancias de Raimon Bergós Civit”. Es decir, el mismo abogado que asesoró a Urdangarin cuando “surgió la idea” de crear una fundación fue quien inscribió la que ahora está bajo sospecha judicial.

Público no logró ayer contactar con el letrado barcelonés. Pero el informe de Hacienda sobre la trama Nóos y de cuyo contenido viene dando cuenta este diario ratifica que Raimon Bergós recibió, entre 2007 y 2009, pagos tanto de Aizoon SL como de Instituto Nóos y de Fundación Deporte, Cultura e Integración Social. El papel de Bergós, profesor de ESADE, de donde proceden Urdangarin y casi todos los miembros del conglomerado Nóos, es una incógnita aún.

Bajo control de Torres

Formalmente, Iñaki Urdangarin cesó en sus negocios con Diego Torres cuando abandonó el Instituto Nóos y simultáneamente vendió a su socio los títulos equivalentes al 50% de la empresa Nóos Consultoría Estratégica SL. Torres quedó así como único propietario oficial de la sociedad. En 2007, aun sin figurar en su patronato fundacional, Torres pasó a controlar la Fundación DCIS, como lo acredita el hecho de que figure como único autorizado en las dos cuentas bancarias de la entidad.

Que Urdangarin no abandonó su prolífica actividad mercantil lo demuestra el hecho de que Aizoon SL siguió haciendo negocios en España a partir de 2006. Fue ese año cuando la compañía de estricta propiedad ducal comenzó su relación con Mixta África SA, una inmobiliaria con sede en Barcelona que construye viviendas de lujo en el continente africano y en cuyo accionariado tienen un peso significativo miembros de la familia real saudí. Entre 2006 y 2009, Aizoon SL percibió 445.440 euros de Mixta África por asesoramientos inmobiliarios. Además de cobrarle por servicios Aizoon adquirió en 2007 acciones de Mixta África por 150.001 euros, y así lo ratifica el informe de Hacienda.

Además de los procedentes de esa inmobiliaria, Aizoon recibió tras 2006 pagos anuales por importe global superior a medio millón. Pagó Motorpress Ibérica SA, a cuyo consejo perteneció Urdangarin hasta septiembre de 2009.

Pero no son esos los únicos cobros que denotan la pervivencia de actividad mercantil. En 2007, la compañía de los duques ingresó 117.197 euros procedentes de Seeliger y Conde SA, Altadis SA y Aceros Bergara SA, y recibió 26.000 euros más de cuatro particulares. Al año siguiente, Altadis (8.700) y Aceros Bergara (35.444) volvieron a pagar. Y, en 2009, Aizoon facturó, además de a Mixta África (55.680) y a Motorpress (101.500), a otras siete compañías que le reportaron ingresos totales por 146.160 euros. Uno de esos cobros (34.800 euros) tenía su origen en la elaboración de un informe para una empresa valenciana sobre la opción de organizar una gran fiesta multicultural.

¿Tiempo de estafadores?

-La familia real

Cuando allá por noviembre de 2003 se anunció que Letiziaconzeta Ortiz se iba a casar con el aspirante a rey Felipe de Borbón y se supo de su pasado poco confesable e inconveniente para la fachada monárquica, algún pelota -no se si de oficio o vocacional- entre abultadas loas dijo de ella que “era una mujer de su tiempo“.

Estos días, que otro miembro de la Casa Real española, está siendo investigado por estafa, apropiación de fondos públicos, evasión de impuestos y otras lindezas por el estilo, he recordado aquello que se dijo de Letiziaconzeta y he pensado que quizá la frase no estuviera exenta de razón. Porque, ahora que nos encontramos metidos hasta el cuello en una crisis generada por codiciosos estafadores, quizá Urdangarín no sea más que… otro “hombre de su tiempo“.

LOS NEGOCIOS DEL YERNO DEL REY

  • La ‘operación Babel’ destapa que el duque se ha “forjado” un patrimonio de más de once millones en apenas una década
  • Cerca de 90 empresas también contrataron con Nóos, muchas veces a precios muy superiores
El Correo 

Las cifras del ‘caso Urdangarin’ engordan día a día. Los últimos informes, todavía muy provisionales, de la Brigada Antiblanqueo, de Hacienda y de Anticorrupción sobre el entramado empresarial supuestamente tejido por el yerno del rey y su socio, Diego Torres, hablan de todo menos de una fundación sin ánimo de lucro. Los papeles de la denominada ‘pieza 24’ del ‘caso Palma Arena’ están plagados de millones de euros y de más de un centenar de negocios con jugosísimas rentabilidades fuera de toda lógica de mercado, aunque no siempre irregulares. La radiografía de la investigación, habida cuenta de la madeja societaria, es complicada y responde fielmente a su denominación: ‘Operación Babel’. Ocho, por ahora, son los grandes pilares de esta confusa torre, que amenaza con convertirse en iceberg.

 ‘Cuentas generales’: Más de once millones en patrimonio
Las primeras estimaciones apuntan a que el duque de Palma, desde que en 2004 ‘despertara del letargo a su filántropo Instituto Nóos’, se ha hecho con un patrimonio personal muy superior a los once millones de euros, al margen de las asignaciones que haya podido recibir de la Casa Real. A su nombre tiene un palacio de ocho millones de euros en Barcelona, a los que hay que sumar un patrimonio inmobiliario algo menor a los 1,3 millones por cinco pisos en Palma y otro en Tarrasa, dos garajes y un trastero. Y activos por valor de 1,8 millones en sus empresas. Del dinero oculto bajo otras firmas o sociedades o de las cantidades que el entramado societario pueda haber evadido al extranjero los investigadores todavía no se atreven a hacer cálculos. Por el momento, creen poder certificar que al menos 650.000 euros de sus empresas volaron rumbo a Belice y, quizás, a otros paraísos más cercanos.

Las mercantiles de Urdangarin y Torres (quien tiene un patrimonio cercano a los cinco millones) han facturado cerca de 16 millones de euros en los últimos nueve años, de los que más de 6,4 millones vinieron de entidades públicas. Casi la mitad de esos 16 millones con 103 pagadores diferentes fueron captados directamente por la fundación altruista que Urdangarin presidió hasta 2006. La facturación cruzada entre la ONG y las nueve empresas que investiga el juez del caso Palma Arena, José Castro, habría reportado directamente a las arcas de esas firmas no menos de 8,8 millones de euros. Las dos empresas satélites del entramado controladas directamente por el duque, Nóos Consulting y Aizoon (en la que participó la infanta Cristina), facturaron en los ‘años de oro’ 3,4 y 1,5 millones. Buena parte de ese dinero eran facturas a la propia fundación sin ánimo de lucro.

‘Fórum Illes Balears’: El origen de todo

El Forum Illes Balears, dos cumbres deportiva-turísticas organizadas directamente por el Instituto Nóos y adjudicadas a dedo por el Gobierno de Jaume Matas, es el origen de la ‘operación Babel’ y el segundo mayor supuesto ‘pelotazo’ del tándem Urdangarin-Torres. Los investigadores, tras los documentos encontrados en los registros de las empresas de los dos socios, ya tienen bastante claras las cifras. El Govern Balear pagó por los encuentros de 2005 y 2006 un total de 2.594.038 euros. Los primeros cálculos apuntan a que 1,4 millones de ese total acabaron en poder de las empresas directamente controladas por Urdangarin, quien apenas ha podido presentar facturas para justificar poco más de un millón de euros.
La adjudicación de esas jornadas a Nóos está plagada de irregularidades. Ni siquiera se celebraron reuniones oficiales para dar el concurso, tal y como ha reconocido el propio Matas.

‘Valencia Summit’: El gran golpe

Valencia, hasta el momento, es el gran golpe de Nóos. Se trata de la celebración de las tres ediciones del Valencia Summit, en 2004, 2005 y 2006, unas reuniones internacionales sobre turismo y deporte, que sufragaron la Ciudad de las Artes y de las Ciencias (Cacsa), del Gobierno autónomo, y la Fundación Turismo Valencia, perteneciente al consistorio. Esos contratos (que a diferencia de Baleares sí que fueron transparentes) supusieron un desembolso público de 3,1 millones, pues garantizaron a la fundación que por entonces presidía el duque un ‘canon’ anual de 1,04 millones (900.000 euros más IVA) por cada uno de los tres años de las reuniones deportivas. Además de esta cantidad por los Valencia Summit, el Ejecutivo de Camps firmó otro contrato con Urdangarin para que la ciudad albergara unos ‘Juegos Europeos’ que nunca llegaron a celebrarse, y por el que Nóos se embolsó 382.203 euros. Anticorrupción ya se ha zambullido de lleno en la ‘trama valenciana’ de Nóos y la semana pasada interrogó a los responsables del ayuntamiento y de la Generalitat que firmaron esos contratos.
‘Otras administraciones’: A la ‘caza’ de más dinero público
Al margen de las instituciones valencianas y baleares, otras siete administraciones públicas han declarado a Hacienda haber pagado a Nóos y sus satélites por todo tipo de contratos de consultoría, cuya adjudicación está siendo investigada habida cuenta del desfase entre el coste y la escasa entidad de los trabajos facturados. Se trata de los ayuntamientos de Mataró (86.351 euros), Alcalá de Henares (26.132) Barcelona (11.999) y La Galera (7.500); la Generalitat de Cataluña (75.425) y la Diputación de Barcelona (11.600).

África: Asesoría inmobiliaria
Mixta África, un promotora que declara tener como objetivo la constrcción de «viviendas económicas» en África y que tiene negocios en Marruecos, Senegal, Túnez, Argelia, Mauritania y Egipto, ha declarado haber abonado al entramado de Urdangarin y Torres 445.000 euros en trabajos de asesoraminto. De ese montante, al menos 365.328 euros fueron a parar a los bolsillos de Aizoon SL, propiedad de Urdangarin y Cristina de Borbón, por trabajos realizados entre 2006 y 2009.

SGAE: ‘Teddy’, a dedo

La Sociedad General de Autores fue la séptima mayor fuente de ingresos del entramado Nóos. Según los informes de Hacienda, la SGAE llegó a pagar más de 528.000 euros, aunque la cifra es mayor. De acuerdo a los datos de la auditoría externa a la que se ha sometido a la sociedad, entre 2005 y 2010, Nóos y Estrategic Lap Innovation (otra de las empresas de la red societaria) facturaron 750.000 euros a la sociedad que vigila los derechos de autor de los creadores españoles. El trabajo encargado era hacer un informe anual sobre la imagen de la SGAE en la sociedad.Fue el propio Teddy Bautista quien, a dedo, designó a las empresas del duque como asesoras principales, a pesar de que no habían trabajado nunca en el ramo de los autores.
Entidades privadas :Contratos de todo tipo
Cerca de 90 entidades privadas contrataron con Nóos y sus satélites en la pasada década, lo que supuso al entramado beneficios algo menores de los diez millones de euros. Esas adjudicaciones entre privados -matizan fuentes del caso- no son objeto directo de investigación, aunque sí los movimientos posteriores que el entramado hizo de ese dinero. Algunos de esos trabajos -apuntan los investigadores- están fuera de toda lógica de mercado como pagar, como hizo el Villareal, 690.000 euros por un informe de diez páginas. Los grandes pagadores privados al grupo son, entre otros: Motorpress Ibérica, la editorial en la que fue consejero Urdangarin, ha declarado haber abonado facturas cercanas a los 1,4 millones; Wolkswagen, 1, 2 millones; o Telefónica, la empresa en la que es consejero internacional, 703.852 euros.
Mediaciones deportivas: Difícil rastro
Urdangarin, según los datos recopilados por los investigadores, también habría podido intervenir directamente en la intermediación en tres asuntos deportivos, de los que, por el momento, no hay huella económica. El primero es la concesión a Valencia de la XXXII Copa América de Vela de 2007, en la que Nóos habría intervenido, según ha confesado un socio del duque, Juan Pablo Molinero. Precisamente Molinero y Nóos también aparecen relacionados con la operación para que en 2003 el Ejecutivo de Jaume Matas cerrara un acuerdo con la empresa Abarca Sports S. L., propiedad de José Miguel Echávarri, para que el equipo ciclista Banesto pasase a llamarse Illes Balears a cambio de 18 millones de euros. La tercera mediación deportiva sería la intervención fallida en 2003 para que el Tour de Francia tuviera al menos una etapa en Mallorca. Según las declaraciones de diversos imputados, el Govern pagó 1,1 millones a Nóos por las gestiones sin éxito. 
Fuente: http://www.elcorreo.com/vizcaya/rc/20111211/sociedad/urdangarin-millones-animo-lucro-201112110127.html

Críticas contra la monarquía española

DE  LOS  ESCÁNDALOS  SEXUALES  AL  ‘CASO URDANGARIN’

Pascual Serrano  en Le Monde Diplomatique


Periodista, autor de ‘Desinformación. Cómo los medios ocultan el mundo‘, Editorial Península, Madrid, 2009.


El escándalo en el que se halla implicado Iñaki Urdangarin, duque de Palma, esposo de la infanta Cristina de Borbón y yerno del rey Juan Carlos I, atrae de nuevo la atención sobre los negocios ocultos de la familia Real. Una cuestión hasta ahora tabú en los medios de comunicación de España. Según la Constitución española: “La persona del Rey es inviolable y no está sujeta a responsabilidad.” Por eso sin duda la prensa mantiene una omertá de silencio en torno a los asuntos de la monarquía. En cambio, entre los libros sobre Juan Carlos, destacan trabajos serios que critican aspectos de la vida del rey con argumentos documentados y aportan luz sobre la extravagante trayectoria de la familia Real.

Hace más de veinte años, en mayo de 1998, el periodista Jon Lee Anderson, escribió en The New Yorker un amplio perfil del rey Juan Carlos I. El artículo fue censurado en España, algo que dejó desconcertado a Anderson.  En su opinión, “la actitud de los directores de medios y la percepción de un círculo muy pequeño de que la Democracia española era frágil, hacía que se censuraran las noticias”.  Hubo que esperar hasta 2.006 para que se publicase, pero incluido en un dossier editado por la Asociación de la Prensa de Aragón, con motivo de la asistencia de Jon Lee Anderson a un congreso en Huesca.

Lo curioso es que lo escrito por Anderson no era en absoluto crítico ni con la figura del Rey Juan Carlos I ni con la Monarquía en general.  Su principal fuente era el servicio de prensa de la Casa Real y no recogían ni un sólo comentario de algún opositor a la institución monárquica.  Sin embargo, en el texto se aprecian elementos que cualquier español hubiera identificado como “impublicables” de España:  recuerda, por ejemplo, que Alfonso XIII, abuelo de Juan Carlos I, tras su derrocamiento en 1.931, “vivió una vida de play boy, mujeriego, era aficionado al juego y a la caza”;  destaca la estrecha relación entre Franco y Juan Carlos, y se hace eco de alguno de los escándalos sexuales y económicos.

A diferencia de otras monarquías, como la británica, la española sigue blindada a la crítica.  Se trata de un caso de censura apoyado por los directivos de la prensa y la mayoría de los periodistas, incluso los no españoles.  John Carlin, por ejemplo, periodista británico colaborador del diario El País, hasta se jacta de esa falta de libertad.  En su artículo “Reyes, guiñoles, ingleses y democracia”, publicado en 2.000, con motivo del 25 aniversario de la monarquía, afirma:  “A diferencia de lo que ocurre en el Reino Unido, en España existe una conspiración de silencio en la que participan todos los medios de comunicación en torno a la Familia Real.  Y tiene su razón de ser”.

Ante esta situación en la prensa, ha sido en los libros donde la omertá de silencio ha podido agrietarse.  Muchos son los libros sobre la Familia Real, el monarca o su consorte.  Casi todos laudatorios.  Sin embargo, cada vez más, comienzan a editarse trabajos que se posicionan críticamente contra la Monarquía.

CUANDO JUAN CARLOS MATO A SU HERMANO….

Uno de los primeros fue Un rey golpe a golpe. Biografía no autorizada de Juan Carlos de Borbón (2.000).  Va firmado con el pseudónimo Patricia Sverlo, y editado por Ardi Beltza, un sello del entorno de la izquierda abertzale que acabaría clausurado por las autoridades.  El libro no se vendió en librerías;  se distribuyó por los circuitos de la revista Ardi Beltza donde se agotó.  La obra es contundente en la exposición del entramado de la sucesión tras la muerte de Franco;  destaca la fortuna de Juan CArlos I, sus oscuros negocios en el petróleo, el tráfico de armas, la especulación financiera, la trama inmobiliario y sus amistades con una élite económica que terminó enjuiciada por corrupción.  También se repasan los escándalos sexuales del Rey que suelen ser comentados por numerosos círculos privados pero nunca saltan a las páginas de la prensa española.  Incluso se insinúa que Juan Carlos tuvo conocimiento de la creación de los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), aparato clandestino de guerra sucia contra ETA creado bajo el gobierno de Felipe González.  Hoy el libro es difícil de conseguir y su difusión se realiza básicamente por Internet.

Es de justicia indicar que los principales escándalos fueron recogidos anteriormente en otra obra que, si bien no se centraba en la figura de la monarquía, sacó a la luz una valiosa información sobre las corrupciones en torno a las finanzas de la realeza.  Se trata de El negocio de la libertad (Foca, Madrid 1.999), de Jesús Cacho.  A diferencia del de Patricia Sverlo éste fue un gran éxito de venta, pero los escándalos que en él se destapaban -y que afectaban a una parte del sector político y económico de la España de Felipe González-  eran tantos que los del Rey no destacaban entre el panorama.  Como Jesús Cacho no es un periodista antimonárquico militante, ello hacía que sus denuncias tuvieran credibilidad.  Por ejemplo, cuestionaba el papel de Juan Carlos, presentado casi como heroico en el fallido golpe de estado del 23 de Febrero de 1.981.  Basándose en unas declaraciones de la Reina difundidas por la periodista Pilar Urbano, el autor afirma que  “el Rey había jugado a dos bandos en las fechas previas al 23-F”.

También sostiene que tras conseguir la corona, Juan Carlos I habría comenzado a amasar su fortuna y a embolsarse comisiones.  Otra vía para enriquecerse:  utilizar su cargo para pedir a algunas petromonarquías del Golfo y al Sha de Persia ayuda económica personal para “defender a España del socialismo”.  El autor incluso publica la carta que habría enviado el Rey al Sha.

Jesús Cacho expone en una imagen bastante patética del soberano: “El Rey no lee libros ni periódicos;  se limita a hablar por teléfono las 24 horas del día, lo cual conforma en ocasiones en su coronada testa un galimatías morrocotudo.  Cuantas voces y voces han pretendido dotarle de algún tipo de asesoría o consejo de notables, una simple tertulia con la que reunirse de forma periódica para hablar con cierta profundidad de algunos tema, han fracasado.  Al Monarca le interesan más los tipos divertidos, alegres, simpáticos, ricos mejor que pobres, hábiles en el trato con las mujeres y en los negocios”.

Ramón Akal, editor de Cacho, recuerda que el libro fue encargado por otra editorial pero que ésta, tras leerlo, decidió pagarle al autor la cantidad estipulada como adelanto negándose a publicarlo.

En España, ni siquiera la “prensa seria” ha informado de los escándalos financieros de Juan Carlos I a pesar de que sus socios han protagonizado portadas, juzgados y hasta prisiones.  Ni la prensa amarilla, tan popular, ha prestado atención a sus devaneos amorosos y sexuales.  Cuando la revista italiana Orgi anunció, en 1989, la existencia de una hija ilegítima del Monarca con la condesa italiana Olghina Robiland, el silencio fue total en España.  Y cuando la condesa confirmó esa relación y publicó las “cartas de amor” de Juan Carlos I (que ya estaba comprometido con Sofía de Grecia), su difusión fue muy limitada.

Sobre los escándalos de faldas del Rey trata David Garrido en Los hijos silenciados de los Borbones “Arco Press, 2005). Otro autor que destaca es el Coronel Amadeo Martínez Inglés, oficial expulsado en 1990 de las Fuerzas Armadas.  Sus obras se caracterizan por su carácter provocador y polémico.  En 23-F, el golpe que nunca existió (Foca, Madrid 2001), implica a Juan Carlos I en el intento de golpe de Estado.  En Juan Carlos I, el último Borbón (Styria, Barcelona 2008) no duda en calificar al sistema político de “dictadura en la sombra por parte del monarca español”.  Y en La conspiración de Mayo.  El “Alzamiento Nacional” que preparó la derecha castrense para el 2 de Mayo de 1981 y que frustró el 23-F  (Stiria 2009) de nuevo implica al Rey en el golpe del 23-F.

Otro libro interesante es del periodista Iñaki Errazkin, Hasta la coronilla.  Autopsia de los Borbones (Txalaparta, Tafalla 2009), cuya principal aportación es un riguroso repaso de los antecedentes históricos de los Borbones en un capítulo titulado “Los muertos de Juan Carlos I”.  El autor afirma:  “La degeneración que causa la continua endogamia, la soberbia y la impunidad inherentes al poder, ya sea absoluto o relativo, son elementos que no ayudan precisamente a forjar un carácter virtuoso, y los Borbones no son una excepción”.  La contundencia del texto es indiscutible, Errazkin presenta un capítulo de la vida del monarca silenciada en las biografías oficiales:  el disparo de pistola con el que Juan Carlos mata, siendo niño, a su hermano mayor Alfonso, y que le catapulta al primer lugar de la línea sucesoria, y el rechazo absoluto del padre a que se realice autopsia alguna o investigación.  No falta un repaso a los hijos del monarca y a sus consortes, donde se encuentra:  drogadicción, suicidio, secretos silenciados a golpe de talonario con fondos públicos y sexo.

Por último:  la obra del senador Iñaki Anasagasti, ex portavoz del Grupo Parlamentario Vasco en el Congreso Una monarquía protegida por la censura (Foca, Madrid 2009).  El autor denuncia la “conspiración de silencio, en la que participan políticos, personalidades de todo tipo y medios de comunicación social, en torno a la familia real para seguir diariamente la convención de que es ésta la única fórmula válida en la actualidad para que España no se rompa o para que no acabemos a garrotazos los unos contra los otros”.  El senador vasco afirma que escribe este libro porque “es preciso ir diciendo que el rey está desnudo, que su legitimidad de origen no es democrática, por más que aparezca en tíulos y artículos de una Constitución aprobada democráticamente en 1978;  que su vida privada no es nada ejemplar;  que sus gastos y relaciones de amigos comisionistas son impropios, y que su falta de responsabilidad ante el delito es algo único en una Europa democrática”.

Todo esto vuelve a plantearse desde que estalló el “escándalo Urdangarín” en el que se halla implicado el yerno del Rey a través de su empresa de asesoría Nóos en el “caso Palma Arena” y la “Operación Babel”.  Al parecer, Iñaki Urdangarín impulsó la actividad y contratos de Nóos, que por sus estatutos carecía de ánimo de lucro, y presentó al cobro facturas de su firma Nóos y de la inmobiliaria Aizoon, cuya propiedad comparte con su esposa la infanta Cristina de Borbón.  En cinco años, la cifra de negocios de Nóos rondó los 10 millones de euros, según la contabilidad del complejo entramado de asesorías y empresas organizado, que Fiscalía Anticorrupción ha examinado.  Se ha identificado a una firma del grupo que transfirió cerca de medio millón a una cuenta de una sociedad en un paraíso fiscal.  Fiscalía Anticorrupción ha detectado también un agujero de un millón de euros en partidas no justificadas.  Esta es la base para la acusación penal de supuesta “malversación de caudales públicos”.   Y la pregunta que muchos observadores se hacen es:  ¿en qué medida el Rey Juan Carlos estaba al corriente de estas operaciones? ¿Cómo es que nadie, en la familia Real, se interrogó sobre los orígenes del colosal y rápido enriquecimiento del esposo de la infanta Cristina?.

Muchos elementos en torno a la familia Real despiertan indignación y cada vez cuesta más silenciarlos:  denuncias financieras y de corrupción, fortuna personal de oscuro origen, la burla de que sus viviendas, yates, vehículos, etc … sean de titularidad del Estado para que sea el dinero público el que deba mantenerlos y repararlos, oscurantismo en su financiación público de la que no debe rendir cuentas, desmanes sexuales …

Todos estos elementos, oscuros en los medios de comunicación, salen a flote sólo gracias a algunos libros que han logrado ser la única válvula de escape a las críticas y denuncias contra la monarquía.

LA CRISIS, UNA ESTAFA DETRÁS DE OTRA

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

La Real Academia Española de la Lengua define de dos modos el verbo estafar. Como pedir o sacar dinero o cosas de valor con artificios y engaños y con ánimo de no pagar, y, en sentido jurídico, como cometer alguno de los delitos que se caracterizan por el lucro como fin y el engaño o abuso de confianza como medio. Por eso yo creo que el término de estafa es lo que mejor describe lo que han hecho continuadamente los bancos, los grandes especuladores y la inmensa mayoría de los líderes y las autoridades mundiales antes y durante la crisis que padecemos.

Los Estados le dieron a los bancos privados el privilegio de crear dinero emitiendo deuda con la excusa de que eso era necesario para financiar la actividad de las empresas y los consumidores. Pero en los últimos treinta años, la banca internacional multiplicó la deuda para financiar los mercados especulativos y para ganar dinero simplemente comprando y vendiendo más dinero, y no para financiar a la economía productiva. Esta es la primera estafa.

Para disponer de recursos adicionales a los que le depositaban sus clientes, la banca ideó formas de vender los contratos de deuda y los difundió por todo el sistema financiero internacional. Pero al hacerlo, ocultaba que millones de esos contratos no tenían las garantías mínimas y que al menor problema perderían todo su valor, como efectivamente ocurrió. Actuando de esa forma y tratando de elevar cada vez más la rentabilidad de sus operaciones, la banca fue asumiendo un riesgo cada vez mayor que ocultaba a sus clientes y a las autoridades y que transmitía al conjunto de la economía. Esta es la segunda estafa.

Para llevar a cabo esas estafas, la banca recurrió a las agencias de calificación que actuaron como sus cómplices corruptos engañando sistemáticamente a clientes y autoridades indicando que la calidad de esos productos financieros era buena cuando en realidad sabían que no era así y que, por el contrario, se estaba difundiendo un riesgo elevadísimo porque eran, como se demostró más adelante, pura basura financiera. Esta es la tercera estafa.

Los grandes financieros consiguieron que los bancos centrales fueran declarados autoridades independientes de los gobiernos con la excusa de que éstos podían utilizarlos a su antojo y de que así era mejor para lograr que no subieran sus precios. Sin embargo, lo que ocurrió fue que con ese estatuto de “independientes” los bancos centrales se pusieron al servicio de los bancos privados y de los especuladores, mirando a otro lado ante sus desmanes. Y así, en lugar de combatir la inflación permitieron que se diera la subida de precios de la vivienda quizá más alta de toda la historia y constantes burbujas especulativas en numerosos mercados. Y lejos de conseguir la estabilidad financiera lo cierto fue que durante su mandato “independiente” también hubo el mayor número de crisis financieras de toda la historia. Esta es la cuarta estafa.

Para generar fondos suficientes para invertir en los mercados especulativos cada vez más rentables, los bancos y grandes financieros lograron, con la excusa de que eso era lo conveniente para luchar contra la inflación, que los gobiernos llevaran a cabo políticas que redujeran los salarios y aumentaran así los beneficios (que en su mayor parte van a ahorro en lugar de al consumo como le pasa a los salarios), y la progresiva privatización de las pensiones y de los servicios públicos. Esta es la quinta estafa.

Cuando el riesgo acumulado de esa forma estalló y se desencadenó la crisis, los bancos y los poderosos lograron que los gobiernos, en lugar de dejar caer a los bancos irresponsables, de encarcelar a sus directivos y a los de las agencias de calificación que provocaron la crisis, les dieran o prestaran a bajísimo interés varios billones de dólares y euros de ayudas con la excusa de que así volverían enseguida a financiar a la economía. Pero en lugar de hacer esto último los bancos y grandes financieros usaron esos recursos públicos para sanear sus cuentas, para volver a tener enseguida beneficios o para especular en mercados como el del petróleo o el alimentario, provocando nuevos problemas o que en 2009 hubiera 100 millones de personas hambrientas más que en 2008. Esta es la sexta estafa.

Los gobiernos tuvieron que gastar cientos de miles de millones de dólares o euros para evitar que la economía se colapsara y para ayudar a la banca. Como consecuencia de ello tuvieron que endeudarse. Como los bancos centrales están dominados por ideas liberales profundamente equivocadas y al servicio de la banca privada, no financiaron adecuadamente a los gobiernos, como sí habían hecho con los bancos privados, y eso hizo que tuvieran que ser los bancos privados quienes financiaran su deuda. Así, éstos últimos recibían dinero al 1% de los bancos centrales y lo colocan en la deuda pública al 3, al 4 o incluso al 8 o 10%. Esta es la séptima estafa.

Como los bancos y grandes financieros no se quedaron contentos con ese negocio impresionante, se dedicaron a propagar rumores sobre la situación de los países que se habían tenido que endeudar por su culpa. Eso fue lo que hizo que los gobiernos tuvieran que emitir la deuda más cara, aumentando así el beneficio de los especuladores y poniendo en grandes dificultades a las economías nacionales. Esta es la octava estafa.

Los gobiernos quedaron así atados de pies y manos ante los bancos y los grandes fondos de inversión y, gracias a su poder en los organismos internacionales, en los medios de comunicación y en las propias instituciones políticas como la Unión Europea, han aprovechado la ocasión para imponer medidas que a medio y largo plazo les permitan obtener beneficios todavía mayores y más fácilmente: reducción del gasto público para fomentar los negocios privados, reformas laborales para disminuir el poder de negociación de los trabajadores y sus salarios, privatización de las pensiones, etc… Afirman que así se combate la crisis pero en realidad lo que van a producir es todo lo contrario porque es inevitable que con esas medidas caiga aún más la actividad económica y el empleo porque lo que hacen es disminuir el gasto productivo y “el combustible” que los sostiene. Esta es la novena estafa.

Desde que la crisis se mostró con todo su peligro y extensión, las autoridades e incluso los líderes conservadores anunciaron que estaban completamente decididos a poner fin a las irresponsabilidades de la banca y al descontrol que la había provocado, que acabarían con el secreto bancario, con los paraísos fiscales y con la desregulación que viene permitiendo que los financieros hagan cualquier cosa y que acumulen riesgo sin límite con tal de ganar dinero… Pero lo cierto es que no han tomado ni una sola medida, ni una sola, en esa dirección. Esta es la décima estafa.

Mientras está pasando todo esto, los gobiernos, esclavos o cómplices de los poderes financieros, no han parado de exigirle esfuerzos y sacrificios a la ciudadanía mientras que a los ricos y a los bancos y financieros que provocaron la crisis no les han dado sino ayudas constantes y todo tipo de facilidades para que sigan haciendo exactamente lo mismo que la provocó. Gracias a ello, éstos últimos están obteniendo de nuevo cientos de miles de millones de euros de beneficios mientras que cae la renta de los trabajadores, de los jubilados o de los pequeños y medianos empresarios. Esta es la undécima estafa.

Mientras que constantemente vemos que los presidentes de gobiernos reciben instrucciones del Fondo Monetario Internacional, de las agencias de calificación, de los banqueros o de la gran patronal, la ciudadanía no puede expresarse y se le dice que todo lo que está ocurriendo es inexorable y que lo que ellos hacen es lo único que se puede hacer para salir de atolladero. Esta es la duodécima estafa.

Finalmente, se quiere hacer creer a la gente que la situación de crisis en la que estamos es el resultado de un simple o momentáneo mal funcionamiento de las estructuras financieras o incluso económicas y que se podrá salir de ella haciendo unas cuantas reformas laborales o financieras. Nos engañan porque en realidad vivimos desde hace decenios en medio de una convulsión social permanente que afecta a todo el sistema social. La verdad es que cada vez hay un mayor número de seres humanos hambrientos y más diferencias entre los auténticamente ricos y los pobres, que se acelera la destrucción del planeta, que los medios de comunicación están cada vez en propiedad de menos personas, que la democracia existente apenas deja que la ciudadanía se pronuncie o influya sobre los asuntos más decisivos que le afectan y que los poderosos se empeñan en imponer los valores del individualismo y la violencia a toda la humanidad. Esta es la decimotercera estafa.

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Lo que ha ocurrido y lo que sigue ocurriendo a lo largo es la crisis es esto, una sucesión de estafas y por eso no se podrá salir de ella hasta que la ciudadanía no se imponga a los estafadores impidiendo que sigan engañándola, hasta que no les obligue a dar cuentas de sus fechorías financieras y hasta que no evite definitivamente que sigan comportándose como hasta ahora.