Nuestros Muros VII

Patrullas xenófobas armadas en las fronteras de Europa

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Las milicias que cazan refugiados en Hungría tienen el apoyo de un grupúsculo fascista francés, usan armas de la policía y reciben el aliento de Fidesz, el partido del primer ministro, Viktor Orban, y de Jobbik
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<p>Peter Barnabas, conductor de la Patrulla Rural de Ásotthalom.</p>

Peter Barnabas, conductor de la Patrulla Rural de Ásotthalom

Foto: ÁNGEL BALLESTEROS

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Un todoterreno Toyota circula por un camino de tierra junto a campos de maizales. Se detiene junto a la valla que delimita la frontera de Hungría con Serbia, a pocos metros de una garita del Ejército húngaro. Su conductor se llama Peter Barnabas. Viste uniforme de camuflaje y va armado con una pistola semiautomática de 10 milímetros, esposas y spray de defensa personal. Barnabas saluda a la pareja de policías a caballo que vigilan la frontera. En el todoterreno hay un logotipo que pone Patrulla Rural de Ásotthalom.

Barnabas no es policía. Forma parte de la milicia comandada por Laszlo Toroczkai, el alcalde de Ásotthalom, una pequeña localidad de apenas cuatro mil habitantes. La granja del alcalde está a 200 metros de la frontera. Desde su jardín puede observar la valla con alambre de espino erigida por el gobierno del primer ministro Víktor Orban. “Estoy muy orgulloso de haber impulsado la construcción de la valla”, dice el alcalde. “Pronto vamos a reforzarla con cámaras térmicas, más concertinas y mejores drones. Cuando propuse la valla fui atacado en toda Europa. Especialmente por el gobierno de Austria, y ahora la propia Austria está construyendo vallas. Cada vez más gente en Europa es consciente del problema de la inmigración masiva”, prosigue.

Laszlo Toroczkai es el vicepresidente de Jobbik, un partido neofascista que tiene 23 diputados. Es la tercera fuerza en el parlamento de Hungría. Toroczkai presume de haber sido elegido alcalde por todos sus conciudadanos. “Es mi pequeño reino. Antes sólo me votaba el 53%, pero ahora tengo el 100%”, se pavonea. En su página de Facebook publica numerosas fotos de sus milicianos posando junto a refugiados esposados. Como otros partidos de extrema derecha europeos, Jobbik trata de dar una imagen alejada de su estética fascista inicial. Ya no celebra desfiles paramilitares, no ondea esvásticas en sus mítines y se esfuerza en subrayar su carácter parlamentario. A Viktor Orban no le desgasta ser homófobo, ultraconservador, xenófobo, antisemita y euroescéptico. También Jobbik es todo eso. Pero la corrupción sí desgasta a Orban y es con eso con lo que juega Jobbik para erigirse en alternativa de gobierno.

Para no perder apoyos por la derecha, los dirigentes de Jobbik escenifican bien una estrategia dual: mientras el presidente del partido Gábor Vona juega la carta institucional, Laszlo Toroczkai hace de poli malo. O de poli a secas.

La pistola que llevan los milicianos de la patrulla es una Jericho 941, una de las armas de dotación de la policía nacional húngara

“Las armas nos las da la policía; las llevamos con licencia”, asegura Barnabas. En el 4×4 hay una gran pegatina con la bandera francesa de La France Rebelle. Su presidente, Philippe Gibelin, se desplazó el pasado 28 de agosto a Ásotthalom para hacer entrega del vehículo, financiado por este grupúsculo fascista que acusa al Front National de ser demasiado moderado.

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Nuestros Muros V

Denunciemos a Trump, pero no olvidemos mirar a nuestro alrededor.

Hungría: brigadas fascistas en formaciones parapoliciales, se dedican a la “caza” de refugiados en la frontera serbo-húngara

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Fuente: Ángel Ballesteros e Hibai Arbide, para TeleSur

Nuestros Muros II

La infamia del nuevo presidente de los EE.UU. en su empeño por seguir avanzando en la construcción de ese muro que ya parcialmente tienen levantado en la frontera con México, no nos puede hacer olvidar que España lleva más de dos décadas erigiendo y perfeccionado criminales muros y desgarradoras vallas en Ceuta y Melilla

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Helena Maleno nos describe perfectamente la perversidad de estos muros que costosamente construimos en Europa para aislar a los más pobres o para que algunas personas los franqueen a riesgo de sus vidas, ya que es seguro que de alguna forma pasarán.

Y pasarán, porque la desesperación y el instinto de supervivencia es incontenible, pero de esta forma, las habremos convertido en personas sin derechos.

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Nuestros muros I

Denunciamos con la mayor energía la desvergonzada iniciativa del nuevo presidente de los EE.UU. en su empeño por seguir avanzando en la construcción de ese muro que ya parcialmente tienen levantado en la frontera con México, así como a su cínica reivindicación de la validez del la tortura “porque funciona”. Pero esto no nos puede hacer olvidar que España es pionera en esa perversa política de tratar de segregar a las personas más pobres y desvalidas tras criminales y desgarradores muros y vallas

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Así es, ya que a partir de mediados de los años 90 el Gobierno español levantó 8,2 km. de alambrada en Ceuta y 12 km. en Melilla que se han ido “perfeccionando” para ser más eficaces en su brutal misión.  Gran parte de esa tarea se la confían a la empresa European Security Fencing radicada en Cártama (Málaga), que presume de ser la “única fabricante de concertina en Europa” y que tiene la miserable misión productiva de imaginar, diseñar y fabricar las “concertinas” más asesinas capaces de desgarrar la piel y órganos de las personas que, sabemos -que a pesar de su peligrosidad pero movidas por la desesperación-, van a intentar escalar tales vallados.

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Creo no exagerar lo más mínimo, en cuanto que es esta misma perversa empresa malagueña la que sin ningún pudor presenta su amplia gama de asesinas cuchillas en su página web:

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Estas asesinas alambradas, forman parte fundamental de las vallas de Ceuta y Melilla que como sabemos están situadas de la siguiente manera:

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Fuentes:

Concertinas: European Security Fencing
Mapas: Wikipedia

Trump, un malvado de cómic, en el mundo real

Un personaje atrabiliario, machista, misógino, homófobo, racista, xenófobo, islamófobo, aporófobo, violento, iletrado (confiesa que no lee), y con muchas despreciables características más, ha alcanzado la presidencia de los EE.UU.
En definitiva, el más perverso y retorcido de los personajes imaginados por cualquier buen guionista, se ha encumbrado al poder real del país más poderoso de la tierra.

Su primera semana, plagada de disparates como la propuesta de legalizar la tortura y otras barbaridades más se resume así:

Trump, un patán neofascista hacia la Casa Blanca

Numerosos analistas que daban por segura la victoria de Hillary Clinton, elaboran desde ayer brillantes análisis para mostrar que saben el por qué de la victoria de Trump.

Pero más allá de esas vergonzosas adaptaciones a la realidad que en muchos casos explican lo inexplicable, vamos a mostrar los datos mediante los que un tipo despreciable, supremacista, evasor de impuestos confeso, y rechazado por casi todos, ha llegado a tomar el mando del país más poderoso de la tierra.

Entrar a describir su despreciable machismo, racismo, misoginia, etc. es estéril ya que este individuo se pasea por la vida presumiendo de ello, así que mejor pasamos a tratar de comprender como se ha distribuido geográficamente su aceptación, o rechazo, que también lo ha habido.

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Fuente BBC