DIEZ MENTIRAS SOBRE DEMOCRACIA REAL YA

Ignacio Escolar en Público

1. Es falso que sólo traigan protestas y no propuestas. Están en su web, y son más concretas que algunos programas electorales.

2. Es falso que estén contra los políticos. Lo que piden es políticos responsables que no estén en contra de la sociedad y que no utilicen las instituciones de todos para su interés personal.

3. Es falso que rechacen la democracia. Lo que quieren es más democracia, y que la soberanía resida en el pueblo, no en los mercados ni en los banqueros.

4. Es falso que no crean en el voto. Por eso exigen una reforma electoral, para que cualquier voto de cualquier ciudadano valga igual.

5. Es falso que sean unos antisistema. Antisistema es la corrupción, la injusticia o la impunidad. ¿Es acaso esa democracia, que ellos reivindican desde la primera palabra, contraria al sistema actual?

6. Es falso que sean violentos. Apenas ha habido incidentes, a pesar de la muchísima gente que hay.

7. Es falso que sean apolíticos. Es un movimiento apartidista, que no es igual.

8. Es falso que sean sólo jóvenes. Hay muchos jóvenes en esas plazas; jóvenes a los que ya no se podrá descalificar como “ninis” o “conformistas”. Pero también hay ciudadanos de cualquier edad.

9. Es falso que pidan la abstención. Lo que piden es el voto responsable: un atrevimiento “contra la libertad“, según el casposo criterio de la Junta Electoral de Madrid.

10. Y sobre todo es falso que esto se vaya a terminar el domingo, después de votar. Porque la democracia no consiste en votar y callar. Porque el lunes, cuando estas elecciones hayan terminado, el Mayo de 2011 continuará.

Stéphane Hessel, “agradablemente sorprendido” de que España se indigne

El autor de ‘¡Indignaos!’ ha visto la prensa española “como un niño que observa un regalo”, según su editor

Agencia EFE
Stéphane Hessel, retratado el pasado mes de enero en París.AFP

Stéphane Hessel ha contribuido en España con su libro ‘¡Indignaos!’ a lograr lo que ni siquiera ha ocurrido en Francia: que su mensaje de protesta pacífica trascienda de fenómeno editorial a movimiento social, que la gente salga a la calle a decir en voz alta que la cosa no funciona, a pedir cambios.

“Hessel está agradablemente sorprendido, le he mostrado la prensa española y la miraba como un niño que observa un regalo que le hacen”, ha explicado a Efe el editor español del escritor, Ramón Perelló, que el pasado lunes estuvo en París con el nonagenario autor.

Si en Francia su encendido alegato contra la indiferencia ha arrasado, en España ha ido más allá, pues no sólo ha sido un “bombazo” sino que ha “conectado con la gente y su llamada se ha difundido como algo compartido por tirios y troyanos”, considera Perelló.

La clave de este mensaje que ahora enarbolan las cientos de personas acampadas en la Puerta del Sol de Madrid y otros puntos de España no es sólo su contenido, sino también, a juicio de Perelló, la indiscutible autoridad moral de la fuente de la que emana, “su capacidad de convicción, su intensa vida y su enorme credibilidad”.

Porque Hessel, antes de animar a sus 93 años a los ciudadanos a que se indignen, formó parte de la resistencia francesa contra los nazis durante la II Guerra Mundial, fue torturado por la Gestapo y recluido en tres campos de concentración y fue uno de los redactores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948.

“Es obvio que esto no nace por generación espontánea”, recalca Perelló, quien puntualiza que la grata sorpresa que siente Stéphane Hessel ante los acontecimientos en España está sazonada “con un pudor enorme, porque él es un hombre enormemente discreto y se pregunta ¿cómo es posible?”.

“Voto de confianza en el futuro”

El hecho de que colectivos tan diferentes, personas que nada tienen que ver salga a la calle de forma espontánea y hagan suya una misma consigna “sorprende a cualquiera y a él también”, ha señalado su editor, quien cree que “el mensaje se estaba esperando y ha llegado”.

Además, la esperanza es el fondo de ese pequeño libro de treinta páginas publicado en español por la editorial Destino.

“Es un mensaje que se traduce en positivo, una llamada pacífica a la respuesta activa, a posicionarse ante una dura realidad para actuar, lo que expresa un voto de confianza en uno mismo y en el futuro”, ha añadido Perelló. La proclama “¡Indignaos!” se ha extendido como la pólvora y hay grupos que incluso han diseñado su logotipo en torno a ella, con una gran “I” flanqueada de signos de exclamación.

Además, el escritor, humanista y economista José Luis Sampedro, que prologó la edición española del libro de Hessel, ha manifestado a través de una carta y un vídeo su apoyo a los ciudadanos que se han movilizado.

Sampedro, de 94 años, se alegra en la misiva de que la ciudadanía haya comprendido “que no basta con indignarse, que es necesario convertir la indignación en resistencia y dar un paso más” y subraya que “el momento histórico impone la acción, la movilización, la protesta y la rebelión pacífica”.

¿Querían brotes verdes?, aquí están: “DEMOCRACIA REAL YA”

…y espero que también rojos.

Tras muchos meses de gestación desde muy diferentes ámbitos y provocado por el nefasto panorama político que nos rodea, el “MOVIMIENTO 15-M” o “DEMOCRACIA REAL YA“, o como queramos llamarle, esta irrumpiendo en la sociedad española -ante la sorpresa de los más despistados-, trayendo un necesario aire fresco y constituyéndose en uno de los movimientos más interesantes surgidos en las últimas décadas en nuestro entorno.

Recordemos que los políticos -la casta política- en sí misma se constituye, a los ojos de la ciudadanía, en el tercer problema más importante de España, tras el paro y la crisis económica, según reflejan de forma repetida las últimas encuestas del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas).

Ante esto, no faltan voces “sensatas” que llaman a la precaución, con la famosa metáfora de “cuidado al tirar el agua sucia de la bañera, que no tiremos también al niño que está dentro” en referencia al supuesto peligro que entraña el cuestionar la democracia.

No parece que esto sea un riesgo cierto a la luz de que la demanda fundamental es precisamente una mayor profundización en la democracia y en segundo lugar porque estamos ante reivindicaciones muy básicas como es el recuperar una democracia realmente participativa y representativa de los ciudadanos para un estado que ha abandonado la defensa de estos y se ha puesto al servicio de los poderes financieros, ante lo que no se puede ser complaciente con ello ni con los políticos que ya han traicionado a la ciudadanía (los del partido gobernante) y los que aspiran a hacerlo (los de la oposición mayoritaria). El movimiento “NO LES VOTES” (referido a los partidos que aprobaron la Ley Sinde) expresa muy bien esto, como rechazo sintomático a partidos que gobiernan de espaldas a sus representados.

Por todo ello es preciso que, los que lideran este movimiento y los que lo apoyamos, seamos muy cuidadosos y vigilantes en la protección de estos tiernos brotes, velando por los principios expresados en su manifiesto fundacional para que se desarrolle y crezca adecuadamente y no se malogre este ilusionante “Mayo del 2011”.

“Democracia real Ya” (Manifiesto)

Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean.

Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.

Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:

  • Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.
  • Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.
  • El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.
  • La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.
  • El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.
  • La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.
  • Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.
  • Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.
  • Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.

Por todo lo anterior, estoy indignado.

Creo que puedo cambiarlo.

Creo que puedo ayudar.

Sé que unidos podemos.

Sal con nosotros. Es tu derecho.