LA CRISIS, UNA ESTAFA DETRÁS DE OTRA

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC España

La Real Academia Española de la Lengua define de dos modos el verbo estafar. Como pedir o sacar dinero o cosas de valor con artificios y engaños y con ánimo de no pagar, y, en sentido jurídico, como cometer alguno de los delitos que se caracterizan por el lucro como fin y el engaño o abuso de confianza como medio. Por eso yo creo que el término de estafa es lo que mejor describe lo que han hecho continuadamente los bancos, los grandes especuladores y la inmensa mayoría de los líderes y las autoridades mundiales antes y durante la crisis que padecemos.

Los Estados le dieron a los bancos privados el privilegio de crear dinero emitiendo deuda con la excusa de que eso era necesario para financiar la actividad de las empresas y los consumidores. Pero en los últimos treinta años, la banca internacional multiplicó la deuda para financiar los mercados especulativos y para ganar dinero simplemente comprando y vendiendo más dinero, y no para financiar a la economía productiva. Esta es la primera estafa.

Para disponer de recursos adicionales a los que le depositaban sus clientes, la banca ideó formas de vender los contratos de deuda y los difundió por todo el sistema financiero internacional. Pero al hacerlo, ocultaba que millones de esos contratos no tenían las garantías mínimas y que al menor problema perderían todo su valor, como efectivamente ocurrió. Actuando de esa forma y tratando de elevar cada vez más la rentabilidad de sus operaciones, la banca fue asumiendo un riesgo cada vez mayor que ocultaba a sus clientes y a las autoridades y que transmitía al conjunto de la economía. Esta es la segunda estafa.

Para llevar a cabo esas estafas, la banca recurrió a las agencias de calificación que actuaron como sus cómplices corruptos engañando sistemáticamente a clientes y autoridades indicando que la calidad de esos productos financieros era buena cuando en realidad sabían que no era así y que, por el contrario, se estaba difundiendo un riesgo elevadísimo porque eran, como se demostró más adelante, pura basura financiera. Esta es la tercera estafa.

Los grandes financieros consiguieron que los bancos centrales fueran declarados autoridades independientes de los gobiernos con la excusa de que éstos podían utilizarlos a su antojo y de que así era mejor para lograr que no subieran sus precios. Sin embargo, lo que ocurrió fue que con ese estatuto de “independientes” los bancos centrales se pusieron al servicio de los bancos privados y de los especuladores, mirando a otro lado ante sus desmanes. Y así, en lugar de combatir la inflación permitieron que se diera la subida de precios de la vivienda quizá más alta de toda la historia y constantes burbujas especulativas en numerosos mercados. Y lejos de conseguir la estabilidad financiera lo cierto fue que durante su mandato “independiente” también hubo el mayor número de crisis financieras de toda la historia. Esta es la cuarta estafa.

Para generar fondos suficientes para invertir en los mercados especulativos cada vez más rentables, los bancos y grandes financieros lograron, con la excusa de que eso era lo conveniente para luchar contra la inflación, que los gobiernos llevaran a cabo políticas que redujeran los salarios y aumentaran así los beneficios (que en su mayor parte van a ahorro en lugar de al consumo como le pasa a los salarios), y la progresiva privatización de las pensiones y de los servicios públicos. Esta es la quinta estafa.

Cuando el riesgo acumulado de esa forma estalló y se desencadenó la crisis, los bancos y los poderosos lograron que los gobiernos, en lugar de dejar caer a los bancos irresponsables, de encarcelar a sus directivos y a los de las agencias de calificación que provocaron la crisis, les dieran o prestaran a bajísimo interés varios billones de dólares y euros de ayudas con la excusa de que así volverían enseguida a financiar a la economía. Pero en lugar de hacer esto último los bancos y grandes financieros usaron esos recursos públicos para sanear sus cuentas, para volver a tener enseguida beneficios o para especular en mercados como el del petróleo o el alimentario, provocando nuevos problemas o que en 2009 hubiera 100 millones de personas hambrientas más que en 2008. Esta es la sexta estafa.

Los gobiernos tuvieron que gastar cientos de miles de millones de dólares o euros para evitar que la economía se colapsara y para ayudar a la banca. Como consecuencia de ello tuvieron que endeudarse. Como los bancos centrales están dominados por ideas liberales profundamente equivocadas y al servicio de la banca privada, no financiaron adecuadamente a los gobiernos, como sí habían hecho con los bancos privados, y eso hizo que tuvieran que ser los bancos privados quienes financiaran su deuda. Así, éstos últimos recibían dinero al 1% de los bancos centrales y lo colocan en la deuda pública al 3, al 4 o incluso al 8 o 10%. Esta es la séptima estafa.

Como los bancos y grandes financieros no se quedaron contentos con ese negocio impresionante, se dedicaron a propagar rumores sobre la situación de los países que se habían tenido que endeudar por su culpa. Eso fue lo que hizo que los gobiernos tuvieran que emitir la deuda más cara, aumentando así el beneficio de los especuladores y poniendo en grandes dificultades a las economías nacionales. Esta es la octava estafa.

Los gobiernos quedaron así atados de pies y manos ante los bancos y los grandes fondos de inversión y, gracias a su poder en los organismos internacionales, en los medios de comunicación y en las propias instituciones políticas como la Unión Europea, han aprovechado la ocasión para imponer medidas que a medio y largo plazo les permitan obtener beneficios todavía mayores y más fácilmente: reducción del gasto público para fomentar los negocios privados, reformas laborales para disminuir el poder de negociación de los trabajadores y sus salarios, privatización de las pensiones, etc… Afirman que así se combate la crisis pero en realidad lo que van a producir es todo lo contrario porque es inevitable que con esas medidas caiga aún más la actividad económica y el empleo porque lo que hacen es disminuir el gasto productivo y “el combustible” que los sostiene. Esta es la novena estafa.

Desde que la crisis se mostró con todo su peligro y extensión, las autoridades e incluso los líderes conservadores anunciaron que estaban completamente decididos a poner fin a las irresponsabilidades de la banca y al descontrol que la había provocado, que acabarían con el secreto bancario, con los paraísos fiscales y con la desregulación que viene permitiendo que los financieros hagan cualquier cosa y que acumulen riesgo sin límite con tal de ganar dinero… Pero lo cierto es que no han tomado ni una sola medida, ni una sola, en esa dirección. Esta es la décima estafa.

Mientras está pasando todo esto, los gobiernos, esclavos o cómplices de los poderes financieros, no han parado de exigirle esfuerzos y sacrificios a la ciudadanía mientras que a los ricos y a los bancos y financieros que provocaron la crisis no les han dado sino ayudas constantes y todo tipo de facilidades para que sigan haciendo exactamente lo mismo que la provocó. Gracias a ello, éstos últimos están obteniendo de nuevo cientos de miles de millones de euros de beneficios mientras que cae la renta de los trabajadores, de los jubilados o de los pequeños y medianos empresarios. Esta es la undécima estafa.

Mientras que constantemente vemos que los presidentes de gobiernos reciben instrucciones del Fondo Monetario Internacional, de las agencias de calificación, de los banqueros o de la gran patronal, la ciudadanía no puede expresarse y se le dice que todo lo que está ocurriendo es inexorable y que lo que ellos hacen es lo único que se puede hacer para salir de atolladero. Esta es la duodécima estafa.

Finalmente, se quiere hacer creer a la gente que la situación de crisis en la que estamos es el resultado de un simple o momentáneo mal funcionamiento de las estructuras financieras o incluso económicas y que se podrá salir de ella haciendo unas cuantas reformas laborales o financieras. Nos engañan porque en realidad vivimos desde hace decenios en medio de una convulsión social permanente que afecta a todo el sistema social. La verdad es que cada vez hay un mayor número de seres humanos hambrientos y más diferencias entre los auténticamente ricos y los pobres, que se acelera la destrucción del planeta, que los medios de comunicación están cada vez en propiedad de menos personas, que la democracia existente apenas deja que la ciudadanía se pronuncie o influya sobre los asuntos más decisivos que le afectan y que los poderosos se empeñan en imponer los valores del individualismo y la violencia a toda la humanidad. Esta es la decimotercera estafa.

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Lo que ha ocurrido y lo que sigue ocurriendo a lo largo es la crisis es esto, una sucesión de estafas y por eso no se podrá salir de ella hasta que la ciudadanía no se imponga a los estafadores impidiendo que sigan engañándola, hasta que no les obligue a dar cuentas de sus fechorías financieras y hasta que no evite definitivamente que sigan comportándose como hasta ahora.

Odio teológico contra Saramago

Fuente:  FUNDAÇAO JOSÉ SARAMAGO

El artículo de ‘L’Osservatore Romano’ contra el fallecido Nobel portugués no despide más que una ira furiosa y vulgaridad. Lo único que consigue es delinear un proceso exactamente al estilo del Santo Oficio.

fjsJosé Saramago ha dejado la isla de Lanzarote. Sus restos mortales han ido a Portugal, donde serán incinerados después de la capilla ardiente. Una parte de sus cenizas regresará a la isla para ser sepultada al pie de un olivo». Las agencias de noticias que transmitían estas informaciones añadían otra más: el gran escritor desaparecido era objeto de un reconocimiento extraordinario, el ataque furioso del diario de la Santa Sede, L’Osservatore Romano, tan dominado por la pulsión del anatema que daba salida a una prosa desquiciada y torcida. Pero ya se sabe que la caridad cristiana, en manos de la Iglesia jerárquica, puede hacer milagros.

Es evidente que las inolvidables novelas del Nobel portugués tienen la capacidad de absorber al lector «en cuerpo y alma», despiertan su espíritu crítico y, al mismo tiempo, las emociones y la fantasía, incluso ante temas sobre los que la Iglesia jerárquica pretende ejercer un monopolio vigilante, si el órgano oficial del presunto Vicario de Cristo en la Tierra ha sentido la necesidad irrefrenable de vomitar a tambor batiente un vade retro! de injurias incoherentes, con el cuerpo aún caliente, en vez del requiescat in pacem canónico.

Comienza con que «aunque haya fallecido a la respetable edad de 87 años, no podrá decirse de José Saramago que el destino le mantuvo con vida a toda costa», una expresión que tal vez pretende ser una utilización irónica de una frase de su novela Todos los nombres pero que, por el contrario, no despide más que odio y vulgaridad.

A continuación inicia el rosario de acusaciones contra sus novelas, su contenido, su estilo, todo: «La Historia con mayúscula en filigrana con la del pueblo» (solo faltaría, en alguien que era novelista y no historiador), «una estructura autoritaria totalmente sometida al autor, más que a la voz narradora» (a la «pluma» del Papa se le escapa que, independientemente de que el relato lo conduzca la voz narradora o el autor, «Madame Bovary c’est moi», como explicaba Flaubert y como sucede con cualquier escritor), «una técnica de diálogo completamente deudora de la oralidad» (no se sabe cuál es el problema, porque la fusión entre narración y oralidad es uno de los elementos estilísticos que hacen que las obras de Saramago sean memorables), «un intento imaginativo que no se molesta en encubrir con la fantasía la impronta ideológica de eterno marxista»; ya está, aquí estamos, eso es lo que saca de quicio al periódico del Papa. Y sobre todo, «un tono de inevitable apocalipsis con un presagio perturbador que pretende celebrar el fracaso de un Creador y su creación».

En resumen, la grandeza literaria es lo de menos. L’Osservatore Romano resulta patético cuando trata de reevaluar bajo el perfil de la creatividad una obra que hizo de José Saramago el mayor escritor vivo y lo único que consigue es delinear un proceso exactamente al estilo del Santo Oficio. Primera imputación: «respecto a la religión, dado que siempre tuvo la mente enganchada en una banalización desestabilizadora de lo sagrado (…), Saramago no dejó nunca de apoyar un descorazonador simplismo teológico». En italiano, lo primero que evoca siempre la palabra uncinata (enganchada) es la croce uncinata, la cruz gamada, una asonancia hitleriana, un lapsus con el que se perjudican a sí mismos, porque es un adjetivo que más valdría haber evitado en el periódico de un Papa que en su juventud lució la enseña de las Hitlerjugend. Pero cuando se es esclavo furioso del odio teológico ya no se controla lo que se dice.

Por otra parte, dado que la otra imagen que evoca uncinato es la de los ganchos en los que cuelgan los cuartos de la res los carniceros, las palabras «una mente uncinata da una banalizzazione», «una mente enganchada en una banalización», o las ha escrito un genio de la ficción barata, o las han firmado con tinta azul en cualquier gimnasio. Y ahora viene la pregunta: ¿el autor de la necrológica cristiana quiere decir que el cerebro de Saramago estaba desestabilizado por la banalización de lo sagrado (es decir, que estaba loco o era un gilipollas), o que dicha banalización, unida a su materialismo libertario, desestabilizaba la fe de los lectores? Porque, si se trata de este último caso, eso sería un elogio.

¿Y en qué consistiría el «descorazonador simplismo teológico» de que le acusa Claudio Toscani? En haber sostenido (la síntesis es de Carneade) que, «si Dios está en el origen de todo, Él es la causa de todo efecto y el efecto de toda causa» y, por consiguiente, por haberse enojado con «un Dios en el que nunca había creído, por Su omnipotencia, Su omnisciencia, Su omnividencia». Es decir, por haber ilustrado con un talento narrativo espectacular las antinomias de la teodicea, que los doctores de la Iglesia no han sabido nunca resolver pese a siglos de sutilezas teológicas y de agarrarse a clavos ardiendo. Además, Toscani, en su papel de filósofo improvisado, olvida que la característica de Dios que es incompatible con la omnipotencia no es la omnisciencia, sino la bondad y la justicia infinitas, vistos los horrores de los que está llena «Su» creación.

Pero la obra que hizo que las jerarquías de la Iglesia vertieran auténtica bilis, una bilis que aún perdura 20 años después, fue, por supuesto, El Evangelio según Jesucristo, «un desafío a las memorias del cristianismo del que no se sabe qué salvar». No lo sabe el amanuense del Papa, porque sí lo saben muy bien los millones de lectores apasionados y los historiadores del cristianismo primitivo, que dan por sentado que el profeta judío itinerante de Galilea llamado Jesús no se consideró jamás el Mesías (para una minoría, como mucho, «Cristo no sabe nada de Sí hasta cuando está a un paso de la cruz», precisamente lo que Toscani reprocha a Saramago), y que, en efecto, «María fue para él una madre ocasional», hasta el punto de que no sabemos nada de ella aparte de que opinaba que su hijo estaba «fuera de sí» (Marcos, 3:21). Cuando el paladín del Evangelio según Ratzinger concluye, con la lanza en ristre pero la prosa un poco retorcida, que «la esterilidad lógica, antes que teológica, de esos asuntos narrativos, no produce la deconstrucción ontológica buscada, sino que se enrosca en una parcialidad dialéctica tan evidente que es preciso negarle toda credibilidad», solo se puede decir: «de te fabula narratur».

Por otra parte, el odio teológico impide el respeto a la lógica e incluso a los hechos: como golpe final, L’Osservatore Romano reprocha al gran escritor que «un populista extremista como él, que se había hecho cargo del porqué de los males del mundo, debería haber vinculado el problema a las estructuras humanas pervertidas, desde las histórico-políticas hasta las histórico-económicas», exactamente lo que hizo Saramago, con su empeño inagotable «en nombre de los últimos», de los pobres, los marginados, que debería recordar algo a quien pretende predicar el Evangelio todos los domingos. El escritor llamaba a todo esto «comunismo», pero, como ha recordado Luis Sepúlveda, para Saramago, «ser comunista en el confuso siglo XXI» era sencillamente «una cuestión de ética frente a la historia», no era ideología sino entender «la solidaridad como algo unido al hecho de vivir. Nadie se había sacrificado tanto por tantas causas justas y en tan poco tiempo».

Filósofo y editor de la revista Micromega. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

…SÍ PERO, EL PROBLEMA ES CÓMO ESTÁ REPARTIDO

El producto interior bruto (PIB) por habitante de la economía española se situó en 2009, pese a la crisis económica y financiera, en el 103% de la media de la Unión Europea.

Desde el principio de la crisis económica y financiera, el PIB per cápita de España ha retrocedido desde el máximo del 105% registrado en 2007 hasta el 103% en 2008, cifra en la que de momento se ha estabilizado.

– Los países más pobres de la UE son Bulgaria (41% de la riqueza por habitante media de la UE), Rumanía (45%), Letonia (49%), Lituania (53%), Polonia (61%), Estonia (62%), Hungría (63%) y Eslovaquia (72%).

Fuente: Diario Público

Interesante crítica desde dentro, mientras curiosamente se centran los esfuerzos en el arte de… «CÓMO EMPOBRECER Y FACILITAR EL DESPIDO DE TRABAJADORES»

«Los bancos habrían desaparecido si no los hubiéramos rescatado»

El presidente del BCE, Jean-Claude Trichet critica la actitud de los bancos y de algunos gobiernos, que «fueron extremadamente poco fiables durante meses y años»

EFE, BERLÍN 19/06/2010 13:02

Jean-Claude Trichet.

El presidente del Banco Central Europeo, el francés Jean-Claude Trichet, ha criticado con suma dureza a los bancos por su comportamiento tras la crisis financiera.

«Habrían desaparecido todos si no los hubiéramos recatado. Lo tuvimos ante los ojos», afirma Trichet en declaraciones adelantadas este sábado por el dominical alemán Welt am Sonntag, en las que subraya su incomprensión ante el hecho de que muchos ejecutivos crean que pueden actuar como antes de la ruina de Lehman en otoño de 2008.

El presidente del BCE critica especialmente los excesivos salarios, bonificaciones y beneficios alcanzados a corto plazo sin relación con la economía real, que «no concuerdan con nuestros valores democráticos fundamentales».

Asimismo defiende la decisión del BCE, fuertemente criticada por Alemania, de adquirir a partir del 9 de mayo pasado deuda pública de países en crisis como Grecia, Portugal o Irlanda.

«La situación era demasiado dramática. Europa era en ese momento el epicentro de la crisis», explica Trichet a los reporteros del rotativo dominical que le acompañaron en su trabajo a lo largo de varias jornadas.

Trichet considera que los gobiernos alemán y francés tienen una apreciable responsabilidad en la crisis financiera de los Estados, que, explica, se inició hace seis años cuando Francia y Alemania violaron el Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

«Me hubiese gustado que la opinión pública alemana hubiese reaccionado con la misma indignación ante la ruptura del Pacto de Estabilidad en 2004 como ante nuestra decisión de comprar deuda pública. Los gobiernos fueron extremadamente poco fiables durante meses y años», señala finalmente Trichet.

La guerra sucia de Uribe


ISABEL COELLO  Bogotá 18/06/2010  para Público

Colombia. Documentos incautados por la fiscalía implican al DAS en espionaje y acoso a políticos, jueces y periodistas

 

Álvaro Uribe gesticula ante un soldado durante una visita a una  base militar en el departamento de Meta en 2009. - AP
Álvaro Uribe gesticula ante un soldado durante una visita a una base militar en el departamento de Meta en 2009. – AP

Neutralizar las «acciones desestabilizadoras» de las ONG en Colombia y en el mundo estableciendo vínculos entre estas y organizaciones narcoterroristas. Hacer presión, mediante amenazas y chantaje. Llevar a cabo acciones de sabotaje, a través de actos de terrorismo con explosivos. Desinformar a la población que se encuentra a favor de los «detractores del Gobierno».

Esos han sido, entre muchos otros, los objetivos perseguidos por el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) colombiano, el organismo de inteligencia dependiente directamente de la Presidencia de la República y que hoy está siendo investigado por sus actos criminales.

Los llamados «blancos legítimos» en la terminología empleada por el DAS han sido políticos de la oposición, periodistas y defensores de derechos humanos críticos con las políticas del Gobierno, los jueces que investigan los vínculos entre los paramilitares con miembros del partido del presidente Álvaro Uribe, o los que se opusieron a su tercer mandato, y hasta el Parlamento Europeo.

Los documentos incautados por la fiscalía, que Público reproduce por primera vez en España, muestran que este organismo de la seguridad estatal no sólo no obró «con pleno respeto de los derechos y las garantías constitucionales», como le exige la ley, sino que se convirtió en un instrumento del Gobierno para atacar y llevar a cabo hostigamientos, escuchas ilegales, seguimientos, amenazas, extorsiones y todo tipo de operaciones al margen de la ley.

«Un auténtico programa de aniquilación política y psicológica de toda persona non grata para los intereses del Gobierno». Así ha definido las actividades de la inteligencia colombiana la Federación Internacional de Derechos Humanos, una de cuyas organizaciones miembros, el Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo que se ha constituido en parte civil en el proceso contra el DAS, es una de las entidades más espiadas, acosadas y amenazadas.

Los agentes siguieron y amanezaron a niños y niñas, hijos de los blancos del operativo

Al presidente de dicho colectivo, el abogado Alirio Uribe, se le hizo un seguimiento exhaustivo de su correo, tal y como constata el fiscal a lo largo de 16 páginas dedicadas sólo a enumerar acciones contra esa víctima. El DAS compiló más de mil folios de inteligencia sobre el letrado, le hizo un perfil psicológico y registró su casa sin autorización.

«No tartamudear»

Otra colaboradora del colectivo José Alvear Restrepo es la periodista Claudia Julieta Duque, que fue objeto de amenazas que la forzaron a exiliarse con su hija de 10 años, María Alejandra. El DAS elaboró un Manual para amenazar con ins-trucciones para sus agentes, como asegurarse de que no hay cámaras de seguridad alrededor, «no tartamudear» y colgar en menos de 49 segundos tras dejar claro que van a ir a por lo que más quiere: su hija.

Cuando escuchó la llamada, Duque se rompió. «El desespero se apoderó de mí, y yo, que había logrado conservar un mínimo equilibrio durante los últimos dos años, en los que era usual encontrar en mi contestador mensajes con gritos desgarradores que sólo podían ser de gente torturada, algunos en los que me insultaban Yo, que había sabido mantenerme lúcida a pesar de los ocho meses de insomnio, de los seguimientos, del secuestro de 2001, del intento de desaparición de 2004, de las burlas del Ministerio del Interior y del DAS ante mis denuncias… me quebré», cuenta Duque a la revista Gente Colombia en su número de mayo.

Uribe ha sido citado como testigo en la investigación administrativa

La periodista supo de la existencia del Manual para amenazar por la prestigiosa revista colombiana Semana. «Lloré durante varios días y noches y recapitulé los dolores de tres exilios y ocho años de persecución y terror, de ver crecer a mi hija con el temor que nos impuso la agencia de seguridad del presidente», relata.

La lista de víctimas, individuales o colectivas, supera el centenar. Más de 120 de ellas han pedido a los candidatos de las presidenciales de este domingo que rechacen lo que consideran «acciones de terrorismo de Estado, propias de las peores dictaduras». «En su afán por asegurar resultados, los agentes de seguridad del Estado siguieron, intimidaron y amenazaron niños y niñas, hijos de los denominados blancos de las operaciones de inteligencia», señalan.

Cuatro ex directores generales del organismo y 18 agentes están siendo investigados. Se les acusa de concierto para delinquir y violación ilícita de comunicaciones, entre otros delitos.

El ex director del DAS Jorge Noguera Cotes está siendo juzgado desde el pasado febrero por concierto para delinquir agravado y homicidio agravado. El caso de Noguera es especialmente grave porque la fiscalía lo acusa de usar su cargo para establecer listas (de sindicalistas, defensores de derechos humanos y opositores) que acababan en manos de los paramilitares para su persecución. Se cree que Noguera contribuyó así al asesinato en 2004 por paramilitares de al menos tres personas: la periodista Zully Esther Codina, el ex parlamentario Fernando Pisciotti y el profesor Alfredo Correa.

Paralelamente al proceso penal, hay en marcha una investigación administrativa disciplinaria, llevada a cabo por la Procuraduría General (el ministerio público que representa a los ciudadanos ante el Estado). Esta ha llamado a declarar en calidad de testigo al presidente Uribe, de quien depende directamente el DAS, para establecer cómo era el manejo de la información y cómo se coordinaba el trabajo del DAS.

Uribe defiende a los funcionarios

El ministerio público vinculó recientemente en la investigación disciplinaria al secretario general de la Presidencia, Bernardo Moreno.

«Esta actividad ilícita obedecía a una estrategia y a unos fines previamente acordados»

De momento, Uribe ha negado que ordenara escuchas o seguimientos ilegales y se ha dedicado a arremeter contra las investigaciones que acosan a sus funcionarios. El pasado 1 de junio calificó de «injusticia» la orden de detención contra el ex director de la Unidad de Investigación y Análisis Financiero (Uiaf) Mario Aranguren, a quien se persigue por haber proporcionado datos financieros de los espiados. Según Uribe, Aranguren cumplía con su deber.

«[La detención] muestra que lo que hay es un ánimo de perseguir a gente honesta que no roba, que cuida al Estado y la meten a la cárcel por cumplir el deber», declaró Uribe.

Según la web del DAS, su objetivo es «producir información privilegiada, conocimiento que produzca acción y proveer insumos al Presidente de la República para la toma de decisiones y la formulación de políticas relacionadas con la seguridad interior y exterior del Estado».

Las carpetas que fueron incautadas en una inspección del DAS revelan los insumos que fueron elaborados para la toma de decisiones presidencial. «Carpeta AZ.No. 1.9.2.-2005. Folios 69 a 77: se solicita el control técnico de correos electrónicos. Carpeta AZ. No 1.10-2005: se trata de una serie de peticiones e informes donde se solicita y da a conocer datos financieros de miembros de ONG», enumera la instrucción.

«Esta actividad ilícita obedecía a una estrategia y a unos fines previamente acordados, bajo el pretexto de unas labores de inteligencia encaminadas a mantener la seguridad», afirma el escrito de la fiscalía. «Labores que en nada se corresponden con este cometido, pues a quienes se estaba investigando, como la Corte Suprema de Justicia y los parlamentarios, cumplían funciones acordes con la Constitución».

«El propósito concluye, contundente, el fiscal era satisfacer intereses oscuros aún no determinados y ponerse al servicio de bandas y mafias criminales».

«El presidente Jose Luis Rodríguez Zapatero es un destacado vendedor de armas»

GERVASIO SANCHEZ  en una charla con los lectores del diario Público


– Pregunta (Yonka)

¿Quién son los responsables de la venta de armas en nuestro país? ¿Qué debemos hacer los ciudadanos para pararlo?  Gracias.

Gervasio Sánchez

– Respuesta (Gervasio Sánchez)

Las empresas armamentísticas están subvencionadas por el estado. Una comisión del ministerio de Comercio decide a quién vendemos armas y cuántas. Esta comisión viola sistemáticamente la ley de Control de armas aprobada en diciembre de 2007, Esa ley dice que no se puede vender armas a paises con conflictos internos, vecinales, países cuyos gobiernos violen los derechos humanos o puedan utilizar esas armas contra su población. Si alguien tiene dudas que coja la lista de ventas de los últimos años y vea a que páises vendemos. El máximo responsable es el presidente del gobierno por autorizar esas armas. Podríamos decir que el presidente del gobierno es el principal exportador de armas de nuestro país. Al ser la sexta potencia en venta de armas (en 2009 un 44% más que en 2008), el presidente José Luis Rodriguez Zapatero es un destacado vendedor de armas. Esta actitud anula su discurso pacifista. En realidad lo convierte en un hipócrita y un cínico.

GERVASIO SÁNCHEZ es Premio Nacional de Fotografía 2009 y ha sido galardonado recientemente con el premio Mirada Social de la Muestra Internacional de Cine y Derechos Humanos.

Qué alegría nos ha dado la Selección Española

¡¡Que alegría nos ha dado hoy -a mucha más gente de lo que parece, por cierto- la Selección Española de fútbol al perder en su estreno en el Campeonato Mundial de Sudáfrica!!

Personalmente además, albergo la esperanza de que pierda algún otro partido para que quede eliminada y se acabe el coñazo éste antes de tiempo.

Y decía que podemos ser muchos a los que el resultado de hoy nos ha podido alegrar, ya que si sumamos:

– Los que no nos gusta el fútbol.

– Los que no nos gustan las hinchadas deportivas y sus latentes y endémicas violencias.

– Los que no nos gusta que tengamos que identificarnos necesariamente con una selección del país en el que habitamos.

– Los que no nos gustan las chulerías (iban a ganar por goleada).

– Los que no nos gustan los mitos.

– Los que no nos gustan los privilegios fiscales para algunos tipos de trabajadores como éstos.

– Los que no nos gustan los niños nuevos ricos y sus idioteces.

– Los que no nos gustan que se identifique a la ciudadanía de un país con un equipo de fútbol.

– Los que no entendemos que en tiempos de recortes sociales se mantenga a una selección de fútbol pagada con dinero público.

– Los que no entendemos que además se les ofrezca una cifra ofensiva como prima, si hacen bien su trabajo.

– Los que nos gusta poner la pasión para y en otras cosas.

Además de eso:

– Los que aún gustándoles el fútbol, no les gusta su utilización como espectáculo.

– Los que, muy lejos de estos espectáculos donde lo que importa es ganar como sea, nos emociona ver alguna de esas maravillosas jugadas que rara vez sale de la bota de alguno de los pocos habilidosos jugadores que hay en ésto.

– Los nacionalistas que se sienten representados por «otras» selecciones de fútbol.

etc., etc.

Por todo ello y por mucho más, pienso que hoy hemos sido muchos en España, a los que este humillante resultado nos ha dado un alegrón.

HALA, LA SELECCIÓN ESPAÑOLA PARA CASA,  ¡¡QUE YA SE HA GASTADO DEMASIADO DINERO EN ESTA TONTERÍA!!


PD: Yo, que llevo años con la esperanza de que el Athletic de Bilbao, que sería el mito futbolístico con el que supuestamente más me debiera identificar por cercanía, baje a Segunda, Tercera, o mejor incluso a categoría Regional…, imagínense la sintonía que puedo tener yo con un grupo de estos tuercebotas que andan por Sudáfrica.

TERRORISTAS

El Gran Wyoming

Ateniéndonos a la doctrina de la Ley de Partidos que rige en este país, tan terrorista es el que asesina como el que ampara, defiende, y lamenta, pero no condena, los crímenes.

Ni más ni menos que lo que ha hecho gran parte de nuestra derecha mediática ante el acto de piratería criminal perpetrado por el Ejército israelí en aguas internacionales. Crimen que ha sido aceptado como legítimo por países que, paradójicamente, consienten y amparan los secuestros, las torturas y la reclusión sin cargos ni límite de tiempo ante la sospecha de que un ciudadano pueda estar vinculado de alguna forma con el terrorismo.

La ONU ha emitido un comunicado donde condena las muertes pero no al ejecutor, escrito que el Gobierno israelí ha calificado de hipócrita por precipitado y, en efecto, lo es por el contenido. Uno de los párrafos que se eliminaron instaba a Israel a que “cumpliera con las obligaciones derivadas de las leyes internacionales y humanitarias”. Al borrarlo, entendemos que a Israel se le concede un estatuto de impunidad total, que ya tenía para matar musulmanes (400 niños en el último ataque a la franja), pero que ahora le amplían para secuestrar y asesinar cristianos blancos también, ¡válgame Cristo! Y lo peor de todo es ver a los periodistas de ese centro nuestro, tan español, justificar de mil maneras el crimen, llamar terroristas a las víctimas, negar el bloqueo de la franja y afirmar que las condiciones de vida en Gaza son mejores que las de algunos países europeos.

Muchas veces me dicen que escribo desde el rencor. No, es desde el desprecio absoluto a la mentira, la intransigencia y la crueldad infinita.