¿OTROS PAÍSES RESCATARON A SUS BANCOS?

Pues no fué así en todos los casos, Islandia no lo hizo, y es a quien mejor le va

Hace dos años atrás nadie podía prever que la situación de España sería esta. Mientras se agudizaba la crisis causada por el estallido de la burbuja inmobiliaria, la  agencia de calificación Moody´s situaba a la banca española como la tercera más sólida de la zona euro, por detrás de Finlandia y Francia.

Pero este sábado, la situación obligó al Gobierno de Mariano Rajoy a solicitar un rescate al grupo europeo que podría llegar a los 100 mil millones de euros y que será monitoreado por el FMI.

El diario español El País, ayer recordó que otros países ya pasaron por eso.

Reino Unido: El banco Northern Rock fue el primero en caer, en 2008, afectado por el veneno de los activos tóxicos inmobiliarios provocado por las hipotecas subprime. El Gobierno de Gordon Brown lo nacionalizó y abrió la vía de las ayudas públicas para rescatar a la banca. En total, se inyectaron 155.000 millones de euros para rescatar a los bancos más afectados, entre ellos el Royal Bank of Scotland (RBS) y Lloyds.

Irlanda: Es el caso más representativo de las transferencias de dinero público para salvar al sector financiero. El país pasó de ser un milagro económico a una de las mayores decepciones en los meses que transcurrieron desde la caída de Lehman Brothers, en septiembre de 2008, al momento en que el Gobierno de Dublín nacionalizó el Anglo Irish Bank y el Irish Nationwide que supuso un desembolso de 7.000 millones de euros.

Islandia: La crisis financiera derrumbó a los tres principales bancos del país. Entonces, las autoridades nacionalizaron Kaupthing, Glitnir y Landsbanki en octubre de 2008. En lugar de regarlos con miles de millones de dinero público para que afrontaran sus balances, decidió que suspendieran pagos a los acreedores internacionales, fundamentalmente entidades e inversores británicos. No obstante, garantizó los ahorros de los islandeses.

Holanda: Si bien sus bancos presentan ahora balances saneados, entre 2008 y 2009, el entonces Gobierno de centro izquierda efectuó dos grandes rescates. El primero afectó al banco y aseguradora Fortis, por 16.800 millones de euros estatales. El segundo fue el de ING. La entidad fue recapitalizada con una inyección de 10.000 millones de dinero público.

Portugal: Lisboa nacionalizó el Banco Portugués de Negocios (BPN) tras inyectar 700 millones de euros para asegurar los depósitos. Desde hace cuatro años, el Estado viene haciéndose cargo de las pérdidas de la entidad que llegan al menos 2.500 millones de euros.

De los 78.000 millones que el FMI, el Banco Central Europeo (BCE) y la Unión Europea (UE) prestaron en mayo de 2011 a Portugal para salvar a este país de la bancarrota, 12.000 millones estaban destinados desde el principio a sanear la maltrecha banca portuguesa.

Estados Unidos: La caída de Lehman Brothers lo precipitó todo pero la debacle arrastró a otras entidades, obligando al presidente George Bush a poner en marcha un fondo, el TARP, para inyectar hasta 700.000 millones a la banca. El desembolsó final de dinero público fue de 431.000 millones y la nacionalización parcial de la gran banca.

infobae.com (América)

El día que nos rescataron. ¿O fue a la banca?

A la espera de conocer con detalle el “Memorando” que a sangre y fuego se nos va a imponer, y otros detalles que ahora se nos ocultan incluyendo las mentiras con las que constantemente nos insulta el gobierno, lo que se ha conocido hoy, tras negarlo repetidas veces es lo siguiente:

En qué consiste el rescate y cómo nos afectará al bolsillo

– El Gobierno español asegura que no se trata del rescate a un Estado, sino de un préstamo a las entidades bancarias necesitadas de una recapitalización.

Veremos

¿En qué consiste el rescate financiero?

España ha solicitado un préstamo para recapitalizar a la banca, aunque será el Estado quien reciba el dinero directamente. Luego, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada de la Banca (FROB), lo inyectará a las entidades financieras en dificultades que lo necesiten.

¿Quién financia el rescate?

El fondo europeo emitirá deuda para conseguir el dinero que luego prestará a España, que ha preferido recurrir a Europa porque el dinero es más barato que el que podría conseguir en los mercados, con un tipo de interés más alto.

¿Cuánto dinero es necesario para sanear la banca española?

Para saber la cantidad que se necesita, los organismos comunitarios (Comisión Europea, Banco Central Europeo y agencias de supervisión) someten a un chequeo al sistema financiero español, para así conocer el estado de salud del enfermo. En función de las dificultades que atraviesen los bancos afectados, se decidirá la cantidad y las condiciones en las que se efectuará el préstamo. Entre otros factores, Bruselas tendrá en cuenta la viabilidad de las entidades bancarias, en qué medida pueden arrastrar al resto del sistema, cuáles necesitan la inyección de dinero con más urgencia, cómo se producirá la devolución del préstamo y sus efectos en el déficit y la deuda españoles. El Fondo Monetario Internacional calcula que podría ascender a 80.000 millones de euros. Luis de Guindos, ministro de Economía español, considera que 100.000 millones serán suficientes para recapitalizar la banca y tener un margen de seguridad.

¿Es este rescate similar al de Irlanda, Grecia o Portugal?

No, puesto que no se trata del rescate a un Estado, sino de un préstamo a las entidades bancarias necesitadas de una recapitalización. En el caso de los citados países, también hubo inyecciones de capital a los bancos locales, pero dentro de un programa de rescate integral. Está por ver el grado de injerencia de los organismos europeos e internacionales en la toma de decisiones de nuestro país, es decir, cuánto poder político cederá España a cambio del préstamo.

¿Qué condiciones impone el rescate?

Las entidades serán sometidas a una intensa transformación, que también podría afectar al sector bancario en general. El ministro de Economía español, Luis de Guindos, ha asegurado que no implicará nuevos ajustes y recortes. Es decir, que las condiciones serán impuestas a los bancos y al sistema financiero, pero no se impondrán exigencias en materia fiscal o política. No sería, pues, una intervención integral como la sufrida por Grecia o Portugal.

¿En qué medida se beneficiarán los españoles?

Está por ver a corto plazo, pero, teóricamente, a medio plazo habrá más crédito para las empresas y para las familias. También se supone que, al no producirse un desembarco en nuestro Gobierno de los tecnócratas de los organismos internacionales (como ha ocurrido en Grecia, por ejemplo), no tendremos que seguir agujereándonos el cinturón para luego apretárnoslo más si cabe. O sea, supuestamente se espera que no habrá estratosféricas subidas de impuestos ni grandes recortes. “Las únicas condiciones son para los bancos, no para la sociedad española”, ha dejado claro De Guindos.

¿Cuál será el coste para los ciudadanos?

Los bancos rescatados tendrán que devolver el préstamo una vez que hayan levantado la cabeza, pero el Gobierno podría inyectar en la práctica parte del dinero a fondo perdido. O sea, que si las entidades no devolviesen los préstamos pasado el tiempo, los intereses tendrían que ser afrontados hipotéticamente por el Estado, ya que ejerce como avalista. Y, como el Estado somos todos, en última instancia cada ciudadano terminaría rascándose su propio bolsillo.

¿Y qué pasará con sus ahorros?

Es de esperar que, tras la recapitalización, nuestro dinero esté más seguro. Sea como fuere, si tiene menos de 100.000 euros, el Fondo de Garantía de Depósitos le cubre hasta esa cantidad.

Declaración final tras la finalización de la videoconferencia del Eurogrupo:

DECLARACIÓN DEL EUROGRUPO SOBRE ESPAÑA
  • El Eurogrupo apoya los esfuerzos de las autoridades españolas para acometer con resolución la reestructuración de su sector financiero y saluda su intención de buscar asistencia financiera de Estados miembros de la zona euro con este fin.
  • El Eurogrupo ha sido informado de que las autoridades españolas presentarán en breve una solicitud formal y está dispuesto a responder favorablemente a tal petición. La asistencia financiera sería suministrada por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF)/Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) para la recapitalización de instituciones financieras. El préstamo será adaptado para proveer un respaldo efectivo que cubra todos los posibles requisitos de capital estimados en el diagnóstico que las autoridades españolas han encargado a los evaluadores externos y a las auditoras internacionales. El importe del préstamo debe cubrir requisitos de capital estimados con un margen de seguridad adicional, que se calcula suman hasta 100.000 millones de euros.
  • Después de la solicitud formal, una evaluación debe ser entregada por parte de la Comisión Europea, en colaboración con el Banco Central Europeo (BCE), la Autoridad Bancaria Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como una propuesta sobre las condiciones necesarias para el sector financiero que debe acompañar la asistencia.
  • El Eurogrupo considera que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que actuará como agente del Gobierno español, podría recibir los fondos y canalizarlos hacia las instituciones financieras afectadas. El Gobierno español tendrá la plena responsabilidad de la asistencia económica y firmará el Memorando de Entendimiento.
  • El Eurogrupo observa que España ya ha implementado importantes reformas fiscales y reformas en el mercado laboral y medidas para fortalecer la base de capital de los bancos españoles.
  • El Eurogrupo confía en que España respetará sus compromisos bajo el procedimiento por déficit excesivo y con respecto a las reformas estructurales, con vistas a corregir los desequilibrios macroeconómicos en el marco del semestre europeo.
  • El progreso en estas áreas será revisado de cerca y regularmente en paralelo con la asistencia financiera.
Más allá de la aplicación decidida de estos compromisos, el Eurogrupo considera que las condiciones de la asistencia financiera deberían centrarse en reformas específicas dirigidas al sector financiero, incluyendo planes de reestructuración en línea con las normas de la UE sobre ayudas estatales y reformas estructurales horizontales del sector financiero nacional.
Invitamos al Fondo Monetario Internacional (FMI) a apoyar la implementación y el control de la asistencia financiera con informes regulares.
Fuentes: Diario Público y El País