Trump, un malvado de cómic, en el mundo real

Un personaje atrabiliario, machista, misógino, homófobo, racista, xenófobo, islamófobo, aporófobo, violento, iletrado (confiesa que no lee), y con muchas despreciables características más, ha alcanzado la presidencia de los EE.UU.
En definitiva, el más perverso y retorcido de los personajes imaginados por cualquier buen guionista, se ha encumbrado al poder real del país más poderoso de la tierra.

Su primera semana, plagada de disparates como la propuesta de legalizar la tortura y otras barbaridades más se resume así:

Birgitta Jónsdóttir y “el paraíso de la información”

Este blog recogía el 8-1-2011 la primera referencia a Birgitta Jónsdóttir, una parlamentaria islandesa, poeta, artista, activista, bloguera e impulsora de Internet.
Hoy reproducimos una entrevista realizada por la revista de temas europeos Cafebabel con motivo de la aprobación del proyecto de ley, que pretende convertir la isla en un ejemplo de transparencia digital, que ella misma promovió.
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ENTREVISTA

por Matthieu Amaré // Traducción: Cristina Lozano Argüelles

Birgitta Jónsdóttir, diputada del Parlamento islandés por el partido el Movimiento, que surgió de la respuesta masiva en contra del chantaje financiero ejercido contra su país por los gobiernos de Londres y La Haya con el apoyo del FMI, ha impulsado el proyecto Icelandic Modern Media Initiative (IMMI, Iniciativa Islandesa de Medios Modernos), con el objetivo de que el país sea un modelo de transparencia y libertad de expresión. ¿Qué es eso? Empezar a tener en cuenta el potencial de los blogueros, considerados los nuevos activos mediáticos y que tendrán garantía de que aquello que publiquen no será censurado. Para desarrollar el periodismo digital, la receta de Jónsdóttir tiene múltiples ingredientes que vamos a tratar de desvelar.

Hoy en día, parece que las mujeres se involucran cada vez más en el universo digital, especialmente en los blogs. Usted misma utiliza este medio de comunicación. ¿Qué piensa del fenómeno?

Es la prueba de la gran victoria de la opinión. Sólo puedo estar feliz de que el fenómeno atraiga cada vez a más gente en torno a una ambición cívica, animados por la simple inquietud de contar cosas. Resulta muy interesante ver como las mujeres ocupan el espacio mediático sirviéndose para ello de internet. Se ha convertido para ellas en un nuevo terreno en el que expresarse. Además, es una reafirmación de su independencia.

¿Cuáles son las razones por las que decidió proponer una disposición legislativa relativa a “la libertad de expresión en la era digital”?

Creo que el proyecto, tal y como se ha propuesto, se aplicará de forma efectiva en Islandia en un año. Comencé a pensar en esta iniciativa cuando me interesé más por las nuevas tecnologías, tras un seminario en diciembre de 2009. El objetivo es la transparencia total, el ‘todo público’. La idea original es crear un paraíso de la libertad de expresión. Es una oportunidad para Islandia, ya que el gobierno tradicional, burocrático y depreciado, se está volviendo ineficaz. Pero también es una oportunidad para el mundo del periodismo en general al ponerse en marcha una especie de ‘tsunami de la información’. Y yo considero que es fundamental crear infraestructuras funcionales que permitan expresarse a una nueva generación de autores.

Usted habla de un “paraíso de la información”. ¿En qué sentido exactamente?

Desearía que los periodistas fuesen capaces de revelar al mundo el estado de la sociedad actual. La nueva generación debe poner su granito de arena divulgando nuevas historias, tratando nuevos temas. Y me he dado cuenta de que los llamados periodistas “tradicionales” no pueden hacerlo solos. Todo el mundo compite por hablar en nombre de la libertad de expresión. Pero no es cierto. Miren lo que pasa en Italia, en Reino Unido, en Francia, etc.

¿Una nueva etapa para el periodismo de investigación tras Wikileaks?

Y los blogueros, ¿se ven directamente afectados por este tipo de iniciativa?

Por supuesto. De hecho, son el eje de todo el proyecto. Hace falta definir el terreno de los blogs para que quienes los alimentan se conviertan en lo que yo llamo “periodistas ciudadanos”. Dicho de otro modo, gente capaz de aportar un valor añadido a la información tradicional. La comunidad de blogueros ya lo hace. Sacan fotos, dejan comentarios, estimulan el debate…

Algunos expertos prevén que la IMMI conducirá a la degradación de la principal función del periodista a la hora de relatar una información, con la excusa de que el proyecto que usted propone les privará de su actividad. ¿Qué lugar ocupa el periodista en un sistema en el que todo el mundo puede informar?

Dejemos claros los conceptos. Para mí el periodismo de investigación es el fundamento de mi motivación. Es un sector que, desde la recesión, está en crisis. Aunque afortunadamente, gracias a los blogueros, podemos detener el fenómeno. No se puede arreglar todo con un clic pero ‘los periodistas ciudadanos’ pueden participar en el renacimiento de un periodismo de investigación. No digo que los blogueros puedan sustituir el trabajo de los periodistas. No obstante, cuando empecé a interesarme por la web, constaté que los sitios independientes aportan información adicional que resulta crucial para el debate social. Simplemente publican cosas que los medios tradicionales no divulgan. Al utilizar el potencial de los blogs, el panorama de la información puede ampliarse. Sinceramente, me gustaría ver a estos dos actores trabajar juntos.

En su perfil Facebook, puedo ver que usted es “poeta, escritora, artista, editora, bloguera, activista…” y, ahora, parlamentaria. Discúlpeme pero ¿quién es la verdadera Birgitta Jonsdotir?

Son todas esas cosas al mismo tiempo. En un principio, quería ser poeta, es decir, una persona capaz de contar una historia en pocas palabras, y sigo escribiendo algunos poemas en mi blog. A fin de cuentas, he aprendido que si sabes lo que quieres, puedes conseguirlo.

Revista Cafebabel

Arturo Pérez Reverte, un hombrecillo acomplejado

Pérez-Reverte es la pesadilla, el patriarcado es el problema

MATILDE FONTECHA Y BEGOÑA MURUAGA en El Correo
Arturo Pérez-Reverte es un cáncer para la sociedad, pero hoy no es él lo que más nos duele. Nos duele que durante años su machismo haya quedado impune cuando las ofensas iban dirigidas a mujeres. Ha sido necesario que cometa una ofensa contra un hombre, el ex ministro Moratinos, para poner en funcionamiento toda una cadena de duras críticas.
Pérez-Reverte ha llenado páginas de improperios, ha denigrado a las mujeres, ha enarbolado sartas de sandeces alentando la discriminación desde la utilización de la lengua española, pero no ha sido contestado, a excepción de alguna feminista, cargada de razón y profundos conocimientos, acerca de los temas en los que Pérez-Reverte mete sistemáticamente la pata. Sin embargo, en esta ocasión se le ha descalificado llamándolo machista por atentar contra la libertad de sentimientos y de expresión de un varón.
De todas formas, ¿no creen que hay algo sospechoso? Quizá Pérez- Reverte ha hecho estas declaraciones aposta y el resto hemos entrado al trapo; le estamos haciendo propaganda gratuita. Considerar que un ministro no tiene cojones porque se ha emocionado y ha llorado en público debería ser la opinión de una persona que se descalifica a sí misma, pero miren el revuelo que se ha montado. Fíjense cómo han salido al paso hombres públicos o famosos confesando que ellos también lloran. Se han cerrado filas en torno a Moratinos, se han sacado las armas de la fratría. ¡Qué suerte! Tal y como explica Amelia Valcárcel, a las mujeres no nos han educado en la solidaridad con las mujeres, ni siquiera en nuestro idioma existe la palabra equivalente que se derive de hermana.
Las críticas dirigidas contra Pérez-Reverte están muy bien, pero, no van al fondo del problema.
El verdadero problema es un monstruo llamado patriarcado y lo que ha salido por la boca de Pérez- Reverte ha sido la manifestación verbal del código patriarcal.
Una sociedad patriarcal es aquélla que se basa en el principio inalterable de que el hombre es superior a la mujer. Esta creencia sustenta la desigualdad estructural entre mujeres y hombres. En las diferentes culturas, en mayor o menor medida, las mujeres como grupo social siguen sufriendo la discriminación en todos los ámbitos, ya sean públicos o doméstico-privados. Uno de los impedimentos para seguir avanzando en la igualdad real es la creencia de que los hombres tienen derecho a decidir sobre la vida de sus mujeres.
¿Tan difícil es entender que las diferencias existentes entre los sexos son debidas, sobre todo, a la educación y al estilo de vida? No, no es difícil entenderlo, pero asumirlo por parte de los hombres supone perder privilegios, compartir las tareas domésticas y el cuidado de las personas dependientes.
Mezclemos las siguientes características: varón, blanco, machista, occidental y con la convicción de la supremacía de su cultura sobre otras. Hasta ahí parecen suficientes elementos como para que, al agitarlos, salga un espécimen producto de la educación que hemos recibido. Si a eso se le añaden determinados problemas personales, el daño producido por la fama en una persona poco inteligente, el creerse superior al resto de las personas, etcétera, surge el hombrecillo llamado Arturo Pérez-Reverte.
Nos duele Pérez-Reverte porque no quiere ver la responsabilidad social que tiene. Y citaremos dos aspectos. El primero, sus columnas de opinión, concretamente cuando son utilizadas en centros educativos de Secundaria para aprender Lengua. No vamos a negarle que sepa poner las comas en su sitio, pero, en este caso, los aspectos técnicos carecen de importancia comparados con el efecto pernicioso de las ideas que transmite. Lo triste es que el profesorado no tenga formación en Coeducación para detectar que este tipo de escritos alimentan la desigualdad y la violencia en una etapa crucial de la formación del alumnado. El segundo, que, siendo miembro de la Real Academia de la Lengua Española, mantenga una posición contraria a buscar estrategias para que la utilización de la lengua no sea discriminatoria y sexista. Señor académico, le recomendamos que estudie. Comience por intentar entender que el lenguaje configura el pensamiento y créase aquello de que la lengua está viva. Estudie sociolingüística, estudie psicolingüística.
Estos días, al escuchar o leer los insultos hacia Pérez-Reverte, nos ha venido a la memoria que el padre de un amigo, cuando tenía muy mala opinión de una persona, nunca empleaba palabras malsonantes; en su lugar, decía: «Te lo regalo». Pues eso, a Arturo Pérez-Reverte ‘lo regalamos’.

Edición gráfica y la realidad del burka en España

José Pujol, Editor Gráfico de Público

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(FILES) A picture taken on November 1, 2009 shows a woman under her burqa in Kabul. An influential committee of Belgian lawmakers voted on March 31, 2010 to impose a nationwide ban on wearing the Islamic burqa in public, paving the way for the first clampdown of its kind in Europe.The federal parliament’s home affairs committee voted unanimously to endorse the ban on any clothes or veils that do not allow the wearer to be fully identified, including the full-face niqab and burqa.  AFP PHOTO FILES / Nicolas ASFOURI
Se ha aprobado una moción en la que se pide al Gobierno que se legisle para prohibir el uso del burka y niqab en espacios públicos. Este es un nuevo episodio de lo que viene siendo un tema informativo en todos los medios de comunicación desde que algunos ayuntamientos empezasen a sacar normas prohibiendo estas prendas. Resulta un tema especialmente peliagudo por sus implicaciones religiosas, sociales y culturales, estando ligado a temas sensibles como son la inmigración, la seguridad y la igualdad. Y ahora la política ha decidido entrar en la ecuación.

Primero hay que tener en cuenta qué es el niqab y qué es el burka. Gracias a este gráfico de mis queridos y galardonados compañeros de infografía y este combo de AFP podemos aprender a distinguirlos.grafico_panuelo_islamico.jpg

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(FILES) — This combination of pictures created from AFP file images on June 19, 2009 shows Muslim women wearing various type of Islamic veils, a Hijab (top L), a Niqab (top R) a Tchador (down L) and a Burqa. The French government is drawing up a law to ban the full-face Islamic veil from all public spaces, despite a warning from experts that it could face a legal challenge, a spokesman said on April 21, 2010. AFP PHOTO (LtoR) CRIS BOURONCLE/FAROOQ NAEEM/BEHROUZ MEHRI/FARZANA WAHIDY
Todos los días existe un episodio nuevo del burka y debemos encontrar una imagen que ilustre lo mejor posible la información. En la mesa de fotografía del diario este es un tema muy difícil de ilustrar por todo lo que comentaba antes pero resulta aun más complicado al no existir fotos de burka en nuestro país.

En un inicio hemos ilustrado el tema con imágenes de niqab en países de corte occidental como Francia, Bélgica o Australia. Sin ánimo de engañar ni manipular la realidad, hemos utilizado estas instantáneas que permitían acompañar los artículos desechando todos los burkas que nos llegan de países alejados socialmente de España como Afganistán y Pakistán. En todos los casos la instantanea quedaba bien documentada en su correspondiente pie de foto. En otras ocasiones, hemos tenido que poner simplemente un pañuelo o la salida de la audiencia de la mujer que se negaba a quitarse en niqab delante del juez como hizo El Periódico en la noticia que enseñaba Sánchez Camacho hoy en el Senado.

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MD24. MADRID, 23/06/2010.- La senadora popular Alicia Sánchez Camacho, durante una de sus intervenciones en el pleno del Senado, que ha aprobado hoy una moción de su grupo que insta al Gobierno a realizar “las reformas legales y reglamentarias necesarias” para prohibir el uso del velo integral (burka o niqah) en los espacios públicos que no tengan una finalidad estrictamente religiosa. EFE/Chema Moya

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090928 MADRID AUDIENCIA NACIONAL FATIMA HSSISNI LLEGA A DECLARAR FRENTE AL JUEZ JAVIER GOMEZ BERMUDEZ VESTIDA CON EL TRADICIONAL BURKA En la declaracion  se descubrio el rostro para declarar ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga a nueve presuntos yihadistas PUBLICO Gabriel Pecot

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FR01 DOUAI (FRANCIA) 21/4/2010.- Imagen de archivo tomada el 14 de mayo de 2007 que muestra a dos mujeres musulmanas paseando por una calle de Douai, (al norte de Francia). El Gobierno francés prepara un proyecto legislativo para prohibir el uso del burka, o velo islámico que cubre casi por completo a la mujer, en los espacios públicos, anunció hoy, miércoles, 21 de abril de 2010, el portavoz del Ejecutivo, Luc Chatel. Sería una prohibición general de este tipo de velo en todos los espacios públicos y no solo en los servicios, como el transporte, los edificios gubernamentales, los hospitales o escuelas públicas, precisó el portavoz tras la habitual reunión del Consejo de ministros. EFE/Maxppp Pascal Gerard PROHIBIDO SU USO EN BÉLGICA Y FRANCIA

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BUR102 PARIS (FRANCIA) 26/1/2010.- Activistas de la asociación “Ni Putes, Ni soumises” vestidas con burkas participan en una protesta contra esta prenda, frente a la sede del UMP (Unión por un Movimiento Popular), en París, (Francia), hoy, martes, 26 de enero de 2010. Los diputados franceses que integran la misión parlamentaria encargada de analizar la posible regulación del uso del “burka” en Francia propusieron hoy prohibir este tipo de velo en todos los servicios públicos. Es la propuesta más destacada del informe de conclusiones que los parlamentarios presentaron hoy en la Asamblea Nacional en una rueda de prensa en la que se mostraron partidarios de elaborar una “resolución parlamentaria” sobre el uso del velo islámico. EFE/Yoan Valat

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JXW02. BRUSELAS (BÉLGICA) 27/04/2010.- Una mujer vestida con un “burka” camina por las calles de Bruselas (Bélgica) hoy, martes, 27 de abril de 2010. Bélgica podría convertirse en el primer país de la UE en prohibir, en todos los espacios públicos, el uso del ‘burka’ y el ‘niqab’, los velos que cubren íntegramente a la mujer en algunos países islámicos. El Parlamento belga tiene pendiente votar una propuesta de ley que pretende prohibir el uso de estas prendas por razones de seguridad y orden público. La propuesta ya fue aprobada a finales de marzo, por unanimidad, en la comisión de Interior del Parlamento. Se trataría de la primera ley que prohíbe el uso de estas prendas en la UE con carácter tan general. EFE/Julien Warnand PROHIBIDO SU USO EN BÉLGICA
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JXW01. BRUSELAS (BÉLGICA) 27/04/2010.- Una mujer vestida con un “burka” camina por las calles de Bruselas (Bélgica) hoy, martes, 27 de abril de 2010. Bélgica podría convertirse en el primer país de la UE en prohibir, en todos los espacios públicos, el uso del ‘burka’ y el ‘niqab’, los velos que cubren íntegramente a la mujer en algunos países islámicos. El Parlamento belga tiene pendiente votar una propuesta de ley que pretende prohibir el uso de estas prendas por razones de seguridad y orden público. La propuesta ya fue aprobada a finales de marzo, por unanimidad, en la comisión de Interior del Parlamento. Se trataría de la primera ley que prohíbe el uso de estas prendas en la UE con carácter tan general. EFE/Julien Warnand PROHIBIDO SU USO EN BÉLGICA

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SYD796- SYDNEY (AUSTRALIA), 17/05/2010.- Mujeres que usan la burka o se cubren el rostro participan en una protesta espontánea este lunes 17 de mayo de 2010, en el distrito central de negocios de Sydney, Australia. En la manifestación se pidió a los participantes a ponerse un traje para ocultar sus rostros y resaltar las prohibiciones de la burka en Europa. EFE/DEAN LEWINS/PROHIBIDO SU USO EN AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA

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SYD797- SYDNEY (AUSTRALIA), 17/05/2010.- Mujeres que usan la burka o se cubren el rostro participan en una protesta espontánea este lunes 17 de mayo de 2010, en el distrito central de negocios de Sydney, Australia. En la manifestación se pidió a los participantes a ponerse un traje para ocultar sus rostros y resaltar las prohibiciones de la burka en Europa. EFE/DEAN LEWINS/PROHIBIDO SU USO EN AUSTRALIA Y NUEVA ZELANDA

En un momento dado, encargamos a nuestros fotógrafos realizar recursos de burka y niqab en Madrid, Barcelona y en pueblos donde se legisló contra el burka. Pero solo consiguieron fotografías de mujeres con pañuelo. Los fotógrafos de Catalunya me comentaban que el niqab es anecdótico y el burka inexistente en esta región. Por ello no consiguieron imágenes de estas prendas en las calles. En Madrid ocurre más o menos lo mismo.

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T04. REUS (TARRAGONA), 18/06/2010. – Dos mujeres musulmanas en una céntrica calle de Reus ( Tarragona), donde el pleno del ayuntamiento celebrado hoy ha debatido sobre el uso del burka y del nikab en los edificios municipales. EFE/Jaume Sellart

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100528 LLEIDA El ayuntamiento de Lleida prohibe utilizar el burka en espacios oficinales   PUBLICO Manu Fernandez

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100618 MADRID Alrededores de la mezquita Musulmanes velo PUBLICO Monica Patxot
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100614 TARRAGONA Dos alumnas musulmanes del IES Instituto de Educacion Secundaria Pons d Icart de Tarragona presentes en el pleno municipal que trata la prohibicion de la burka en dependencias municipales PUBLICO Miquel Guillot

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AL03. VIATOR (ALMERIA), 02/06/2010.- El principe de Asturias, durante su visita a la base militar “Alvarez Sotomayor” en Viator (Almería), saluda a uno de los soldados, vestido con el burka, que han participado hoy en un ejercicio de integración de la Fuerza Española en Afganistán (ASPFOR XXVI), donde viajarán el próximo mes de julio. EFE/Carlos Barba

Todo esto, desde el punto de vista del editor gráfico, me lleva a pensar que esta moción y toda la tensión informativa creada alrededor del burka y el niqab en nuestro país está totalmente alejada de la realidad. La realidad en nuestras calles no es de burka ni niqab y si de pañuelo.

Tengan en cuenta que la gran mayoría de fotos y/o videos que ven en los medios de comunicación en los que aparecen mujeres con niqab o burka son imágenes de otros países y no de España. Hoy mismo en una tertulia se utilizaban imágenes de recurso de niqab en Londres para proyectar detrás de los tertulianos mientras hablaban de este tema. Acto seguido se emitían imágenes recurso de pañuelos en España.

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MD25. MADRID, 23/06/2010.- El pleno del Senado ha aprobado hoy una moción del grupo parlamentario popular que insta al Gobierno a realizar “las reformas legales y reglamentarias necesarias” para prohibir el uso del velo integral (burka o niqah) en los espacios públicos que no tengan una finalidad estrictamente religiosa. En la imagen, panel de votaciones con los resultados. EFE/Chema Moya
De manera más personal, me da la sensación de que los partidos de derecha utilizan este tema de manera política. Han creado una discusión que no es apremiante para despertar el miedo de algunas personas a la inmigración y al extremismo religioso. Es curioso como ningún partido de extrema derecha que utiliza estos miedos es representativo en España cuando en el resto de Europa empiezan a aparecer en las instituciones. Soy de la opinión de que nuestra derecha intenta ganar esos votos con estas maniobras en nombre de la igualdad de género y la libertad.

Les aconsejo que no sean necios, lo piensen dos veces y no se dejen llevar por el poder de la imágen. Sean inteligentes, analicen las imágenes y lean los pies de foto. Manténganse ligados a la realidad y no se crean todos los burkas y niqabs que aparecen en sus periódicos y televisores. Burkas como los que encabezan y cierran este post, velos islámicos fotografiados a miles de kilómetros donde si son más que una anécdota.

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HRT02 HERAT (AFGANISTÁN) 17/06/2010.- Una mujer cubierta con un ‘burka’ se toma una fotografía durante el proceso de inscripción en el censo electoral de cara a los comicios parlamentarios, en Herat (Afganistán), hoy, 17 de junio de 2010. Las elecciones parlamentarias están convocadas para el próximo 18 de septiembre. EFE/Jalil Rezayee

Cuando no queden burkas que prohibir

Fuente: Blog “Mundo Espejo”


No sé cuántas mujeres usarán burka o velo integral en este país, pero deben ser poquísimas, y en algunas zonas prácticamente nadie.
Por eso, sorprende esta avalancha de ayuntamientos aprobando mociones para prohibir su uso en dependencias municipales. Ayuntamientos en los que jamás nadie ha entrado con esa prenda, ni se la esperaba.

No voy a entrar en la cuestión de qué hay en el fondo tras esta fiebre prohibicionista, si se esconde realmente una ola de islamofobia. Sólo constato mi perplejidad ante esta urgencia en regular el uso de una práctica casi inexistente, comparable en su absurdo al intento de legislar sobre el uso del idioma klingon en espacios públicos. Por cierto, que ya puestos, apostaría a que hay en este país más estudiosos y hablantes del idioma klingon que mujeres portadoras de esa vestimenta. La cuestión que me planteo es, ¿qué harán los partidos cuando no queden burkas que prohibir? Desde aquí, estoy dispuesto a hacerles una sugerencia.

Veamos. Que el burka es una prenda que simboliza y realiza efectivamente la sumisión de la mujer es algo obvio. Y que no debe tolerarse también. Esta es una de las características de esta prohibición: la de su obviedad; nadie se pondrá a defender el uso de la prenda. Que es una práctica muy muy minoritaria también es obvio. Por lo tanto, puestos a dar ideas a los partidos, se trata de lanzar campañas para sensibilizar a la población y luego prohibir prácticas obviamente rechazables aunque extremadamente minoritarias, dando lugar al espectáculo esperpéntico de ver a los ayuntamientos compitiendo en una carrera absurda por prohibirlo. Mi propuesta para la siguiente ola prohibicionista supone una mejora sobre la actual: no será sospechosa de xenofobia de ningún tipo, pues se centra en una práctica cristiana y occidental.

¿Han oído hablar alguna vez del cinturón de castidad? Se supone que era un aparato a modo de bragas o calzones, en parte o totalmente metálico, que algunos hombres obligaban a llevar a sus esposas cuando debían dejarlas solas. La prenda tenía un cerrojo cuya llave se llevaba el marido cuando este marchaba a las cruzadas o similar. Se supone que el aparato permitía orinar y defecar pero impedía mantener relaciones sexuales con lo que se aseguraba la fidelidad de la esposa durante la larga ausencia del marido.

Que este dispositivo es opresivo para la mujer es una obviedad. Y es fácil comprobar que su uso no está prohibido de manera explícita por las leyes. No conozco a ninguna mujer obligada a llevarlo, pero eso no quiere decir nada: tampoco he visto nunca a nadie por la calle con un burka. Es más: más fácil es llevar cinturón de castidad sin llamar la atención que burka, por lo que su uso podría ser, de hecho, más frecuente de lo que imaginamos. Así que ya saben, señores políticos: cuando ya no queden ayuntamientos en los que prohibir el burka, pueden empezar con el cinturón de castidad. Para hacer que la campaña de histeria colectiva dure una buena temporada sería necesario coordinarse bien y planificar una buena temporización de las mociones prohibicionistas. Teniendo en cuenta que el estado español cuenta con unos ocho mil municipios, podrían votarse las prohibiciones cada día en veinte ayuntamientos diferentes, con lo que la campaña duraría todo un año y así se asegura un buen protagonismo mediático.

Nota: como el uso del cinturón de castidad no es tan evidente como el del burka, la prohibición debería ir acompañada de la instalación de escáneres corporales o de arcos detectores en las puertas de todas las dependencias donde se prohíba su uso; en su defecto una funcionaria, debidamente acreditada, debería registrar a todas las mujeres.

“El pequeño Nicolás” tiene problemas de faldas

La apuesta del Gobierno de Sarkozy para prohibir el velo integral -burka o niqab- en las calles de Francia se ha encontrado con la oposición del Consejo de Estado.

La decisión del Consejo de Estado se basa en el principio de autonomía personal del Tribunal Europeo de los Derechos del Hombre.

Este principio dice que cualquier persona es libre de desarrollar su vida según sus convicciones, incluso si se pone en peligro físico o moral. Por tanto, prohibir el velo integral para proteger los derechos de la mujer, es un argumento difícil de sostener.

Velos, tacones, corsés

LOLA GARMENDIA en El País

El uso del hiyab, sin duda una costumbre social en ciertos entornos culturales musulmanes, solemos interpretarlo los occidentales como un síntoma de la desigualdad de las mujeres en tales medios, aunque mostremos menos capacidad de crítica ante ciertos usos y costumbres propios de nuestra sociedad. Tan arraigados y difíciles de cambiar como el nombrado, también los deberíamos enunciar igual de enfáticamente como síntomas de sumisión al orden machista aún imperante.

Por ejemplo la tendencia a seguir los dictados de la moda femenina occidental en su versión súper-sexy. Ambos usos constituyen un reflejo más del largo camino que aún nos queda a las mujeres para alcanzar la igualdad de género en todos los ámbitos de la vida. El uso de tacones altísimos y ropas-faja muy ajustadas, en las que “en su natural sentido del sacrificio” se embuten actualmente una parte de las mujeres y adolescentes españolas y occidentales, les limita la libertad de movimiento, las hace especialmente vulnerables ante una situación de riesgo en la calle. Son ropas diseñadas y vestidas en función de los gustos masculinos.

Cuando se detecta que una persona “tiene un problema”, ¿desde cuándo se la “libera” por la coacción antes que inducir un cambio por el convencimiento? ¿A qué viene empecinarse en prohibir a una chica ir a su colegio porque se ha enrocado en llevar su pañuelo, a falta de poco más de un mes para acabar el curso? A que una adolescente de origen (o no) magrebí más abandone antes de lo que debiera la escolaridad, empujándola a refugiarse en ese entorno familiar patriarcal del que se supone que se la quiere proteger. ¡Cuanta intolerancia, prepotencia cultural y falta de inteligencia en los operadores sociales de este conflicto.

Toda la vida trabajando

ÁNGELES CASO en El País, 08/03/2010

Hacia 1670, la ciudad de Florencia realizó un censo de población. Los pliegos minuciosos de ese catálogo ofrecen un dato que, observado desde los estereotipos de nuestra mentalidad, resulta sorprendente: el 73% de las mujeres de más de 12 años trabajaba.

Más asombrosa aún parece la lista de oficios que desempeñaban, según consta en ese censo y en otros muchos realizados a lo largo de los siglos en las ciudades europeas: esas trabajadoras no eran sólo criadas, bordadoras o costureras, siguiendo la tradición que asocia a las mujeres a las tareas que emanan del ámbito doméstico.

En el París de finales del XIII, por ejemplo, las mujeres participaban en 86 de las 100 profesiones mencionadas en el famoso Livre des métiers (Libro de los oficios). En el siglo XV, el sector de la construcción de Würtzburg estaba dominado por ellas (2.500 jornaleras de albañilería y carpintería frente a 750 jornaleros), y en otras muchas ciudades era habitual la presencia de muchachas fuertes y vivaces golpeando en las forjas o conduciendo las carretas.

La idea de que las mujeres han permanecido durante toda la historia recluidas en sus casas, cuidando devotamente de sus hijos y maridos y ocupándose de la comida y la limpieza, no deja de ser una visión errónea difundida por los patriarcales historiadores del siglo XIX, partidarios como buenos burgueses del mito del “ángel del hogar”. Ese mito, que triunfó como ideal de las clases medias alentadas por el capitalismo, fue mantenido durante décadas por una historiografía de visión limitada, que centró su interés casi en exclusiva en los grupos dominantes, es decir, los poderosos y los ricos, y de entre ellos, preferentemente, los varones.

Por supuesto que las damas privilegiadas no trabajaban: las manos finas y suaves, no alteradas por ninguna actividad que significase esfuerzo, fueron siempre símbolo del esplendor familiar. Pero la inmensa mayoría de la población, a lo largo de los siglos, no ha sido ni rica ni poderosa. Y ahí las mujeres trabajaron siempre, por deseo y costumbre y también por necesidad.

Sabemos que en el campo -donde han vivido la mayor parte de los europeos hasta tiempos recientes-, las mujeres se han esforzado tanto como sus maridos. Pero también en las ciudades han ejercido toda clase de profesiones. En la sociedad pre-industrial, donde la producción se basaba en células familiares, a menudo compartían el oficio con sus padres y esposos. Eran taberneras y hosteleras, buhoneras y vendedoras. Eran artesanas de todo tipo. Costureras y orfebres, sombrereras y zapateras. Hilanderas y tejedoras. Lavanderas y planchadoras. Actrices, cantantes y bailarinas. Curanderas y parteras. Celestinas y prostitutas. Y criadas por millones, formando auténticos ejércitos de niñas y mujeres que nutrieron durante siglos -y aún lo hacen- los escalones más bajos del servicio doméstico.

La Revolución Industrial transformó desde mediados del siglo XIX los modos económicos tanto como la sociedad. Las familias dejaron de ser los núcleos básicos de producción y los centros de trabajo se desplazaron lejos de los hogares, obligando a muchas mujeres a elegir -cuando se podían permitir elegir- entre ganar dinero o quedarse a cuidar de los niños y ancianos. Infinidad de jóvenes y adultas desprotegidas se vieron obligadas a trabajar en peores condiciones que nunca, ocupando los puestos menos remunerados de las oficinas, los grandes almacenes y las fábricas. ¿Acaso no conmemoramos hoy, en el Día de la Mujer, la muerte de 140 trabajadoras a principios del siglo XX, durante el incendio provocado de una fábrica textil de Nueva York? ¿Qué hacían esas mujeres trabajando? ¿Por qué no estaban en sus casas, como muchos historiadores y el tópico tan extendido quieren?

No es cierto, como se suele afirmar, que las mujeres se hayan incorporado al mercado de trabajo en tiempos recientes. La inmensa mayoría de cuantas han poblado la Tierra trabajaron toda la vida, deslomándose sobre las huertas y en los establos, quedándose ciegas ante los paños que bordaban para otras, despellejándose las manos en el agua helada, deshaciéndoseles la columna bajo el peso de las cestas cargadas de productos de los que ellas nunca gozarían.

Y todo eso, por supuesto, a cambio de mucho menos dinero que los hombres: como ejemplo con validez universal, el de las albañiles de Würtzburg, que ganaban una media de 7,7 peniques, frente a los 11,6 de sus compañeros varones.

Y, a la vez, obligadas a mantenerse alejadas durante siglos de la sabiduría y el poder, de las profesiones prestigiosas y bien remuneradas: el nacimiento a finales del siglo XI de las primeras universidades europeas, controladas a lo largo de mucho tiempo por la siempre misógina Iglesia, empujó sin miramientos a todo el sexo femenino al extrarradio económico e intelectual de la sociedad, condenándolo a ocupar sus rangos ínfimos o a optar por una odiosa dependencia.

Ése es el camino que hemos recorrido, decidida y firmemente, en las últimas décadas, el de la notoriedad profesional. Pero de trabajar, lo que es de trabajar, que no nos hablen, que de eso sabemos mucho desde siempre.

Ángeles Caso, licenciada en Historia del Arte y escritora.