La víctima griega

El desastre se originó en Bruselas, Fráncfort y Berlín, al crear un sistema monetario defectuoso

Paul Krugman 

Desde que Grecia cayó en picado, hemos oído hablar mucho de lo que no va bien en todo lo que sea griego. Algunas de las acusaciones son ciertas, y otras son falsas, pero todas ellas son irrelevantes. Sí, existen importantes fallos en la economía griega, en su política, y, sin duda alguna, en su sociedad. Pero estos fallos no son los que causaron la crisis que está desgarrando a Grecia, y que amenaza con extenderse por Europa.

No, los orígenes del desastre se encuentran más al norte, en Bruselas, Fráncfort y Berlín, donde las autoridades crearon un sistema monetario profundamente defectuoso —y quizás abocado a morir— y luego agravaron los problemas de ese sistema sustituyendo el análisis por las lecciones de moral. Y la solución a la crisis, si es que existe alguna, tendrá que llegar de los mismos lugares.

Por tanto, veamos esos defectos griegos: sin duda alguna Grecia tiene mucha corrupción y mucha evasión fiscal, y el Gobierno griego tiene por costumbre vivir por encima de sus posibilidades. Más allá de eso, la productividad laboral griega es baja de acuerdo con los niveles europeos, ya que es inferior en un 25% a la media de la Unión Europea. Sin embargo, vale la pena señalar que la productividad laboral en, vamos a decir, Misisipi, es más o menos igual de baja según los niveles estadounidenses, y más o menos por el mismo margen.

Por otra parte, muchas cosas de las que se oyen sobre Grecia no son ciertas. Los griegos no son vagos; al contrario, trabajan más horas que casi todo el mundo en Europa, y muchas más horas que los alemanes en concreto. Grecia tampoco tiene un Estado del bienestar desenfrenado, como les gusta afirmar a los conservadores; el gasto social como porcentaje del producto interior bruto (PIB), la medida habitual del tamaño del Estado del bienestar, es considerablemente más bajo en Grecia que en, digamos, Suecia o Alemania, que son países que hasta ahora han capeado la crisis europea bastante bien.

Entonces, ¿cómo se metió Grecia en tantos problemas?. Miren al Euro.

Hace 15 años, Grecia no era un paraíso, pero tampoco estaba en crisis. El desempleo era elevado pero no era catastrófico, y el país más o menos se valía por sí mismo en los mercados mundiales, ya que ganaba lo bastante con las exportaciones, el turismo, los barcos y otras fuentes como para pagar más o menos sus importaciones.

Luego Grecia se incorporó al euro, y sucedió algo terrible: la gente empezó a creer que era un lugar seguro para invertir. Entró dinero extranjero en Grecia, una parte de él, pero no todo, para financiar los déficits del Gobierno; la economía se aceleró; la inflación aumentó; y Grecia perdió cada vez más competitividad. Sin lugar a dudas, los griegos despilfarraron mucho, si no la mayor parte, del dinero que entraba a raudales, pero también es verdad que todos los que quedaron atrapados en la burbuja del euro hicieron lo mismo.

Y luego estalló la burbuja, y en ese momento, los fallos esenciales de todo el sistema del euro se hicieron demasiado evidentes.

Pregúntense por qué la zona dólar —también conocida como Estados Unidos de América —funciona más o menos, sin las graves crisis regionales que afligen ahora a Europa. La respuesta es que tenemos un Gobierno central fuerte, y las actividades de este Gobierno proporcionan a todos los efectos rescates automáticos a los Estados que se meten en problemas.

Piensen, por ejemplo, en lo que podría estar sucediendo en Florida ahora mismo, tras su enorme burbuja inmobiliaria, si el Estado tuviera que sacar el dinero para la Seguridad Social y Medicare de sus propios ingresos que se vieron reducidos repentinamente. Por suerte para Florida, es Washington en vez de Tallahassee quien se está haciendo cargo de la factura, lo que significa que Florida está recibiendo a todos los efectos un rescate a una escala que ningún país europeo podría soñar.

O piensen en un ejemplo más antiguo, la crisis de las cajas de ahorros de la década de 1980, que fue en gran medida un problema de Tejas. Los contribuyentes acabaron pagando una enorme suma para resolver el lío, pero la inmensa mayoría de esos contribuyentes estaba en otros Estados que no eran Tejas. Una vez más, el Estado recibió un rescate automático a una escala inconcebible en la Europa moderna.

Por eso Grecia, aunque no exenta de alguna culpa, se encuentra en apuros principalmente debido a la arrogancia de las autoridades europeas, en su mayoría procedentes de países más ricos, que se convencieron de que podrían hacer que funcionase una moneda única sin un Gobierno único. Y estas mismas autoridades han empeorado la situación al insistir, a pesar de las pruebas, en que todos los problemas de la moneda estaban causados por el comportamiento irresponsable de esos europeos del sur, y que todo funcionaría si la gente estuviera dispuesta a sufrir un poco más.

Lo que nos lleva a las elecciones del domingo en Grecia, que acabaron por no solucionar nada. Puede que la coalición de Gobierno haya logrado mantenerse en el poder, aunque ni siquiera eso queda claro (el segundo socio de la coalición está amenazando con abandonarla). Pero, de todas maneras, los griegos no pueden resolver esta crisis.

La única forma en la que el euro podría —podría— salvarse es si los alemanes y el Banco Central Europeo se dan cuenta de que son ellos los que tienen que cambiar su comportamiento, gastar más y, sí, aceptar una inflación más elevada. Si no, bueno, pues Grecia pasará a la historia como la víctima del orgullo desmedido de otros países.

Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y premio Nobel 2008.
© 2012 New York Times Service. Traducción de News Clips.

BIENVENIDOS A LOS AÑOS TREINTA

Por: Paul Krugman* 

Draghi
Mario Draghi, presidente del BCE.

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Martin Wolf es mordaz (y con razón). “Hasta ahora nunca había comprendido cómo pudo suceder lo de los años treinta”, escribía el columnista de The Financial Times en una tribuna de opinión publicada el 5 de junio. “Ahora sí. Lo único que se necesita son unas economías frágiles, un régimen monetario rígido, un debate intenso sobre lo que hay que hacer, la creencia generalizada de que sufrir es bueno, unos políticos miopes, una incapacidad para cooperar y el no anticiparse a los acontecimientos”.

En el momento justo, el Banco Centra Europeo (BCE) se negó a rebajar los tipos de interés o anunciar otras políticas que pudieran ser de ayuda. Porque, ¿qué razón podía existir para tomar cartas en el asunto?

Los estudios indican que la economía de la eurozona está hundiéndose, y España se encuentra al borde del abismo. ¿Y la inflación? Está cayendo rápidamente, lo cual es malo teniendo en cuenta las circunstancias. Dudo que la decisión del BCE entrañe una lógica económica concebible. Creo que solo puede interpretarse como una especie de negativa a reconocer, aunque sea implícitamente, que algunas decisiones del pasado fueron erróneas.
Al igual que Wolf, empiezo a ver cómo sucedió lo de los años treinta.
Las ganas de castigar
He oído varios intentos de explicar la extraña negativa del BCE a bajar los tipos de interés pese a la escalada del desempleo y el descenso de la inflación y, por encima de todo, los problemas particulares de una unión monetaria que probablemente no sobrevivirá a menos que la demanda general sea fuerte. El argumento más popular parece ser que el BCE quiere “tener a los políticos contra las cuerdas”, haciéndoles saber que no serán rescatados a menos que hagan lo necesario (sea lo que sea eso).Realmente, esto no tiene ningún sentido. Si hablamos de imponer austeridad y recortes salariales en la periferia, ¿cuántos incentivos más necesitan esas economías? Si hablamos de una unión fiscal más amplia o algo similar, ¿qué parte del inminente desmoronamiento de todo el sistema no entienden supuestamente los alemanes?

¿Es lógico suponer que reducir las tasas de recompra en 50 puntos básicos socavaría en cierto modo medidas que de lo contrario se tomarían?

Lo que a lo mejor sí tiene sentido es una explicación en dos partes.

En primer lugar, el BCE no está dispuesto a reconocer que sus políticas anteriores, sobre todo las subidas de los tipos de interés, fueron un error.

En segundo lugar –y esto es más serio– sospecho que estamos ante la vieja mentalidad del “trabajo de las depresiones” de Joseph Schumpeter: la idea de que todo sufrimiento cumple de algún modo un objetivo necesario y que sería una equivocación mitigar ese sufrimiento aunque solo sea ligeramente.

Esta doctrina tiene un atractivo emocional innegable para la gente que se siente cómoda.

También es una completa locura si tenemos en cuenta todo lo que hemos aprendido sobre economía estos últimos 80 años.

Pero corren tiempos de locura enfundada en trajes caros.

- Traducción de News Clips
* Paul Krugman (Albany, Estados Unidos, 1957). Cuando recibió el premio Nobel en 2008, ya llevaba casi una década escribiendo columnas en el New York Times. Da clases de Economía y Política Internacional en la Universidad de Princeton, antes lo ha hecho en la de Yale, donde se graduó, en la de Stanford y en el MIT.

El rescate traerá más recortes y no sirve para salir de la crisis

  • Vicenç Navarro, Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University
  • Juan Torres López, Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla

Desde que la crisis se inició en 2007, la población española ha estado sometida a toda una serie de políticas públicas que han significado un gran recorte de sus derechos laborales y sociales, que han afectado de una manera muy notable al bienestar social y a la calidad de vida de las clases populares. Hemos visto durante estos años de crisis la congelación y pérdida de la capacidad adquisitiva de las pensiones, el retraso de la edad de jubilación, la reducción del gasto público en las transferencias y servicios del Estado del bienestar (con recortes muy acentuados de la sanidad pública, de la educación pública, de los fondos y servicios a las personas con dependencia, de las escuelas de infancia -erróneamente definidas como guarderías-, de los fondos para la prevención de la pobreza y de la exclusión social, de los servicios sociales, de las viviendas sociales, del nivel de cobertura de los seguros de desempleo y de las ayudas a la integración de los inmigrantes). Y hemos sufrido las reformas del mercado laboral, que se han llevado a cabo con el objetivo de reducir los salarios y la capacidad de negociación de los trabajadores. Y a todas esas medidas se han añadido la reducción del empleo público y de los salarios a tales empleados públicos.

Pues bien, hoy día sabemos a ciencia cierta que todas estas intervenciones han empobrecido todavía más al conjunto de la clases trabajadoras y que, lejos de haber hecho germinar los “brotes verdes” que las justificaron, han llevado a nuestra economía a una situación mucho peor y más cercana a la depresión.

  • El rescate no es una ayuda, es una imposición para realizar más recortes

Tales recortes se han justificado siempre como imprescindibles para reducir el déficit del Estado y el tamaño de su deuda pública, algo necesario, según se ha dicho siempre, para ganar la confianza de los mercados financieros y de esta manera poder conseguir dinero prestado para pagar los gastos del Estado.

Tanto el gobierno de Zapatero primero y ahora el de Rajoy han insistido constantemente en realizar esos recortes por encima de todo por el miedo a que no pudiéramos recuperar la famosa confianza de los mercados financieros y entonces fuésemos intervenidos por la llamada Troika, la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Pero ahora resulta que a pesar de que se han llevado a cabo todos esos recortes, a pesar de que se han ejecutado una tras otra las imposiciones de los mercados, expresadas a cada momento muy claramente por esa Troika, España ha sido intervenida por esas tres instituciones

Digan lo que digan, lo cierto es que todos estos enormes sacrificios y recortes han sido en balde y cuando se ha producido su fracaso estrepitoso en forma de rescate, la respuesta del gobierno y del establishment político y mediático es la de negar que haya sido tal y que vaya a llevar consigo una intervención de nuestra economía.

El artículo de Guillermo de la Dehesa Precisiones sobre el rescate bancario, (El País 09.06.12), en el que trata de disimular la verdadera naturaleza del rescate, y las manifestaciones del Ministro de Economía, Luis de Guindos, en la rueda de prensa en la que lo anunciaba como un triunfo, son representativos de esta postura.

Según esas manifestaciones, a las que hay que añadir la del propio presidente Rajoy afirmando que lo ocurrido es algo que “ha conquistado” España, los 100.000 millones de euros no son un rescate, sino una ayuda a la banca que tiene por objetivo reestructurar el sector bancario y sin implicaciones macroeconómicas. Unas interpretaciones que caen por su propio peso cuando se lee el documento del Eurogrupo donde se manifiesta textualmente:

“El Eurogrupo considera que España ya ha implementado importantes reformas fiscales y del mercado de trabajo y medidas para reforzar el activo de los bancos españoles. El Eurogrupo confía en que España cumplirá sus compromisos en virtud del procedimiento de déficit recesivo y con respecto a las reformas estructurales, con el fin de corregir los desequilibrios macroeconómicos en el marco de la Unión Europea. Los progresos en estas áreas serán revisados de cerca y con regularidad, también paralelamente con la ayuda financiera” (el subrayado es nuestro).

  • ¿Puede decirse de manera más clara que se trata de una intervención en toda regla?

El texto del acuerdo del Eurogrupo señala sin lugar a duda alguna que paralelamente a la supervisión financiera se hará la de las políticas fiscales y macroeconómicas. Y el significado y el objetico con el que se llevará cabo esta supervisión también aparece bien claro en los últimos documentos del FMI y en las declaraciones de sus responsables que constantemente insisten en que habrá que llevar a cabo más reformas del mercado laboral -para conseguir más bajadas salariales-, más reducción de las pensiones, y una reducción más acentuada del déficit, centrándose en el Estado del Bienestar que en España está gestionado por las comunidades autónomas.

Lo que ahora se busca con la excusa de eliminación del déficit de las éstas última no es otra cosa, en la práctica, que nuevos mayores recortes de las transferencias y servicios del Estado del Bienestar que gestionan, principalmente, en materia educativa, sanitaria y de cuidados a las personas.

  • El rescate no aumentará la confianza de los mercados sino todo lo contrario

Puesto que conocemos perfectamente lo que ha ocurrido en otros países y en situaciones semejantes cuando se toman este tipo de medidas, podemos afirmar ahora con seguridad lo que con toda probabilidad va a ocurrir en España, en contra de lo que vienen diciendo las autoridades sin ningún tipo de fundamento ni base científica ni empírica.

En concreto, es importante que la ciudadanía sepa que, aunque en teoría estas reformas se hacen para recuperar la famosa “confianza de los mercados”, toda la evidencia muestra que los resultados serán precisamente opuestos a este objetivo.

El resultado de los rescates en los otros países supuestamente rescatados es que la prima de riesgo de su deuda pública no ha disminuido. Antes al contrario, ha subido. Y eso ocurrirá igualmente en España porque los recortes adicionales que van a acompañar al rescate van a ralentizar todavía más, y sin ningún lugar a dudas, la marcha de la economía española, acentuando así la recesión.

Además, y en contra de lo que se está diciendo, el rescate aumentará la deuda pública, pues el Estado –el receptor de la supuesta ayuda- tendrá que pagar por las pérdidas de las bancas fallidas en el rescate y asumir sus intereses y el principal.

Y, finalmente, el rescate tampoco garantiza ni que el sector bancario pase a ser solvente ni, por supuesto, que el crédito vuelva fluir a la economía.

La estimación del Fondo Monetario Internacional de las necesidades de capital del sector están hechas ad hoc, para justificar la cantidad con la que se pensaba jugar de antemano. Las cifras que proporcionen las auditorías solicitadas por el gobierno serán otras: las que se desee, porque la experiencia demuestra (como en caso de los bancos que fueron calificados de plenamente solventes meses o semanas antes de que fuesen rescatados en otros países) que dependen de la valoración que se quiera dar a activos que han perdido prácticamente todo su valor. La deuda inmobiliaria con los bancos no es menor de 400.000 millones de euros, así que 100.000 millones (el techo más alto del rescate) serán insuficiente incluso en los escenarios más optimistas de su recuperación.

Y tampoco se garantiza que vuelva a generar crédito a la actividad productiva no solo porque la capitalización será insuficiente sino porque, mientras que las políticas que se vienen aplicando y que acompañarán al rescate sean recesivas, ni habrá demanda suficiente solvente ni compensará a la banca dejar de dedicar los recursos a donde obtiene mayor rentabilidad.

La realidad que el gobierno y los apologistas del rescate quieren ocultar es que éste no es sino únicamente el instrumento mediante el cual la troika gobernará la política fiscal y macroeconómica española para seguir imponiendo reformas y recortes y para asegurar la prioridad de cobro de la deuda que los bancos españoles tienen con la banca europea, y principalmente alemana.

Por tanto, hay que decirlo claramente: el rescate constituye un auténtico golpe de Estado bajo la apariencia de ayuda a la banca. A partir de ahora, el gobierno Rajoy hará lo que digan la Troika y el gobierno alemán. El federalismo de Merkel (“queremos más Europa… y los Estados tendrán que ceder soberanía”) es una manera amable de definir una relación colonial en la que a España le toca ahora ser la colonia.

  • ¿Por qué el rescate ahora?

La respuesta que las autoridades dan cuando se pregunta por qué se da justo ahora el rescate es que los intereses de la deuda pública estaban alcanzando un nivel prohibitivo y que, por tanto, había que hacer algo. Pero tal argumento también cae por su base porque significa ignorar que, como hemos demostrado en varias ocasiones, no son los mercados financieros sino el Banco Central Europeo el que realmente define los intereses de la deuda pública.

El hecho de que los intereses que está siendo obligada a pagar España sean altos se debe a que el BCE no ha comprado deuda pública española durante tres meses, lo que se podría considerar como una auténtica provocación de la situación final a la que se ha llegado que el BCE lleva a cabo habitualmente.

Así lo ha demostrado recientemente con datos indiscutibles la periodista Ana Tudela (BCE, la mano que mece la prima, Más Público, 11/05/12):

“¿Y si la prima (rentabilidad exigida a la deuda de un país respecto a la de Alemania) respondiese a algo más que a un mercado desquiciado? Hay algo más. El Banco Central Europeo (BCE) ha mecido al alza las primas en fechas concretas: las de las cumbres europeas y las semanas en que gobiernos y parlamentos decidían ajustes.

Como demuestra su propio calendario de actuaciones, el BCE dejó, en esas citas clave, de comprar deuda pública. Dejó solos a los Estados cuando más falta hacía. No una ni dos veces sino de forma sistemática desde hace ya dos años, el tiempo suficiente para cambiar Europa. Las peticiones de ayuda por gobiernos como el español, ante periodos de absoluta inactividad del BCE como el actual, caen en saco roto porque la autoridad monetaria, que se empeña en defender su independencia, tiene un objetivo.

Aunque desde Frankfurt se niegan a explicar el patrón de sus actuaciones, a concretar por qué han actuado en semanas con las primas relativamente relajadas y desaparecido cuando la tensión se disparaba, su intención no puede ser otra que propiciar reformas en línea con las tesis de la canciller alemana, Angela Merkel, y del Bundesbank”.

Y también se oculta que España podría seguir pagando la deuda pública a este nivel (y mucho más si el Banco Central Europeo ayudara a abaratar en lugar de encarecer su factura). De hecho, incluso ahora la deuda pública española es más baja que el promedio de la UE-15. Y según los cálculos del FMI, España pagaría el 3,5% del PIB en intereses en 2017, lo cual es una cifra asumible, semejante a la que pagan otros países como Alemania o Gran Bretaña.

La razón, entonces, de que haya sido justamente ahora cuando se ha producido el rescate es otra, y como siempre, no aparece en los medios. Es el temor de la Troika a que en las próximas elecciones griegas gane la izquierda, y se cuestionen con mucha más fuerza las políticas de austeridad que han llevado a Grecia (y a España) al desastre. Es por eso que la Troika quiere tener la sartén por el mango y forzar la continuación de tales políticas, porque sabe que es muy probable que tras las elecciones del próximo fin de semana (y a pesar de las injerencias constantes que están realizando para influir sobre la libre voluntad de los electores griegos) sea mucho más difícil defenderlas. Así de claro.

En definitiva, hay que denunciar el intento de ocultar la verdadera naturaleza del rescate, que está bien clara en el comunicado del Eurogrupo y en los informes del FMI:

– Quieren rescatar a los banqueros despreciando y por encima del bienestar de la inmensa mayoría de las personas.

– Se ha acordado ya, y se va a producir materialmente cuando se selle la letra pequeña del acuerdo, un auténtico golpe de Estado, porque a partir de ese momento España ya no estará implícitamente intervenida, como hasta ahora, sino expresa y visiblemente por funcionarios extranjeros que impondrán las líneas de gobierno a las que se habrán de ajustar las políticas económicas: nuevos recortes, privatizaciones y reformas institucionales encaminadas a desarmar de derechos políticos y mecanismos de representación a la ciudadanía.

Y se puede adelantar que nada de eso servirá para recuperar la actividad económica:

– Volverá a perderse empleo y cerrarán nuevas empresas.

– Nada garantiza que vuelva a generarse crédito para la economía.

– No bajará la prima de riesgo y ni siquiera el montante de nuestra deuda, sino todo lo contrario, cabe esperar que siga subiendo porque nada se ha hecho para frenar el impacto de la especulación generalizada en los mercados.

El rescate es un auténtico desastre para nuestra economía y para nuestra sociedad. Es una verdadera perversión política que el presidente del gobierno se alegre de que se haya producido y que el propio Rey Juan Carlos lo haya felicitado por haberlo reclamado a Europa. Los ciudadanos deben informarse bien, explicar con claridad a quienes tengan a su lado lo que de verdad ha ocurrido y exigir respuestas políticas que den la vuelta a la situación para poner en marcha medidas alternativas, que las hay sobradamente, como venimos poniendo de manifiesto en nuestros escritos y libros.

EL RESCATE, EXPLICADO EN 10 PUNTOS

El  sábado 9 a las 16.00 h Europa nos “rescató”. En medio de la Eurocopa,  de Roland Garrós y del Premio de Canadá de Fórmula 1. Un buen momento  para encontrar a todo el país delante de la pantalla y con pocas ganas  de salir a la calle y perderse el estreno de «la roja». Que los bancos  españoles necesitaban ese dinero se sabía hacía meses, pero se ha  esperado al momento oportuno para solicitar un rescate, que encima nos  venden como una gran victoria.

El  domingo 10, presionado por todos los flancos, nuestro presidente se  dignó a comparecer ante los medios para decirnos que  nos ha salvado de la intervención, que sólo se han pedido 100.000  millones de euros para la banca y que los ciudadanos podemos estar  tranquilos: ahora nuestros ahorros y nuestras casas están más seguros.

¿Cómo se puede mentir tanto a un país? ¿Cómo un Presidente que dentro de su programa electoral  estableció no dar ni un duro más a la banca puede seguir gobernando  después de incumplir esta promesa? ¿Cómo se pueden inyectar 23.000  millones de euros de dinero público a la fallida Bankia, que ya había  recibido 4.000 millones, y que Rodrigo Rato se retire con una  indemnización de 2 millones de euros? ¿No debería estar en la cárcel por  malversación de fondos públicos? Y nuestro Presidente, ¿no debería  dimitir ante la imposibilidad de cumplir sus promesas?

El Rescate en 10 puntos: que no te vendan la moto

1. El dinero procedente del fondo de rescate europeo (FEEF) se inyecta en el FROB (el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria), un organismo público dependiente del Estado español que inyecta liquidez a los bancos con problemas.

2. El dinero procedente de Europa, por tanto, no va directo a los bancos como nos quieren hacer creer, sino a una entidad pública de la que responde el Estado, que actúa de avalista. Esto significa que si algún banco de los que recibe dinero a través del FROB no puede después devolverlo, cosa que sucederá dado el estado de éstos, el banco no responde, responde en última instancia el FROB, es decir, el Estado, es decir, nosotros los ciudadanos.

3. Los 100.000 millones de euros ingresados por el Estado en concepto de préstamo se contabilizan en los presupuestos como una deuda de 100.000 millones, más los intereses que devengue dicho importe. Dichos intereses los paga también el Estado, no los bancos, cuidado, es decir: nosotros los ciudadanos.

4. Europa exige a España que dé garantías suficientes (como en cualquier otra transacción de crédito) de que puede devolver el préstamo y los intereses. Esto significa que tenga “saneado” su presupuesto y que mantenga el déficit a raya.

5. Si en el presupuesto acaba de contabilizar una deuda de 100.000 millones de euros, el presupuesto no puede nunca cumplir los objetivos de déficit a menos que se ahorre y se ingrese por otro lado. Traducido a la práctica esto significa: más recortes y subidas de impuestos (que no sé por qué me da que va a ser el IVA de los consumidores, y no el impuesto de las SICAV (esas sociedades de inversión de grandes fortunas que solo cotizan al 1%)).

6. El Estado español lleva muchos meses financiándose a intereses muy elevados. Esto significa que si antes para obtener un crédito pagaba el 2,4% de intereses, ahora paga el 6%. Esto es así por dos razones.

7. Cuanta más incertidumbre se vierta sobre la solvencia de España, más intereses tiene que pagar el país para conseguir financiación, lo cual beneficia a los prestamistas, que en lugar de un 2,4% de intereses se llevan un 6% (y estamos hablando de mucho dinero).

8. Las cajas españolas, que se han sumado al carro de los excesos políticos y constructivos durante años, obteniendo con ello ingentes beneficios, están arruinadas desde hace tiempo porque forman parte de esa burbuja inmobiliaria que ningún Gobierno ha tenido el valor de pinchar. Eso lo saben los bancos e inversores de fuera, y están temerosos de invertir en ellos.

9. Ahora se supone que con el préstamo europeo pagamos menos intereses, ¿pero a cambio de qué? ¿De nada? Vayamos al último punto:

10. Esta dinámica de préstamo+intereses es la misma que ha tenido al continente africano sometido durante décadas, si no siglos. El país está tan endeudado y es esclavo de unos intereses tan altos que todo lo que ingresa va a parar a la devolución de dichos intereses. Para poder hacer frente a estos pagos, el país privatiza y vende toda su riqueza nacional y explota a los trabajadores y habitantes hasta límites inhumanos. África queda lejos, pensamos, pero Grecia no tanto. Y vamos derechitos al mismo resultado. Misma estrategia = mismo resultado.

¿Qué podríamos hacer?

# Dejar caer a los bancos y a sus accionistas, garantizando los depósitos de los ciudadanos corrientes.

# Nacionalizar los bancos: sus pérdidas pero también SUS BENEFICIOS. Actualmente, cada vez que el estado nacionaliza algo, sanea sus pérdidas con dinero público y, cuando ese algo empieza a dar beneficios, lo privatiza. Las pérdidas por tanto las pagamos los ciudadanos; los beneficios van a manos privadas.

# Obligar a los bancos a sacar al mercado todas las viviendas que tienen en stock. Obligarles a declarar dicha devaluación del valor como pérdidas en sus estados contables. De esta forma se conseguiría poner en el mercado cientos de miles de pisos a precios sociales de compra y alquiler, con la consiguiente reducción real del precio de la vivienda.

# Elecciones anticipadas. Un Gobierno que incumple reiteradamente su programa electoral debería estar obligado a convocar elecciones anticipadas para confirmar que sigue contando con el apoyo de los ciudadanos que le votaron convencidos de que iba a realizar otras políticas.

# Referéndum popular. Un rescate europeo que nos esclaviza durante generaciones, prolongar la edad de jubilación, rescatar a Bankia con nuestro dinero, abaratar el despido, recortar en sanidad, recortar en educación, subir los transportes públicos… Todo esto afecta vitalmente nuestro a bienestar, por lo que debería someterse a referéndum. Actualmente disponemos de la figura del referéndum popular: ¿por qué no se usa? ¿Por qué no la reclamamos?

# Denunciar a los responsables financieros y políticos de la crisis. Llevarlos ante los tribunales. Embargarles el patrimonio, el sueldo y la jubilación (lo tengan en Cáceres o en las Islas Caimán) hasta que hayan devuelto todo lo que deben. Hay muchas iniciativas en este sentido a las que te puedes sumar.

Mientras todo esto sucede, no podemos estar en casa mirando la final de Roland Garros. Si no cambiamos las cosas nosotros, no las cambiará nadie. En unos años podemos vernos, en lugar de viviendo, sobreviviendo.

 ¡Tomemos las riendas de nuestras vidas!

Hay miles de plataformas y movimientos a los que te puedes sumar para cambiar las cosas, aunque solo tengas una hora de tiempo libre a la semana. Muchas personas pequeñas, en muchos lugares pequeños, introduciendo cambios pequeños pueden cambiar el mundo.

¡Contra la estafa del rescate europeo, Plan de Rescate Ciudadano!

Fuente: Democracia Real Ya, en Madrilonia

Rescate: se consuma el engaño

 Juan Torres López

Primero los gobiernos les crearon las condiciones para que financiaran una burbuja de crédito sin precedentes y con la que han ganado docenas de miles de millones de euros. Dictaron leyes de suelo para que los promotores les pidieran préstamos que financiaran construcciones en todas las esquinas de España, que irían quedándose vacías y sin vender cada vez en mayor número. Aumentaron las facilidades fiscales para promover las ventas y desincentivaron el alquiler y el consumo colectivo de servicios de ocio o residencia.

Solo de 2000 a 2007, los bancos multiplicaron el crédito total destinado a la actividad productiva por 3,1, el dirigido a la industria por 1,8, el de la construcción por 3,6 y por 9 el dirigido a la actividad inmobiliaria. Y eso que cada vez disponían de menos depósitos para generarlo: en 2000 la banca española recibía 1,43 euros en depósitos por cada euro que concedía a crédito, mientras que en 2007 solo 0,76 euros.

No contentos con los beneficios que les daba el negocio inmobiliario que condenaba al monocultivo a la economía nacional, impusieron políticas de bajos ingresos y recortes salariales para que las familias y pequeños empresarios vivieran en el filo de la navaja y tuvieran que endeudarse hasta las cejas.

Pero no contentos con obtener beneficios normales, los bancos utilizaron a sus tasadores para aumentar artificialmente los activos sobre los cuales iban a dar créditos, para así generar más deuda y cobrar comisiones más suculentas y recurrieron a todo tipo de prácticas comerciales predatorias para fomentar el consumo: manejaban a su antojo los índices de referencia, incluían la abusiva cláusula que autoriza al banco a vender el piso en subasta notarial si se produce el impago de la deuda, reclamaban importes elevadísimos por cuentas que creían canceladas, cobraban comisiones leoninas (más que en cualquier otro lugar de Europa) por cualquier cosa, giraban una y otra vez un recibo inatendido por el cliente generando múltiples gastos de reclamación por una misma deuda, embargaban saldos en cuentas corrientes sin respetar lo establecido en la ley… hasta cuatro folios me ocupa el listado de malas prácticas que han recopilado las asociaciones de usuarios, es imposible consignarlas todas aquí. Y eso, por no hablar de las estafas estrella, que han podido suponer un auténtico robo de entre 12.000 y 15.000 millones de euros, si no más, mediante las participaciones preferentes, las cláusulas suelo, etc.

Mientras sucedía todo esto, las autoridades dejaron hacer, consintieron las tropelías bancarias y permitieron que se inflase la burbuja sin cesar, haciendo oídos sordos a todas las advertencias.

El actual Ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, decía en 2003: “no existe una ‘burbuja inmobiliaria’ (…) el concepto de burbuja inmobiliaria es una especulación de la oposición que habla insensatamente de la economía de ladrillo y olvida que la construcción es un sector fundamental para la economía del país y en el que trabajan cerca de un millón de personas” (El Mundo 2  de octubre de 2003). Y el más tarde Ministro de Economía, Pedro Solbes, afirmaría que quienes auguraban el riesgo de recesión por esa causa “no saben nada de economía” (El País, 11 de febrero de 2008).

Los dirigentes de uno y otro partido negaban lo que hiciera falta, por muy evidente que fuese para el resto de los españoles, con tal de dejar que los banqueros y los grandes empresarios de la construcción literalmente se forraran a costa de todos los españoles.

El gobernador del Banco de España que había colocado el PP, Caruana, se pasaba por el arco del triunfo la denuncia de sus inspectores que en 2006 le señalaban formalmente que no se hacía nada frente a un endeudamiento creciente y muy peligroso de la banca española. Pero eso sí, no había declaración suya o más tarde de su sucesor, el socialista Férnandez, en la que no reclamasen moderación salarial y recortes de gasto social.

Pero gracias a todo ello, los bancos españoles se convirtieron en los más rentables del universo, justo, eso sí, en la misma medida en que situaban a nuestra economía entre las más vulnerables.

Cuando estalló la burbuja y ya no se iba a poder disimular lo que había pasado, el inmenso negocio que los bancos habían hecho a costa de la deuda, todos consintieron en disimular.

Permitieron que los bancos declarasen en balance los activos dañados a precios de adquisición siendo cómplices así de un engaño descomunal que hirió de muerte la credibilidad de nuestra economía porque, por mucho que Zapatero dijese en septiembre de 2008 -como le dictaban Botín y compañía- que el sistema financiero español era “el más sólido del mundo”, los inversores y prestamistas internacionales sabían lo que de verdad había hecho la banca española.

Los dos grandes partidos, a los que se  suman los de los nacionalistas de derechas de Cataluña y el País Vasco, colocaron en las cajas de ahorros a sus amigos y militantes y crearon una red de oligarquías provinciales que alentó la especulación, extendió la corrupción y que comenzó a llevar al desastre a la gran  mayoría de las entidades, al convertirlas en clones de los bancos privados, sin tener capacidad real ni naturaleza legal para serlo.

Y para facilitar la recuperación de los bancos mas grandes y dejarles a ellos todo el mercado consensuaron la ley de cajas que las llevaba a su bancarización forzada, para provocar cuanto antes su caída y el reforzamiento por esa vía de los bancos más grandes.

Claro que, a cambio, esos mismos partidos han recibido cientos de millones de préstamos para ir ganando las elecciones, ahora uno luego otro, que no devuelven, y han podido colocar en sus consejos de administración, o en los de empresas participadas, a docenas de ex dirigentes o socios.

Luego, cuando el sistema saltaba por los aires porque a los alemanes les consumía el ansia de cobrar los préstamos que con la misma compulsión habían dado a los bancos españoles, todos se concitaron para negar que iban a pedir un rescate. Diez días hace que lo negaba rotundo el presidente Rajoy: “no va a haber ningún rescate de la banca española” (EFE, 28 de mayo).

Y cuando lo han pedido, niegan lo que efectivamente han pedido: 100.000 millones de euros para entregar a la banca y que vamos a pagar todos los españoles. Niegan que vaya a tener efecto sobre el déficit y la prima de riesgo, cuando será el Estado quien tenga que devolverlo (¿cómo lo harían unas entidades que se capitalizan precisamente porque no tienen dinero?) y tratan de hacer creer que es algo positivo y una ayuda generosa: “Las noticias que traemos hoy son positivas”, dijo el Ministro de Guindos cuando empezaba la rueda de prensa que dio ayer para anunciar el rescate.

Nos han engañado a todos cuando dicen que van a rescatar a España cuando lo que van a hacer es hundirla para años. Nos han engañado los bancos, nos han engañado los gobiernos del PSOE y del PP. Nos han engañado los dirigentes europeos que están borrachos de ideología neoliberal y no se dan cuenta de que las medidas que toman llevan al desastre a los países que las aplican (¿o acaso es que está mejor la economía de Portugal, por no hablar de los ciudadanos portugueses, desde que fue “rescatada”?). Nos ha engañado el Fondo Monetario que se ha sacado de la manga un informe deprisa y corriendo solo para justificar la decisión ya tomada y en el que cifra las necesidades de financiación de la banca española en una horquilla que sitúa, nada más y nada menos, que entre 45.000 millones y 119.000 millones de euro. ¿En qué quedamos?

Y nos engañarán esta tarde el presidente Rajoy y el Príncipe Felipe si es que definitivamente se han ido a ver el partido de fútbol cuando griten ¡España, España!, porque lo que están demostrando es lo contrario: España, los españoles de abajo, les importamos un pepino. Ellos y el resto de los políticos que han permitido lo que acabo de señalar, junto a los banqueros y los grandes beneficiarios de la burbuja y de la crisis, que tendrían que vivir 500 años más para disfrutar de todo lo que han ganado a costa de los españoles, son los responsables de este engaño descomunal. Hay que pedirles cuentas a todos y echarlos para siempre.

El día que nos rescataron. ¿O fue a la banca?

A la espera de conocer con detalle el «Memorando» que a sangre y fuego se nos va a imponer, y otros detalles que ahora se nos ocultan incluyendo las mentiras con las que constantemente nos insulta el gobierno, lo que se ha conocido hoy, tras negarlo repetidas veces es lo siguiente:

En qué consiste el rescate y cómo nos afectará al bolsillo

– El Gobierno español asegura que no se trata del rescate a un Estado, sino de un préstamo a las entidades bancarias necesitadas de una recapitalización.

Veremos

¿En qué consiste el rescate financiero?

España ha solicitado un préstamo para recapitalizar a la banca, aunque será el Estado quien reciba el dinero directamente. Luego, a través del Fondo de Reestructuración Ordenada de la Banca (FROB), lo inyectará a las entidades financieras en dificultades que lo necesiten.

¿Quién financia el rescate?

El fondo europeo emitirá deuda para conseguir el dinero que luego prestará a España, que ha preferido recurrir a Europa porque el dinero es más barato que el que podría conseguir en los mercados, con un tipo de interés más alto.

¿Cuánto dinero es necesario para sanear la banca española?

Para saber la cantidad que se necesita, los organismos comunitarios (Comisión Europea, Banco Central Europeo y agencias de supervisión) someten a un chequeo al sistema financiero español, para así conocer el estado de salud del enfermo. En función de las dificultades que atraviesen los bancos afectados, se decidirá la cantidad y las condiciones en las que se efectuará el préstamo. Entre otros factores, Bruselas tendrá en cuenta la viabilidad de las entidades bancarias, en qué medida pueden arrastrar al resto del sistema, cuáles necesitan la inyección de dinero con más urgencia, cómo se producirá la devolución del préstamo y sus efectos en el déficit y la deuda españoles. El Fondo Monetario Internacional calcula que podría ascender a 80.000 millones de euros. Luis de Guindos, ministro de Economía español, considera que 100.000 millones serán suficientes para recapitalizar la banca y tener un margen de seguridad.

¿Es este rescate similar al de Irlanda, Grecia o Portugal?

No, puesto que no se trata del rescate a un Estado, sino de un préstamo a las entidades bancarias necesitadas de una recapitalización. En el caso de los citados países, también hubo inyecciones de capital a los bancos locales, pero dentro de un programa de rescate integral. Está por ver el grado de injerencia de los organismos europeos e internacionales en la toma de decisiones de nuestro país, es decir, cuánto poder político cederá España a cambio del préstamo.

¿Qué condiciones impone el rescate?

Las entidades serán sometidas a una intensa transformación, que también podría afectar al sector bancario en general. El ministro de Economía español, Luis de Guindos, ha asegurado que no implicará nuevos ajustes y recortes. Es decir, que las condiciones serán impuestas a los bancos y al sistema financiero, pero no se impondrán exigencias en materia fiscal o política. No sería, pues, una intervención integral como la sufrida por Grecia o Portugal.

¿En qué medida se beneficiarán los españoles?

Está por ver a corto plazo, pero, teóricamente, a medio plazo habrá más crédito para las empresas y para las familias. También se supone que, al no producirse un desembarco en nuestro Gobierno de los tecnócratas de los organismos internacionales (como ha ocurrido en Grecia, por ejemplo), no tendremos que seguir agujereándonos el cinturón para luego apretárnoslo más si cabe. O sea, supuestamente se espera que no habrá estratosféricas subidas de impuestos ni grandes recortes. «Las únicas condiciones son para los bancos, no para la sociedad española», ha dejado claro De Guindos.

¿Cuál será el coste para los ciudadanos?

Los bancos rescatados tendrán que devolver el préstamo una vez que hayan levantado la cabeza, pero el Gobierno podría inyectar en la práctica parte del dinero a fondo perdido. O sea, que si las entidades no devolviesen los préstamos pasado el tiempo, los intereses tendrían que ser afrontados hipotéticamente por el Estado, ya que ejerce como avalista. Y, como el Estado somos todos, en última instancia cada ciudadano terminaría rascándose su propio bolsillo.

¿Y qué pasará con sus ahorros?

Es de esperar que, tras la recapitalización, nuestro dinero esté más seguro. Sea como fuere, si tiene menos de 100.000 euros, el Fondo de Garantía de Depósitos le cubre hasta esa cantidad.

Declaración final tras la finalización de la videoconferencia del Eurogrupo:

DECLARACIÓN DEL EUROGRUPO SOBRE ESPAÑA
  • El Eurogrupo apoya los esfuerzos de las autoridades españolas para acometer con resolución la reestructuración de su sector financiero y saluda su intención de buscar asistencia financiera de Estados miembros de la zona euro con este fin.
  • El Eurogrupo ha sido informado de que las autoridades españolas presentarán en breve una solicitud formal y está dispuesto a responder favorablemente a tal petición. La asistencia financiera sería suministrada por el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF)/Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) para la recapitalización de instituciones financieras. El préstamo será adaptado para proveer un respaldo efectivo que cubra todos los posibles requisitos de capital estimados en el diagnóstico que las autoridades españolas han encargado a los evaluadores externos y a las auditoras internacionales. El importe del préstamo debe cubrir requisitos de capital estimados con un margen de seguridad adicional, que se calcula suman hasta 100.000 millones de euros.
  • Después de la solicitud formal, una evaluación debe ser entregada por parte de la Comisión Europea, en colaboración con el Banco Central Europeo (BCE), la Autoridad Bancaria Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como una propuesta sobre las condiciones necesarias para el sector financiero que debe acompañar la asistencia.
  • El Eurogrupo considera que el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), que actuará como agente del Gobierno español, podría recibir los fondos y canalizarlos hacia las instituciones financieras afectadas. El Gobierno español tendrá la plena responsabilidad de la asistencia económica y firmará el Memorando de Entendimiento.
  • El Eurogrupo observa que España ya ha implementado importantes reformas fiscales y reformas en el mercado laboral y medidas para fortalecer la base de capital de los bancos españoles.
  • El Eurogrupo confía en que España respetará sus compromisos bajo el procedimiento por déficit excesivo y con respecto a las reformas estructurales, con vistas a corregir los desequilibrios macroeconómicos en el marco del semestre europeo.
  • El progreso en estas áreas será revisado de cerca y regularmente en paralelo con la asistencia financiera.
Más allá de la aplicación decidida de estos compromisos, el Eurogrupo considera que las condiciones de la asistencia financiera deberían centrarse en reformas específicas dirigidas al sector financiero, incluyendo planes de reestructuración en línea con las normas de la UE sobre ayudas estatales y reformas estructurales horizontales del sector financiero nacional.
Invitamos al Fondo Monetario Internacional (FMI) a apoyar la implementación y el control de la asistencia financiera con informes regulares.
Fuentes: Diario Público y El País

¿QUÉ REVELA Y OCULTA LA CRISIS FINANCIERA?


Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Málaga

La crisis que estamos viviendo se ha producido como consecuencia de la quiebra prácticamente generalizada de la banca internacional que en los últimos años había acumulado un riesgo inmenso creando y difundiendo productos financieros muy rentables pero también cada vez más peligrosos.

Para ocultar ese riesgo recurrió a estratagemas fraudulentas con la ayuda de las agencias de rating (que daban la máxima calificación a los productos derivados de las iniciales hipotecas basuras que iban difundiendo por todo el sistema financiero mundial) y con la complicidad de las autoridades públicas que miraron a otro lado para dejarles hacer.

Cuando las hipotecas a partir de las cuales nacían todo esos productos dejaban de pagarse, se producían pérdidas en los bancos, que llegaron a ser tan grandes que fueron provocando su quiebra, a pesar de las artimañas contables aprobadas para disimularlas. Entonces se cerró el grifo de la financiación y la economía se vino abajo, multiplicándose el cierre de empresas y aumentando el desempleo.

Los gobiernos, en lugar de dejar caer a los bancos irresponsables y quebrados, les proporcionaron billones de dólares de liquidez para salvarlos, aduciendo que eran demasiado grandes, pero, a pesar de ello, la magnitud del agujero que ellos mismos se habían provocado era tan grande que su salvamento fue incapaz de devolver el crédito y la normalidad a las economías.

Finalmente, los gobiernos tuvieron que inyectar grandes cantidades de dinero a la economía para evitar su colapso y como sus ingresos caían paralelamente al disminuir la actividad económica, se generó un problema gigantesco de deuda.

Lo que hay detrás de todo esto es fácil de deducir:

– Una gran desigualdad que ha concentrado cada vez más riqueza en manos de los grandes propietarios de capital.

– Una desregulación del sistema financiero concebida para convertir la economía mundial en un casino especulativo en el que las entidades financieras aplican sus recursos en lugar de dedicarlos a crear riqueza productiva.

– El privilegio que tiene la banca de crear dinero (obteniendo así beneficio y poder) generando deuda, lo que hace que ésta tienda a multiplicarse indefinidamente.

– El gran poder económico, político y mediático acumulado por los financieros y grandes propietarios que ha permitido que todo esto se haya podido hacer sin dificultades e incluso con el asentimiento y sumisión de la mayoría de la población.

Publicado en Agenda Viva, nº 27 (2012)

Diccionario de Términos Económicos

Vocabulario básico para entender los textos relacionados con la CRÍSIS, LA DEUDA, EL RESCATE Y LOS PROCESOS ECONÓMICOS ACTUALES

Activos tóxicos:  Aunque hay muchas variedades de ellos, los activos tóxicos son fundamentalmente fondos de inversión de muy baja calidad que se crearon a partir de hipotecas a personas con solvencia económica baja y respaldados por viviendas o solares cuyo precio real difiere notablemente del precio especulativo con el que se lanzó. El valor actual de estos fondos de inversión es prácticamente cero o negativo.

Agencias de calificación: Las «agencias de calificación de riesgos», agencias de clasificación de créditos o agencias de rating son empresas que, por cuenta de un cliente, califican unos determinados productos financieros o activos ya sean de empresas, estados o gobiernos regionales (estados federados, comunidades autónomas). Sus notas o calificaciones valoran el riesgo de impago y el deterioro de la solvencia del emisor. Para ello utilizan modelos econométricos en los que usan distintas variables, como la deuda acumulada, la velocidad en devolverla, etc., que les sirven para valorar el potencial económico del sujeto analizado.
Es decir, estos datos informan, por ejemplo, si una inversión en un determinado producto financiero (letras del tesoro, bonos, acciones, etc.) es arriesgada, analizando la posibilidad de que el inversor cobre los intereses y de que recupere el dinero una vez vencido el producto. Los inversores, emisores, bancos de inversión, intermediarios y gobiernos son los que usan las valoraciones del riesgo de créditos. Para los inversores, las agencias de calificación proporcionan información sobre el riesgo que comporta una inversión. Normalmente cuando una entidad (gobierno, empresa, banco…) quiere emitir deuda o solicitar financiación, encarga a una agencia que la evalúe. Esta evaluación sirve a los inversores y prestatarios para marcar el tipo de interés al que concederían la financiación. Es por ello que en el mercado suelen coincidir los días en que los países solicitan deuda con los anuncios de calificación por parte de las agencias. Aunque hay más de 74 agencias de rating en el mundo, el mercado está  controlado por tres grandes compañías que dominan aproximadamente el 90% del mercado, por lo que su funcionamiento es casi de oligopolio. Estas son Standard & Poor’s y Moody’s Investors Service, con sede en Estados Unidos, y Fitch Ratings, con sede tanto en Estados Unidos como en el Reino Unido.

Es importante destacar que parte de los accionistas de estas agencias son a su vez inversionistas que aprovechan las calificaciones que estas emiten para ganar billones de dólares y la experiencia nos ha enseñado que son capaces de falsear informes y utilizarlos en beneficio de determinadas políticas económicas.

Apalancamiento:  En términos generales, el concepto de apalancamiento tiene que ver con el efecto que tiene el nivel de endeudamiento a la hora de invertir (es decir, invertir con dinero prestado), sobre la rentabilidad. Dicho de otra manera, el apalancamiento es la relación entre capital propio y el obtenido a crédito invertido en una operación financiera. Al reducir el capital inicial que es necesario aportar, se produce un aumento de la rentabilidad obtenida. El incremento del apalancamiento también aumenta los riesgos de la operación, dado que provoca menor flexibilidad o mayor exposición a la insolvencia o incapacidad de atender los pagos.

Artículo 135 (de la Constitución Española): Este artículo sufrió una reforma exprés (sin debate parlamentario previo y sin referendum) en el verano de 2011, en concreto en la madrugada del viernes 26 de Agosto de 2011, momento en el que el PSOE y el PP llegan a un acuerdo para este cambio Constitucional. Esta medida fue forzada por el Banco Central Europeo y el eje franco-alemán con el objetivo de «salvar a España de una intervención», según fuentes socialistas.

Con esta reforma se introduce y sacraliza el concepto de estabilidad presupuestaria mediante el que el pago de la deuda y sus intereses se coloca como prioritario sobre cualquier otro pago y/o gasto que deba hacerse o que el estado deba afrontar.

Reproducimos el referido artículo en el que la parte original constaba tan solo de lo señalado en negro y lo reformado en rojo, de forma que quedó así:

  • 1. Todas las Administraciones Públicas adecuarán sus actuaciones al principio de estabilidad presupuestaria.
  • 2. El Estado y las Comunidades Autónomas no podrán incurrir en un déficit estructural que supere los márgenes establecidos, en su caso, por la Unión Europea para sus Estados Miembros. Una Ley Orgánica fijará el déficit estructural máximo permitido al Estado y a las Comunidades Autónomas, en relación con su producto interior bruto. Las Entidades Locales deberán presentar equilibrio presupuestario.
  • 3. El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizados por Ley para emitir deuda pública o contraer crédito. Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. Estos créditos no podrán ser objeto de enmienda o modificación, mientras se ajusten a las condiciones de la Ley de emisión. El volumen de deuda pública del conjunto de las Administraciones Públicas en relación al producto interior bruto del Estado no podrá superar el valor de referencia establecido en el Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
  • 4. Los límites de déficit estructural y de volumen de deuda pública sólo podrán superarse en caso de catástrofes naturales, recesión económica o situaciones de emergencia extraordinaria que escapen al control del Estado y perjudiquen considerablemente la situación financiera o la sostenibilidad económica o social del Estado, apreciadas por la mayoría absoluta de los miembros del Congreso de los Diputados.
  • 5. Una Ley Orgánica desarrollará los principios a que se refiere este artículo, así como la participación, en los procedimientos respectivos, de los órganos de coordinación institucional entre las Administraciones Públicas en materia de política fiscal y financiera. En todo caso, regulará: a) La distribución de los límites de déficit y de deuda entre las distintas Administraciones Públicas, los supuestos excepcionales de superación de los mismos y la forma y plazo de corrección de las desviaciones que sobre uno y otro pudieran producirse. b) La metodología y el procedimiento para el cálculo del déficit estructural. c) La responsabilidad de cada Administración Pública en caso de incumplimiento de los objetivos de estabilidad presupuestaria.
  • 6. Las Comunidades Autónomas, de acuerdo con sus respectivos Estatutos y dentro de los límites a que se refiere este artículo, adoptarán las disposiciones que procedan para la aplicación efectiva del principio de estabilidad en sus normas y decisiones presupuestarias.

Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD): es la asistencia financiera, en forma de donaciones o préstamos a bajo interés, proporcionada por organismos oficiales y públicos a países empobrecidos e instituciones multilaterales.

Balanza de pagos y balanza comercial: La balanza de pagos es el registro de las operaciones comerciales, de servicios y de movimientos de capitales llevadas a cabo por los residentes en un país con el resto del mundo durante un período determinado, normalmente un año. La balanza de pagos suministra información detallada sobre todas las transacciones entre residentes y no residentes de un país. Los saldos de los distintos componentes de la balanza de pagos (comercial, de bienes y servicios, y de rentas y transferencias de capital) aportan información acerca de la situación de un país con respecto al exterior.

Por su lado, la balanza comercial es el registro de las importaciones y exportaciones de bienes y mercancías de un país durante un período. Es la diferencia entre los bienes que un país vende al exterior y los que compra a otros  países. La balanza comercial es positiva cuando el valor de las compras es menor que el de las ventas. Y es negativa cuando el valor de lo que se vende al exterior es menos que el de las compras. Cuando un país compra más de lo que vende (balanza comercial negativa) tiene que financiar la diferencia con  préstamos (caso español).
Por el contrario, si vende más de lo que compra, puede prestar a otros con el excedente generado (caso alemán).

Banco Central Europeo (BCE):  El objetivo principal del BCE es -supuestamente- mantener el poder adquisitivo de la moneda  única y, de este modo, la estabilidad de precios en la zona euro, que comprende los 16 países de la UE que han adoptado el euro desde 1999. El BCE controla la oferta monetaria (es la única institución autorizada en emitir euros) y, con ello, la evolución de los precios. El BCE es también responsable de fijar las grandes líneas y ejecutar la política económica y monetaria de la UE. Para ello, el BCE trabaja con el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC), que incluye a los 27 países de la UE. Sin embargo, solamente 16 de estos países han adoptado hasta ahora el euro, constituyendo así la «zona euro», y sus bancos centrales, junto con el BCE, forman el Eurosistema. En los últimos años el BCE se ha convertido también en prestamista de los países de la UE, al comprar bonos (en el mercado secundario) de los países miembros con dificultades.
Con el estallido de la crisis financiera, el BCE ha realizado repetidamente préstamos a bajo tipo de interés (1 %) al sistema bancario privado de los países miembros, que luego los bancos utilizan gran parte de ellos en comprar deuda al alto interés que por ejemplo pone España en el mercado, últimamente por encima del 6 %. Buen negocio, ¿no?

Como es sabido el BCE se financia con dinero público de los ciudadanos que forman la zona Euro a través de los distintos Bancos Centrales de cada país.

«Banco malo»:  El popularmente conocido como “banco malo” o más propiamente «Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria, S. A.» con SAREB como acrónimo, no es realmente un banco, sino algo así como una gran agencia inmobiliaria y gestora de otros productos.

Se trata de una empresa semipública que compra las viviendas, solares, hipotecas incobrables etc., en definitiva los denominados activos tóxicos, que «contaminan» los balances de entidades financieras y que lógicamente quieren quitarse de encima.

Inicialmente se ha constituido así (en millones de euros):

Constitución Banco Malo

Actualización a 26-2-2013:  Sareb ha realizado hoy tres emisiones de deuda, por un importe total de 14.086,8 millones de euros, para cubrir el importe de los gastos del traspaso de los activos tóxicos de las entidades incluidas en el «grupo 2», Liberbank, BMN, CEISS y Caja3, previsto para el jueves.

La emisión de hoy se suma a la ampliación de capital de 1.200 millones de euros realizada el pasado 13 de febrero, y que permitió la entrada de nuevos accionistas, entre ellos Iberdrola y el Banco Caminos (entidad financiera para prestar servicio al Colegio de Ingenieros de Caminos), que aportaron 3,3 millones entre los dos.

Estas dos entidades y el resto de accionistas serán los encargados de suscribir la emisión de deuda de hoy, junto a nuevos inversores, como las aseguradoras Santa Lucía, Generali, Reale y Zurich.

Con esta ampliación de capital y con la nueva emisión de deuda subordinada, Sareb contará con unos recursos propios de 4.800 millones de euros.

Hace unas semanas, Sareb comenzó a vender activos inmobiliarios procedentes de las entidades nacionalizadas (Bankia, Banco de Valencia, Catalunya Banc y NCG Banco), que el organismo había recibido el pasado diciembre, y que sumaban 36.695 millones de euros.

Ahora le tocará el turno a las entidades del «grupo 2», es decir, las que han necesitado ayuda pública para cubrir sus necesidades de capital, que traspasarán entre todas unos 15.000 millones en activos.

Banco Mundial (BM):  El Banco Mundial es la institución multilateral más grande e influyente por lo que respecta a la financiación para el desarrollo. Su actividad principal es otorgar préstamos a gobiernos de países empobrecidos para proyectos de  desarrollo, reformas y gestión en la administración pública, construcción de grandes infraestructuras, explotación de recursos naturales (especialmente extracción de combustibles fósiles), «modernización» de la agricultura (industrialización y promoción del monocultivo para exportación), gestión ambiental, adaptación al cambio climático, desarrollo del sector financiero, promoción del sector privado o la aplicación de Planes de Ajuste Estructural, entre otros. El Banco Mundial se creó en la Conferencia Internacional de Bretton Woods, en 1944, juntamente con el FMI. En la actualidad está formado por 187 países, los cuales participan en la toma de decisiones del BM a través de los representantes de sus gobiernos. La toma de decisiones es profundamente antidemocrática, ya que los votos del país están en relación directa con el dinero que aporta cada país. El capital del banco procede de las contribuciones de sus países miembros, pero sus operaciones son financiadas principalmente por fondos que obtiene de los mercados financieros. El Banco Mundial se compone de tres partes principales: el Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), que apoya principalmente a los gobiernos de los países de ingresos medios; la Asociación Internacional de Fomento (AIF), que presta solo a los gobiernos de los países de renta más baja; y la Corporación Financiera Internacional (CFI), que apoya e invierte en compañías del sector privado en los países empobrecidos.

Bretton Woods:  Los acuerdos de Bretton Woods son las resoluciones de la conferencia monetaria y Financiera de las Naciones Unidas, realizada en el complejo hotelero de Bretton Woods, (Nueva Hampshire, USA), entre el 1 y el 22 de julio de 1944, donde se establecieron las reglas para las relaciones comerciales y financieras entre los países más industrializados del mundo. En él se decidió la creación del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional y el uso del dólar como moneda internacional. Estas organizaciones se volvieron operativas en 1946. Bretton Woods trató de poner fin al proteccionismo del período 1914-1945, que se inicia en 1914 con la Primera Guerra Mundial. Se consideraba que para llegar a la paz tenía que existir una política librecambista, donde se establecerían las relaciones con el exterior.

En definitiva, el Tratado de Bretton Woods regulaba estrictamente el sistema monetario mundial, imponiendo tasas fijas de cambio entre las distintas divisas nacionales de aquellos países de mayor poder económico.

Broker: Un corredor o agente es el término en idioma castellano para definir al broker (en inglés), es decir, el individuo o firma que actúa como intermediario entre un comprador y un vendedor, usualmente cobrando una comisión. Además se encarga de asesorar y aconsejar sobre temas relacionados con el negocio. El oficio de agente normalmente requiere de una licencia para ejercer.

Burbuja financiera: Una burbuja financiera es el fenómeno que, debido a la especulación, se caracteriza por una subida anormal y prolongada del precio, por ejemplo de una acción de una compañía, de forma que dicho precio se aleja cada vez más del valor real, que le corresponde por las características de la empresa. El proceso especulativo lleva a nuevos compradores a comprar con el fin de vender a un precio mayor en el futuro, lo que provoca una espiral de subida continua. El precio de la acción alcanza niveles absurdamente altos hasta que la burbuja acaba estallando debido a que ya hay pocos candidatos para adquirirla y el precio cae estrepitosamente.

Burbuja inmobiliaria:  Sobrevaloración de los bienes inmobiliarios, que en España y en Europa se inicia durante los años ochenta y es retomada con fuerza en el período 1999-2005 fomentada por desgravaciones fiscales, por la disponibilidad de liquidez de los bancos (gracias al crédito ofrecido desde bancos alemanes y franceses) y por los bajos tipos de interés que estos ofrecían tanto a familias como a empresas constructoras y promotores inmobiliarios. El precio de los inmuebles aumentaba y con ello aumentó la especulación. A partir de 2007/2008 el exceso de viviendas y el aumento de los tipos de interés hace bajar las ventas y, con ello, los precios. Con la crisis económica y la contracción del crédito a las empresas constructoras y promotoras, estalla la burbuja inmobiliaria, dejando en la quiebra a parte de estas empresas, más de dos millones de viviendas vacías, y el aumento de la morosidad por parte de las familias que no pueden hacer frente a las hipotecas.

CDO : Los CDO (Collaterized Debt Obligations u Obligación de Deuda Garantizada) son uno de los productos que se han situado en el epicentro de la burbuja crediticia que ha acabado en la crisis económica actual.

En definitiva, son un activo de papel que agrupa multitud de porciones de tipos de deuda muy diferentes y fueron la forma más común de los llamados «Vehículos Financieros Estructurados» que finalmente se convirtieron en «Activos Tóxicos».

CFD’s: Son las siglas de Contrato por Diferencia, y permite a los inversores (especuladores) participar en el movimiento de precios de los valores sin necesidad de tener en propiedad la acción subyacente. En pocas palabras, equivale a comprar o vender a crédito, desembolsando desde el 15% del valor de la acción subyacente.

Este desembolso podrá variar en el porcentaje de la inversión total, y se realiza en concepto de garantías. La mayor ¿ventaja? es que usted podrá beneficiarse de las fluctuaciones en el precio del subyacente.

Cuando el inversor desee cerrar su posición, obtendrá como beneficio o pérdida la diferencia entre el precio de compra y el de venta, del mismo modo que si hubiese adquirido las acciones en el mercado secundario y posteriormente las hubiese vendido o viceversa. O sea: es comprar sin tener el dinero y vender sin tener los valores. Típico ejemplo de apalancamiento financiero.

(Ver «Venta a corto»)

Club de Londres: Es el club que agrupa a entidades acreedoras de carácter privado. Al igual que el Club de París carece de personalidad jurídica o reglas estrictas. Sin embargo, al contrario del Club de París, que existe físicamente y en el que se mantienen reuniones periódicas, el Club de Londres hace referencia a un convencionalismo entre entidades privadas para identificar todo el proceso de renegociación de la deuda de un país con la banca internacional.

Club de París: Agrupa al conjunto de países acreedores que se reúnen para coordinar políticas de renegociación de deuda de los países empobrecidos. No tiene estatutos, ni personalidad jurídica, ni instituciones que lo controlen.
Los acuerdos se consiguen en base a las normas que aprueban los países acreedores. Las negociaciones se llevan a cabo entre un país deudor y todos sus países acreedores. El primer encuentro que se realizó para reestructurar la deuda de un país fue con Argentina en 1956. Desde entonces, el Club de París ha realizado más de 350 acuerdos con más de 70 países.

Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (CESCE): Es la aseguradora oficial del Estado español. Su objeto social es la cobertura de riesgos en operaciones de crédito a la exportación. La actividad tiene una doble vertiente; por una parte, ofrece una cobertura de riesgo comercial, como lo hacen otras compañías del sector. Por otra, cubre otro tipo de riesgo que no es cubierto por las compañías aseguradoras privadas; se trata de un riesgo político o riesgo país.

Condonación (de la deuda): La condonación , en Derecho, es el acto jurídico mediante el cual una persona que es acreedora de otra decide renunciar a su derecho frente a la otra, liberando del pago al deudor con lo que queda extinguida la obligación de éste.

(ver también Quita)

Contrato de futuros: Un contrato de futuros es un contrato o acuerdo que obliga a las partes contratantes a comprar o vender un número determinado de bienes o valores (activo subyacente) en una fecha futura y determinada y con un precio establecido de antemano.

Los contratos de futuros son una categoría dentro de los contratos de derivados y se negocian en el Mercado de Futuros.

Existen dos motivos por los cuales alguien puede estar interesado en contratar un futuro:

  • Operaciones de cobertura: La persona tiene o va a tener el bien subyacente en el futuro (petróleo, gas, naranjas, trigo, etc.) y lo venderá en un futuro. Con la operación quiere asegurar un precio fijo hoy para la operación de mañana.
  • Operaciones especulativas: La persona que contrata el futuro sólo busca especular con la evolución de su precio desde la fecha de la contratación hasta el vencimiento del mismo.

(ver Derivados financieros)

Copago:  En principio, copago debe significar pagar una parte de algo, pagarlo entre varios. En sanidad el copago, que algunos defienden, en realidad debería llamarse «repago» ya que la sanidad ya la hemos pagado entre todos mediante nuestros impuestos. Instaurar un repago a la asistencia sanitaria representa una penalización al que está enfermo, inequidad, ya  que penaliza más al crónico, a la gente mayor y a personas con menor poder económico. Actualmente ya existe un  «repago» (del 40 %) en los medicamentos adquiridos por las personas laboralmente activas (no los pensionistas). De adoptarse un repago, podría ser a través de pagar una cantidad por ir a visitarse con el médico de familia o ir directamente a urgencias o al especialista sin volante de derivación del médico de primaria. La gestión de este repago sería complicada y cara, y finalmente se ingresaría lo recaudado en la tesorería general de la Seguridad Social. En realidad el repago en medicamentos no ha conseguido nunca detener el creciente gasto en farmacia.

Créditos FAD: Los créditos del Fondo de Ayuda al Desarrollo (FAD) son un instrumento de la política española de cooperación al desarrollo. El FAD es un fondo, sin personalidad jurídica propia, que permite otorgar créditos bilaterales de tipo concesional, en condiciones de ayuda a países de la periferia, ligados a la adquisición por el país beneficiario de bienes y servicios españoles.

DecrecimientoEl decrecimiento es una corriente de pensamiento político, económico y social favorable a la disminución regular controlada de la producción económica con el objetivo de establecer una nueva relación de equilibrio entre el ser humano y la naturaleza, pero también entre los propios seres humanos. Rechaza el objetivo de crecimiento económico en sí del liberalismo y el productivismo.

Uno de sus ideólogos es el economista francés Serge Latouche quien afirma la consigna del decrecimiento tiene como meta, sobre todo, insistir fuertemente en abandonar el objetivo del crecimiento por el crecimiento, […] En rigor, convendría más hablar de «acrecimiento», tal como hablamos de «ateísmo».

Los partidarios del decrecimiento proponen una disminución del consumo y una producción controlada y racional, permitiendo respetar el clima, los ecosistemas y los propios seres humanos. Esta transición se realizaría mediante la aplicación de principios más adecuados a una situación de recursos limitados: escala reducida, relocalización, eficiencia, cooperación, autoproducción (e intercambio), durabilidad y sobriedad. En definitiva, y tomando asimismo como base la simplicidad voluntaria, buscan reconsiderar los conceptos de poder adquisitivo y nivel de vida.

Déficit: Un déficit, ya sea en dinero, comida o cualquier otra cosa, es una situación de diferencia negativa de ese bien. Hablamos de déficit fiscal, déficit presupuestario o déficit público, cuando se describe la situación en la cual los gastos realizados por el Estado y el resto de administraciones públicas, en un determinado período, normalmente un año, superan a sus ingresos. Los ingresos se dan principalmente a través de los impuestos, y distinguimos fundamentalmente entre dos tipos, que veremos en su apartado.

Derivados financieros:  Un derivado financiero o instrumento derivado es un producto financiero cuyo valor se basa en el precio de otro activo. El activo del que depende toma el nombre de activo subyacente, por ejemplo el valor de un futuro sobre el oro se basa en el precio del oro. Los subyacentes utilizados pueden ser muy diferentes, acciones, índices bursátiles, valores de renta fija, tipos de interés o también materias primas.

(Ver Contrato de Futuros)

Desarrollo sostenible:  Los términos desarrollo sostenible, desarrollo perdurable y desarrollo sustentable se aplican al desarrollo socioeconómico, y su definición se formalizó por primera vez en el documento conocido como Informe Brundtland (1987), fruto de los trabajos de la Comisión Mundial de Medio Ambiente y Desarrollo de Naciones Unidas, creada en Asamblea de las Naciones Unidas en 1983. Dicha definición se asumió en el Principio 3º de la Declaración de Río (1992).

Es a partir de este informe cuando se acotó el término inglés sustainable development, y de ahí mismo nació la confusión entre si existe o no diferencia alguna entre los términos desarrollo sostenible y desarrollo sustentable. A partir de la década de 1970, los científicos empezaron a darse cuenta de que muchas de sus acciones producían un gran impacto sobre la naturaleza, por lo que algunos especialistas señalaron la evidente pérdida de la biodiversidad y elaboraron teorías para explicar la vulnerabilidad de los sistemas naturales.

El ámbito del desarrollo sostenible puede dividirse conceptualmente en tres partes: ecológico, económico y social. Se considera el aspecto social por la relación entre el bienestar social con el medio ambiente y la bonanza económica. El triple resultado es un conjunto de indicadores de desempeño de una organización en las tres áreas.

Deben satisfacerse las necesidades de la sociedad como alimentación, ropa, vivienda y trabajo, pues si la pobreza es habitual, el mundo estará encaminado a catástrofes de varios tipos, incluidas las ecológicas. Asimismo, el desarrollo y el bienestar social, están limitados por el nivel tecnológico, los recursos del medio ambiente y la capacidad del medio ambiente para absorber los efectos de la actividad humana.

Ante esta situación, se plantea la posibilidad de mejorar la tecnología y la organización social de forma que el medio ambiente pueda recuperarse al mismo ritmo que es afectado por la actividad humana.

Desregulación: Lo que conocemos como desregulaciones del sector financiero, que es el inicio de los estragos causados actualmente en la economía mundial, tiene su origen en la retirada unilateral de los EE. UU. del tratado de Bretton Woods, el 15 de agosto de 1971. Esta medida se debió principalmente al desequilibrio de EE. UU. en su balanza de pagos, intensificado por la guerras en Indo-China. En aquella época, EE. UU. pasaba de ser el mayor acreedor del mundo, con superávits en su balanza de pagos durante las décadas de los 50 y los 60, a ser uno de los países más endeudados del mundo

Deuda (1):  La deuda, en su conjunto, tanto pública como privada ha crecido enormemente en los últimos quince años. Las nefastas políticas monetarias, la desregulación financiera y las sucesivas reducciones de impuestos, nos han llevado a ello.

España, a finales de 2011 tenía niveles de deuda soberana (pública) , que no superaban el 70% del PIB, un nivel parejo al de 1996, cuando no preocupaba en absoluto.  Se trataba de una deuda pública, todavía, con un nivel bajo-moderado.

La deuda pública española, con relación a su PIB era de las más bajas de los países de la zona euro. Tal era el caso de Francia (82%), Alemania (83%), Portugal (93%), Irlanda (96%), Bélgica (97%), Italia (119%) o Grecia (143%), a pesar de que el máximo admitido sería del 60%. La media de la UE era del 80% y la de la zona euro del 85%.
Como podemos ver en el gráfico, el volumen de la deuda pública, era apenas el 16 % del total.

Entonces, ¿cual es el problema?. Pues el problema es que en España, tras abrazar el credo neoliberal, se está Deuda española en 2011transformando la deuda privada en pública. ¿De qué forma?. Saneando a la banca -que es quien más deuda acumula- con dinero público sustraído de las políticas y servicios sociales que el estado está obligado a prestar, de forma que los impuestos de la ciudadanía se desvían a este perverso fin.

Deuda (2) (pública vs privada, externa vs interna, neta vs bruta):  Cuando un país tiene déficit público o cuando requiere de recursos adicionales para financiar un gasto no previsto o presupuestado, acude al recurso del endeudamiento. De la misma manera, cuando las familias, empresas o bancos requieren recursos adicionales, acuden al endeudamiento privado.
La deuda de un país es la suma de la deuda del sector público y la del sector privado. Así, llamamos deuda pública cuando quien la contrae es una administración pública (sea el gobierno central o los gobiernos autonómicos, diputaciones, ayuntamientos…). La deuda privada es la que contrae una persona física o jurídica privada, es decir, familias, empresas o entidades bancarias.
La deuda externa es la que las administraciones públicas y los actores privados deben a acreedores en el exterior. La deuda interna es la que deben a acreedores del propio país (principalmente bancos y tenedores de bonos).
La deuda neta es la diferencia entre los créditos recibidos (lo que debes a terceros) menos los créditos prestados (lo que a uno le deben), mientras que la deuda bruta tan solo incluye los créditos recibidos.
La deuda pública, tanto interna como externa, se puede contraer con acreedores públicos (con instituciones financieras internacionales, como el Banco Mundial, el FMI o el Banco Central Europeo, o con otros estados) o con acreedores privados (a través de créditos de bancos privados o de emisión de bonos en los mercados financieros).

Las modalidades habituales de DEUDA PÚBLICA, mediante las cuales, transcurridos los plazos se deben devolver el capital más el interés acordado en la emisión, son:

  • Letras del Tesoro, es la deuda pública que se emite a corto plazo, menos de un año.
  • Bonos del Estado, la deuda a medio plazo, hasta 5 años.
  • Obligaciones del Estado, la deuda a largo plazo, más de 5 años.

Deuda a corto plazo: Deuda que vence en un año o menos.

Deuda a largo plazo: La deuda a largo plazo está asociada con préstamos que tienen un vencimiento original o prorrogado de más de un año. Está compuesta por la deuda pública, la deuda garantizada públicamente y la deuda externa privada no garantizada.

Deuda bilateral: Es la deuda contraída por el gobierno de un país con otro gobierno de otro país.

Deuda de Carbono: Parte de la ´Deuda Ecológica´ que el Norte debe al Sur debido al exceso de emisiones de gases que aumentan el efecto invernadero, provocando el cambio climático, como el bióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), o el óxido nitroso (N2O). En particular es debido al sobreuso que los países industrializados hacen de la capacidad natural que tienen la atmósfera y la biosfera para absorber estos gases.

Deuda ecológica: Es la deuda contraída por los países industrializados con los demás, a causa del expolio -histórico y presente- de los recursos naturales, los impactos ambientales exportados y la libre utilización del espacio ambiental global para depositar los residuos.

Deuda española (en 2012): La deuda «pública» cerró el año 2012 en 882.339 millones de euros, según datos del Banco de España. El nivel de pasivo -a falta de conocer la cifra definitiva del PIB nominal- superó el 83% del PIB. Hay que remontarse a los años 1910-1912 para encontrar cifras similares.

La deuda pasó de 736.468 millones en 2011 a 882.339 millones en 2012. Un incremento de 145.871 millones o, lo que es lo mismo, 400 millones de euros al día. Estas cifras estratosféricas ilustran la situación excepcional que atraviesan las finanzas públicas. Parte de esto se explica por el «plan de pago a proveedores» que puso en marcha el Gobierno para saldar la deuda comercial de ayuntamientos y comunidades supuso casi 28.000 millones más de deuda, pero el rescate bancario procedente de Bruselas y articulado a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), sumó casi 40.000 millones adicionales. Buena parte de este importe se recibió en diciembre, mes en que la deuda pública se incrementó en 52.068 millones. Nunca antes se había generado tanto volumen de pasivo en un solo mes.

Y, a pesar de todo, España mantiene un endeudamiento inferior todavía a la media europea y a otros países como Italia, Francia, Reino Unido, Grecia, Irlanda o Portugal. En cualquier caso, lo preocupante en el caso español es el rápido crecimiento del endeudamiento. En un solo año, el nivel de pasivo ha aumentado en 14,2 puntos de PIB (del 69,3% del PIB al 83,5% del PIB). Desde 1880, solo en dos ocasiones, en 1921 y en 1946, se registró un incremento superior. Y todo ello se produce en un momento en que los mercados miran con recelo a España. De hecho, el crédito está cerrado a cal y canto para algunas comunidades autónomas, cuya capacidad para pagar sus deudas depende de la ayuda del Estado.

La deuda privada sigue siendo superior a la pública, sin embargo, algunos analistas alertan que las elevadas necesidades de financiación de la Administración provoca que el sector público monopolice el mercado de crédito en detrimento de empresas y familias. Es lo que los expertos efecto crowding-out o efecto expulsión.

Y, a corto plazo, todo apunta que el nivel de endeudamiento público seguirá aumentando en la medida en que Estado, comunidades, ayuntamientos y Seguridad Social seguirán gastando más de lo que ingresan. De hecho, en los Presupuestos Generales del Estado, el Gobierno previó que la deuda pública llegaría el 85,8% del PIB en diciembre de 2013, un nivel que casi se alcanzó en 2012.

Por otra parte, el aumento de la deuda pública está disparando el gasto en intereses, el único capítulo que sube de forma notable en los presupuestos del Estado, de las comunidades y de los ayuntamientos. En un momento de restricciones del gasto público, cuanto más dinero se destina al servicio de la deuda, menos recursos quedan para otras partidas como sanidad, educación o inversiones productivas. Además, -recordemos- el pago de los intereses de la deuda tiene prioridad sobre cualquier otro capítulo de gasto. Así lo estableció la reforma constitucional que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pactó con el Partido Popular en agosto de 2011.

Deuda externa: Conjunto de obligaciones vencidas y no pagadas. La deuda externa de los países en desarrollo puede ser de tres tipos: la deuda que tiene contraída con las instituciones financieras internacionales, o deuda multilateral; la deuda frente a entidades financieras privadas de otros países, o deuda privada; y finalmente, la deuda frente a otros estados, o deuda bilateral.

Deuda histórica: Es la enorme deuda que los países del norte deben a los países del sur por todas las riquezas expoliadas durante los siglos de la larga noche colonial.

Deuda ilegítima: Las deudas ilegítimas son aquellas que proceden de préstamos que, por como fueron concedidos, gestionados, y en aquello que financian, de forma directa o indirecta, atentan contra la dignidad de la vida de los ciudadanos y ponen en peligro la convivencia pacífica entre los pueblos. Son las deudas que se derivan de acuerdos financieros que (o bien en la contratación o renegociación, o bien en lo que establecen, en lo que financian o en los impactos que causan) violan los derechos humanos o los principios de derecho internacional reconocidos por las naciones del mundo y que rigen las relaciones entre los estados y entre los pueblos.
La deuda externa, sin embargo, también puede ser considerada ilegítima en su globalidad, en tanto que mecanismo de dominación y empobrecimiento, que perpetúa unas relaciones ricos-pobres injustas y desiguales, que responde fundamentalmente a los intereses de los acreedores y, en concreto, de las élites económicas (en el Norte y en el Sur).

Deuda multilateral: Es la deuda contraída con el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y los Bancos Regionales de Desarrollo.

Deuda odiosa En el marco de lo que definimos como deudas ilegítimas, podemos distinguir aquellas que la doctrina y la jurisprudencia internacional denominan deudas odiosas. La conceptualización de la deuda odiosa es el resultado de lo que han dicho jueces y árbitros internacionales en la resolución de litigios en los que se cuestionaba la obligación de pagar una deuda pública cuando un Estado o gobierno que sucedía a otro la heredaba. Estos litigios se caracterizan porque en ellos se resolvió, con fundamento en principios de derecho y justicia, que tales deudas son repudiables y por lo tanto nulas o inexistentes. Alexander Sack definió la deuda odiosa en 1927 de la siguiente manera:

Si un poder despótico o similar, contrae una deuda no para las necesidades de la población y los intereses del Estado, sino para fortificar su régimen, para reprimir a la población que combate, etc., esta deuda es odiosa para la población de todo el Estado […]. Esta deuda no es obligatoria para la nación; es una deuda del régimen, deuda personal del poder que la contrajo, por consiguiente la deuda cae con la caída de ese poder.

Deuda privada: Son los créditos contratados con acreedores privados, cualesquiera que sea el prestamista.

Deuda soberana: En general* es lo mismo que deuda pública y se entiende por ello al conjunto de deudas que mantiene un Estado frente a los particulares u otro país. Constituye una forma habitual de obtener recursos financieros por el estado o cualquier poder público, materializada normalmente mediante emisiones de títulos de valores. Es además un instrumento que usan los Estados para resolver el problema de la falta puntual de dinero, por ejemplo:

 – Cuando se necesita un mínimo de tesorería (dinero en caja) para afrontar los pagos más inmediatos.

 – Cuando se necesita financiar operaciones a medio y largo plazo, fundamentalmente inversiones.

La deuda pública se define como un instrumento financiero de naturaleza pasiva para el ente público emisor (Estado, Autonomía, Departamento, Municipio, etc.) que busca en los mercados nacionales o extranjeros captar fondos bajo la promesa de futuro pago y una rentabilidad fijada por una tasa en los tiempos estipulados por el bono.

* Esta es una definición económica para los «estados soberanos», condición en la que no está incluida España ni el resto de los países de la UE ya que no sisponen de «soberanía» para regular su política monetaria que como sabemos está subordinada a la UE.

Dinero: Es un medio de cambio generalmente aceptado para el pago de bienes y servicios y la amortización de deudas. El dinero también sirve como medida del valor para tasar el precio económico relativo de los distintos bienes y servicios.

Como es conocido, en la antigüedad, las transacciones económicas no se saldaban con dinero. Cuando alguien quería adquirir cierta cantidad de un bien tenía que pagarlo en especie con otro bien. Estas transacciones económicas se efectuaban en forma de trueque o intercambio de un bien por otro, siendo una forma de intercambio efectiva ya que se intercambiaban pocos productos. Todos los miembros de la sociedad eran prácticamente autosuficientes, de manera que raras veces necesitaban productos que no producían ellos mismos. Cuando la sociedad se transformó y sus miembros fueron cada vez más especializados e interdependientes, el número de bienes y servicios aumentó y el sistema de trueque comenzó a fallar.
En la realización del trueque se requería una coincidencia temporal de eventos difícil de lograr, por ejemplo, si un individuo quería obtener un bien «A» a cambio de su bien «B» tenía que encontrar a otro que quisiera cambiar su bien «B» por el «A».
Otro problema que presentaba el trueque era el de las equivalencias entre los productos que se tenían y se querían intercambiar; para solucionar este problema en pueblos aledaños a los ríos Tigris y Eúfrates se creó una especie de banco, que funcionaba en los templos, allí las personas depositaban sus productos para recibir otros a cambio, de acuerdo a la cantidad dada, el producto requerido y la equivalencia entre ambos.

Los elementos de intercambio fueron posteriormente remplazados por monedas de metal de alto valor debido a la necesidad de buscar algo que fuese o representara un símbolo de valor, y los trueques se pudieran desplazar en el tiempo. De esta forma pudieron utilizar este símbolo para medir los precios de todas las cosas.

El dinero tuvo su contravalor equivalente en elementos apreciados y en oro hasta la ruptura del Patrón Oro en 1971 como una de las primeras medidas de desregulación que abrirían las compuertas al neoliberalismo que actualmente nos asola.

Economía del bien común: (En el original alemán Gemeinwohl-Ökonomie), es un proyecto económico abierto a las empresas y promovido por el economista austríaco Christian Felber que pretende implantar y desarrollar una verdadera economía sostenible y alternativa a los mercados financieros en la que necesariamente tienen que participar las empresas.

  • Principios de la Economía del Bien Común

La economía del bien común se debe regir por una serie de principios básicos que representan valores humanos: confianza, honestidad, responsabilidad, cooperación, solidaridad, generosidad y compasión, entre otros.

Para los defensores de la economía del bien común aquellas empresas que les guíen esos principios y valores deben obtener ventajas legales que les permitan sobrevivir a los valores del lucro y la competencia actuales.

La economía real actual se mide el éxito económico con valores o indicadores monetarios como el producto interior bruto y los beneficios que dejan fuera a los seres humanos y al medio en el que vivimos. Estos indicadores no nos dicen nada sobre si hay guerra, se vive en una dictadura, si sobreexplotamos el medio, si se respetan los derechos humanos, etc. De la misma manera una empresa que tenga beneficios no nos indica nada sobre las condiciones de sus trabajadores ni sobre lo que produce ni como lo produce.

El balance del bien común mide como una empresa vive: la dignidad humana, la solidaridad, la justicia social, la sostenibilidad ecológica, la democracia con todos sus proveedores y clientes.

Finalmente, la evaluación de esos valores podrá permitir al consumidor escoger los productos.

Asimismo Felber propone un límite a la propiedad privada y a la herencia.

ELA, (emergency liquidity assistance): o provisión de liquidez de emergencia, son unas líneas de liquidez consideradas de emergencia, que el BCE concede a los bancos de la eurozona.

Las entidades de crédito de la zona del euro pueden recibir crédito del banco central no solo a través de las operaciones de política monetaria sino también, de forma excepcional, a través de la provisión urgente de liquidez (emergency liquidity assistance, ELA).

La responsabilidad para la provisión urgente de liquidez corresponde al BCN o a los BCN que corresponda, lo que implica que habrán de asumir los costes y los riesgos que pudieran derivarse de la provisión urgente de liquidez.

Aumento de la ELA a los bancos griegos en los primeros meses de 2015:

Escuela de Chicago: La Escuela de Economía de Chicago es una escuela de pensamiento económico partidaria del libre mercado, que se originó en la Universidad de Chicago a mediados del siglo XX. Fue liderada históricamente por George Stigler (Premio Nobel de Economía en 1982) y Milton Friedman (Premio Nobel de Economía en 1976). Dentro de la economía de mercado el pensamiento económico de esta escuela se encuentra en contradicción a las teorías de la síntesis clásico-keynesiana. En la metodología, sus estudios suelen estar más basados en el uso de estadística antes que en la teoría.

La teoría macroeconómica de Chicago rechazó el Keynesianismo a favor de monetarismo hasta mediados de la década de 1970, cuando se convirtió en nueva macroeconomía clásica en gran medida basado en la Teoría de las expectativas racionales Economistas de Chicago aplicaron esa asunción a otras áreas de la economía, tales como finanzas, lo que produjo la influyente Hipótesis de eficiencia de los mercados.

Las teorías de la Escuela de Chicago están detrás de muchas de las políticas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional; instituciones que se caracterizan por su apoyo al llamado Consenso de Washington. Aparte de instituciones internacionales, muchos países también comenzaron a tomar en cuenta esa posición económica a partir de los años 1980, siendo la década de los 1990 el periodo de mayor auge de sus teorías en buena parte del mundo.

Tal como afirma Naomi Klein en su magnífico trabajo «La Doctrina del Shock» las políticas económicas de Milton Friedman y de la Escuela de Economía de Chicago se experimentaron en países con modelos de libre mercado a través de impactos en la psicología social con desastres y provocando conmoción y confusión que pudieran abrir paso a reformas antisociales.

Especulación bursátil y bancaria: La especulación consiste en el conjunto de operaciones comerciales o financieras que tienen por objeto la obtención de un beneficio económico, basado en la fluctuación de los precios. Se trata de una maximización de los beneficios apostando sobre la subida o bajada del precio de un producto.
El especulador compra un bien o un producto financiero, no para usarlo, sino para tener una ganancia sobre él en el momento de la venta. Se considera especulación las acciones sobre la oferta o la demanda de un producto, cuya única meta es de manipular los precios. Nos referiremos, por ejemplo, a la compra especulativa de un producto cuando tiene por objetivo provocar que el precio suba, haciendo aumentar la demanda del producto de manera artificial. De manera análoga, la venta especulativa de un producto provoca una caída artificial del precio.

Estabilidad presupuestaria : Se trata de un eufemismo promovido por el Banco Central Europeo y el eje franco-alemán de una norma neoliberal mediante la cual se establece como objetivo -tal como reza en la nueva redacción del reformado artículo 135 de la Constitución Española- la absoluta prioridad en el pago de la deuda y sus intereses frente a cualquier otra necesidad, obligación o compromiso del estado para con la ciudadanía.

Euribor: El Euribor (acrónimo de European Interbank Offered Rate, es decir, tipo europeo de oferta interbancaria) es un índice de referencia publicado diariamente que indica el tipo de interés promedio al que las entidades financieras se prestan dinero en el mercado interbancario del euro. Se calcula usando los datos de los 44 principales bancos que operan en Europa, y su valor mensual es muy utilizado como referencia para los préstamos bancarios.

Esto es así por definición, pero desde hace un tiempo el Euribor se encuentra bajo sospecha. La organización que se encarga de recopilar los datos de los 44 bancos es una agencia de información, Thomson Reuters, que cada día, a las 11 de la mañana, recaba los datos entre los bancos, hace una serie de operaciones y los publica.

El pasado 19 de octubre de 2011, la Comisión Europea lanzaba una investigación en bancos por una posible manipulación del euríbor. También la Comisión del Mercado de Valores de Canadá ha demandado a seis grandes bancos (HSBC Holdings, JPMorgan Chase, Royal Bank of Scotland, UBS, Citigroup y Deutsche Bank) por manipular el líbor (euribor londinense). La información refería a un grupo de brokers intercambiando correos electrónicos y SMS para ponerse de acuerdo y manejar el tipo interbancario a su favor y maximizar así beneficios.

Ante la sospecha de manipulación de los tipos de interés que conforman el Euribor, Thomson Reuters se niega a aportar información y argumenta que se solicite por la vía judicial. Hay 18 millones de préstamos referenciados al euríbor, y si se demostrara su manipulación interesada podría obligar a la banca a tener que devolver miles de millones de euros.

Eurobonos: En primer lugar hemos de decir que no existen. Se solicitan como medida estabilizadora, pero aún son sólo una propuesta.

Los eurobonos o bonos de estabilidad europeos son títulos teóricos de deuda pública, a emitir por el conjunto de todos los países de la zona euro, cuyas cantidades deberán ir expresadas en euros. Al igual que otros bonos, expresarán una cierta cantidad de dinero invertido a devolver por el deudor, un cierto ratio de interés y un cierto tiempo vencido el cual la deuda deberá ser devuelta. Los eurobonos deberán ir avalados por el conjunto de países que los compartan, y no por países individuales.  Suponen una de las medidas propuestas como solución para la crisis de la deuda soberana europea, aunque existen resistencias a esta medida de solidaridad que de momento impiden su existencia.

EurogrupoEs la reunión institucionalizada que en la Unión Europea congrega al menos una vez al mes a los ministros de Economía y Finanzas de los Estados de la Unión cuya moneda es el euro, al presidente del Banco Central Europeo, al Comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, y a su propio presidente, elegido por mayoría de Estados para un período de dos años y medio. Su naturaleza jurídica es muy discutida, por ser sin duda un órgano integrado en el Consejo de la Unión y estar por tanto institucionalizado, pero manteniendo no obstante su carácter informal. Este carácter dual viene asimismo recogido, con idéntica ambigüedad, en el Protocolo número 14 a los Tratados, que lo regula desde la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, como un signo más de su progresiva institucionalización. Todo esto lleva a algunos comunitaristas a considerarlo una formación muy peculiar del Consejo, e incluso ilegal.

Financiarización:  Es un término que se ha desarrollado durante las últimas décadas, en el cual el apalancamiento ha tendido a sobrepasar el capital y los mercados financieros han tendido a dominar sobre la economía real (industrial y agrícola).

Financiarización es un término que describe un sistema o proceso económico que intenta reducir todo el valor intercambiado (tanto tangible como intangible, tanto promesas futuras como presentes, etc.) a un instrumento financiero o a un instrumento financiero derivado. El propósito original de la financiarización es lograr reducir cualquier producto del trabajo o servicio en un instrumento financiero intercambiable, como una divisa, y así hacer que sea más sencillo para las personas comercializar estos instrumentos financieros.

Fondos Buitre: Un fondo buitre es un fondo de capital de riesgo o fondo de inversión libre que invierte en una deuda -pública o privada- de una entidad que se considera débil o cercana a la quiebra.

Los fondos buitre, también conocidos como ‘inversionistas de la deuda triste’, están minando a la ONU y otros esfuerzos globales por relevar a las naciones empobrecidas del Tercer Mundo de la deuda que las mortifica desde muchas décadas. Los fondos buitre son las organizaciones financieras que compran las deudas que están cerca del “default” o bancarrota. El “fondo buitre” se hará con una parte de la deuda y después apretará al deudor para obtener un altísimo reembolso del préstamo, o de lo contrario llevar al deudor ante una corte penal.

El nombre es una metáfora que compara a estos inversores con los buitres sobrevolando pacientemente, esperando para lanzarse sobre los restos de una compañía que se debilite rápidamente; o, en el caso de las deudas soberanas, de un país deudor. Los operadores de mercado prefieren evitar esta denominación con denotación negativa, y en su lugar los llaman distressed debt o «fondo de situaciones especiales» (special situations funds, en inglés).

Los fondos buitre no se centran sólo en deudores corporativos, sino también en deudas soberanas estatales. En el reciente caso de Argentina, por ejemplo, los fondos buitre adquirieron una porción significante de la deuda pública externa a bajos precios (a veces sólo el 20 % de su valor nominal), e intentaron que les pagaran cuando explotó la crisis económica argentina de 2001. Un solo fondo buitre administrado por Kenneth B. Dart, heredero de la fortuna de la Dart Container, reclamó 700 millones de dólares en un juicio contra el gobierno argentino.

Fondos EFSF El Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF), (en inglés European Financial Stability Facility, abreviado EFSF), es una entidad jurídica especial aprobada por los 27 Estados miembros de la Unión Europea el 9 de mayo de 2010, cuyo principal objetivo es preservar la estabilidad financiera en Europa a través del ofrecimiento de ayuda financiera a estados de la zona del euro que se hallen en una situación de crisis económica. El Fondo tiene su sede en la ciudad de Luxemburgo, y el Banco Europeo de Inversiones ofrece servicios de gestión de la tesorería y apoyo administrativo.

El FEEF puede emitir bonos u otros instrumentos de deuda en el mercado con el apoyo de la Oficina Alemana de Gestión de Deuda para recaudar fondos necesarios para proporcionar préstamos a los países de la zona euro en problemas financieros, la recapitalización de bancos o comprar deuda soberana. Las emisiones de bonos están respaldados por garantías otorgadas por los Estados miembros de la zona euro.

El FEEF se puede combinar con préstamos de hasta € 60 mil millones del European Financial Stabilisation Mechanism (que dependen de los fondos recaudados por la Comisión Europea con el presupuesto de la UE como garantía) y hasta € 250 mil millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para obtener una seguridad financiera de hasta € 750 mil millones.

Si no se realizan operaciones financieras el EFSF cerraría después de tres años, el 30 de junio de 2013. Si hay una operación financiera, el Fondo existirá hasta que su última obligación ha sido reembolsado en su totalidad.

El Fondo sólo puede actuar después de una solicitud de asistencia se haga por un estado miembro de la zona euro y un programa para el país se ha negociado con la Comisión Europea y el FMI y después de dicho programa ha sido unánimemente aceptado por el Eurogrupo (ministros de finanzas de la zona euro) y un Memorando de entendimiento firmado. Esto sólo se produciría cuando el país no pueda reunir fondos en los mercados a tasas aceptables.

Fondos FEDEREl Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) es un instrumento financiero de la Comisión Europea cuya finalidad es la ayuda para el desarrollo económico de las regiones deprimidas de la Unión Europea. Estos fondos son subvenciones a fondo perdido, siendo gestionados directamente por las administraciones públicas (central, autonómica y local) teniendo cada una de ellas un cupo de fondos asignado a priori para realizar proyectos en la zona. El objetivo del FEDER sería desarrollar los principios económicos en los que se basa la zona monetaria óptima para que todas las regiones de la Unión Europea convergan al mismo nivel de desarrollo, y permita fortalecer la moneda y la posición económica de Europa.

Fondos MEDE:   Ver Mecanismo Europeo de Estabilidad

Fondo Monetario Internacional:  El FMI se creó para fomentar la cooperación monetaria internacional; facilitar la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional; fomentar la estabilidad cambiaría y equilibraría balanzas de pagos de los países miembros. Su objetivo principal es mantener la estabilidad económica y prevenir crisis financieras y monetarias, y para ello hace una «supervisión» de las políticas económicas de los países miembros, así como de su situación económica y financiera.
En el marco de esa supervisión ofrece «asesoramiento» y recomienda políticas. Si un país decide hacer caso omiso de las «recomendaciones» del FMI, probablemente recibirá el castigo de los mercados financieros, que se basan en los informes del FMI, junto a las valoraciones de las agencias de calificación, para decidir sus inversiones.
Cuando un país no puede hacer frente a sus pagos con el exterior (no puede pagar su deuda externa), el FMI otorga financiamiento «con el fin de dar a los países miembros margen de maniobra para corregir sus problemas de balanza de pagos». Este financiamiento es siempre en forma de crédito y va siempre acompañado de condiciones. Es en el marco de estas condiciones que el FMI viene aplicando Planes de Ajuste Estructural en todo el mundo.
El FMI se creó en Bretton Woods (EEUU) en 1954, al igual que el Banco Mundial. En la actualidad lo forman 187 países. Su base de operaciones está en la ciudad de Washington DC. Carece, como sucede con el Banco Mundial, de un proceso de toma de decisiones democrático.

Foro de Davos: El Foro Económico Mundial (World Economic Forum, WEF) es una fundación sin fines de lucro (aparente) con sede en Ginebra, conocida por su asamblea anual en Davos, Suiza. Allí se reúnen para debatir de modo informal los principales líderes empresariales, los líderes políticos internacionales y periodistas e intelectuales selectos, los problemas más apremiantes que enfrenta el mundo, (su mundo); entre ellos abordan también, la salud y el medioambiente. El Foro también organiza la “Asamblea Anual de Nuevos Campeones” en China y una serie de asambleas regionales durante el año. En 2008, dichas asambleas regionales incluyeron reuniones en Europa y Asia Central, Asia Oriental, la Mesa Redonda de Directores Ejecutivos de Rusia, África, Oriente Medio y el Foro Económico Mundial en Latinoamérica. Durante el 2008, se lanzó la “Cumbre Inaugural sobre la Agenda Global» en Dubai, con la presencia de 700 expertos mundiales de cada sector que trataron 68 cambios globales identificados por el Foro.

El Foro Económico Mundial fue fundado en 1971 por Klaus M. Schwab, un profesor de economía de Suiza. Además de las asambleas, el Foro produce una serie de informes de investigación e involucra a sus miembros en iniciativas específicas de cada sector.

El movimiento antiglobalización ha hecho que Davos se abra a personalidades y personajes con perfiles muy distintos al de sus fundadores.

Foro Social Mundial:  El Foro Social Mundial (FSM) o Foro de Porto Alegre es un encuentro anual que llevan a cabo miembros del movimiento por una globalización diferente, para organizar campañas mundiales, compartir y pulir las estrategias de acción, y para que los diferentes integrantes se informen unos a otros de los nuevos movimientos existentes.

El primer FSM fue organizado por la Asociación internacional para la Tasación de las Transacciones Financieras para la Ayuda al Ciudadano (ATTAC) y el Partido de los Trabajadores de Brasil (PT). Se llevó a cabo del 25 al 30 de enero de 2001 en Porto Alegre, Brasil, una de las plazas fuertes del PT. Acudieron 12.000 asistentes de todo el mundo.

Al segundo FSM, también en Porto Alegre, del 31 de enero al 5 de febrero de 2002 acudieron más de 12.000 delegados oficiales, representando a gente de 123 países y 60.000 asistentes. Se llevaron a cabo 652 talleres y 27 conferencias. Un conferenciante célebre fue el disidente estadounidense Noam Chomsky.

El tercer FSM fue celebrado nuevamente en Porto Alegre, en enero de 2003. Hubo muchos talleres en paralelo, incluyendo, por ejemplo, el taller «La vida tras el capitalismo», que proponía una discusión enfocada a las posibilidades participativas, no-comunistas, no-capitalistas de diferentes aspectos de las estructuras sociales, políticas, económicas y de comunicación .

El cuarto FSM se llevó a cabo en Bombay, India, del 16 al 21 de enero de 2004. La asistencia fue superior a las 75.000 personas que se esperaban. La diversidad cultural fue un aspecto notable del fórum. Otra decisión notable fue la de utilizar software libre, que se llevó a cabo con la ayuda de voluntarios de la Free Software Foundation. Uno de los conferenciantes más importantes fue Joseph Stiglitz.

Siguieron sucediéndose distintos foros anuales, y en el FSM-2008 se decidió por un nuevo formato descentralizado que viene celebrándose en diferentes lugares.

FROB El Fondo Ordenado de Restructuración Bancaria se crea a principios del 2009, tras los primeros años de crisis y como mecanismo de ayuda para las entidades financieras españolas una vez que se detecta la «infección generalizada» del sistema bancario español y se decide su salvación a costa del erario público, fundamentalmente.

El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria nació con una dotación mixta de 9.000 millones de euros, aportados entre los Presupuestos Generales del Estado y los Fondos de Garantía de Depósitos de las  Entidades de Crédito en las cuantías y proporciones siguientes:

Se encarga, como decíamos, tanto de gestionar los procesos de reestructuración de bancos y cajas de ahorro, como de contribuir al saneamiento de sus recursos.

El FROB depende directamente del Ministerio de Economía y su consejo de administración está formado por 8 Consejeros. 5 de ellos nombrados por este ministerio a propuesta del Banco de España y los 3 restantes por cada uno de los Fondos de Garantía de Depósitos participantes en el patrimonio.

La figura del FROB es una figura anómala dentro del ordenamiento jurídico español dado que se le ha dado un carácter de entidad semiprivada. En esta línea, no le son de aplicación las leyes que rigen la organización y funcionamiento de la Administración del Estado, no está sujeto al régimen presupuestario, control de gestión de los Organismos Públicos o vinculados al estado y sólo debe cumplir las normas de fiscalización del Tribunal de Cuentas.

G8 (Grupo de los Ocho): Grupo de países más industrializados del mundo, del que forman parte Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Francia, Japón, Italia, Canadá y Rusia.

Grupo Bilderberg: La Conferencia Bilderberg, conocida también como Grupo Bilderberg, Foro Bildelberg o Club Bilderberg, es una conferencia de carácter anual a la que sólo se puede asistir mediante invitación. Asisten cerca de 130 invitados, la mayoría de los cuales son varones (de hecho la participación femenina era casi anecdótica hasta hace varios años). Los participantes son de gran influencia en los círculos empresariales, académicos, militares y políticos. Debido a la manera informal y privada de las discusiones, es objeto de numerosas teorías de la conspiración. El grupo se reúne una vez al año en complejos de cinco estrellas de Europa y Norteamérica, donde la prensa no tiene ningún tipo de acceso. Tiene una oficina en Leiden, Holanda.

Es más que dudosa la legalidad de estas reuniones «secretas» en las que empresarios, militares o miembros del poder de unos y otros países se reúnen y ejercen lobby al margen de sus respectivos organismos y controles parlamentarios.

En realidad, Bilderberg es más bien un grupo muy importante dentro de una Red Global de Poder Privado, infinitamente más vasta, más compleja, menos centralizada, fuera de todo control social y altamente eficaz dentro de la cual Bilderberg interactúa con otras organizaciones, clubes, lobbies y grupos de presión, que tienen objetivos comunes en lo económico, financiero, social y (geo)político, según una Agenda Globalista en común.

Constituye una red que incluye a entidades clave como el neoyorquino CFR/Council on Foreign Relations (dedicado al planeamiento geopolítico a largo plazo), la organización hermana londinense Royal Institute of International Affairs (también conocida como ‘Chatham House’), la Corporación RAND, CSIS, AEI/American Enterprise Institute (especialistas en asuntos estratégicos), el Instituto Tavistock de Londres (investigadores en psicología de masas), el Carnegie Endowment y la entidad “paraguas” Comisión Trilateral (fundada en 1973 por intereses de Rockefeller, Morgan y Rothschild, orientada a coordinar sus intereses en América, Europa y Asia).

Estos así llamados ‘bancos de cerebros’, a su vez interactúan con consultorías como Kissinger Associates, el Grupo Carlyle (que se especializa en estrategias petroleras teniendo a las familias Bush, Bin Laden y Baker como principales accionistas) o el Foro Económico Mundial del trilateralista Claus Schwab.

Este año 2012  Bilderberg se reúne en el hotel Westfield Marriot, en el estado de Virginia EE. UU., del 30 de mayo al 3 de junio próximo.

Hedge fundsSon fondos de inversión libre, (en inglés: «hedge fund», «fondo de cobertura»), también denominado instrumento de inversión alternativa y fondo de alto riesgo.  Los fondos de inversión son gestionados por despachos, firmas de corredurías de bolsa, gestoras de fondos, y por bancos de inversión.

Hispabonos:  Ante el problema que se presenta actualmente a gran parte de las Autonomías españolas que no consiguen vender deuda, el Ministerio de Economía está pensando poner en marcha los llamados hispabonos, que podrían aprobarse en breve por el Consejo de Ministros y que permitirán a las comunidades autónomas financiarse en los mercados a través del Estado con un menor coste. Así lo han confirmado fuentes gubernamentales, que han explicado que la emisión de hispabonos sería inmediata para que las autonomías más necesitadas de liquidez puedan hacer frente a los vencimientos de deuda más próximos. El Ejecutivo calcula que esas necesidades de liquidez superan los 15.000 millones de euros hasta final de año.

De acuerdo con las mismas fuentes, Economía ultima el funcionamiento de este mecanismo de financiación sin descartar la creación de una agencia específicamente dedicada a la emisión de hispabonos.

Esta opción implicaría que la nueva entidad tendría que recibir la calificación de las agencias evaluadoras del riesgo crediticio, lo que supone una desventaja frente a la opción de que sea el propio Tesoro Público el que se encargue de esas emisiones, en cuyo caso tendrían la misma calificación que España.

Las condiciones que se exigirán a las comunidades autónomas que quieran acogerse a este modelo de financiación las está concretando el Ministerio de Hacienda, si bien se da por descontada una disciplina fiscal absoluta.

Huella ecológicaLa huella ecológica es un indicador del impacto ambiental generado por la demanda humana que se hace de los recursos existentes en los ecosistemas del planeta relacionándola con la capacidad ecológica de la Tierra de regenerar sus recursos. Representa el área de tierra o agua ecológicamente productivos (cultivos, pastos, bosques o ecosistemas acuáticos) (e idealmente también el volumen de aire), necesarios para generar los recursos necesarios y además para asimilar los residuos producidos por cada población determinada de acuerdo a su modo de vida, de forma indefinida». La medida puede realizarse a muy diferentes escalas: individuo (la huella ecológica de una persona), poblaciones (la huella ecológica de una ciudad, de una región, de un país,…), comunidades (la huella ecológica de las sociedades agrícolas, de las sociedades industrializadas, etc). El objetivo fundamental de calcular las huellas ecológicas consiste en evaluar el impacto sobre el planeta de un determinado modo o forma de vida y, compararlo con la biocapacidad del planeta. Consecuentemente es un indicador clave para la sostenibilidad.

Impuestos: Son una clase de tributos (obligaciones generalmente pecuniarias en favor del acreedor tributario) regido por derecho público. Se caracteriza por no requerir una contraprestación directa o determinada por parte de la administración hacendaria (acreedor tributario).

Los impuestos en la mayoría de legislaciones surgen exclusivamente de la «potestad tributaria del Estado» con el objeto de financiar sus gastos. Su principio rector, denominado «Capacidad Contributiva», sugiere que quienes más tienen deben aportar en mayor medida al financiamiento estatal, para consagrar el principio constitucional de equidad y el principio social de solidaridad.

Los dos tipos fundamentales de impuestos, son:

Impuestos directos: impuestos sobre la renta y sobre la propiedad. En el Estado español, el impuesto de renta sobre el trabajo (IRPF), impuesto de sociedades, los impuestos de sucesiones y donaciones, impuestos sobre el patrimonio, sobre la vivienda (IBI) o sobre el uso del coche, entre otros.
Impuestos indirectos: impuestos sobre el consumo, principalmente el IVA e impuestos especiales (tabaco, alcohol, hidrocarburos, electricidad, etc.).

Indice de desarrollo humano (IDH): Es un indicador de calidad del desarrollo humano por país, elaborado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Se basa en un indicador social estadístico compuesto por tres parámetros: vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno.

Iniciativa PEAE: Iniciativa para la reducción de la deuda de los Países Empobrecidos Altamente Endeudados. En octubre de 1996, el BM y el FMI llegaron a un acuerdo sobre el primer plan global para reducir la deuda que permitiera al país deudor cancelar sus préstamos sin poner en peligro su crecimiento económico y sin volver a acumular atrasos en el futuro. La iniciativa tiene por objeto reducir la deuda multilateral, bilateral y comercial de los PEAE, a lo largo de un período de seis años hasta un nivel «sostenible», un nivel en el que se considera que el país es capaz de pagar sus deudas.

Instituciones Financieras Internacionales (IFI): Incluyen el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y los Bancos Regionales de Desarrollo (Bancos Interamericano, Africano, Asiático de Desarrollo, y Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo).

Instituto Crédito Oficial (ICO): El ICO es un organismo financiero público encargado de la gestión de la salida y entrada de dinero por cuenta del estado español. Es quién hace efectivo el dinero de los créditos FAD aprobados por el Ministerio de Economía y Hacienda. El ICO actúa como caja pagadera y cobradora. Es el agente financiero y, por tanto, no tiene autonomía para la definición de políticas.

Intervención: Cuando ahora se habla de intervención o «rescate» en términos económicos, se refiere a la acción de toma del poder de un estado que no puede hacer frente a sus pagos, por parte de una institución extranjera, o un conjunto de ellas, a cambio de una ayuda económica gestionada directamente por el organismo interventor. 

En concreto, las intervenciones que se están dando en Europa vienen de mano de la llamada Troika (Banco Central Europeo, Fondo Monetario Internacional y la Comunidad Europea) que conforman una delegación extranjera que impone un Memorando que contiene las exigencias de reformas económicas y compromisos de pago que se impone al país intervenido.

Los paises así intervenidos son Grecia, Portugal,  Irlanda y parcialmente Italia.

Estas intervenciones, tal como vemos en los paises sujetos a ellas, multiplican una penosa austeridad, un enorme desempleo, una gran vulnerabilidad social, a manos de una enorme y peligrosa agresividad económica por parte de los interventores que, intencionadamente o no, destruyen el «Estado Social» .

Bajo el punto de vista de algunos prestigiosos economistas, como el premio Nobel Joseph E. Stiglitz,  estas medidas en realidad suponen «una protección a los bancos europeos y más concretamente a los alemanes».

Lehman Brothers : Fundada en 1850, fue una compañía global de servicios financieros de Estados Unidos. Destacaba en banca de inversión, gestión de activos financieros e inversiones en renta fija, banca comercial y gestión de inversiones. 

El holding tenía su sede social en la ciudad de Nueva York, con sedes regionales en Londres y Tokio, así como oficinas ubicadas en todo el mundo. El 15 de septiembre de 2008, la compañía anunció la presentación de quiebra.

La quiebra de esta compañía precisa un anexo (1)

Ley Glass-Steagall: La Ley Glass-Steagall es el nombre bajo el que se conoce generalmente la Ley ‘Banking Act’ de los Estados Unidos, que entró en vigor el 16 de junio de 1933 y fue la ley que estableció la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) y que introdujo reformas bancarias, para controlar la especulación. Esta ley fue promulgada por la Administración Franklin D. Roosevelt para evitar que se volviera a producir una situación como la crisis de 1929.

Características de la ley:

  1. Total separación entre la banca de depósito y la banca de inversión (bolsa).
  2. Creación de un sistema bancario conformado por bancos nacionales, estatales y locales. La ley Anti-monopolio (Sherman Act) impedía la competencia desleal entre ellas.
  3. Los banqueros fueron vetados de participar en los consejos de administración de las empresas industriales, comerciales y de servicios.

En definitiva, la finalidad de estas medidas eran que no se pudiera especular con el dinero que la gente había depositado en los bancos.

Fuertemente criticada desde mediados de los años 70, fue finalmente derogada el 12 de noviembre de 1999 por el Financial Services Modernization Act, más conocida como Gramm-Leach-Bliley Act, curiosamente justo a tiempo para permitir la constitución de Citigroup.

Mecanismo Europeo de EstabilidadEs un perverso mecanismo de dictadura económica en Europa que garantiza la irreversibilidad de las políticas antisociales que se vienen aplicando. El conocido como MEDE, asegura que las perdidas se socialicen mientras el casino especulativo sigue su juego perverso sin control político.

Oficialmente el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) (en inglés European Stability Mechanism o ESM) es un organismo intergubernamental creado por el Consejo Europeo en marzo de 2011, que funciona como un mecanismo permanente para la «gestión de crisis para la salvaguardia de la estabilidad financiera en la zona euro en su conjunto». Este mecanismo celebró su sesión constitutiva en Luxemburgo el 8 de Octubre de 2012, sustituyendo las estructuras temporales que constituyen el Fondo europeo de estabilidad financiero (FEEF) y el Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiero (MEEF).

En respuesta a la Crisis del euro en 2010 el Consejo Europeo de los días 24 y 25 de marzo de 2011 adoptó un amplio paquete de medidas que incluían el establecimiento del Mecanismo Europeo de Estabilidad. Anteriormente en el Consejo Europeo del 16 de diciembre de 2010 se acordó modificar el articulo 136 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea para permitir a los países cuyo moneda es el euro establecer un mecanismo permanente que garantice la estabilidad financiera de la zona del euro en su conjunto.

Memorando: Memorándum de entendimiento (o MOU por sus siglas en inglés de Memorandum of Understanding). En el contexto de la actual crisis y los países «rescatados», es el documento que contiene las exigencias de reformas económicas, fiscales, impositivas, etc., y los compromisos de pago que se imponen al país intervenido.

Mercado financiero («los Mercados»): En economía, un mercado financiero es un espacio (no necesariamente un espacio físico concreto) en el que se realizan los intercambios de instrumentos financieros y se definen sus precios. En general, cualquier mercado de materias primas podría ser considerado como un mercado financiero si el propósito del comprador no es el consumo inmediato del producto, sino el retraso del consumo en el tiempo.

Hoy en día, tras su desregulación, la especulación basada en las fluctuaciones de los precios para la obtención de un beneficio económico a corto plazo, es la principal actividad de los Mercados Financieros.

Mercado secundario:  El mercado secundario o mercado de negociación es una parte del mercado financiero de capitales dedicado a la compraventa de valores que ya han sido emitidos en una primera oferta pública o privada, en el denominado mercado primario.

Los títulos valores, tanto de renta fija o variable (acciones, obligaciones, etc.) son emitidos por las empresas en el mercado primario, a través de diferentes vías. El mercado secundario comienza su función a partir de ese momento, encargándose de las compraventas posteriores de esos títulos entre los inversores, se comporta como mercado de reventa, encargándose de proporcionar liquidez a los títulos.

Modelo autocentrado de desarrollo: Opuesto al modelo orientado a la exportación de productos agrícolas (modelo agroexportador) o de manufacturas producidas a bajo coste de mano de obra. El modelo autocentrado implica la construcción de estructuras económicas internas suficientemente sólidas para poder poner en marcha un desarrollo económico no dependiente de los intercambios internacionales. Por lo tanto, requiere la construcción de infraestructuras para la producción que cubra la demanda interna, se refuerzan los mercados internos y regionales, se ponen en marcha políticas de redistribución de la riqueza a través de una reforma fiscal, se fomenta el ahorro local para la financiación interna (sin tener que acudir al ahorro externo), el desarrollo de la educación y la sanidad, reforma agraria y reforma urbana para el acceso universal a la vivienda.

Neoliberalismo: El término neoliberalismo es un neologismo que hace referencia a una política económica con énfasis tecnocrático y macroeconómico que pretende reducir al mínimo la intervención estatal en materia económica y social, defendiendo el libre mercado capitalista como mejor garante de un supuesto equilibrio institucional y el crecimiento económico de un país.

Se usa con el fin de agrupar un conjunto de ideologías y teorías económicas que promueven el fortalecimiento de la economía nacional (macroeconomía) y su entrada en el proceso globalizador a través de ingentes incentivos empresariales que, vista la experiencia, es susceptible de conducirse tanto en beneficio de intereses políticos regresivos socialmente como a una economía especulativa de mercado.

OffshoreOffshore u offshoring es un término del idioma inglés que literalmente significa «en el mar, alejado de la costa», pero es comúnmente utilizado en diversos ámbitos para indicar la deslocalización de un recurso o proceso productivo.

En el ámbito financiero se utiliza para referirse a empresas creadas en centros financieros con un nivel impositivo muy bajo (paraísos fiscales), que generalmente se encuentran en islas (de ahí la utilización del término inglés). Estas empresas son usadas para ocultar el propietario o beneficiario de determinados bienes, por varios motivos (p. ej. blanqueo de dinero, ocultación de propiedades en procedimientos de divorcio, etc.)

La presente lista de centros financieros offshore incluye tanto los países considerados oficialmente paraísos fiscales por la OCDE, así como todas aquellas jurisdicciones o territorios que ofrezcan incentivos fiscales de naturaleza similar. También se recogen los estados que por las características de su sistema legal o bancario están directamente relacionados con los negocios offshore.

Lista de jurisdicciones offshore

Alderney Guatemala Nigeria
Andorra Guernsey Niué
Anguilla Hong Kong Norfolk
Anjouán Hungría Nueva Zelanda
Antigua y Barbuda Irlanda Omán
Antillas Holandesas Islandia Países Bajos
Aruba Israel Panamá
Australia Jamaica Puerto Rico
Austria Japón Reino Unido
Bahamas Jersey Rep. de Chipre del Norte
Bahréin Jordania República Dominicana
Barbados Labuán Saint Kitts
Belize Letonia Samoa
Bermudas Líbano San Marino
Botswana Liberia St. Vincent y Granadinas
Brunei Liechtenstein Santa Lucía
Caimán, Islas Luxemburgo Sark
Campione Macao Seychelles
Canadá Macedonia Singapur
Chipre Madeira Somalia
Cook, Islas Maldivas, Islas Suecia
Costa Rica Malta Suiza
Dinamarca Man, Isla de Tanger
Dominica Marshall, Islas Trinidad y Tobago
Emiratos Arabes Unidos Mauricio Turks y Caicos, Islas
Estados Unidos Mónaco Uruguay
Filipinas Montenegro Vanuatu
Ghana Montserrat Vírgenes Británicas, Is.
Gibraltar Naurú Vírgenes USA, Is.
Granada Nevis Yibuti

Paraísos Fiscales:   Los paraísos fiscales no son una ficción, sino que son lugares reales, en los que se esconde dinero real, para evitar una fiscalidad real.

El secreto bancario, una fiscalidad inexistente o extremadamente laxa, la evidente falta de cooperación por parte de las autoridades con otros estados y la flagrante falta de regulación mundial al respecto, son características comunes de los “paraísos” y atraen a empresas y millonarios de todo el mundo. Y curiosamente, entre los principales asiduos de estos “paraísos” no solo encontramos acaudalados hombres de negocios “sin bienes reconocidos”, sino que también encontramos compañías, corporaciones transnacionales, bancos, redes de delincuentes, y esas grandes empresas españolas que se reclaman muy patrióticas cuando son sometidas a lo que ellas puedan considerar algún tipo de ataque.

No existe una lista «oficial» de paraísos fiscales, ya que cada país u organización aplica sus propios criterios de valoración, y muchas veces con un grado de subjetividad muy importante, pero la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico), aunque bastante restrictiva, dispone de esta lista:

Otros Paraísos Fiscales:

  • Holanda: La OCDE, aunque evitando la denominación paraíso, le ha señalado no obstante con el eufemismo «país involucrado en competencia fiscal desleal».  Su legislación permite crear un tipo de sociedades (BV) que no tributan.
  • Estados Unidos cuenta con legislaciones en algunos estados, como Delaware, Wyoming o Nevada que de facto permiten una exención de impuestos para sociedades limitadas (LLC) en manos de extranjeros no residentes, siempre y cuando no mantengan un establecimiento físico en el país.
  • Reino Unido es un paraíso fiscal para personas con domicilio en el extranjero, incluso aunque sean residentes en el país (residencia y domicilio son conceptos legales separados en el Reino Unido), pues no pagan impuestos sobre los ingresos extranjeros que no se remitan al Reino Unido. Parecidas situaciones se encuentran en otros pocos países, incluyendo Irlanda.
  • Suiza es un paraíso fiscal para los extranjeros que se hacen residentes tras negociar la cantidad de sus ingresos sujeta a impuestos con el cantón en el que pretenden vivir. Típicamente se asume que los ingresos imponibles son cinco veces la renta de alojamiento pagada.
  • Hong Kong y Macao tienen tasas de impuestos muy bajas y en ciertos casos incluso nulas, por ello podrían ser considerados paraísos fiscales.
  • Uruguay era considerado un paraíso fiscal por otros países, ya que tiene una política de exoneración fiscal y secreto bancario para atraer inversiones. Sin embargo, el gobierno introdujo una reforma tributaria con Impuesto a la Renta de las personas físicas, eliminó las SAFI (Sociedades Financieras de Inversión que daban cobertura legal a empresas off-shore) y se comprometió a cumplir con las estándares tributarios de la OCDE.
  • San Marino, Vaticano, Luxemburgo, Chipre y Malta... etc.

Participaciones preferentes: Las participaciones preferentes son valores emitidos por una sociedad que no confieren participación en su capital ni derecho de voto. Tienen carácter perpetuo (no tienen vencimiento) y su rentabilidad no está garantizada. Se trata de un instrumento complejo y de riesgo elevado, pudiéndose perder el capital invertido.

Estos instrumentos suelen tener liquidez a través de un mercado secundario con muchas limitaciones, siendo normalmente los propios emisores quienes dan liquidez.
Este tipo de productos son adecuados para inversores muy especuladores, con conocimientos financieros, que sean capaces de asumir una pérdida total de su inversión y no como se ha hecho en una reciente etapa en la que los bancos perdieron los escasos escrúpulos que tenían y en la que las ofrecieron a un amplio público que invertió su dinero creyendo que se trataba de renta fija.
En la imágen podemos ver uno de estos contratos… ¡firmado con la huella de un dedo!.

Caja Madrid y Banesto ofrecían a este producto rentabilidades cercanas al 7 % durante cinco años antes de la crisis, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Sin embargo, esta oferta estaba condicionada a sus beneficios: no había ninguna garantía de cobrarlos.

Patrón Oro: El patrón oro es un sistema monetario que fijaba el valor de la unidad monetaria en términos de contravalor de una determinada cantidad de oro. El emisor de la divisa garantizaba que podía dar al poseedor de sus billetes la cantidad de oro consignada en ellos.

Se señala como el 15 de agosto de 1971, el día en que por orden del presidente estadounidense Richard M. Nixon, el dólar dejó de ser convertible en lingotes de oro incluso para gobiernos y bancos centrales extranjeros. Fue el golpe de gracia al patrón oro.

Obsérvese que a partir de este momento, el dinero no tiene ningún valor o… el que subjetivamente se le pudiera dar. Recordemos que desde su creación, el dinero en sí mismo es un valor de cambio y sólo tiene valor cuando tiene tras de sí una riqueza existente y equivalente.

Periferia: Término económico que aglutina al conjunto de países que se han visto empobrecidos en el proceso de expansión del sistema capitalista. Acoge a todos aquellos países que no se encuentran dentro del centro económico de poder y decisión.

Planes o Programas de Ajuste Estructural (PAE): Los PAE son el conjunto de políticas socioeconómicas que imponen el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras instituciones financieras internacionales a los países, como condición para negociar reestructuraciones del pago de la deuda. Los PAE pretenden estabilizar y reestructurar las economías en dificultad, de modo que puedan afrontar el pago de la deuda, con recetas de corte neoliberal.

Estas recetas se resumen en recortes del gasto público (en servicios sociales, sueldos de funcionarios, subvenciones y otras prestaciones sociales), aumento de los impuestos directos (IVA), privatizaciones y modificación de la estructura productiva orientándola a la explotación de recursos y laboral y a la exportación de bienes y servicios. Estas medidas suponen unos costes sociales y ambientales altamente perjudiciales para el conjunto de la población, especialmente para las capas más empobrecidas.

El FMI y el BM ya no los denominan Planes de Ajuste Estructural, pero las condiciones que imponen en sus créditos siguen la misma receta neoliberal.

Son los que en España viene aplicando el actual gobierno del PP y que ya inició el anterior del PSOE.

PIIGS: Pig significa cerdo en inglés. Peyorativamente los medios de comunicación financieros anglosajones aplicaron el acrónimo PIGS a los países del sur de la Unión Europea con problemas financieros: Portugal, Italia, Grecia y España, utilizándose la primera letra del nombre en inglés. Ahora se integra también a Irlanda, convirtiéndolos en los PIIGS.

Ultimamente algunos autores han corregido esas insultantes siglas por GIPSI.

Prima de Riesgo (o diferencial):  Es un índice relativo, ya que depende de la diferencia entre el bono que comparemos con el considerado como más seguro. En materia de deuda se suele utilizar la referencia del bono alemán a diez años, la diferencia con su tipo de interés nos da como resultado la prima de riesgo. Si el bono alemán está pagando el 3% y el español el 7%, la diferencia es del 4% o 400 puntos.

Estos últimos días hemos visto como nuestra prima ha llegado a sobrepasar el peligroso umbral de los 500 puntos.

Producto Interior Bruto: El producto interno bruto (PIB), conocido también como producto bruto interno (PBI) y en España como producto interior bruto, es una medida que expresa el valor monetario de la producción de bienes y servicios finales de un país durante un período (normalmente, un año). El PIB es usado -discutiblemente- como una medida del bienestar material de una sociedad y es objeto de estudio de la macroeconomía. Su cálculo se encuadra dentro de la contabilidad nacional. Para estimarlo, se emplean varios métodos complementarios; tras el pertinente ajuste de los resultados obtenidos en los mismos, al menos parcialmente resulta incluida en su cálculo la economía sumergida, que se compone de la actividad económica ilegal y de la llamada economía informal o irregular (actividad económica intrínsecamente lícita aunque oculta para evitar el control administrativo).

Producto Nacional Bruto: Este indicador económico intenta reflejar la riqueza que es capaz de generar en un año la economía de un país. Durante muchos años éste había sido el único indicador utilizado para saber el grado de desarrollo de un país. Sin embargo, hoy día se utilizan indicadores de desarrollo en los que el PNB se combina con otros indicadores sociales (ver IDH).

Diferencias entre PIB y PNB: La diferencia entre el Producto Interno Bruto (PIB) y el Producto Nacional Bruto (PNB) procede de la medición de la producción que hacen ambos: mientras que el PIB cuantifica la producción total llevada a cabo en un país, independiente de la residencia del factor productivo que la genera; en el PNB, por el contrario, solo se incluyen los productos o servicios obtenidos por factores productivos residentes en el país de medición. A título de ejemplo si una cantante, residente en Chile, se desplaza hasta España y da un concierto en este país, este servicio se incluirá en el PIB de España y no en el de Chile. Por el contrario se incluirá en el PNB de Chile, su país de residencia, pero no en el de España.

Quita (de la deuda):  Convenio entre acreedor y deudor por el que el deudor paga una parte de su deuda al acreedor y donde el acreedor renuncia a su derecho sobre el resto de la deuda aceptando el quebranto causado. (Ver también Condonación)

Reformas fiscales regresivas: Son reformas cuya finalidad es favorecer al capital, a las rentas más altas y a las grandes empresas. Consisten en la disminución de los impuestos que gravan los beneficios de las empresas, como es el impuesto de sociedades, la reducción de los tipos máximos del impuesto a las personas físicas (IRPF) y la eliminación del impuesto del patrimonio, o de la herencia. Con todas estas medidas la recaudación del Estado disminuye.

Estas reformas han constituido el arranque de la Crisis de la Deuda al descapitalizar los estados mediante su reducción de ingresos.

Reestructuración de deuda: Cuando un país está en una situación de riesgo de impago de su deuda, o de fuertes tensiones sociales debido al pago de la deuda, el gobierno puede negociar con sus acreedores una reestructuración de su deuda, que puede consistir en una reducción del capital a devolver, una reducción de los intereses a pagar o un alargamiento del plazo del reembolso.

Rescate Ver «Intervención».

SAREB: Ver «Banco Malo».

Servicio de la deuda: Es el pago real que realizan cada año los países deudores a sus acreedores. Esta cantidad supone el retorno de parte del capital prestado más los intereses del crédito. Por ejemplo, a escala internacional, en el año 2008, los países empobrecidos transfirieron una cantidad de 536.000 millones de dólares en concepto de pago del servicio de la deuda (incluyendo la deuda pública y la privada, el servicio de la deuda pública fue de 173.000 millones). Esta cantidad fue 4,5 veces superior de la suma de lo que estos países recibieron en concepto de ayuda oficial al desarrollo de los países del Norte (120.000 millones de dólares). Entre 1970 y 2009, los países empobrecidos han transferido a sus acreedores 7,67 billones de dólares (de los cuales, 4,52 billones de dólares de servicio de deuda pública).

Supervisor Bancario: (o «Supervisor Único»). Aprobado el 13-12-2012 es supuestamente el pilar imprescindible para una futurible Unión Bancaria Europea. Su misión será centralizar en un único organismo la vigilancia de los bancos de la zona euro con un doble objetivo: preservar la estabilidad financiera de la UE y detectar de forma temprana los riesgos que puedan aflorar sobre la viabilidad de las entidades.

El supervisor será el Banco Central Europeo (BCE), pero no lo hará solo. La entidad con sede en Frankfurt operará bajo el marco normativo y las pautas de supervisión que fije la Autoridad Bancaria Europea (EBA, según sus siglas en inglés); y se apoyará para su funcionamiento cotidiano en los supervisores nacionales, como el Banco de España, aquí.

La intención inicial de la Comisión Europea era que el «Supervisor Único» vigilara a todas las entidades financieras de la Europa del euro, unas 6.000, pero la oposición de Alemania a someter a la vigilancia del BCE las cajas de sus lander ha reducido significativamente esa pretensión inicial.

¿A qué entidades españolas supervisará?

Según reveló ayer el ministro de Economía, Luis de Guindos, más del 80% del sector bancario español: Santander, BBVA, Banco Popular, Caixabank, todas las nacionalizadas… ; en realidad, prácticamente toda la banca española con las excepciones de Banca March, Cecabank, las cajas de ahorros de Pollensa y Ontinyent, y el sector de las cooperativas de crédito.

Suspensión de pagos o «default»: Si un Estado llega a un punto en que no puede seguir reembolsando su deuda entra en suspensión de pagos (en inglés default), es decir, deja de pagar. Esto ha pasado en diversas ocasiones en la historia reciente y no tan reciente (como por ejemplo el estado español bajo el reinado de los Austrias).
Una moratoria en el pago de la deuda es una suspensión de pagos o default por un período determinado, con la intención de retomar los pagos cuando haya mejorado la situación o cuando se haya conseguido negociar una reestructuración de la deuda.

SwapUn swap, o permuta financiera, es un contrato por el cual dos partes se comprometen a intercambiar una serie de cantidades de dinero en fechas futuras. Normalmente los intercambios de dinero futuros están referenciados a tipos de interés, llamándose IRS (Interest Rate Swap) aunque de forma más genérica se puede considerar un swap cualquier intercambio futuro de bienes o servicios (entre ellos de dinero) referenciado a cualquier variable observable. Los swaps se introdujeron por primera vez al público en 1981, cuando IBM y el Banco Mundial entraron en un acuerdo de intercambio. Un swap se considera un instrumento derivado.

 Tratado de Lisboa:  El Tratado de Lisboa, firmado por los representantes de todos los estados miembros de la Unión Europea (UE) en Lisboa el 13 de diciembre de 2007 es el que sustituye a la «Constitución para Europa» tras el fracasado intento constitucional de 2004. Con este tratado, la UE tiene personalidad jurídica propia para firmar acuerdos internacionales a nivel comunitario y se dota de otros instrumentos de funcionamiento de los que carecía.

Trilateral: La Comisión Trilateral (Trilateral Commission, en inglés) es una organización internacional privada fundada en 1973, establecida para fomentar una mayor cooperación entre Estados Unidos, Europa y Japón.

Fue fundada por iniciativa de David Rockefeller, miembro ejecutivo del Council on Foreign Relations y del Grupo Bilderberg y aglutina a personalidades destacadas de la economía y los negocios de las tres zonas principales de la economía capitalista: Norteamérica, Europa y Asia-Pacífico. Precisamente la inclusión de miembros de Japón es la principal diferencia con el Grupo Bilderberg.

En la reunión del Grupo Bilderberg en 1972, David Rockefeller propuso la creación de la «Comisión Internacional para la Paz y la Prosperidad» (International Commission of Peace and Prosperity), conocida comúnmente como «Comisión Trilateral». La iniciativa tuvo muy buena acogida en la reunión. La primera reunión de miembros ejecutivos tuvo lugar en Tokyo, Japón en octubre de 1973.

La Comisión Trilateral está vinculada a (o incluso forma parte de) el Grupo Bilderberg y el Council on Foreign Relations. La comisión trilateral ha sido acusada de promover a lo largo de los años el adoctrinamiento ideológico en las escuelas de los Estados Unidos promoviendo entre otras cosas lo que se llamo «el espiritu de la época». Todo esto en favor de la clase dominante, esto es, los hombres de negocios y sus empresas.

En la actualidad, la Comisión Trilateral congrega a 350 personas del stablishment una vez al año. Los participantes pertenecen al mundo de los negocios, los medios de comunicación, la política internacional y algunas ONG’S.

Troika:Se denomina popularmente así, en el ámbito de la Unión Europea, al nuevo «ejército» de intervención internacional compuesto por el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comunidad Europea.

(Ver Intervención)

Unión Europea: (Financiación)

La Unión Europea se nutre de los recursos que le transfieren los estados miembros y que le corresponden por derecho. Es lo que se denomina recursos propios. Los recursos propios de la Unión Europea tienen básicamente cuatro orígenes:

  • Exacciones agrícolas: impuestos sobre las importaciones de productos agrícolas. Suponen entre un 1% y un 2% de los ingresos de la Unión.
  • Derechos de aduanas: arancel común para los productos importados de terceros países. Supone un 10% de los ingresos de la Unión.
  • Cuota sobre el IVA: los estados miembros realizan aportaciones al presupuesto de la Unión por valor de un porcentaje uniforme sobre la base del impuesto sobre el valor añadido (IVA). Supone cerca del 15% de los ingresos de la Unión.
  • Cuota en relación con el PIB: las necesidades financieras restantes para cubrir los presupuestos de la Unión se cubren mediante aportaciones de los estados miembros en función de su Producto Interior Bruto. Supone cerca del 75% de los ingresos de la Unión.

Hay otros recursos, de carácter testimonial, ya que suponen sólo un 1% de los ingresos de la Unión, como son las multas impuestas por la Comisión Europea o el excedente positivo, si hay, del año anterior.

Vehiculos Financieros Estructurados: Un vehículo de inversión estructurado (conocido por su abreviatura SIV, a partir de su denominación en inglés, Structured investment vehicle), es un tipo de activo de papel creado para ganar un margen entre sus activos y pasivos como con el dinero tradicional. Los activos a largo plazo podían ser, entre otros, titulizaciones sobre hipotecas, préstamos para la compra de automóviles, préstamos estudiantiles, titulizaciones de tarjetas de crédito y bonos de bancos y empresas. Como consecuencia de esta estructura, los SIVs fueron considerados como parte del sistema bancario en la sombra.

Inventados por Citigroup en 1988, los SIVs fueron populares hasta el crash del mercado de 2008. Los SIVs eran un tipo de producto financiero estructurado. Tenían la intención de mantenerse operativos de modo indefinido comprando nuevos activos a medida que los antigios maduraban, de modo similar a un banco. Un gestor de un SIV tenía permiso para intercambiar inversiones sin facilitar a los inversores transparencia sobre cada activo, facilitando a cambio informes mensuales sobre su cartera.

En su momento álgido hacia julio de 2007, los SIVs disponían de activos bajo su gestión por importe superior a 400.000 millones de dólares.

Fueron uno de los principales desencadenantes de la crisis y se agruparon bajo la denominación «Activos Tóxicos».

Venta a corto:  En finanzas, «venta corta» o «a corto», o «ponerse corto» (del inglés short selling) es el hecho de vender unos títulos sin tenerlos en cartera pero con la esperanza de poder recomprarlos a precios más bajos para así obtener una ganancia entre el precio de venta y el de compra. Es, como se ve, una de las más miserables formas de especulación.

Warrants:   Son opciones negociables que cotizan en las Bolsas de valores. Otorgan a su poseedor el derecho, pero no la obligación, mediante el pago de una prima, a comprar (call warrant) o vender (put warrant) una cantidad determinada de un activo (que se denomina activo subyacente) a un precio prefijado (precio de ejercicio o strike) a lo largo de toda la vida del mismo o en su vencimiento. Dichos valores son emitidos por una entidad a un plazo determinado que actualmente está comprendido entre uno y tres años.

En este primer párrafo encontramos una gran cantidad de términos bursátiles. De aquí se desprende que hay dos tipos de warrants:

  • Warrants de Compra (call), que dan el derecho a su tenedor a comprar una cantidad determinada del activo subyacente al precio de ejercicio establecido. Se adquirirá este tipo de warrants cuando el inversor tenga la expectativa de que el activo subyacente vaya a subir.
  • Warrants de venta (put), que dan derecho a su tenedor a vender una cantidad determinada del activo subyacente al precio de ejercicio estipulado. Este tipo de warrants se adquirirán cuando exista la expectativa de que el activo subyacente vaya a disminuir.

Antes de seguir adelante, sería útil saber a que llamamos activo subyacente. Este activo puede ser una acción, un índice bursátil, un tipo de cambio, un tipo de interés, precios de materias primas, cestas o combinaciones de varios de estos tipos de activos. Por consiguiente, podrá ser un activo subyacente del warrant cualquier activo cuyo precio fluctúe y esté reflejado en algún mercado.

Anexos:

(1) Paso a paso, la caída de Lehman Brothers

por Guy Smith,  BBC
El 15 de septiembre de 2008 fue uno de los días más intenso entre los corredores de Wall Street.

Fue el fin de semana más dramático que Wall Street ha vivido en su historia.

Y, para cada persona que atestiguó el colapso de Lehman Brothers, hubo un momento en el que se dio cuenta que el juego había terminado para el desolado banco.

Para algunos, fue un comentario incidental o uno de esos que ya habían escuchado. Para otros, se trató de la lectura de una hoja de cálculo confidencial o de una discreta conversación al margen de una reunión.

Pero, para cada uno, el sábado 13 o el domingo 14 de septiembre de 2008 sucedió una especie de revelación: el cuarto banco de inversiones más importante de Estados Unidos estaba al borde del colapso y no había nada que se pudiera hacer para salvarlo.

En ascuas

El acto final de la novela dramática comenzó un día antes.

En la noche del viernes, el 12 de septiembre, los presidentes de los principales bancos de Estados Unidos fueron llamados a una reunión de emergencia en la Reserva Federal de Nueva York, en el distrito financiero del bajo Manhattan.

El secretario del Tesoro, Hank Paulson, les advirtió a los titanes de Wall Street que Lehman Brothers estaba a punto de colapsar y que el gobierno no lo rescataría.

En las siguientes 48 horas, los funcionarios de la Reserva Federal y del Banco del Tesoro, los presidentes de los bancos, sus abogados y contadores buscaban la manera en que podían salvar a Lehman. Pero, sin el apoyo financiero del gobierno, era una misión imposible.

Para John Thain, presidente y director ejecutivo (CEO) de Merrill Lynch, la concientización de la fatalidad de Lehmans se produjo antes.

Al ver el intenso interrogatorio al que fue sometido el presidente del banco, por parte de funcionarios del Tesoro, se dio cuenta que el juego había terminado para Lehman.

“Al verlo, me di cuenta de la carga emocional que drenaba de él. El sábado, todo apuntaba a que se anunciaría la bancarrota. No me imaginaba estar en sus zapatos una semana después”, indicó Thain.

Montañas de preocupaciones

Thain llamó de inmediato a Ken Lewis, el presidente del Bank of America, y sugirió que discutieran “unas opciones estratégicas”.

Dos días después, el Bank of America compró Merrill Lynch por US$50.000 millones.

Para Rodgin Cohen, abogado de Lehman Brothers, la primera sospecha de que el banco colapsaría se produjo el sábado en la tarde, cuando escuchó un rumor de que Bank of America estaba en conversaciones con Merrill Lynch.

“Hubo un lapsus linguae en una reunión a la que asistí en la Fed (Reserva Federal), señaló Cohen.

Fue así como le pasó la información a Dick Fuld, director ejecutivo de Lehman Brothers, quien se encontraba en las oficinas principales de la organización en Midtown.

“Llamé a Dick y le dije ‘Me preocupa que (la información) sea correcta’. Y él dijo: ‘No puedo creerlo’. Hubo un adjetivo –quizás un adverbio- que no puedo repetir, antes de la palabra ‘creerlo’”.

Los peores temores de Cohen fueron confirmados al siguiente día, cuando el secretario del Tesoro, Hank Paulson, salió de una reunión y anunció que un acuerdo con la entidad británica Barclays Bank había fracasado.

Sabía que la “muerte era inminente”.

Para Christopher Flowers, un gerente de financiación privada, “fue el fin de semana más extraordinario” de su carrera en el sector financiero.

Cuando supo que Barclays no compraría Lehmans, también se dio cuenta de que no había nada más por hacer para rescatar al banco.

“Francamente, creo que si Jesucristo hubiese estado a cargo de Lehman Brothers, no hubiese hecho la diferencia. El resultado hubiese sido el mismo”, indicó.

Harvey Miller, el abogado especializado en bancarrotas más famoso de Estados Unidos, había seguido muy de cerca la situación durante todo el fin de semana, en caso de que lo peor sucediera.

Crisis

A media tarde del domingo, él y su equipo fueron convocados a la Reserva Federal. Allí se les llevó a un salón de conferencias y se les dijo que prepararan, a eso de la medianoche, la bancarrota de Lehmans.

“Mi respuesta fue: ‘No entiendo qué están haciendo’”, dijo Miller.

Pero, señaló, los funcionarios del Tesoro respondieron a sus preocupaciones con las palabras: “Ese no es su problema. Todo lo tenemos bajo control”.

Pero, evidentemente, no era así.

Al final del días siguiente, US$700.000 millones habían sido limpiados de los mercados de valores en todo el planeta.

El índice bursátil Dow Jones se desplomó 500 puntos, su caída más dramática desde el 11 de Septiembre.

La caída de Lehman Brothers arrodilló al sistema financiero global.  Después de eso, la recesión mundial.

Crisis de 2008

  • 7 sep: Fannie Mae es nacionalizado
  • 15 sep: Bancarrota de Lehman Brothers
  • 18 sep: Lloyds asume HBOS
  • 19 sep: EE.UU. propone plan de rescate de US$700.000 millones
  • 29 sep: Bradford and Bingley es nacionalizado
  • 5 oct: Congreso acuerda plan de rescate
  • 12 oct: Reino Unido rescata RBS y Lloyds-HBOS
Fuentes:"Vivir en Deudocracia", lainformacion.com, Wikipedia, Comités de Auditoría Ciudadana de la Deuda, Diario Público, El País, BBC y otros.

ENTENDIENDO LA DEUDA EN 15 MINUTOS

GdT, Auditoría Deuda Bcn15M
Indice:
  • ¿Todo por la deuda?
  • ¿Cómo se ha llegado a vivir en Deudocracia?
  • ¿Cómo se endeuda un país?
  • ¿Cuál es la perversión del sistema de financiación?
  • ¿Cómo se ha generado la deuda en Europa?
  • ¿Cómo se estructura nuestra deuda?
  • ¿Quiénes son los acreedores de nuestra Deuda?
  • ¿Cuál es el nivel de endeudamiento de España?
  • ¿Recortes cómo solución a la crisis?
  • ¿Por qué no mejoran las cosas?
  • Entonces, ¿puede la Deuda considerarse ilegítima e injusta?
  • Auditoría ciudadana de la deuda: ¿por qué y cómo?
  • ¿Por qué el estado endeudado debe reducir radicalmente su deuda pública al proceder a la anulación de las deudas ilegítimas?
  • La unión (internacional) hace la fuerza.
  • ¿Cómo pasar a la acción?

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Recortes presupuestarios, restricciones sociales, menor protección social, peor atención sanitaria, peor educación, rebaja de salarios, despidos, precariedad…

¿Todo por la deuda?

Estamos en crisis y no existe otro discurso para salir de ella que el de recortar y continuar recortando los presupuestos del Estado destinados a fines sociales. El motivo de tal austeridad, según apunta el discurso dominante, es el alto nivel de endeudamiento del Estado español, motivo que comparte con el resto de países de “segunda” de la zona euro.

Hemos visto, durante estos años de crisis, cómo las agendas de nuestros políticos estaban repletas de reuniones y más reuniones; cómo los dirigentes europeos declaraban la urgencia de crear medidas de estabilidad del euro; cómo se llamaba al orden a ciertos países y cómo la presión político-mediática legitimaba continuos gestos antidemocráticos como la imposición de gobiernos tecnócratas no elegidos democráticamente (golpes de estado en Grecia e Italia) o nuestra reciente reforma exprés de la Constitución, sin referéndum, aprobada el 30 de agosto de 2011, que expone en su artículo 135.3: “Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. En otras palabras: el pago de la deuda será prioritario; cada euro que entre en tesorería tendrá que ir destinado prioritariamente a pagar la deuda y sus intereses -en detrimento de sueldos, pensiones, prestaciones y cualquier tipo de gasto social- hasta que no se haya cubierto totalmente dicho importe. Y además, se prohíbe su negociación o repudio.

Así pues, el dinero de nuestros impuestos no irá destinado prioritariamente a nuestros servicios sociales sino al pago de la deuda. Una deuda de la que nunca fuimos conscientes sin poder opinar o participar. Una deuda apuntada como el mayor de los problemas y de la que nos hacen responsables directos y nos obligan, por constitución, a saldar. Una deuda que obliga a recortar nuestros servicios públicos y que nos condenará al mayor de los desamparos sociales. Una deuda de la que aún no se ha hecho ninguna auditoría para determinar su legitimidad. Una deuda que ha establecido una nueva política de gobierno y un nuevo orden de prioridades presupuestarias.

Frente a todo esto, debemos preguntarnos, ¿cuál es la verdad que esconde la deuda? Para descifrarlo, hagamos un repaso de la historia de la deuda y veamos cómo se acabó imponiendo este régimen económico llamado Deudocracia.

¿Cómo se ha llegado a vivir en Deudocracia?

Para empezar, debemos decir que la crisis actual no es nueva. El sistema capitalista en el que ya llevamos viviendo más de un siglo, ha generado, a lo largo de su historia, otros episodios de crisis tan duras como la actual. Y es menester decir que estas épocas de crisis han servido para que el sistema capitalista se refundase bajo otros parámetros o ejes de actuación. De hecho, el capitalismo vive de estas épocas de crisis, pues al estar basado en el crecimiento competitivo (producir más y vender más para obtener más y crecer más), y dado que este no puede ser infinito (hay, entre otros, un límite ecológico, pues el planeta no puede ofrecer infinitos recursos), necesita de una destrucción para poder volver a crecer y volver a restablecer, de nuevo, el campo de juego. De nada sirve, entonces, buscar soluciones a la crisis si no se construye una alternativa al sistema económico capitalista. Una alternativa, todo hay que decirlo, que no la encontraremos en el crecimiento y consumo que tanto defienden las escuelas tradicionales de economía, ¿todos debemos crecer y consumir para salir de la crisis? Está claro que las soluciones crecentistas no harán más que encaminar la sociedad a una destrucción irreparable del planeta.

Centrándonos en las causas de esta crisis, y para entender por qué se habla de una crisis de la deuda o por qué la deuda se ha convertido en el eje central de todas las reformas antisociales que estamos viviendo, es aconsejable entender cómo hemos llegado a esta situación de dependencia. Veamos cómo fue creciendo el endeudamiento tanto público como privado:

1ª Etapa: Antecedentes

En los 70 hay una crisis mundial generada, principalmente, por la subida del precio del petróleo (provocada por EEUU y seguida por los países árabes) y por la subida de las tasas de interés sobre los préstamos en EEUU, que afecta tanto a endeudados como a Estados.

Esta crisis marca el inicio de una nueva etapa: el Neoliberalismo. Una etapa que establece tres ejes básicos que, a la vez que dotan de un poder casi autoritario a las instituciones y entidades financieras, afectan muy negativamente al ingreso de dinero de las familias y el Estado:

  • Liberalizar el capital (quitar todas las barreras posibles a la libre circulación del capital), lo que  promocionó el auge del sistema financiero por apoyarse en una tecnología que facilitaba la libre circulación (Internet).
  • Reducir el poder de control de los Estados sobre el mercado, lo que conlleva privatizaciones estatales y política fiscal regresiva (reducción de impuestos, sobre todo a grandes empresas). Un eje que afecta, directamente, al ingreso de dinero de los Estados (el dinero que se invierte en servicios sociales, infraestructura… etc).
  • Flexibilidad laboral, o lo que es lo mismo, presión para establecer unos trabajos precarios y peor remunerados. Esto afecta directamente al ingreso de dinero de las familias (el poder adquisitivo de la población española ha disminuido un 8% en los 10 años previos a la crisis).

2ª Etapa: Disminución de los ingresos

Debido a las medidas neoliberales impuestas a raíz de la crisis de los 70, las familias y los Estados dejaron de ingresar mucho dinero pese a mantener un creciente nivel de gastos (los precios y el consumo no dejan de subir). Esto llevó a ambos agentes a una situación de déficit (déficit es una diferencia negativa entre ingresos y gastos, es decir, cuando gastas más de lo que ingresas).

Por tanto, una de las cosas que hay que desmentir es que el déficit del Estado haya venido provocado por un malgasto o “mal uso” de nuestros servicios sociales. Si el Estado ha incurrido en un déficit es, principalmente, por la disminución de ingresos del Estado a cuenta de la disminución de los impuestos (sobre todo de grandes empresas y familias ricas) y de las privatizaciones de las empresas públicas.

Situación de déficit de un Estado:

El descenso de ingresos provocado por la disminución de los impuestos y las privatizaciones han sido compensados con el aumento de los impuestos indirectos como el IVA (un impuesto injusto por tener que pagarlo por igual todos los ciudadanos sin tener en cuenta el nivel de ingresos)

Bajo esta política neoliberal de dar más libertad al capital y reducir el papel del Estado como recaudador social, España es de los países de la UE que menos recoge en impuestos:

Ingresos fiscales por países en porcentaje del PIB nacional en 2010.

Fuente: http://epp.eurostat.ec.europa.eu/statistics_explained/index.php/Tax_revenue_statistics#Evolution_of_tax_revenue

España contaba con un impuesto de sociedades para grandes empresas del 35% y, en plena crisis, se rebajó al 30% (según fuentes de la AEAT y la CNMV, las grandes empresas que cotizan en el IBEX35, tributan de media un 18%). El Estado dejó de ingresar en los 7 años anteriores a la crisis, por la rebaja fiscal a grandes empresas, 28.000 millones de euros, cifra que contrasta con los 15.000 que recortó Zapatero y los 40.000 que tiene previsto recortar Rajoy en 2012. Y no hay que olvidar la escandalosa cifra que supone el fraude fiscal en España: las organizaciones profesionales de inspectores de Hacienda ofrecen el dato de 70.000 millones de euros anuales (los recortes para el periodo 2010-2013 serán de un total de 50.000 millones de euros).

A pesar de estos factores, como la tendencia impuesta por el capitalismo era de la de un crecimiento basado en el consumo, en el mundo desarrollado se implantó el sistemacrediticio (o de la deuda) durante de los 70, 80 y 90. Este planteamiento crecentista, se pudo dar gracias a la promoción de dinero llevada a cabo por las entidades financieras, que son quienes obtienen beneficios con el movimiento y el préstamo del capital.

Este mecanismo afectó negativamente a todos los agentes posibles:

  • Bancos: Para dar créditos se tienen que endeudar con otro agente.
  • Empresas: El recurso fácil de crédito inundó de deuda las empresas al establecer el crédito como política de crecimiento.
  • Familias: Debido a la pérdida de poder adquisitivo y la promoción de crédito, las familias cayeron en la trampa de la codicia y fueron víctimas participantes del boom inmobiliario.
  • Estado: La pérdida de ingresos por la política neoliberal (intentada compensar con impuestos indirectos) generó un desequilibrio negativo entre estos y los gastos (déficit). Este déficit se solventó con endeudamiento en forma de crédito y de venta de bonos.

En España, este endeudamiento dio rienda suelta a gastos inútiles en tema de infraestructuras (aeropuertos innecesarios, un TAV ineficiente…) y se promovió de una manera desorbitada la vivienda: se construyeron más viviendas que Alemania, Francia e Italia juntas, a los precios más altos del mundo teniendo en cuenta los sueldos de los ciudadanos. Muchos se enriquecieron especulando, pero gran parte del dinero no volverá a existir. Gran parte de este dinero está enterrado en construcciones inacabadas (del orden de 1.500.000). 

Para entender el boom inmobiliario:

 

3ªEtapa: Aumento de los gastos

Con la crisis del 2007-2009, llega la etapa de los rescates:

  • Al sector inmobiliario: Se le conceden 20.000 millones de euros en los primeros compases de la crisis.
  • Al sector bancario: las ayudas a la banca, que supuestamente amenazaba con colapsar, supusieron un desembolso por parte de las arcas públicas que, en el caso del Estado español, ascendió a 141.000 millones de euros. El Gobierno, sin embargo, no instauró impuestos para contrarrestar este gasto en su balance, sino que recurrió al endeudamiento.

El galopante aumento del desempleo con el consecuente aumento en el pago de prestaciones y bajada en la recaudación del IRPF, el aumento del gasto público para afrontar la crisis y el aumento de la carga del pago de la deuda por refinanciación contribuyó a que se pasase de una situación de superávit fiscal del 1’9% del PIB en 2007 a un déficit del 11’1% a finales de 2009.

En la actualidad, a nivel mundial, la deuda agregada es de 158 billones de dólares (2 veces el PIB mundial, es decir, 2 veces la riqueza que se genera a nivel mundial). De esta deuda, el 25% es pública y el 75% privada. La deuda total de los países en desarrollo, incluyendo a China y Rusia, es de 1,5 billones de dólares: un 1% de la deuda total mundial, lo que implica que el problema lo tienen EEUU, Europa y Japón.

¿Cómo se endeuda un país?

Así como las familias o las empresas se endeudan con la contracción de créditos bancarios que tienen que devolver bajo unos intereses marcados por la entidad bancaria, los países tienes 3 formas de financiamiento:

  • Préstamos de entidades bancarias: Igual que las familias o empresas.
  • Deuda Multilateral: Préstamos que se contraen con el BEI (Banco Europeo de Inversión). Muy utilizados en la construcción de grandes infraestructuras. Actualmente supone entre un 10% y un 13% de la deuda total del Estado.
  • Emisión de Bonos o Deuda Pública: Es la más importante, supone casi el 80% de la deuda total del Estado. Mediante este mecanismo, el país emite unos “papeles” (bonos) que vende a una cantidad determinada. Esos bonos lo compran los agentes financieros (bancos principalmente) con el compromiso que el Estado les devolverá el dinero invertido más una cierta cantidad en forma de interés. Un interés que, como veremos más adelante, aumenta a medida que se torna más difícil la situación económica.

¿Cuál es la perversión del sistema de financiación?

Es el mecanismo de emisión de deuda pública y la forma de determinar el interés a pagar por esos bonos, es lo que hace del modelo de financiamiento un sistema a todas luces ilegítimo.

Por un lado, el BCE (emisor de la moneda única europea), en base a unas leyes para controlar la inflación, se constituyó para no poder prestar dinero directamente a los países. Dicha constitución obliga a los países a recurrir al mercado secundario (el de los bancos privados) para obtener financiación. Es así como los bancos privados hacen su negocio particular: obtienen dinero barato del BCE (al 1% de interés) y lo ceden a los Estados a un interés mayor (4% o más). Es decir, el sector bancario se beneficia de la deuda emitida por los países y, teniendo en cuenta que los países, debido al modelo de financiamiento, deben recurrir a la venta de bonos para obtener dinero con el que invertir en sus gastos, los bancos son los grandes beneficiarios de la deuda pública de los países, tanto por negocio como por posicionamiento de poder.

Además, el interés que deben pagar los Estados por la deuda contraída, aumenta con la posibilidad de impago, es decir, los intereses que se le exigen a un país por los bonos emitidos son mayores a mayores dificultades económicas atraviese el país. Este aumento del interés (sinónimo de gran negocio para la banca) viene marcado por valoraciones que hacen las agencias de calificación privadas (Standars $ Pool, Moody’s, Fitch) en función de unos parámetros que ellos mismo determinan. El resultado se mide en sus valoraciones y en la prima de riesgo, que es la diferencia porcentual de lo que se paga por el bono en relación al bono alemán.

Ejemplo de financiación de un país europeo con una tasa de interés, por sus bonos, del 5%:

Además, hay todo un mercado financiero alrededor de esta deuda que no hace más alimentar la especulación. Este mercado, tan complejo como ilógico, está compuesto fundamentalmente por los CDS (Credit Default Swaps) o los seguros de impago de la deuda pública de los países. Es decir, un banco puede comprar un bono español y, a la vez, hacer un seguro de impago por si el Estado español se declara en bancarrota y no puede pagar. En caso de default (impago) el tenedor del CDS cobrará el dinero de la indemnización. Pues bien, la perversión de los CDS está en que estos productos financieros pueden adquirirse aún sin estar en posesión de ningún bono, con lo que hay agentes especulativos (tenedores de CDS) que están muy interesados en que haya ciertos países que puedan declarar un impago de sus bonos para poder cobrar el dinero de la indemnización.

¿Cómo se ha generado la deuda en Europa?

La doctrina neoliberal, que promocionó el poder de sector financiero y la reducción de ingresos de los Estados y familias, se instaló institucionalmente en Europa a finales de los 90 y principios del siglo XXI.

La UE, en base a unas reglas insostenibles de crecimiento y consumo, se formó entre países con políticas fiscales muy dispares (mucha diferencia en el impuesto de sociedades) y con capacidades de producción muy diferentes. Esto provocó un desequilibrio en las formas de funcionar: países exportadores (aquellos con mayor capacidad de producción y tecnología) y países importadores.

Los exportadores (Alemania, Francia y los países bajos), lejos de dedicar sus ganancias a promover mejoras sociales en sus ciudadanos, empezaron a exportar su dinero en forma de créditos hacia los países importadores (era más productivo invertir el capital en el sistema especulativo-financiero que en la economía real).

Los importadores, que no podían competir con las industrias más desarrolladas (la alemana y francesa principalmente), debían endeudarse para superar sus déficits comerciales. Recurrieron a la emisión de deuda pública para financiarse. Una deuda que fue absorbida por el sistema financiero privado, tanto interno como externo, y que engrosó las cuentas y el poder de bancos y agentes financieros.

La necesidad de financiamiento de los países importadores unida a la oportunidad que tenía la banca (y agentes financieros) para ganar dinero, promocionó un sistema de endeudamiento que fue absorbido con perfecta eficacia por sociedades educadas en el sobreconsumo, en las que tener más siempre es mejor sin importar las consecuencias sociales, medioambientales o financieras. Así, mientras el sector empresarial y financiero se complace de tener colocada toda su producción, los países periféricos, como importan más de lo que exportan, tienen la necesidad de endeudarse para seguir consumiendo.

¿Cómo se estructura nuestra deuda?

La deuda del estado español está repartida según:

Deuda Pública: representa sólo un 16% del total y es lo que deben las instituciones públicas como el Estado, CCAA y Ayuntamientos (la proporción: 75%, 20% y 5% respectivamente).

Deuda Privada: el resto, 84% del total, es de:

  • Familias 21%, contraída por la población en forma de hipotecas y préstamos personales.
  • Bancos y entidades financieras 32%
  • Empresas (principalmente del sector de la construcción) 31%.

¿Quiénes son los acreedores de nuestra Deuda?

De la Deuda Pública, hemos de decir que el 55% de ella se debe a entidades financieras españolas (Banco Santander y BBVA principalmente) y que el resto es a entidades extranjeras, principalmente bancos franceses y alemanes.

Según estos Datos, es fácil adivinar por qué los presidentes del Banco Santander, del BBVA o Merckel y Sarcozy (hablando por boca de sus banqueros nacionales) estén tan interesados en que España adopte las medidas necesarias para poder saldar sus deudas.

¿Cuál es el nivel de endeudamiento de España?

Según los mensajes que nos llegan para justificar los recortes, parece que el Estado español se haya endeudado mucho, pero ¿cuál es ese nivel de deuda en comparación con otros países? ¿Estamos en una situación tan grave como para que se nos apliquen estos recortes? ¿Acaso gastamos demasiado en servicios sociales? En cuanto a Sanidad y Educación, hay que decir que España, respecto a su PIB, invierte menos que la media de la UE, de hecho, está a la cola en estas materias (un 25% menos que Alemania o Francia). Nuestra deuda, comparada con otros Estados (en relación al PIB):

  • Deuda Pública (azul claro), sólo la punta del iceberg.
  • Deuda de empresas, bancos y entidades financieras (azul oscuro).
  • Deuda Familiar (negro).

A día de hoy tenemos una deuda pública menor que Alemania o Francia.

De hecho, antes de la crisis, España tenía una deuda del 36% respecto al PIB (mucho menor que los compromisos de Maastrich, que la establecían en un nivel máximo del 60%). En la actualidad ha crecido hasta el 70% del PIB.

Resumiendo, el problema no es la deuda pública sino la deuda privada. Y es un problema porque el avalador de tales deudas es el Estado. Así pues, los bancos tan sólo tienen que preocuparse de ganar dinero, pues en caso de fallida, quien asumirá las pérdidas será el Estado.

La banca española está en posesión de 173.000 millones de euros en activos tóxicos (activos financieros de dudoso cobro o difícil venta e hipotecas).

La propuesta de creación de un “Banco Malo”, no es más que una manera de hacer que el Estado asuma (compre) estos activos tóxicos (basura financiera) y libere a la banca de los problemas generados por sus prácticas especulativas. Por supuesto, el Estado debe asumirlo con dinero público, es decir, con dinero de nuestros impuestos.

Debemos ser conscientes, además, que la banca privada fue la principal responsable y beneficiaria de la burbuja inmobiliaria y del aumento desorbitado del precio de los pisos. Ahora, descubierto el agujero que han provocado, no se les juzga por los graves problemas causados a la población, ni se les va a obligar a asumir las consecuencias de un negocio fallido. No participamos de sus beneficios pero debemos asumir sus pérdidas. Es más, han hecho valer su poder (bajo la complacencia interesada de la clase política) para que se les dé dinero de nuestros impuestos y que no se vean afectados económicamente por su negocio en la quiebra. ¿Qué ciudadano posee tal privilegio? Esto es un golpe de Estado financiero.

El coste del rescate a los bancos está siendo trasladado a la población. Se pagan los intereses de una deuda que ha servido para rescatar a la banca y cuyos objetivos están alejados de los intereses de los ciudadanos. Los rescates no deberían ser considerados deuda pública, sino que deberían ser tratados como préstamos separados, a pagar por la misma banca y no por toda la sociedad. Es importante recordar que en 2008 no existía la denominada crisis del “endeudamiento”, pero sí la crisis de los grandes bancos.

El instrumento de endeudamiento “público” está siendo utilizado ahora en Europa como lo fue en Latinoamérica desde los años 1970: como un mecanismo de transferencia de recursos hacia el sector financiero privado. Es una manera de desfalco de recursos públicos y ahora nos toca a nosotros.

Vídeo Viviendo en Deudocracia. La deuda en los países del Norte: Aprendiendo del Sur.

 

¿Recortes cómo solución a la crisis?

En la situación actual las soluciones que se imponen para afrontar la crisis, no son otras que las ofrecidas por el propio sistema capitalista: Mejorar la competitividad española en el exterior para reactivar la economía. Y para que la economía vuelva a crecer y el pastel vuelva a ser grande y podamos optar a un trozo mayor, nos venden que “todos” debemos hacer un esfuerzo. Pero a estas alturas es evidente que sólo una élite se beneficia de esta estrategia. El resto, permite la degradación de sus derechos, del medio ambiente y de la calidad de vida, en pro del siempre deseado crecimiento económico y a cambio de la esperanza de no figurar en la lista del INEM.

Así, bajo la premisa de una vuelta al crecimiento para salir de la crisis, se están imponiendo dos medidas terriblemente alejadas del bien social:

1.- Rescate de la Banca: Esta medida sólo desemboca en una situación más precaria, pues al poco ingreso que tienen los Estados como herencia de la época neoliberal, debemos añadir el expolio de dinero público que supone la recapitalización del sector bancario. En otras palabras, el dinero de nuestros impuestos, con el pretexto de salvar los ahorros de la población, se está empleando para engrosar cuentas corrientes de directivos bancarios, para seguir con el negocio de compra de activos financieros y para especular en contra de las deudas de los estados europeos.

La ayuda total al sector bancario ha supuesto 141.000 millones

2.- Política de austeridad (sólo sufrida por la población): La aplicación de recortes sociales no hará más que aumentar la recesión económica. Al generar más paro se reducirá la recaudación de impuestos y aumentará el gasto en seguro de desempleo, el déficit y la deuda pública. Y con este aumento de la deuda vendrá la calificación a la baja de las agencias de rating, el consiguiente aumento de la prima de riesgo con su aumento de los intereses de la deuda y nuevos recortes sociales.

Además, los recortes vienen acompañados de otros ajustes como reformas laborales y aumento de los impuestos (sólo sobre los trabajadores y no sobre los beneficios empresariales). Ajustes que sólo recaen sobre la población.

En esta gráfica observamos el gasto que ha hecho el Estado en diferentes ámbitos. El dinero que ha de destinarse al pago de la Deuda ha crecido en 3 años un 65%, principalmente por los rescates bancarios y el gasto social del desempleo.

Resumiendo:

  1. El coste del rescate a los bancos está siendo trasladado a la población con la excusa del endeudamiento. Gran parte de la deuda actual son los intereses de los préstamos contraídos para rescatar a la banca. El dinero que el Estado extrae de los recortes se utiliza para saldar esta deuda, y la banca utiliza este dinero para fines alejados de los intereses de los ciudadanos. Los rescates no deberían ser considerados deuda pública, sino que deberían ser tratados como préstamos separados, a pagar por la misma banca y no por toda la sociedad. La deuda contraída para rescatar a los bancos está hipotecando nuestro futuro y el de generaciones venideras.
  2. La política de austeridad aumentará la situación de crisis y empeorará las cuentas del Estado. Los recortes hacen perder poder adquisitivo a las familias a la vez que se privatizan servicios sociales básicos, lo que llevará a una espiral continua de pobreza y de destrucción de derechos sociales.
  3. Tal y como está instalado el control de la deuda, un país que demuestra menos capacidad para saldarla debe pagar más por los intereses de su financiamiento (aumenta la prima de riesgo y las agencias de rating califican a la baja). Siendo esto así, el estado español, con toda la disminución de ingresos que suponen las medidas de austeridad, será calificada a la baja (crecerán los intereses) y deberá aumentar sus partidas presupuestarias al pago de los intereses de la deuda, lo que significará más recortes.
  4. Una política basada en la deuda genera unas inercias que sólo conducen a un nivel de endeudamiento muy por encima de las posibilidades reales de las poblaciones y a la destrucción del medioambiente por la promoción de una creciente necesidad de sobreconsumo.

Es momento de luchar por nuestros derechos, por nuestros servicios sociales, pues en la dinámica de precariedad, desposesión y privatización a la que estamos siendo sometidos, lo único que nos podrá dar cobertura social no es el capital individual, si no los planes universales de garantía social; es momento de dejar de obsesionarse por hacer el pastel más grande y empezar a cortarlo bien. La salida de la crisis está en que todos tengamos lo necesario, eliminando el derroche de los que tienen más. La salida de la crisis está en repartir la riqueza y el trabajo.

¿Por qué no mejoran las cosas?

El dinero público no se destina a aliviar la situación de los que más padecen la crisis, que ven recortadas sus prestaciones sociales. Nuestros impuestos, regalados a los bancos, se están empleando para engrosar cuentas corrientes de directivos bancarios, para seguir con el negocio de compra de activos financieros y para especular en contra de las deudas de los estados europeos.

El BCE presta dinero a bancos y aseguradoras a un interés muy bajo (1%), dinero barato que invierten en comprar deuda pública a tipos de interés que oscilan entre el 3 y el 15% (como es el caso de Grecia), un negocio redondo. Es decir, las inyecciones de liquidez que el BCE dota a la banca europea para que, supuestamente, lo destinen en forma de créditos a la ciudadanía, se convierte en dinero que los Bancos invierten (por su alta rentabilidad) en la compra de Deuda Pública.

La posibilidad de que el Banco Central preste dinero a los Estados sin la intermediación de los mercados no se plantea: la propia arquitectura financiera de la unión permite, e incluso facilita, este tipo de movimientos especulativos. Y todo ello bajo la injerencia de las agencias de rating, que tras su criminal  actuación en EEUU durante el estallido de la crisis, siguen siendo capaces de evaluar la solvencia de un Estado.

A ello hay que añadir la mayor recesión que provocarán los nuevos recortes. Al generar más paro, se reducirá la recaudación de impuestos y aumentarán el gasto en seguro de desempleo, el déficit y la deuda pública –y la prima de riesgo, que alcanza tasas de usura–, forzando más recortes y alimentando el círculo vicioso.

Los recortes vienen acompañados de otros ajustes como reformas laborales y aumento de los impuestos sólo sobre los trabajadores (y no sobre los beneficios empresariales). Se pretende mejorar la competitividad española en el exterior y así reactivar la economía. Nos venden que “todos” debemos hacer un esfuerzo para que la economía vuelva a crecer, para que el pastel vuelva a ser grande y podamos cada uno tener un trozo mayor. A estas alturas es evidente que solo una elite se beneficia de esta estrategia. El resto permite la degradación de sus derechos, del medio ambiente, de la calidad de vida, en pro del siempredeseado crecimiento económico, a cambio de la esperanza de no figurar en la lista del INEM.

Es momento de dejar de obsesionarse por hacer el pastel más grande y empezar a cortarlo bien. La salida de la crisis está en que todos tengamos lo necesario, eliminando el derroche de los que tienen más. Repartir, en definitiva, la riqueza y el trabajo.

Entonces, ¿puede la Deuda considerarse ilegítima e injusta?

Sí, en derecho internacional, una deuda es ilegítima si procede de préstamos que, por cómo fueron concedidos, gestionados y en aquello que financian, de forma directa o indirecta, atentan contra la dignidad de la vida de los ciudadanos y ponen en peligro la convivencia pacífica entre los pueblos. Es la deudas que se deriva de acuerdos financieros que (o bien en la contratación o renegociación, o bien en lo que establecen, en lo que financian o en los impactos que causan) viola los derechos humanos o los principios de derecho internacional reconocidos por las naciones del mundo y que rigen las relaciones entre los estados y entre los pueblos. La deuda externa, sin embargo, también puede ser considerada ilegítima en su globalidad, en tanto que mecanismo de dominación y empobrecimiento, que perpetúa unas relaciones Sur-Norte injustas y desiguales, que responde fundamentalmente a los intereses de los acreedores y, en concreto, de las élites económicas (en el Norte y en el Sur).

Es una deuda ilegítima aquella cuyos fondos se emplean para adquirir medios y armas para reprimir a la población o para fines muy discutibles, como comprar navíos de guerra, submarinos, cazabombarderos y helicópteros de combate (el  gobierno griego siguió comprando armamento a Francia y Alemania, cuando su deuda ya era enorme).

Deudas ilegítimas, contraídas a espaldas de la ciudadanía, contra sus derechos, deteriorando o destruyendo el medio ambiente no se deben pagar.

También las ayudas a los bancos pueden ser consideradas como deuda ilegítima, porque no cumple para lo que ha sido concebida. El dinero del rescate ha sido destinado a que el sector financiero privado se haya podido deshacer de los activos tóxicos, pagar parte de sus deudas y reestructurarse obteniendo grandes beneficios.

Auditoría ciudadana de la deuda: ¿por qué y cómo?

La cuestión del pago de la deuda pública constituye un tabú. Los jefes de Estado y de gobierno, el Banco Central Europeo (BCE), el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea y la prensa dominante lo presentan como inevitable, indiscutible y obligatorio. Los ciudadanos y las ciudadanas se deberían resignar a pagar la deuda pública. La única discusión posible sería sobre la forma de modular el reparto de los sacrificios necesarios para liberar los medios presupuestarios suficientes, con el fin de cumplir con los compromisos del país endeudado. Los gobiernos que pidieron los préstamos fueron elegidos democráticamente, por lo tanto sus actos son legítimos. ¿Se debe pagar?

La auditoría ciudadana es un instrumento para eliminar este tabú. Consiste en analizar de manera crítica la política de endeudamiento llevada a cabo por las autoridades de un país.

No es necesario entrar en secretos de Estado para encontrar las respuestas. Es perfectamente posible proceder a un examen riguroso del endeudamiento público a partir de información de dominio público.

El proceso de una auditoría no es un proceso reservado a expertos; un colectivo puede comenzar el trabajo y provocar el debate público, durante el proceso los colectivos se entusiasmarán y conseguirán diferentes asesoramientos (por ejemplo, estudiar las dificultades financieras encontradas en los hospitales públicos presentes en un territorio).

Otros ámbitos en materia de deudas privadas también pueden abordarse. En países como España o Irlanda en los que el estallido de la burbuja inmobiliaria hundió a centenares de miles de familias en la ruina, sería útil investigar las deudas hipotecarias de las familias. Las víctimas de los manejos de los prestamistas pueden aportar sus testimonios y ayudar a comprender el proceso ilegítimo de endeudamiento que las afecta.

Pero más allá del control financiero, la auditoría tiene un papel eminentemente político ligado a dos necesidades fundamentales de la sociedad: la transparencia y el control democrático del Estado y de sus gobernantes por los ciudadanos.

Se trata de necesidades que se refieren a los derechos democráticos elementales, reconocidos en el derecho internacional, el derecho interno y la Constitución, aunque sean violados continuamente. El derecho de control que tienen los ciudadanos sobre aquellos que los gobiernan, de informarse de todo lo que concierne a su gestión, sus objetivos y sus motivaciones es intrínseco a la propia democracia. Esto emana del derecho fundamental de los ciudadanos a ejercer su control sobre el poder y de participar activamente en los asuntos públicos y por lo tanto comunes.

El hecho de que los gobernantes se opongan a la idea de que los ciudadanos y ciudadanas osen realizar una auditoría ciudadana es revelador de una democracia muy enferma.

La realización de una auditoría ciudadana de la deuda pública, combinada, gracias a una importante movilización popular, con una suspensión del reembolso de la deuda pública, debe llevar a la anulación/repudio de la parte ilegítima de la deuda pública y a una reducción drástica del resto de esa deuda.

No es cuestión de apoyar los alivios de deuda decididos por los acreedores, especialmente a causa de las severas contrapartidas que implican. La anulación de la deuda, que desde ese momento es un repudio por el país deudor, es un potente acto soberano unilateral.

¿Por qué el estado endeudado debe reducir radicalmente su deuda pública al proceder a la anulación de las deudas ilegítimas?

En primer lugar por razones de justicia social, pero también por razones económicas que cualquiera puede comprender y apropiárselas. Es inviable salir de la crisis de forma satisfactoria, si una parte creciente del presupuesto público se dedica al pago, cada vez más costoso, de la deuda pública. No es posible responder a una deuda que puede crecer indefinidamente haciendo crecer indefinidamente la economía, puesto que los recursos no son ilimitados.

Por lo tanto es necesario anular una gran parte de la deuda pública. La amplitud de esta anulación dependerá del nivel de conciencia de la población (en este nivel, la auditoría ciudadana cumple una función crucial), de la evolución de la crisis económica y política y sobre todo de las relaciones de fuerza concretas que se construyen en la calle, en las plazas y en los lugares de trabajo mediante las actuales movilizaciones y las que están por venir.

La reducción radical de la deuda pública es una condición necesaria pero no suficiente para que los países de la Unión Europea puedan salir de la crisis. Se necesitan medidas complementarias: reforma fiscal redistributiva, persecución efectiva del fraude fiscal, transferencia del sector de las finanzas al ámbito público, imposición de una tasa sobre las transacciones financieras especulativas, resocialización de otros sectores claves de la economía, reducción del tiempo de trabajo con blindaje de los salarios más bajosy contratación compensatoria, y tantas otras medidas que permitirían cambiar radicalmente la situación actual que llevó al mundo a un explosivo callejón sin salida.

La unión (internacional) hace la fuerza.

Una campaña por la auditoría de la deuda desplegada únicamente en el interior de las fronteras nacionales es difícilmente concebible frente a un enemigo supranacional unido, rodado, experimentado, coordinado, sobrearmado y, sobre todo, determinado a pelearse durante mucho tiempo.

Esta deuda y las políticas de austeridad draconiana que engendra están totalmente internacionalizadas. Pero la extensión de la crisis de la deuda por toda Europa y Mediterráneo tiene al menos una consecuencia positiva: ha hecho nacer resistencias que caminan hacia la creación de campañas de auditoría de la deuda pública -muy pronto- en una docena de países.

Se están desarrollando iniciativas por auditorías ciudadanas de la deuda en Francia, Grecia, Irlanda, España, Portugal, Italia, Bélgica, Reino Unido, Túnez, Egipto…. El encuentro, el intercambio de experiencias, la conexión en red, la coordinación y, sobre todo, la elaboración programática y la acción común de todas estas campañas europeas (pero también extraeuropeas) son actualmente de una urgencia absoluta y constituyen una tarea prioritaria para todos nosotros.

En conclusión, podríamos muy bien afirmar que la verdadera razón de ser de una campaña o de una comisión de auditoría de la deuda pública es contribuir a dinamizar, radicalizar y a poner en marcha hacia su emancipación a una sociedad ya revuelta contra los planes de austeridad y el sistema que los genera. ¿De qué manera? Animando y ayudando directamente a la auto-organización de los ciudadanos en lascolectividades de lucha contra la deuda y la austeridad, con el fin de que nos familiaricemos tantocon el control ciudadano de los actos de «los de arriba», como con la idea de que  somos capacesde gestionar democráticamente nuestra cotidianeidad. En suma, con el fin de tomar las riendasde nuestras vidas y destinos. Ni más, ni menos…

¿Cómo pasar a la acción?

Contáctanos y te contamos:

GdT Auditoría Deuda Bcn15M:

Coordinación Estatal Auditoría Deuda:

La auditoría debe servir a las luchas de resistencia y de emancipación de los ciudadanos. La auditoría de la deuda no es un fin en sí mismo, no es más que un instrumento, un medio al servicio de la lucha por la emancipación de los ciudadanos.

Anexos:

  1. “La deuda pública, un mecanismo de redistribución de riqueza de pobres a ricos”. Ivan Gordillo es miembro del Seminarid’Economia Crítica Taifa (http://seminaritaifa.org/).
  2. “Resumen de Argumentos legales”. Resumido de los capítulos 21 y 22, escritos por CécileLamarque y RenaudVivien, CADTM Lieja, Bélgica, del libro colectivo “La deuda o la vida”, (direc.DamienMillet-Eric Toussaint), Icaria editorial, Barcelona 2011.
  3. Glosario; quién y qué es qué en el mundo de la Deuda. (libro)
  4. Maletín para ampliar información (Enric).