¿Rescate a Portugal, o a sus bancos?

Otra vez el engaño de los rescates: ¿Ahora Portugal?

Juan Torres López – Consejo Científico de ATTAC.

En otros artículos referidos al caso español traté de poner de relieve que cuando se habla de “rescatar” a un país se produce un gran engaño que es imprescindible tratar de desvelar.

Ahora ocurre lo mismo con Portugal cuando las autoridades europeas y los llamados “mercados”, en realidad los grandes grupos financieros y empresariales, insisten para que el gobierno portugués solicite que su país sea “rescatado”.

Generalmente, cuando se habla de “rescatar” a un país se parte de una situación real y de gravedad que suele manifestarse en un gran endeudamiento que dificulta o impide hacer frente a los compromisos de pago adquiridos. Sin embargo, cuando esto ocurre se produce un engaño muy bien orquestado en relación con las razones, los problemas, las soluciones y los efectos de la operación que se desea llevar a cabo.

El primer engaño suele darse sobre la naturaleza de los problemas que padece el país al que se dice que hay que “rescatar”. Ahora, como en los caso griego o irlandés recientes, se afirma que Portugal tiene un grave endeudamiento público derivado del crecimiento desbordado de sus gastos que le obliga a recurrir a un cuantioso préstamo para liquidar con él sus deudas. No es del todo cierto, como señalaré enseguida.

El segundo engaño se deriva del anterior. Para que el “rescate” sea útil se afirma que debe ir acompañado de medidas que resuelvan el problema que originó la situación que se quiere resolver y que, por tanto, deben consistir, principalmente en recortar el gasto. En consecuencia, los que dan el préstamo para “rescatar” al país, en este caso Portugal, imponen políticas consistentes en recortar cualquier tipo de gasto público y en especial el que está vinculado con las actividades que dicen que el sector privado puede llevar a cabo más eficazmente, es decir, con los servicios públicos (otro engaño más porque no es seguro que lo haga mejor y sin embargo es inevitable que el capital privado lo proporcione más caro y a menos población), o el que se considera improductivo, como el sueldo de los funcionarios, por ejemplo.

Al mismo tiempo se engaña también afirmando que el resultado del rescate será el mayor incremento de la actividad y de la creación de empleo y que, por tanto, gracias a él las aguas de la economía volverán a su cauce anterior e incluso a un nivel mucho más satisfactorio de rendimiento económico.

Desde que en los años ochenta se empezaron a producir “rescates” en economías de América Latina hemos podido ver cómo acaban este tipo de operaciones (con menos actividad, empleo y desigualdad y con más pobreza) y analizando la situación de los países que han sido o que van a ser “rescatados” podemos comprobar sin demasiada dificultad la naturaleza de este engaño.

Los problemas económicos que tiene Portugal no son exactamente el resultado de que haya habido mucho gasto público, de endeudamiento público. Es verdad que el déficit ha aumentado mucho en los dos últimos años pero eso se ha producido como consecuencia de la crisis que han provocado los bancos y de que se haya impuesto una respuesta a ella basada justamente en salvarlos a costa de un precio extraordinariamente alto. De hecho, el gobierno portugués, siguiendo directrices y ejemplos europeos y la presión de los propios poderes financieros, llegó a nacionalizar bancos en operaciones que le costaron muy caro.

Pero ni siquiera eso es lo que provoca los problemas más agudos de la economía portuguesa. Su problema más grave no es el endeudamiento público sino el exterior y éste se viene produciendo en los últimos años no precisamente porque haya habido despilfarro público sino como consecuencia de las políticas neoliberales que han destruido su riqueza productiva, su industria y agricultura y que le han cercenado las fuentes de generación de ingresos ya de por sí débiles. Como en tantos otros países, han sido estas políticas generadoras de escasez en aras de salvar el beneficio de los grandes grupos oligárquicos y que han obligado a Portugal a vender sus mejores activos productivos al capital extranjero, las que han destruido tejido industrial y producción agraria y las que así han provocado un debilitamiento de su capacidad de crear empuje económico, de su competitividad y, como consecuencia de ello, el incremento de la deuda exterior.

La realidad es que las políticas neoliberales auspiciadas por la Unión Europea han significado un corsé letal para la economía portuguesa y que han ido produciendo en los últimos años un incremento del desempleo y de la pobreza que se ha tratado de disimular, entre otras medios, gracias a que el dominio de los grandes medios de comunicación está cada vez más en manos de esos mismos capitales extranjeros.

Y cuando la crisis ha estallado y cuando el gobierno ha asumido la carga extraordinaria del salvamento bancario, así como cuando ha sufrido mayor merma de ingresos y aumento de gasto para evitar el colapso de la economía, es cuando la situación se ha hecho ya insostenible.

Por tanto, es mentira que el “rescate” sea obligado porque la economía portuguesa sufra debido al endeudamiento público. Si se viene encontrando cada vez más debilitada es por otro tipo de razones.

Y aquí viene otro engaño especialmente peligroso. Las medidas que necesita Portugal para salvar su economía no son las encaminadas a reducir el gasto sino a cambiar el tipo de políticas que le vienen ocasionando pérdida de ingresos, de actividad y de empleo y una desigualdad cada vez mayor, que ha hecho que las rentas en aumento de las clases ricas se hayan dedicado a la inversión financiera o inmobiliaria especulativas que han dado grandes beneficios a bancos también extranjeros, entre los que destacan los españoles, pero que han acumulado mucho riesgo y ha creado una base cada vez más volátil y débil para la economía portuguesa, como ahora se puede comprobar.

El siguiente engaño tiene que ver con los efectos benéficos que dicen que tendría el “rescate”.

En contra de lo que afirman los voceros de los grandes grupos financieros que lo desean, si a los problemas reales que acabo de mencionar se añade ahora, como quieren los que se disponen a “rescatar” a Portugal, recortes en el gasto, disminuciones de salarios y en general políticas que van a producir disminución de la demanda, lo que ocurrirá será que la economía portuguesa se encontrará aún peor porque todo ello solo va a provocar una caída del consumo, de la inversión y del mercado internos y, por tanto, menos actividad y menos empleo.

La realidad es que el “rescate” de Portugal, tal y como se daría allí siguiendo la línea de otros tantos anteriores (un préstamo muy cuantioso para que Portugal pague las deudas acompañado de medidas restrictivas y de recorte de derechos sociales y de gasto) no va a salvar a su economía. Es mentira que este tipo de operaciones rescaten a los países. Esto es solo un último y definitivo engaño: de lo que se trata no es de salvar o rescatar a un país sino a los bancos, principalmente, y a los grupos más ricos y poderosos, puesto que lo que se hace con el rescate es poner dinero para que ellos cobren sus deudas y obligar a que la sociedad cargue con la factura de la operación durante años.

Tan cierto es esto que resulta fácil y patético comprobar que son precisamente estos grupos financieros y las autoridades europeas que le sirven los que se empeñan en convencer a las portuguesas de que soliciten el “rescate”, una buena prueba de quiénes son de verdad los que se beneficiarán de él.

Y esto pone sobre la mesa una última cuestión. Un engaño no menos importante. Quizá el peor. El que tiene que ver con el tipo de régimen político en el que vivimos y en el que los electores, los ciudadanos, no podemos decidir realmente sobre las cuestiones económicas.

Lo llaman democracia pero a la vista de lo que viene sucediendo está cada vez más claro que no lo es porque se nos ha hurtado la posibilidad de decidir sobre las cuestiones económicas que evidentemente son una parte central de las que directamente afectan a nuestra vida. Y es justamente por ello que hemos de hacer todo lo que esté en nuestras manos para tratar de cambiarlos. Eso sí que sería un verdadero rescate. Lo demás es otro robo.

Artículo publicado en Cuarto Poder

En la Unión Europea se pueden rechazar los recortes

Portugal exporta dignidad

Juan Carlos Escudier,  en  PÚBLICO

Aunque lo diga Zapatero, obligar a los bancos y cajas saldar la deuda hipotecaria con la entrega de la vivienda no pone en peligro el sistema financiero, sobre todo en un país en el que primero se paga la casa y después se da de comer al niño, de ahí que la morosidad de estos créditos no llegue al 2,5%. Como sabemos todos los que le adelantamos el parné, el sistema financiero se basta y se sobra para ponerse en riesgo, y si no siempre es posible contar con Moody´s, que ha sido oler a sangre en Portugal y lanzarse a morder la pantorrilla de 30 entidades españoles, a las que ha rebajado la solvencia como si quisiera dar pistas acerca del paradero del siguiente cadáver. Otra cosa no será, pero sentido de la oportunidad tienen un rato estos chicos del pub.

Pero vayamos a Portugal, que después de varios meses al borde del precipicio del rescate financiero, decidía este miércoles dar un paso al frente. La crisis política desatada tras rechazar la oposición el cuarto paquete de recortes y forzar la dimisión del primer ministro José Sócrates no es, en contra de lo que parece, un suicidio colectivo sino una rotunda expresión de dignidad, en la que se hubiera inspirado Pessoa para volver a proclamar aquello de que “sólo en la ilusión de la libertad, la libertad existe”.

No es un suicidio porque si hay algo que los muertos no pueden hacer es inmolarse, y Portugal era desde tiempo un fiambre exquisito al que Alemania estaba dejando curarse a la intemperie antes de partir las primeras lonchas. Los portugueses han dicho no a las enésimas medidas de ajuste dirigidas a las espaldas de los de siempre y que, como destacaba la izquierda comunista, volvían a esquivar a una banca que, por lo visto, también goza de bula en el país vecino. Unas medidas, además, dictadas desde Bruselas sin ningún recato.

Cuando se confirme el óbito luso, sólo restará saber en qué medida nos afectará el luto. Siendo la banca española la que mayor exposición tiene en Portugal no serían descartables nuevos ajustes. Malas noticias para quienes no paguen la hipoteca: pueden irse despidiendo también del piso de la abuela.

La cara del latrocinio. La Lista Forbes

Era evidente que en algún lugar tenía que estar todo lo que se nos está «recortando»

“Este ha sido un año de récords con 214 nuevo multimillonarios”, subrayó la revista Forbes al contabilizar 1.210 personas con un patrimonio superior a los mil millones de dólares.

Las cifras son apabullantes, más aún en el contexto de la actual recesión. La fortuna media de los multimillonarios es de 3.700 millones de dólares, 200 millones más que en 2010, y 700 millones más que en 2009. El monto total de las fortunas, calcula Forbes, es de 4,5 billones de dólares, un récord respecto a años anteriores.

Entre los 20 más ricos, todos excepto uno, han ganado más dinero que en el año anterior.

Rank Name Net Worth Age Source Country of Citizenship
1 Carlos Slim Helu 

Carlos Slim Helu & family
$74 B 71 telecom Mexico
2 Bill Gates 

Bill Gates
$56 B 55 Microsoft United States
3 Warren Buffett 

Warren Buffett
$50 B 80 Berkshire Hathaway United States
4 Bernard Arnault 

Bernard Arnault
$41 B 62 LVMH France
5 Larry Ellison 

Larry Ellison
$39.5 B 66 Oracle United States
6 Lakshmi Mittal 

Lakshmi Mittal
$31.1 B 60 Steel India
7 Amancio Ortega 

Amancio Ortega
$31 B 74 Zara Spain
8 Eike Batista 

Eike Batista
$30 B 54 mining, oil Brazil
9 Mukesh Ambani 

Mukesh Ambani
$27 B 53 petrochemicals, oil & gas India
10 Christy Walton 

Christy Walton & family
$26.5 B 56 Walmart United States
11 Li Ka-shing 

Li Ka-shing
$26 B 82 Diversified Hong Kong
12 Karl Albrecht 

Karl Albrecht
$25.5 B 91 Aldi Germany
13 Stefan Persson 

Stefan Persson
$24.5 B 63 H&M Sweden
14 Vladimir Lisin 

Vladimir Lisin
$24 B 54 Steel Russia
15 Liliane Bettencourt 

Liliane Bettencourt
$23.5 B 88 L’Oreal France
16 Sheldon Adelson 

Sheldon Adelson

$23.3 B 77 casinos United States
17 David Thomson & family 

David Thomson & family

$23 B 53 media Canada
18 Charles Koch 

Charles Koch

$22 B 75 Diversified United States
18 David Koch 

David Koch

$22 B 70 Diversified United States
20 Jim Walton 

Jim Walton

$21.3 B 63 Walmart United States
21 Alice Walton 

Alice Walton

$21.2 B 61 Walmart United States
22 S. Robson Walton 

S. Robson Walton

$21 B 67 Walmart United States
23 Kwok Thomas & Raymond & family 

Kwok Thomas & Raymond & family

$20 B N/A real estate Hong Kong
24 Larry Page 

Larry Page

$19.8 B 37 Google United States
24 Sergey Brin 

Sergey Brin

$19.8 B 37 Google United States
26 Prince Alwaleed Bin Talal Alsaud 

Prince Alwaleed Bin Talal Alsaud

$19.6 B 56 Investments Saudi Arabia
27 Iris Fontbona & family 

Iris Fontbona & family

$19.2 B N/A Mining Chile
28 Lee Shau Kee 

Lee Shau Kee

$19 B 83 real estate Hong Kong
29 Alexei Mordashov 

Alexei Mordashov

$18.5 B 45 Steel Russia
30 Michael Bloomberg 

Michael Bloomberg

$18.1 B 69 Bloomberg United States
30 Jeff Bezos 

Jeff Bezos

$18.1 B 47 Amazon United States
32 Michele Ferrero & family 

Michele Ferrero & family

$18 B 84 chocolates Italy
32 Mikhail Prokhorov 

Mikhail Prokhorov

$18 B 45 Investments Russia
34 Vladimir Potanin 

Vladimir Potanin

$17.8 B 50 nonferrous metals Russia
35 Alisher Usmanov 

Alisher Usmanov

$17.7 B 57 steel, telecom, stocks Russia
36 Azim Premji 

Azim Premji

$16.8 B 65 Software India
36 Oleg Deripaska 

Oleg Deripaska

$16.8 B 43 aluminum Russia
38 Michael Otto & family 

Michael Otto & family

$16.6 B 67 Retail Germany
39 German Larrea Mota Velasco & family 

German Larrea Mota Velasco & family

$16 B 57 Mining Mexico
39 Rinat Akhmetov 

Rinat Akhmetov

$16 B 44 steel, coal mines Ukraine
39 John Paulson 

John Paulson

$16 B 55 hedge funds United States
42 Shashi & Ravi Ruia 

Shashi & Ravi Ruia

$15.8 B 67 Diversified India
43 Mikhail Fridman 

Mikhail Fridman

$15.1 B 46 oil, banking, telecom Russia
44 Michael Dell 

Michael Dell

$14.6 B 46 Dell United States
44 Susanne Klatten 

Susanne Klatten

$14.6 B 48 BMW, pharmaceuticals Germany
46 Steve Ballmer 

Steve Ballmer

$14.5 B 54 Microsoft United States
46 George Soros 

George Soros

$14.5 B 80 hedge funds United States
48 Berthold & Theo Jr. Albrecht & family 

Berthold & Theo Jr. Albrecht & family

$14.4 B N/A Aldi, Trader Joes Germany
49 Birgit Rausing & family 

Birgit Rausing & family

$14 B 87 packaging Sweden
50 Vagit Alekperov 

Vagit Alekperov

$13.9 B 60 Lukoil Russia
51 Aliko Dangote 

Aliko Dangote

$13.8 B 53 sugar, flour, cement Nigeria
52 Mark Zuckerberg 

Mark Zuckerberg

$13.5 B 26 Facebook United States
53 Anne Cox Chambers 

Anne Cox Chambers

$13.4 B 91 Cox Enterprises United States
53 Roman Abramovich 

Roman Abramovich

$13.4 B 44 steel, investments Russia
55 Jorge Paulo Lemann 

Jorge Paulo Lemann

$13.3 B 71 beer Brazil
56 Savitri Jindal & family 

Savitri Jindal & family

$13.2 B 60 Steel India
57 Gerald Cavendish Grosvenor & family 

Gerald Cavendish Grosvenor & family

$13 B 59 real estate United Kingdom
57 Paul Allen 

Paul Allen

$13 B 58 Microsoft, investments United States
57 Viktor Vekselberg 

Viktor Vekselberg

$13 B 53 oil, metals Russia
60 Phil Knight 

Phil Knight

$12.7 B 73 Nike United States
61 Robert Kuok 

Robert Kuok

$12.5 B 87 Diversified Malaysia
61 Carl Icahn 

Carl Icahn

$12.5 B 75 leveraged buyouts United States
63 Mohammed Al Amoudi 

Mohammed Al Amoudi

$12.3 B 66 oil Saudi Arabia
64 Donald Bren 

Donald Bren

$12 B 78 real estate United States
64 Ron Perelman 

Ron Perelman

$12 B 68 leveraged buyouts United States
66 Alberto Bailleres Gonzalez & family 

Alberto Bailleres Gonzalez & family

$11.9 B 79 Mining Mexico
67 Francois Pinault & family 

Francois Pinault & family

$11.5 B 74 Retail France
68 Joseph Safra 

Joseph Safra

$11.4 B 72 banking Brazil
69 Abigail Johnson 

Abigail Johnson

$11.3 B 49 Fidelity United States
70 Viktor Rashnikov 

Viktor Rashnikov

$11.2 B 62 Steel Russia
71 Leonardo Del Vecchio 

Leonardo Del Vecchio

$11 B 75 eyewear Italy
72 John Fredriksen 

John Fredriksen

$10.7 B 66 shipping Cyprus
72 Stefan Quandt 

Stefan Quandt

$10.7 B 44 BMW Germany
74 James Simons 

James Simons

$10.6 B 72 hedge funds United States
75 Luis Carlos Sarmiento 

Luis Carlos Sarmiento

$10.5 B 78 banking Colombia
75 Horst Paulmann & family 

Horst Paulmann & family

$10.5 B 76 Retail Chile
77 Eliodoro, Bernardo & Patricia Matte 

Eliodoro, Bernardo & Patricia Matte

$10.4 B N/A paper Chile
77 Nasser Al-Kharafi & family 

Nasser Al-Kharafi & family

$10.4 B 67 construction Kuwait
79 Sammy Ofer & family 

Sammy Ofer & family

$10.3 B 89 shipping Israel
80 Len Blavatnik 

Len Blavatnik

$10.1 B 53 Access Industries United States
81 Forrest Mars 

Forrest Mars

$10 B 79 candy, pet food United States
81 Klaus-Michael Kuhne 

Klaus-Michael Kuhne

$10 B 73 shipping Germany
81 John Mars 

John Mars

$10 B 74 candy, pet food United States
81 Jacqueline Mars 

Jacqueline Mars

$10 B 71 candy, pet food United States
81 Hans Rausing 

Hans Rausing

$10 B 84 packaging Sweden
81 Ernesto Bertarelli & family 

Ernesto Bertarelli & family

$10 B 45 biotech Switzerland
81 Gautam Adani 

Gautam Adani

$10 B 48 commodities, infrastructure India
88 Iskander Makhmudov 

Iskander Makhmudov

$9.9 B 47 mining, metals, machinery Russia
89 Johanna Quandt 

Johanna Quandt

$9.8 B 84 BMW Germany
89 Maria-Elisabeth & Georg Schaeffler 

Maria-Elisabeth & Georg Schaeffler

$9.8 B N/A ball bearings Germany
89 George Kaiser 

George Kaiser

$9.8 B 68 oil & gas, banking United States
92 German Khan 

German Khan

$9.6 B 49 oil, banking, telecom Russia
93 Dmitry Rybolovlev 

Dmitry Rybolovlev

$9.5 B 44 fertilizer Russia
93 Ananda Krishnan 

Ananda Krishnan

$9.5 B 72 telecom Malaysia
95 Robin Li 

Robin Li

$9.4 B 42 Internet China
96 Serge Dassault & family 

Serge Dassault & family

$9.3 B 85 aviation France
97 Kumar Birla 

Kumar Birla

$9.2 B 43 commodities India
97 Petr Kellner 

Petr Kellner

$9.2 B 46 insurance Czech Republic
99 Leonid Mikhelson 

Leonid Mikhelson

$9.1 B 55 Natural gas Russia
100 Cheng Yu-tung 

Cheng Yu-tung

$9 B 85 real estate Hong Kong
Los españoles de la lista
1.- Amancio Ortega (7) 22.300 millones de euros
2.- Isak Andic (159) 4.385 millones de euros.
3.- Rosalía Mera (254) 3.020 millones de euros
4.- Manuel Jové (376) 2.160 millones de euros
5.- Juan Roig (393) 2.085 millones de euros
6.- Alicia Koplowitz (512) 1.655 millones de euros
7.- Esther Koplowitz (651) 1.367 millones de euros
8.- Florentino Pérez (651) 1.367 millones de euros
9.- José María Aristrain (736) 1.223 millones de euros
10.- Emilio Botín (833) 1.079millones de euros
11.- Enrique Bañuelos (879) 1.007 millones de euros
12.- Gabriel Escarrer (879) 1.007 millones de euros
13.- Juan Abelló (938) 935 millones de dólares
14.- Alberto Alcocer (993) 863 millones de dólares
15.- Alberto Cortina (993) 863 millones de dólares

Fuentes:  EFE, Público y Forbes

OFENSIVA DERECHISTA EN EEUU PARA DESTRUIR A LOS SINDICATOS

Los gobernadores republicanos pretenden despojar a los «unions» de sus derechos

Diario  Público

Varios congresistas demócratas de Wisconsin han sacado su oficina al parque frente al Capitolio local.

Wisconsin, Indiana, Ohio. Las últimas ofensivas de los gobernadores derechistas para despojar a los sindicatos de funcionarios de sus derechos obedecen a una estrategia republicana destinada a socavar uno de los cimientos del Partido Demócrata y desviar su atención, y sobre todo sus fondos, de las elecciones presidenciales de 2012, que ya han entrado en precampaña.

Y ya no lo ocultan. Esta semana el Partido Republicano, que hasta ahora se había amparado en el déficit presupuestario de Wisconsin para justificar los recortes brutales de salarios y privilegios de sus empleados públicos, desveló sus intenciones en un anuncio difundido en la televisión local. «Barack Obama prepara una campaña de miles de millones de dólares», empieza diciendo el narrador. «En 2008, los sindicatos le dieron 400 millones de dólares. Obama y los sindicatos obstaculizan la reforma económica, han creado este embrollo, pongamos las cosas en orden».

Por «embrollo», el anuncio se refiere al caos que desde hace tres semanas reina en Madison, la capital de Wisconsin, y que enfrenta a los sindicatos, al gobernador conservador Scott Walker, elegido en noviembre, y a los 14 senadores demócratas que han huido a Illinois para no votar el plan de recortes que dejaría a los funcionarios sin negociación colectiva.

Amenazas de despidos

Walker y los congresistas conservadores locales están desesperados por acabar con una situación que ha generado titulares negativos en todo el país. El gobernador amenaza con despedir a 1.500 funcionarios. El jueves consiguió finalmente desalojar a los manifestantes que ocupaban el Capitolio desde hacía dos semanas.

«Las propuestas de Walker reducirán el dinero que los funcionarios se gastan en contribuciones políticas. Como los empleados públicos son la base del movimiento sindical» en EEUU, «al rebajar las aportaciones de los funcionarios al partido demócrata, ayudan a hundir uno de los pilares del progresismo», explica Daniel DiSalvo, politólogo de la Universidad de Nueva York.

En Ohio esta semana, los conservadores se apuntaron una victoria contra sus empleados públicos, a los que acaban de despojar de su derecho a la huelga. Mientras, en Indiana, 38 congresistas demócratas también han huido al vecino Illinois para protestar contra una ley que también ataca directamente a los unions.

En otros diez estados, gobernadores y congresistas republicanos han propuesto iniciativas para minar la presencia de los sindicatos, incluso en Michigan, bastión del todopoderoso United Auto Workers, que agrupa a 390.000 trabajadores de la industria automovilística y que salió debilitado tras el rescate gubernamental de los tres grandes (Ford, Chrysler, General Motors) en 2009. «Los republicanos piensan que, si pueden destruir los sindicatos, ya no tendrán que preocuparse por los demócratas», comenta Karen Ackerman, directora política del AFL-CIO, la mayor confederación sindical de EEUU.

El Partido Demócrata, al igual que el republicano, recibe dinero sobre todo de las empresas. Pero, a diferencia de los conservadores, entre sus primeros 20 donantes figuran los tres principales sindicatos del país, la «American Federation of State County and Municipal Employees» (que representa millón y medio de funcionarios) y las dos grandes agrupaciones de profesores, el «National Education Association» y la «American Federation of Teachers».

Los sindicatos tienen previsto gastarse al menos 30 millones de dólares en los próximos meses en campañas y manifestaciones en los estados donde sus derechos se ven más amenazados, según Associated Press. Pero el tema no es tanto el dinero como la movilización electoral. «Los sindicatos usaron 3.000 personas en Ohio en las últimas seis semanas de la campaña» presidencial demócrata, explica Allan Cigler, de la universidad de Kansas. Un ejército humano crucial en estados como Pensilvania y Michigan, donde el electorado obrero es demócrata pero conservador y en 2008 hizo un esfuerzo cultural al elegir a un presidente negro.

Los expertos temen que las nuevas andanadas contra los sindicatos tengan un impacto profundo en las relaciones laborales en EEUU, al igual que el último gran enfrentamiento sindical, el del presidente Ronald Reagan con los controladores aéreos en agosto de 1981. Cuando estos amenazaron con hacer huelga, el mandatario despidió en un sólo día a sus 11.000 miembros, lo que contribuyó a desestabilizar el resto de los sindicatos del país y prácticamente eliminar las huelgas (145 en 1981; tan sólo 11 en 2010) como opción de protesta.

Manifestaciones en todo EE. UU. apoyan las protestas sindicales de Wisconsin

Como ya venimos tratando en este blog se están sucediendo dos procesos de gran envergadura que los medios de comunicación ignoran o cuando menos minimizan. Se trata de LA REVOLUCIÓN ISLANDESA y la revuelta obrera en el estado de WISCONSIN, en Estados Unidos.

Resulta sorprendente que los «medios» se interesen tanto por las revueltas más o menos violentas en los países árabes a la vez que «olvidan» estas pacíficas revoluciones en los países occidentales que pretenden frenar el ultra conservadurismo galopante que pretende -en este último caso- acabar con el sector público.

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EE. UU. en estos días:

Miles de personas han seguido las protestas este fin de semana contra los planes de gobernadores republicanos en Estados Unidos de reducir el déficit fiscal a cuenta de los trabajadores del sector público, siguiendo el ejemplo iniciado en Wisconsin.

Este domingo Michael Moore se ha incorporado a las manifestaciones en Madison, capital del estado de Wisconsin, en el centro norte del país.  El director de cine manifestó que «los ricos se habían sobrepasado, primero tomando el dinero de la clase obrera y, ahora, tratando de silenciarlos» y Moore comparó la protesta de los trabajadores con la revueltas en los paises árabes.

«El sueño americano está en llamas. No estamos hablando de empleados de sindicatos. Hablamos de enfermeras, policías y bomberos», dijo en la manifestación de Washington el antiguo responsable para «empleos verdes» del Gobierno de Barack Obama, Van Jones, que abandonó su puesto en 2009.

Las protestas de Wisconsin se extendieron esta semana pasada a Indiana y Ohio, estados donde se debaten medidas similares, algo que también ocurre en Iowa, Idaho, Tennessee y Kansas.

Los antecedentes:

La propuesta de los republicanos de Wisconsin para reducir el déficit fiscal desemboca en una reescritura de la legislación laboral de ese estado y en masivas protestas de rechazo.

El Gobernador de Wisconsin, el republicano Scott Walker, enardecido con el triunfo ultraconservador en las elecciones de mitad de mandato de Obama, decidió proponer una ley que facilita la privatización de los servicios públicos y recorta los derechos de los funcionarios para paliar el abultado déficit público (que sin duda ellos no causaron, sino las políticas de sus gobernantes). Los sindicatos, prácticamente han sido apartados de la negociación de los convenios colectivos (tal como se pretende hacer también en nuestra Europa).

Scott Walker, presentó el pasado martes un presupuesto con profundos recortes para -supuestamente- reducir el profundo déficit fiscal, que asciende ya a 137 millones de dólares. Un argumento que, a juicio de los empleados públicos, ha servido como excusa para despojar de sus «derechos laborales a los trabajadores estadounidenses», ya que la medida arrebata a los sindicatos del sector público la mayoría de los derechos de negociación colectiva. La cuestión ha abierto, en definitiva, un auténtico debate nacional en EE UU sobre el papel de los sindicatos.

En Ohio, esta pasada semana también los republicanos actuaron contra sus empleados públicos, a los que eliminaron el derecho a la huelga. Mediente una nueva normativa, aprobada por los senadores republicanos de Ohio (17 votos a favor y 16 en contra) el pasado miércoles, limita la negociación colectiva al tema salarial, excluye todo lo relacionado con los planes de salud o las pensiones y supedita el proceso a la autoridad de los responsables locales, que tendrían la última palabra. Igualmente les prohíbe hacer cualquier huelga.

Las razones esgrimidas por los republicanos de Ohio son las mismas en las que se ha amparado el gobernador de Wisconsin, el déficit presupuestario (en este caso 8.000 millones) y la necesidad de recortes drásticos.

Pillan al gobernador del estado de Wisconsin admitiendo haber considerado infiltrar a violentos en las manifestaciones pacíficas:

En una llamada telefónica con alguien que fingía ser uno de sus principales contribuyentes a su campaña electoral, el gobernador Scott Walker dijo hace unos días que “había considerado” el envío de agitadores a las manifestaciones en la capital.

El alcalde de la ciudad, Dave Cieslewicz, notablemente furioso, dijo a la prensa que el gobernador de Wisconsin, en realidad pensaba en la infiltración de personas en las multitudes para convertir estas protestas pacíficas en algo violento.

El alcalde Cieslewicz dijo a continuación:

“Nuestras estimaciones son que tal vez medio millón de personas han pasado por la Plaza del Capitolio, en los últimos 10 días. Han venido con los ánimos cargados, y ha habido contra manifestaciones simultáneamente. Por lo tanto era de esperar problemas. Pero, lo que hemos conseguido es un compromiso de comportamiento cívico ejemplar y las protestas han sido todas pacíficas. No hemos tenido ni un solo arresto durante diez días de protestas.

Los manifestantes hasta ayudaban en la limpieza del capitolio y resulta que incluso está más limpio que nunca. La gente respetaba los jardines municipales como si fuera su propia casa. Ayer por la noche veía desde el interior del Capitolio como los manifestantes organizaron una hora de limpieza, desmontaron el bloqueo al capitolio y asistieron a los barrenderos a cumplir sus tareas. Han estado a la altura de nuestra reputación de “Cortesía del Medio Oeste”.

¡Qué vergüenza!

Clama el pleno de la Asamblea de Wisconsin antes de votar el proyecto de ley «antisindical»:

ISLANDIA: LA REVOLUCIÓN SILENCIADA

Artículo publicado en el blog No sin mi bici

Recientemente nos han sorprendido los acontecimientos de Túnez y Egipto que han desembocado en las huidas de sus respectivos tiranos Ben Alí y Hosni Mubarak, tan demócratas para occidente hasta anteayer y alumnos ejemplares del FMI.

Sin embargo, otra “revolución” que tiene lugar desde hace dos años ha sido convenientemente silenciada por los medios de comunicación al servicio de las plutocracias europeas. Ha ocurrido en la mismísima Europa (en el sentido geopolítico), en un país con la democracia probablemente más antigua del mundo, cuyos orígenes se remontan al año 930, y que ocupó el primer lugar en el informe de la ONU del Índice de Desarrollo Humano de 2007/2008.

¿Adivináis de qué país se trata? Estoy seguro de que la mayoría no tiene ni idea, como no la tenía yo hasta que me he enterado por casualidad (a pesar de haber estado allí en el 2009 y el 2010). Se trata de Islandia, donde se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos.

Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente y de refilón: ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo?

Y de paso confirmamos, una vez más por si todavía no estaba claro, al servicio de quién están los medios de comunicación y cómo nos restringen el derecho a la información en la plutocracia globalizada de Planeta S.A.

Esta es, brevemente, la historia de los hechos:

  • A finales de 2008, los efectos de la crisis en la economía islandesa son devastadores. En octubre se nacionaliza Landsbanki, principal banco del país. El gobierno británico congela todos los activos de su subsidiaria IceSave, con 300.000 clientes británicos y 910 millones de euros invertidos por administraciones locales y entidades públicas del Reino Unido. A Landsbanki le seguirán los otros dos bancos principales, el Kaupthing el Glitnir. Sus principales clientes están en ese país y en Holanda, clientes a los que sus estados tienen que reembolsar sus ahorros con 3.700 millones de euros de dinero público. Por entonces, el conjunto de las deudas bancarias de Islandia equivale a varias veces su PIB. Por otro lado, la moneda se desploma y la bolsa suspende su actividad tras un hundimiento del 76%. El país está en bancarrota.
  • El gobierno solicita oficialmente ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), que aprueba un préstamo de 2.100 millones de dólares, completado por otros 2.500 millones de algunos países nórdicos.
  • Las protestas ciudadanas frente al parlamento en Reykjavik van en aumento. El 23 de enero de 2009 se convocan elecciones anticipadas y tres días después, las caceroladas ya son multitudinarias y provocan la dimisión del Primer Ministro, el conservador Geir H. Haarden, y de todo su gobierno en bloque. Es el primer gobierno (y único que yo sepa) que cae víctima de la crisis mundial.
  • El 25 de abril se celebran elecciones generales de las que sale un gobierno de coalición formado por la Alianza Social-demócrata y el Movimiento de Izquierda Verde, encabezado por la nueva Primera Ministra Jóhanna Sigurðardóttir.
  • A lo largo del 2009 continúa la pésima situación económica del país y el año cierra con una caída del PIB del 7%.
  • Mediante una ley ampliamente discutida en el parlamento se propone la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, Ólafur Ragnar Grímsson, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
  • En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos. La revolución islandesa consigue una nueva victoria de forma pacífica.
  • El FMI congela las ayudas económicas a Islandia a la espera de que se resuelva la devolución de su deuda.
  • A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden internacional de arresto contra el ex-Presidente del Kaupthing, Sigurdur Einarsson.
  • En este contexto de crisis, se elige una asamblea constituyente el pasado mes de noviembre para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país. Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
  • Y para terminar, otra medida “revolucionaria” del parlamento islandés: la Iniciativa Islandesa Moderna para Medios de Comunicación (Icelandic Modern Media Initiative), un proyecto de ley que pretende crear un marco jurídico destinado a la protección de la libertad de información y de expresión. Se pretende hacer del país un refugio seguro para el periodismo de investigación y la libertad de información donde se protegan fuentes, periodistas y proveedores de Internet que alojen información periodística; el infierno para EEUU y el paraíso para Wikileaks.

Pues esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis, reescritura de la constitución por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de información y de expresión. ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos? ¿Se ha comentado en las repugnantes tertulias radiofónicas de politicastros de medio pelo y mercenarios de la desinformación? ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no.

Debe ser que a los Estados Unidos de Europa no les parece suficientemente importante que un pueblo coja las riendas de su soberanía y plante cara al rodillo neoliberal. O quizás teman que se les caiga la cara de vergüenza al quedar una vez más en evidencia que han convertido la democracia en un sistema plutocrático donde nada ha cambiado con la crisis, excepto el inicio de un proceso de socialización de las pérdidas con recortes sociales y precarización de las condiciones laborales. Es muy probable también que piensen que todavía quede vida inteligente entre sus unidades de consumo, que tanto gustan en llamar ciudadanos, y teman un efecto contagio. Aunque lo más seguro es que esta calculada minusvaloración informativa, cuando no silencio clamoroso, se deba a todas estas causas juntas.

Algunos dirán que Islandia es una pequeña isla de tan sólo 300.000 habitantes, con un entramado social, político, económico y administrativo mucho menos complejo que el de un gran país europeo, por lo que es más fácil organizarse y llevar a cabo este tipo de cambios. Sin embargo es un país que, aunque tienen gran independencia energética gracias a sus centrales geotérmicas, cuenta con muy pocos recursos naturales y tiene una economía vulnerable cuyas exportaciones dependen en un 40% de la pesca. También los hay que dirán que han vivido por encima de sus posibilidades endeudándose y especulando en el casino financiero como el que más, y es cierto. Igual que lo han hecho el resto de los países guiados por un sistema financiero liberalizado hasta el infinito por los mismos gobiernos irresponsables y suicidas que ahora se echan las manos a la cabeza . Yo simplemente pienso que el pueblo islandés es un pueblo culto, solidario, optimista y valiente, que ha sabido rectificar echándole dos cojones, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

El país ya ha iniciado negociaciones para entrar en la Unión Europea. Espero, por su bien y tal y como están poniéndose las cosas en el continente con la plaga de farsantes que nos gobiernan, que el pueblo islandés complete su revolución rechazando la adhesión. Y ojalá ocurriera lo contrario, que fuera Europa la que entrase en Islandia, porque esa sí sería la verdadera Europa de los pueblos.

El ‘superministro’ de Aznar y el desastre del FMI

 

Marco Schwartz  en  Público

El prestigio del Fondo Monetario Internacional, ya cuestionado por amplios sectores sociales, ha quedado reducido a cenizas tras la divulgación de un informe interno que describe el nefasto papel desempeñado por la institución en vísperas de la actual crisis económica.

El periodo investigado va de 2004 a 2007, cuando el FMI estuvo encabezado por Rodrigo Rato, superministro económico de la era Aznar y artífice de lo que los juglares del pensamiento único alaban hasta el día de hoy como el “milagro español”.

El informe de la Oficina de Evaluación de la institución no puede ser más devastador al detallar cómo la suma de distintas causas –análisis deficientes, obstáculos dentro de la organización, problemas de gobernanza y, sobre todo, “limitaciones políticas”– impidieron que el FMI cumpliera su obligación de supervisar el sistema financiero mundial.

El documento constituye una radiografía despiadada en la que aparecen analistas guiados por el pensamiento dominante neoliberal, enviados “intimidados” por las autoridades nacionales, presiones “explícitas” para moderar la evaluación sobre determinados países poderosos y, en cambio, “contundencia” con los países “más pequeños o mercados emergentes”, etc.

El máximo responsable de aquel gravísimo desaguisado, hoy presidente de Caja Madrid, queda en una posición muy comprometida sobre la que tiene la obligación de dar explicaciones. Porque, según el informe citado, la institución que dirigía no sólo cometió equivocaciones en sus diagnósticos, sino que incurrió en conductas deliberadas que contribuyeron a precipitar la peor crisis de los últimos 80 años.

¡Indignaos!

Ignacio Ramonet   en   Le Monde Diplomatique

Tiene 93 años. Se llama Stéphane Hessel. Y la historia de su vida es una fabulosa novela. Lo era ya, en cierto modo, antes mismo de que naciera. Algunos quizás recuerden aquella película de François Truffaut,  Jules et Jim . Pues bien, la mujer anticonformista interpretada por Jeanne Moreau, y uno de sus dos amantes (1),  Jules , judío alemán traductor de Proust, fueron sus padres. En la atmósfera artística del París de los años 1920 y 1930, Stéphane Hessel creció rodeado de los amigos de la casa, entre otros, el filósofo Walter Benjamin, el dadaísta Marcel Duchamp y el escultor Calder…

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, se alista en la Resistencia y se suma, en Londres, al equipo del general De Gaulle, quien le confía una peligrosa misión en territorio francés. Detenido por los nazis, es torturado y deportado al campo de exterminio de Buchenwald, de donde trata, una y otra vez, de evadirse. Lo acaban capturando y lo condenan a la horca. A punto de ser ejecutado, consigue usurpar la identidad de un muerto y logra por fin evadirse. Se une a la lucha por la liberación de Francia, inspirado en los principios del Consejo Nacional de la Resistencia que promete una democracia social, la nacionalización de los sectores energéticos, de las compañías de seguros y de la banca, y la creación de la Seguridad Social.

Después de la victoria, De Gaulle lo envía -tiene apenas 28 años- a Nueva York, a la ONU, cuyos fundamentos teóricos se están acicalando entonces. Allí, Hessel participa, en 1948, en la elaboración y redacción de uno de los documentos más trascendentales de los últimos seis decenios: la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Regresa luego a París para integrarse en el gabinete socialista de Pierre Mendès-France, que inicia la descolonización, pone fin a la guerra en Indochina, y prepara la independencia de Túnez y Marruecos.

Los años más recientes, este noble y persistente defensor de las causas justas, diplomático de profesión, los ha consagrado a protestar sin descanso contra el trato dispensado a los «sin papeles», a los gitanos, a todos los inmigrantes…

Y si hoy nos referimos a él, es porque acaba de publicar un librito, más bien un breve panfleto político de 30 páginas, devenido -en la Francia popular sublevada contra la regresión social-, un excepcional éxito editorial y un fenómeno social. Gracias al boca a boca y, sobre todo, a las nuevas redes sociales, el texto, ninguneado al principio por los medios de información dominantes, ha conseguido franquear las censuras y llenar de esperanza miles de corazones. En apenas unas semanas, de este repertorio de las injusticias más indignantes, ya se han vendido (cuesta 3 euros) más de 650.000 ejemplares… Algo jamás visto. Su título: una consigna,  ¡Indignaos! (2).

Dice Balzac que el panfleto «es el sarcasmo convertido en bala de cañón». Añade Stéphane Hessel que la indignación es la pólvora de toda explosión social. Dirigiéndose a sus lectores, les recomienda: «Deseo que halléis un motivo de indignación. Eso no tiene precio. Porque cuando algo nos indigna, nos convertimos en militantes, nos sentimos comprometidos y entonces nuestra fuerza es irresistible».

Los motivos de indignación no escasean: «En este mundo, dice Hessel, hay cosas insoportables». En primerísimo lugar: la naturaleza del sistema económico responsable de la actual crisis devastadora. «La dictadura internacional de los mercados internacionales» constituye además, según él, «una amenaza para la paz y la democracia». «Nunca, afirma, el poder del dinero fue tan inmenso, tan insolente y tan egoísta, y nunca los fieles servidores de Don Dinero se situaron tan alto en las máximas esferas del Estado».

En segundo lugar, Hessel denuncia la desigualdad creciente entre los que no tienen casi nada y los que lo poseen todo: «La brecha entre los más pobres y los más ricos jamás ha sido tan profunda; ni tan espoleados el afán de aplastar al prójimo y la avidez por el dinero». A guisa de enmienda sugiere dos propuestas sencillas: «Que el interés general se imponga sobre los intereses particulares; y que el reparto justo de la riqueza creada por los trabajadores tenga prioridad sobre los egoísmos del poder del dinero».

En temas de política internacional, Hessel afirma que su «principal indignación» es el conflicto israelo-palestino. Recomienda que se lea «el informe Richard Goldstone de septiembre de 2009 sobre Gaza (3), en el cual este juez sudafricano, judío, que incluso se declara sionista,  acusa al ejército israelí». Relata su visita reciente a Gaza, «prisión a cielo abierto para un millón y medio de palestinos». Una experiencia que lo sobrecoge y solivianta. Aunque no por ello reniega de la no-violencia.  Al contrario, reafirma que «el terrorismo es inaceptable», no sólo por razones éticas sino porque, al ser «una expresión de la desesperación», no resulta eficaz para su propia causa pues «no permite obtener los resultados que la esperanza puede eventualmente garantizar».

Hessel convoca el recuerdo de Nelson Mandela y de Martin Luther King. Ellos, dice, nos indican «el camino que debemos aprender a seguir». Porque, para avanzar, sólo existe una conducta: «apoyarnos en nuestros derechos, cuya violación -sea quien sea el autor de ésta-, debe provocar nuestra indignación. ¡No transijamos jamás con nuestros derechos!».

Finalmente, se declara partidario de una «insurrección pacífica». En particular contra los medios masivos de comunicación en manos del poder del dinero, y que «sólo proponen a los ciudadanos el consumo de masas, el desprecio hacia los humildes y hacia la cultura, la amnesia generalizada y una competición a ultranza de todos contra todos».

Stéphane Hessel ha sabido expresar con palabras, lo que tantos ciudadanos golpeados por la crisis y por las medidas de regresión social sienten en el fondo de sí mismos. Ese sentimiento de que les están arrebatando sus derechos, esos anhelos punzantes de desobedecer, esos deseos de gritar hasta perder el aliento, esas ganas en fin de protestar sin saber cómo…

Todos esperan ahora la segunda entrega. Cuyo título, lógicamente, sólo puede ser: ¡Sublevaos!

Notas:

(1) El otro era Pierre-Henri Roché, autor de la novela con el mismo título llevada a la pantalla por François Truffaut.

(2) Stéphane Hessel,  Indignez-vous! , Indigène éditions, Montpellier, 2010.

(3) NDLR: «Human Rights In Palestine And Other Occupied Arab Territories. Report of the United Nations Fact Finding Mission on the Gaza Conflict», Naciones Unidas, Nueva York, 15 de septiembre de 2009.

EL DOGMA NEOLIBERAL DOMINA LA UNIÓN EUROPEA

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

El liderazgo de la Unión Europea (el Consejo Europeo, el Banco Central Europeo y la Comisión Europea) ha subrayado una vez más que se penalizará con multas sustanciales a los países de la Eurozona que no se adhieran estrictamente al Pacto de Estabilidad. Esta medida refleja que tal establishment europeo está plenamente sumergida en la ideología neoliberal que está dificultando enormemente la salida de la recesión. No hay duda de que estas medidas de austeridad de gasto público empeorarán la crisis con una desaceleración del ya minúsculo crecimiento europeo, con aumento muy notable del elevadísimo desempleo.

Estas tesis de austeridad se basan en una lectura profundamente equivocada de las causas de las crisis del euro. Asumen que la crisis del euro se debe al excesivo derroche de gasto público en los países que llaman PIGS (Portugal, Irlanda, Grecia y Spain) que, en inglés, quiere decir cerdos. Asumen –y dicen- que si los estados de estos países se hubieran comportado y hubieran sido tan disciplinados como los estados de los países del centro y del norte de la Eurozona, hoy no estaríamos en la situación en que nos encontramos. Lo que es extraordinario es que este dogma se reproduzca cuando es fácil de ver que esta versión de los hechos no se corresponde con la realidad. Cada uno de estos países PIGS tiene el gasto público por habitante más bajo de la Eurozona. El problema en estos países no se debe a su inexistente “excesivo gasto público” y “exuberante estado del bienestar”, pues tanto su gasto público per cápita como su gasto público social per cápita están muy por debajo del promedio de la UE-15. El problema que estos países tienen no está en el sector público, sino en el sector privado. En realidad, el mayor endeudamiento en estos países no es el público, sino el privado, y sus problemas se deben al muy marcado endeudamiento privado que se ha financiado con préstamos de la banca alemana y francesa. Y es dudoso que esta deuda pueda pagarse. Y ahí está el quid de la cuestión.

Lo que debe preguntarse es por qué están estos países tan endeudados. La respuesta es a dos niveles. Uno es que la masa salarial como porcentaje de la renta nacional ha ido descendiendo en todos estos países, con lo cual la población tiene cada vez menos capacidad adquisitiva. La otra respuesta se centra en las enormes desigualdades que existen en la Eurozona y, muy en particular, entre Alemania y los PIGS. La enorme plusvalía de euros de la banca alemana (resultado de su modelo económico basado, no en la demanda doméstica, sino en las exportaciones) se basa en los enormes déficits de euros en los países importadores y muy en especial, en los PIGS. En un gráfico que muestre la evolución del balance de pagos (Current Accounts Balances) como porcentaje del PIB, puede verse como el aumento de divisas a Alemania está relacionada con la disminución en los PIGS. En otras palabras, Alemania exporta a estos países mucho más de lo que importa de ellos. Alemania es la China de Europa.

La respuesta clásica que se da para explicar este hecho es que Alemania es mucho más competitiva que los PIGS, lo cual es sólo parcialmente cierto, pues no se explica cómo se consigue su mayor competitividad. Alemania paga a sus trabajadores mucho menos de lo que les corresponde por su productividad. Y ahí está la raíz del problema. La demanda doméstica en Alemania es demasiado baja. Esta política es resultado, por cierto, de las políticas aprobadas por los gobiernos del canciller Schröder (que determinó el colapso y rotura del mayor partido socialdemócrata existente en la UE) y de la canciller Merkel. La solución a esta situación es, o subir los salarios alemanes (como pidió el que fue Ministro de Economía de Schröder, Oskar Lafontaine), y con ello aumentar la demanda interna alemana y, por lo tanto, incrementar las importaciones y con ello estimular la economía europea, o bajar todavía más los salarios de los PIGS. Y esto es lo que Merkel y Compañía están imponiendo a los segundos, lo cual empeorará todavía más la situación, pues por un lado aumentará el endeudamiento privado de las familias en los PIGS, y por el otro Alemania continuará sin estimular el mercado doméstico (que estimularía el crecimiento económico de Europa, incluyendo España).

La situación en España

La deuda externa de España es principalmente deuda del sector privado. Y más de la mitad de esta deuda la tienen la banca alemana y francesa. Para complicar todavía más el panorama, esta deuda es a corto, no a largo plazo, lo cual quiere decir que deberá financiarse de nuevo y pronto. Y ahí está una de las raíces del problema. Uno de los mayores mitos propagados por el Banco de España es que la banca española es muy solvente. En realidad, es de las menos solventes en Europa. Y su escasa solvencia está enraizada en que la mayoría de dinero que presta es dinero extranjero que la banca española ha utilizado (con el beneplácito del Banco de España) en sus aventuras especulativas inmobiliarias. Las últimas medidas del gobierno español van encaminadas a “salvar” al supuestamente sano sistema financiero mediante la aportación de 20.000 millones de euros, ayuda que se está realizando sin exigir contrapartidas – como garantizar el crédito- a las entidades financieras. En realidad parte del problema de las cajas de ahorro se debe a que se comportaron más y más como los bancos, especulando en labores inmobiliarias.

Una consecuencia de que la gran mayoría de la deuda española es privada, no pública, es que los recortes de gasto público que la Comisión Europea está pidiendo para reducir el déficit, tendrán poco impacto en resolver el problema de la deuda española. Es más, tal reducción es contraproducente, pues dificulta enormemente el crecimiento y la recuperación económica. El mejor ejemplo de ello es Irlanda, cuyo PIB está cayendo en picado, resultado de seguir las recetas de la Comisión Europea y del FMI, lo cual quiere decir que el desequilibrio en la balanza de pagos entre Irlanda y Alemania se ha disparado, empeorando mucho más la situación. Por cierto, la gran acumulación de euros en Alemania determina que el valor del euro sea muy alto, lo cual perjudica la salida de la crisis a los PIGS, pues encarece artificialmente sus exportaciones, forzándole a endeudarse todavía más.

Podemos ver, pues, que el dogma neoliberal está destruyendo la Unión Europea. Tal entidad no podrá sostenerse debido a que estas desigualdades son tan grandes que están imposibilitando el funcionamiento de la economía europea. Según un estudio publicado por Michael Dauderstaed, las desigualdades entre regiones existentes dentro de la UE son incluso mayores que las existentes en China y en la India (Europe’s Hidden Inequalities). El dicho de la tradición socialdemócrata de “tanto mercado como se pueda y tanto estado como se necesite” se ha derivado tanto hacia lo primero que todo el sistema puede venirse abajo. Creerse que la reducción de los déficits públicos es la solución, es mostrar el poder del dogma sobre el mero sentido común. Ni que decir tiene que la perpetuación y promoción del dogma se debe a que sirve a unos intereses bien definidos –entre ellos el del capital financiero-. Ahora bien, este dogma se ha ido expandiendo y ha sido aceptado por partidos representantes de los intereses de las clases populares, tales como los partidos socialdemócratas que han ido convirtiéndose en partidos socio-liberales, pasando a ser parte del problema en lugar de la solución.

Una última observación. Intentar reducir el déficit público predominantemente a partir de los recortes en el gasto público es, no sólo erróneo, sino profundamente injusto, pues tales medidas de reducción del gasto público, incluyendo el gasto público social, afecta predominantemente a las clases populares. Las medidas más eficaces y más equitativas para reducir el déficit público del estado son el aumento de los impuestos de las rentas del capital (reduciendo, entre otras medidas, el fraude fiscal) y de las rentas superiores, e invirtiendo en la creación de empleo para disminuir el desempleo. El hecho de que el gobierno español no esté considerando estas medidas muestra el grado de abandono de cualquier intento de salir de la crisis con medidas progresistas. Y así va España.

Artículo publicado en la revista digital SISTEMA