Fidel Castro, ¿dictador en Cuba?

Al fallecimiento de Fidel Castro se han vuelto a desatar las filias y las fobias hacia un personaje histórico tan singular.

Fidel, que encabezó la bien conocida revolución contra la dictadura de Fulgencio Batista en el siglo pasado y buscó poner en marcha una utopía comunista, llevó a cabo una controvertida gestión política con luces y sombras, sin duda, en un entorno hostil bloqueado y amenazado constantemente por la adopción del modelo socialista por el país mas poderoso e intervencionista del mundo cual es EE. UU.   Esto, a pesar de todo, dio como resultado una Cuba exitosa en Educación, Sanidad y protección social pero que sin embargo, en lo que respecta a libertades públicas -recordemos, no obstante el entorno geopolítico mencionado-, fracasó a juicio de casi todos los observadores.

Con todo esto, a los detractores de Fidel Castro les gusta mucho referirse a él con el término de “dictador” y bueno, si esto lo analizamos bajo la lupa de uno de los más crueles y execrables hechos de las dictaduras como es la pena de muerte y la frecuencia de su uso (o más bien abuso), pues nos sale que Cuba no da la talla como dictadura frente a “amigos” tan tradicionalmente nuestros como Arabia Saudí, China o nuestros eternos referentes los Estados Unidos de América.

Veamos:

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Madiba, Mandela: un revolucionario

Que nadie se equivoque: Mandela era, además de negro, rojo, comunista, culto, internacionalista, africano, hombre libre en una cárcel levantada por blancos, implacable con los enemigos del pueblo, enamorado de la revolución. No hagáis de Madiba un icono vacío de la resignación. No era el Tío Tom: era Malcom X, Lumumba, un pantera negra. Se ha ido con el Che, con Allende, con Chávez, con Ho Chi Min, con Biko y con esos millones de hombres y mujeres anónimas que se reflejan en cada una de esas peleas contra cualquier imperio, contra cualquier opresor.

Quieren construir un Mandela de Walt Disney, un icono hueco, un reconciliador sin memoria ni rabia. Construyó la reconciliación porque primero ganó la victoria. Con razones y con la fuerza. Estados Unidos lo llamó terrorista. También la derecha española. Los que ahora lo presentan como un referente suyo. Fidel Castro fue uno de sus principales apoyos internacionales.

No os equivoquéis: miramos a Mandela cuando decimos que el miedo tiene que cambiar de bando. Para que vosotros, los que encarcelásteis a Mandela y ahora lo celebráis, perdais la impunidad de vuestra indecencia. La decencia de Mandela fue siempre la decencia de quien no tuvo nunca miedo. La represión en Europa, la violencia contra las protestas, la ley Fernández de la patada en la boca que quiere aprobar el PP van a encarcelar a gente que lucha por la democracia. Como hizo el gobierno blanco y de derechas de Sudáfrica con Madiba. Vosotros tapáis su ejemplo. Nosotros nos alimentamos de él. Vosotros os despedís de Mandela con miedo. Nosotros le saludamos con esperanza.

Que la tierra te sea leve Mandela