“Siete principios para liberar nuestras sociedades de la dominación de los mercados financieros”

Comunicado de la Red Europea de ATTAC

Desde 2007, una crisis global convulsiona la economía mundial y la UE está en el centro de ello. Sus políticas económicas están agravando la crisis social, económica y ecológica, poniendo la democracia en peligro. El Banco Central Europeo (BCE) y el Euro son símbolos de estas políticas, que están entregando las llaves de la economía a bancos privados y mercados financieros bajo el pretexto de la llamada crisis de la deuda pública. Al mismo tiempo, la Troika (la Comisión Europea, el BCE y el FMI) junto con los gobiernos de la UE están desmantelando el estado de bienestar e imponiendo medidas de austeridad destructivas, haciendo que la gente pague por deudas de las que no son responsables. El modelo neoliberal de integración europea ha ensanchado la brecha entre los países del núcleo y de la periferia y aumentado las desigualdades existentes tanto dentro como fuera de Europa al alentar el dumping social, medioambiental y fiscal. Los gobiernos de la UE han ido un paso más allá en la renuncia de la democracia, imponiendo un proceso tecnocrático a su gente y Parlamentos, en ocasiones incluso instalando a sus propios representantes (como en Grecia e Italia), para llevar a cabo políticas destructivas de reducción de deuda. El funcionamiento democrático de la UE queda además comprometido por la creación de un consejo de administración informal – el llamado “Grupo de Frankfurt” consistente en la canciller alemana, el presidente de Francia, el presidente del BCE, el presidente del Eurogrupo, la directora del FMI, el presidente de la Comisión Europea y el presidente del Consejo Europeo – que emite decisiones políticas estratégicas en nombre de la urgencia de la crisis. En este sentido, la ya frágil legitimidad de la UE y su proceso de toma de decisiones quedan aún más socavados. La Red Europea de Attac se opone firmemente a la forma actual de integración europea y al Euro y su forma actual de funcionamiento ya que subordinan los intereses y las necesidades de la gente a los intereses de los mercados financieros. La cuestión sobre si salirse del Euro o profundizar la forma actual de integración europea no responde a los principales elementos de la crisis actual. La urgencia actual es liberarse de la dominación de los mercados financieros y promover un conjunto de medidas coordinadas que aborden de manera progresiva políticas económicas, monetarias, sociales y ecológicas. Para esta finalidad, los ciudadanos y los movimientos sociales han de luchar a nivel nacional y europeo para cambiar las reglas que subyacen en el sistema económico e institucional actual – y hacer otra Europa posible!

  • Para liberar nuestras sociedades de la dominación de los mercados financieros y coordinar políticas progresistas económicas, monetarias, sociales y ecológicas, debemos perseguir los siguientes siete principios:
  1. Sacar las finanzas públicas de los mercados financieros: permitir una financiación pública democrática, mediante un banco central controlado democráticamente que preste directamente a los gobiernos.
  2. Escapar de la trampa de la deuda: finalizar las políticas de austeridad y establecer auditorías de la deuda que conduzcan a cancelaciones de la deuda. Bancos y actores financieros privados deben responsabilizarse de su parte de pérdida.
  3. Dotar a las finanzas públicas de una base sostenible: incrementar los impuestos a la riqueza y los beneficios corporativos y armonizar los impuestos a los niveles altos para erradicar la desigualdad fiscal. Acabar con la evasión fiscal e implementar un “embargo financiero” a los paraísos fiscales.
  4. Desarmar a los mercados financieros y poner al sector bancario bajo control: prohibir mecanismos especulativos dañinos (por ejemplo negociación de alta frecuencia, ventas en corto descubiertas, especulación con derivados, acuerdos extrabursátiles) e imponer un impuesto a las transacciones financieras a una tasa de al menos el 0,1%; una regulación bancaria estricta (por ejemplo separar los bancos comerciales tradicionales de los bancos de inversión, desmantelar los bancos “demasiado grande para caer”).
  5. Permitir una forma de financiación pública y democrática de la economía: construir un sector bancario público y cooperativo bajo control democrático, para asegurar la financiación de las necesidades sociales y económicas, garantizar los derechos sociales y financiar una transición ecológica. Las políticas comerciales deberían ser revisadas para adherirse a estos objetivos, en cooperación con los países en desarrollo.
  6. Europa para la gente, no para los beneficios: promover políticas económicas y sociales a nivel europeo, y restituir y ampliar los servicios públicos democráticamente controlados para reducir desequilibrios, promover la transición ecológica de las economías, fomentar empleo de calidad, promover equidad de género y ampliar derechos básicos económicos y sociales (salud, educación, vivienda, movilidad, comida, acceso al agua y la energía, información, cultura, bienestar social, etc.) y asegurar que se proveen mediante una red de servicios públicos.
  7. Democracia Real ya: entablar un proceso constitutivo dirigido a democratizar la toma de decisiones a todos los niveles; elaborar democráticamente un nuevo Tratado ratificado por referéndum en todos los países, y apoyar y promover un debate público, transparente y responsable sobre las visiones para Europa y sobre políticas europeas alternativas.

¿Cómo es eso del rescate a Grecia?

Recordemos que la Unión Europea y el FMI suspendieron el sistema democrático del país, destituyendo a su primer ministro electo e instalando a un títere suyo por designación directa.

  • Tras muchos titubeos y retrasos, este pasado fin de semana se desbloqueó el segundo rescate por el que se conceden 130.000 millones de euros en créditos baratos a cambio de una casi absoluta cesión de soberanía por parte de Atenas, solo comparable a los supuestos de un país perdedor de una guerra.

Para ello…

  • Atenas ha aprobado todas y cada una de las condiciones impuestas por sus “socios”: recortes de gasto, de sueldos, de pensiones y de funcionarios, y el compromiso por escrito de que gane quien gane las próximas elecciones, mantendrá esas promesas de ajuste draconiano a rajatabla. Los partidos se han tenido que comprometen a aplicar el programa, gobierne quien gobierne.
  • Otra condición rigurosa y forzada que se impone es la presencia permanente y estable de las instituciones internacionales (La Troika) en Grecia con el fin de controlar al gobierno y su gestión.
  • El dinero que se aporta va directamente a una cuenta bloqueada que el gobierno griego no podrá manejar y se destinará a los acreedores antes que a los ciudadanos. En concreto, una cuarta parte del paquete irá a parar directamente a los acreedores internacionales del país.

Como vemos, esto no es un rescate a Grecia y en absoluto ayuda a sus ciudadanos, sino que su fin es que cobren sus acreedores, que -como veíamos en el gráfico referido a ello- son fundamentalmente Alemania y Francia, que a su vez como es sabido son los principales vendedores del armamento que precisamente ha supuesto una gran parte de la deuda por la que se les condena.

Y por otro lado, si ocurriera algo tan improbable como que la economía griega se recuperara y empezara a crecer en los próximos años -algo que nadie cree-, las propias condiciones y exigencias del rescate lo impedirían y de hecho, supondrán una condena a la recesión más profunda durante muchas décadas.

En resumen, podríamos decir que están obligando a los ciudadanos griegos a salvar a los bancos europeos.

¿Nuevas medidas de austeridad?, no, SAQUEO

Acerca de las nuevas “medidas de austeridad”

Sentencia de muerte para Grecia

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Mike Whitney en Rebelión

El domingo pasado, el parlamento griego aprobó una nueva ronda de medidas de austeridad que profundizarán aún más los cinco años de depresión en que está sumido el país y acabarán con los últimos flecos de cohesión social. Para asegurar un préstamo de 130.000 millones de euros, los líderes políticos griegos acordaron acatar un “ Memorando de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) que no sólo va a acrecentar los sacrificios de la clase trabajadora sino que va a entregar el control de la economía de la nación a los bancos y corporaciones extranjeros.

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El Memorando contiene cálculos tan mercenarios, nunca vistos por escrito. Y aunque la mayor parte de la atención se ha centrado en los profundos recortes a las pensiones complementarias, al salario mínimo y a los salarios del sector privado, hay mucho más en ese oneroso mandato de lo que a simple vista parece. Habría que leer en su totalidad las 43 hojas del documento para apreciar en todo su alcance la vacuidad moral de quienes dictan la política en la Zona Euro.

Grecia tendrá que demostrar que ha alcanzado varios puntos de referencia antes de recibir algo del dinero asignado en la operación de rescate. El Memorando traza, con gran detalle, cuáles son esos puntos de referencia: prácticamente todo, desde la reducción del gasto en medicinas que salvan vidas a “la eliminación de las limitaciones a la venta de productos restringidos hasta en categorías tales como el alimento para bebés”.

Así es, según el autor de ese fuliginoso memorándum, la única vía para que Grecia pueda salir del estado de abatimiento es, entre otras cosas, envenenando a sus bebés con alimentos infantiles prohibidos.

El MOU exige también un recorte del 10% en los salarios de los funcionarios del estado, recortes en los “fondos destinados a la seguridad social y a los hospitales” y una mayor privatización de los sectores de propiedad pública, todo lo cual sólo servirá para que el PIB se contraiga aún más.

En cuanto a la privatización: “El gobierno estará dispuesto a poner a la venta las partes que aún conserva en las empresas de propiedad estatal si fuera necesario para alcanzar los objetivos de privatización. El control público se limitará solo a los casos de la infraestructura de las redes más vitales”.

En lugar de proporcionar ayuda fiscal para que Grecia pueda cumplir sus objetivos presupuestarios y pueda salir de nuevo a flote, la troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional) está utilizando la crisis para robar los vitales activos estatales y entregárselos a las corporaciones amigas. El MOU está abriendo nuevas avenidas a la explotación y al saqueo. Y hay más:

“El gobierno no propondrá ni establecerá medidas que puedan lesionar las normas del libre movimiento de capitales. Ni el Estado ni ninguna otra entidad pública firmarán acuerdos con accionistas con la intención o el efecto de entorpecer el libre movimiento de capital o influir en la gestión o control de las compañías. El gobierno no iniciará ni introducirá ningún tope en las votaciones o adquisiciones, y no establecerá ningún derecho de veto desproporcionado o injustificable ni cualquier otra forma de derechos especiales en las compañías privatizadas.”

Bien, queda muy claro: son las normas del capital. Los intereses de las corporaciones y los bancos tendrán precedencia sobre los de las personas. La proclamación limita el papel del gobierno a la hora de autorizar las acciones depredadoras de despiadados especuladores cuyo único interés es engordar sustanciosamente el balance de sus accionistas.

Hay también una larga sección sobre “Reformas Estructurales para la Mejora y Crecimiento” que no explica en absoluto cómo se supone que la economía va a desarrollarse cuando las medidas de austeridad no hacen sino reducir la cantidad de gasto del consumidor y la inversión empresarial. En cambio, el Memorando se centra como un rayo láser en reventar las barreras al comercio y rebajar los salarios de los trabajadores. Vaya un ejemplo:

“Dado que el resultado del diálogo social para promover el empleo y la competitividad no satisfizo las expectativas, el gobierno tomará medidas que promuevan un rápido ajuste de los costes laborales para combatir el desempleo y recuperar la competitividad en los costes, garantizar la eficacia de las recientes reformas del mercado de trabajo, equiparar las condiciones de trabajo en las antiguas empresas de propiedad estatal con las del resto del sector privado y hacer más flexibles las disposiciones sobre el horario laboral. Esta estrategia deberá orientarse a reducir los costes laborales unitarios nominales en la economía empresarial en un 15% en 2012-2014. Al mismo tiempo, el gobierno promoverá la negociación salarial uniforme en los distintos niveles y combatirá el trabajo no declarado”.

¿No cree, querido lector, que si Vd. hubiera recomendado políticas que provocaron una grave recesión de dos años y un desempleo de infarto (el paro en Grecia ha alcanzado un pico del 20,6%), mantendría la boca cerrada y admitiría que no sabe un carajo de lo que está hablando?

Pues no, para nada, si resulta que Vd. es un ministro de finanzas de la UE, Vd. recomendaría las mismísimas políticas que habían fracasado en todas partes; las políticas que han reducido el gasto, encogido los ingresos del gobierno, incrementado el desempleo y profundizado la depresión. Ese es tipo de imbecilidad que se aprueba como política en la eurozona.

El Memorando contiene también una sección iluminadora acerca del “Entorno empresarial”, que lo abarca todo, desde los beneficios para la industria al libre comercio sin restricciones. Aquí va un ejemplo típico:

“… dejar de destinar el coste no recíproco calculado sobre el precio del combustible a favor del Fondo de Distribución Mutua de los Operadores de la Bomba de Aceite del Combustible Líquido”.

¡Cling, caja! Más regalos para las grandes empresas. Todo el memorando está lleno de cosas así, justo una dádiva corporativa tras otra.

“Aplicación de la ley 3982/2011 sobre el procedimiento de urgencia para la concesión de licencias para profesiones técnicas, actividades manufactureras, parques empresariales y otras disposiciones.”

¿Qué tiene esto que ver con nada?, se preguntarán.

Nada. Solo sirve para mostrar de qué va el MOU. Es una “lista de deseos” de las corporaciones; una mezcla de las políticas punitivas de estrecharse el cinturón para las clases trabajadoras y de beneficios paras grandes del petróleo, del gas, de la electricidad, la aviación, las carreteras, las comunicaciones, etc. “La concesión de licencias por la vía rápida” y el “alimento para bebés” no tiene nada que ver con ayudar a Grecia a alcanzar sus objetivos presupuestarios. Es una tomadura de pelo. Solo vean lo siguiente:

El MOU: “De acuerdo con los objetivos políticos de la Ley 3919/2011 sobre profesiones reguladas, el gobierno elimina las barreras de entrada al mercado de los taxis… en línea con las mejores prácticas internacionales”.

Así pues, ¿hasta los taxistas van a conseguir un sitio en el pesebre? ¿No les parece un tanto irrelevante?

Nada de todo eso tiene nada que ver con ayudar a Grecia. Se trata tan solo del saqueo de las grandes empresas fuera de todo control. Grecia es una gran piñata que acaba de quebrarse y todo el mundo empuja y presiona por atrapar su puñado de caramelos.

El MOU: “El gobierno establece un grupo de trabajo para que revise… la gestión de los casos judiciales, incluida la posibilidad de eliminar casos atascados en los registros de los tribunales”… Tras la presentación del plan de trabajo para la reducción de la acumulación de casos relativos a impuestos en todos los tribunales administrativos y tribunales administrativos de apelación en enero de 2012, se establecen metas intermedias para reducir el retraso acumulado al menos en un 50% a finales de junio de 2012, al menos en un 80% a finales de diciembre de 2012 y la total eliminación del trabajo atrasado a finales de julio de 2013”.

Si Grecia quiere aumentar sus ingresos, entonces ¿por qué va a restringir la persecución de los evasores de impuestos? ¿No sería contraproducente? Esta es solo otra señal de que el MOU fue elaborado por hombres poderosos que actúan por detrás de la tapadera de sus lacayos políticos.

El MOU: “El gobierno pone en práctica el decreto presidencial sobre la reforma de la magistratura creando una nueva estructura, cubriendo los puestos vacantes con los graduados de la Escuela Nacional de Jueces y redistribuyendo los jueces y personal administrativo a partir de la base de los recursos existentes disponibles dentro de la administración pública y la judicatura de Grecia [Q4-2012]. El gobierno pone en marcha, conjuntamente con un órgano externo de expertos, un estudio sobre los costos de los litigios civiles, su reciente aumento y sus efectos sobre la carga de trabajo de los tribunales civiles, presentando las recomendaciones debidas a finales de diciembre de 2013”.

En efecto, solo tienen que dejar que las grandes finanzas y las elites corporativas “racionalicen” los tribunales o llenen la magistratura con sus elegidos y las demandas se reducirán a la mitad. ¿Qué nos dice acerca de los hombres que han preparado ese texto?

Pueden ver la farsa que es realmente este supuesto Memorando de Entendimiento. No ayudará en nada a Grecia a superar su depresión y no facilitará la integración de la eurozona. Es solo un alimento más para las hienas corporativas.

Lo que Grecia necesita es una reestructuración radical de su deuda. Necesita acabar con los tenedores de bonos, recapitalizar sus bancos e incrementar el apoyo fiscal hasta que la economía vuelva a la normalidad. Otro paquete de préstamos no le va ayudar a conseguir esos objetivos. En todo caso, solo servirá para retrasar el Día del Juicio Final. Sería mejor para todos que el país se declarara en rebeldía y empezara cuanto antes a intentar salir a flote.

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Mike Whitney vive en el estado de Washington. Ha colaborado en el libro de inminente aparición “Hopeless: Barack Obama and the Politics of Illusion” (AK Press). Puede contactarse con él en: fergiewhitney@msn.com

Fuente:http://www.counterpunch.org/2012/02/13/a-death-sentence-for-greece/

Traducido del inglés para Rebelión por Sinfo Fernández