Sadismo económico

 
Ignacio Ramonet en Le Monde Diplomatique

¿Sadismo? Sí, sadismo. ¿Cómo llamar de otro modo esa complacencia en causar dolor y humillación a personas? En estos años de crisis, hemos visto cómo –en Grecia, en Irlanda, en Portugal, en España y en otros países de la Unión Europea (UE)– la inclemente aplicación del ceremonial de castigo exigido por Alemania (congelación de las pensiones; retraso de la edad de jubilación; reducción del gasto público; recortes en los servicios del Estado de bienestar; merma de los fondos para la prevención de la pobreza y de la exclusión social; reforma laboral, etc.) ha provocado un vertiginoso aumento del desempleo y de los desahucios. La mendicidad se ha disparado. Así como el número de suicidios. 

A pesar de que el sufrimiento social alcanza niveles insoportables, Angela Merkel y sus seguidores (entre ellos Mariano Rajoy) continúan afirmando que sufrir es bueno y que ello no debe verse como un momento de suplicio sino de auténtico júbilo. Según ellos, cada nuevo día de castigo nos purifica y regenera y nos va acercando a la hora final del tormento. Semejante filosofía del dolor no se inspira en el Marqués de Sade sino en las teorías de Joseph Schumpeter, uno de los padres del neoliberalismo, quien pensaba que todo sufrimiento social cumple de algún modo un objetivo económico necesario y que sería una equivocación mitigar ese sufrimiento aunque sólo fuese ligeramente.

En eso estamos. Con una Angela Merkel en el rol de “Wanda, la dominadora”, alentada por un coro de ­fanáticas instituciones financieras (Bundesbank, Banco Central Europeo, ­Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio, etc.) y por los eurócratas adictos de siempre (Durao Barroso, Van Rompuy, Ollie Rehn, Joaquín Almunia, etc.). Todos apuestan por un masoquismo popular que llevaría a los ciudadanos no sólo a la pasividad sino a reclamar más expiación y mayor martirio “ad maiorem gloria Europa”. Hasta sueñan con eso que los medios policiales denominan “sumisión química”, unos fármacos capaces de eliminar total o parcialmente la conciencia de las víctimas, convertidas sin quererlo en juguetes del agresor. Pero deberían ir con cuidado, porque la “masa” ruge.

En España, donde el Gobierno de Mariano Rajoy está aplicando políticas salvajes de austeridad al límite precisamente del “sadismo” (1), las expresiones de descontento social se multiplican. Y eso en un contexto de enorme desconcierto, en el que, de repente, los ciudadanos constatan que a las crisis económica y financiera se suma una grave crisis de gobernación. Simultáneamente, varios pilares fundamentales del edificio del Estado se resquebrajan: la Corona (con el tétrico asunto de la caza del elefante en Bostwana), el Poder judicial (con el cochambroso caso Dívar), la Iglesia (que no paga el Impuesto sobre Bienes Inmuebles, IBI), el sistema bancario (del que nos afirmaban que era el “más sólido” de Europa y constatamos que se desmorona), el Banco de España (incapaz de alertar sobre Bankia y otras quiebras espectaculares), las Comunidades Autónomas (sumidas algunas de ellas en abismales escándalos de corrupción), los grandes medios de comunicación (excesivamente dependientes de la publicidad y que ocultaron las calamidades por venir)…

Sin hablar del propio Gobierno cuyo Presidente, en un momento en el que España (con Grecia) se ha convertido en el eje de los problemas del mundo, parece avanzar sin brújula. Y quien, frente a preguntas fundamentales, o da la callada por respuesta o contesta con expresiones surrealistas (“Vamos a hacer las cosas como Dios manda”), o sencillamente sostiene contraverdades (2). Mariano Rajoy y su equipo económico tienen una gran responsabilidad en el desastre actual. Han dirigido la crisis bancaria con evidente torpeza; han dejado descomponerse el caso de Bankia; han transformado una clara situación de quiebra en un pulso con Bruselas, el Banco Central Europeo y el FMI; han practicado el negacionismo más necio, pretendiendo hacer pasar un rescate de consecuencias gravísimas para la economía española como un crédito barato y sin condiciones (“Es un apoyo financiero que no tiene nada que ver con un rescate”, declaró Luis de Guindos; “Lo que hay es una línea de crédito que no afecta al déficit público”, afirmó Rajoy).

Todo esto da la penosa impresión de un país que naufraga. Y cuyos ciudadanos descubren de pronto que tras as apariencias del “éxito económico español”, pregonado durante lustros por los gobernantes del PSOE y del PP, se escondía un modelo (el de la “burbuja inmobiliaria”) carcomido por la incompetencia y la codicia.

En cierta medida, comprendemos ahora –muy a expensas nuestras– uno de los grandes enigmas de la historia de España: ¿cómo fue posible que, a pesar de las montañas de oro y plata traídas de América por el Imperio colonizador y explotador, el país se viese convertido, a partir del siglo XVII, en una suerte de “corte de los milagros “llena de mendigos, desamparados y pordioseros? ¿Qué se hizo de tamaña riqueza? La respuesta a estas preguntas la tenemos hoy ante los ojos: incompetencia y miopía de los gobernantes, codicia infinita de los banqueros.

Y el castigo actual no ha terminado. Después de que la agencia Moody’s, el pasado junio, rebajara la nota de la deuda española en tres escalones, desde A3 hasta Baa3 (uno por encima del “bono basura”), la prima de riesgo llegó hasta límites insostenibles. La solvencia española está en la pendiente que conduce a un rescate. Y tanto el rescate de la banca como el rescate de la deuda pública tendrán un ­coste social terrorífico. En su informe anual sobre España, el Fondo Monetario Internacional, por ejemplo, ya está reclamando que el Gobierno suba el IVA y que apruebe lo antes posible una nueva disminución del sueldo de los funcionarios para reducir el déficit. Además, en un documento de trabajo, los expertos del Fondo recomiendan a España que rebaje aún más el despido, reclaman el contrato único y que se evite la actualización automática de los sueldos (3).

La Comisión Europea recomienda igualmente la subida del IVA, y la adopción de nuevas medidas “austeritarias”: el retraso de la edad de jubilación, el control del gasto en las Comunidades, el endurecimiento de las prestaciones por desempleo, la eliminación de la desgravación por vivienda y la reducción del volumen de la Administración Pública. Todo antes de 2013. Ya que no se puede devaluar el euro, se trata de devaluar a todo un país, rebajando su nivel de vida de un 20 a un 25%…

Por su parte, la canciller alemana exige que España continúe con las profundas reformas económicas y fiscales. A pesar de la canina fidelidad que le manifiesta Rajoy, Merkel se opone con uñas y dientes a cualquier medida del Gobierno que suponga para España ceder en el camino de la austeridad y de las reformas estructurales.
Berlín quiere aprovechar el “shock” creado por la crisis, y la posición dominante de Alemania para conseguir un viejo objetivo: la integración política de Europa a las condiciones germanas. “Nuestra tarea hoy –declaró Merkel en un discurso ante el Parlamento alemán– es compensar lo que no se hizo [cuando el euro fue creado] y acabar con el círculo vicioso de la deuda eterna y de no cumplir las normas. Sé que es arduo, que es doloroso. Es una tarea hercúlea, pero es inevitable”. Algunos comentaristas hablan ya del IV Reich…

Porque, si se produce el “salto federal” y se avanza hacia una unión política, eso significa que cada Estado miembro de la UE tendrá que renunciar a considerables partes de su soberanía ­nacional. Y que una instancia central podrá interferir directamente en los presupuestos y los impuestos de cada Estado para imponer el cumplimiento de los acuerdos. ¿Cuántos países están dispuestos a abandonar tanta soberanía nacional? Si ceder parte de la soberanía es inevitable en un proyecto de integración político como la Unión Europea, existe sin embargo una diferencia entre federalismo y neocolonialismo… (4).

En los Estados sometidos a rescates –España, entre otros– estas importantes pérdidas de soberanía ya son efectivas (5). Desmintiendo a Rajoy, el ministro alemán de Finanzas, Wolfgang Schäuble, afirmó que la troika (BCE, Comisión Europea y FMI) controlará la reestructuración de la banca en España (6). Esa troika gobernará la política fiscal y macroeconómica para ­seguir imponiendo reformas y recortes y para asegurar la prioridad del cobro de la deuda que los bancos españoles tienen con la banca europea, y principalmente alemana (7). España dispone pues, desde junio pasado, de menos libertad, menos soberanía de su sistema financiero y menos soberanía fiscal.

Todo ello sin ninguna garantía de salir de la crisis. Al contrario. Como lo recuerdan los economistas Niall Ferguson y Nouriel Rubini: “La estrategia actual de recapitalizar los bancos a base de que los Estados pidan prestado a los mercados nacionales de bonos –o al Instrumento Europeo de Estabilidad Financiera (IEEF) o a su sucesor, el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE)– ha resultado desastrosa en Irlanda y Grecia: ha provocado una explosión de deuda pública y ha hecho que el Estado sea todavía más insolvente, al tiempo que los bancos se convierten en un riesgo mayor en la medida en que más parte de la deuda pública está en sus manos” (8).

Pero entonces, si no funcionan ¿por qué se mantienen esas sádicas políticas de “austeridad hasta la muerte”? Porque el capitalismo se ha puesto de nuevo en marcha y se ha lanzado a la ofensiva con un objetivo claro: acabar con los programas sociales del Estado de bienestar implementados después del final de la Segunda Guerra Mundial y de los que Europa es el último santuario.

Pero, como decíamos más arriba, debería ir con cuidado. Porque las “masas” están rugiendo…

 

NOTAS:

1) Léase Conn Hallinan, “Spanish Austerity Savage to the Point of Sadism”, Foreign Policy in Focus, Washington DC, 15 de junio de 2012. http://www.fpif.org/ blog/the_pain_in_spain_falls_mainly_on_the_plain_folk
(2) Léase Ignacio Escolar, “Las siete grandes mentiras sobre el rescate español”, Escolar.net, 11 de junio de 2012. http://www.escolar.net/MT/archives/2012/06/las-siete-grandes-mentiras-sobre-el-rescate-espanol.html
(3) El País, Madrid, 15 de junio de 2012.
(4) Léase Niall Ferguson, Nouriel Roubini, El País, Madrid, 10 de junio de 2012. Léase también, Ignacio Ramonet, “Nuevos protectorados”, Le Monde diplomatique en español, marzo de 2012.
(5) Una prueba de la mentalidad de neocolonizados es el esperpéntico proyecto Eurovegas que se disputan las Comunidades de Madrid y de Cataluña, basado en la especulación urbanística y financiera, y asociado al “aumento del blanqueo de capitales, la prostitución, las ludopatías y las mafias”. Consúltese la plataforma Aturem Eurovegas:  http://aturemeurovegas.wordpress.com
(6) El País, Madrid, 14 de junio de 2012.
(7) Vicenç Navarro, Juan Torres, “El rescate traerá más recortes y no sirve para salir de la crisis”, Rebelión, 15 de junio de 2012. http://www.rebelion.org/noticia.php?id=151370
(8) Ver la nota 4.

¿Y SI ESPAÑA SE NEGASE A PAGAR SU DEUDA? Guía, paso a paso

Alberto Sicilia

Los recortes sociales en nuestro país están generando mucho sufrimento humano.

El objetivo de este artículo es explorar algunas preguntas relacionadas con nuestra situación económica: ¿porqué España tiene deudas? ¿A quién debemos el dinero? ¿Cuándo una deuda es ilegítima? ¿Qué pasaría si España se negase a pagarla?

¿Por qué un país tiene “deudas”?

Un país financia sus servicios públicos con el dinero que recauda por impuestos. Pero si el país gasta más de lo recauda, el gobierno busca dinero en los mercados financieros.

Emitir deuda es pedir un préstamo que será devuelto con ciertos intereses en un plazo determinado. El gobierno organiza una subasta y adjudica su deuda al inversor que ofrece el dinero al interés más bajo.

¿Qué tasa de interés le piden a España para prestarle dinero?

En estos momentos, los inversores piden, para el bono a 10 años, un interés del 6,41% a España y un 1,20% a Alemania.

La diferencia entre lo que paga España y lo que paga Alemania es la famosa “prima de riesgo”. En este caso, 641-120 = 521.

¿Quién presta dinero a España?

Dos tercios de la deuda española está en manos de inversores españoles y un tercio en manos de inversores extranjeros.

Una comparación para que os hagáis una idea: el 38 % de la deuda francesa la poseen inversores franceses. Sin embargo, más del 65 % de la deuda española la poseen inversores españoles.

En los últimos meses, se ha producido una tremenda huída de inversores extranjeros: ahora mismo, nuestra deuda pública sólo la compran inversores españoles.

¿Quiénes son esos inversores? ¿Quiénes son “los mercados”?

Fundamentalmente, son bancos y fondos de pensiones.

En el siguiente punto hablaremos de los bancos, permitdme hablar ahora de los fondos de pensiones. Seguramente sabéis que la Seguridad Social tiene una “hucha” para pagar las pensiones futuras. Como la población española está envejeciendo, en el futuro habrá más pesionistas y menos cotizantes. Por eso, hace años, se creó el “Fondo de Reserva” de la Seguridad Social. Pues bien, el 90% del dinero de ese Fondo de Reserva está invertido en deuda del Estado.

¿Y los bancos, de dónde sacan el dinero para comprar deuda española?

De los depósitos de sus clientes. Un banco se dedica, básicamente, a recoger depósitos y conceder créditos. La mayor parte de los dépositos no están en la caja fuerte del banco, sino que han sido prestados a alguien (en forma de hipotécas, créditos a empresas, compra de la deuda de algún país, etc.).

Lo paradójico de la situación española es que los bancos compran deuda al Estado y, a su vez, el Estado “rescata” a los bancos. Ahora mismo, el sistema financiero español y el gobierno son como dos borrachos que sólo se mantienen en pie apoyándose el uno contra el otro.

Además, hay otro aspecto sangrante: los bancos españoles han obtenido préstamos por valor de 1 billón de euros del Banco Central Europeo al 1%. ¡Y luego se lo prestan al Estado al 6%!

¿Cuánto paga España cada año por los intereses de su deuda?

En 2012, se calcula que España pagará 29.000 millones sólo en intereses de su deuda.

Para que os hagáis una idea de lo significa este número: España pagará en intereses diez veces más que los recortes en Sanidad y Educación.

¿Un país puede negarse a pagar su deuda?

Sí. De hecho, casi todos los países del mundo han dejado de pagar la deuda alguna vez en su historia. (Los periódicos suelen usar el termino inglés “default” cuando se refieren al impago de la deuda nacional).

Además del default, hay otra solución intermedia: negociar con los inversores que la cantidad a devolver sea menor de la acordada o en un plazo más largo.

En 1557, España fue la segunda nación en la historia que suspendió el pago de su deuda. Al llegar al trono, Felipe II se dió cuenta de que los metales preciosos de América no eran suficientes para pagar los intereses de la deuda contraída por su padre con los banqueros holandeses. El mismo rey volvió a declarar bancarrota en 1577 y 1597. En total, nuestro país ha dejado de pagar su deuda en 14 ocasiones.

La última vez que España declaró un default fue en 1939, cuando al terminar de la Guerra Civil, Franco se negó a pagar la deuda contraída por el gobierno de la República.

En Europa, todos los países se han declarado en default alguna vez: Francia en 9 ocasiones, Rusia 7 veces y el Reino Unido en 5 ocasiones.

¿En qué circunstancias los países pueden negarse a pagar su deuda?

Básicamente hay dos situaciones diferentes:

1) Me niego a pagar la deuda por “razones técnicas”: sencillamente porque no tengo dinero.

2) Me niego a pagar la deuda por “razones morales”: considero que la deuda es ilegítima.

¿Cuándo una deuda es “moralmente ilegítima”?

En esta discusión existen muchos puntos de vista diferentes. Pero, en mi opinión hay casos evidentes de deudas ilegítimas. Por ejemplo, si cae una dictadura, ¿porqué los ciudadanos de ese país tienen que pagar la deuda adquirida por el tirano? Lo mismo puede decirse de países africanos que han sido expoliados por Occidente.

Quizás la mejor definición de “deuda ilegítima” es la propuesta por el economista Jeff King: “son ilegítimas aquellas deudas contraídas contra los intereses de la población de un país y con el completo conocimiento de su acreedor”.

En este artículo de Wikipedia podéis leer una larga discusión sobre la deuda ilegítima.

¿Cuáles son las ventajas de negarse a pagar la deuda?

El dinero que te ibas a gastar en pagar la deuda, lo puedes dedicar a educación, sanidad, pensiones, etc.

¿Y cuáles son los inconvenientes?

Evidentemente, también hay incovenientes en negarse a pagar la deuda:

A partir de ese momento, el Estado no puede gastar más de lo que recauda porque nadie le presta dinero.

En el caso de España, descontando todo pago por la deuda, seguiría existiendo un déficit de unos 50.000 millones (que habría que compensar recortando gastos o subiendo impuestos). Tendrán que pasar algunos años hasta que alguien vuelva a confiar en prestarte dinero, pero la Historia nos enseña que todos los países europeos que se han declarado en default han vuelto a acceder a los mercados de deuda poco tiempo después.

Además, como hemos visto antes, nuestros principales acreedores son bancos y fondos de pensiones españoles, que colapsarían inmediatamente. Por eso es más sencillo declarse en default cuando la mayoría de tus acreedores son extranjeros.


El Bosón de Higgs y el ‘catenaccio’ de la Iglesia

http://thewhynews.tumblr.com

Ante uno de los descubrimientos científicos más bellos y relevantes de las últimas décadas, la Iglesia ha reaccionado de forma coherente con su historia: a la defensiva.

El canciller de la academia científica vaticana, Monseñor Sánchez Sorondo dice, por si alguien se lo está cuestionando, que el bosón no es de Higgs sino de Dios y que, como causalidad última, Éste, tiene la patente de cuanto se halla en el universo (incluido el virus del SIDA, suponemos).

El enviado de Dios a los medios, Francisco Marhuenda, lo ha reflejado con diligencia en una portada para la historia.

La Razón, que todo lo puede, cumple el viejo sueño (casi siempre inalcanzable) del periodista: explicar el porqué de una noticia. ¡¡Qué narices de una noticia…!! La Razón nos explica en portada el porqué de la existencia misma del ser humano. Lo hace además, en una pirueta gloriosa, sin explicarnos antes el cómo. Así es como funcionan las cuestiones de fe. Desde los siglos de los siglos, ha consistido en llegar de un salto desde la casilla de salida al final del tablero, saltándose todas las casillas intermedias, y con ello las reglas más básicas del debate racional.

 La ciencia generalmente obra de un manera más laboriosa y paciente, que consiste en ir desentrañando los cómos, uno a uno, sin querer darle más sentido a la vida que el que cada uno quiera darle.

Pero no nos desviemos del tema. Hablábamos del periodismo canónico. Marhuenda no ha inventado nada. Antes que él ABC ya había resuelto el debate entre Fé y Ciencia a las bravas en una portada, en este caso en su suplemento Alfa y Omega.

Ahí ven a lo que nos referíamos. La perpetua huida hacia adelante eclesial. Ante la contradicción hay que buscar la respuesta en Dios y lo mismo en la refutación y en la confirmación, en una suerte de retórica que permite a la Iglesia vivir instalada en una permanente “win-win situation”.

Dios ha estado presente en el asunto del bosón desde que fue bautizado como la partícula divina. El mismo Peter Higgs se ha declarado molesto por esta denominación. Es un ateo confeso (valga la expresión) y le parece que meter a Dios en esto tiene poco sentido y, además, le  resta protagonismo. La irrupción de Dios en el CERN de Ginebra ha excitado, como hemos visto, a la prensa incluida a la más pretendidamente laicista.

 

Liberation sí ha hecho una portada con estilo, como explica en este post el blog Paper Papers.

La masse est dite. Un titular menos evidente, menos pedestre, que denota que la consideración que Liberation tiene de la inteligencia sus lectores es bastante más elevada que la que demuestra La Razón portada tras portada.

¿CÓMO FUNCIONA EL“RESCATE” DE UN PAÍS?

En 8 claves:

Dr. Alberto Sicilia (Universidad Complutense de Madrid) en Principia Marsupia

 

La idea de esta entrada es explorar algunas preguntas sobre la situación que vivimos: ¿qué es un “rescate”?, ¿cómo funciona?, ¿cuáles son las consecuencias para los ciudadanos? Comenzamos por las cuestiones básicas y avanzamos hacia los detalles más finos.

Como siempre, este texto pretende ser una chispa para encender el debate. Os ruego que añadáis vuestras opiniones/matices/críticas en los comentarios. Entre todos, podemos ayudarnos a comprender cómo funciona este mundo que nos rodea.

1.- ¿Cómo se financian los servicios públicos de un país?

En principio, un país financia sus servicios públicos (educación, sanidad, pensiones, etc.) con el dinero que recauda por impuestos.

Si el país gasta más de lo recauda, el gobierno puede buscar dinero en los mercados financieros mediante la emisión de deuda.

Emitir deuda es pedir un préstamo que será devuelto con ciertos intereses en un plazo determinado. El gobierno organiza una subasta y adjudica su deuda al inversor que ofrece el tipo de interés más bajo.

En estos momentos, los inversores piden, para el bono a 10 años, un interés del 6.41% a España y un 1.20% a Alemania.

La diferencia entre el interés del bono español y el del bono alemán, 641-120 = 521, es la famosa “prima de riesgo”.

2.- ¿Cuándo se produce un rescate?

Si el tipo de interés que piden los inversores es demasiado alto, no tiene sentido emitir deuda porque será imposible devolverla.

En ese momento, los estados pueden solicitar “un rescate”: en vez de buscar el préstamo en los mercados financieros, piden el dinero al FMI o a otras instituciones internacionales.

Los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal se produjeron cuando los inversores pedían alrededor del 7% por el bono a 10 años. A partir de ese nivel, los préstamos son insostenibles.

3.- ¿Un rescate es la única opción que tiene un gobierno con problemas financieros?

No. Un país siempre puede “negarse a pagar su deuda” (los periódicos suelen utilizar el termino inglés, “default”). Un estado también puede considerar la “reestructuración” de la deuda: por ejemplo, negociando con los inversores que la cantidad a devolver sea menor de la acordada o en un plazo más largo.

El default tiene una gran ventaja (de un día para otro, tu deuda desaparece) y también grandes incovenientes: 1) A partir de ese momento, no puedes gastarte ni un euro más de lo que recaudes 2) Pueden pasar muchos años hasta que algún inversor vuelva a confiar en prestarte dinero y 3) Un default español se llevaría por delante todo el sistema financiero europeo y los gobiernos del continente tendrían que rescatar a sus bancos.

Un dato curioso: en 1557, España fue la segunda nación en la historia que suspendió el pago de su deuda. Al llegar al trono, Felipe II se dió cuenta de que los metales preciosos de América no eran suficientes para pagar los intereses de la deuda contraída por su padre con los banqueros holandeses. El mismo rey volvió a declarar bancarrota en 1577 y 1597. En total, nuestro país ha dejado de pagar su deuda en 14 ocasiones.

La última vez que España declaró un default fue en 1939, cuando al terminar de la guerra civil, Franco se negó a pagar la deuda contraída por el gobierno de la República.

Aquí tenéis una lista de todos los defaults que se han producido en el mundo.

Como el default es una opción que ahora parece no contemplarse, vamos a centrarnos en los “rescates”.

4.- ¿Quién hace los rescates?

El FMI es, normalmente, el organismo internacional encargado de “rescatar” a países con problemas financieros.

Los rescates de Grecia, Irlanda y Portugal están supervisados por una “troika” formada por el FMI, la Comisión Europea y el Banco Central Europeo.

5.- ¿De dónde sale el dinero para los rescates?

El FMI está financiado por los gobiernos de todo el mundo. La contribución y el poder de voto de cada país son, aproximadamente, proporcionales al tamaño de su economía (excepto para China). Los gobiernos con más poder en el FMI son los de EEUU (16% de los votos), Japón (6%) y Alemania (5%).

Para lidiar con la crisis europea, la UE creó otras dos entidades que pueden prestar dinero: el “Fondo Europeo de Estabilidad Financiera” (EFSF) y el “Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera” (EFSM).

En el EFSF, Alemania contribuye con un 27%, Francia un 20%, Italia un 18% y España un 12%.

El EFSM se apoya sobre el presupuesto de la UE, cuyos mayores contribuyentes son, por este orden, Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y España.

El EFSF puede prestar hasta un límite de 440.000 millones, el EFSM hasta 60.000 millones y el FMI hasta 250.000 millones. En total, la capacidad de préstamo es de 750.000 millones de euros.

6.- ¿Cuáles son las condiciones para obtener un préstamo de “la troika”?

Aquí está el jugo del asunto. Los préstamos del FMI/troika son muy diferentes de los obtenidos en los mercados financieros.

Cuando un gobierno emite deuda en los mercados financieros, puede gastarse como quiera el dinero obtenido. Los inversores pueden estar más o menos contentos (en cuyo caso, te pedirán un interés más bajo/alto en la próxima subasta), pero no tienen un poder directo para marcar las decisiones políticas del estado.

Por contra, los préstamos del FMI/troika están condicionados a que el gobierno que los recibe implemente reformas muy concretas. La troika presta dinero “por tramos”: según el gobierno va adoptando las medidas que ellos imponen, van soltando el dinero. Y si el gobierno no cumple, cortan la financiación y el país se va al carajo. Un país intervenido pierde su soberanía para tomar decisiones políticas.

7.- ¿Qué condiciones impusieron a Grecia?

  • Cambiar la Constitución para que el pago de la deuda tenga prioridad sobre cualquier otro gasto público.
  • Despido de 150.000 empleados públicos en dos años (teniendo en cuenta la población griega, esto correspondería a 700.000 en España).
  • Recorte del salario mínimo desde 751 euros a 580 euros (y 510 euros para los menores de 25 años).
  • Los Presupuestos tienen que ser aprobados por la troika antes de ser votados en el Parlamento.
  • Supervisores de la Comisión Europea instalados permanentemente en Atenas.
  • Recortes en pensiones y gasto sanitario.
  • Privatización de empresas públicas.

El rescate de Grecia está provocando una tragedia: el desempleo se ha duplicado, los salarios han bajado un 30% y se han disparado el número de personas sin hogar y los suicidios.

Más terrible aún: todo este sufrimiento humano puede resultar gratuito. Como la economía griega se está contrayendo tan rápido, los ingresos por impuestos se están desplomando, así que Grecia puede acabar con el mismo porcentaje de deuda con el que comenzó.

8.- ¿Cuál es la situación de España?

Nuestro problema es que el gobierno busca mucho dinero para tapar el agujero de los bancos. Pero como ya estamos emitiendo nuestra deuda a un interés altísimo, está claro que no vamos a obtener ese dinero en los mercados. La solución sólo puede venir de Europa.

¿Conseguiremos ese dinero sin entrar formalmente en un rescate? Y aunque no sea un rescate, ¿qué condiciones impondrá Alemania?

Tendremos la respuesta en pocas semanas.

Impuestos y fraude fiscal

Vicenç Navarro *

El Sindicato de Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) es una de las instituciones más valiosas que tiene este país. De una manera metódica y rigurosa proveen información de una gran importancia que documenta las enormes injusticias existentes en el sistema fiscal español que se han acentuado todavía más con las políticas públicas llevadas a cabo por los gobiernos Zapatero y Rajoy (más este último que el primero) en respuesta a la crisis. En un interesante artículo publicado en Tercera Información (02.05.12), Miguel Ángel Mayo, coordinador en Catalunya de tal sindicato, provee gran cantidad de datos sobre el fraude fiscal en España que, por desgracia no han aparecido en los medios de mayor difusión. Veámoslos.

El fraude fiscal representa una cifra, 89.000 millones de euros, muy elevada, y que el Estado deja de ingresar año tras año. Es uno de los fraudes fiscales más elevados de la Unión Europea y también de la OCDE (el club de países más ricos del mundo). Por otra parte, España es el país que tiene menos inspectores de Hacienda en relación a la población tributaria. Hay un inspector por cada 1.680 contribuyentes, tres veces inferior a la media de los países de la OCDE y cinco veces inferior a Franca y Alemania.

El fraude es, pues, un problema grave. Ahora bien, otro dato de gran relevancia es que tal fraude fiscal se concentra en un sector muy pequeño de la población: las grandes fortunas y las grandes empresas que facturan más de 150 millones de euros al año, fraude fiscal que se realiza a través de la banca, la institución más importante que lo canaliza hacia los paraísos fiscales, es decir, países donde prácticamente no se pagan impuestos. En realidad, el Fondo Monetario Internacional calcula que una cuarta parte (sí, leyó bien, una cuarta parte) de la riqueza del mundo está depositada en tales paraísos fiscales. Según la OCDE, 600.000 millones de dólares no se ingresan en las cuentas de los Estados de tal grupo de países (incluido España), resultado del depósito de los súper ricos y ricos de aquellos países en paraísos fiscales. España es uno de los países que tiene mayor número de agujeros fiscales que disminuyen los ingresos al Estado. En España uno de los instrumentos que más utiliza tales paraísos fiscales son las 3.113 sociedades de inversión de capital variable (conocidas como SICAV), que gestionan un patrimonio de 26.154 millones de euros.

De todos estos datos, resulta que los ricos y súper ricos apenas pagan impuestos en España. El sistema de tributación es profundamente injusto. El 44% de los ingresos al Estado procede de los impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), de los cuales el 83% de la recaudación se basa sobre las rentas del trabajo (es decir, la población que trabaja y está en nómina). Y un 32% de los ingresos al Estado procede de los impuestos sobre el Valor Añadido (conocido como IVA), que se basa en el consumo y es profundamente regresivo, lo cual quiere decir que las clases populares pagan mucho más que los ricos y los súper ricos.

Es, pues, una enorme frivolidad el argumento de que España ha alcanzado su límite en cuanto a gastos, pues el país no da para más.

Si en España la carga impositiva total fuera (como porcentaje del PIB) como en Suecia, el Estado español ingresaría 200.000 millones de euros (sí, lo ha leído bien, 200.000 millones) más de los que ingresa. Ahí está el quid de la cuestión: los que tendrían que pagar mucho más de lo que pagan no son el ciudadano normal y corriente, sino el 10% de la población –los ricos y los súper ricos- que tienen un enorme poder político y mediático en el país. Así de claro.

*Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

LA BASURA ESPAÑOLA, SU BANCA

Moody’s da un fuerte castigo a la banca española y sólo siete entidades se salvan del “bono basura”

Marco Antonio Moreno  en  El blog Salmón

La agencia Moddy’s ha propinado el más duro golpe a la banca española justo el día en que el gobierno oficializaba el rescate a la banca frente a la Comunidad Europea. Se trata del segundo golpe bajo en menos de cinco semanas, tras el anterior propinado por Moody’s en mayo cuando rebajó la calidad crediticia de 16 entidades españolas.

Esta vez el golpe ha ido dirigido sobre 28 instituciones, y no se han salvado ni siquiera Santander, BBVA y Caixabank, pese a que invitamos a separar la paja del trigo en materia de fraudes y estados financieros. El castigo ha sido a toda la banca española dejando “sobre la linea de flotación” a sólo siete instituciones. Para Moody’s todo el resto de la banca española no es más que un vertedero de basura.

En esta gráfica he dibujado la delgada linea de flotación que separa a la banca captadora de inversiones de la banca especulativa o altamente riesgosa. Como vemos en la columna “Nota” que califica de 1 a 10 a las entidades potencialmente captadoras de inversión, Santander tiene la nota más alta con un 2 (2 de 10, Baa2 para Moody’s), mientras las restantes seis instituciones que están por sobre la linea de flotación tiene nota 1 (Baa3 para Moody´s). El resto de la banca española tiene calificaciones de -1 y -2 (Ba1 y Ba2 para Moody’s), consideradas abiertamente como bono basura o “inversión cuestionable”. Esta es una clara advertencia a los inversores de que se arriesgan a perder su dinero en estas instituciones. Claro intento de seguir propagando la fuga de capitales que hemos señalado.

Lo que no se dice sin embargo, es la forma es que este nuevo golpe de Moody’s tiende a potenciar la debilidad de la economía española y la gravedad del ciclo económico recesivo. Las agencias de calificación, culpables de trocear y timbrar con nota 10 o triple A (la máxima calificación) todas las hipotecas basura que inflaron la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos y que luego reventaron con la crisis subprime que contagió a toda Europa, siguen actuando hoy de una manera brutal y los gobiernos e instituciones siguen confiando en su credibilidad.

Pese a que hace ya más de dos años decíamos que las agencias de calificación estaban bajo sospecha por su cuestionable papel en los orígenes de la actual crisis, nada se hizo para objetar su rol de garantes del sistema. Esto demuestra que las agencias de calificación radicadas en países fuera del euro como Estados Unidos y el Reino Unido, no son más que el brazo armado del sistema financiero más corrupto que hizo la vista gorda ante los problemas iniciales, y ahora se jacta de potenciar las buenas costumbres. Lo único que han potenciado, sin embargo, es la profundidad del ciclo económico: llevándolo a la exuberancia irracional en el largo período del auge y al total hundimiento en el actual, y también largo, período de crisis.