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Eric Toussaint con Syriza

Discurso de Eric Toussaint en el festival de la juventud de Syriza, realizado en Atenas, el 6 de octubre de 2012

Eric Toussaint : hoy el pueblo griego se halla en el epicentro de la crisis del capitalismo


Más de 3.000 personas asistieron para escuchar a 4 conferenciantes, que hablaron en el siguiente orden: Marisa Matias, eurodiputada del Bloque de Izquierda (Portugal), Lisandro Fernández, dirigente sindical de los mineros (Asturias, España), Alexis Tsipras, presidente de Syriza (Grecia) y Eric Toussaint, presidente del CADTM (Bélgica, www.cadtm.org)

La intervención de Eric Toussaint:

«Vivimos y atravesamos una de las peores crisis del capitalismo. Pero el capitalismo no morirá de muerte natural, en su cama. Las crisis forman parte de su metabolismo. Sólo la acción consciente de los pueblos puede destruir y superar el capitalismo para abrir el camino al socialismo democrático.

El pueblo griego se halla hoy en el epicentro de la crisis del capitalismo. La forma en la que el pueblo griego, con sus movilizaciones, podrá afrontar y responder a esta crisis capitalista es determinante para ofrecer una solución internacional. Vosotros os encontráis en el epicentro de la crisis y de la solución para esta crisis.

Hace 6 o 7 años, el epicentro de la alternativa al capitalismo se hallaba en América del Sur: en Venezuela, Ecuador, Bolivia, cuando Hugo Chávez decía en 2004 que ya no creía en la tercera vía, que se necesitaba, en el mundo, un socialismo del siglo XXI. Actualmente, el epicentro de las alternativas— que todavía no han emergido, como bien lo indica el título de esta conferencia— se ha desplazado hacia Europa.

Los pueblos de Venezuela, Ecuador y Bolivia demostraron al mundo que es perfectamente posible resistir a la ofensiva capitalista, que es perfectamente posible aplicar una política de redistribución de la riqueza, de socializar las grandes empresas estratégicas, que es absolutamente posible y necesario recuperar el control de los bienes comunes así como el de los recursos naturales. Ellos lo han hecho, continúan en el gobierno y esperemos que mañana, el 7 de octubre con ocasión de las elecciones presidenciales, Hugo Chávez, sea nuevamente reelegido presidente de Venezuela.

Actualmente, estamos viviendo en Europa un momento histórico. Jamás en el transcurso de los últimos 65-70 años, en los países europeos, se había sufrido una ofensiva tan brutal como la de ahora. Por todos lados, en Europa, se utiliza el pretexto de la deuda, y no sólo en Grecia, sino en todos los países europeos, para aplicar políticas de austeridad presupuestaria. En Grecia, vemos claramente los resultados de su versión más brutal, pero este país es sólo el comienzo de una ofensiva que afecta ya a Portugal, Irlanda, España y otros países europeos.
Y es por eso que debemos combatirla y unir nuestros esfuerzos para suspender el pago y repudiar la deuda ilegítima. Es un objetivo fundamental para nosotros, en nuestro continente.

El pueblo griego ha dado una gran lección a Europa en estos tres últimos años. Primero, resiste, se ha organizado y ha participado en, al menos, 14 huelgas generales. Pero tan importante como eso es que el pueblo griego votó masivamente por el programa radical propuesto por Syriza, que es ahora la segunda fuerza electoral del país. Es una lección fundamental para el resto de Europa donde, con mucha frecuencia, la izquierda es demasiado tímida. El ejemplo griego muestra la fuerza de una izquierda unida, de una izquierda que aglutina, que crea una coalición de 12 organizaciones políticas diferentes y que busca reunirlas en Syriza. El ejemplo griego muestra que cuando un partido o una coalición dice “No”, quiere decir que: “si llegamos al gobierno, desobedeceremos a la Troica”, esa actitud tan valiente y combativa puede obtener el apoyo popular. Es una lección para todos y todas.

La reducción de la deuda griega en marzo de 2012 fue un engaño, una estafa y una trampa. Es muy importante demostrar ante la opinión pública internacional que la deuda reclamada por la Troica, que en la actualidad se eleva a 150.000 millones de euros— deuda de Grecia con la Troica— es una deuda totalmente ilegítima que debe ser anulada por la acción del pueblo, mediante la desobediencia de un gobierno popular.

Tratan de convencernos que suspender el reembolso de la deuda llevará el país al caos. Sin embargo, durante los últimos 10 años, hay tres ejemplos que contradicen completamente la afirmación de que no hay salud posible fuera del pago de la deuda. Argentina suspendió el pago de su deuda en Diciembre de 2001 por una suma de 90.000 millones de dólares, y desde el año 2003, ese país tiene un crecimiento económico de entre el 4 y el 7 % anual. Ecuador suspendió el pago de su deuda comercial desde noviembre de 2008 hasta junio de 2009, y pudo imponer a sus acreedores una reducción de la deuda comercial de un 65 %. Y ahora, Ecuador anda económicamente muy bien.

Islandia, ese modelo neoliberal, padeció graves dificultades en septiembre-octubre de 2008 con la bancarrota de todo su sistema bancario privado. Islandia tuvo el valor de rechazar el reembolso de la deuda de sus bancos al Reino Unido y a los Países Bajos. Ahora, Islandia funciona muy bien, con un crecimiento económico del 3 % anual.

Es evidente, que Grecia no es Islandia, ni Argentina, ni tampoco Ecuador. Existen diferencias reales, pero la lección es la siguiente: Aquí o allá, si hay gobiernos, con apoyo popular, que deciden suspender el pago de la deuda ilegítima, pueden obtener una mejora sustancial de las condiciones de vida de su pueblo. Es un ejemplo a seguir.

Queda claro que una anulación de la deuda es necesaria pero no suficiente. Anular la deuda de Grecia sin cambiar el resto de su economía y del modelo social y económico injusto, no permitirá a Grecia construir una alternativa a favor del pueblo. La suspensión del pago de la deuda es necesario, pero la socialización del sistema bancario, un sistema fiscal diferente en que los ricos paguen más impuestos, y que haya una reducción de impuestos sobre los servicios y los bienes de primera necesidad, deben formar parte de un modelo alternativo imprescindible.

Queridos amigos, queridas amigas, la historia no está escrita. Varios escenarios permanecen abiertos ante nosotros. Podemos continuar en la situación caótica actual donde cada vez hay más autoritarismo en gobiernos que están al servicio de los bancos. Y esto puede durar años. Otro escenario es peor: uno autoritario y fascista. Es un grave peligro que constituye una amenaza real. No obstante, existen otros dos escenarios: bajo la presión popular, puede haber un capitalismo regulado, un capitalismo como el de los años 1950-1960, un capitalismo del tipo keynesiano. Es una posible salida. Aunque si tanta gente nos hemos reunido esta noche, es porque pensamos que no vale la pena limitar nuestra lucha para tratar de disciplinar al capitalismo. Nosotros queremos superar el capitalismo. Queremos un socialismo democrático, autogestionario del siglo XXI.

¡Viva el socialismo internacional! ¡Viva el socialismo autogestionario! ¡Viva Syriza! ¡Viva el pueblo griego! ¡Viva la resistencia de los pueblos! ¡Viva la revolución, camaradas!

Traducido por Griselda Pinero.

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Grecia-Alemania: ¿Quién debe a quién? (2)

 Los acreedores protegidos y el pueblo griego sacrificado

por Eric Toussaint

Es una obligación moral sublevarse contra los discursos mentirosos sobre la supuesta solidaridad que los gobernantes de los países mas fuertes de Europa tendrían con el pueblo griego y otros países debilitados como Irlanda, Portugal, España… Los hechos contradicen sus declaraciones, reemitidas permanentemente por los medios de comunicación dominantes.

Comencemos por una pequeña verificación práctica. Conectaos a Internet y escribid «Grecia se beneficia» en un buscador. Constataréis la cantidad de medios que retoman la cantinela según la cual Grecia ya ha recibido una ayuda considerable. Por ejemplo, Hans-Werner Sinn |1|, uno de los economistas más influyentes en Alemania, consejero del gobierno de Angela Merkel no duda en afirmar: «Grecia se benefició de una ayuda externa de 460.000 millones de euros a través de diversas disposiciones. Hasta este momento, la ayuda aportada a Grecia representa el equivalente al 214 % de su PIB, o sea cerca de diez veces más de lo recibió Alemania gracias al Plan Marshall. Berlín aportó cerca de una cuarta parte de la ayuda suministrada a Grecia, o sea, 115.000 millones de euros, que representa al menos diez planes Marshall o dos veces y medio el Acuerdo de Londres.» |2|

Ese cálculo es totalmente falso. Grecia nunca recibió esa cantidad de financiación y lo que recibió no puede seriamente considerarse como ayuda. Hans-Werner Sinn iguala, de manera escandalosa, la Alemania salida de la segunda guerra mundial, que los dirigentes nazis habían provocado, con la Grecia de los años 2000. Además, no menciona las sumas reclamadas justamente por Grecia a Alemania en calidad de reparación de los daños sufridos por la ocupación nazi |3| así como el préstamo forzado que la Alemania nazi impuso a Grecia. La deuda de Alemania con Grecia se eleva, por lo bajo, a 100.000 millones de euros. Como se ha publicado en la página web A l’encontre, sobre la base de los trabajos de Karl Heinz Roth, historiador del saqueo de la Europa ocupada por la Alemania nazi: |4| «Alemania solamente ha pagado a Grecia la sesentava parte (es decir el 1,67 %) de lo que le debe como reparación por la devastación debida a la ocupación entre 1941 y 1944.»

Una serie de sólidos argumentos deberían hacerse públicos para demostrar la falta de honestidad intelectual de las declaraciones de Hans-Werner Sinn, de los gobernantes alemanes y de los medios a su servicio. Lo que continúa no sólo es válido para Grecia, ya que se podría efectuar un estudio similar a propósito de la supuesta ayuda aportada a los países del ex bloque soviético que ahora forman parte de la Unión Europea, de Portugal, de Irlanda, de España… Pero como se verá en la tercera parte de esta serie de artículos, las relaciones entre Alemania y Grecia tienen una historia que merece ser tenida en cuenta.

1. Los planes de «ayuda» sirven a los intereses de los bancos privados, y no a los del pueblo griego

Los planes de «ayuda», puestos en marcha desde mayo de 2010, sirvieron para proteger los intereses de los bancos privados de los países más fuertes de la eurozona, que habían aumentado enormemente sus préstamos tanto al sector privado como a los poderes públicos griegos durante los años 2000. Los préstamos concedidos a Grecia por la Troica desde 2010 fueron a parar al reembolso de los bancos privados occidentales y así permitirles liberarse, limitando al mínimo sus pérdidas. También se utilizaron en la recapitalización de los bancos privados griegos, algunos de los cuales son filiales de bancos extranjeros, en particular franceses.

  • Los planes de «ayuda sirvieron para proteger los intereses de los bancos privados de los países más fuertes de la eurozona.La deuda del sector privado se incrementó aceleradamente durante los años 2000. Las familias, a las que los bancos y todo el sector comercial privado (gran distribución, automóviles, construcción…) proponían condiciones tentadoras de compra, recurrieron al endeudamiento masivo, así como las empresas no financieras y los bancos que podían obtener préstamos a bajo coste (tipos de interés bajos y una inflación fuerte en comparación con los países más industrializados de la Unión Europea como Alemania, Francia, el Benelux, y Gran Bretaña). Este endeudamiento privado fue el motor de la economía del país. El gráfico siguiente muestra cómo la adhesión de Grecia a la zona euro en 2001, disparó la entrada de capitales financieros que correspondían a préstamos o a inversiones de cartera. Dentro del mismo, Non-IDE quiere decir entradas que no corresponden a inversiones a largo plazo y que han aumentado enormemente, mientras que la inversión a largo plazo (IDE, Inversión Directa Extranjera) está estancada.

Gráfico 1
Fuente: FMI |5|

Con la enorme liquidez puesta a disposición de los bancos del oeste europeo (sobre todo los bancos alemanes y franceses pero también italianas, belgas, neerlandeses, británicos, luxemburgueses, irlandeses…) por los bancos centrales durante 2007-2008, se produjo un aluvión de préstamos a Grecia, tanto al sector privado como a los poderes públicos.

También hay que tener en cuenta el hecho de que la adhesión de Grecia al euro le valió la confianza de los banqueros de Europa occidental, que pensaban que los grandes países europeos los ayudarían en caso de problemas. Por lo tanto, no se preocuparon de la capacidad de Grecia para reembolsar el capital prestado a medio plazo y consideraron que podían afrontar riesgos muy elevados en ese país. La historia les ha dado la razón hasta ahora, la Comisión Europea y, en particular, el gobierno francés y el alemán aportaron un apoyo continuado a los banqueros privados de Europa occidental.

El gráfico que aparece abajo muestra que los bancos de los países del oeste europeo aumentaron sus préstamos a Grecia por primera vez entre diciembre de 2005 y marzo de 2007 (durante ese período, el volumen de los préstamos aumentó un 50 %, pasando de un poco menos de 80.000 millones a 120.000 millones de dólares). Mientras que la crisis de las subprime estallaba en Estados Unidos, los préstamos aumentaron de nuevo fuertemente (+33 %) entre junio de 2007 y el verano de 2008 (pasando de 120.000 millones a 160.000 millones de dólares), para después mantenerse en un nivel muy elevado (cerca de 120.000 millones de dólares). Esto significa que los bancos privados de Europa occidental utilizaron el dinero que les prestaba abundantemente y a bajo coste el Banco Central Europeo y la Reserva federal de Estados Unidos para aumentar sus préstamos a países como Grecia
|6|. Siendo en esos países los tipos de interés más altos, la banca privada pudo obtener jugosos beneficios. Por consiguiente los bancos privados tienen una gran responsabilidad en el excesivo endeudamiento de Grecia.

Gráfico 2. Evolución de la intervención de los bancos de Europa occidental con respecto a Grecia en miles de millones de dólares

Fuente: BPI [BIS consolidated statistics, ultimate risk basis |7|

Como lo muestra el gráfico siguiente respecto al 2008 (válido hasta 2010), una aplastante mayoría de las deudas griegas están en manos de bancos europeos, comenzando por bancos franceses, alemanes, italianos, belgas, holandeses, luxemburgueses y británicos.

Gráfico 3 |8|

Los préstamos concedidos por los gobiernos de la eurozona (directamente o vía el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera establecido a partir de 2010), tiene por objetivo, en realidad, garantizar, en especial, que Grecia continúe reembolsando a los bancos de los países de Europa Occidental (siendo los bancos alemanes y franceses los más expuestos en Grecia). En resumen, el dinero prestado a Grecia retorna a las cajas de los bancos alemanes, franceses y de otros países en calidad de reembolso de los títulos griegos que estos bancos compraron masivamente hasta fines de 2009. |9| También va a parar a la tesorería de los países prestamistas y a la del BCE, el FMI y el FEEF (véase más adelante)

2. Los préstamos concedidos a Grecia llevan de nuevo el dinero…  ¡fuera de Grecia!

Los préstamos concedidos a Grecia bajo el paraguas de la Troica están bien remunerados. Los diferentes países que participan en estos préstamos ganan dinero. Cuando el primer plan de préstamo de 110.000 millones de euro fue adoptado, Christine Lagarde, en ese momento ministra de finanzas de Francia, |10| observó públicamente que Francia prestaba a Grecia con un interés del 5 % mientras que esto se hacía con un dinero conseguido a un tipo netamente inferior.

La situación es tan escandalosa (un tipo elevado también fue aplicado a Irlanda a partir de noviembre de 2010 y a Portugal a partir de mayo de 2011) que los gobiernos prestamistas y la Comisión Europea decidieron en julio de 2011 que el tipo exigido a Grecia sería reducido. |11| ¡Qué confesión! Si bien esta decisión fue puesta en práctica, la diferencia entre el tipo del préstamo a los que estos países se financian y el exigido a Grecia siguió siendo importante.

Bajo las protestas del gobierno griego y frente a un profundo descontento popular que se expresa mediante fuertes movilizaciones en Grecia, los países prestamistas decidieron finalmente devolver a Grecia una parte de los ingresos que obtienen de los créditos otorgados a Atenas. |12| Pero atención, los ingresos devueltos servirán a reembolsar la deuda.

3. La crisis de la eurozona rebaja el coste de la deuda para Alemania y otros países fuertes

Pero la historia no se detiene allí. Los países que dominan la eurozona sacan provecho de la desgracia de los países de la periferia (Grecia, Portugal, Irlanda, España, países del ex-bloque del Este, miembros de la UE). La profundización de la crisis de la eurozona debida a la política llevada a cabo por sus dirigentes y no a causa de fenómenos exteriores, conlleva un desplazamiento de los capitales de la Periferia hacia el Centro. Alemania, Francia, Países Bajos, Finlandia, Luxemburgo, Austria y Bélgica salen beneficiados gracias a una reducción muy alta del coste de financiación de sus deudas.

El 1 de enero de 2010, antes de que estallase la crisis griega y la de la eurozona, Alemania debía ofrecer un tipo de interés del 3,4 % para la emisión de bonos a 10 años mientras que el 23 de mayo de 2012, el tipo había pasado al 1,4 %. Y esto corresponde a un descenso del 60 % en el coste de financiación. |13| Según el diario financiero francés Les Échos «un cálculo aproximado muestra que los ahorros generados por el descenso de los tipos del coste de financiación desde hace 3 años se elevan a 63.000 millones de euros». |14| Suma que podemos comparar con los 15.000 millones (sobre 110.000 millones repartidos entre los diferentes acreedores) efectivamente prestados (con interés, véase más arriba) por Alemania entre mayo de 2010 y diciembre de 2011 a Grecia en el marco de su contribución al primer plan de «ayuda» de la Troica. El total de los compromisos de Alemania hacia Grecia, si se agrega lo correspondiente a las decisiones europeas tomadas entre 2010 y 2012, se eleva a 67.000 millones de euros. Sin embargo, la mayor parte de esta suma todavía no ha sido desembolsada mientras que el ahorro realizado según el cálculo de Les Echos ya es de 63.000 millones de euros.

Hemos comentado los tipos de interés a 10 años y a 6 años pagados por Alemania en sus emisiones de bonos. Si consideramos el tipo a 2 años vemos que el 23 de mayo de 2012, Alemania emitió títulos a interés nulo. |15| A comienzos de 2012, Alemania emitió bonos a 6 meses por 3.900 millones de euros a un tipo negativo. Respecto a esto, Le Soir publicaba el 23 de mayo de 2012: «los inversores recibirán al término de estos 6 meses un poquito menos (0,0112 %) de lo que han prestado». |16|

Si hubiera algo de verdad en la multitud de mentiras dichas con respecto a Grecia (o a Portugal, o a España…), se tendría que poder leer que Grecia permite a Alemania y a los otros países fuertes de la eurozona a ahorrar unas considerables sumas.

Debemos completar la lista de ventajas aprovechadas por Alemania y otros países del Centro, con los elementos descritos en los puntos siguientes.

4. Programa de privatizaciones del que se benefician las empresas privadas de los países del Centro.

Las políticas de austeridad impuestas a Grecia contienen un amplio programa de privatizaciones |17| de las que los grandes grupos económicos, principalmente alemanes y franceses podrán sacar beneficios ya que los bienes públicos son vendidos a precios de liquidación.

A l’encontre cita y comenta una larga entrevista realizada el 7 de abril de 2012 por el diario suizo Le Temps a Costas Mitropoulos, uno de los personajes encargados del programa de privatizaciones en Grecia: «Las oficinas del Fondo helénico de desarrollo de los activos (Hellenic Republic Asset Development Funds) lindan, en Atenas, con el museo dedicado a la historia de la capital griega. Un símbolo, puesto que el proceso de privatizaciones llevado a cabo por una veintena de expertos, bajo la dirección de u antiguo banquero Costas Mitropoulos, cambiará el rostro de Grecia» Y agrega: «Es a este fondo, constituido a demanda de la Unión Europea (UE), que el Estado griego va transfiriendo las propiedades, las concesiones y las participaciones que deben encontrar un comprador. Según los planes iniciales de la UE, con el objetivo de sacar al menos 50.000 millones de euros de ingresos de aquí a fines de 2017.» Costas Mitropoulos, banquero, fue muy activo en Ginebra y señala que: «la transferencia de las propiedades a nuestro fondo por el Estado griego, se ha acelerado». Y continúa: «Nuestro primer mensaje a transmitir es: nosotros no somos el Estado griego. Somos un fondo independiente encargado de las privatizaciones, desde ahora propietario del 3 % del territorio griego. Tenemos un mandato de tres años. Estamos protegidos contra las interferencias políticas.»

El periodista de Le Temps insiste: « ¿Realmente lo está usted? Las privatizaciones, en todo el mundo, son siempre muy “políticas” y el Estado griego, que continuará presente en el capital de numerosas sociedades tiene muy mala reputación…»

La respuesta no presenta ningún equívoco: «Como banquero de negocios, conduje el proceso de una de las más importantes fusiones-adquisiciones realizadas en Grecia: la compra, por el grupo internacional Watson, del grupo farmacéutico heleno Specifa por cerca de 400 millones de euros. Conozco las reglas: un inversor, para que hoy esté interesado en una privatización griega, debe poder esperar que su inversión se triplique o cuadriplique. Por cada euro invertido, debe obtener tres o cuatro.» |18|

5. Los sacrificios impuestos a los trabajadores permiten contener el aumento de reivindicaciones en los países del Centro

Los retrocesos sociales infligidos a los trabajadores griegos (y también a los portugueses, irlandeses, españoles…) ponen a la defensiva a los trabajadores de Alemania, de los Países bajos, de Austria, de Francia, de Bélgica… Sus direcciones sindicales temen entrar en conflictos. Se preguntan cómo reivindicar aumentos salariales si en países como Grecia, miembro de la eurozona, se disminuye el salario mínimo legal en un 20% o más. De parte de las direcciones sindicales de los países nórdicos (Finlandia en especial), constatamos, incluso con consternación, que piensan que hay aspectos buenos en el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza (o pacto presupuestario europeo) y en las políticas de austeridad ya que se supone que refuerzan una sana gestión del presupuesto de los Estados.

Hablemos nuevamente del acuerdo de Londres de 1953 sobre la deuda alemana y el Plan Marshall

Como fue indicado en el artículo «Grecia-Alemania: ¿Quién debe a quién? (1). La anulación de la deuda alemana en Londres en 1953», los términos del acuerdo firmado en Londres zanjan radicalmente con el modo en que actualmente se trata a Grecia. Se habían reunido múltiples condiciones para permitir que Alemania del Oeste se desarrollara rápidamente, autorizando la reconstrucción de su aparato industrial. No sólo la deuda contraída por Alemania, contraída fuera de las dos guerras mundiales, fue reducida en más de un 60 %, sino que el pago de deudas de guerra y el pago de reparaciones a las víctimas civiles y a los Estados fueron retrasadas a una fecha indeterminada: de hecho, a la reunificación alemana que se realizó en 1990 y al tratado de paz que fue firmado en Moscú ese mismo año entre las autoridades de las dos Alemanias en curso de unificación, Estados Unidos, la URSS, el Reino Unido y Francia. Por lo tanto, el peso de las reparaciones sobre la economía alemana estuvo durante largo tiempo diferido. Y en el caso de las reparaciones debidas a Grecia, nunca merecieron el más mínimo esfuerzo por parte de Alemania ya que las autoridades germanas rechazan dar curso a las demandas griegas.

A diferencia de lo que había pasado al final de la primera guerra mundial, las potencias occidentales quisieron evitar que, después de la segunda guerra mundial, Alemania sufriera el peso de reembolsos insostenibles, como pasó en la primera posguerra, puesto que consideraron que eso favoreció el ascenso del régimen nazi al poder. Los potencias occidentales también deseaban una Alemania occidental económicamente fuerte (pero desarmada y ocupada militarmente) frente a la Unión Soviética y sus aliados. Nada de esto se contempló con Grecia y con los otros países de la periferia en el seno de la Unión Europea.

Para alcanzar este objetivo, no sólo se aligeró la carga de la deuda debida por Alemania y se le concedieron ayudas económicas en forma de donaciones, sino y sobre todo se le permitió aplicar una política económica completamente favorable a su relanzamiento. Los grandes grupos alemanes industriales privados pudieron consolidarse, a pesar de que algunos eran los mismos que habían tenido un papel clave en la aventura militar de la primera guerra mundial, en el sostén a los nazis, en el genocidio de los pueblos judíos, gitanos, etc., en el saqueo de los países ocupados o anexados, en la producción militar y en el gigantesco esfuerzo logístico de la segunda guerra mundial. Alemania pudo desarrollar impresionantes infraestructuras públicas, sostener sus industrias con el fin de satisfacer la demanda local y de conquistar los mercados exteriores. Incluso fue autorizada a reembolsar una gran parte de su deuda en su moneda nacional. Para concretar, reflexionemos sobre la situación que siguió al acuerdo de Londres de 1953. Pongamos por ejemplo que Alemania reembolsa a Bélgica y a Francia su deuda de entreguerras en marcos alemanes. Estos marcos no presentaban ningún interés en los intercambios con el resto del mundo, por lo tanto los belgas y los franceses trataron de sacárselos de encima comprando mercaderías y equipamientos suministrados por la economía alemana. Y de esta forma contribuyeron a rehacer Alemania como una gran potencia exportadora.

Por su parte, Grecia, Portugal, Irlanda, España, Estonia, Eslovenia y los otros países periféricos de la eurozona deben reembolsar sus deudas públicas en euros a pesar de que no tienen, dado el déficit comercial frente a los países más fuertes de la eurozona. Al mismo tiempo, las potencias que dominan la eurozona los obligan, vía la Comisión Europea y los tratados adoptados, a desarrollar políticas que les impiden tanto a satisfacer la demanda interna como a exportar. Si a pesar de todo, quisieran tener éxito en la exportación, se ven empujados a rebajar todavía más los salarios, lo que comprime un poco más la demanda interna y se acentúa la recesión. El programa de privatización da el golpe de gracia a su aparato industrial, a sus infraestructuras y a su patrimonio en general.

Para salir de este impasse, es necesario poner en marcha un conjunto de medidas económicas y sociales en ruptura radical con las políticas llevadas a cabo hasta ahora, tanto en el marco nacional como en el ámbito europeo. Por lo tanto, hay que realizar un programa de urgencia frente a la crisis. |19|

 

Traducido por Griselda Piñero

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Notas

|1| Una biografía útil está publicada por Wikipedia en inglés: http://en.wikipedia.org/wiki/Hans-Werner_Sinn

|2Le Monde, 1 de agosto de 2012, p.17 http://www.lemonde.fr/idees/article/2012/07/31/pourquoi-paris-et-berlin-s-opposent_1740576_3232.html

|3| Véase http://alencontre.org/europe/la-grece-et-loccupation-par-les-forces-du-iiie-reich-1941-1944-quels-dedommagements-la-dette-de-qui-envers-qui.html así comohttp://www.agoravox.fr/tribune-libre/article/la-dette-allemande-envers-la-grece-96410 ethttp://cadtm.org/Declaracion-de-Manolis-Glezos-con, publicada el 8 de octubre de 2012

|4| Véase nota biográfica en alemán: http://de.wikipedia.org/wiki/Karl_Heinz_Roth

|5| Gráfico tomado de C. Lapavitsas, A. Kaltenbrunner, G. Lambrinidis, D. Lindo, J. Meadway, J. Michell, J.P. Painceira, E. Pires, J. Powell, A. Stenfors, N. Teles : «The eurozone between austerity and default», Septiembre de 2010. http://www.researchonmoneyandfinance.org/media/reports/RMF-Eurozone-Austerity-and-Default.pdf. Podéis ver el resumen francés (redactado por Stéphanie Jacquemont del CADTM) de este estudio: http://www.cadtm.org/Resume-de-The-Eurozone-between

|6| El mismo fenómeno se produce en el mismo momento en Portugal, en España, y en países de Europa central y del Este.

|7| Gráfico tomado de C. Lapavitsas et al., op.cit.

|8| Los principales tenedores (o sea, los bancos de los países mencionados) de los títulos de la deuda griega son según el gráfico presentado: Francia, Alemania, Italia, Bélgica, Países bajos, Luxemburgo, Reino Unido, los demás tenedores están reunidos en la categoría «resto del mundo». Este gráfico fue tomado de C. Lapavitzas et al., op. cit. Según el BPI, en diciembre de 2009, los bancos franceses poseían deuda pública griega por un monto de 31.000 millones de dólares, y los bancos alemanes poseían 23.000 millones de dólares.

|9| A partir de 2010, los bancos occidentales detuvieron o disminuyeron radicalmente la compra de títulos griegos y comenzaron a deshacerse de los que previamente habían comprado. Los revendieron al Banco Central Europeo que los compró en el mercado secundario.

|10| Christine Lagarde se convirtió en la Directora General del FMI, en julio de 2011.

|11| Véase el Consejo de la Unión Europea, Declaración de los jefes de estado o de gobierno de la eurozona y de las instituciones de la UE, Bruselas, 21 de julio de 2011, punto 3.http://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/es/ec/123986.pdf

|12| Véase «El segundo programa de juste económico para Grecia», marzo 2012, tabla 18.
http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2012:0116:FIN:ES:PDF yhttp://ec.europa.eu/economy_finance/publications/occasional_paper/2012/op94_en.htm

|13Financial Times, “Investors rush for the safety of German Bunds”, 24 de mayo de 2012, p. 29

|14Les Échos, Isabelle Couet, «La ayuda a Grecia no le cuesta nada a Alemania», 21 de junio de 2012. La periodista precisa: «Los tipos a 6 años –los que corresponden al plazo medio de emisión de deuda alemana- en efecto han pasado del 2,6% en 2009 al 0,95% en 2012.»

|15Le Soir, Dominique Berns y Pierre Henri Thomas, «Alemania se financia al 0 %», 23 de mayo de 2012, p. 21.

|16Idem.

|17| Véase el documental Catastroika

|18| Véase el dossier ya citado: http://alencontre.org/europe/la-grece-et-loccupation-par-les-forces-du-iiie-reich-1941-1944-quels-dedommagements-la-dette-de-qui-envers-qui.html. Y en lo que concierne al proceso de privatización véase: European Commission, Directorate General Economic and Financial Affairs, “The Second Economic Adjustment Programme for Greece”, marzo de 2012, pp. 31 a 33, http://ec.europa.eu/economy_finance/publications/occasional_paper/2012/op94_en.htm

|19| Véase Damien Millet – Éric Toussaint, «Europe. Quel programme d’urgence face à la crise ?»http://cadtm.org/Europe-Quel-programme-d-urgence

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Grecia-Alemania: ¿Quién debe a quién? (1)

La anulación de la deuda alemana en Londres en 1953

  por Eric Toussaint

Desde 2010, la mayor parte de los dirigentes políticos en los países más fuertes de la zona euro, apoyados por los medios dominantes, alaban los méritos de su supuesta generosidad con respecto al pueblo griego y a otros países fragilizados de la zona euro que están en la primera plana de la actualidad (Irlanda, Portugal, España…).

En este contexto, los llamados «planes de rescate» originan medidas que continúan hundiendo cada vez más la economía de los países receptores y que propugnan retrocesos sociales inéditos durante los últimos 65 años en Europa.

A esto se agrega la estafa del plan de reducción de la deuda griega adoptado en marzo de 2012, que implica una reducción de las acreencias debidas por Grecia a los bancos privados del orden del 50 % |1| mientras que estas mismas acreencias ya habían perdido entre el 65 y el 75 % de su valor en el mercado secundario. La reducción de las acreencias de los bancos privados está compensada por un aumento de las acreencias públicas en manos de la Troica y lleva a nuevas medidas de una brutalidad y de una injusticia fenomenal. Este acuerdo de reducción de la deuda tiene por fin encadenar definitivamente al pueblo griego a una austeridad permanente, pero también constituye un insulto y una amenaza para todos los pueblos de Europa y del mundo. Según los servicios de estudios del FMI, en 2013 la deuda pública griega representará el 164 % del Producto Interior Bruto, es decir que la reducción anunciada en marzo de 2012 no llevará a un alivio real y durable de la carga de la deuda que pesa sobre el pueblo griego. Dada esta situación, Alexis Tsipras, en una visita al Parlamento Europeo el 27 de septiembre de 2012, señaló la necesidad de una verdadera iniciativa de reducción de la deuda griega y se refirió a la anulación de una gran parte de la deuda alemana en el marco del acuerdo de Londres de febrero de 1953. Recordemos este acuerdo.

 

El acuerdo de Londres de 1953 sobre la deuda alemana

El radical alivio de la deuda de la República Federal Alemana (RFA) y su rápida reconstrucción después de la segunda guerra mundial fueron posibles gracias a la voluntad política de sus acreedores, es decir, Estados Unidos y sus principales aliados occidentales (Reino Unido y Francia) dentro del marco de la guerra fría. En octubre de 1950, estos tres aliados formularon un proyecto en el que el gobierno federal alemán reconocía la existencia de deudas de los períodos anterior y posterior a la guerra. Además agregaban una declaración que estipulaba que «los tres países están de acuerdo en que el plan prevea una liquidación adecuada para Alemania de las exigencias, cuyo efecto final no debe desequilibrar la situación financiera de la economía alemana por repercusiones indeseables ni afectar excesivamente las reservas potenciales de divisas. Los tres países están convencidos de que el gobierno federal alemán comparte su posición y que la restauración de la solvencia alemana irá acompañada de un reembolso adecuado de la deuda alemana que asegure a todos los participantes una negociación justa que tenga en cuenta los problemas económicos de Alemania». |2|

La deuda reclamada a Alemania correspondiente al período anterior a la guerra se elevaba a 22.600 millones de marcos incluidos los intereses. La deuda de la posguerra se estimaba en 16.200 millones de marcos. Por un acuerdo alcanzado en Londres el 27 de febrero de 1953 |3|, estos montos se redujeron a 7.500 millones y 7.000 millones de marcos, respectivamente. |4| Lo que representó una reducción del 62,6 %.

El acuerdo establecía la posibilidad de suspender los pagos y renegociar las condiciones de éstos si se presentaba un cambio substancial que limitara la disponibilidad de recursos. |5|

Para garantizar que la economía de Alemania occidental realmente se relanzara y constituyera un elemento estable y central en el bloque atlántico frente al bloque del Este, los aliados acreedores hicieron grandes concesiones a las autoridades y empresas alemanas, que fueron mucho más allá de la reducción de la deuda. Se partía del principio de que Alemania debía estar en condiciones de reembolsar la deuda manteniendo un alto nivel de crecimiento y una mejora de las condiciones de vida de la población. Pagar sin empobrecerse. Con este fin, los acreedores acordaron:
1.- que Alemania reembolsara en su moneda nacional, el deutshe mark, lo esencial de la parte que se le reclamada. En forma marginal, reembolsara en divisas fuertes (dólares, francos suizos, libras esterlinas…).
2.- que al comienzo de los años cincuenta, mientras el país todavía tenía una balanza comercial negativa (el valor de las importaciones es mayor que el de las exportaciones), las potencias acreedoras aceptaban que Alemania redujera sus importaciones puesto que podía producir muchos bienes que antes importaba. Al permitir que Alemania sustituyera importaciones por bienes de producción propia, los acreedores aceptaban reducir sus exportaciones hacia este país. En el período 1950-1951, el 41 % de las importaciones alemanas provenían del Reino Unido, de Francia y de Estados Unidos. Si se suma a esta cifra la parte de las importaciones provenientes de otros países acreedores participantes de la conferencia (Bélgica, Países Bajos, Suecia y Suiza), la suma total llegaba hasta el 66 %.
3.- que los acreedores autorizaban que Alemania vendiera sus productos en el extranjero, estimulando incluso sus exportaciones, con el fin de conseguir una balanza comercial positiva. Estos diferentes elementos estaban consignados en la declaración antes mencionada. «La capacidad de pago de Alemania, a sus deudores privados y públicos, no significa sólo la capacidad de efectuar los pagos regularmente en marcos alemanes sin consecuencias inflacionarias, sino también que la economía del país pueda cubrir sus deudas teniendo en cuenta su balanza de pagos actual.
El establecimiento de la capacidad de pago de Alemania requería hacer frente a ciertos problemas que eran: 1) la futura capacidad productiva con una consideración particular sobre la capacidad productiva de bienes exportables y la capacidad para la sustitución de importaciones; 2) la posibilidad de vender mercaderías alemanas en el exterior; 3) las probables condiciones de comercio en el futuro; 4) las medidas fiscales y económicas internas necesarias para asegurar un superávit para exportar.» |6|

Además, en caso de litigio con los acreedores, en general, los tribunales alemanes eran competentes. Se dice, explícitamente, que, en ciertos casos, «los tribunales alemanes podrán rechazar la ejecución […] la decisión de un tribunal extranjero o de una instancia arbitral.» Es el caso, cuando «la ejecución de la decisión sería contraria al orden público», (p.12 del Acuerdo de Londres).

Otro elemento muy importante: el servicio de la deuda se fijaba en función de la capacidad de pago de la economía alemana, teniendo en cuenta los adelantos en la reconstrucción del país y los ingresos por exportación. Así, la relación entre servicio de la deuda e ingresos por exportación no debía superar el 5 %. Esto quiere decir que Alemania occidental no debía dedicar más de una vigésima parte de sus ingresos por exportación al pago de su deuda. En la práctica, Alemania no destinó jamás más del 4,2 % de estos ingresos al pago de la deuda (cifra alcanzada en 1959).

Y otra medida excepcional fue la aplicación de una reducción drástica del tipo de interés, que osciló entre 0 % y 5 %.

Finalmente, hay que tener en cuenta las donaciones en dólares de Estados Unidos a Alemania occidental: 1.173, 7 millones de dólares en el marco del Plan Marshall, entre el 3 de abril de 1948 y el 30 de junio de 1952 (o sea, cerca de 10.000 millones de dólares actuales). A los cuales se agregaban, por lo menos, 200 millones de dólares (cerca de 2.000 millones de dólares actuales), entre 1954 y 1961, principalmente a través de la Agencia Internacional de Desarrollo de Estados Unidos (USAID).

Gracias a esas condiciones excepcionales, Alemania occidental se recuperó económicamente en forma muy rápida y terminó por absorber a Alemania del Este a comienzos de 1990. Y ahora, es por lejos, la economía más fuerte de Europa.

Alemania 1953/Grecia 2010-2012

Si nos arriesgamos a hacer una comparación entre el tratamiento al que es sometida Grecia y el que se le reservó a Alemania después de la segunda guerra mundial, las diferencias y la injusticia son asombrosas. Presentamos aquí una lista no exhaustiva en 11 puntos:
1.- Proporcionalmente, la reducción de la deuda concedida a Grecia en marzo de 2012 es infinitamente menor que la otorgada a Alemania.
2.- Las condiciones sociales y económicas que se incluyen en este plan (y en los precedentes) no favorecen en absoluto el relanzamiento de la economía griega mientras que los concedidos a Alemania contribuyeron ampliamente en el relanzamiento de su economía.
3.- A Grecia se le imponen privatizaciones a favor de los inversores extranjeros, principalmente, mientras que a Alemania se la alentaba a reforzar su control sobre los sectores económicos estratégicos, con un sector público en pleno crecimiento.
4.- Las deudas bilaterales de Grecia (respecto a los países que participaron en el plan de la Troica) no se han reducido (solamente fueron las deudas con respecto a los bancos privados) mientras que las deudas bilaterales de Alemania se redujeron en un 60 % o más.
5.- Grecia debe reembolsar en euros a pesar de que está en déficit comercial —y por lo tanto con una penuria de euros— con sus socios europeos (especialmente Alemania y Francia), mientras que Alemania reembolsaría lo esencial de sus deudas en su propia moneda fuertemente devaluada.
6.- El Banco Central griego no puede prestar dinero al gobierno griego mientras que el Deutsche Bank prestaba a las autoridades alemanas y hacía funcionar (por cierto, con moderación) la máquina de fabricar billetes.
7.- Alemania estaba autorizada a no disponer más del 5 % de sus ingresos por exportación al pago de la deuda mientras que ningún límite se le ha fijado a Grecia.
8.- Los nuevos títulos de la deuda griega, que reemplazan a los antiguos debidos a los bancos, no responden más a la competencia de los tribunales griegos, sino que son competencia de las jurisdicciones de Luxemburgo y del Reino Unido —y bien sabemos cómo son favorables a los acreedores privados—, mientras que los tribunales de Alemania (la antigua potencia agresora) tenían esa competencia.
9.- En materia de reembolsos de la deuda exterior, los tribunales alemanes podían rechazar la ejecución de las sentencias de los tribunales extranjeros o de los tribunales arbitrales en el caso en que su aplicación amenazara el orden público. En Grecia, la Troica rechazó, por supuesto, que los tribunales griegos pudieran invocar razones de orden público para suspender el reembolso de la deuda. Ahora bien las enormes protestas sociales y el surgimiento pujante de las fuerzas neo-nazis son directa consecuencia de las medidas dictadas por la Troica y por el pago de la deuda. De hecho, las autoridades griegas podrían perfectamente invocar el estado de necesidad y razones de orden público para suspender el pago de la deuda y abrogar las medidas antisociales impuestas por la Troica, a pesar de las protestas de Bruselas, del FMI y de los «mercados financieros» que dichos actos provocarían.
10.- En el caso de Alemania, el acuerdo establecía la posibilidad de suspender los pagos para poder renegociar las condiciones si se producía un cambio substancial que limitase la disponibilidad de recursos. Nada de eso está previsto para Grecia.
11.- En el acuerdo sobre la deuda alemana, está explícitamente previsto que el país pudiera producir en su territorio lo que antes importaba con el fin de alcanzar un superávit comercial y de reforzar así a sus productores locales. En cambio, la filosofía de los acuerdos impuestos a Grecia y las reglas de la Unión Europea prohíben a las autoridades griegas ayudar, subvencionar y proteger a sus productores locales, ya sea en agricultura, industria, o servicios frente a la competencia de los otros países de la UE (que son los principales socios comerciales de Grecia).

Se podría agregar que Alemania, después de la segunda guerra mundial, recibió donaciones en una cantidad considerable, especialmente, como ya vimos, en el marco del Plan Marshall.

Se puede comprender por qué el líder de Syriza, Alexis Tsipras, hace referencia al acuerdo de Londres de 1953 cuando se dirige a la opinión pública europea. La injusticia con la que es tratado el pueblo griego (así como los otros pueblos cuyas autoridades siguen las recomendaciones de la Troica) debe despertar la conciencia de una parte de la opinión pública. Pero no alberguemos ilusiones, las razones que empujaron a las potencias occidentales a tratar Alemania del Oeste de la manera que lo hicieron después de la segunda guerra mundial no son de recibo en el caso griego.

Para conseguir una verdadera solución al drama de la deuda y de la austeridad, serán necesarias más y más potentes movilizaciones sociales en Grecia y en el resto de la Unión Europea así como el ascenso al poder de un gobierno popular en Atenas. Las autoridades griegas (apoyadas por el pueblo) deberán realizar un acto unilateral de desobediencia como es la suspensión del reembolsote la deuda y abrogación de las medidas antisociales. Esto forzaría a los acreedores a hacer concesiones de envergadura y finalmente se podría imponer la anulación de la deuda ilegítima. La realización, a escala popular, de una auditoría ciudadana de la deuda griega debe servir a preparar el terreno.

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Notas

|1| Las acreencias de los bancos privados sobre Grecia pasaron, más o menos, de 200.000 a 100.000 millones de euros. La deuda pública total de Grecia sobrepasa los 305.000 millones de euros.

|2| «Deutsche Auslandsschulden», 1951, pp. 7 y sig., in Philipp Hersel, El acuerdo de Londres de 1953 (III), http://www.lainsignia.org/2003/ener…

|3| Véase el texto completo en francés del Acuerdo de Londres 27 de febrero de 1953: http://www.admin.ch/ch/f/rs/i9/0.94…

|4| El dólar US valía en esa época 4,2 DM. La deuda de Alemania occidental después de la reducción (o sea, 14.500 millones de DM) equivalía a 3.450 millones de dólares.

|5| Los acreedores se negaron siempre a incluir cláusulas de este tipo en los contratos con países en desarrollo o países como Grecia, Portugal, Irlanda, y los de Europe centrale y oriental.

|6| «Deutsche Auslandsschulden», 1951, pp. 64 y sig., in Philipp Hersel, El acuerdo de Londres de 1953 (IV), 8 de enero de 2003, http://www.lainsignia.org/2003/ener…

Traducido por Griselda Piñero

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El final del sueño europeo

Germán Gorraiz LópezALAI, América Latina en Movimiento

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Europa atraviesa un período muy convulso pues la crisis financiera está poniendo todavía más difícil el proceso de construcción europea (imprescindible para que pueda competir como potencia mundial) y el colapso económico que se está haciendo visible en los países periféricos y emergentes, previsiblemente acabará generando la desmembración de la actual Unión Europea y el retorno a escenarios ya olvidados de compartimentos estancos y proteccionismo económico.

Origen de la crisis:

Factores exógenos: La política suicida de las principales entidades bancarias mundiales en la concesión de créditos e hipotecas de alto riesgo aparece como detonante de la crisis de las subprime de EEUU, seguida de la aparición de los activos tóxicos, un goteo incesante de insolvencias bancarias, una severa contracción de los préstamos bancarios y una alarmante falta de liquidez monetaria y de confianza en las instituciones financieras, lo que ha originado la desestabilización económica global y la entrada en recesión de las principales potencias económicas mundiales, dibujándose un escenario a cinco años en el que se podría regresar al proteccionismo económico, con la subsiguiente contracción del comercio mundial y posterior finiquito a la globalización económica.

Factores endógenos:

Estallido de la burbuja inmobiliaria que ha provocado el hundimiento del castillo de naipes económicos de los países PIIGS (despectiva abreviatura anglosajona que englobaría a España, Portugal, Italia, Irlanda y Grecia). La economía de dichos países se ha basado en el último decenio en la conocida “dieta mediterránea” cuyos ingredientes principales eran el “boom” urbanístico, el turismo y el consumo interno y que creaba excelentes platos minimalistas, de apariencia altamente sugestiva y precio desorbitado pero vacíos de contenido culinario y con fecha de caducidad impresa (2008).

De la default a la quiebra en Grecia: La troika que comprenden la UE, el FMI y el BCE llevan tiempo presionando a Grecia con un riguroso programa de privatizaciones debido a su desorbitante Deuda Pública (de 340 mil millones de euros) y ha obligado a todos los partidos políticos para aprobar más medidas de austeridad y reformas que han provocado protestas violentas en las calle, pues  la troika sólo propone la vía de las privatizaciones que serán tuteladas por un organismo de nueva planta profesional e independiente y afectará a ferrocarriles, puertos, aeropuertos, bancos, y compañías de agua y electricidad.

Por otra parte, las reformas estructurales y fiscales para modernizar la Administración pública y la sanidad, mejorar el mercado laboral y adaptar la presión fiscal  a las circunstancias (rebajar el IVA situado en la actualidad en el 23%,) son principios genéricos que se traducirán en subidas de impuestos, reducción de funcionarios, supresión de organismos públicos, recortes salariales y flexibilidad en el mercado laboral.

Los expertos de la llamada “troika” habrían concluido, según un  documento secreto publicado por la web italiana Linkiesta y recogido por el diario ABC, que “Atenas no sólo no podrá hacer frente a sus obligaciones financieras, sino que, además, sufrirá una “fuerte devaluación interna”, una significativa caída de precios y de salarios en los próximos años“.

Así, según Efecom, se prevé que la deuda pública del país heleno ascenderá hasta el 172,7 % del producto interior bruto (PIB), unos 381.200 millones de euros para el 2012, existiendo el temor de que podría pasar del default (incumplir sus pagos.) a la quiebra y es que, a pesar de que Grecia trata desesperadamente de evitar el impago de su deuda,” cada vez más empresas estadounidenses se preparan para lo que antes era impensable”, según The New York Times.

Se denomina suspensión de pagos o cesación de pagos (en inglés default), a la situación concursal en la cual un empresario o una sociedad  mercantil  se encuentra cuando no puede pagar la totalidad de las deudas que tiene con sus acreedores por  falta de liquidez; y la diferencia con la  quiebra se encuentra en que en la suspensión, el deudor tiene suficientes activos para hacer frente a sus deudas, pero sus activos no son lo suficientemente líquidos, por lo que  la suspensión de pagos es una situación concursal temporal, mientras que la quiebra es definitiva.

Caso de producirse finalmente la salida de Grecia de la Eurozona ,asistiríamos a escenarios de devaluación de su moneda (dracma); alta inflación, galopante tasa de paro y deuda desbocada, radicalización de los otrora aburguesados y sumisos sindicatos de clase, (Confederación General Griega del Trabajo GSEE), ruptura del diálogo social con la patronal, frecuentes estallidos de conflictividad laboral, auge de partidos como el Partido Comunista Griego (KKE) y la aparición mediática de los grupos antiglobalización que utilizando tácticas de guerrilla urbana pondrán en jaque a las fuerzas de seguridad.

Ante esta situación y sin el paraguas protector de la UE, no sería descartable la reedición del golpe de los Coroneles (1967), (que sería un episodio local dentro de un nuevo escenario de Guerra Fría entre EEUU y Rusia) y que contaría con el apoyo encubierto de EEUU dentro de su objetivo de anular los esfuerzos de Rusia para fagocitar países europeos. Así, según el diario turco Daily Hürryet que cita al alemán  Bild, “la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos, ha advertido que puede haber un golpe militar en Grecia por la creciente ola de malestar social ante los draconianos planes de austeridad impuestos por el gobierno”.

¿Finiquito a la Eurozona?: La exclusión de Grecia de la Eurozona supondría el finiquito de la Eurozona pues el resto de países periféricos (Portugal, España, Irlanda, Malta y Chipre), seguirá inexorablemente el movimiento centrífugo de Grecia y en el 2014 deberán retornar a sus monedas nacionales y sufrir la subsiguiente depreciación de las mismas, regresión a niveles de renta propias de la década de los 70 e inicio del éxodo al medio rural de una población urbana afectada por la asfixia económica, embargo de viviendas e ingreso en las listas del paro, con la consiguiente revitalización de extensas zonas rurales y rejuvenecimiento de su población.

Así, en la cadena Fox News, Peter Morici, economista y profesor de la Universidad de Maryland, dijo que “la necesidad de una unión fiscal en la zona euro y de que el BCE adopte un papel similar al llevado a cabo por la Reserva Federal de EEUU, no llegarán a tiempo para salvar a España” y consideró la posibilidad de que “nuestro país simplemente abandone el euro para poder así imprimir su propio dinero y resolver sus problemas como lo hizo Estados Unidos a raíz de la crisis financiera”.

Por otra parte, el severo retroceso de las exportaciones debido la contracción del consumo interno de la UE por la recesión económica, (los intercambios comerciales entre los Estados miembros de la UE alcanzan el 60% del volumen total de su comercio) y a un euro artificialmente revalorizado que encarece los productos europeos y reduce su competitividad frente a los países del resto del mundo, con especial incidencia en países tradicionalmente exportadores como Alemania, Francia, Holanda, Eslovaquia y Finlandia, podría provocar que los países nórdicos abandonaran las estructuras de la Unión Europea y procedieran a la constitución de una Federación Escandinava (integrada por Dinamarca, Noruega, Suecia y Finlandia), quedando una vez más los países bálticos (Letonia, Estonia y Lituania) abandonados a su suerte.

Mención especial merece el caso del Reino Unido en el que convergen una mayor exposición a los activos tóxicos (hipotecas subprime), a los activos inmobiliarios y una libra revalorizada que ha estancado sus exportaciones, por lo que se verá obligado a realizar sucesivas bajadas de tipos de interés, implementar medidas cuantitativas (Quantitative Easing) para incrementar la base monetaria, depreciar repetidamente su moneda para estimular sus exportaciones y a aplicar medidas proteccionistas.

Además, tras retornar al poder los conservadores liderados por David Cameron y fieles a su política euroescéptica (nula voluntad británica de embarcarse en un proyecto en decadencia en el que la soberanía británica estaría supeditada a los mandatos de Bruselas), podrían abandonar la UE y pilotar finalmente la nave capitana de una revitalizada Commonwealth.

Por último, el resto de países no integrados en dicha órbita (países del centro y este de Europa, integrantes de la llamada Europa emergente, incluida Turquía), sufrirán con especial crudeza los efectos de la tormenta económica al no contar con el paraguas protector del euro y se verán obligados a depreciar sucesivamente sus monedas, aumentar espectacularmente su Deudas externa y sufrir alarmantes problemas de liquidez.

Asimismo, deberán retornar a economías autárquicas tras sufrir masivas migraciones interiores, al descartar la CE la modificación de las reglas para la adopción del euro en la Unión Europea y así poder acelerar la adhesión de los Estados miembros del centro y este de Europa y deberán proceder a la reapertura de abandonadas minas de carbón y obsoletas centrales nucleares para evitar depender energéticamente de una Rusia que conjugando hábilmente el chantaje energético y la desestabilización de gobiernos vecinos “non gratosirá fagocitando a la mayoría de estos países abandonados a su suerte por la Unión Europea en aras de asegurarse el abastecimiento energético de gas y petróleo rusos.

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La víctima griega

El desastre se originó en Bruselas, Fráncfort y Berlín, al crear un sistema monetario defectuoso

Paul Krugman 

Desde que Grecia cayó en picado, hemos oído hablar mucho de lo que no va bien en todo lo que sea griego. Algunas de las acusaciones son ciertas, y otras son falsas, pero todas ellas son irrelevantes. Sí, existen importantes fallos en la economía griega, en su política, y, sin duda alguna, en su sociedad. Pero estos fallos no son los que causaron la crisis que está desgarrando a Grecia, y que amenaza con extenderse por Europa.

No, los orígenes del desastre se encuentran más al norte, en Bruselas, Fráncfort y Berlín, donde las autoridades crearon un sistema monetario profundamente defectuoso —y quizás abocado a morir— y luego agravaron los problemas de ese sistema sustituyendo el análisis por las lecciones de moral. Y la solución a la crisis, si es que existe alguna, tendrá que llegar de los mismos lugares.

Por tanto, veamos esos defectos griegos: sin duda alguna Grecia tiene mucha corrupción y mucha evasión fiscal, y el Gobierno griego tiene por costumbre vivir por encima de sus posibilidades. Más allá de eso, la productividad laboral griega es baja de acuerdo con los niveles europeos, ya que es inferior en un 25% a la media de la Unión Europea. Sin embargo, vale la pena señalar que la productividad laboral en, vamos a decir, Misisipi, es más o menos igual de baja según los niveles estadounidenses, y más o menos por el mismo margen.

Por otra parte, muchas cosas de las que se oyen sobre Grecia no son ciertas. Los griegos no son vagos; al contrario, trabajan más horas que casi todo el mundo en Europa, y muchas más horas que los alemanes en concreto. Grecia tampoco tiene un Estado del bienestar desenfrenado, como les gusta afirmar a los conservadores; el gasto social como porcentaje del producto interior bruto (PIB), la medida habitual del tamaño del Estado del bienestar, es considerablemente más bajo en Grecia que en, digamos, Suecia o Alemania, que son países que hasta ahora han capeado la crisis europea bastante bien.

Entonces, ¿cómo se metió Grecia en tantos problemas?. Miren al Euro.

Hace 15 años, Grecia no era un paraíso, pero tampoco estaba en crisis. El desempleo era elevado pero no era catastrófico, y el país más o menos se valía por sí mismo en los mercados mundiales, ya que ganaba lo bastante con las exportaciones, el turismo, los barcos y otras fuentes como para pagar más o menos sus importaciones.

Luego Grecia se incorporó al euro, y sucedió algo terrible: la gente empezó a creer que era un lugar seguro para invertir. Entró dinero extranjero en Grecia, una parte de él, pero no todo, para financiar los déficits del Gobierno; la economía se aceleró; la inflación aumentó; y Grecia perdió cada vez más competitividad. Sin lugar a dudas, los griegos despilfarraron mucho, si no la mayor parte, del dinero que entraba a raudales, pero también es verdad que todos los que quedaron atrapados en la burbuja del euro hicieron lo mismo.

Y luego estalló la burbuja, y en ese momento, los fallos esenciales de todo el sistema del euro se hicieron demasiado evidentes.

Pregúntense por qué la zona dólar —también conocida como Estados Unidos de América —funciona más o menos, sin las graves crisis regionales que afligen ahora a Europa. La respuesta es que tenemos un Gobierno central fuerte, y las actividades de este Gobierno proporcionan a todos los efectos rescates automáticos a los Estados que se meten en problemas.

Piensen, por ejemplo, en lo que podría estar sucediendo en Florida ahora mismo, tras su enorme burbuja inmobiliaria, si el Estado tuviera que sacar el dinero para la Seguridad Social y Medicare de sus propios ingresos que se vieron reducidos repentinamente. Por suerte para Florida, es Washington en vez de Tallahassee quien se está haciendo cargo de la factura, lo que significa que Florida está recibiendo a todos los efectos un rescate a una escala que ningún país europeo podría soñar.

O piensen en un ejemplo más antiguo, la crisis de las cajas de ahorros de la década de 1980, que fue en gran medida un problema de Tejas. Los contribuyentes acabaron pagando una enorme suma para resolver el lío, pero la inmensa mayoría de esos contribuyentes estaba en otros Estados que no eran Tejas. Una vez más, el Estado recibió un rescate automático a una escala inconcebible en la Europa moderna.

Por eso Grecia, aunque no exenta de alguna culpa, se encuentra en apuros principalmente debido a la arrogancia de las autoridades europeas, en su mayoría procedentes de países más ricos, que se convencieron de que podrían hacer que funcionase una moneda única sin un Gobierno único. Y estas mismas autoridades han empeorado la situación al insistir, a pesar de las pruebas, en que todos los problemas de la moneda estaban causados por el comportamiento irresponsable de esos europeos del sur, y que todo funcionaría si la gente estuviera dispuesta a sufrir un poco más.

Lo que nos lleva a las elecciones del domingo en Grecia, que acabaron por no solucionar nada. Puede que la coalición de Gobierno haya logrado mantenerse en el poder, aunque ni siquiera eso queda claro (el segundo socio de la coalición está amenazando con abandonarla). Pero, de todas maneras, los griegos no pueden resolver esta crisis.

La única forma en la que el euro podría —podría— salvarse es si los alemanes y el Banco Central Europeo se dan cuenta de que son ellos los que tienen que cambiar su comportamiento, gastar más y, sí, aceptar una inflación más elevada. Si no, bueno, pues Grecia pasará a la historia como la víctima del orgullo desmedido de otros países.

Paul Krugman es profesor de Economía en Princeton y premio Nobel 2008.
© 2012 New York Times Service. Traducción de News Clips.

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¡¡Por la revolución griega!!

Este domingo, el partido de la izquierda radical SYRIZA, y su líder Alexis Tsipras, pueden poner fin a la humillación que viene padeciendo Grecia en los últimos años

Syriza mantendrá a Grecia en el euro si ganas las eleccionesEste es su programa electoral :

1. Realizar una auditoría sobre la deuda pública. Renegociar su devolución y suspender los pagos hasta que se haya recuperado la economía y vuelva el crecimiento y el empleo.

2. Exigir a la UE un cambio en el papel del BCE para que financie directamente a los Estados y a los programas de inversión pública.

3. Subir el impuesto de la renta al 75% para todos los ingresos por encima del medio millón de euros anuales.

4. Cambiar la ley electoral para que la representación parlamentaria sea verdaderamente proporcional.

5. Subir el impuesto de sociedades para las grandes empresas al menos hasta la media europea.

6. Adoptar un impuesto a las transacciones financieras y también un impuesto especial para los productos de lujo.

7. Prohibir los derivados financieros especulativos, como los swaps y los CDS.

8. Abolir los privilegios fiscales de los que disfruta la iglesia y los armadores de barcos.

9. Combatir el secreto bancario y la evasión de capitales al extranjero.

10. Rebajar drásticamente el gasto militar.

11. Subir el salario minimo hasta su nivel previo a las recortes (751 euros brutos mensuales).

12. Utilizar los edificios del Gobierno, la banca y la iglesia para alojar a las personas sin hogar.

13. Poner en marcha comedores en los colegios públicos para ofrecer desayuno y almuerzo gratuito a los niños.

14. Ofrecer sanidad pública gratuita para las personas desempleadas, sin hogar o sin ingresos suficientes.

15. Ayudas de hasta el 30% de sus ingresos para las familias que no pueden afrontar sus hipotecas.

16. Subir las prestaciones de desempleo para los parados. Aumentar la protección social para las familias monoparentales, los ancianos, los discapacitados y los hogares sin ingresos.

17. Rebajas fiscales para los productos de primera necesidad.

18. Nacionalización de los bancos.

19. Nacionalizar las antiguas empresas públicas de sectores estratégicos para el crecimiento del país (ferrocarriles, aeropuertos, correos, agua…).

20. Apostar por las energías renovables y por la protección del medio ambiente.

21. Igualdad salarial para hombres y mujeres.

22. Limitar el encadenamiento de contratos temporales y apostar por los contratos indefinidos.

23. Ampliar la protección laboral y salarial de los trabajadores a tiempo parcial.

24. Recuperar los convenios colectivos.

25. Aumentar las inspecciones de trabajo y los requisitos laborales para empresas que accedan a concursos públicos.

26. Reformar la constitución para garantizar la separación iglesia-Estado y la protección del derecho a la educación, la salud y la protección del medio ambiente.

27. Someter a referéndum vinculante los tratados europeos y otros acuerdos de importancia.

28. Abolición de todos los privilegios de los parlamentarios. Eliminar la especial protección legal de los ministros y permitir a los tribunales ordinarios procesar a los miembros del gobierno.

29. Desmilitarizar la guardia costera y disolver las fuerzas especiales antidisturbios. Prohibir la presencia de policías encubiertos o con armas de fuego en las manifestaciones y mítines. Cambiar los planes de estudio de los policías para poner énfasis en los temas sociales, como la inmigración, las drogas o la exclusión social.

30. Garantizar los derechos humanos en los centros de detención de inmigrantes.

31. Facilitar a los inmigrantes la reagrupación familiar. Permitir que los inmigrantes, incluso los indocumentados, tengan acceso pleno a la sanidad y la educación.

32. Despenalizar el consumo de drogas, combatiendo solo el tráfico. Aumentar los fondos para los centros de desintoxicación.

33. Regular el derecho a la objeción de conciencia en el servicio militar.

34. Aumentar los fondos para la sanidad pública hasta los niveles del resto de la UE (la media europea es del 6% del PIB y Grecia gasta el 3%).

35. Eliminar el copago en los servicios sanitarios.

36. Nacionalizar los hospitales privatizados. Eliminar toda participación privada en el sistema público de salud.

37. Retirada de las tropas griegas de Afganistán y los balcanes: ningún soldado fuera de las fronteras de Grecia.

38. Romper los acuerdos de cooperación militar con Israel. Apoyar la creación de un estado Palestino dentro de las fronteras de 1967.

39. Negociar un acuerdo estable con Turquía.

40. Cerrar todas las bases extranjeras en Grecia y salir de la OTAN.

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CATASTROIKA

Nueva y magnífica película de los creadores de “Debtocracy”, los periodistas Aris Chatzistefanou y Katerina Kitidi, que utilizan este término para dar nombre a este nuevo documental, lógica secuela y continuación del anterior, en el que se examinaron las causas de la crisis de endeudamiento en Grecia y en la periferia de Europa.

Está coproducida por cuestación popular y está disponible de forma gratuita bajo licencia Creative Commons.

El documental descubre los resultados de la actual venta de los recursos públicos de Grecia, exigidos a fin de afrontar la inmensa deuda soberana del país. Slavoj Zizek, Naomi Klein, Luis Sepulveda, Ken Loach y Greg Palast hablan sobre las medidas de austeridad del gobierno griego así como del ataque contra la Democracia en Europa, tras la propagación general de la crisis financiera. Académicos y especialistas como Dani Rodrik, Alex Callinicos, Ben Fine, Costas Douzinas, Dean Baker y Aditya Chakrabortty presentan aspectos desconocidos de los programas de privatización en Grecia y en el extranjero.

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Un atisbo de esperanza

En todas las ciudades europeas y norteamericanas se han producido a lo largo de los dos últimos años multitudinarias manifestaciones en contra de los recortes que los distintos gobiernos han ido imponiendo a base de decretazos. Manifestaciones y huelgas que no tenían eco en el pasado, con cifras estratosféricas de participantes. Es más, incluso se han gestado movimientos de la multitud, de la ciudadanía en el más amplio sentido de la palabra, completamente nuevos que han configurado un nuevo reto para toda la política tradicional y para el propio Estado moderno. El 15M en España u Occupy en Estados Unidos y Reino Unido han transformado nuestra gramática y parecen tener una gran proyección de futuro.

La calle ha sido clara pero no parecía concretarse con resultados electorales notables. La separación entre instituciones caducas guardianes del viejo orden y los nuevos movimientos ciudadanos no ha dejado de agrandarse. Presxs de nuestra propia path dependence veíamos con cierta impotencia la falta de alternativas en el marco institucional vigente. Las protestas no han sido capaces de parar los distintos programas -mal denominados- de ajustes ni de revertir la dramática trayectoria sistémica. Pero, aun así, la ciudadanía europea y mundial está demostrando una gran madurez democrática y podemos empezar a vislumbrar un atisbo de esperanza con los resultados en Alemania, Grecia, Francia e Italia.

En efecto, la crisis se ha llevado por delante a todos los gobiernos que han intentado gestionarla (siempre obedeciendo los dictámenes de los poderes financieros), desde los social-liberales hasta los de derechas. De hecho, lo común a todos estos gobiernos ha sido seguir las exigencias de la ortodoxia económica liberal. Austeridad, recorte del gasto público, subida de impuestos…Daba igual si era el PSOE de Zapatero, el PS de Sócrates, el PASOK de Papandreu o el Partido Conservador de Cameron. Y lxs ciudadanxs han ido mostrando su rechazo a los distintos planes de reestructuración financiera (dinero público a la banca), de programas de reformas regresivos y de recortes al estado del bienestar. A modo de ejemplo, en España, el PP ganó con mayoría absoluta gracias a la hecatombe socialista (merecida por su nefasta gestión de la crisis y de su traición a cualquier principio socialdemócrata). Es decir, lxs ciudadanxs han demostrado su rechazo a las políticas emprendidas, tanto en las calles como en las urnas.

La guindilla a este rechazo se produjo ayer, cuando un candidato como François Hollande ha podido superar la agresiva campaña que ha sufrido en su contra para ganar unas elecciones en las que se ha presentado con un programa muy progresista (cercano al de IU en España) y como abanderado de la política del crecimiento (de las políticas de estímulo económico). Puede que nos decepcione y que todo su discurso no sea más que una mera escenificación pero le daremos un voto de confianza (al menos los 100 días).

Todavía más esperanzador es el caso griego. Los dos partidos tradicionales y únicos defensores de los planes de rescate impuestos por la troïka se llevaron el varapalo más sonado que se recuerda. El primer bipartidismo que cae en la UE. Y es normal, esperemos que esta actitud se extienda para ganar más democracia en el resto de Europa. Los griegos han sufrido un gobierno de ND, estafó a propios y extraños con las cuentas públicas, se dio entonces un voto de confianza al PASOK y éste decepcionó todavía más (por traicionar sus propios principios y hacer un gobierno de concentración con la extrema derecha representada en LAOS y con ND). Si en el 2009 ND y el PASOK obtuvieron el 80% de los votos, hoy, en el 2012, se desploman hasta el 33%. En otras palabras, un 67% de los votantes griegos ha RECHAZADO de raíz los planes de ajustes que tanto están asfixiando la ya mermada economía helénica.  La izquierda entra con mucha fuerza (30% de los votos entre SYRIZA, la IU local, KKE -el PCPE griego- e Izquierda Democrática -que sería un ala izquierdista del PSOE).El auge de la extrema derecha no deja de ser una expresión más del descontento griego y de los draconianos y suicidas planes que se le van imponiendo a su población.

Por su lado, Angela Merkel no deja de cosechar derrota tras derrota allí donde se celebran elecciones.

La política económica que se está llevando a cabo en Europa no solo está suponiendo un sonoro fracaso en cuanto a resultados macroeconómicos (la cosa no para de empeorar año tras año) se refiere sino que no cuenta con el consentimiento de la mayoría de la ciudadanía. Ésta, muestra su descontento de distintas formas (unas más novedosas, transgresoras y emancipadoras como podrían ser el 15M u Occupy y otras más tradicionales a través del voto en las urnas o los canales habituales de protesta sindical) aunque los mercados no dejen de penalizar dichas actitudes. El divorcio entre capitalismo y democracia ha quedado bien reflejado en diversas ocasiones con las reacciones de las bolsas ante los resultados electorales que se producían en los distintos países (Perú de Humala, Grecia hoy o Francia son algunos ejemplos), en continuos ataques a las soberanías nacionales.

Por eso debemos continuar movilizándonos, crear nuevas formas de biopoder (en las plazas, en las calles) e intentar seguir buscando la alternativa institucional y no institucional a este sistema. Y para ello es necesario reivindicar más democracia, más política. Alejarnos de corporativismos y luchar por un mundo más justo por y para el 99%. La superación de este sistema lleva consigo la liquidación de las obsoletas estructuras de poder que lo mantienen y por ello se debe y se producirá un curioso juego entre la política real, la de lxs ciudadanxs en las calles y la puramente institucional (que ofrecerá muchas resistencias al cambio). Tenemos una cita muy importante al respecto  los próximos días 12-15 de mayo para seguir edificando el nuevo sistema.

Sin embargo, no podemos perder el oremus. Todo esto va para largo y el plan B del capitalismo, del 1%, es la dictadura (Monti y Papadimos han sido el primer aviso). La escalada represiva en el estado español y el preocupante auge de la extrema derecha son el segundo aviso. Deberemos mantenernos alerta.

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LO QUE NO SE DICE SOBRE GRECIA

Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España

Parece que, por fin, los dirigentes de la Eurozona (junto con el Fondo Monetario Internacional) han acordado un préstamo de 130.000 millones de euros al gobierno de Grecia para que ésta pueda pagar sus deudas. Es, pues, una transferencia de fondos a la banca europea, propietaria de la deuda pública griega, y muy en especial a la banca alemana, francesa y griega. A cambio, Grecia se convierte en una colonia de Alemania, pues cualquier decisión presupuestaria del gobierno griego tiene que sea aprobada básicamente por el gobierno alemán Merkel. Las medidas impuestas por Alemania beneficiarán a la banca europea, incluyendo la banca y la gran patronal griega. La clase trabajadora perderá, según tales condiciones, gran número de los derechos, con enormes recortes en los servicios públicos del Estado del Bienestar, como sanidad y educación. En realidad, el dominio del establishment financiero y económico griego sobre el Estado griego durante, no sólo su periodo dictatorial, sino también su periodo democrático, es responsable del enorme retraso del Estado del Bienestar en Grecia. El fraude fiscal es enorme, como lo atestigua que el 94% de los griegos declaran ingresos inferiores a 30.000 euros al año. Según las cifras del fisco, Grecia apenas tiene ricos o súper ricos.

Dentro del establishment griego hay uno que está muy privilegiado por el Estado griego y que no ha sido afectado por las medidas de austeridad impuestas por Alemania. Es el complejo militar industrial. Grecia es el país europeo que proporcionalmente se gasta más en el sector militar. En realidad, es uno de los cinco países del mundo que importa más armas. Y la mayoría de estas armas se las venden a Grecia los siguientes países: Alemania, Francia y EEUU. Casi mil tanques Leopard fueron comprados en 2009 (ya en plena época de crisis) de su productor en Alemania. Y en 2010 también compró a Alemania 223 howitzers y un submarino al coste de 403 millones de euros. En realidad, Grecia se gasta más del doble del promedio que se gastan en armas los países de la OTAN. Parte de la deuda pública del Estado griego se originó precisamente con la compra de este equipamiento militar.

La supuesta ayuda de la Eurozona liderada por el binomio Sarkozy-Merkel, es precisamente una ayuda de los bancos alemanes y franceses, que prestaron dinero al Estado griego para que éste pudiera comprar armas y enriquecer el estamento militar más grande (proporcionalmente) de la UE-15. Para darse una idea del tamaño de este sector, basta conocer que Grecia tiene un ejército de 156.000 personas para ofrecer, en teoría, seguridad y defensa a once millones de ciudadanos. El Ejército alemán tiene 250.000 personas para una población aproximada de 82 millones de ciudadanos.

Pues bien, este sector es de los que menos recortes recibe en las políticas de recortes. Hasta hoy, y según las propuestas del binomio Merkel-Sarkozy, los servicios públicos del Estado del Bienestar, sanidad y educación, recibieron recortes muy sustanciales. No así sus fuerzas armadas. ¿Por qué un sector militar tan extenso? A primera vista podría creerse que, puesto que Grecia es el país del mundo con mayor marina mercante, una posible explicación sería para guardar tal marina, en tiempos de piratería, como los actuales. Pero la dimensión náutica de tales fuerzas armadas está poco desarrollada. ¿A qué se debe, pues, un gasto tan notable? Entonces, la opción restante es el “peligro de Turquía”. Pero parece que pocos esfuerzos se han hecho para diluir las tensiones con Turquía. Todos los indicadores parecerían indicar que los problemas con Turquía podrían resolverse por vía diplomática. Pero ello no ocurre. Y la causa es que no se desea que se resuelvan. La industria armamentista, el Ejército y la banca alemana y francesa, no desean que las tensiones desaparezcan. Y de ahí la situación escandalosa (no hay otra manera de definirla) actual. El gobierno alemán está imponiendo unas medidas de austeridad brutales a las clases populares griegas a fin de que el Estado griego pueda pagar a los bancos alemanes los préstamos de dinero que el gobierno de Grecia tuvo que pedir para poder comprar sus juguetes militares. Así de claro.

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SUICIDIOS EN GRECIA E ITALIA CON LA CRISIS. ¿RESPONSABLES?

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Farmacéutico jubilado, tenía 77 años y vivía sepultado por las deudas. Decidió suicidarse a plena luz del día y en pleno centro de Atenas. Un suicidio político, porque en su carta de adiós, el hombre acusa al Gobierno griego de “aniquilar cualquier esperanza de supervivencia” con sus medidas de austeridad.

Desde 2010, las jubilaciones han sido recortadas un 15%.  Un 20% las de más de 1.200 euros.

El gesto del farmacéutico sobrepasa la esfera de lo íntimo.

Zoe Tsirogianni. Jubilada de 68 años:
“Es una verguenza. Una inmensa verguenza. Podría haber sido uno de nosotros, de nuestra familia. Todos vamos por el mismo camino. Vamos a terminar suicidándonos todos. Hoy me han dado la binoficación de Pascua y en vez de 400 euros me han dado 180. ¿Cómo voy a vivir con esto?”

En febrero, esta mujer conmocionó a propios y extraños cuando amenazó con tirarse por la ventana de su oficina.
Madre de familia y funcionaria, como su marido, acababa de enterarse de su inminente despido.

Desde 2010, los suicidios han aumentado en grecia un 40% según cifras del ministerio de Trabajo. Una epidemia en un país con el índide de suicidios más bajo de la Unión Europea antes de la crisis.

Explicación de Orestis Giotakos, psiquiatra:
“Hay un 20% de víctimas de suicidios que no tienen antecedentes de enfermedades mentales. Es gente que de pronto tiene un trauma en su vida, un problema financiero grave o una enfermedad a la que no pueden hacer frente y sucumbiendo a la presión, dan con esta solución”

Los suicidios provocados por la crisis también han aumentado en Italia. En Gela, Sicilia, una viuda de 78 años se tiró por la ventana el martes. Recientemente habían recortado su pensión de 800 a 600 euros. Sus hijos han explicado que temía no llegar a finales de mes.

El lunes, un carpintero ahogado por las deudas contraidas con varios usureros se colgó cerca de Roma. Una deuda con hacienda llevó dos días después a un empresario de la construcción a pegarse un tiro también en la capital italiana.

La semana pasada, dos hombres se inmolaron por razones similares en el norte de Italia. Ambos sufren quemaduras graves.

Euronews

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