A propósito de esta acertada carta al director en el El País, sería muy saludable aplicarla a nuestros servidores públicos para que no pierdan de vista algo tan primario como que eso es lo que son, nada más, y que sus ingresos y sus gastos los soportamos todos los demás.
Es evidente que nuestros políticos, constituidos desde hace demasiado tiempo en una especie de casta, han perdido contacto con la realidad y viven en una nube de privilegios que ha de acabar.

