El 19-J fuimos un millón

Tras el recuento oficial de las diferentes manifestaciones, la asistencia a ellas arroja el siguiente resultado:

  • A CORUÑA: 6.000
  • ALBACETE: 2.000
  • ALCALÁ DE HENARES: 300
  • ALMERÍA:  8.000
  • ALICANTE: 15.000
  • BILBAO: 15.000
  • BARCELONA: 250.000
  • CÁDIZ: 5.000
  • CARTAGENA: 5.000
  • CÓRDOBA: 8.000
  • CUENCA: 1.000
  • DONOSTIA: 5.000
  • ELCHE: 4000
  • FERROL: 1.500
  • FUERTEVENTURA: 700
  • GIJÓN: 40.000
  • GIRONA: 3.000
  • GRANADA: 20.000
  • GRAN CANARIA: 40.000
  • GUADALAJARA: 500
  • Huesca: 1.500
  • JAÉN: 5.000
  • JEREZ: 4.000
  • LA VILA JOIOSA: 1.000
  • LANZAROTE: 1.500
  • LEÓN: 6.000
  • MADRID: 200.000
  • MÁLAGA: 25.000
  • MAR MENOR: 200
  • MENORCA: 200
  • MURCIA:  20.000
  • OURENSE: 1.000
  • PALMA DE MALLORCA: 15.000
  • SALAMANCA: 8.000
  • SANTANDER: 7.000
  • SANTIAGO DE COMPOSTELA: 15.000
  • SEVILLA: 50.000
  • TARRAGONA: 10.000
  • TENERIFE: 12.000
  • TORREVIEJA: 1.500
  • UBRIQUE: 200
  • VALENCIA: 80.000
  • VALLADOLID: 10.000
  • VIGO: 10.000
  • VITORIA-GASTEIZ: 4.000
  • ZARAGOZA: 20.000

total: 937.900

 

LA PRIMAVERA DE LA DEMOCRACIA A ESCALA MUNDIAL

Federico Mayor Zaragoza

Por fin los pueblos toman en sus manos las riendas del destino común. La “marea virtual” sigue su marcha: Irán, China… Túnez, Egipto, Libia, Yemen, Siria… Italia, Reino Unido, Islandia…

Desde España se extiende ya, voz alta, firme y clara a todo el mundo. “No somos anti-sistema. El sistema es anti-nosotros”. Es inaceptable seguir siendo simples espectadores, testigos impasibles de lo que sucede. Es tiempo de acción, de disentimientos  y  asentimientos,  de  protestas y  propuestas. Propuestas, sobre todo, porque son muchos los entuertos que deben enderezarse.

Ya era hora de que “los pueblos”, a los que hace referencia el primer párrafo de la Carta de las Naciones Unidas, pudieran expresarse libremente, serenamente. “Si no nos dejan soñar… no les dejaremos dormir”, han advertido los miles de ciudadanos concentrados en la Puerta del Sol madrileña y, rápidamente, en otras ciudades de España y del mundo.

“Puede que Europa comience en la Puerta del Sol”. Puede que vaya mucho más allá de Europa, en el ilimitado ciberespacio, a escala planetaria. Es tiempo de dormir lo justo, de descansar lo indispensable. “Tiempo de alzarse”, como nos recomendó José Ángel Valente.

El resultado final de la “globalización” ha sido, en cifras de balance, catastrófico: una economía de especulación y de guerra (4.000 millones de dólares al día, al tiempo que mueren de hambre más de 60.000 personas). Los desgarros sociales, el desamparo y las asimetrías de toda índole no han podido ser contrarrestadas en el amplio foro de las Naciones Unidas porque tuvieron buen cuidado, desde la década de los 80, de marginarlas y sustituirlas por grupos de los países más ricos de la Tierra.

La crisis sistémica requiere respuestas audaces. Me gusta repetir, con Amin Maalouf, que “una situación sin precedentes necesita soluciones sin precedentes”.

El 15-M no habrá incidido en el voto ya “pre-determinado”, pero lo hará en las elecciones generales, porque todos los representantes del Sr. Mercado, de la especulación, de los opacos y de los insolidarios no recibirán ya el apoyo ciudadano.

Los “realistas” -que nunca han cambiado nada porque aceptan la realidad- se empeñan en decir que democracia “real” es la que hay… sin pensar en que, para muchos, “real” significa verdadera, auténtica, genuina, la que debería haber, la que, en cualquier caso, habrá a partir de ahora porque, como era previsible, la participación no presencial permitirá la escucha permanente de la voz del pueblo.

Una evolución activa, permanente, en la que se cambia lo que debe cambiarse y se conserva lo que debe conservarse, es la mejor solución. Es la que practica la Madre naturaleza.

Me ha impresionado la elaboración de propuestas y la firme convicción de seguir solicitando iniciativas a todos los que deseen unirse a este gran movimiento. Es fundamental continuar el 15-M en una expansión radial, que se extienda a barrios, ciudades, regiones, países… al mundo en su conjunto gracias a las tecnologías de la información y la comunicación. La “marea virtual” será el principio y el camino del otro mundo posible que anhelamos.

Rafael Guillén, en Los alrededores del tiempo, ha escrito: “Ser hombre es resistirse. / Ser hombre es cometer, conscientemente, / un pecado de lesa desmesura”.

Josep Maria Antentas y Esther Vivas han escrito: “para luchar no sólo se requiere malestar e indignación; también hay que creer en la utilidad de la acción colectiva”. Con propuestas concretas sobre los mercados, sobre la energía, sobre los medios de comunicación, sobre la re-localización productiva, sobre el desarme, sobre fuentes alternativas de financiación.

Y millones de internautas sugiriendo, apoyando, construyendo la nueva democracia. Muchos “imposibles” hoy serán realidad mañana, en democracias que sean realmente la expresión de la voz constante de los ciudadanos y no sólo la de la obediencia partidista, de la emoción reactiva, del desengaño, de medios escritos y audiovisuales que sólo transmiten la voz de su amo.

Los representantes actuales han sido elegidos en medio de una desinformación generalizada, habiéndose dicho que las urnas podrían sustituir a la justicia y que ciertas alternativas (nunca mostradas) podrían ser solución a los grandes problemas del paro y de la economía. Pero nada de hondo calado se ha propuesto contra la desregulación de los flujos financieros; ni de la especulación propiciada por las agencias de calificación; ni de la desaparición de los paraísos fiscales; ni de la insolidaridad de la economía sumergida; ni de la deslocalización productiva; ni de la economía de guerra; ni de la lucha urgente contra la pobreza y el hambre; ni de la gobernación mundial por los países más prósperos que, como últimos asideros de la globalización, siguen fracasando a costa de gravísimos “efectos colaterales”; ni de las energías renovables y el cambio climático; ni de un replanteamiento total de la lucha contra el narcotráfico; ni…

Estas manos serán las armas invencibles con las que se llevará a la práctica resueltamente, pacíficamente, la construcción del porvenir que merece la condición humana. Será el nuevo comienzo.

– Federico Mayor Zaragoza es Presidente de la Fundación Cultura de Paz y ex Director General de la UNESCO

Fuente: Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS), España.       http://alainet.org/active/47043

“Indignados”, una marea pacífica imparable. Algunas ideas para administrar la victoria

 Carlos Carnicero

Siento una profunda emoción desde Buenos Aires al ver la marea humana desbordarse por las calles de toda España y por algunas ciudades del mundo. Más tarde empezaremos la manifestación de Buenos Aires, como testimonio de solidaridad con las enormes manifestaciones de toda España.

Era un momento crucial, una encrucijada, de la que dependía, en gran parte, el futuro de este movimiento que ahora ya es imparable. Había mucha gente esperando un fracaso. El miedo promueve acciones innobles. Hay quien ha quedado señalado para siempre.

El president de la Generalitat, que ante la violencia injustificable de  unos pocos –estoy ansioso porque la policía y la fiscalía los identifique, incluso a los que en los vídeos parecen policías de paisano- la utilizara (la violencia) de una forma torticera para salpicar a tantos. Las frases de Artur Mas y de su conseller de Interior son para no olvidar: “guerrilla urbana”, “kale borroka” , “indignados convertidos en indignos”, “los votantes de CiU somos más, los indignados son una minoría”.

Hay medios de comunicación honorables –no hablo de los de la derecha extrema- tan fluctuantes en su desconcierto que están empezando a dar pena. Cuando los éxitos del movimiento son claros, no tienen más remedio que reconocerlo para no quedar en  una evidencia irreparable; en cuanto hay oportunidad, arremeten para demonizar la protesta.

Utilizan a figuraras venerables como José Luis Sampedro  para no quedarse fuera, alaban sus tesis para reflejar justamente, con saña, todo lo contrario. Ese zigzag les va a resultar agotador: van a perder oyentes y lectores por los dos lados. Los bienpensantes – esa rara especie de españoles antiguos, incapaces de innovar su pensamiento, temerosos de todo cambio, empeñados en que todo permanezca- , en su desconcierto piden firmeza contra quienes perturban su status quo ; quienes participan en esta pacífica revuelta no van a volver a confiar en los medios de comunicación que cada día miran la brújula antes de escribir sus primeras páginas. No se puede estar con todos los bandos en función del clima de cada día.

Los grandes partidos, incluida Izquierda Unida y los nacionalistas de la periferia, ya no tienen tiempo de engancharse al movimiento. Observar la foto de primera página de El País de Alfredo Pérez Rubalcaba “levitando” sobre sus militantes, proponiendo a estas alturas un “MIR” para los profesores como si fuera toda una revolución es sencillamente patético; sobre todo comparada con la marea humana que se ha querido criminalizar. El titular de ese mismo periódico, para referirse a la manifestación que ha desbordado Madrid era: “Madrid se blinda ante las manifestaciones del 19-M”. ¿De verdad no se han dado cuenta todavía de que quién está blindado es Rubalcaba y este PSOE que no ha entendido nada?

Ahora hay que administrar la victoria con inteligencia. Dar continuidad al movimiento, concretar las propuestas y formularlas de manera que se puedan ir concretando en batallas que se puedan ganar, torciendo el pulso a quienes tienen poder para tomar las decisiones.

Creo que hay una enorme inteligencia en estos “indignados” que paso a paso, sin correr, están demostrando que son una fuerza social y política imprescindible. En las próximas elecciones, por acción o por omisión, el 15-M y el 19-J son, somos ya, una fuerza determinante.
Ahora, en asambleas, con talento, hay que definir los próximos pasos desde esta posición de fuerza que se ha alcanzado hoy. Estamos cambiando la historia.